
La Cacharrería es ese lugar en Gijón donde el buen rollo y la gastronomía se dan la mano. Con una decoración exquisita y un ambiente acogedor, es ideal para disfrutar de una buena comida o cena en compañía de amigos, pareja o familia. Su carta es un verdadero deleite: 31 platos que fusionan modernidad con materia prima de primera y presentaciones ¡que quitan el hipo! Si tienes ganas de probar algo diferente, no puedes perderte su ceviche de lubina, los langostinos en pan brioche y los tacos de jabalí y angus.
La atención es otro de los puntos fuertes, con un servicio que se nota siempre atento y educado. Lo mejor de todo es que, a pesar de ser un restaurante de lujo, los precios son bastante asequibles, lo que te da razones de sobra para volver y seguir descubriendo nuevos sabores. Antes de ir, recuerda que ofrecen un servicio de aceite por 2,50€ por persona y pueden proporcionarte la carta de alérgenos. Así que ya sabes, si quieres una experiencia gastronómica memorable en Gijón, La Cacharrería es la respuesta.
Horarios La Cacharrería
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–17:00, 21:00–24:00 |
| jueves | 13:30–17:00, 21:00–24:00 |
| viernes | 13:30–17:00, 21:00–0:30 |
| sábado | 13:30–17:00, 21:00–0:30 |
| domingo | 13:30–17:00, 21:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cacharrería
Qué tipo de ambiente ofrece La Cacharrería
¡Hey, amigos! Si aún no han probado La Cacharrería, ¡no saben lo que se están perdiendo! Este restaurante está en C. Uría, 9, Centro, 33202 Gijón, y tiene una puntuación de 5 estrellas. El lugar está precioso, con una decoración cuidada al detalle; hasta los aseos son bonitos, así que ya ven que todo está pensado para que disfrutes de una buena experiencia gastronómica. Además, la localización es genial y de fácil acceso, perfecto para dar un paseo por el centro después de comer.
La comida es la bomba. No vayas con la idea de comer grandes cantidades, pero la recomendación es pedir 2-3 platos para compartir por persona. A mí me encantó el plato con pan brioche y carne de pitu, ¡estaba simplemente delicioso! Y ni hablar de los postres, que fueron el broche de oro de la cena. La tarta de queso con frutos rojos siempre es un acierto, y amigos, tienen que probar los fritos de bacalao con mahonesa de lima y wasabi. El servicio también es top, rápido y el personal muy atento, así que no duden en preguntar sobre la carta.
Un detalle a tener en cuenta es que el agua que sirven es filtrada; ya saben, hay opiniones para todos los gustos. Pero lo que sí les aseguro es que, aunque algunos platos eran un poco más picantes, la experiencia general fue muy buena y los platos abundantes, todo por un precio medio de 20-50 € por persona, dependiendo de lo que pidas.
En cuanto al ambiente... ¡La Cacharrería tiene un rollo muy acogedor! Es un lugar tranquilo, con un nivel de ruido bajo, así que puedes mantener una buena conversación con amigos sin problemas. La accesibilidad es buena, pero prepárense para tener dificultad al aparcar. En resumen, si buscan un buen sitio donde disfrutar de una comida rica y un ambiente agradable, no duden en visitar La Cacharrería. ¡Les va a encantar! ️
Cuántos platos incluye la carta de La Cacharrería
Te cuento que La Cacharrería, en C. Uría, 9, es uno de esos lugares que te sorprenden nada más entrar. La primera impresión cuenta y, de verdad, el ambiente es acogedor y tiene una decoración que mola, la verdad. Ya sabemos que un buen lugar no siempre tiene que ser caro, y aquí puedes disfrutar de una experiencia casi de cinco estrellas sin que se te dispare el presupuesto. Además, si vas un poco pronto, el ambiente se siente mucho más relajado, ideal para disfrutar cada plato.
Ahora, hablemos de la comida porque es donde realmente brilla este sitio. Te recomiendo que no te pierdas la carrillera de pan bao; es una maravilla. El sabor de la carne está tan bien conseguido que te va a dejar con ganas de más. Oh, y el brioche de gamba rebozada... madre mía. A primera vista parece un 'hot dog', pero con ese toque picante y el pepinillo la lleva a otro nivel. Definitivamente es un plato para gente que disfruta de sabores nuevos. Y no olvidemos la tempura de verduras, que está crujiente y no resulta grasosa en absoluto, con esa salsa de sidra que le da un toque especial. ¡Todo estaba tan rico que me quedé sorprendido!
Eso sí, no todo es perfecto. Es verdad que el local puede llenarse de bullicio cuando está a tope, y quizás me gustaría que el espacio fuera un poco más amplio para disfrutar más tranquilos. Pero, al final, lo que cuenta es el sabor y el servicio, y aquí ambos son de cinco estrellas. Ah, y no puedo dejar de mencionar el coulant de chocolate de postre. ¡Qué delicia! Si algo merece la pena, es cerrar la velada con esa explosión de chocolate y helado de cassata siciliana.
Ahora, sobre lo de la carta, la verdad es que no es muy extensa, lo que puede ser un punto a favor si prefieres que un lugar se especialice en pocos pero buenos platos. En general, parece que hay una variedad interesante, pero no te esperes un menú de varios folios. Así que, ¿cuántos platos incluye la carta de La Cacharrería? Parece que no es un local con una lista interminable, pero lo que ofrecen está cuidado hasta el más mínimo detalle, y eso se nota en cada bocado. Así que ya sabes, ¡tienes que hacerle una visita!
Qué tipo de cocina se fusiona en los platos de La Cacharrería
¡Seguro que ya te habrán hablado de La Cacharrería en C. Uría, 9, porque, sinceramente, no es para menos! Es uno de esos lugares que se siente como un abrazo cálido desde que entras. Siempre que voy, me siento como en casa, pero con un toque de elegancia. El ambiente es acogedor y espacioso, ideal para disfrutar de una buena charla con amigos, y si pretendes ir, no te olvides de hacer esa reserva con tiempo, porque las mesas vuelan. Y lo mejor de todo es que el personal es super profesional y rápido. Nunca te dejarán esperando, incluso si solo buscas el baño. ¡Eso se agradece un montón!
La última vez que fuimos cuatro y, de verdad, no puedo dejar de hablar de lo que comimos. Empezamos con una ensalada de vieiras y chips de verduras que estaba espectacular. Luego vino el pan bao de carrilleras con chutney de mango, que fue como una explosión de sabores en la boca. ¡Y no me hagas empezar con el pulpo salteado y su puré de patata y de manzana! ¿Te cuento un secreto? El brioche de langostinos con mayonesa de chipotle se ganó mi corazón. Y, claro, no podía faltar el postre: la milhojas de mango fue el broche perfecto. Todo esto por unos 45€ por persona, que es un chollazo teniendo en cuenta lo que nos llevamos al estómago.
El servicio también se llevó un 5 estrellas por parte de todos, incluido yo. Todo fue rapidísimo, y el personal estuvo pendiente de nosotros en todo momento. Es más, creo que este es hasta el mejor restaurante en Gijón para comer. Ah, y si planeas ir, mejor olvidarte del coche; es más fácil llegar a pie, ya que aparcar por la zona es toda una odisea, pero merece la pena.
Y, sobre la cocina que fusionan: aquí se nota un claro enfoque en la cocina española clásica con toques de fusión contemporánea. Platos que combinan sabores tradicionales con ingredientes inesperados. Por ejemplo, el pan bao de carrillera con mango es un claro ejemplo de cómo juegan con texturas y sabores. Los tacos de angus y los canelones de pitu caleya son otra de esas maravillosas combinaciones. Un 10 por su creatividad y por la calidad de los productos, que se nota que son de primera. Definitivamente, si no has ido todavía, no dudes en darle una oportunidad. ¡Tú también vas a querer volver!
Cuáles son algunos de los platos recomendados en La Cacharrería
Y bueno, como te iba diciendo, La Cacharrería parecía ser la prometida joya de Gijón. Tenía tantas ganas de ir, pero la verdad es que la primera impresión no fue la mejor. Llegamos con la reserva en mano y, como te conté, el restaurante estaba completamente vacío. Y para colmo, intentan sentarnos al lado de la entrada de la cocina. ¿En serio? Le dijimos al camarero que preferíamos cambiar a una mesa más cómoda, pero parece que ese día estaban más dedicados a reservar mesas que a recibir a los clientes. Al final, decidimos quedarnos, pero no sin un poco de frustración. La actitud inicial realmente dejó mucho que desear.
A pesar de esa primera decepción, la comida sí que fue un punto a favor. Cuando ya te sentabas y empezabas a probar los platos, te olvidabas de lo del principio. La atención del camarero que nos atendió luego fue correcta, siempre atento a que no nos faltara nada. Al final, lo que nos llevamos fue un sabor de boca un poco agridulce, especialmente por no dejarle propina, aunque su atención lo merecía. Lo bueno es que, a pesar de todo, podríamos darle una segunda oportunidad, aunque no estoy seguro…
Y de ahí pasamos a lo realmente espectacular: la comida. La Cacharrería ofrece una comida increíble con una relación calidad-precio que deja a muchos restaurantes en la sombra. La torrija de bizcocho con crema de mandarina y helado de lima es un verdadero must que no te puedes perder, y para los amantes del sabor, el tataki de atún con brunoise de tomate y piña ponzu es un plato que sube el listón. Además, el ceviche de lubina con maracuyá y puré de boniato tiene ese toque fresco que te hace sentir que estás en el paraíso. Así que, aunque el servicio al principio me dejó un poco frío, la experiencia global, especialmente la comida, fue lo que realmente salvó la noche. La próxima vez que esté en Gijón, ¡volveré para comprobar si el trato ha mejorado!
Se requiere hacer una reserva para visitar La Cacharrería
Y hablando de La Cacharrería, la verdad es que siempre que voy, me quedo impresionado. En nuestra última visita, éramos tres personas y pedimos tres platos y dos postres. ¡Todo estaba delicioso! La combinación de sabores que ofrecen es de otro nivel. Además, el lugar tiene un ambiente tan acogedor y elegante, cada rincón está cuidado al detalle, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Si buscas un sitio donde el trato sea excelente, aquí el servicio está a la altura: comida, servicio y ambiente, todo destaca con un 5 estrellas.
No puedo dejar de mencionar lo que probamos: la tarta de queso con frutos rojos fue un verdadero manjar, y ese milhojas de mango que me dejó sin palabras. La mezcla de texturas y sabores es realmente un placer para los sentidos. Más aún con la fusión entre la comida asturiana y otros rincones del mundo, que hacen que cada bocado sea una nueva aventura. Si te gustan los pescados y las carnes bien preparadas, aquí tienes mucho para elegir, y ni hablar de los postres, que son simplemente espectaculares.
Además, La Cacharrería no es solo un lugar para comer, sino también para disfrutar de la experiencia. Las raciones están pensadas para compartir, lo que las hace perfectas si vas con amigos. Pedimos algunas combinaciones arriesgadas, como el brioche de langostinos con su mayonesa de chipotle, y un pulpo salteado que me encantó. La carta es tan variada que te dejará con ganas de probar más, y al final, salimos a menos de 40€ por cabeza, que me parece súper razonable por la calidad de la comida.
Por cierto, una de las preguntas que me hacen a menudo es si se necesita hacer reserva para visitar La Cacharrería. La verdad es que, aunque el lugar suele tener capacidad, es altamente recomendable reservar, especialmente si planeas ir en fin de semana o con un grupo grande. No querrás perderte la oportunidad de disfrutar de este magnífico restaurante por no planificar con antelación. ¡Así que organiza esa visita y disfruta de un buen festín!
Qué tipos de eventos o celebraciones se pueden realizar en La Cacharrería
Y después de esa primera visita a La Cacharrería, tengo que decir que la experiencia ha sido maravillosa. No sé qué es lo que más me sorprendió: si el trato y atención inmejorables del personal, o los platos que salieron de la cocina. Todo estaba excelente, desde el producto hasta la presentación. Es un lugar céntrico, amplio y decorado con muchísimo gusto, lo que hace que la cena se sienta aún más especial. Sin duda, vamos a repetir y recomendar este sitio, ¡aún nos quedan muchísimos platos por probar!
La comida realmente nos dejó impresionados. Probar sus milhojas de mango y aquel coulant de chocolate con helado de cassata siciliana fue como un viaje de sabor. Y ni hablar de las ensaladas de zamburiñas y el ceviche de lubina con maracuyá y puré de boniato. Menuda explosión de sabores. El servicio fue rápido y atento, a la vez que discreto. Puedes disfrutar de tu cena sin sentir que te están agobiando, ¡todo un acierto!
Aunque el ambiente era tranquilo y acogedor, me pareció que la decoración estaba un poco recargada. Hay tantas cosas bonitas por todas partes que, de alguna manera, se siente un poco abrumador. Pero esa es solo una pequeña nota negativa en un lugar que tiene tantas cosas buenas. Es un restaurante diferente a lo habitual en Gijón, con una oferta interesante en su carta y una buena relación calidad-precio.
Ahora, hablemos de las celebraciones y eventos. En La Cacharrería, se pueden realizar varios tipos de eventos y celebraciones. Ya sea un cumpleaños, un aniversario, o algo más formal como una cena de empresa, tienen espacio y la atmósfera adecuada. El hecho de que el servicio sea tan atento y el ambiente tan relajado hace que sea una opción ideal. Además, ¡no olvides que en fin de semana es recomendable reservar con antelación! Sin duda, un lugar a considerar para esos momentos especiales.
La Cacharrería es adecuada para grupos familiares o de amigos
Y hablando de La Cacharrería, déjame decirte que es un lugar que merece cada una de sus 5 estrellas. Desde el momento en que entras, la decoración es un auténtico lujo visual; esos cuadros que adornan las paredes son simplemente adorables. Me encanta el ambiente tan tranquilo y acogedor que se respira allí. El menaje está super cuidado, lo que simplemente añade un toque especial a la experiencia. Y no podemos olvidar la atención, que fue más que maravillosa; el personal siempre está dispuesto a recomendarnos lo mejor en cuanto a las cantidades, lo que se agradece muchísimo.
En cuanto a la comida, puedo afirmarte que los sabores están combinados a la perfección. Si quieres hacer una cena o un almuerzo especial, la ensalada templada de zamburiñas con vinagreta de frutos rojos es un must; también el pulpo del cantábrico y el pan bao de carrillada con salsa de mango, ¡brutal! Aunque uno de los amigos opinó que echaba en falta platos más “normales”, la verdad es que yo salí feliz de lo que probé, sin quejas en absoluto. Además, por unos 20-30€ por persona, es un planazo que vale la pena.
Para aquellos a los que les encanta el vino, hay una carta con gran variedad, y lo mejor es que puedes pedir por copa si no quieres abrir una botella entera. Ideal para compartir con amigos, ya que con 3 platos podemos estar bien para dos. Todo viene emplatado de forma espectacular, ¿te imaginas capturando esos momentos en foto? La torrija de pan brioche con crema de mandarina y helado de lima también se lleva un aplauso. Cada bocado es un placer, y ya estoy pensando en mi próxima visita.
Ahora, para responder a la pregunta del millón: ¿La Cacharrería es adecuada para grupos familiares o de amigos? Definitivamente, sí. El ambiente es perfecto para disfrutar en buena compañía y, aunque hay una variedad de platos a compartir, los tamaños de las raciones son generosos. Así que, si estás buscando un sitio ideal para salir con los tuyos, ya sabes dónde ir. ¡No dudes en planear una visita, ya que con la comida y el trato que ofrecen, la pasarás genial!
Cómo es la atención al cliente en La Cacharrería
Después de tanto tiempo esperando, al fin nos decidimos a probar La Cacharrería en la Calle Uría, 9, que, debo decir, la decoración es una locura. Desde el momento en que cruzas la puerta, te lleva a otro mundo. Es como si estuvieras en una galería de arte más que en un restaurante; las paredes están llenas de cuadros y el mobiliario tiene un toque muy personal. La vajilla, variada y colorida, le añade un encanto que hace que la experiencia sea aún más única. De hecho, creo que ese fue un gran punto a favor desde el inicio, ya que mi primera impresión fue de 10.
La atención que recibimos fue fantástica. Los camareros eran super amables y atentos a todo lo que necesitábamos. En nuestra primera visita, me pareció fundamental seguir sus recomendaciones, así que estaba bien tener a alguien que supiera del tema. La carta no es excesivamente amplia, pero todo lo que hay se ve delicioso. A pesar de que mi elección no fue la más acertada, veo que hay mucho esfuerzo detrás de cada plato, y eso se agradece. Pedimos una Ensalada templada de zamburiñas que, honestamente, estaba buenísima. Ya te aviso que es un plato abundante, así que a la hora de compartir, es perfecto.
Hablando de platos, el Brioche de langostinos me pareció un poco pesado después de una o dos unidades. Y la pluma de cerdo ibérico estuvo bien, pero no me voló la cabeza. En cuanto a los postres, oh, ahí fue donde la cosa se me cayó un poco. Pedimos la Milhoja de mango y el strudel de plátano con helado de gianduja, y la verdad es que en ese apartado me esperaba un poco más. Quizás fue solo un mal día para el postre, pero eso me dejó un sabor agridulce.
En cuanto a la atención al cliente, debo decir que fui muy bien tratado durante toda la comida. Los camareros son bastante profesionales, siempre dispuestos a ayudarte y asegurarse de que tu experiencia sea buena. Aunque la comida no cumplió totalmente mis expectativas, el servicio fue excepcional. Creo que hay que darle una segunda oportunidad para probar otros platos antes de juzgar del todo; así que no lo descarto en el corto plazo, pero vaya, voy a darme un tiempo para pensarlo. ¡Ya sabes, a veces las primeras impresiones son solo el principio!
Cuál es la relación calidad-precio en La Cacharrería
Y, hablando de La Cacharrería, ¡no puedo dejar de mencionar lo impresionante que es! El ambiente es súper acogedor y el local está decorado con un estilo único, ¡cada rincón parece sacado de una revista de diseño! Desde las lámparas hasta los cuadros, pasando por esos detalles de los platos que siempre sorprenden, es un lugar que sin duda se queda en la memoria. Y, bueno, el personal, ¡es increíble! Siempre están ahí, atentos pero sin ser pesados, lo que te hace sentir muy cómodo.
Si te dejas llevar por sus recomendaciones, te dirán que para dos personas es ideal pedir tres tapas, y no te preocupes, ¡no son tan pequeñas como parecen! Recuerdo que nos costó incluso terminar todos los platos que elegimos por lo riquísimos que estaban. Y qué decir del pulpo salteado con puré de patata y crema de manzana; ¡es una delicia! El tataki de atún también es simplemente espectacular, con esa salsa kimchie que te lleva a otro nivel.
Y lo mejor de todo es que, aunque es un lugar muy cuidado y con comida de alta calidad, no se siente inalcanzable. La relación calidad-precio es, sin duda, muy acertada: por una cena completa, estás hablando de unos 30 a 50 euros por persona, que creo que es justo considerando el nivel de la comida y el servicio que recibes. Así que, si estás en el centro de Gijón y quieres disfrutar de una experiencia culinaria única, ¡no dudes en hacer una parada en La Cacharrería! Te aseguro que no te arrepentirás y querrás volver para probar más de su carta.
Ofrecen opciones para personas con alergias alimentarias en La Cacharrería
Y ya te digo, si te decides a ir a La Cacharrería, no te vas a arrepentir. Este sitio tiene, sin duda, un nivel que te deja con la boca abierta. La carta es pequeña pero muy cuidada, y cada plato que sale de la cocina tiene una pinta que da ganas de comerlo todo. La verdad, descartar opciones es un reto, porque todo apetece. Por ejemplo, el taraki de atún y la ensalada de zamburiñas son simplemente espectaculares, y si terminas la cena con un milhojas fresco y ligero, asegúrate de no perderte esa experiencia. Al final, la relación calidad-precio es increíble, y las raciones son más que generosas. ¿Quién puede decir que no a eso?
Y la atmósfera del lugar, ¡ni hablar! Si llegas y te sientas en esa mesa redonda de la entrada, prepárate para una experiencia culinaria única. Cada plato que probamos era mejor que el anterior, así que vas a disfrutar de sabores originales y sorprendentes. El personal es otro punto a favor, siempre amables y atentos, lo que hace que todo fluya de maravilla. De verdad, es un sitio 100% recomendable si quieres disfrutar de una buena cena.
Ah, y si tienes alergias alimentarias o alguna dieta especial, no hay problema. El equipo de La Cacharrería es muy consciente de estas cosas y el personal está bien preparado para adaptarse a tus necesidades. Así que no dudes en preguntar. Al final, aquí el servicio es de 10 y se esfuerzan por hacer que tu experiencia sea totalmente satisfactoria. Así que ya sabes, ¡reservar con antelación es clave porque el lugar siempre está lleno!
Qué costo tiene el servicio de aceite en La Cacharrería
Y bueno, ¿qué tal eso de cenar en la Cacharrería? La verdad es que fui ayer por primera vez y tengo que decir que fue una increíble experiencia. Mi mujer y yo fuimos a celebrar mi 52 cumpleaños, y el local es simplemente impresionante. La decoración está cuidada en cada detalle, lo que te hace sentir a gusto desde que entras. Y si hablamos de la comida, ¡vaya niveles! Platos súper ricos, bien presentados y con ese toque especial que te deja deseando más. Te recomiendo, sin duda, probar el Tataki de Atún con esa brunoise de tomate y piña. Es un espectáculo en el paladar.
El servicio, por otra parte, no se queda atrás. Desde que nos recibió el personal hasta el camarero que nos acompañó toda la velada, fueron súper cercanos y amables. Noté que se tomaron el tiempo de asesorarnos y hacernos sentir cómodos. Sin exagerar, les daría 5 estrellas, ¡y si hubiera más, les daría 6! La conversación fluía, y eso siempre es un punto a favor en una cena especial. Sin duda, volveremos, y también les recomendaré a todos mis amigos.
Y como si fuera poco, el ambiente era espectacular. Todo está diseñado para que te sientas acogido, con un aire muy agradable. Ya he estado en varias ocasiones y nunca decepciona. Desde el Coulant de chocolate con helado de cassata siciliana hasta el strudel de plátano, todo está delicioso. Es complicado decidir cuál plato es el mejor cuando todo es tan espectacular.
Ah, y para los que se preguntan sobre el servicio de aceite, la verdad es que no te preocupes, porque ese servicio no tiene costo extra. Así que, 30-40 € por persona por todo lo que ofrecen aquí es más que razonable. La Cacharrería se ha ganado un lugar especial en mi lista de restaurantes favoritos en Gijón. ¡No dudes en darte una vuelta!
Es necesario consultar la carta de alérgenos antes de hacer un pedido
Y si me preguntas por La Cacharrería, ¡tienes que ir! Este sitio en C. Uría, 9 no solo tiene una ubicación genial en pleno centro de Gijón, sino que también se siente como un refugio donde puedes disfrutar de un buen rato con amigos and company. La decoración es super acogedora, llena de detalles que te hacen sentir como en casa, pero con ese toque trendy que siempre alegra el ambiente.
Mira, a mí me encanta empezar con alguna de sus tapas. Los croquetas son de otro mundo, y te lo digo yo que he probado muchas. Y si eres fan del mar, tienes que probar los calamares rebozados, son el hit. Además, cuentan con una buena selección de cervezas artesanales que complementan perfectamente lo que pidas. Nada como un buen trago fresco mientras charlas de la vida con los que más quieres.
Y no hablemos solo de lo que puedes comer, porque el servicio en La Cacharrería también es una maravilla. Los camareros siempre están con una sonrisa y son super atentos, te hacen sentir como en familia. No es raro escuchar risas y conversaciones animadas en cada mesa.
Ah, y antes de que se me olvide, si tienes alguna alergia o intolerancia, ¡hazme caso y consulta la carta de alérgenos! No está de más asegurarse de que todo lo que pidas sea seguro para ti. Lo tienen todo bien indicado y eso siempre da tranquilidad. La comida deliciosa y, además, cuidando de la salud, ¿qué más se puede pedir? Así que ya sabes, si estás por ahí, no dudes en hacer una parada en La Cacharrería. ¡No te arrepentirás, te lo prometo!








