
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de los sabores del mar en un ambiente acogedor, el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña en Candás es una parada obligatoria. Este local pequeño pero encantador ha logrado combinar la esencia de una sidrería típica asturiana con una cocina casera que destaca por su frescura. Aquí, los platos de marisco como los fritos de pixín y los tacos de bonito te dejarán boquiabierto, ¡tan exquisitos que querrás repetir!
El servicio es otro de los puntos fuertes, con camareras que están siempre atentas y se aseguran de que tu experiencia sea perfecta. No te olvides de probar los deliciosos postres, especialmente los frutos rojos calientes con helado; son la guinda del pastel tras una comida espectacular. Con una calificación de 4.4 de 5 en Restaurant Guru, este lugar se está ganando el corazón de locales y visitantes por igual. ¡Así que prepara tu paladar para un homenaje en La Arisueña!
Horarios Restaurante Mesón del Mar La Arisueña
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–16:00 |
| viernes | 12:00–16:00, 19:30–23:00 |
| sábado | 12:00–16:00, 19:30–23:00 |
| domingo | 12:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Mesón del Mar La Arisueña
Dónde se encuentra el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña
¡Hola a todos! Si andáis por Candás y queréis disfrutar de una buena comida, tenéis que visitar el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña. Este pequeño pero encantador lugar se encuentra en C. Rosal, 6, 33430 Candás, Asturias, y es el sitio perfecto para saborear la auténtica cocina asturiana. La calidad de sus platos es impresionante; aquí, la materia prima es de primera y se nota en cada bocado.
Tanto si sois de los que disfrutan del pescado como si preferís los mariscos, este restaurante tiene algo que ofrecer para todos. El tartar de bonito es un must, y los calamares son simplemente excepcionales. Y hablando de marisco, ¿sabíais que hacen unas llampares que son como las de la abuela? ¡Son una auténtica delicia! La atención al detalle aquí es digna de un aplauso; el punto del pescado es perfecto, y aunque ya estéis llenos, no se puede resistir el tirón de sus postres caseros. Las torrijas con helado son el cierre ideal para la comida, junto con la tarta de queso con queso y un brownie que dejaría a cualquiera con ganas de más.
Otra cosa que vale la pena mencionar es la atención del personal. La dueña es súper simpática y siempre está dispuesta a hacerte sentir como en casa. Aunque parezca un lugar pequeño, el ambiente es acogedor y encantador, lo que hace que querer volver sea una decisión fácil. Eso sí, tened en cuenta que el aparcamiento puede ser un poco complicado por la zona, así que posiblemente debáis dar unas vuelta antes de encontrar un buen sitio.
En resumen, si queréis una experiencia culinaria auténtica, el Mesón del Mar La Arisueña es 100% recomendable. ¡No os lo perdáis!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante
¡Así que ya te cuento de nuestra experiencia en el Mesón del Mar La Arisueña! Fuimos a cenar con nuestro hijo y nos quedamos impresionados con lo que encontramos. Se nota que aquí la cocina está muy mimada, utilizando excelentes productos y todo es casero. No me puedo olvidar de los postres, que eran simplemente inmejorables. La atención también fue de 10, con un servicio que refleja el cariño que tienen por lo que hacen.
Si estás en Candás y te quieres dar un homenaje, este es el lugar. El local es espectacular y la atención que recibimos de la camarera fue excepcional. Había una conexión auténtica, y es que muchas veces te encuentras con sitios turísticos que no tienen el mismo encanto. Aquí, al ser un lugar que no está en la ruta típica, se siente la auténticidad. Los precios son justos, y de verdad que pagas por la calidad que recibes. ¡Felicitaciones a todo el equipo!
Te cuento que probamos unos percebes de su propia cosecha y un pulpo excelente, aunque me quedé un poco con ganas de más patatas, ya que estaban riquísimas. La lubina salvaje también fue tremenda, un sabor fresco y puro del mar. En la mesa de al lado estaban sirviendo unos callos con patatas fritas que se veían de premio. Lo único que se quedó un poco a deber fueron las torrijas, un poco flojillas, aunque de buen sabor. ¡Pero el pan que sirven es una delicia!
El lugar es pequeño pero acogedor; creo que antes era un bar de pueblo, y eso lo hace más especial. El ambiente tranquilito y un nivel de ruido muy bajo, ideal para una comida en grupo. No te preocupes por el aparcamiento, aunque puede no ser fácil, hay opciones gratuitas en la calle. Así que, si buscas un sitio para comer, este es el lugar perfecto para disfrutar de pescado salvaje, delicias como fritos de pixín y tacos de bonito, además de esos postres de frutos rojos calientes con helado.
Para resumir, en el Mesón del Mar La Arisueña la cocina es una homenaje al mar, ofreciendo platos que destacan por sus ingredientes frescos y de calidad. ¡No te lo pierdas la próxima vez que estés en Candás!
Es el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña un lugar grande o pequeño
Y bueno, si estás pensando en una buena comida en Candás, no puedes dejar pasar el Mesón del Mar La Arisueña. Este lugar pequeño, pero con una amplia solera y un toque familiar, esconde tesoros marinos que van mucho más allá de lo que aparenta. La verdad es que, si no estás atento, podría pasarte desapercibido. Pero una vez que entras, te das cuenta de que las recomendaciones son más que merecidas. La carta es reducida, pero eso es porque se centran en lo mejor del día y te aseguro que la calidad es excepcional. Por unos 10-20 € por persona, puedes disfrutar de platos frescos y bien preparados que realmente valen la pena.
Hablando de lo que ofrecen, lo que probé una vez que fui fue puro deleite. ¡Los percebes y el pastel de cabracho son un must! Lo preparan con ingredientes frescos de mercado, así que siempre hay algo del día que está de rechupete. La dueña, que parece llevar toda la vida en esto, fue muy amable y rápida. No es un lugar muy amplio, pero la atmósfera es bastante acogedora. Eso sí, no esperes un menú con muchas variedades, pero de verdad creo que eso no le quita mérito.
Pero claro, siempre hay opiniones para todos los gustos, y también hay quienes han tenido experiencias que dejan más que desear. He escuchado comentarios sobre porciones que son un poco justas y que no siempre cumplen con las expectativas de quienes vienen de otras zonas del país. A veces pueden parecer un poco irregulares en el servicio según algunas críticas, y esa es la realidad, aunque la comida sigue siendo sabrosa. Y lo bonito es que, a pesar de que algunos han salido decepcionados, generalmente son las risas y las anécdotas lo que se llevan como recuerdo.
Entonces, ¿es el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña un lugar grande o pequeño? Pues, la verdad, se trata de un lugar pequeño. Ideal para aquellos que buscan un sitio acogedor con encanto y buenas viandas, aunque a lo mejor no sea el sitio perfecto si buscas un menú extenso o un ambiente de gran restaurante. Pero si lo que quieres es disfrutar de productos frescos y sabrosos en un entorno familiar, aquí tienes un sitio que, si lo conoces, seguramente quieres repetir.
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú
Ya sabéis que siempre estamos buscando esos lugares donde la comida y la buena onda van de la mano, y el Mesón del Mar La Arisueña en C. Rosal, 6, 33430 Candás, Asturias es uno de esos sitios. Lo descubrimos gracias a un buen amigo que nos lo recomendó, y la verdad es que ¡qué acierto! La atención fue buenísima, el lugar tiene un ambiente acogedor y la comida es espectacular. De verdad, cada plato está hecho con un cariño y una calidad que se nota. Si tenéis que probar algo, las fresas con frutos del bosque y helado son mi perdición. ¡Sencillamente, tenéis que ir!
Además, venir a Candás y no parar por aquí sería todo un pecado. Rosi, la dueña, no solo ofrece productos de gran calidad, sino que gestiona su restaurante con un esmero incuestionable. El rollo de bonito que preparan es digno de conseguir un 10 en cualquier lista. En serio, la combinación de la calidad de la comida, un servicio de 5 estrellas y un ambiente que te hace sentir como en casa es lo que hace que quieras volver una y otra vez.
El local es un bar pequeñito y acogedor y la camarera es súper maja, lo que hace la experiencia aún mejor. Todo lo que probamos fue acojonante, pero los calamares estaban especialmente cojonudos. Para que os hagáis una idea, el precio por persona ronda entre 30 y 40 €, que pensando en la calidad es más que justo. Ah, y no se olviden de dejar espacio para el postre, la torrija con helado es otro de esos platos que no os podéis perder.
Durante nuestras vacaciones, un pescadero del pueblo nos recomendó que probáramos las llámparas y el paté de cabracho, y no se equivocó. El pixín también se llevó todas las palmas. Y si dudáis al pasar por la puerta, ¡no lo hagáis! Entrad sin pensarlo, porque se come de maravilla aquí. Reservad esas llámparas, son simplemente espectaculares. En cuanto a los platos destacados en el menú, sin duda hay que mencionar las llámparas, fritos de pixín y el pastel de cabracho que están de chuparse los dedos.
Si no habéis ido, ¡ya estáis tardando en hacer los planes para repeti!
Qué son los fritos de pixín y los tacos de bonito
Y después de haber explorado los encantos de Candás, no hay duda de que el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña se lleva la medalla de oro. De verdad, si buscas un sitio donde la calidad de los productos brille, no busques más. Me acuerdo de esos calamares frescos que me volaron la cabeza en mi última visita. Si hay algo que destacar, es la atención que te dan; ¡esos chicos son un amor! Te hacen sentir como en casa y la experiencia se vuelve aún más llevadera. Si te decides a ir, asegúrate de dejar espacio para probar la tarta de queso. Oye, ¡es imperdible!
La comida es sencillamente excepcional, todo a base de pescados y mariscos frescos, así que no te sorprendas si acabas pidiendo más de un plato. Recuerdo haber disfrutado de una parrillada de pescado que estaba para llorar de lo buena que estaba. Y el servicio, no me canso de repetirlo, es de 5 estrellas. El ambiente tiene su encanto, con un toque retro que te transporta a otra época, ¡perfecto para una cena relajada!
Si te pasas por ahí, no te olvides de las torrijas con helado. La otra vez las pedí de postre y me dejaron sin palabras. Y cuidado con los tacos de bonito y las llampares; son simplemente espectaculares. Te traen ese sabor del mar que es difícil de encontrar en otros sitios. Es un lugar pequeño y discreto, pero eso también le añade un toque especial. La carta, escrita en una pizarra, es la prueba de su cocina sencilla pero de calidad insuperable.
Por cierto, si alguna vez te preguntas qué son los fritos de pixín y los tacos de bonito, aquí te lo cuento. Los fritos de pixín son un tipo de pescado, a veces también conocido como 'rape', ¡y te aseguro que sirve para preparar unos fritos que son una maravilla! Por otro lado, los tacos de bonito son simplemente unos cubos del delicioso atún, que aquí preparan de forma impecable y que son un must si eres amante del pescado. Así que ya sabes, ¡no hay excusa para no pasarte por La Arisueña!
El restaurante tiene algún tipo de ambiente especial
Y ya te digo, el Mesón del Mar La Arisueña es un descubrimiento que estoy seguro vas a repetir. La comida es de muy alta calidad y todo está perfectamente cocinado. Te lo juro, los tacos de bonito son algo que no te puedes perder. Y hablando de eso, la chica que nos atendió era un encanto, ¡de esas personas que hacen que la experiencia sea aún más agradable! El local, que tiene esa esencia de “restaurante de toda la vida”, es muy acogedor. De verdad, ¡enhorabuena a todo el equipo!
Comimos en un ambiente perfecto, de esos donde te sientes como en casa, y de la comida ni hablemos. Berberechos, pixin, percebes... ¡todo estaba estupendo! Nos pusimos las botas, pero ni tiempo tuvimos para fotos así que ya sabes, la próxima vez la agenda está apuntada para volver a disfrutar. Realmente, el trato fue inmejorable y la calidad de la comida merece esas 5 estrellas que le hemos puesto.
Y si te gustan los postres, ¡prepárate! Tenían unos postres de lujo que complementaban a la perfección la experiencia gastronómica. La verdad es que viniendo desde lejos, como yo, después de 20 años sin pasar por Candás, este local es un must en tu itinerario. Y ya te han hablado de los calamares frescos y de los pescados, ¿verdad? ¡Todo estaba fresco y preparado con sabiduría! Además, el trato es tan cercano y familiar que te sientes como en casa desde el primer momento.
Ahora, en cuanto a la decoración, podría mejorar un poco, sí, pero eso no le quita un ápice de lo especial que es este sitio. Tiene un ambiente tranquilo y silencioso, perfecto para disfrutar de una buena comida sin distracciones. Así que sí, aunque esté un poco escondido, vale la pena buscarlo. Te dejo un consejo: reserva porque tiene pocas mesas. Ideal para rematar un día visitando el Cabo Peñas o paseando por el encantador pueblo de Candás.
Cómo es el servicio en el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña
Y bueno, la última vez que fui a Mesón del Mar La Arisueña, me quedé un poco desconcertado. Iba con ganas de cenar unas delicias marinas después de haber escuchado muchas cosas buenas, pero resulta que ya había un rumor circulando sobre su cierre permanente. Según un tipo en la administración de loterías que estaba ahí enfrente, el lugar estaba cerrado para siempre. Pero, curiosamente, encontré comentarios recientes, de hace solo unos días. Al final, creo que el de la administración quizás estaba un poco fumado o algo así, porque las ganas de disfrutar su sidra natural y esos chipirones a la plancha seguían intactas en mí.
En mi primera visita, allá por 2012, me llevé una grata sorpresa. ¡Qué delicia su pixin! Y no se puede olvidar lo abundantes y ricos que están los postres. Además, todo servido en una vajilla súper variopinta que le daba un toque especial a la experiencia. Eso sí, los precios pueden parecer un poco altos por la cantidad que traen los platos, pero la calidad es indiscutible. Si tienes un presupuesto de entre 20 y 30 €, te vas a ir con la barriguita contenta, eso te lo aseguro.
Lo genial de este lugar es esa mezcla de un ambiente marinero y acogedor que te hace sentir como si estuvieras en casa, pero en una villa con mucho encanto, como es Candás. La última vez que fui fue en julio de 2017, y ¡vaya que valió la pena! Es un sitio pequeño, pero siempre tienen algo fresco del mar y lo preparan de una forma sencilla y apetitosa.
Ahora, si hablamos del servicio en el Restaurante Mesón del Mar La Arisueña, la atención tiene un nivel muy alto. La camarera que nos atendió fue súper amable, siempre dispuesta a ofrecer soluciones y recomendaciones. No es el lugar más grande, pero siempre logran mantener un servicio rápido que complementa el buen ambiente. Sin duda, es un lugar recomendable para disfrutar de una buena cena en buena compañía.








