
Esta noche, gracias a las increíbles recomendaciones de Carmen del Café Acebo, decidimos probar el Restaurante El Espigón en Candás y, vaya que fue un acierto. El lugar tiene un encanto especial con esa brisa marina y ese toque de pueblo pesquero que te hace sentir como en casa. Además, el trato de los propietarios y camareros es de lo más encantador, lo que siempre suma a una buena experiencia.
En cuanto a la comida, ¡es un auténtico nivel diez! La carta tiene opciones para todos los gustos y es el lugar perfecto si buscas descubrir la esencia culinaria del norte de España. Si quieres hacer una reserva, tienen su número de teléfono y horario actualizado, así que no dudes en chequearlo si quieres disfrutar de una cena memorable. Este lugar se ha ganado su lugar en nuestros corazones y definitivamente es una parada obligatoria en Candás.
Horarios Restaurante El Espigón - Candás
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–16:30 |
| martes | 12:30–16:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:30–16:30 |
| viernes | 12:30–16:30 |
| sábado | 12:30–16:30, 19:30–23:00 |
| domingo | 12:30–16:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Espigón - Candás
Qué recomendaciones se mencionan para visitar el restaurante
Si estás en Candás y piensas en visitar el Restaurante El Espigón, mejor que vayas con las expectativas moderadas. Tiene un par de estrellas y su menú del día suena tentador, pero después de nuestra experiencia, no sabemos si volveríamos por la comida. Las sardinas no eran frescas y los langostinos, bueno, ya se nos olvidó el sabor por lo pasados que estaban. Pero eso sí, el camarero fue súper simpático, algo que siempre ayuda a suavizar las decepciones, ¿no crees?
La ubicación es realmente buena, justo en el puerto, y tiene unas vistas impresionantes. Imagínate tomando una sidra o una caña en la terraza con el paseo y la montaña de fondo. A pesar de eso, la comida se quedó un poco corta para nuestro gusto. Pedimos una cazuela de pescado que nos describieron como un guiso espeso, pero resultó ser más tipo sopa. Aunque, para ser justos, estaba buena. Además, la tabla de fritos, en teoría con calamares y chipirones, se quedó sin parrochas y no las reemplazaron por nada. Una pena, porque uno espera un punch de sabor cuando se trata de mariscos.
Si te apetece seducir a tu paladar con algo más interesante, las sardinas a la plancha podrían ser una buena elección, pero ten en cuenta que a veces no están a la altura. Sin embargo, los chipirones eran un punto fuerte y el chorizo a la sidra realmente estaba brillante. El precio no es el problema, ya que por unos 10-20 € podrías salir más que satisfecho – salvo en nuestro caso, que, bueno, digamos que fue una experiencia variable.
Así que, si decides darte una vuelta por El Espigón, tal vez lo mejor sea ir a disfrutar del ambiente y contemplar las vistas, pero para una comida memorable, quizás quieras pensar en otras opciones. Eso sí, asegúrate de preguntar antes cómo están los platos del día o, si puedes, haz una parada en otro sitio que te recomienden. ¡Suerte!
Cómo se llama el restaurante que se visitó en Candás
Y después de recorrer un poco la zona del puerto, definitivamente hay un lugar que hay que mencionar: El Espigón. Este bar restaurante en C. Rufo Rendueles, 6 tiene justo esa vibra que esperas de un sitio sencillo, donde la comida se siente bien hecha y el trato con los camareros es de lo más amable. ¿A quién no le gusta un sitio convenientemente localizado al lado del mar, disfrutando de unas vistas chulas mientras comes?
La experiencia de comer allí puede ser bastante variable, eso sí. Algunos se han encontrado con platos bien preparados y a buen precio, sobre todo si buscas opciones frescas. Según un paisano que regenta un hotelito cerca, hasta hace no mucho, esas aguas fueron escenario de corridas de toros improvisadas cuando la marea bajaba. ¡Quién lo diría, eh? Esa historia da un toque aún más especial al entorno en el que te encuentras.
Claro, también hay quienes han salido desilusionados, como esos que pidieron chipirones y los encontraron más quemados que a punto. O la gente que asegura que la sopa de marisco parece más agua que otra cosa. La variedad está a la orden de la playa, unos salen con una sonrisa y otros con un “nunca más”. Así que si decides ir, ¡toma un par de precauciones y revisa las reseñas antes de lanzarte!
Al final del día, la pregunta que queda es: ¿Cómo se llama el restaurante que se visitó en Candás? ¡Exacto! Es El Espigón. Si te decides a ir, espero que tu experiencia esté más cerca de las 5 estrellas que de las 1. ¡A disfrutar de lo bueno y hacer caso de los avisos!
Qué características del lugar se destacan en la introducción
La verdad es que El Espigón es un lugar en Candás que tiene su encanto, pero no todo es color de rosa, como podrías imaginar. Con una calificación de 5 estrellas en variedad de pescados y carnes y unos precios que oscilan entre 14 y 19€ por plato, a muchos les parece que tienen una buena relación calidad-precio. La parrillada de pescaditos por 16.50€ generalmente recibe buenas críticas, así que, si eres fans de los mariscos, ¡es definitivamente un plato que deberías probar! Pero, ojo, ten en cuenta que no todo es perfecto.
La cosa se complica un poco cuando llegamos al servicio y las instalaciones. Para empezar, exigen un gasto mínimo de 30€ si quieres usar tarjeta. Y si decides ir al baño de señoras, estate preparado: ¡tienes que hacer pipí de lado! No hablemos de la limpieza, porque eso también deja mucho que desear. A veces, el servicio es más lento que un caracol bajo el sol. Puede que te encuentres con calamares que parecen más bien "potón" que nada más que eso.
Y si hablamos de decepciones, hay historias que causan escalofríos. Una vez escuché de alguien que pidió una cazuela de pescados que prometía ser abundante y solo recibió unas TRES rajas de pescado delgadas y planas, junto a un par de almejas y una gamba. Aunque el camarero insistió en que todo era fresquito, la persona quedó con la certeza de que había comido fruta de mar congelada. A veces, el tamaño y sabor pueden llevarte a situaciones incómodas.
Para rematar, hay quienes se quejan de que sus sardinas llegaron con un pelito en la presentación y en un calor insoportable, ya que el aire acondicionado no estaba funcionando. Así que ya sabes, si decides aventurarte en El Espigón, tal vez vayas con las expectativas ajustadas y solo pienses en disfrutar de los pescados frescos, a pesar de las críticas. Si quieres más recomendaciones sobre buenos sitios, no dudes en seguir mi cuenta de Instagram: @bsfood. ¡Te espero ahí! En resumen, destaca en variedad de platos a buen precio, pero el servicio y la limpieza dejan mucho que desear.
Qué tipo de ambiente se describe en el restaurante El Espigón
¡Y hablando de El Espigón, qué lugar más curioso! Cinco estrellas por parte de muchos que lo visitan, lo que ya dice bastante, ¿no crees? Si te apetece un buen tapeo, esa tabla de entremeses no la puedes dejar pasar; es abundante y perfecta para picar. Los calamares y chipirones son otros de los clásicos que, aunque a veces se les escape un poco el punto, son parte de lo que lo hace especial. Si eres de los que disfrutan de la fritura del pixín, te llevarás una grata sorpresa.
Aprovechando que estás en Candás, el ambiente del restaurante es siempre animado. Te sugiero que, si vas a la terraza, llegues pronto porque no admiten reservas. Pero el interior es un lugar acogedor donde puedes disfrutar de un buen trato del personal, siempre listo para hacerte sentir a gusto. Eso sí, vete con hambre porque las raciones son bien generosas, sobre todo la de lacón, que te dejará más que satisfecho.
Ahora, no todo es brillo y glamour. He escuchado algunas quejas sobre ciertas experiencias, como esos mejillones que estaban más duros que el hierro. Y la salsa verde que pasó a ser amarilla, ¡vaya lío! Parece que hay días en los que la cocina no da la talla y de ahí las reseñas negativas. Eso sí, también hay quienes han salido encantados con su visita, alabando la calidad de la comida y la amabilidad del servicio. Es un tira y afloja, la verdad.
En cuanto al ambiente, El Espigón se siente como un sitio acogedor y animado, ideal para disfrutar de una buena comida tras un día en el puerto. Los que vuelven lo hacen por la experiencia, lo que significa que muchos han tenido grandes noches allí. Pero, como en todos los lugares, hay días óptimos y otros no tanto, así que puede que a veces encuentres un ambiente un poco menos vibrante. Pero, en general, parece ser un buen sitio para compartir buenos momentos entre amigos o familia.
Cómo es el trato del personal en El Espigón según la experiencia compartida
Y si hablamos de El Espigón en Candás, ¡menuda mezcla de opiniones hemos encontrado! Por un lado, hay quienes se llevan una experiencia de 5 estrellas y no paran de hablar de lo rico que está todo. Imagínate, la tabla de fritos y los calamares son mencionados como un must, y la tarta de queso parece que hace que la gente se relama de gusto. Claro que, eso sí, los precios pueden ser un poco elevados, rondando entre 20 y 30 € por persona, pero si la comida está buena y el servicio es amable, a muchos les compensa.
Sin embargo, también están los que han tenido experiencias bastante... digamos, "poco afortunadas". Hay comentarios que hablan de ensaladas con sorpresas poco agradables y calamares fritos que llegaban crudos por dentro. ¡Qué horror! Según cuentan, el camarero ni se inmutó ante la situación, lo que hizo que la experiencia aún fuera peor. Parece que la atención no siempre es constante, lo cual es una pena, ya que uno esperaría más de un lugar con una bonita ubicación como este.
Y es que, aunque muchos valoran la atención como muy amable, hay un par de reseñas que destacan un trato muy diferente. ¿Cómo es posible que con el entorno tan bonito, el personal no le dé un poco más de cariño a las experiencias de los clientes? En general, parece que el trato del personal tiene sus altibajos. Hay quienes se van satisfechos con la atención, mientras otros sienten que una simple sonrisa y un poco de educación harían la diferencia. En fin, El Espigón parece ser un lugar donde lo mismo puedes encontrar un platillo delicioso y buen servicio, que vivir una experiencia que querrías olvidar rápidamente. ¡Una ruleta gastronomía total!
Qué nivel de satisfacción se expresa sobre la comida del restaurante
Y bueno, siguiendo con la aventura de cenar en El Espigón, lo que nos encontramos fue una experiencia bastante decepcionante. La verdad, teníamos más expectativas. Aquello de los mejillones a la marinera que pedimos, fue un verdadero fiasco. ¿Puedes creer que nos trajeron solo 8 mejillones contados? Todos abiertos y cocidos hace horas, con una salsa "al ajillo" que no sabía absolutamente a nada. ¡Sabor a aire, vamos! La presentación era muy bonita en esa plata de cristal, pero, al final, no era más que un adorno porque el sabor brillaba por su ausencia. Y lo peor fue cuando probamos la fritura de pescado, que supuestamente tenía 6 piezas de cada, pero ¿realmente vale la pena pagar 36,70 euros por este tipo de cena? Un verdadero timo, la verdad.
Por otro lado, hay que reconocer que la ubicación era buenísima y el servicio, aunque rápido, no compensó la calamidad en la cocina. A pesar de la atención que recibimos, el precio no podía justificar lo que nos trajeron a la mesa. Pensamos que pedir una tabla de fritos podría ser una buena idea, pero nuevamente nos quedamos cortos en cantidad. Pregúntate, ¿a 1 euro por pieza cómo es posible? Unos chipirones minúsculos y parrochas que parecían más bien una broma que un plato de verdad. No sé, podría haber estado en otro lugar donde, aunque sea un poco más caro, al menos me llevaría algo rico al estómago, ¿no?
Aunque todo esto no fue del todo negativo. Había un ambiente tranquilo y familiar, y aunque la sidra no estaba tan fría como esperaba y había algún que otro mosquito (¡claro, está al lado del puerto!), el cabracho y los langostinos a la plancha estaban riquísimos. Eso sí, el postre, ni te cuento: la tarta de la nieta fue brutal. ¡Eso sí que lo disfruté! Pero, en general, respecto a la comida, el nivel de satisfacción se podría resumir en un 5 para el ambiente, un 5 para el servicio, pero un 1 para la comida. O sea, un gran cambio en sensaciones. La próxima vez, a reconsiderar, ¡sin duda!
Qué tipo de opciones se ofrecen en la carta del restaurante
Y ya que estamos hablando de El Espigón, no puedo dejar de mencionar lo que realmente destaca y lo que, lamentablemente, se queda corto. Su ubicación es lo mejor. Estar ahí, justo al lado del puerto de Candás, degustando una sidra y dejando que la brisa del mar te acaricie, es un lujo. Pero, si te sientas a comer, prepárate porque la comida no es para nada acorde a los precios. Pedimos una ración de calamares frescos, que boicotearon nuestras expectativas más que cumplirlas, y los langostinos a la plancha no hacían justicia a lo que esperábamos. ¡La ensalada era tan escueta que, si no me lo dicen, casi la confundo con un adorno del plato!
Ah, y el servicio… bueno, eso también fue un tema. Nos dejaban esperando en la mesa como si fuéramos invisibles. Te traen la carta y se esfuman. Y aunque parezca que lo exagero, en un momento dado decidimos que era mejor levantarnos e irnos, porque ni siquiera un “un momento” se dignaron a decirnos. Así que si planeas ir, ven preparado para disfrutar de la vista, pero no tanto de la atención. Y ni hablemos de la cuenta, que a pesar de lo que sale en la carta, te sorprenden con un extra de IVA y un cargo de 50 céntimos por ración por estar en la terraza.
Habiendo dicho todo esto, si miramos a la carta del restaurante, hay algo de todo para picar y compartir. Tienes opciones como la famosa parrillada, frituras de todo tipo, y hasta rollo de bonito, que suena mucho mejor que las sardinas que yo probé y que no me dejaron nada satisfecho. La variedad está, pero después de lo vivido, tendrás que decidir si realmente valdrá más la pena arriesgarse nuevamente. En resumen, puedes encontrar platos clásicos del mar, pero la experiencia puede ser una montaña rusa. Así que ve con precaución y, sobre todo, ¡disfruta de esa sidra en la terraza!
Por qué se considera que El Espigón es un lugar ideal para probar la culinaria del norte de España
Y bueno, hay que hablar de El Espigón en Candás, ese bar restaurante que, la verdad, ha tenido críticas de todo tipo. Si estuvieras por la zona y decides sentarte en la terraza, ojo con lo que pides. Escuché que la última vez que un grupo pidió chorizos a la sidra y una bandeja variada llegó la decepción. Chorizos insípidos, calamares y chipirones que no hacían justicia al marisco asturiano. Y el remate fue que pidieron una tortilla francesa para su chihuahua y les trajeron una de dos huevos, cobrando casi cinco euros por ello. ¡Menuda jugada! Al menos puede que vieran a los comensales como turistas a los que podían vender una tortilla cara.
Por otra parte, hay quienes han tenido buenas experiencias, las que se dejan llevar por la tradición. Un par de comensales mencionaron que el trato y la limpieza eran buenos. Acordes a la cultura asturiana, y eso es un punto a favor. Hasta se acordaron del rico sabor de las sardinas que su padre les llevaba a comer, destacando la buena fritura, crujiente y bien hecha. Pero es triste que la comida no siempre parece estar a la altura, ¿no? El puerto de Candás debería ofrecer frescura, no un olor a "enguado" rancio como mencionaron unos viajeros decepcionados.
Y luego está el tema de las zamburiñas, donde la confusión llevó a un malentendido que dejó a más de uno con mal sabor, como si intentaran engañarlos. Pagar por vieiras del Pacífico en lugar de lo que realmente querías disfrutar aquí no es justo. La calidad del marisco debería ser una prioridad, especialmente en un restaurante que promete resaltar lo mejor de la gastronomía del norte de España. La gente ha dejado claro que el precio no siempre se corresponde con la calidad. ¿Qué sentido tiene pagar entre 30 y 60 euros por algo que no cumple las expectativas?
Ahora, ¿por qué se considera que El Espigón es un lugar ideal para probar la culinaria del norte de España? Quizá porque el marisco podría ser fresco y bien preparado, y podría haber un ambiente agradable. Pero, por lo visto, muchas experiencias cuentan otra historia. A pesar de sus altibajos, y aunque su fama hable de todo, la idea de disfrutar de una buena paella o unas sardinas en un local frente al mar siempre sigue atrayendo. Pero hay que ir con los ojos bien abiertos y pedir recomendaciones antes de lanzarse. ¡Quien sabe, puede que un día se rediman y vuelvan a impresionar!
Es necesario hacer una reserva para cenar en El Espigón
Te aseguro que si te decides a ir a El Espigón, lo harás con expectativas altas, como yo lo hice en mi última visita. La verdad es que he sido cliente habitual, pero últimamente me he llevado decepciones en cada una de mis visitas. La última vez, pedí calamares y parecía que me habían servido rabas, porque frescos no eran. No sé tú, pero yo espero un mínimo de calidad por lo que pago. Las sardinas estaban frías y nada limpias, y las zanburiñas apestaban a lo insípido. A pesar de que uno de los camareros era súper majo y trataba de compensar la mala experiencia, no hay manera de que me convenza a volver.
Y hablando de experiencias malas, la vez que pedí una paella de marisco con mi marido y nuestra pequeña fue memorable… pero por las razones equivocadas. Desde el momento en que olfateé un hedor desagradable al servirla, supe que íbamos mal. Lo peor fue darme cuenta de que los calamares estaban podridos ¡un desastre! Llamé al camarero y, aunque no tenía la culpa, quedó claro que lo que está cocinando debería oler bien, ¿verdad? La paella parecía que lo iba a salvar todo, pero de nada sirvió. Para que veas, no recomendaría este lugar ni aunque me insistan.
En fin, si estás pensando en probar su sopa de marisco o paella, mejor considera quedarte en casa. La calidad ha bajado mucho y, aunque el servicio fue decente, no compensa la comida. La verdad es que me esperaba emoción al comer allí, pero sólo me encontré con platos sosos y mal hechos. Si decides ir, y llegas a sentir curiosidad por probar el pulpo, ahorra tus ganas porque está recalentado y no vale la pena.
Y para los que se preguntan si es necesario hacer una reserva para cenar en El Espigón, yo diría que depende. Pero con lo que he contado, dudo que encuentres mucha gente esperando a entrar. Sin embargo, si decides arriesgarte, mejor que lo hagas con calma y preparándote para lo que te espére.
Dónde se puede encontrar el número de teléfono y el horario de El Espigón
Y bueno, si estás pensando en darte una vuelta por El Espigón en Candás, prepara tus expectativas porque la experiencia puede ser un poco… irregular, por decirlo suavemente. El servicio es amable, los camareros tienen una sonrisa siempre lista, pero la comida es otro cantar. Esa vez que probamos las sardinas y la lubina, ¡vaya decepción! Estaban pasadas y, sinceramente, les faltaba ese toque de sabor que todos esperamos en un buen plato de pescado. Lo único que se salvó fue el chorizo a la sidra, que estaba decentillo, pero ya sabes, no puedes ir al mar y volver solo con un aperitivo, ¿verdad?
Aparte de la comida, hay que mencionar que lo de la "nueva normalidad" en El Espigón no parece estar muy claro. Después de cada consumición, limpian las mesas pero con una bayeta que, la verdad, tiene más colores que una paleta de pinturas. A veces pasan con desinfectante, pero otras… ¡ah, mejor no pensarlo! Hay una sensación de que podrían hacerlo un poco mejor. No sé, tal vez un cambio de enfoque en el servicio sería una buena idea.
Y hablando de la comida, los fritos de pixin que pedimos fueron un total fiasco, ¡sosos no, sosísimos! Y no te cuento de los chipirones… ¡Qué triste! Con un rebozado que sabías que había estado en uso antes. En cuanto a los mejillones a la marinera, el tamaño sí era bueno, pero la salsa los arruinó completamente. Si te soy sincero, creo que necesitan un cambio de cocinero urgente. ¡No está el mundo para malentendidos gastronómicos!
Si necesitas encontrar el número de teléfono y el horario de El Espigón, lo mejor es que busques en su página de internet o en Google Maps, donde siempre tienes la info más actualizada. La dirección es C. Rufo Rendueles, 6, 33430 Candás, por si decides asomarte a ver si hay mejora en su cocina para tu próxima aventura.








