
Posada Campo en La Hermida, Cantabria, es el lugar que no te puedes perder si eres amante de la buena comida y las *vistas imbatibles*. Te aseguro que no hagas caso a esas opiniones que dicen lo contrario; nosotros disfrutamos de un menú por solo 17€ que estaba para chuparse los dedos. Imagina comer una fabada intensa con la montaña de fondo, mientras que el clima estaba simplemente *espléndido*. ¡Es una experiencia!
Y si todavía no te convence, échale un vistazo a las más de *80 valoraciones positivas* que los huéspedes han dejado. La atención fue rápida, a pesar de no tener reserva, y los platos son abundantes como solo se hacen en el norte. Con precios accesibles, y un ambiente acogedor, reservar en Posada Campo se convierte en un must en tu próxima escapada. ¡No te lo pienses más!
Horarios Posada Campo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–16:00 |
| martes | 11:00–16:00 |
| miércoles | 11:00–16:00 |
| jueves | 11:00–22:30 |
| viernes | 11:00–13:30 |
| sábado | 11:00–18:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Posada Campo
Dónde se encuentra la Posada Campo
¡Hey, equipo! Si andáis por la zona del Desfiladero de la Hermida, tenéis que hacer una parada obligatoria en Posada Campo, que está en la carretera general, 39580 La Hermida, Cantabria. Esta joyita nos sorprendió muchísimo cuando fuimos de paseo con un grupo grande de amigos. ¡Imagínate! Éramos ocho sin reserva y, a pesar de ello, nos hicieron hueco sin problema. La amabilidad de la camarera fue espectacular; nos trató como si fueramos de la familia.
La comida te dejará boquiabierto, ¡el menú del día estaba rebosante de opciones y todo estaba delicioso! Y si tenéis la suerte de comer en la terraza, disfrutaréis de unas vistas de lujo mientras observáis a los valientes hacer la vía ferrata. La combinación de buena comida y buenas vistas es simplemente perfecta. Y no olvidéis probar la tarta de queso, que es más que rica, y esos escalopines con salsa de picón que, de verdad, son una delicia. Además, el precio es súper accesible y la calidad, ¡inmejorable!
Una vez más, volvimos en fin de semana porque nos quedó claro que la comida era top y el trato siempre es genial. Ya estoy pensando en la próxima visita porque el cachopo estaba espectacular. Tanto así que se ha convertido en una de nuestras paradas obligatorias. Y aunque no hicimos muchas fotos de los platos, la experiencia la guardamos en la memoria.
Y si aún tenéis dudas sobre dónde se encuentra esta maravillosa posada, solo tenéis que recordar que está en la carretera general, 39580 La Hermida, Cantabria. No se os olvide anotar esto en vuestra lista de imprescindibles. ¡De verdad, no os arrepentiréis!
Qué tipo de comida se puede encontrar en Posada Campo
Ayer estuvimos en Posada Campo, y la verdad, fue una experiencia bastante variada. Llamamos para reservar mesa y desde el primer contacto nos atendieron súper bien, lo cual siempre es un buen comienzo. Sin embargo, cuando llegamos, la cosa se tornó un poco complicada. Tuvimos que esperar unos veinte minutos para que nos sirviesen, y la camarera que nos atendió no fue de lo más agradable. Ya sabes cómo son esos días en los que parece que tienen el humor por los suelos. Nos contestó de forma un tanto brusca y hasta a mi hijo le ignoró un poco cuando pidió unas aceitunas. Un rollo, ¿verdad? Pero hey, el resto del equipo fue genial, así que no todo fue negativo.
La comida, en cambio, fue un punto fuerte. Nos quedamos encantados con lo que probamos. Había cachopos para compartir que estaban de locura, y también unos platos abundantes que fueron suficientes incluso para aquellos que venían con grandes ansias. La fabada estuvo muy buena y la salsita de queso que acompaña a los filetes es algo que definitivamente hay que probar. Los postres, como el arroz con leche, eran un deleite, aunque creemos que deberían replantearse echar sirope por encima de la tarta de queso. Un detalle que puede arruinar un buen postre.
La ubicación de Posada Campo no se queda atrás; tener buenas vistas a la ferrata de la zona es un plus que hace que la experiencia valga la pena. Se puede disfrutar de las vistas mientras comes, que siempre alegra el ambiente. La terraza cubierta es muy práctica si el tiempo cambia de repente. Según muchos, la relación calidad-precio es excelente, especialmente con su opción de menú del día. Y aunque tuvimos una mala experiencia con una camarera, no nos desanima volver a intentarlo, eso sí, ¡esperamos que nos atienda alguien diferente la próxima vez!
Así que, si te preguntas qué tipo de comida se puede encontrar en Posada Campo, espera una mezcla de platos abundantes y sabrosos. Desde opciones como cachopos, fabada, hasta deliciosos postres como arroz con leche. Es un lugar donde puedes disfrutar de un buen bocado después de un día de aventuras, ¡y hay algo para todos los gustos!
Cuál es el precio del menú en Posada Campo
¡Y así, en un abrir y cerrar de ojos, llegamos a la Posada Campo, un lugar que nos dejó un muy buen sabor de boca! No habíamos reservado, así que si decides pasar por allí, mejor hazlo porque seguro que no te quieres perder la comida fenomenal que ofrecen. La atención fue de 10, y el arroz con leche que nos trajeron estaba para chuparse los dedos. Sin duda, hay que repetir cuando volvamos por la zona. Las habitaciones, servicio y ubicación también merecen un 5/5.
El ambiente del bar es de esos que te hacen sentir como en casa. Aparte de las buenas vistas, la camarera era respetuosa y nos recomendó la tarta de queso al horno, que está exquisita. Por cierto, si eres amante de las rabas, ¡la ración que sirven ahí es brutal! Se nota que es un lugar típico de la zona y lo bueno es que puedes ir en grupos o con la familia.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Hubo un momento en que la atención se volvió un poco irregular. Una de las camareras no estaba en su mejor día: ni nos miraba ni nos contestaba, lo cual fue un poco incómodo. Pero al final, la comida era buena, especialmente la ensalada de tomate que, para nuestra sorpresa, tenía muchísimo sabor. El cachopo que compartimos estaba muy rico, aunque un poco caro para lo que esperábamos. Aun así, como para comer de pasada, está más que bien.
Por cierto, si alguna vez te preguntas cuánto cuesta el menú en Posada Campo, la cosa ronda entre 10 y 20 € por persona. Así que ya sabes, ¡no dudes en parar a comer si andas cerca de La Hermida!
Qué plato se destaca en el menú de Posada Campo
Y hablando de la Posada Campo, si alguna vez te pasas por allí, no puedes dejar de probar su cocido montañés. La verdad es que es de los más ricos que he probado, y como dicen, he comido unos cuantos en mi vida. ¡Te lo digo enserio, eso es un auténtico plato que te llena el alma! Y, por si fuera poco, el menú del día es bastante bueno; no tiene una oferta exagerada, pero suficiente para elegir y más que bueno en calidad. La atención es rapidísima y muy agradable, te hacen sentir como en casa desde el primer momento.
También, si eres de los que, antes de salir, te gusta disfrutar de un buen desayuno o una cena informal, este lugar te va a encantar. Estuvimos en el albergue una semana, y cada día íbamos a desayunar y cenar allí. Siempre eran súper amables y nos hacían un hueco, aunque llegáramos a horas raras solo para merendar un postre. Por cierto, ¡no dejes de probar las tartas caseras! La de queso y la de manzana son un auténtico manjar que no te querrás perder.
Y cuando se habla de la vista, ¡uff! Comer en su terraza es una delicia. Te comes un buen plato de filetes de ternera o escalopines en salsa de tres salsas acompañado de unas vistas preciosas. En tiempos de vacaciones, este sitio se convierte en un auténtico refugio, más aún cuando aprieta el sol y te sirve un buen vaso de agua fresca. Hablando de precios, la relación calidad-precio es inmejorable, así que salir satisfecho con tu comida no será un problema.
Entonces, si me preguntas, ¿qué plato se destaca en el menú de Posada Campo? Sin duda el cocido montañés se lleva el primer premio. Pero no subestimes los postres ni las tartas, porque te aseguro que dejan un buen sabor de boca después de cualquier comida. ¡No hay forma de que termines con hambre! Si aún no has estado, ve a descubrirlo tú mismo, ¡te va a encantar!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde la Posada Campo
A veces te sorprenden los sitios, pero la verdad es que los restaurantes sin menú no están en nuestra lista de cosas por hacer. En Posada Campo, intenté pedir el menú y, tras dos veces de preguntar, la camarera fue tan antipática que solo me respondió "adiós". En ese momento, decidimos que probaríamos el restaurante de enfrente, y ¡qué bien que lo hicimos! Me alegro de no haberme quedado con una mala experiencia solo por lo que podría decir un mal servicio.
Hablando del restaurante, aunque al final comimos un menú decente con una fabada que estaba realmente buena, el trato que recibimos no fue el mejor. Las camareras eran secas y desagradables, y parecían tardar una eternidad en atendernos. Es una pena, porque el lugar tiene su encanto y merece ser visitado. Sin embargo, no creo que repitamos en ese sitio. La próxima vez, sin duda, iremos explorando otras opciones, ya que la zona tiene un montón de restaurantes por descubrir.
Cambiando de tema, cuando se trata de la posada en sí, hay que admitir que las cosas son diferentes. Aquí, la atención suele ser bastante amable y rápida, y eso siempre suma puntos. Además, los precios son razonables y la comida es casera y rica, así que definitivamente es un lugar donde volveremos. Si estás buscando algo tranquilo y con buenas vistas, la ubicación de la Posada Campo está fenomenal. Desde allí, puedes disfrutar de vistas impresionantes a los montes y el paisaje verde que caracteriza a Cantabria. Perfecto para relajarte y absorber la belleza del entorno.
Cuáles son las opiniones de los huéspedes sobre Posada Campo
Como te contaba, Posada Campo se ha convertido en una parada obligatoria en nuestros viajes. La verdad es que el servicio fue de 10, y eso siempre suma. Nos atendieron con mucha amabilidad, respondiendo a todas nuestras dudas y haciéndonos sentir como en casa. ¡Ah! Y no olvidemos las bebidas y bocadillos; si tienes hambre, te van a venir bien. Los precios son lo que esperas para un sitio así, así que puedes calcular entre 5 y 7€ para los bocadillos y, según lo que vimos, los platos y tapas tienen precios bastante variados. Si piensas en comer algo más contundente, lo mejor es que hagas una reserva previa, así ellos pueden organizarse mejor y tú evitas cualquier sorpresa.
Lo que nos encantó de nuestra experiencia fue que, aunque llegamos sin reserva y era hora de comer, nos atendieron súper rápido. Terminamos optando por el menú de domingo que estaba a 19€: una fabada con un sabor increíble (espero que a ti también te gusten los sabores intensos) y luego una lubina de segundo que estaba de muerte. La verdad es que las raciones son generosas, al igual que en la mayoría de los sitios del norte, así que salimos más que satisfechos. En serio, si estás por la zona, no te lo puedes perder.
Ahora, no todo lo que brilla es oro, y hemos visto reseñas que pintan una imagen bastante diferente al servicio que recibimos. Algunos huéspedes se quejaron de un trato frío, confusión en la atención y tiempos de espera eternos. Por otro lado, también nos enteramos de que la comida, a pesar de los inconvenientes, parecía gustarles. Es curioso cómo a veces el servicio puede desentonar, pero la comida aún así pueda salvar el día. En general, parece que la opinión sobre Posada Campo es bastante mixta; hay quienes lo adoran por el servicio y la calidad de los platos, y hay otros que se llevan una decepción. Mi consejo: prueba por ti mismo y ve qué te parece. ¡No te olvides de visitar los miradores cercanos y las termas gratuitas!
Es necesario hacer reserva para comer en Posada Campo
Entonces, después de recorrer el desfiladero de la Hermida, nada mejor que hacer una parada en Posada Campo. Ese sitio es una grata sorpresa en medio del paisaje impresionante. La decoración es acogedora y la atención es de primera, siempre te reciben con una sonrisa. Si tienes un día intenso, este es el lugar perfecto para recuperar fuerzas. ¡Y ni te cuento de la comida! Las patatas con queso picón y los tortos son una delicia, pero lo que realmente brilla es el arroz con leche. En serio, te prometo que probablemente sea de los mejores que hayas probado.
Lo genial es que aquí se siente un ambiente de buen rollo, ideal para ir en grupo o con tu pareja. El menú del día tiene opciones como el cocido montañés y llegas a niveles de felicidad bastante altos. Eso sí, asegúrate de no dejar de probar la tarta de queso, aunque hay opiniones variadas, creo que la vuelven a hacer ahí porque está más rica que en otros lados. La clave está en disfrutar del lugar, así que no te preocupes si la comida es un poco más “casera” de lo que estás acostumbrado. ¡Es parte del encanto!
Ahora, respecto a la pregunta de si necesitas hacer reserva para comer en Posada Campo, mi consejo es que sí, especialmente si planeas visitarlo en temporada alta. Aunque suelen atenderte bien incluso si llegas tarde, nunca está de más asegurarte un lugar en ese ambiente tan cálido y familiar. Así te evitas sorpresas y puedes disfrutar de la comida sin estrés. En fin, ¡repetiréis seguro!
Cómo es la atención al cliente en Posada Campo
Y bueno, ya que estamos hablando de la Posada Campo en La Hermida, tengo que contarte mi experiencia. Así que imagina: era un día cualquiera, un poco nublado, y decidí parar en la terraza. Allí había algunas mesas ocupadas disfrutando de su comida, mientras yo me daba un capricho con unas rabas y una tónica. Pues, mi querido amigo, esto no le encajaba al camarero. O sea, que mi elección de un plato ligero no era lo que él consideraba aceptable. Me mandó a una mesa en las bancadas de madera, como si quería que me sintiera en un banquete campestre. ¡Y eso sólo porque elegí un platazo que, claro, para él no era suficiente!
Luego, las rabas que me traen son de esas que ya sabes, congeladas y saladísimas, hasta duras, como si las hubieran frito en el océano. ¡Me vi en la penosa situación de tener que pedir un cuchillo, que ni siquiera me habían servido al principio! Y por si fuera poco, cuando le pedí la cuenta, me dice que no aceptan tarjeta para pagos menores de diez euros. Así que, claro, una se siente como en un relato de aventuras culinarias donde el menú parece tener sus propias reglas. A pesar de lo maravillosa que es la región, hay que admitir que el personal no estaba a la altura de lo que uno espera en un lugar tan bonito.
Pero para aquellos que busquen un lugar más acogedor, mi pareja y yo nos alojamos allí una noche después de recorrer más de 2000 km entre Bilbao y Porto. ¡Madre mía, qué experiencia! Nuestra habitación era básica, sí, pero muy cómoda, con unas camas y almohadas de ensueño. El baño tenía incluso bañera, un lujo. Lo mejor de todo fue el bar-restaurante justo debajo; aquí sí que se sirvió una comida y vino excelente. Y si hablamos de desayuno, ¡no te cuento! Variedad y calidad en cada bocado.
En cuanto a la atención al cliente en la Posada Campo, hay que hacer una mención especial a Carmen y su equipo. Ellos se preocupan de verdad por sus huéspedes y eso se nota. La dedicación que muestran es, sin duda, el punto fuerte del lugar. No sé si volveremos a este rincón mágico de los Picos de Europa, pero si lo hacemos, definitivamente será en la Posada Campo. ¡Gracias por todo, chicos!








