
Si buscas un lugar con excelente relación calidad-precio en San Vicente de la Barquera, el Restaurante El Ancla es una parada obligatoria. Ubicado en Av. Antonio Garelly, 7, este sitio ha logrado ganarse la atención de los locales y turistas por igual. Con una calificación de 3.4 sobre 5 en Restaurant Guru, ¡no es de extrañar que tenga 449 reseñas y muchas fotos que mostrar su atmósfera y gastronomía!
El ambiente es típico de un restaurante de playa y ofrece un menú que vale la pena explorar. Desde calamares fritos hasta chipirones y bocartes, todo está bien cocinado y los sabores son siempre frescos. Las camareras son súper atentas, lo cual hace que la experiencia sea aún mejor. Si quieres disfrutar de buena comida en un lugar encantador y a buen precio, El Ancla no te defraudará.
Horarios Restaurante El Ancla
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:00–16:00 |
| viernes | 11:00–16:00 |
| sábado | 11:00–16:00 |
| domingo | 11:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Ancla
Dónde se encuentra el Restaurante El Ancla
¡Hey, gente! Tengo que contarles sobre mi última visita al Restaurante El Ancla en Av. Antonio Garelly, 7, 39540 San Vicente de la Barquera, aquí en Cantabria. Si son de esos que disfrutan de un buen lugar para comer algo rico y fresco, les va a encantar este sitio. La verdad, tiene una valoración de 4 estrellas, así que ya saben que la cosa no es poca.
La primera vez que fuimos, pedimos una tabla mixta para compartir y wow, ¡era más que abundante! La comida de bastante calidad y aunque al principio se me olvidó y pensé que traerían el pan como cortesía, me sorprendieron con un costo adicional. ¡Sorpresas de la vida! Pero esos pequeños detalles no opacan lo bien que comimos. El precio ronda entre 20-30 € por persona, y considerando la calidad, me parece que vale totalmente la pena. El servicio fue un 5 de 5, los camareros súper atentos.
En otra ocasión, nos sentamos en la zona de arroces y... bueno, esa experiencia no fue tan fabulosa. Pedimos unas rabas y estaban un poco chiclosas, además de que llegamos a encontrar un pelo. No les voy a mentir, el arroz que pedimos sabía a puro perejil y eso lo tornó menos apetitoso. Pero las croquetas de cecina estaban ricas, aunque las patatas que las acompañaban eran un tanto aceitosas. Aquí le daría un 1 o 2 en comida y servicio, a pesar de que el ambiente, bien, un 4.
Por último, un domingo nos lanzamos a la terraza y aunque estaba lleno, logramos una mesa. ¡Qué bien se estaba! Pedimos varias cosas: rabás, chipirones, y hasta un poco de pulpo y zamburiñas. Todo muy sabroso y raciones generosas. Eso sí, las zamburiñas, aunque riquísimas, fueron un poco carillas. En general, el precio es razonable, y nos atendieron de manera muy rápida. Siempre me gusta lo bien que te reciben, ¡un servicio amable marca la diferencia!
Así que, si te preguntas ¿dónde se encuentra el Restaurante El Ancla? Ya sabes, en Av. Antonio Garelly, 7, 39540 San Vicente de la Barquera. ¡Carga el estómago y lánzate a probarlo! ️
Qué calificación tiene El Ancla en Restaurant Guru
Y bueno, después de nuestro tour por San Vicente de la Barquera decidimos parar en Restaurante El Ancla. La verdad es que la idea era buenísima, pero la ejecución… no tanto. Cuando llegamos a las mesas, el menú del día ya no estaba disponible, aunque el cartel afuera seguía anunciándolo, lo cual fue un poco confuso. Al final, optamos por pedir de la carta y, entre todos, nos decidimos por un entrecot, un rape y una ensalada que, sinceramente, llevaba más cebolla que lechuga. El entrecot resultó ser muy pequeño y, ¡vaya que no sabía a nada! Y el rape, pues estaba muy difícil de cortar y no tenía ese sabor que esperábamos. Para ser un local que está tan cerca del puerto, el precio se sentía excesivo, especialmente porque todo salió por alrededor de 20-30 € por persona y no nos llevamos la mejor impresión.
Por otro lado, el ambiente no ayudó mucho. La atención fue correcta, pero tampoco fue nada del otro mundo. Lo que más me sorprendió fue que sólo había un baño para todo el local y, déjame decirte que un buen repaso de limpieza no le vendría mal. Había alguna cosita que hasta sonaba al caminar por allí, y eso no es muy agradable, que digamos.
Sin embargo, no todas las experiencias han sido tan malas. En otra ocasión, fuimos un grupo de cuatro y pedimos la mariscada, un arroz y ¡dos postres! Total, 125 € en total, lo que me parece un buen trato considerando la cantidad de comida. La mariscada estaba realmente buena, y los postres, especialmente los flanes, estaban de muerte. Eso sí, el menú del día parece estar en esa franja de 14-18 €, y aunque no estaba mal, esperábamos un poquito más por ese precio. Por lo menos, nuestro perro fue muy bien atendido en la terraza, así que, de ahí, un punto más para ellos.
En definitiva, mi impresión general de El Ancla es que es un bar de batalla turística, donde a veces lo mejor es ir por las ofertas. Si buscas algo excepcional, quizás deberías mirar en otro lado. En cuanto a su calificación en Restaurant Guru, con estas experiencias tan variadas, no es de extrañar que se mantenga entre 3 y 4 estrellas. Si decides pasarte, ¡espero que tengas más suerte que nosotros!
Cuántas reseñas tiene el Restaurante El Ancla
La verdad es que he oído opiniones muy diversas sobre El Ancla en San Vicente de la Barquera. Algunos dicen que es un restaurante turístico en el peor sentido de la palabra; ¡imagínate pedir un menú y que al final te sirvan arroz crudo y un sorroputun aceitoso por todos lados! Las croquetas plásticas también se llevan una mención especial, y, para más inri, el postre envasado. La experiencia en general parece que dejó mucho que desear, así que sería un lugar al que yo no volvería si tuviera que hacer un balance de comida y ambiente.
Por otro lado, hay quienes han tenido mejores experiencias. Escuché que algunos realmente disfrutaron de las zamburiñas, y aunque el arroz de pulpo se quedó un poco corto en sabor, el servicio fue bastante rápido y los camareros atentos. Está claro que es un sitio que tiene su ubicación privilegiada con terraza en primera línea, pero no siempre lo que es bonito viene acompañado de buena comida. Si decides ir, mejor llama para reservar y que no te pille la sorpresa de no tener mesa.
Lo bueno es que también hay reseñas que destacan la comida deliciosa, como una mariscada que incluía bebida, y una ración de sardinas que hicieron las delicias de más de un comensal. La atención a la que se hace mención es de 10, con camareras que realmente saben cómo hacerte sentir bienvenido. Además, el precio parecía bastante razonable, así que por esa parte se llevan un aplauso.
Y bueno, si tienes curiosidad, parece que el Restaurante El Ancla tiene un buen número de reseñas en total. Por lo que escuché, ha acumulado desde 2 hasta 5 estrellas, o sea, hay opiniones para todos los gustos, ¡pero es que eso es lo que hace que la experiencia gastronómica sea tan divertida! ¡Cada quien es un mundo!
Cuál es la relación calidad-precio del Restaurante El Ancla
Desde luego, el Restaurante El Ancla ha tenido sus altibajos, ¿verdad? Me acuerdo de esa experiencia donde la atención fue un desastre total. ¡Qué frustrante! La persona que nos atendió, con esa pachorra que parecía que iba a dar un paseo en vez de servirnos, y te juro que fue al final cuando llegué a la conclusión de que sería más rápido ir a la cocina a pedir lo que necesitábamos. En serio, hasta se olvidó de traernos el pan. Eso ya fue un mal comienzo. Las ensaladas, lo único salvable de la experiencia, pero hasta con ellas tuvimos que recordarle mil veces que nos trajera los condimentos. Si ya es triste comer ensalada sin aliño, imagínate tener que mendigar por ello.
Y luego, esas alubias… ¡mi madre! Me atrevería a decir que jamás había probado algo tan mal hecho. Sabían a un horror que no recuerdo haber sentido antes, y el chorizo, bueno, digamos que no sé de qué marca era y ni siquiera tenía buena pinta. Eso sin contar que ni siquiera se molestarían en poner la cuchara. No sé qué les costaba preparar una mesa con lo básico. Te prometo que hasta me reí en el momento en que nos llegaron las carrilleras que parecían de cartón, secas y con un sabor que simplemente ni se puede describir.
Por otro lado, he escuchado reseñas del mismo restaurante donde la historia es completamente diferente, ¡hasta parece que hablaban de dos lugares distintos! Algunos dicen que el servicio es super amable y rápido, que la comida está deliciosa y en buena cantidad. Hablando de la mariscada, ¡según cuentan es exquisita! Y si el menú de ahí ya se ve prometedor, no me extraña que el sitio esté siempre lleno. La verdad, es como si en un día estuvieran en una montaña rusa de sabores y en el siguiente, simplemente en un mal espectáculo.
Ahora, en cuanto a la famosa relación calidad-precio… en los comentarios que escuché, no parece que se hagan completamente honor a ella. Aquellos que disfrutaron afirmaban que estaban dispuestos a pagar 60-70 € sin dudarlo por una experiencia que, según ellos, era realmente buena. Pero, honestamente, con lo que pasamos creo que no valdría la pena arriesgarse a perder esa cantidad, sobre todo si te encuentras con una versión del restaurante que no comparte las buenas vibras. Así que, si piensas en visitar, quizás valga la pena escuchar más reseñas antes de decidirte.
Qué tipo de cocina se ofrece en El Ancla
Te cuento que El Ancla tiene ese aire marino que encanta, pero la experiencia puede ser un poco decepcionante. No sé tú, pero a mí no me gusta nada eso de tener que dar una estrella a un lugar que se supone que es especializado en mariscos. ¿Pescado y marisco congelado en pleno puerto pesquero? ¡Es alucinante! La paella de marisco que pedimos parecía más un experimento de ciencia que un plato típico. El arroz parecía haber pasado por un filtro de colores entre rosa y marrón, y la dificultad para despegarlo de la cuchara ya es cómico, si no fuera trágico. Te prometo que los ingredientes eran mínimos: seis anillas de calamar, tres langostinos apenas reconocibles y dos mejillones, uno de ellos solo con la concha.
La lubina frita que pedimos, en vez de jugosa y deliciosa, estaba seca y rígida, como si se le hubiera olvidado en la sartén durante horas. Y el tema de las bebidas... en el mismo vaso de la cerveza pasamos al vino y al agua. Un desastre total. Ni vamos a hablar del café que, para colmo, tenía el vaso sucio. La única cosa positiva que puedo sacar de esto es la simpatía de la camarera. ¡Pobrecita, está haciendo lo que puede!
Ahora, pasando a otra experiencia en El Ancla, si eres de los que le gusta disfrutar de una buena comida, hay opiniones bien distintas. Desde la terraza, que está justo enfrente del parking, las vistas son bonitas. La atención del personal es rápida y agradable, y la comida es bastante sabrosa. La gente también habla del ambiente acogedor y qué tal que la presentación de los platos es un punto a favor. Pero ojo, encontrar estacionamiento puede ser una verdadera odisea, la mayoría de las veces hay más coches que plazas. A veces parece que el espacio es un lujo, así que prepárate para dar unas vueltas antes de aparcar.
Y hablando de lo que sirven, parece que El Ancla se especializa en mariscos y platos del mar, pero no siempre con la calidad esperada. Por un lado, hay quienes disfrutaron de una mariscada de bogavante que los dejó encantados, asegurando que estaba fresquísima y bien presentada. Por otro lado, los platos de menor calidad han dejado un sabor amargo en la boca de algunos comensales. Así que, si decides pasarte, tal vez lo mejor es preguntar primero sobre la frescura y la procedencia de lo que pidas. ¡Quién sabe! Quizá tú tengas la suerte de que te toque la versión buena del menú.
Qué platos son recomendados en el menú del Restaurante El Ancla
Así que, bueno, ¿qué te puedo contar sobre el Restaurante El Ancla? Hay opiniones para todos los gustos, pero la verdad es que la experiencia puede ser un auténtico juego de azar. Por ejemplo, algunos amigos contaron que el cocido montañés era tan malo que preferirían no haberlo probado, y eso que es un plato típico. Imagínate la cara de la camarera cuando lo mencionaron; ¡quedó claro que no todo el mundo está preparado para recibir críticas! Y ni hablemos del entrecote que pedí, que salió crudo y frío... ¡Un desastre total! La limpieza del lugar parece que se quedó en casa también, y si eso es lo que se ve a simple vista, no quiero ni pensar cómo será la cocina. Si tuviéramos que puntuar, sería un 1 en comida, 1 en servicio y 1 en ambiente. Horrendo.
Pero, por otro lado, hay quienes tienen experiencias totalmente contrarias. Algunos han salido de allí tan encantados que afirman que merece más nota de la que tiene. Un par de amigos pidieron la mariscada, y al parecer, quedaron más que satisfechos. 49 euros para dos, con vino, y todo supuestamente bien presentado y cocinado. Un 5 en comida, servicio y ambiente. Y la camarera Helena fue un encanto, atenta y amable. Eso sí que es una actuación digna de mención.
También hay gente que ha tenido una buena atención, incluso en hora punta. Un par de tablas de marisco y pescado parecieron ser la elección perfecta, con calidad y precio muy aceptables. No sé ustedes, pero esos detalles marcan la diferencia. ¡Y lo mejor es que los precios son razonables, entre los 30 y 40 euros por persona!
Lo que no puede faltar en este tipo de lugar son las croquetas caseras; estas parecen ser un hit. Aunque, eso sí, lo del pan ahí sí que no se lo perdonan, lo describieron como “malísimo”. En fin, si un día decides darte el valor y entrar, te recomiendo que te guíes por las experiencias de otros y quizás vayas por las almenas, zamburiñas o una mariscada. ¡Esos son los platos que parecen del agrado de la mayoría!
Cómo es la atmósfera del Restaurante El Ancla
Así que, ¿psst, has hecho una parada en el Restaurante El Ancla? Te cuento que es un sitio bastante monoso. Justo en Av. Antonio Garelly, 7, con un parking enorme y gratuito justo delante. Si vas de paso, como nosotros en un viaje, es súper práctico dejar el coche y disfrutar de una buena comida sin preocuparnos por nada. Y lo mejor, ¡no tienen precios locos! Tienen un menú del día que ofrece una buena selección y la relación calidad-precio es bastante decente.
Lo que más me sorprendió fue el arroz de mariscos que te dejan alucinado. ¡En serio! Ese toque caldoso y el sabor perfecto, nada que envidiar a otros restaurantes de la zona. Parece que la cocinera, Helena, se lo toma muy en serio y se nota en cada bocado. Además, si te apetece compartir, la tabla El Ancla es un acierto. Imagínate disfrutar de rabas, navajas, gambones y chipirones, todo bien fresquito, acompañados de un verdejo bien frío. Y por cierto, todo esto lo disfrutamos en un ambiente relajado y muy acogedor.
Y no puedo dejar de mencionar a los camareros, sobre todo a esa camarera morena que es un encanto. Trato amable y profesional que suman al buen rollo del lugar. Un día, nos sentamos allí un grupo de cuatro amigos y, con todo lo que pedimos, salimos encantados. La calidad, la cantidad y el precio fueron inmejorables. Total: 121€, que para lo que comimos, me pareció muy justo. Apuntadlo, porque este restaurante es para visitar de nuevo.
En cuanto a la atmósfera del Restaurante El Ancla, es bastante accesible y amigable. Aunque en un día de verano estaba más que lleno, la comida llegó con rapidez y todo el mundo parecía tener su espacio, por lo que la sensación general era de un lugar desenfadado y agradable. Pero, claro, eso varía según el día. He oído que algunas experiencias no fueron tan buenas, sobre todo si te toca una mesa apretada. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de un buen rato, mejor ve con tiempo y disfruta del ambiente relajado junto al puerto.
El Restaurante El Ancla es adecuado para turistas
Y hablando del Restaurante El Ancla, ¡vaya experiencia nos llevamos! La comida fue realmente espectacular, comenzando por esa bandeja "Ancla" que nos dejó a todos boquiabiertos. Tenía una mezcla de mejillones, gambones, navajas y chipirones, ¡una auténtica fiesta del mar! Todo acompañado de un Verdejo que estaba para repetir mil veces. Y si a eso le agregas la atención de Pablo, nuestro camarero, que se desvivió por hacernos sentir cómodos, la experiencia se convierte en algo memorable. Con ese toque de amabilidad y profesionalismo, seguro que no se nos va a olvidar.
Ahora, no todo es color de rosa. Escuchamos un par de comentarios que nos dejaron un poco fríos. Una experiencia en la cafetería de al lado fue más que poco satisfactoria, con un trato que parece que dejó mucho que desear. Tener que lidiar con un "no" como única respuesta a la pregunta de la leche sin lactosa no es lo más apropiado, y ver a los camareros discutiendo hizo que el ambiente se tornara incómodo. Como comenté, una pena, porque el lugar tiene potencial, pero si la atención al cliente se queda corta, eso puede fastidiar a cualquiera.
Aún así, no podemos olvidar lo que vivimos en el El Ancla. La calidad-precio es simplemente magnífica. Un arroz con bogavante que nos dejó a todos con ganas de más, y un servicio que fue ecléctico, con un par de altibajos, aunque el buen trato de la mayoría brilló por encima de la excepción. A veces uno se encuentra con personal que tiene su forma de actuar, pero si las estrellas son consistentes, eso habla de un lugar donde el buen comer es la norma.
Entonces, ¿es El Ancla adecuado para turistas? ¡Por supuesto! Es un sitio que resalta lo mejor de la gastronomía local, perfecto para aquellos que buscan pescaito fresco y un ambiente agradable. Si estás en San Vicente de la Barquera, no puedes dejar de probarlo. Con tanto sabor y un equipo que se preocupa por tu experiencia, seguro que te sentirás como en casa. ¡Así que ya sabes, la próxima vez que andes por la zona, ¡no dudes en hacer una parada en El Ancla!
Qué tipo de servicio se puede esperar en El Ancla
Ya sabes que, después de rondar por la zona, nos quedamos en El Ancla gracias a la amabilidad de la chica que nos atendió. A veces, cuando te topas con muchos turistas, la atención puede dejarse un poco de lado, pero aquí fue todo lo contrario. Desde el momento en que nos ofreció la carta, nos hizo sentir como en casa. Erik y yo no podíamos creer lo deliciosa que resultó la comida, y más aún, ¡los precios eran bastante razonables! Definitivamente, es un lugar al que planeamos volver.
Por cierto, estuvimos allí un 25 de julio para celebrar nuestro nueve aniversario. Llevábamos tiempo deseando regresar a El Ancla y, como era de esperar, no nos decepcionó. La paella de marisco que sirven es simplemente extraordinaria, y ver cómo la preparan en el momento le da un toque especial. Y no se pueden olvidar de las rabas; estaban riquísimas. De verdad, un abrazo fuerte a todos los que trabajan allí, porque su atención siempre es impecable.
No puedo dejar de mencionar que su servicio siempre es súper rápido. La última vez pedimos la tabla Ancla y, ¡guau!, estaba repleta de todo tipo de exquisiteces frescas y deliciosas. Lo acompañamos con un vino blanco verdejo de Rueda que cayó de maravilla. Ahora, sobre lo que algunos han comentado, sí que vi un par de reseñas no tan positivas, sobre todo una sobre una comida que no salía como esperaban. Yo pienso que a veces puede haber fallos, pero he ido varias veces y nunca he tenido problemas, así que tal vez fue un día aislado.
Si te preguntas qué tipo de servicio puedes esperar en El Ancla, yo diría que es excepcional. La atención siempre es amigable, rápida y los camareros están realmente pendientes de ti sin ser intrusivos. Además, tienen la carta completa de alérgenos, lo que es buenísimo para quienes tienen intolerancias. Así que si quieres disfrutar de buenos arroces y pescados salvajes en un ambiente acogedor, ¡no busques más! ¡Vas a salir encantado!








