
En pleno corazón de Oviedo, en la calle Gascona número 2, se encuentra El Pigüeña, una sidrería que es todo un referente de la gastronomía asturiana. Este lugar es ideal para disfrutar de platos típicos como fabes con almejas o un delicioso rape, todo acompañado de una buena sidra asturiana. Y no solo eso, también ofrecen opciones de parrilla que te dejarán con ganas de más, como un tierno pulpo al grill. La gente que ha pasado por allí no para de destacar la amabilidad del servicio y una relación calidad-precio que se siente justa.
Y para cerrar con broche de oro, no te pierdas sus postres caseros, en especial el pastel de frutas o la tarta de queso con arándanos. Es un plan perfecto para una comida en familia o una cena con amigos, donde la calidad de la comida se une a un ambiente acogedor y vibrante. Así que, si te pasas por esta calle, no dudes en hacer una parada en El Pigüeña; ¡definitivamente querrás repetir!
Horarios El Pigüeña - Sidreria en Gascona Restaurante Parrilla Oviedo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–1:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 9:00–1:00 |
| jueves | 9:00–1:00 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 9:00–1:00 |
| domingo | 9:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Pigüeña - Sidreria en Gascona Restaurante Parrilla Oviedo
Dónde se encuentra exactamente El Pigüeña en Oviedo
¡Hola, amigos! Hoy les quiero hablar de un lugar que probablemente ya conocen, pero que nunca está de más recomendar: El Pigüeña, una sidrería que no se pueden perder en la C. Gascona, 2, 33001 Oviedo. Si son fans de la buena comida, aquí tienen un sitio que les encantará si saben qué pedir. Les prometo que vale la pena ir porque la calidad de la comida es excelente y el ambiente es super acogedor. Y, lo más importante, ¡los camareros son un amor! Solo tienen que ser amables y verán cómo se deshacen en atenciones.
Una de las estrellas del menú es el cachopo a la Pigüeña, que es absolutamente para morirse. Tiene una salsa de champiñones y pimientos que da ganas de pedir un segundo plato solo por eso. También hay un hojaldre de crema que les dejará con ganas de repetir. ¿Y saben qué? Si van en grupo, de 3-4 o incluso de 5-8, el ambiente se vuelve aún más divertido, perfectísimo para una noche de risas y sidra. Normalmente, el precio por persona no supera los 30 €, lo que lo convierte en una opción bastante razonable para una buena comida.
Aunque, no todo es perfecto. Recientemente probé el arroz caldoso de pulpo y estaba realmente bueno, pero cuando pasamos a la lubina, ¡vaya decepción! La pescadilla estaba seca y el entrecot lleno de nervios. O sea, que para disfrutar al máximo, deben tener cuidado con lo que piden. Los postres... bueno, mejor no esperen nada del otro mundo. En general, la experiencia varía, pero créanme, aquí hay mucho potencial.
Y si lo que buscan es un buen trago, la sidra aquí es un must. Los camareros están siempre listos para escanciarte la sidra sin que se lo pidas, lo que contribuye a esa buena vibra del sitio. A veces, la comida puede ser regular, como ese bocadillo de lomo que pedí una vez, pero con un buen vino de la casa, se compensa bastante. El ambiente, por cierto, es genial: un espacio interior, una zona de bar y un patio que es perfecto para esos días soleados.
Así que ya saben, si se encuentran en Oviedo y buscan un sitio agradable para comer, El Pigüeña en C. Gascona les espera con los brazos abiertos. ¡No se arrepentirán!
Qué tipo de cocina ofrece El Pigüeña
La última vez que estuve en El Pigüeña, me encantó, como en la primera ocasión. Este lugar en C. Gascona se ha ganado mis 5 estrellas sin dudarlo. Los platos que ofrecen son una delicadeza para el paladar. Te recomiendo probar las zamburiñas a la plancha y las patatas tres salsas; son simplemente irresistibles. Además, no puedo dejar de mencionar el paté de cabracho, que está de muerte, y la tarta de queso con arándanos y nata que es un auténtico pecado. La calidad de los productos se nota en cada bocado, y eso a mí, que soy fan de la buena comida, me encanta.
José, el camarero que me atendió, se merece un aplauso. Es un profesional como la copa de un pino. Desde que llegas te hace sentir como en casa, y eso no es fácil de encontrar hoy en día. Es rápido, amable y siempre tiene una sonrisa lista. Si vas, asegúrate de reservar mesa porque suele llenarse, y con razón. Por unos 30-40 € por persona, sales comido, entretenido y con una sensación de satisfacción que no se compra en cualquier lado.
Aunque he oído alguna experiencia que otra que no fue tan buena. Algunos comensales mencionaron que el servicio puede ser un poco apresurado. Por ejemplo, les trajeron el postre antes de que terminasen de comer. ¡Eso sí que da mal rollo! Ser atendido de forma apurada y tener platos sucios en la mesa no es lo que uno busca cuando quiere disfrutar de una buena comida. Así que voy a aplaudir el buen servicio, pero también a señalar que a veces puede haber margen de mejora.
Lo mejor es que si decides ir un fin de semana, puedes disfrutar de un menú del día que suele estar muy bien de precio, y la relación calidad-precio es bastante buena. Y para rematar, el postre de milhojas de Camilo de Blas está brutal. Así que si estuvieses cerca de Oviedo, debería estar en tu lista de lugares a visitar. Yo, sin duda, pienso repetir cada vez que vuelva.
En cuanto a la cocina que ofrece El Pigüeña, se puede decir que es una delicia de la gastronomía asturiana, con un enfoque en platos tradicionales que hacen honor a la región. Desde fabada asturiana, rica y contundente, hasta los tortos de maíz con picadillo, hay algo para todos los gustos. En resumen, si quieres disfrutar de una verdadera experiencia asturiana, El Pigüeña es el sitio ideal. ¡Así que ya sabes, a comer se ha dicho!
Cuáles son algunos de los platos típicos que se pueden degustar en El Pigüeña
Y hablando de El Pigüeña, ¡qué descubrimiento! Desde que pusimos un pie en la sidrería de la C. Gascona, supimos que habíamos hecho la elección correcta. Al llegar, el lugar estaba lleno de vida y tenía una decoración muy original que te hacía sentir en casa. El trato de diez del personal te hace olvidar que estás en un lugar turístico; son súper amables y están siempre dispuestos a aconsejarte sobre lo mejor del menú. ¡Incluso si el sitio está a reventar, siguen manteniendo una actitud genial!
La comida... donde realmente brilla El Pigüeña. Las zamburiñas fresquísimas son simplemente imprescindibles. Si eres amante del marisco, te van a encantar. Y no puedo dejar de mencionar el cachopo de la casa, que es una cosa de locos. Any foodie que se precie tiene que probarlo. Además, los mejillones están de escándalo y el pulpo es tan tierno que se deshace al primer bocado. Todo esto acompañado de una sidra bien fría; lo que viene siendo el maridaje perfecto para una comida en Asturias.
Y si ya has visitado El Pigüeña, entenderás por qué la gente sale tan contenta. El ambiente es genial y el servicio es rápido, pero no apresurado. La experiencia te deja con ganas de más, y eso lo podemos ver en las reseñas. Así que si te animas a ir por allí, asegúrate de probar las zamburiñas a la plancha, el rabo de toro que está “riquísimo”, y el ya mencionado arroz con leche que, al parecer, es insuperable. Sin duda, si alguna vez vuelves a Oviedo, este es un lugar que no querrás dejar fuera de tu lista. ¡Buen provecho!
Qué bebida asturiana destaca en El Pigüeña
Y ya te digo que si hay un lugar que realmente destaca en Gascona, es El Pigüeña. Estuve allí el fin de semana de los Santos y fue una maravilla. Como te cuenta todo el mundo, la comida es exquisita. Imagínate un cachopo jugoso con patatas y pimientos que no solo son un festín para los ojos, sino que saben aún mejor. Cada bocado era una delicia, y el queso se fundía perfectamente al cortarlo ¡Eso sí que es un placer! Y no me olvido del pulpo a la brasa, que está para morirse. Todo esto, claro, acompañado de una buena sidra. Ellos la escancian como los campeones, pero si prefieres algo diferente, también tienes la opción de la escanciadora automática. ¡Riquísimo todo!
Si pasas unos días en Oviedo, no puedes dejar pasar la oportunidad de comer aquí. ¡Es un local típicamente asturiano que huele a tradición! Además, se aleja de esas trampas turísticas que a veces dan pereza. Las cantidades son generosas y el servicio... ¡estupendo! La sidra que te sirven está fresquita y entra de maravilla, así que hazte una idea: después de unas cuantas copas, ¡la cosa puede acabar en risas y en rodar de vuelta a casa! Y por cierto, si eres de los que va con tu perro, perfecto, porque aquí son bienvenidos. El precio por persona varía, pero suele rondar entre 10 y 60 €, dependiendo de lo que te antojas.
No obstante, no todo ha sido un camino de rosas. Escuché alguna experiencia que no era tan positiva, como un comentario sobre un camarero que tenía un trato bastante desagradable. Esto es algo más raro, ya que en general el equipo es muy amable y dinámico. Pero, como en cualquier lugar, siempre puede haber días complicados. De todos modos, no dejes que una mala experiencia te eche para atrás; siempre hay una oportunidad para disfrutar de la buena comida y el ambiente acogedor de El Pigüeña.
Y si me preguntas por la bebida asturiana que destaca en El Pigüeña, esa sin duda es la sidra. Es la auténtica protagonista de la experiencia. La escancian de una manera que es todo un arte, mientras tú disfrutas de tus platos y del ambiente. Así que si aún no has probado la sidra asturiana, este es el lugar perfecto para comenzar. ¡Ya tienes plan!
El Pigüeña ofrece opciones vegetarianas o veganas en su menú
Y ya que hablamos de El Pigüeña, no puedo dejar de mencionar cómo entramos por casualidad ese día. Fue como un golpe de suerte, ver a los camareros escanciar la sidra de manera tan magistral nos hizo sentir que estábamos en el lugar correcto. ¡Y así fue! Nos sentaron rápido, y ya te digo, la fabada asturiana que pedimos estaba riquísima, un abrazo de sabor que calienta el alma. Pero lo mejor fueron esos mejillones a la marinera; ¡la salsa era para no parar de mojar pan! En definitiva, no podíamos irnos sin probar algún postre. La variedad fue sublime, todo recomendado.
Sin embargo, debo decir que no todo el mundo tuvo la misma suerte que nosotros. He escuchado de algunas experiencias que resultaron ser bastante penosas. Hay quienes han tenido un trato muy malo, con camareros desinteresados y hasta discutiendo entre ellos. Por ejemplo, una pareja estuvo una hora esperando solo para recibir un plato, y se marcharon frustrados sin comer. No hay nada peor que sentir que la atención al cliente brilla por su ausencia, y ¡menuda lástima!, sobre todo porque la comida sí parece tener su potencial si se prepara bien.
Pasando a lo que realmente nos importa, si andas buscando opciones vegetarianas o veganas, la verdad es que El Pigüeña no se destaca por ofrecer una gran variedad en ese sentido. Aunque la fabada y otros platos típicos son un deleite, la mayoría están centrados en opciones con carne. Así que si tu grupo incluye a alguien que siga una dieta estricta, tal vez deberías tenerlo en cuenta. Sin embargo, nunca está de más consultar el menú del día; últimamente he oído que están intentando incorporar más alternativas. Al final, como siempre, la mejor opción es llamar antes y comprobar qué ofrecen. ¡Tienen su encanto, seguro que te lo pasas genial!
Es recomendable probar los postres en El Pigüeña
Y bueno, ya mencionamos lo genial que es el Pigüeña en Gascona, y aunque nos tocó esperar un rato en un día festivo como San Mateo, no hay que perder de vista que esto le puede pasar a cualquier lugar en plena temporada alta. La terraza es perfecta para disfrutar de los días soleados, y si hace fresquito, el interior tiene un ambiente muy acogedor. La atención desde el principio fue buena, aunque, como ya dijimos, se notó la tardanza en nuestro pedido. Pero, vamos, quién puede resistirse a un buen cachopo vegano como el que tienen aquí, ¿eh? ¡De buena calidad y muy sabroso!
Ahora, hablando de la comida, es que el menú de domingo es un auténtico chollo. Por lo que pagas, tienes una variedad de platos que dejan la boca hecha agua. Además, su carta es bastante amplia e incluye opciones para los veganos, lo que es un gran detalle. Hablando de recomendaciones, no dejen de probar los tortos, que son todo un clásico. Aunque personalmente, creo que el cachopo Pigüeña con esa salsa de champiñones es la estrella del lugar. Definitivamente, recomendaría este sitio sin pensarlo dos veces, aunque ya sabemos que hay que tener paciencia en épocas de fiesta.
Y aquí viene la pregunta del millón: ¿Es recomendable probar los postres en El Pigüeña? La verdad es que, basándome en lo que he escuchado de otras visitas, ¡parece que son un must! Aunque no tengo una experiencia personal aquí, varios comentarios positivos sobre los postres nos hacen sospechar que terminar tu comida con algo dulce es una gran idea. Así que, si tienes la oportunidad, no dudes en dejar un huequito para un postre. ¡Seguro que no te arrepientes!
Cuáles son los más populares
Ya en Oviedo, uno de los lugares que más se escuchaba era El Pigüeña en la C. Gascona. Al principio, la idea de probar los chipirones encebollados sonaba a plan perfecto, pero vaya lío que nos metimos. Toni, el camarero, fue tan simpático que te hace sentir como en casa, pero eso no salvó nuestra experiencia con la cena. Al final, esos chipirones nos dejaron en Urgencias. ¡Imagínate! Pagué 21€ por un plato que me sentó fatal. Nos lamentamos haber terminado lo que no debía haberse servido.
Pero no todo fue tan negativo en esta esquina de Oviedo. Vimos otros comentarios que hablaban maravillas de los fritos de pixin con salsa Teriyaki y el famoso cachopo. Al parecer, si buscas algo rico, estos platos son lo tuyo. La fama del cachopo sigue creciendo y, aunque el servicio puede ser variable, hay quienes lo han defendido a muerte por el buen trato que han recibido. Lástima que no todas las experiencias sean así. Algunos nos contaron sobre un trato mala onda en la terraza, lo que les hizo marchar sin comer. Un mal día puede arruinar todo, pero ¡qué pena que ni ellos ni nosotros podamos disfrutar de la buena comida que podría ofrecer el lugar!
Los platos que más destacan y que la gente no para de recomendar son, sin duda, el cachopo y el helado de tarta de la abuela. El arroz caldoso con bogavante y la lubina a la sidra también aparecen en las charlas si de hablar de lo bueno se trata. El escanciar la sidra es clave; aunque algunos prefieren hacerlo ellos mismos, muchos lo aprecian cuando el camarero le pone dedicación al ritual. En fin, si decides arriesgarte con El Pigüeña, ve sabiendo que puede ser un gran acierto si eliges bien y te toca un buen día.
Cuál es la opinión general sobre el servicio en El Pigüeña
Y bueno, te cuento que en El Pigüeña fue toda una sorpresa. Estábamos de visita en Oviedo y entramos de rebote, sin haberlo planeado, y salimos encantados. La atención de los camareros fue de 10, super amables y atentos. El dueño, un tío cercano que te hace sentir como en casa, nos atendió personalmente y eso se agradece un montón. La comida increíble, de muy buena calidad. Si te animas, el precio por persona rondaría entre 20 y 30 €, ¡y menuda experiencia!
He de decir que he escuchado algunas opiniones que van por otro lado. Hay quien ha tenido que lidiar con camareros antipáticos y una atención bastante pésima, lo cual es una pena, especialmente en un lugar que tiene tanto potencial. Uno incluso se fue sin comer después de esperar más de una hora. ¡Imagina la frustración! Así que, aunque la mayoría de las experiencias son bastante más positivas, hay un par de casos que no pintan bien.
En mi última visita, me aventuré con la tabla de quesos y me quedé flipando. Esos sabores son otro nivel. Y, para ser sincero, aunque hay un nivel de ruido considerable, se puede conversar sin problema. Además, el ambiente es bastante acogedor, lo que compensa totalmente. Lo que me sorprende es que a pesar de las críticas, este sitio tiene un perfil bastante bueno en general. La mayoría menciona que el trato es amable y la comida está riquísima, aunque siempre hay alguna excepción que confirma la regla. Si te queda claro que en ciertos momentos el servicio puede variar, esto sigue siendo un buen lugar para disfrutar de la sidra y una buena parrilla. Si vuelvo a Oviedo, seguro que repetiré en El Pigüeña. ¡Y tú deberías probarlo!
Cómo es la relación calidad-precio en El Pigüeña
Y así fue como acabamos en El Pigüeña, un sitio que un asturiano nos recomendó, y vaya que acertó de pleno. Este lugar es uno de sus favoritos en Oviedo, y ahora también es el nuestro. La primera impresión es genial, tiene una terraza que invita a disfrutar del aire libre, pero decidimos quedarnos dentro, donde el ambiente es amplio y acogedor. La decoración es muy chula, y se nota que cuidan todos los detalles.
El servicio fue impecable, gracias a un camarero profesional que no solo se encargó de tomarnos el pedido, sino que también es un brillante escanciador de sidra. Si eres fan de esta bebida asturiana, vas a disfrutar mucho, porque he visto a pocos que lo hagan con tanto arte. Cada escanciada es un espectáculo en sí mismo.
Y hablemos de la comida, ¡menuda experiencia! Pedimos una carne de ternera de la tierra que estaba tan tierna que se deshacía en la boca, acompañada de una de las mejores salsas de cabrales que hemos probado. Además, la ensalada de quesos asturianos nos sorprendió, con una combinación de sabores que era realmente sorprendente. Pero lo que realmente nos dejó boquiabiertos fue la tortilla de bacalao, pimiento del piquillo y cebolla, que está entre las mejores que hemos catado por aquí. Una explosión de sabor que no podíamos esperar. A fin de cuentas, ni nos quedamos hueco para el postre, pero eso ya será para la próxima.
Así que, hablando de la relación calidad-precio en El Pigüeña, puedo decirte que es excepcional. La calidad de los platos es altísima y las raciones son generosas, así que no nos pareció caro en absoluto. Estamos hablando de muy buena comida a buen precio, especialmente en un lugar tan emblemático como el Bulevar de la Sidra en Oviedo. Si estás buscando un sitio con encanto y buena comida, ¡no dudes en darle una oportunidad!








