
La Pirula es un restaurante acogedor y coqueto que se encuentra en C. Peña Herbosa, 21, Santander, y es perfecto si buscas disfrutar de comida casera de calidad a un precio moderado. Aunque su menú cuenta con 37 platos y bebidas para elegir, su verdadera magia radica en la atención al producto fresco, con ingredientes que Miguel Cabaniñas selecciona personalmente en el Mercado de La Esperanza. Así que, si te dejas llevar por la marea de sabores típicos de Cantabria, no te arrepentirás.
Sin embargo, no todo fue perfecto en nuestra última visita. A pesar de que el ambiente y la comida son muy buenos, el trato que recibimos no fue el mejor, ya que llegamos dos personas de nuestra reserva para cuatro y esto trajo algunas complicaciones. Pero realmente, pasear junto al mar y terminar el día en un lugar con tanta historia y tradición culinaria como La Pirula, donde puedes disfrutar de un asequible menú del día, hace que la experiencia todavía valga mucho la pena.
Horarios La Pirula
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–1:00 |
| martes | 11:00–1:00 |
| miércoles | 11:00–1:00 |
| jueves | 11:00–1:00 |
| viernes | 11:00–1:00 |
| sábado | 11:00–1:00 |
| domingo | 11:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Pirula
Dónde se encuentra el restaurante La Pirula
¡Hola, equipo! Hoy quiero hablarles de un lugar que ha estado en mi mente últimamente: La Pirula, un restaurante que está en C. Peña Herbosa, 21, 39003 Santander, Cantabria. Tengo que confesar que hacía bastante tiempo que no volvía, y la verdad, me llevé un par de sorpresas. La comida sigue siendo buena, sobre todo si disfrutas de un buen ceviche o unas albóndigas caseras con las que te dan ganas de mojar pan, pero el servicio... aquí es donde se complica un poco la cosa.
La última vez que fui, me sentí un poco presionado por el servicio. Entiendo que a veces el ritmo puede ser agobiante, pero si haces una reserva y llegas un poquito tarde (en mi caso, fueron solo 5 minutos porque fui al parking), parece que te levantan de la mesa en un santiamén. Así que si quieres disfrutar de la experiencia al máximo, ¡mejor asegúrate de llegar a tiempo! El pulpo fue un poco decepcionante, ya que la ración era pequeña y no se ajustaba a lo que pagas.
Por otro lado, si te decides a volver, he escuchado que las almejas y los chipirones son de lo mejor, aunque el solomillo no fue nada del otro mundo. Y sí, los precios andan entre 40-50 € por persona, así que hay que pensarlo bien. Sin embargo, también hay un menú de fin de semana que parece ser bastante asequible, ¡17 € por un plato de paella y una tarta de la abuela suena genial!
Si buscas un lugar con encanto y un ambiente más cercano, La Pirula tiene esa vibe que te hace sentir como en casa. Recuerda que tiene un par de zonas para comer, así que si prefieres algo más tranquilo, lo puedes conseguir. Así que, para repetir, solo asegúrate de que tu coche esté bien aparcado porque la zona puede ser un poco complicada. ¿Y dónde se encuentra este lugar? Exacto, en C. Peña Herbosa, 21, 39003 Santander. ¡Espero que se animen a probarlo! ️
Qué tipo de comida se ofrece en La Pirula
Y, hablando de La Pirula, ¡qué lugar más acogedor! Te cuento que, después de un largo viaje, llegamos y nos ofrecieron una mesa de inmediato, a pesar de no tener reserva. El trato fue súper amable y eso siempre se agradece. Pero lo mejor de todo fue la comida. Tienen unas croquetas caseras que son de otro mundo, y esos platos de jijas que nos sirvieron... ¡uf, estaban para chuparse los dedos! Fue una cena que no olvidaremos fácilmente y todo por un precio entre 20-30€ por persona.
Si quieres algo más asequible, ¡no dudes en probar su menú del día! Por solo 16€ en pleno centro de Santander, puedes disfrutar de platos generosos y riquísimos, con ese toque casero que tanto buscamos. Yo comí un cocido montañés que estaba espectacular y una tarta de la abuela que me dejó con ganas de más. El servicio fue rápido y, como siempre, muy amable. Definitivamente, algo que todos deberían probar.
Y hay que mencionar que la atención es de primera, bajo la dirección de Juan, que ha logrado crear un ambiente familiar donde te sientes como en casa. En nuestra visita, tuvieron el detalle de traer un pastelito con velas para celebrar un cumpleaños. ¡Un gesto que se agradece! Y para los que son fans del famoso, ¡quizás te cruces con alguien conocido! En nuestro caso, vimos a Darío Frías también disfrutando de la comida.
En resumen, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Pirula? Tienes de todo: desde alubias rojas con chorizo, deliciosa marmita de bonito, hasta el infaltable cocido montañés. También tienen opciones riquísimas como croquetas, sopa de cocido, y hasta ceviche. Es el lugar perfecto para disfrutar de comida casera a un precio razonable y con un ambiente que te hace querer volver.
Cuántos platos y bebidas hay disponibles en el menú de La Pirula
Y pues mira, lo de La Pirula fue todo un hallazgo. No era el plan inicial, ya que queríamos ir a otro lugar en Puerto Chico, pero estaba a tope. Pasamos por este restaurante y, la verdad, nos dio buen rollo, así que decidimos entrar. ¡Y qué bien hicimos! Nos sentamos en la terraza y, aunque era uno de esos días soleados, no tuvimos que esperar ni un segundo. Eso ya dice mucho del lugar. Almorzamos de menú, que por solo 16€ por persona estaba de lujo: primero, segundo, postre y bebida. También pedimos unos caracoles y unos vermut que estaban de muerte. Los platos eran contundentes, perfectos para reponer energías.
Si buscas un sitio donde te atiendan bien, ¡este es el lugar! Los camareros son súper amables y hacen todo lo posible para que no tengas que esperar mucho. Estaba repleto de gente local, lo que siempre es una buena señal, ¿no crees? El ambiente es relajado y acogedor; el local tiene esa solera que solo dan los años. Además, aunque no teníamos reservación, ¡la espera fue mínima! Eso es un plus también, porque a veces estos sitios populares pueden ser un poco locos.
La última vez que fui, nos pusimos tres menús del día y quedaron encantados con todo lo que probamos. Volvimos a recordar ese cocido montañés que es toda una delicia. Los postres también están a la altura, especialmente las natillas. Me gustó mucho cómo estaban organizados: hay mesas altas fuera y, si decides comer dentro, hay un par de comedores que son muy cómodos. Y si vas con peques, o simplemente tienes alguna restricción alimenticia, el personal te asesora genial. ¡Incluso encontré opciones para mi intolerancia al gluten sin complicaciones!
En cuanto a tu pregunta, en el menú de La Pirula puedes disfrutar de varios platos y bebidas. Por los menús que probamos, suelen tener al menos dos opciones de primero y segundo, más postre y bebida. Así que, calcúlate que hay varias combinaciones y seguro encuentras algo que te encante. ¡No lo pienses más y dale una oportunidad!
Quién selecciona los ingredientes en La Pirula
Y hablando de La Pirula, tengo que decir que la experiencia fue mejor de lo que esperaba. La verdad es que nos decidimos a entrar porque le preguntamos a un transeúnte dónde comer y nos mencionó este lugar. Al principio no tenía una confianza absoluta, porque, ya sabes, a veces recomiendan cada cosa... Pero ahora, no puedo más que darle 5 estrellas a nuestro almuerzo ahí.
Empezamos con unas anchoas que, sinceramente, no me suelen gustar, pero estas estaban deliciosas. No estaban saladas como otras que he probado, tenían una textura increíble y fueron un buen comienzo. Los niños pidieron sus albóndigas de bonito y, ¡madre mía! Estaban súper ricas. Para nosotros, un chuletón a la piedra que quita el hipo, de 10. Olvidamos por completo el menú del día al ver la carta, y menuda decisión. Al principio, el local estaba vacío, pero de pronto se llenó y se notaba un buen ambiente.
El servicio fue sobresaliente, ¡de 10! Todo el personal era amabilísimo, y el sitio tenía un aire acogedor que te hacía sentir como en casa. No hay duda, si estás en Santander, sobre todo en la zona de Puertochico, este restaurante es una opción totalmente recomendada. Puedes disfrutar de un buen menú diario que, por solo 16€, es un festín contundente, especialmente el Cocido Montañés que es para disfrutar a lo grande.
Ahora, ¿y quién selecciona los ingredientes en La Pirula? Siendo un lugar tan entrañable, la verdad es que parece que tienen un gran cuidado en eso. La comida es casera y tradicional y eso muestra que hay un cariño en todo lo que preparan. Así que, seguro que tienen un equipo de cocina que elige perfectamente cada ingrediente, buscando lo mejor de la tierra. ¡Totalmente para repetir!
De dónde se obtienen los ingredientes frescos utilizados en La Pirula
Así que, después de un buen tiempo sin pasar por La Pirula, decidí aprovechar uno de esos días que estás de paseo por la zona y me animé a probar el menú del día, que, por cierto, estaba a 17 euros. La primera impresión fue un poco decepcionante, la ensalada con anchoas tenía la lechuga un poco mustia, como si llevara eternidades picada. Y luego llegó el chicharro a la plancha, que, aunque estaba bien presentado, parecía más cocido que otra cosa. ¡Con lo fácil que es hacer un chicharro bien! No sé si el cocinero había tenido un mal día, pero para lo que uno espera viendo la carta, lo cierto es que dejé el sitio un tanto decepcionado.
Pero en otra visita, y siguiendo con las recomendaciones, decidí arriesgarme de nuevo y pedí el menú del día por 15 euros. ¡Qué gran decisión! Me deleité con unas alcachofas con jamón que, aunque estaban un pelín sosas, me gustaron. Pero lo mejor fue el chicharro con patatas al ajillo, que sí que estaba en su punto y rebosante de sabor. El ambiente del local atrapó mi atención, así como el servicio amable y atento. Y no sé si lo mencioné, ¡pero la música era genial! Un lugar para volver, sin duda.
Otra vez, me topé con una experiencia intermedia. Las croquetas eran una delicia y, sin duda, deberías pedirlas. Sin embargo, nos pasó algo curioso: pedimos tres platos y uno nos quedó casi entero porque estaban abundantes. El ambiente, aunque un poco raro, no arruinó la buena comida que ofrecen. Eso sí, el servicio fue un poco lento y noté que el personal andaba a mil por hora, lo que se entiende, ya que había mucha gente. Una penita, porque la comida sí que está buenísima y merece la pena volver.
Ahora, hablemos de raciones. Si buscas un sitio en plena marcha en Santander, La Pirula es una buena opción. Probamos las albóndigas de atún, ventresca y algunas de esas socorridas croquetas de jamón, todas bien ricas y a buen precio. Aunque hubo un pequeño lío con las bebidas, al final todo se entiende y te deja con ganas de repetir. Además, es complicado aparcar por la zona, pero siempre hay algún aparcamiento de pago cercano.
Y sobre los ingredientes frescos que utilizan, al parecer, La Pirula se esfuerza en conseguir lo mejor del mercado local. Muchos de sus platos resaltan sabores auténticos, y su compromiso con la calidad se nota en cada bocado. ¡Todo suena genial para volver pronto!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Pirula
La Pirula es uno de esos lugares que, si no conocéis aún, debéis apuntar en vuestra lista de imprescindibles en Santander. Cinco estrellas para este restaurante y, teniendo en cuenta la experiencia que tuvimos tres amigas allí, no es para menos. La verdad es que salimos encantadas. Desde que llegamos, el ambiente nos recibió con buenas vibras. Pero lo mejor de todo fue la carne. ¡Madre mía! De calidad espectacular y, lo mejor, es que te dejan la piedra en la mesa para que la cocines como tú quieras. Ese detallito de personalizar tu comida siempre es un plus. Y no olvidemos los postres, que también estaban a otro nivel. La sangría que pedimos, ¡riquísima! No sé cuánto gastamos entre las tres, pero seguro que no superó 30€ por persona y fue todo un festín.
Sin embargo, no todo el mundo tiene la misma experiencia. Alguna gente ha comentado que su visita fue más bien normalita. Unos amigos mencionaron que para tomar algo en la barra está bien, pero el menú del día dejaba mucho que desear. Se esperaban más de un lugar que aparenta ser *tradicional* y, según ellos, la calidad no estaba a la altura. Aunque los platos de la carta parecían un poco mejor, el servicio a veces resulta un poco acelerado. Si vais en un grupo más pequeño, como de 2 a 4 personas, puede que la experiencia sea más tranquila, pero eso ya depende del día.
Y, bueno, lo que menos me gusta escuchar son las malas experiencias. Como esa vez que alguien se quejó de que había esperado 27 minutos para que le sirviesen unos platos que deberían haber llegado mucho antes. Lo peor es que no parecía que quien atendía le hubiera mostrado mucha amabilidad. Quizás debieron centrarse más en la atención al cliente, pero al final, uno nunca sabe si eso es solo un mal día o una constante cuando el lugar está lleno.
Sobre la pregunta que seguro os está rondando por la cabeza: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en La Pirula? Mi recomendación es que, si queréis aseguraros una mesa y evitaros sorpresas, lo mejor es que reservéis. Aunque algunos han tenido un trato un poco brusco al intentar hacerlo, si no lográis conseguir una reserva, no perdáis la esperanza. Siempre vale la pena acercarse y esperar un poco. A veces, la espera vale la pena por lo que hay en el plato. ¡Buen provecho!
Cómo es el ambiente en La Pirula
Y si hablamos de La Pirula, ¡vaya lugar! Está en C. Peña Herbosa, 21, 39003 Santander, y de verdad que es un bar-restaurante de toda la vida que no te puedes perder. Tienen un menú muy asequible y completo por solo 16€. La variedad de platos es genial y la calidad de la comida se nota, sobre todo esos caparrones que son inolvidables. ¿Y el postre? ¡Espectacular! Si decides pasarte, te recomiendo que reserves en la barra pronto; suele llenarse rápido.
El ambiente es de lo más acogedor, perfecto para pasar una buena rato con amigos o familia. La atención es bastante rápida y el personal es super amable. No importa si vas con niños, porque se preocupan de que todo esté bien. Me sorprendió lo bien que acomodaron a una amiga que llevaba un cochecito, ¡un detalle genial! Solo ten presente que hay unos escalones para acceder, así que no te despistes.
Ahora, hablemos de la comida. Me encanta que ofrecen una relación calidad-precio excelente. El menú del día, que está costando alrededor de los 14€, tiene platos abundantes y realmente sabrosos. En mi última visita, disfruté de un cocido montañés que estaba riquísimo y una ensalada con sardinas, anchoas y piquillo que me dejó pensando en volver por más. Sin embargo, hubo un incidente con los alérgenos que no debería pasar; así que si tienes alguna alergia, asegúrate de mencionarlo bien.
En resumen, el ambiente en La Pirula es muy amigable y cálido, ideal para disfrutar de una comida y una buena conversación. Con 4 estrellas de comida, servicio y ambiente, es un lugar que mezcla lo clásico con un toque moderno y, sobre todo, con un cariño que te hace sentir como en casa. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la especialidad de la casa en La Pirula
Y ya que estamos en ese plan de descubrir los mejores lugares de la ciudad, no puedo dejar de hablarte de La Pirula, ese pequeño rincón que está en C. Peña Herbosa, 21, 39003 Santander. Este lugar tiene una vibra súper acogedora, y como si eso no fuera suficiente, los dueños son un amor. Siempre te reciben con una sonrisa y un buen rollo que te hace sentir como en casa.
Lo que más me encanta es el ambiente. Es un sitio perfecto para charlar con amigos o incluso para una cita. Con su decoración sencilla pero cuidada, siempre te invita a quedarte un ratito más. Y no sé tú, pero a mí me gusta eso de poder pedir algo diferente cada vez que voy, porque el menú tiene tanto que ofrecer. Hablando de eso, ¡no te puedes perder sus tapas! Son deliciosas, y tienen una selección de productos locales que es, simplemente, espectacular. Si todavía no lo has hecho, prueba las croquetas caseras, son una maravilla que nunca decepciona.
Y ya que estoy, te recomiendo el pulpo a la brasa. De verdad, déjate llevar y pídelo, ¡no te vas a arrepentir! En La Pirula, realmente saben cómo manejar los sabores, y el pulpo está suave y lleno de sabor, ideal para compartir... o no, porque te va a costar hacerlo. Así que ya sabes, si te apetece algo rico, vale la pena pasarse por ahí y disfrutar de una buena comida.
En cuanto a la pregunta que todos hacemos: ¿cuál es la especialidad de la casa? ¡Sin duda, las raciones de pescado fresco! Cada vez que vaya, me sorprende lo bien que lo preparan. Así que, ya sabes, si te animas a ir, no dudes en pedir el pescado del día; es una explosión de frescura en cada bocado. ¡Ya me contarás qué tal!








