
El Molín de la Pedrera es un restaurante familiar en el corazón de Cangas de Onís que destaca por su cocina asturiana moderna. Con más de veinte años de experiencia, aquí puedes disfrutar de platos tradicionales como la fabada asturiana, todos elaborados con productos locales de primera calidad. El lugar es super acogedor, con dos comedores (uno de ellos con una bonita chimenea) y un ambiente ideal tanto para familias como para grupos de amigos. Además, tienen aire acondicionado, un cambiador para bebés y baños adaptados, lo que lo hace muy accesible.
Situado en una ubicación céntrica, tiene una terraza que ofrece vistas al río Güeña y a una casona asturiana histórica. Desde mediados de julio hasta mediados de septiembre, abren todos los días, mientras que el resto del año se toman un merecido descanso los martes por la noche y los miércoles. Con una calificación de 4.7 en Restaurant Guru y recomendaciones en la Guía Michelin, es un lugar que no te querrás perder si estás en la zona. ¡Perfecto para disfrutar de buena comida y un buen ambiente!
Horarios El Molín de la Pedrera
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–16:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:30–16:00 |
| viernes | 12:30–16:00, 20:30–22:30 |
| sábado | 12:30–16:00, 20:30–22:30 |
| domingo | 12:30–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Molín de la Pedrera
Dónde se encuentra El Molín de la Pedrera
¡Hey, amigos! Les tengo que contar sobre una joyita que descubrimos en Cangas de Onís: El Molín de la Pedrera. Fuimos a comer el día de la madre y, la verdad, ¡quedamos encantados! La variedad de platos que ofrecen es realmente riquisísima y diferente a lo que estamos acostumbrados. Si buscas buena relación calidad-precio, aquí es donde debes estar; el precio es increíble para la calidad que ofrecen, de verdad.
Quiero destacar la atención del personal, porque fue 5 estrellas. Todos los camareros fueron super amables, pero Carlos se llevó la palma. Nos recomendó un vino que nos encantó, y, sinceramente, cuando te tratan así, la comida sabe aún mejor. La experiencia fue tan buena que nos dejó con ganas de repetir, así que ¡gracias a todo el equipo!
Nosotros pedimos varias cosas y, de verdad, las croquetas y los buñuelos de calamares fueron de otro nivel. También disfrutamos de un solomillo al cabrales espectacular y una merluza deliciosa. Aunque hubo un par de platos, como el rabo de toro y la pierna de cabrito, que nos decepcionaron un poquitín, los postres compensaron con creces; esa tarta de queso es de lo mejor que he probado en años. Así que, si tienen la oportunidad, ¡definitivamente deben probarla!
Ah, y no se preocupen por el acceso; El Molín de la Pedrera es fácil de llegar, está en el P.º del Río Güeña, 2, 33550 Cangas de Onís, Asturias y tiene acceso para sillas de ruedas. Eso sí, el aparcamiento puede ser un poco complicado, así que intenten llegar con tiempo o busquen los aparcamientos de pago. Pero créanme, cuando prueben la comida, se olvidarán de cualquier inconveniente. ¡Vale la pena 100%!
Qué tipo de cocina ofrece el restaurante
¡Y no me puedo olvidar de El Molín de la Pedrera! Si estás en Cangas de Onís y buscas un lugar que te deje con ganas de más, este es el sitio. Desde que llegas, la atención es de 10, como si estuvieras en casa. Te recibes con una sonrisa y están siempre dispuestos a explicarte los platos y hacerte recomendaciones que nunca decepcionan. ¡Eso es lo que más se aprecia cuando disfrutas de comida nueva!
La comida, ¡ay la comida! Es de esas experiencias que no se olvidan. Probamos una tabla de quesos asturianos que estaba para chuparse los dedos, y el crujiente de cabrales... ¡no tengo palabras! Lo mejor de todo es que compartimos un montón de platos, así que pudimos saborear un poco de todo: solomillo, pierna de cabrito y de postre, la torrija y el tartin de manzana. Cada bocado fue un auténtico placer, y se siente que todo está hecho con mucho cariño.
Y si pensabas que la cosa no podía mejorar, entonces debes probar su ninoyaki de bacalao y, por supuesto, la fabada asturiana. Ambas eran espectaculares y muy auténticas, una mezcla perfecta de innovación y tradición que hace que la carta sea única. La cocina es vanguardista pero con esencia asturiana; eso se nota en cada plato. Es genial ver cómo han logrado mantener el sabor tradicional mientras experimentan con nuevas ideas.
Pero ojo, que no solo la comida se lleva los aplausos. El ambiente es súper acogedor, cerca del río y del famoso puente romano, que le da un toque encantador. Te sientes en un sitio familiar, y el personal hace un gran trabajo, con un trato cercano y profesional. Si tienes pensado visitarlo, mejor haz una reserva, porque se llena rápido y es fama bien ganada. ¡Sin duda volveremos a disfrutar de todo lo bueno que ofrecen!
Cuántos años de experiencia tiene El Molín de la Pedrera
¡Tienes que escuchar lo que encontramos en Cangas de Onís! El Molín de la Pedrera se hizo nuestro lugar favorito en estos días, y la verdad es que fuimos casi por casualidad. Desde que entramos, ese ambiente acogedor nos hizo sentir como en casa. Y, ¡vaya!, qué bien comimos. La relación calidad-precio es simplemente excelente. No es de extrañar que le den 5 estrellas, y créeme, ¡es más que merecido!
La atención que recibimos fue sobresaliente, con un personal que sabe lo que hace y se nota que le gusta su trabajo. Emilio, el camarero, nos trató como si fuéramos amigos de toda la vida. Durante la cena, que fue sin ninguna espera, nos sorprendió traer un aperitivo sin gluten, ¡un gran detalle! Eso se agradece un montón en un sitio donde todo está bien pensado para que disfrutes al máximo.
Nos lanzamos a probar varios platos: la fabada, el brioche y las croquetas nos dejaron sin palabras, ¡y ni hablar de los postres! Todo estaba riquísimo y presentados de forma espectacular. Te juro que aún se me hace agua la boca solo de recordarlo. Si alguna vez has querido degustar lo mejor de la cocina asturiana, El Molín de la Pedrera es el sitio donde tienes que ir.
Sin duda, si regresamos a Asturias, este lugar será una de nuestras primeras paradas de nuevo. No solo por el sabor, que es de 5 estrellas, sino también por el cariño que ponen en cada detalle. Por cierto, si te preguntas cuánto tiempo lleva en el negocio, se dice que tienen años de experiencia, así que saben perfectamente lo que hacen. Realmente es una joya culinaria que no deberías perderte. ¡Anímate a probarlo!
Cuáles son algunos platos tradicionales que se pueden disfrutar en el restaurante
Y, la verdad, desde que hice la reservación por teléfono, la experiencia ha sido estupenda. Ángel fue un amor de persona, súper amable y dispuesto a ayudarnos. Íbamos de escapada de fin de semana con nuestro perro, y ni se lo pensaron al ofrecernos una mesita en la entrada del restaurante. ¡Fue genial! Apenas llegamos, nos gracias al detalle, le pusieron agua con hielo a nuestro perrito, lo cual fue un gran plus.
La comida, madre mía, ¡todo estaba buenísimo! Pedimos unas sardinas ahumadas, una tapa de fabada, boronchu y callos. Las raciones eran enormes, y la calidad de los productos se notaba en cada bocado. De verdad, tuvieron un servicio de 10, todos muy atentos y con una sonrisa, y eso siempre hace la diferencia. La única pena fue que estábamos tan llenos que no pudimos probar los postres, pero prometo que volvemos para ello.
La atención de los camareros además fue increíble, siempre con buenas recomendaciones. No puedo dejar de mencionar el rabo de toro, que fue, en palabras de unos conocidos, el mejor que han probado. Ahora, si te preguntas qué platos tradicionales puedes disfrutar allí, te diría que no puedes dejar de probar la Fabada Asturiana, que es una maravilla, además de la tarta de queso al horno que ha sido de las mejores que he comido en mi vida. Por no hablar de las croquetas caseras, que son pura magia. En fin, un sitio que merece la pena repetir y que estoy seguro que disfrutarás.
Qué tipo de productos utiliza el restaurante para elaborar sus platos
Ya te digo, El Molín de la Pedrera se ha convertido en uno de esos lugares que debes visitar sí o sí si estás por Cangas de Onís. Desde que llegamos, nos dimos cuenta de que el sitio tenía un ambiente muy acogedor, perfecto para disfrutar de la buena comida. Nos dejaron encantados con todos los platos que probamos, desde la fabada asturiana que es simplemente deliciosa hasta un pixin que te deja con ganas de más. Y ni hablar de la torrija; está tan buena que ya me estoy planteando volver solo para probarla de nuevo.
El servicio también fue excepcional. Ángel nos atendió con un cariño que se agradece, y nos ayudó a elegir los mejores platos. Pedimos un par de entrantes, luego el famoso rabo de toro que estaba de rechupete, lo complementamos con la fabada que no se queda atrás, y miren, ¡justo nos quedó espacio para la torrija! Entre risas y buena charla, nos sentimos como en casa. Es el tipo de sitio donde no quieres que la tarde se acabe.
La verdad, decidimos volver al día siguiente porque nos gustó tanto el ambiente como la comida. Y la atención del personal solo lo hacía mejor. En dos días nos llenamos de bons ratos. Este lugar es un must si pasas por esta zona. Ya tengo en mente llevar a unos amigos para que también lo disfruten.
Y respecto a la pregunta sobre los productos que usan, lo que notamos es que se centran en ingredientes frescos y de calidad. La materia prima que utilizan se nota en los platos, ya sea en las tradicionales fabadas o en el delicioso lomo de rape a la plancha. Si tienes alguna restricción dietética, como la celiaquía, también te cuidan muy bien. Aquí la prioridad es que todos disfruten al máximo de la experiencia gastronómica. No lo pienses más, ¡haz la reserva y disfruta!
Cómo es el ambiente del restaurante
Y cuando hablamos de El Molín de la Pedrera, no podemos olvidar mencionar su fabada asturiana. De verdad, ¡es un plato que no se pueden perder! Cada bocado es como una explosión de sabor que te transporta directamente al corazón de Asturias. La ración es generosa y perfecta para compartir (si se pueden resistir a comérsela toda, claro). El servicio es otro de esos detalles que hacen que la experiencia sea redonda; los camareros son super atentos y siempre están dispuestos a ayudarte con las recomendaciones. ¡Así da gusto comer!
Por si fuera poco, tienen una tarta de queso al horno casera que es, literalmente, de otro mundo. Te lo digo de corazón, no importa que hayas comido como una bestia antes; siempre hay espacio para un trozo de esa maravilla. La actitud del personal también ayuda muchísimo, porque el dueño se nota que sabe lo que hace y se asegura de que todo sea perfecto durante la cena. Te va guiando y aconsejando sobre qué pedir y las cantidades, ¡y eso ya es un punto extra!
Hablando de ambiente, es un lugar con una vibra especial. Imagínate un espacio acogedor y con un toque rústico que invita a relajarte y disfrutar. El nivel de ruido es moderado, así que puedes charlar tranquilamente con tus amigos sin tener que gritar. La decoración y la disposición del local le dan ese aire de casa asturiana que te hace sentir a gusto desde el primer momento. Es un sitio donde se respira buen rollo y eso es clave para pasar un buen rato.
Sin duda, si vuelvo a Cangas, El Molín de la Pedrera es una parada obligatoria. La combinación de buena comida, atención excepcional y un ambiente inigualable lo convierten en uno de los mejores lugares del pueblo. Así que, ya lo sabes, si tienes la oportunidad, ¡no lo dudes!
El restaurante es adecuado para familias y grupos de amigos
Y hablando de El Molín de la Pedrera, no puedo dejar de contaros lo increíble que es este sitio. He estado en varios restaurantes, pero este se lleva la palma. La comida es excepcional, de esos lugares que te sorprenden con cada bocado. Si sois como yo y os encanta probar de todo, pedir tapas en lugar de raciones enteras es una idea brillante. Probé la fabada, y relamente, ¡hay que probarla sí o sí! El trato del personal es simplemente maravilloso; siempre están pendientes de ti, asegurándose de que no te falte nada. ¡Es una maravilla!
Otra cosa que no puedes pasar por alto es la tarta de queso. Cuando la probé, me quedé en shock, de lo espectacular que es. Además, la presentación de los platos es digna de foto, así que id preparados con el móvil a mano. La merluza al pil pil que pedí estaba para chuparse los dedos, y el tomahawk de ternera asturiana que pidió mi marido, un auténtico espectáculo: ¡un kilo de pura mantequilla! Creo que hay un motivo por el que le han puesto las cinco estrellas a este lugar; todo lo que hemos probado ha estado de 10.
El ambiente también es muy acogedor y bonito, perfecto para disfrutar de una buena velada. Hablando de veladas, si estáis pensando en ir con la familia o amigos, este sitio es ideal. El nivel de ruido es bajo, perfecto para conversar sin problemas y el personal se esfuerza por hacer que todo esté a tu gusto. No hay esperas y la relación calidad-precio es genial, así que no hay excusas para no disfrutar de una buena cena en un sitio donde el servicio es inmejorable. ¡Definitivamente, volveremos si estamos de paso por Cangas de Onís!
Qué comodidades ofrece El Molín de la Pedrera para los visitantes con bebés y personas con movilidad reducida
Y, hablando de comer como los dioses, no puedo dejar de mencionar la fabada asturiana que es simplemente un espectáculo de sabores. Te lo digo en serio, está para chuparse los dedos. La tesitura que tiene es impresionante, y los ingredientes son de primera. Después de disfrutar esos consejos culinarios, no te olvides del cocido de rabo de toro y el entrecot, que son una maravilla también. Y, claro, no puedes perderte el crujiente de cabrales, que se ha ganado un puesto en mi lista de imperdibles de Cangas de Onís. Si estás buscando uno de los mejores sitios de Asturias, este es el lugar. ¡Anímate a ir!
El ambiente en El Molín de la Pedrera es simplemente genial. Imagina un lugar acogedor donde los camareros son de diez, siempre dispuestos a recomendarte lo que mejor se adapta a tus gustos. Desde que llegamos hasta que nos nos fuimos, nos sentimos súper atendidos. La torrija con crema de arroz con leche que nos aconsejaron fue una grata sorpresa; ¡no te lo puedes perder! Hacia mucho tiempo que no comía algo tan delicioso y con un servicio de 10. La calidad del producto es excelente y la manera en que lo elaboran te hace querer volver una y otra vez. ¿Buscas calidad? Aquí la encontrarás.
Y para aquellos que tienen bebés o necesitan un poco más de atención por temas de movilidad, El Molín de la Pedrera también lo tiene todo pensado. En su local hay comodidades accesibles tanto para los más pequeños como para quienes necesitan un poco más de ayuda. Todos los detalles están cuidados, así que no tendrás que preocuparte por nada al ir con tu familia. Así que ya sabes, hazte un favor y ve a disfrutar de todo lo que este lugar tiene que ofrecer. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!








