Sidreria La Carbonería de Pepe Cavallé

Sidreria La Carbonería de Pepe Cavallé

La Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé está ubicada en el corazón de Llanes, a un paso del puerto y de la muralla histórica. Este lugar es perfecto si buscas disfrutar de la cocina asturiana con un toque innovador. Aquí puedes picar platos clásicos como la fabada o el famoso cachopo, pero también te atreverás con propuestas más modernas que realmente despiertan el apetito. Sin embargo, hay que tener cuidado con las elecciones: en nuestra última visita, pedimos tres platos y, aunque los langostinos a la brasa estaban bien presentados, resultaron complicados de pelar.

La carbonería es ideal para reunirse y celebrar con amigos, ya que tiene un ambiente cálido y acogedor. Aunque se sacan buenas opciones de la carta, no todo salió como esperábamos; el bonito a la brasa estuvo algo seco y sin sazón. Aún así, el sitio tiene su encanto, con un trato amable por parte del personal y una bonita decoración. Así que, si te acercas por C. Mayor, 19, asegúrate de explorar las opciones, pero quizás evita el chorizo a la sidra si buscas una experiencia culinaria más refinada.

Sidreria La Carbonería de Pepe Cavallé

Restaurante
3,4
1.167Reseñas
Fotos
C. Mayor, 19, 33500 Llanes, Asturias
985 40 36 74

Horarios Sidreria La Carbonería de Pepe Cavallé

DíaHora
lunes12:00–16:00, 19:30–23:30
martes12:00–16:00, 19:30–23:30
miércoles12:00–16:00, 19:30–23:30
jueves12:00–16:00, 19:30–23:30
viernes12:00–16:00, 19:30–23:30
sábado12:00–16:00, 19:30–23:30
domingo12:00–16:00, 19:30–23:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Sidreria La Carbonería de Pepe Cavallé

Dónde se encuentra la Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé

¡Hola, amigos! ¿Alguna vez han estado en la Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé? Si no lo han hecho, ¡se están perdiendo algo espectacular! Este restaurante, ubicado en la C. Mayor, 19, 33500 Llanes, Asturias, es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida asturiana en un ambiente acogedor y muy amigable. Les prometo que no se arrepentirán.

Una de las cosas que realmente me sorprendió fue el servicio. Desde que llegamos, nos atendieron súper rápido y el camarero fue muy divertido, ¡así da gusto cenar! Pedimos varias cositas, como chorizos a la sidra con pan de la casa y la increíble croquetas de chipirones en su tinta que casi nos hacen llorar de lo buenas que estaban. Ah, y no olvidemos del pulpo a la plancha y los pimientos del padrón, ¡que estaban para morirse! La comida 5 estrellas, sobre todo por la calidad-precio que ofrecen.

Y hablando de la sidra, probar el escanciador manual fue todo un espectáculo. ¿A quién no le gusta servir su propia sidra? La primera la trae el camarero, claro, pero luego me encanta hacerlo yo. ¡Es mucho más divertido y no hay que esperar! La atmósfera es genial, con un ambiente animado y aunque había bastante gente cuando fuimos, no tuvimos que esperar mucho para que llegara nuestra comida. Eso sí, si van más de cuatro, tened en cuenta que las mesas de la terraza son un poco incómodas con esos bancos.

Por si fuera poco, los bígaros y los percebes son platos que no puedes dejar pasar. Aunque he escuchado comentarios de que algunos platos como las croquetas no siempre son los mejores, en mi experiencia, la mayoría de la comida estaba riquísima y vale la pena probar la variedad que ofrecen. Y no se olviden del hecho de que aquí la atención es de cinco estrellas: son rápidos y muy hospitalarios.

Así que ya lo saben, si están en Llanes y tienen un antojo de buena comida y sidra, vayan directo a la Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé. ¡Les aseguro que pasarán un rato genial!

Qué tipo de cocina ofrece La Carbonería

Y después de todo, ya ves que Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé es un lugar con opiniones bastante divididas. Algunos la adoran y otros, bueno, no la piensan recomendar. Está claro que la ubicación es bastante chula; está justo al lado del puerto, lo que es perfecto si te apetece dar un paseo antes o después de cenar. Pero hay quienes piensan que el lugar tiene un aire un poco “raro” y nada acogedor. Por un lado, esos que han tenido una experiencia positiva resaltan la relación calidad-precio como uno de los puntos fuertes, y por otro, los decepcionados no se cortan al detallar sus platas y el servicio.

Hablando de comida, hay unas opiniones que son de risa. Algunos han comentado que las patatas que sirven parecen de la época de Jesús, y que las rabas son duras y poco sabrosas. O sea, ¿en qué momento decidieron que el pan de la casa es una buena idea? Aparentemente, no están precisamente a la altura, lo que resulta muy decepcionante, sobre todo si esperabas algo casero y delicioso. Aún así, hay quienes disfrutan de buenos platos como el paté de cabracho, mejillones a la marinera y croquetas de chipirones en tinta, que por lo visto son un must si decides darte una vuelta por allí.

El servicio, ¡vaya batidora de experiencias! Desde el camarero que se mostró indiferente ante un retraso de hora, hasta esos atendidos que elogian la disposición del personal. Hay quienes terminaron marchándose sin probar un cachopo porque el servicio no estaba a la altura. Ojo, no todos los camareros son iguales y hay quienes se han sentido muy bien atendidos, incluso agradecen a la plantilla por su amabilidad, sobre todo cuando han estado a tope de trabajo. ¡Vaya contraste, ¿no?!

En cuanto al tipo de cocina que ofrece La Carbonería, parece que se especializa en productos locales y platos asturianos, con toques de marisco que encantan a la gente. Aquí puedes degustar desde tapas tradicionales hasta platos más elaborados, aunque la calidad a veces puede ser un poco desigual. En resumen, si decides ir, ve con la mente abierta y prepárate para probar lo mejor que ofrecen, porque los resultados pueden variar, pero siempre hay algo por lo que valga la pena volver.

Cuáles son algunos de los platos tradicionales que se pueden encontrar en el menú

Y bueno, si hablamos de La Carbonería de Pepe Cavallé, no puedo evitar comentar lo curioso que es el lugar. La decoración es una mezcla extraña entre lo tradicional y lo moderno, algo que te hace sentir cómodo, pero a la vez, te deja mirando con incredulidad. Sin embargo, la espera se puede hacer eterna, ¡especialmente si llegas en horas pico! Después de un buen rato de estar esperando, terminamos en una mesa que estaba desocupada antes de que llegáramos, lo cual fue un poco raro. Y ni hablar de que tuvimos que esperar otros 10 minutos para que vinieran a recoger, poner mantel limpio y, claro, traernos la carta.

Quiero que sepan que, a pesar de todo, la comida alguna vez se salva. Aunque no todo fue perfecto, lo que pedimos estaba bien rico, aunque el postre dejó mucho que desear; entre melocotones y piñas en almíbar, esperábamos más variedad. Ah, y una mención especial a los baños... podrían darles un poco más de mimo. La limpieza no era lo fuerte del lugar esa vez.

No les voy a mentir, la experiencia ha tenido de todo un poco. Por un lado, hay quienes han disfrutado a tope del ambiente con sus perrinos, especialmente en la terracita de dentro. Los cachopos son una locura: ¡enormes y deliciosos! Podrían fácilmente compartir, porque una sola ración es para un escuadrón. Pero, en el otro lado de la moneda, hay quienes han tenido que lidiar con platos como gambas al ajillo quemadas y un pulpo que dejaba mucho que desear por el precio que tenía. En fin, como ven, hay opiniones de todos los colores.

Y ya que hablamos de la comida, además de los cachopos, puedes encontrar platos tradicionales asturianos como las rabas y unos escalopines que, aunque no son el plato del día, tampoco te harán llorar. Y la famosa tarta de queso, que, honestamente, si van, ¡no se la pueden perder! Así que, ¡ahí lo tienen! Es un lugar con altibajos, pero con cosas que vale la pena probar.

Qué platos innovadores se mencionan en la introducción

Y después de haber charlado sobre la atípica experiencia, *¡qué pasada lo de La Carbonería de Pepe Cavallé!* Seguro que te sorprende saber que tiene 5 estrellas en su haber, pero los comentarios negativos que he leído me han dejado un poco desconcertado. Yo estuve ahí y no puedo decir lo mismo. La atención es increíble, sobre todo por parte de Mauricio, que nos atendió con una sonrisa y un trato de lo más cercano. Las raciones son contundentes y deliciosas. Para empezar, las navajas eran espectaculares, ¡y no traían nada de tierra! Te diría que no hacía falta ni limón, estaban en su punto.

Y ni hablemos de las rabas, buenísimas, crujientes y frescas. ¡Qué placer! Además, tuvimos la suerte de disfrutar de unas croquetas de jamón y chipirones que venían cuatro de cada en la ración. Entre mi grupo, no sabíamos decidir cuáles estaban más ricas. Y para cerrar con broche de oro, los langostinos a la plancha, que estaban para chuparse los dedos. La tarta de queso es brutal, y mi marido alucina con la tarta de manzana, ¡de hecho, se pidió ambas de postre! Con un precio por persona que oscila entre 40-50 euros, la relación calidad-precio es más que buena. Te lo prometo, volvemos seguro.

En contraste, me ha chocado leer esas malas reseñas. Por ejemplo, uno comentaba que le negaron una tortilla francesa porque no estaba en la carta. A veces, me parece que hay gente que espera un servicio de estrellas Michelin donde nada más es un restaurante familiar. Y eso de que les trajeran un chuletón masticable, ¡vaya desastre! Al final del día, hay que recordar que cada experiencia es única y que mi visita a La Carbonería fue más que grata. En cuanto a los platos innovadores, definitivamente las navajas, rabas y las croquetas son los que destacan en esta joya asturiana.

Es recomendable pedir los langostinos a la brasa

Después de nuestra última visita a la Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé, tengo que decir que no todo fue como esperábamos. No es la primera vez que vamos y en ocasiones anteriores habíamos tenido experiencias mucho mejores. En esta ocasión, pedimos una tabla de embutidos ibéricos y un cachopo, pero la verdad, ninguno de los dos platos estuvo a la altura. Otras veces nos habíamos deleitado con raciones de chorizo a la sidra y mejillones, que estaban de lujo, así que nos decepcionó un poco. Si estáis buscando un buen cachopo, honestamente os recomendaría que probéis en El Antoju, hay mejores opciones por allí.

Aún así, no todo fue negativo; recordamos momentos divertidos de antes. La comida suele ser muy sabrosa y frescos los ingredientes, y a pesar de que esta visita fue un poco floja, la atención de Castro es siempre un punto positivo. Él se encarga del servicio y es un chico muy amable, que siempre hace que te sientas bienvenido. Además, el ambiente tiene un rollito auténtico gracias a esa forma de servir sidra rústica, que siempre es curioso y divertido. ¡Definitivamente queremos volver en algún momento!

Hablando de platos recomendados, esos escalopines al cabrales son una maravilla, y si os topáis con la lubina, no la dejéis pasar, ¡es de 10! Y no puedo dejar de mencionar que el pan de la casa también es genial, perfecto para acompañar cualquier plato. El precio, por cierto, ronda los 20-30 € por persona, lo que no está nada mal para la calidad que suelen ofrecer.

Sobre los langostinos a la brasa, aunque no tengo información de primera mano sobre ellos, con la experiencia que hemos tenido con la comida en general, no estoy seguro de si serían una buena opción. Tal vez podríais arriesgaros, pero basándome en nuestra última cena con platos fríos y escasos, me atrevería a decir que hay otras opciones en el menú que son más recomendables. En cualquier caso, ¡si vais, contadme qué tal y si os atrevisteis con ellos!

Cómo es el ambiente en La Carbonería

Así que, ya sabes, la Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé se ubica en C. Mayor, 19 en Llanes, una de las calles más concurridas del pueblo. Fuimos a cenar con un grupo de dos adultos y dos niños, y la verdad es que encontramos mesa rápido, lo cual siempre se agradece cuando tienes peques. El local tiene un ambiente bastante movido, pero hay que decir que en el interior hacía un poco de calor. Un consejo: ya que la cocina está cerca del salón, podrían mejorar la climatización para que resulte más agradable en esas noches calurosas.

La atención fue bastante buena; los camareros estaban atentos y eso siempre suma puntos. La variedad de la carta es increíble. Desde el solomillo de cerdo, que estaba muy bien elaborado, hasta las pizzas para los que buscan algo más familiar. Y por supuesto, no podía faltar la sidra con grifo, ideal para escanciar y disfrutar mientras conversas. Lo mejor es que los platos son contundentes, ¡así que ven con buen apetito!

Para ser sinceros, hay críticas mixtas. Mientras que algunos consideran el servicio un poco descuidado, otros destacan lo sabrosos que son los platos. Eso sí, si estás buscando un lugar recomendable, ¡aquí lo tienes! La gente parece salir encantada, especialmente con el chorizo a la sidra y el chuletón. Hay quienes aseguran que se les saltan las lágrimas del sabor, así que si hay algo que no te puedes perder, definitivamente es eso.

¿Y el ambiente? Es bastante variopinto y tiene un toque rústico atractivo. La decoración va del tradicional al moderno, lo que lo hace un lugar único. Aunque a veces podría mejorar en el servicio, la buena onda que se respira y la calidad de los platos son motivos suficientes para volver. ¡En definitiva, unos momentos únicos que valen la pena!

Qué tipo de ocasiones son ideales para visitar La Carbonería

Y después de un día explorando Llanes, no hay nada como caer en La Carbonería de Pepe Cavallé. Este lugar tiene un ambiente vibrante y siempre está lleno de gente, así que ¡mejor que reserves si no quieres quedarte fuera! Hemos tapado un poco y la verdad es que esos chorizos a la sidra, las patatas al cabrales y el revuelto de ajos tiernos y gambas fueron un acierto total. Si te gustan los sabores locales, no puedes dejar de probarlos; el revuelto fue, sin duda, lo mejor de la noche.

El servicio es correcto, aunque a veces es un poco lento por la gran afluencia de gente. Pero bueno, ¡está tan rico todo que las esperas se hacen más llevaderas! Eso sí, como me pasó en mi última visita, hay que estar preparado para que a veces no tengan alguna de las cosas que quieres pedir. Pero ¿qué se le va a hacer? Es parte de la experiencia, ¿no? Aún así, vale la pena cada cafetería de buena comida y buen rollo, así que no dudes en probar el cachopo de ternera o las croquetas de chipirones que tanto me han recomendado.

Y hablando de la comida, aunque el lugar necesita un poco de cariño y un lavado de cara, lo que importa está en el plato. Las últimas veces he disfrutado de un cachopo y escalopín milanesa que estaban para chuparse los dedos, y las zamburiñas son un must en el menú. Es un sitio ideal para ir con amigos o en plan familiar, ya que la carta es amplia y hay opciones para todos los paladares.

Entonces, ¿cuándo es el mejor momento para visitar La Carbonería? La verdad es que cualquier ocasión es buena. Si quieres una cena entrañable con los amigos o una comida desenfadada después de una jornada de turismo, aquí encontrarás buen ambiente y buena comida. Así que reúnanse y disfruten de un rato agradable, ¡les prometo que no se arrepentirán!

Cuál fue la experiencia con el plato de bonito a la brasa

La Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé, situada en Calle Mayor, 19, Llanes, es de esos lugares que te hacen sentir en total sintonía con la esencia de Asturias. Si tienes la oportunidad, no dudes en visitarla. La decoración es una delicia, con ese toque rústico que caracteriza a las sidrerías asturianas. A mí me encanta ese ambiente tan acogedor, ideal para compartir buenos momentos con amigos y familia. Las mesas suelen llenarse rápido, así que yo te recomendaría hacer una reserva si planeas ir en horario pico, ¡no querrás quedarte sin probar sus delicias!

En cuanto a la comida, lo que pedimos fue para chuparse los dedos. Croquetas de chipirón, choricitos a la sidra, escalopines al cántabros, patatas al cabezales, y, cómo no, una buena selección de quesos asturianos y unas crujientes anchoas. Todo esto acompañado por buena sidra —que, por cierto, puedes escanciar tú mismo con su máquina, ¡una experiencia! Nos salió por unos 21€ por persona, así que, te diría que la relación calidad-precio es bastante buena. Quizás eché un poco en falta un par de raciones más de variedad o un cachopo, por ponerle un pero, pero eso no quita que pasáramos un rato fenomenal.

Lo de que el ambiente estaba muy animado no es un mito. La comida era de calidad y la variedad en la carta era vasta, aunque debo decir que me sorprendieron las porciones, más pequeñas de lo que suele ser habitual en otros lugares de la región. Pero el pulpo a la brasa que probé estaba riquísimo. Ahora bien, también escuché que algunos han tenido malas experiencias, con servicio lento y problemas con platos que nunca llegaron, así que hay que tener un poco de suerte con esto.

Por último, el tema del bonito a la brasa es interesante. Algunos dicen que a veces puede ser un fracaso, como le ocurrió a un conocido, que esperó un buen rato y, al final, el plato llegó terminado más por una freidora que a la brasa, lo cual causa un poco de decepción si te lo comes con la expectativa de un buen pescado fresco. Aunque realmente lo que escuché de la experiencia de los demás me anima a intentarlo, ¡siempre y cuando me pase a probarlo en un momento menos ajetreado!

Está bien valorado el trato del personal en La Carbonería

Así que, después de dar una vuelta por Llanes, decidimos entrar en Sidrería La Carbonería de Pepe Cavallé, que se encuentra en C. Mayor, 19. La verdad es que el sitio tiene un ambiente acogedor, con esa mezcla de tradición asturiana y un toque moderno que lo hace especial. Pedimos unas raciones para compartir y, ¡madre mía! Las porciones eran generosas y la comida estaba deliciosa. Desde la sidra bien fría hasta los platos principales, todo estaba bien cocinado y se notaba que usaban productos frescos.

Sin embargo, no todo fue perfecto. La experiencia se vio un poco empañada por el servicio, que, si te soy sincero, no estuvo a la altura de las expectativas. Aunque la comida fue un gran acierto, la actitud de los camareros fue más bien fría y cortante. Te sientes un poco incómodo cuando los que te sirven parecen más interesados en mirar el reloj que en atenderte. La jefa, por otro lado, parecía ser un encanto y se notaba que le importaba el lugar, lo que hacía que todo resultara más frustrante.

Así que, en resumen, ¿está bien valorado el trato del personal en La Carbonería? La comida recibe buenas críticas, con 4 estrellas en general, pero el trato parece ser un tema recurrente. Algunos dicen que la actitud de los camareros puede hacer que la experiencia no sea tan agradable como debería. Una lástima, porque, con un cambio en la actitud del personal, este lugar podría ser una joya absoluta.

Fotografías Sidreria La Carbonería de Pepe Cavallé

Artículos relacionados