Restaurante Sidrería El Llavianu

Restaurante Sidrería El Llavianu

Si buscas una experiencia auténtica en Gijón, Sidrería El Llavianu es el sitio perfecto. Situado en Plaza Cdad. de la Habana, 11, este acogedor restaurante ofrece lo mejor del marisco y pescados del Cantábrico, con unas parrillas que te dejarán con ganas de más. Además, aquí podrás disfrutar de la mejor sidra natural (Castañon) y con Denominación de Origen Protegida (DOP) Val D'Boides. ¡Un festín para tus sentidos!

Lo que realmente destaca de El Llavianu son tanto sus precios asequibles, con menús diarios entre 9€ y 15€, como su variada carta que incluye desde carnes a exquisitas arroces y ensaladas. El local tiene una calificación de 4.4 sobre 5 en Restaurant Guru, y las opiniones de los visitantes son unánimes: ¡la comida es abundante y rica! No olvides probar "la porra", su postre estrella. Si decides ir, ¡mejor reserva una mesa llamando al 984 49 21 13!

Restaurante Sidrería El Llavianu

Restaurante
⭐4,3
5.316Reseñas
Fotos
Plaza Cdad. de la Habana, 11, Gijon-Oeste, 33212 Gijón, Asturias
984 49 21 13

Horarios Restaurante Sidrería El Llavianu

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércolesCerrado
juevesCerrado
viernesCerrado
sábadoCerrado
domingo12:00–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Sidrería El Llavianu

Dónde se encuentra la Sidrería El Llavianu

¡Chicos! Si están buscando un lugar para disfrutar de una buena cena en Gijón, no pueden dejar de visitar la Sidrería El Llavianu. Desde que llegamos, nos hicieron sentir como en casa. El servicio fue impecable, con un equipo siempre atento y cordial. La verdad, creo que el trato de los camareros es uno de los puntos que más me impresionó; siempre listos para escanciar la sidra, ¡un toque auténtico que no se encuentra en cualquier lado!

La comida, ¡vaya delicia! Cada plato que llegó a la mesa era, literalmente, una obra de arte. Probamos algunos cachopos, y déjenme decirles que el cachopo Joel y el cachopo diamante son simplemente espectaculares. De esos que quedan grabados en tu memoria gastronómica. Y, por si fuera poco, nos sorprendieron con un aperitivo de cortesía que abrió el apetito de una manera maravillosa. Si van, ¡asegúrense de pedir los postres! La porra manda y el bombón de Ferrero fueron el cierre perfecto para la velada.

El ambiente es más que acogedor; cuentan con varias salas y mesas, por lo que es ideal para salir a cenar con amigos o en familia. Aunque el lugar puede llegar a llenarse, el ambiente siempre fue agradable.

Y hablando de la ubicación, la Sidrería El Llavianu se encuentra en la Plaza Cdad. de la Habana, 11, en Gijón-Oeste, 33212 Gijón, Asturias. Así que ya saben, hagan su reserva y prepárense para disfrutar de una experiencia gastronómica excepcional. ¡Sin duda, repetiremos!

Qué tipo de cuisine ofrece El Llavianu

Así que después de una jornada intensa en Gijón, me encontré con la Sidrería El Llavianu en la Plaza Cdad. de la Habana. Quería algo rápido y fácil, y ya que viajaba con mi perro, decidimos quedarnos en la terraza. Era un día soleado, así que, la verdad, no me importó tanto comer al aire libre. Pedimos unos chipirones a la plancha y pulpo a la plancha, que nos hicieron agua la boca. Pero el camarero, en un intento de ser amable, no dejó de insistir en que probáramos unas verduras a la parrilla. Pensé "bueno, no suena mal", pero después de unas verduras bastante ricas, nos sorprendió que los segundos ya vinieran acompañados de más verduras. En resumen, fue un poco innecesario y me dejó un mal sabor en la boca… ¡literalmente! En cuanto a la comida, no estaba realmente a la altura de lo que pagamos, así que no puedo decir que haga falta volver.

Sin embargo, no todo fue decepción. Unas noches más tarde, mientras exploraba el barrio, descubrí este sitio que me dejó encantado. Resulta que cenamos en la misma Sidrería El Llavianu y el servicio fue de 10. ¡Eran súper atentos! Siempre con la sidra en la mano, listos para que no nos faltara nada en la mesa. Pedimos un cachopo diamante y un criollo de jalapeño que me impresionaron tanto que no pude evitar pedir más. Había un pequeño detalle del pan que nos cobraron sin comérnoslo, pero igual les perdonamos por lo bien que nos trataron y porque nos ofrecieron unas aceitunas de cortesía que estaban de lujo.

Me parece curiosa la diferencia de experiencias en El Llavianu, porque la primera vez que fui, supe que la calidad de la comida no era consistente. Un día me llevé un buen recuerdo con un provolone y croquetas excelentes, pero al siguiente todo estaba por debajo de lo esperado. El cachopo, que se supone que es un plato estrella, me dejó la sensación de que debí haberme quedado en casa. Y mira, la pregunta del millón: ¿qué tipo de cuisine ofrece El Llavianu? Claramente, se especializan en la cocina asturiana, con lo mejor de los productos locales, pero no siempre logran dar la talla. ¡Así que hay que tener cuidado al elegir qué día ir!

Cuáles son los platos destacados que se pueden encontrar en El Llavianu

Así que, hablando de nuestras experiencias en la Sidrería El Llavianu, la verdad es que la mía fue un verdadero desastre. Teníamos reserva a las 15:30 y, para mi sorpresa, no comenzamos a comer hasta las 17:00. ¡Una hora y media de espera! Lo peor es que te hacen estar de pie en una zona pequeña y poco acogedora mientras te ofrecen bebidas para 'amenizar' la espera. Como si eso mejorara la situación, cuando en realidad solo te provoca más frustración y te hace gastar más. Al final, ni siquiera valió la pena, porque lo que pedimos, un cachopo de la casa, nos dejó más decepcionados que otra cosa.

Y no es solo mi opinión, porque también escuché a otros amigos que han pasado por lo mismo. Los precios son elevados, claramente están tratando de venderte una experiencia 'deluxe', pero la realidad es que la comida no lo vale. Probamos unas costillas que estaban resequísimas, como si las hubieran dejado tres horas más de la cuenta. Cuando le pregunté al camarero, me dio una respuesta que dejó bastante que desear: “han estado un tiempo en la parrilla”. Ya ves, para que te cobren a precio de oro por algo que parece recalentado. Para colmo, las raciones son enanas; la única cosa medianamente decente que recibimos fueron las tapas con la consumición, que en realidad no eran nada del otro mundo.

Después de toda la experiencia, resulta que lo mejor que probé fue el cachopo de cecina, que estuvo realmente bueno: tierno y sabroso, en su punto justo. Ah, y se agradeció que nos sirvieron una tapa de pastel de cabracho y encurtidos, un detalle que siempre suma. ¡Y el postre! La tarta 'La porra manda' es una joya si eres amante del chocolate: cremosa, intensa y con mucho sabor. Pero, claro, después de la mediocridad general, dudo mucho que vuelva.

En resumen, si estás pensando en qué platos destacados encontrarte en El Llavianu, te recomendaría que pruebes el cachopo de cecina, el pastel de cabracho y esa deliciosa tarta de chocolate, pero asegúrate de prepárate para el resto de la experiencia, que puede ser más que decepcionante.

Qué tipo de sidra se sirve en la Sidrería El Llavianu

Desde que descubrimos la Sidrería El Llavianu, ha sido un no parar. Nos hemos dejado caer por allí ya tres veces solo desde el lunes por la noche, y cada vez que vamos, nos sorprenden más. Tener a gente joven en el salón no siempre es fácil, pero ellos han sido un encanto, sobre todo el dueño, Javi, y los camareros Alberto y Serrano. El domingo, con el comedor a tope, se las ingeniaron para hacernos un espacio y eso es algo que se agradece muchísimo. Con tantas maletas que llevábamos, incluso nos las guardaron. Un 10 en servicio por donde lo mires.

Ya para la comida, donde empiezo a emocionarme, la parrillada de marisco y el pastel de cabracho de cortesía son simplemente imprescindibles. Si vas de grupo, hazte un favor y pide la parrillada on fire, ¡cuidado que hay para tres personas y se te puede hacer la boca agua solo de pensarlo! Después, rematamos con una tarta de queso que te dejará sin palabras, porque en serio, un 14 sobre 10 para los postres. Todo esto en un ambiente chido y siempre con la mejor atención.

Y no te olvides de la carne, que aunque la sidra sea la estrella, el tomahawk de rubia gallega es otra cosa que no puedes dejar pasar. Que te traigan la pieza de carne y, junto con las piedras calientes, te la preparen “vuelta y vuelta” es un auténtico lujo. La última vez que fuimos, la atención era tan buena que ni un vaso vacío pudimos tener. La sidra se escancia perfectamente para que disfrutes al máximo y, sí, la que sirven en el Llavianu es sidra asturiana de calidad, así que prepárate para disfrutar cada sorbo.

Vamos, que no puedo dejar de recomendar este sitio. Cada vez que salimos, lo hacemos con una sonrisa y claro que iremos de nuevo, esta vez con más amigos de Segovia. ¡Perfecto para una buena quedada y comer como reyes!

La sidra de El Llavianu tiene Denominación de Origen Protegida

Y ya que hablábamos de la comida, tengo que contarles que la experiencia en El Llavianu fue realmente especial. En nuestra última visita, formamos un grupo bastante grande y nos lanzamos a pedir de todo. Pedimos 2 raciones de croquetas, 2 cachopos y un cachopo XXL, que era el famoso “Joel” con bacon y provolone. Aunque, a decir verdad, las croquetas no nos dejaron muy satisfechos. Fueron 17 euros por solo 8 croquetas, que más parecían aceitunas fritas que una delicia asturiana. Un poco grasientas y nada del otro mundo. Pero, ¡vaya cachopos! El cachopo XXL fue el ganador indiscutible, jugoso y sabroso, mientras que el Kaiser, de jamón y queso, no nos convenció mucho porque la carne estaba bastante seca. Un punto a favor fue que tanto la tarta de la abuela como la de oreo nos sorprendieron, ¡muy recomendables!

Y hablando del ambiente, hay que mencionar que El Llavianu es una sidrería mítica en Gijón. Era la primera vez que iba, pero mire que lo tenía en mi lista de lugares a visitar desde hace tiempo. La atención desde el primer momento fue genial. Nos sirvieron los cachopos en menos de 5 minutos, y aunque la comida tenía sus altibajos, el servicio fue un permanente acierto. El trato fue tan cálido que se siente como si estuvieras en casa.

Y qué decir de la atención de Laura y Benjamín. ¡Un 10 para ellos! Nos hicieron sentir en familia, escanciando sidra con soltura y siempre atentos a que tuviéramos todo lo que necesitábamos. La sidra estaba exquisita, y eso es algo que debes probar. Y en cuanto a los precios, definitivos, están bien ajustados a la calidad y ración de la comida.

Ah, y antes que se me olvide, si algún amigo se pregunta si la sidra de El Llavianu tiene Denominación de Origen Protegida, la respuesta es sí, lo tiene. Así que puedes disfrutarla sabiendo que estás tomando un producto auténtico. ¡Definitivamente este sitio no se puede pasar por alto si visitas Gijón!

Cuál es el rango de precios de los menús diarios en El Llavianu

Y bueno, como te decía, el restaurante Sidrería El Llavianu tiene sus altas y bajas. La última vez que fuimos, éramos cuatro personas y tres de nosotros decidimos arriesgarnos con la parrillada de marisco. Vamos, que las expectativas estaban por las nubes, pero ¡vaya desilusión! Los gambones y langostinos parecían de la sección de “rebajas” del supermercado. Y no hablemos de las navajas, que estaban pequeñas y un poco rotas, llenas de tierra. En cuanto a las cigalas, igual que los gambones: nada del otro mundo. Lo único que se libró fueron los bugres, que tenían algo de carne decente. No sé si es que estaban más pendientes de que todo saliera rápido, pero todo estaba pasado de cocción. El punto positivo: la atención de los camareros, que fue bastante buena.

Pero, dejando a un lado la decepción, la vez anterior que estuve allí, todo fue de lujo. El cachopo estaba riquísimo, y nos atendió un tal Héctor que no solo fue rápido, sino que se notaba que sabía cómo hacer sentir a la gente cómoda y risueña. Esa vez nos salió por unos 20-30 € por persona y quedamos más que satisfechos con las raciones. La verdad, si te gustan las porciones generosas y una buena conversación, es un buen plan.

En otra visita, cenamos dos noches seguidas, y sí que nos animamos a probar un poco de todo: de la mariscada al chuletón sashi, que estaba increíble. Eso sí, la cuenta subió un poco, especialmente en la segunda cena, con la langosta y todo, pero también salimos bien llenos la primera noche por solo 30-40 €. ¡Una maravilla! El ambiente es bastante tranquilo, así que puedes disfrutar de una charla sin problemas.

Si estás pensando en un menú diario, el rango en El Llavianu suele estar entre los 20 y 50 €, dependiendo de lo que pidas. Pero recuerda, uno nunca siempre sabe lo que le va a tocar. Lo mejor es siempre estar abierto a nuevas experiencias, porque la próxima vez puede que te sorprendan con algo espectacular.

Qué calificación tiene El Llavianu en Restaurant Guru

La Sidrería El Llavianu es un lugar que, sin duda, ha generado bastante conversación. Por un lado, hay quienes la alaban y dicen que es una gran experiencia. No es para menos, con un menú que incluye jamón increíble, gambones, y un chuletón que se deshace en la boca. La gente habla maravillas de la atención; los camareros son super amables, siempre dispuestos a hacerte sentir como en casa. Y si estamos hablando de precios, te saldrá por alrededor de 60-70 € por persona en una cena. Vamos, que si buscas un sitio para disfrutar de buena comida con un buen ambiente, este podría ser el lugar.

Sin embargo, no todos tienen la misma suerte. Hay quienes han tenido experiencias menos agradables, como esa pareja que se encontró con unas croquetas de buey insípidas y una parrillada que no cumplió con sus expectativas. Imagínate, pedir para llevar y al llegar a casa darse cuenta de que faltaba comida... lo que debe ser frustrante. Con una atención que deja que desear y una comida que no estuvo a la altura, esos 40-50 € que gastaron no valieron lo que esperaban.

Otro grupo de amigos se encontró con una situación incómoda con una ración de lubina que resultó ser más cara de lo que pensaban. Pagar 40 € por ración sin saberlo de antemano es un golpe duro. Se sintieron un poco desinformados, ¡y con razón! La comunicación es clave en cualquier restaurante. La mezcla de experiencias buenas y malas ha hecho que algunas personas se lo piensen dos veces antes de darle otra oportunidad a El Llavianu.

A pesar de todo esto, El Llavianu todavía tiene su público fiel. Y hablando de números, según Restaurant Guru, su calificación es de 4.3 estrellas. Así que, aunque hay opiniones encontradas, muchos siguen dándole el visto bueno. Si tienes ganas de probar algo nuevo o simplemente disfrutar de una cena, no está de más pasar a ver cómo te va. ¡Quizás tu experiencia sea la que haga subir esa puntuación!

Qué opinan los visitantes sobre la comida en El Llavianu

Y, ¡qué decir del Restaurante Sidrería El Llavianu! Sin duda es un sitio que no te puedes perder si vienes a Gijón. La primera vez que fui, la cena fue espectacular. Para empezar, pedimos una tabla de marisco que estaba de rechupete; todo fresco y sabroso, una delicia. Luego, el plato estrella: un cachopo que me dejó sin palabras. Estoy convencido de que es de los mejores que he probado en mi vida. De postre nos atrevimos con la tarta de queso, que, aunque estaba buena, no fue tan impresionante como el cachopo. La cena me salió por unos 30-40 € por persona, y la verdad es que lo vale.

La experiencia empezó fenomenal desde la reserva, que fue super rápida y sencilla. Cuando llegamos, nos sentaron sin esperas y eso siempre se agradece, ¿verdad? El ambiente es genial, puedes elegir entre el comedor interior, el patio o la terraza exterior. Todo está muy bien decorado y el personal es increíble: amable y servicial, te hacen sentir como en casa. Y ya que hablamos de las raciones, prepárate porque son muy generosas, ¡te quedarás más que satisfecho!

Ahora, un pequeño pero: los tiempos entre platos fueron un poco más lentos de lo que me hubiera gustado. Pero, honestamente, cuando la comida es tan buena y estás en buena compañía, eso pasa a un segundo plano. La sidra que acompaña la comida, especialmente la media mariscada, es otro punto a favor. En resumen, si estás pensando en un buen lugar para cenar en Gijón, no busques más.

Y, para responder a la pregunta: ¿Qué opinan los visitantes sobre la comida en El Llavianu? Pues, parece que todos coinciden en que la comida es simplemente excelente. Las raciones son enormes y, aunque algunos mencionan que los tiempos de espera entre platos podrían mejorar, el servicio es fenomenal y la calidad de la comida habla por sí sola. Así que, ¿a qué esperas? ¡Ve y disfruta!

Fotografías Restaurante Sidrería El Llavianu

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