
La Llosa es el lugar ideal para disfrutar de la mejor gastronomía asturiana en Oles, situado en un rincón espectacular de la marina. Con una impresionante puntuación de 4.8 de 5 en Restaurant Guru, este restaurante se ha ganado el corazón de los locales y visitantes, gracias a su ambiente acogedor y atención cercana. Aquí, no solo saboreas platos típicos como la fabada y unos exquisitos callos, sino que también te sientes como en casa, siendo tratado con ese cariño tan especial que solo un restaurante auténtico puede ofrecer.
La carta de La Llosa es un festín, con 16 platos y bebidas para elegir, todos elaborados con productos locales de temporada. Además, si tienes algún tipo de restricción alimentaria, aquí encontrarás opciones sin gluten para que nadie se quede fuera de esta experiencia. Y ni hablar del personal, especialmente de Tere, que siempre está dispuesta a recomendarte lo mejor del menú con una sonrisa. ¡No te pierdas la oportunidad de probar un postre que acompaña ese café bien cargado!
Horarios La Llosa
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–19:00 |
| viernes | 12:00–19:00 |
| sábado | 12:00–19:00 |
| domingo | 12:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Llosa
Dónde se encuentra el restaurante La Llosa
¡Tienes que escucharme hablar de La Llosa, un restaurante asturiano que está escondido en Las Arenas, 8, 33315 Oles, Asturias! Es un lugar que se ha vuelto legendario en la zona, y no es para menos. Imagina esto: hay más comensales que habitantes, lo que ya te da una idea de lo popular y bien que se come aquí. Desde el momento en que entras, te das cuenta de que estás en un lugar especial. El ambiente es acogedor y siempre hay una sonrisa en la cara del personal.
Una de las cosas más curiosas de La Llosa es que te cantan el menú. ¡Sí, como lo oyes! Imagínate a alguien dándote una pequeña actuación mientras decides qué comer. A veces es difícil elegir porque tienen un montón de platos tentadores. Por ejemplo, decidimos probar las fabes, que tienen un montón de reconocimientos — realmente, ¡no te las puedes perder! Aunque no había verdinas con berberechos ese día, nos conformamos con unas croquetas que fueron la bomba. Y no te olvides del postre: esa tarta de turrón que pedimos fue el cherry on top de nuestra comida.
La experiencia es bastante asequible, con precios que rondan entre 30 y 45 € por persona. Y para lo que recibes, ¡es más que justificado! Todo está riquísimo, y el servicio es de lo mejor, siempre atentos y amables. Desde la dueña hasta las camareras, todos te hacen sentir como en casa.
La Llosa se ha convertido en uno de mis sitios favoritos. Si un grupo de amigos se anima a ir, ¡prepárate para disfrutar de calamares, rodaballo y esos postres tan deliciosos! Y si decides organizar algún evento, como celebraciones, te aseguro que estarán más que dispuestos a hacer que sea especial, como cuando celebré las bodas de oro de mis padres. Me trataron como si fuéramos de la familia y detallaron todo sin que lo pidiéramos. Así que, ya sabes, si estás buscando dónde comer en Asturias, La Llosa en Las Arenas, Oles es el sitio al que tienes que ir. ¡No te arrepentirás!
Cuál es la puntuación de La Llosa en Restaurant Guru
Y hablando de la comida, he de decir que La Llosa tiene una propuesta realmente interesante, aunque algo de matices. Por un lado, la sopa de llampares y el pixin al ajillo son de esos platos que te hacen suspirar, pero si te apetece compartir un buen pescado, deberías tener en cuenta que el tamaño puede ser un inconveniente. ¡A no ser que las estrellas alineen y todos quieran lo mismo! A veces se siente un poco complicado, porque si no hay acuerdo, terminas sin probar lo que te apetece y, amigo, eso es una faena.
Pese a esto, la atención al cliente es realmente de primera. Las camareras son unos amores y la dueña también, siempre dispuestas a hacer que te sientas como en casa. Y ya que estamos hablando de casa, el ambiente es muy acogedor, como esos lugares que parecen paradas en el tiempo y que tienen una historia que contar. Además, si llegas en coche, tranquilo, hay plazas de aparcamiento y es gratuito, así que eso siempre es un plus.
No puedo dejar de mencionar el pastel de turrón y el helado de higos que probamos, ¡menuda delicia! Está claro que los postres aquí son una maravilla y tú no querrás perdértelos. Y si eres de mermeladas, también tienen unas caseras que puedes llevarte. Y aunque la experiencia puede variar, la mayoría está de acuerdo en que La Llosa es un lugar que vale la visita.
Por cierto, si estás buscando su puntuación en Restaurant Guru, se puede decir que La Llosa está super bien valorada, con una sólida puntuación de 4 estrellas, lo que demuestra que muchos salen contentos. Así que, ya sabes, si estás en Oles, ¡tienes que pasarte por allí!
Qué tipo de gastronomía se ofrece en La Llosa
Y ya te digo, si te decides por ir a La Llosa, no te va a decepcionar. Fuimos un domingo y, aunque habíamos reservado, queríamos sentarnos en el agradable porche, pero estaban todas las mesas ocupadas. Así que nos sentaron dentro, que también estaba muy acogedor. Lo curioso es que no hay una carta convencional; si pides, te mandan a la dueña, 'La Rubia', que te enumera los platos del día. ¡Es casi como ir a comer a casa de una amiga que te prepara todo de maravilla!
Nosotros éramos cuatro y pedimos un montón de cosas, basándonos en sus recomendaciones. Las croquetas nos parecieron un poco prescindibles, pero lo demás, ¡menudo festín! Las verdinas con berberechos fueron un éxito total, de lo mejorcito. El rollo de bonito con pisto y patatas y el pixín con ajada estaban riquísimos también. Y, ojo, el trato del servicio es de 10; todos son muy amables y atentos. Eso sí, para mí es un poco deseable que tuvieran una carta para poder ver los precios, pero al menos la relación calidad-precio es buena. Salimos a unos 43€ por persona sin postres.
Te diría que esto es un sitio que merece la pena sin dudar. Si no reservas, intentan hacerte un hueco, que eso es de agradecer. La amabilidad y simpatía del personal son sobresalientes, y la calidad de la comida también. En total, entre dos, tomamos croquetas, calamares, y pixín, más un postre y bebidas, y nos salió por 73€. Pero lo mejor es que salimos con la felicidad por las nubes. Si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida, con la chef y las camareras atentas a un nivel altísimo, ¡no lo dudes!
En cuanto a la gastronomía que encontrarás en La Llosa, se centra en la oferta de platos asturianos. Desde pescados frescos como el pixín, hasta ingredientes locales que brillan en los platos del día. Aquí sabes que estás probando la esencia de Asturias en cada bocado. ¡Es un verdadero deleite!
Qué platos típicos asturianos se pueden encontrar en el menú
No sé si ya te conté, pero La Llosa ha sido uno de esos descubrimientos que marcan la diferencia. Desde que llegamos, la atención fue impecable. El ambiente es tan acogedor que Martín quería quedarse a vivir allí. En cuanto nos sentamos, nos sorprendieron con un entrante de paté de cabracho casero que estaba de morir. Ese sabor me volvió un poco loco, y eso que ya venía con ganas de hacerme un festín.
Y no te cuento ya del pulpo guisado; ¡estaba riquísimo! No podía creer lo bien que se deshacía en la boca. Luego, seguimos con un pixin espectacular que definitivamente vale la pena. Si de postre no te pides el tradicional arroz con leche, la verdad es que te estás perdiendo de algo muy, muy bueno. Teresi y el resto del personal nos hicieron sentir tan bien que acabamos hablando con ellos como si fueran amigos de toda la vida. Sin duda, volveremos para seguir explorando el menú.
Y si estás pensando en el tema del aparcamiento, ni te preocupes. Hay muchas plazas libres y es gratuito. Por cierto, si estás ahí y quieres algo típico, no puedes dejar de probar la fabada asturiana, que tienen un montón de premios por ella. También puedes disfrutar de patatas guisadas con pulpo de potera o los fritos de pixín. Tienen un menú que no solo es diverso, ¡sino que también refleja lo mejor de la gastronomía asturiana! Te aseguro que cada bocado es un abrazo al estómago. Así que, ya sabes, si buscas buena comida y un servicio excepcional, ¡La Llosa es tu sitio!
El restaurante ofrece opciones para personas con restricciones alimentarias
Y hablando de La Llosa, la verdad es que seguimos flipando con lo rica que estaba la comida. Fue un verdadero acierto comer allí el día de Jueves Santo. Nos encantó tanto que decidimos repetir el domingo de Pascua, y no nos arrepentimos en absoluto. Desde el primer momento, la dueña, Teresi, nos trató como si fuéramos de la familia. Es una mujer encantadora, y todas las camareras del lugar son igual de amables. ¡Te aseguro que te hacen sentir como en casa! Es de esos sitios que, una vez lo pruebas, te lo guardas en el corazón. Recomendadísimo 100%.
Si hablo de la comida, no puedo dejar de mencionar las croquetas caseras que son simplemente un sueño, y la tosta de pastel de cabracho, que estaba para morirse. Además, el pixin al horno fue un verdadero festín para nuestros paladares. Y qué decir de la tarta de queso con arándanos… ¡Ten cuidado, porque es peligroso dejar de comer! Todo este banquete nos salió por unos 40-50 € por persona, que sinceramente, ¡lo vale! La calidad es increíble, y eso se nota en cada bocado.
Otra cosa que me encanta de este lugar es lo cómodo que es llegar. Hay muchas plazas de aparcamiento disponibles y, lo mejor de todo, ¡es aparcamiento gratuito! Así que no hay excusas para no visitarlo. El ambiente es genial, perfecto para ir con la familia, ya que aceptan niños y tienen acceso para sillas de ruedas. Esto hace que sea un sitio muy accesible para todos.
¿Y qué tal si hablamos de las opciones para las personas con restricciones alimentarias? En La Llosa, aunque ellos suelen trabajar sin carta, están más que dispuestos a adaptar los platos para que todos puedan disfrutar de una buena comida. Así que, si necesitas algo especial, solo tienes que decírselo a Teresi, que con su encanto y dedicación, seguro que te dejará más que satisfecho. En resumen, ¡que hay que volver, y pronto!
Hay platos sin gluten disponibles en la carta de La Llosa
Así que, después de descubrir La Llosa en Las Arenas, no podemos dejar de hablar de lo IN-CRE-I-BLE que ha sido cada visita. Este año ya vamos por la segunda vez y, sinceramente, el lugar se siente como un pequeño rincón en el paraíso asturiano. Woah, la atención es simplemente de 10, y Teresi es un amor, siempre con esa sonrisa y dispuesta a hacer que tu experiencia sea única. Si vas, no te puedes perder la lubina a la espalda y las croquetas de atún. Y, ojo, esa ensalada de tomate con ventresca... ¡es un espectáculo para el paladar! También hay que mencionar la fabada asturiana, ¡una delicia! Sin duda, es una parada obligatoria, y el año que viene volveremos con carrito y bebé en mano. ❤️
La atmósfera del lugar es una combinación perfecta de acogedor y estético, con una decoración que realmente te hace sentir bienvenido. Es ideal para ir con la familia, ya que vi muchas familias con niños disfrutando de su tiempo allí. Y, si te preocupa el aparcamiento, ¡no te preocupes! Hay muchas plazas libres y es gratuito. Me encanta cómo en La Llosa la comida y el servicio siempre están al 100%. Habiendo probado la sopa de llampares y el rubiel al horno, puedo decir que es espectacular, y la atención del personal hace que todo sea aún mejor. ¡Volveremos seguro!
Ahora, no puedo dejar de mencionar los postres, porque la tarta de la abuela y el arroz con leche son simplemente la guinda del pastel. Todo está tan delicioso que es difícil elegir solo un platillo para recomendar. También he escuchado maravillas de los calamares y la sopa de llampares que tenía ese toque especial que la hace única. Las chicas de La Llosa se merecen un gran aplauso por mantener ese nivel de calidad y servicio.
Y, por último, en cuanto a los que tienen restricciones alimentarias, sí, hay opciones sin gluten en la carta. Así que, si estás buscando un buen sitio donde disfrutar de una comida deliciosa sin preocuparte por el gluten, La Llosa tiene algo para ti. ¡No dudes en hacer una visita y comprobarlo por ti mismo!
Cuántos platos y bebidas hay en la carta del restaurante
Ya te digo, La Llosa es un sitio que realmente te va a dejar con ganas de volver. ¡Cinco estrellas en todo! Ni más ni menos. La fabada que preparan aquí es, sin duda, de las tres mejores que he probado en mi vida. Y ojo, que el pote está a la altura, ¡mira que eso no es fácil! Por no hablar de los calamares fritos. Estos fritos son tan originales que fríen hasta la cabeza. ¡No te lo pierdas, te van a encantar! El ambiente es súper distendido, perfecto para disfrutar de una buena comida y el trato es espectacular, como si fueras parte de la familia. No puedo hacer otra cosa que recomendarlo encarecidamente.
Y si estás en la duda de qué pedir, Teresi es una auténtica crack como anfitriona. Te va a recomendar el menú perfecto según tus gustos y, créeme, sabe calcular las cantidades para que comas sin preocuparte si va a sobrar. Aunque no soy muy fan de los frutos de pixin, tengo que admitir que los de aquí me han dejado sin palabras. Y no te olvides de dejar espacio para los postres, porque la tarta de la abuela es única. ¡La tienes que probar! Y si te soy sincero, pienso volver siempre que esté por Asturias.
Por cierto, nosotros veníamos recomendados y no nos decepcionó. Pedimos lubina y pixin de segundo, además de la fabada, calamares y pulpo de primero, y estaba todo increíble. Todos los platos saben a gloria y, de nuevo, no te olvides de la tarta de la abuela. Super recomendada. Al final, entre lo que comimos y las copas, me salió un precio por persona de unos 40-50 €, pero te aseguro que cada euro vale la pena.
Y hablando de facilidad, no tendrás problema en aparcar. Hay un montón de plazas libres, tanto en el estacionamiento de cemento como en el césped junto al restaurante. Así que, sin estrés por el coche. Ah, y me encantaría destacar que hay accesibilidad para sillas de ruedas, aunque tiene un pequeño escalón a la entrada.
En cuanto a la carta, te cuento que hay una variedad impresionante con más de 20 platos y bebidas. Así que, si eres de los que te gusta probar cosas nuevas, seguro que encontraras algo que te atrape. En resumen, si no has ido a La Llosa aún, ¡no sé qué estás esperando!
Qué hace que La Llosa sea un lugar acogedor para los visitantes
Y ya hablando de La Llosa, tengo que decir que es un auténtico tesoro gastronómico que, aunque pueda parecer un poco apartado, vale la pena cada kilómetro recorrido. En primer lugar, el servicio es de cinco estrellas, de esos que te hacen sentir como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. Las dueñas son super cercanas y amables, siempre tienen una recomendación perfecta y saben calcular las raciones para que no te quedes con hambre pero tampoco te sientas como si hubieras comido para tres. ¡Y eso ya es un arte!
Ahora, hablemos de la comida, porque ahí es donde realmente brilla este lugar. La fabada asturiana es de otro mundo, suave y tierna, con un compango que se deshace en la boca. Sin duda, la mejor fabada que he probado en mi vida. Y si eres de los que disfruta de un buen salpicón para mojar, deberías pedirlo sin dudarlo. ¡Te va a encantar! También tienen un vermut de elaboración propia que marida a la perfección con cualquier plato. Tu primer trago de vermut solo le da gusto al resto de la comida.
Ah, y el ambiente... ¡Qué decir! Estás rodeado de un paisaje que relaja, así que incluso si la comida no fuera tan espectacular (lo cual, vamos, no es el caso), el lugar tiene esa vibra que te invita a quedarte y disfrutar. Y aunque el primer bocado de pan con algún guiso sea una excusa para seguir pidiendo, créeme, lo vas a querer, porque el pan es el cómplice perfecto para mojar en las delicias que te servirán.
Entonces, ¿qué hace que La Llosa sea tan acogedor para los visitantes? Es ese combo perfecto de cocina de calidad, un servicio excepcional y un entorno idílico. Todo aquí se siente como un abrazo cálido, un lugar donde puedes tomarte tu tiempo, charlar y disfrutar de una buena comida en buena compañía. Si estás buscando un sitio donde relajarte y dejarte llevar por los sabores asturianos, no hay duda de que aquí es donde tienes que estar. ¡Ah, y llama a tus amigos para que se apunten, porque repetirás!
Quién es Tere y qué papel tiene en el restaurante
Bueno, y hablando de La Llosa, ¡menuda joya que hemos encontrado en Oles! El sitio es muy guapo, con aparcamientos amplios donde no tienes que preocuparte por encontrar sitio. Y no se olviden de la terraza, que es ideal para esos días soleados. La verdad es que es un lugar que invita a relajarse, disfrutar y, sobre todo, comer a gusto.
Y hablando de comer, ¿has probado la fabada? Es simplemente espectacular. Jamás había dado con una tan rica, y te aseguro que no exagero. La materia prima es de primera, y el trabajo detrás de cada plato se nota. Las raciones son generosas, así que ven con hambre, porque vas a querer probarlo todo. Los pescados y mariscos son fresquísimos, así que no dudes en pedir algo de eso también. Y no olvides dejar espacio para la tarta de la abuela, ¡una delicia!
Ahora, lo mejor es el servicio. Desde que entras por la puerta, te reciben con una sonrisa, como si fueras parte de la familia. Tere, la dueña, hace que la experiencia sea aún más especial. Siempre atenta y simpática, parece que te lleva conociendo de toda la vida. Ella, junto con su familia, se aseguran de que cada cliente se sienta como en casa. Sin duda, un placer comer allí, y ya estoy deseando volver a disfrutar de ese ambiente tan amable y familiar.
Si decides pasar por La Llosa, te aseguro que va a ser un acierto. Hacer una reserva es una buena idea, porque el lugar suele llenarse rápidamente. Y, la verdad, no hay excusa para no ir: ¡la comida, el servicio y el sitio son de 5 estrellas!
Es necesario hacer una reserva para comer en La Llosa
¡Y qué te voy a decir de La Llosa! Es un lugar espectacular que parece sacado de un sueño, entre prados que te regalan una tranquilidad que apetece. La comida es una auténtica joya. La raya guisada es uno de esos platos que, una vez lo pruebas, no se te olvida. Te aseguro que va a sorprender a los que la prueben. Y ni hablar de los calamares en su tinta, que están para chuparse los dedos, junto con los fritos de pixín, ideales para esos peques que siempre están buscando algo sabroso.
Si te tomas algo dulce al final, estás de suerte porque tienen variedad de postres. La vez que probé el tarta de queso, estaba realmente buena. Eso sí, lo que más destaca de este sitio es el servicio. Es rápido y muy atento. Te hacen sentir como en casa, lo que siempre se agradece. A veces incluso se olvida que estás en un restaurante, ¡es la mejor forma de comer!
Recuerdo que el año pasado tuve una experiencia increíble allí. Desde el recibimiento hasta el momento de salir, todo fue perfecto. Y cómo olvidarme de Teresi, la anfitriona más encantadora que te puedas imaginar. Su amabilidad y simpatía hacen que toda la experiencia sea aún más especial. Ella se asegura de que te olvides de tus problemas y te vayas con una sonrisa de oreja a oreja.
Si estás pensando en ir, te recomiendo que hagas una reserva, sobre todo si planeas ir en fin de semana. No se si es estrictamente necesario, pero siempre es más fácil y así evitas cualquier contratiempo. Al final, es uno de esos lugares que no sólo quieres repetir, sino que también quieres compartir con amigos y familia.








