
La Sidrería Antolín, situada en Av. Ramón Valdés, 14, Navia, es un lugar que no puedes dejar de visitar si estás por la zona. Es acogedor y su ambiente informal te hará sentir como en casa desde el primer momento. Además, el servicio es excepcional, siempre atentos y con recomendadas sonrisas. En el menú, te esperan delicias como el cachopo, pulpo, zamburiñas y escalopines con cabrales, todo elaborado con ingredientes frescos y de calidad, lo que asegura una experiencia gastronómica de primera.
Hablando de sidra, aquí el ritual de escanciarla no es solo un trámite, ¡es todo un espectáculo! La sidra tiene ese toque fresco y afrutado que, sin duda, complementa la comida a la perfección. Con más de 50 platos en su carta, hay opciones para todos los gustos, desde la típica fabada hasta la merluza a la sidra. Por si fuera poco, cuenta con una puntuación general bastante buena en reseñas, así que no dudes en acercarte a disfrutar de uno de esos lugares donde la comida y la buena compañía van de la mano.
Horarios Sidrería Antolín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–1:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 7:00–1:30 |
| jueves | 7:00–1:30 |
| viernes | 7:00–2:30 |
| sábado | 7:00–2:30 |
| domingo | 8:00–2:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sidrería Antolín
Dónde se encuentra la Sidrería Antolín
Si estás buscando un sitio para comer en Navia, la Sidrería Antolín es una parada obligatoria. Este lugar es todo lo que esperas de una buena sidrería asturiana: cálido, auténtico y con un ambiente que te hace sentir como en casa. Lo mejor es que el menú del día varía todos los días, así que siempre puedes encontrar algo nuevo para probar. Yo he ido varias veces y siempre me ha sorprendido la calidad de la comida casera y las opciones de carne y pescado son siempre abundantes. Por unos 10-20 €, sales más que satisfecho. Además, el día que fui no tuvimos que esperar nada, ¡y eso siempre se agradece!
Si te gustan los clásicos asturianos, los cachopos y los quesos de la región son un must. En mi última visita, pedimos varias tapas y la verdad, todo estaba riquísimo. La tabla de quesos que te traen es un espectáculo: ¡cada uno viene con su nombre! Así que no tienes que pelearte con tus amigos sobre cuál es cuál. Y la sidra, por supuesto, ¡no puede faltar! Con un precio medio de 10-20 €, el trato que recibes es de 10 y el ambiente es genial para cenar con amigos.
Y si te interesa un buen pullazo, los chipirones a la plancha y el pulpo están de escándalo. La comida es fresca, bien presentada y se nota que aquí se cuida todo al mínimo detalle. Aunque recuerda, no hacen reservas, así que mejor ve con tiempo, ¡que siempre hay gente! El servicio es rápido y amable, incluso en los días más ocupados.
Ah, y si te preguntas dónde se encuentra la Sidrería Antolín, está en la Av. Ramón Valdés, 14, 33710 Navia, Asturias. Así que ya sabes, ¡puedes acercarte sin problemas y disfrutar de una buena cena!
Qué tipo de ambiente ofrece la Sidrería Antolín
De verdad, si estás pensando en un sitio donde disfrutar de la auténtica sidra asturiana, la Sidrería Antolín debería estar en tu lista. Yo fui a comer temprano un día y, sinceramente, todo fue estupendo. El lugar tiene esa vibra clásica de sidrería y, lo mejor, es que tienen opciones sin gluten muy bien indicadas en la carta. Para los celiacos, esto es un gran avance, ¿no? Pedimos mejillones y zamburiñas, que estaban para chuparse los dedos, y eso sin mencionar las patatas al cabrales y el chosco, un embutido que te hará olvidar el lacón para siempre. Al final, el precio por persona rondó entre 30-40 €, pero valió cada céntimo. La comida y el servicio fueron un 10/10.
Y no puedo dejar de destacar lo que probamos otras veces, como el famoso cachopo que me hizo alucinar en la última visita, acompañado de un delicioso chorizo a la sidra. La comida es simplemente inmejorable, y la atención del personal aún mejor. Si andas por el norte y quieres saciarte bien, este sitio tiene que estar en tu ruta. Todo esto por un precio bastante asequible, entre 10-20 € por persona. Y, en serio, no olvides pedir las patatas fritas porque son una delicia, ¡te van a encantar!
Hablando de mi experiencia, vale la pena mencionar que en una ocasión tuvimos un pequeño malentendido al hacer un pedido. Resulta que pedí una paella de marisco, pero se quedaron sin ingredientes y me recomendaron el caldo. El plato estaba bien, pero la comunicación dejó un poco que desear, y eso puede arruinar la experiencia. Además, me enteré después que había un menú más barato que incluía el mismo plato. Una pena que esos detalles no se manejen mejor, porque su comida es genial y realmente tiene potencial.
Sobre el ambiente, la Sidrería Antolín tiene esa esencia típica y cacera que caracteriza a muchos restaurantes en España, aunque puede ser algo ruidoso cuando está lleno. Te sientes como en casa, pero a veces el bullicio puede hacer que la conversación sea un poco difícil. Aun así, la atmósfera acogedora y el aroma de sidra y comida asturiana hacen que valga la pena visitar este lugar. En general, a pesar de los altibajos, el balance es positivo y sin duda tendrás una gran experiencia culinaria.
Cómo describirías el servicio en la Sidrería Antolín
¡Ya te digo que la Sidrería Antolín es un lugar que no te puedes perder si estás en Navia! No tengo palabras para describir lo delicioso que estuvo todo. Te recomiendo que, si piensas ir, reserves con antelación porque siempre está a tope. La última vez que estuve, éramos un grupo de once amigos, y aunque ya no era hora de menú, nos prepararon unos platos contundentes y bien cocinados que nos dejaron a todos encantados. Imagina disfrutar de un cachopo de cecina y queso de cabra que, sinceramente, ¡es el mejor que he probado en mi vida! Además, el ambiente era genial, con un nivel de ruido bajo, así que podíamos charlar sin problemas.
Y no puedo dejar de mencionar el arroz con leche. No tengo foto, pero te aseguro que estaba increíble. ¡Ese postre se merece una mención especial! Si te gusta la fabada asturiana, este es el lugar ideal para probarla. Todo estaba riquísimo y el servicio fue espectacular. Tuvimos un camarero que era muy rápido y simpático, lo que siempre ayuda a que la experiencia sea todavía mejor. De hecho, creo que el precio medio por persona ronda entre 20 y 30 euros, lo cual es más que razonable considerando la calidad.
Nosotros pedimos varios platos para compartir: chorizos a la sidra, tabla de quesos, chipirones, y, por supuesto, el famoso arroz con leche y flan de queso. Cada bocado era un festival de sabores. Lo único que podría decir en contra es que un día, cuando fuimos a cenar y no hicimos reserva, al principio no encontraron nuestra reserva, pero no pasó nada, porque había sitio. El camarero estaba un poco desbordado, pero, aún así, fue amable y nos ayudó a elegir lo mejor de la carta.
Entonces, respondiendo a tu pregunta sobre el servicio en Sidrería Antolín, diría que es muy bueno. Aunque en momentos puede que se sienta un poco apretados, la atención es siempre amable y se esfuerzan para que tengas una buena experiencia. Lo que más destaca es el trato cercano, y si te gusta disfrutar de una buena comida en un ambiente animado, ¡este es el lugar!
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú de la Sidrería Antolín
Y bueno, si estás en Navia, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar la Sidrería Antolín. Este lugar tiene una valoración de 5 estrellas y al entrar, te das cuenta de que no es un sitio cualquiera. He ido a muchos lugares, pero cómo este, ninguno. La atención es excelente; el camarero que nos atendió se nota que sabe conquistar clientes. Te hace sentir como en casa, y eso es algo que se agradece a la hora de comer.
Las tapas son generosas y muy ricas. Desde que llegas, ya te encuentras con un ambiente animado, especialmente en su terraza que es perfecta para disfrutar del clima asturiano. Lo que más me impresionó fue cómo tenían los baños impecables, siempre equipados con jabón y papel para las manos. No sé vosotros, pero eso ya me dice mucho sobre el sitio. En resumen, merece la pena ir y es recomendable al 100%.
Cenamos allí un par de noches y también disfrutamos de unas “sidrinas” por la mañana, ¡y solo puedo decir que nos ha encantado! El ambiente es muy acogedor, y todo el personal es encantador, sobre todo nuestra camarera vallisoletana, que se ganó nuestro corazón. Y hablando de precios, muy asequibles: entre 10 y 30 euros por persona, lo que está bastante bien.
Ahora bien, ¿qué platos destacados se pueden encontrar en el menú de la Sidrería Antolín? De entrada, no puedes dejar de probar el tradicional cachopo, ideal para compartir porque las porciones son bastante grandes. La ensalada crujiente es otra delicia que no me canso de recomendar. La fabada asturiana está bastante buena, aunque ya sabes, no siempre vas a encontrar la mejor. El bacalao a la portuguesa y las croquetas también son para quitarse el sombrero, siempre que no te den sorpresa con el 'calamar de potera' que, según parece, no era lo que prometía. Pero bueno, eso no quita para que el lugar en general sea una experiencia muy agradable y con un servicio de 5 estrellas que es difícil de superar.
Qué ingredientes se utilizan en la comida de la Sidrería Antolín
Ya te imaginas lo que es entrar en la Sidrería Antolín y dejarte llevar. Este lugar es todo un acierto para disfrutar de la gastronomía local de Asturias. Yo siempre que voy, echo un vistazo al menú del día, que suele estar a un precio súper razonable, entre 20 y 30 € por persona, lo que está genial. Eso sí, no te puede faltar una buena sidra para brindar mientras degustas platos típicos como la fabada asturiana o el famoso arroz con leche, que te deja una sonrisa en la cara de lo cremoso y delicioso que está.
Si hay algo que realmente destaca, son las croquetas caseras y ese cachopo que te hace pedir una ración más. La calidad de los ingredientes es magnífica, casi todos son frescos y de la región, y se nota en cada bocado. Además, el ambiente es muy agradable, con un servicio top; siempre encuentras a alguien como Luisma que sabe rápido y profesionalmente lo que necesitas. ¿Y te mencioné que tienen un aparcamiento muy amplio justo en frente? No más problemas buscando dónde dejar el coche.
Por si fuera poco, la atención al detalle es increíble. Las instalaciones están súper limpias y hasta la cristalería parece que la cuidan a diario, lo cual siempre se agradece en un lugar así. La relación calidad-precio está equilibrada: no es el más barato, pero vale cada euro, especialmente considerando lo bien que guisan todo y lo delicioso que sabe.
Y si te preguntas por los ingredientes de la comida de la Sidrería Antolín, ¡preparate para una fiesta! Utilizan productos frescos y autóctonos, lo que incluye legumbres de temporada para sus fabadas y arroces cremosos. El toque de calidad se nota, y los ingredientes están bien seleccionados. Así que, si te pasas por Navia, asegúrate de hacer una parada aquí; te aseguro que no te vas a arrepentir. ¡Recomendable al 100%!
Cuál es la especialidad de la casa en la Sidrería Antolín
Y si te decides a pasarte por la Sidrería Antolín un domingo, ¡no te olvides de probar el menú del día! Por solo 14€, disfrutarás de una comida espectacular. Te lo aseguro, todo lo que hemos probado tenía un sabor increíble y realmente se nota la calidad del producto. Además, su carta es bastante amplia y siempre hay algo nuevo que explorar. La comida casera aquí es un auténtico festival para el paladar. En resumen, ¡es todo perfecto!
Por otro lado, si decides comenzar la noche con unas tapas, ten cuidado con las croquetas. A nosotros la verdad es que nos decepcionaron un poco; no eran lo que esperábamos. Aunque eran sabrosas, nos parecieron más bien las típicas de congelador, en lugar de las caseras que uno imagina. Sin embargo, ¡no todo está perdido! El pulpo que probamos estaba muy bueno, aunque hay que decir que su precio nos hizo dudar un poco. Aún así, el ambiente y la atención al cliente fueron excelentes, así que fue una experiencia agradable en general.
Hablando del ambiente, si tienes la oportunidad de ir durante el festival de aniversario de la sidra, tienes que hacerlo. La música de las gaitas y las canciones asturianas crean un ambiente increíble. Como anécdota, ese día disfrutamos de una comida riquísima y el servicio fue excepcional, sobre todo un camarero de la terraza que se lució con su atención. ¡Esto es vivir la cultura asturiana!
Y si te preguntas cuál es la especialidad de la casa, definitivamente no puedes irte sin probar la fabada asturiana ni el arroz con leche. Ambos platos son imperdibles y realmente capturan la esencia de la gastronomía asturiana. Además, por lo que he escuchado, el cachopo y los calamares también son estrellas en su menú. ¡Así que ya sabes, prepara tu estómago y disfruta de un festín en la Sidrería Antolín!
Se puede disfrutar de sidra en la Sidrería Antolín
Ya sabes que siempre que paramos en Sidrería Antolín a mitad de camino entre Oviedo y Coruña, nos llevamos una gran sonrisa. No es por nada, pero esos escalopines al cabrales y la fabada tienen un poder casi mágico, especialmente cuando tienes ese mono de comida de casa. Y ni hablar del entrecot, que está siempre en su punto. Por unos 20-30 €, te vas a casa con la barriga llena y el corazón contento. El servicio es de 10, siempre con una sonrisa y rápidos como un rayo, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. No es de extrañar que sigamos volviendo una y otra vez.
Aunque, claro, no todas las experiencias son de cinco estrellas. Recuerdo una vez que decidimos probar el menú de fin de semana. Por 25 € nos dieron un primer plato de paella que, la verdad, necesitaba un buen toque de limón para que tuviera algo de sabor. El servicio nada más que regular y el ambiente no ayudaba mucho… así que ese día no se sintió como un triunfo culinario. Pero, como siempre, uno no puede dejar que una experiencia así te eche atrás en tantas visitas geniales.
A veces, las cosas no van como uno espera. Hubo un día que llegamos a las 14:50 sin tener ni idea de la odisea que nos esperaba. Tuvimos que esperar una hora para que nos dijeran que la cocina no iba a poder preparar nuestra comida. Te imaginas la frustración, ¿no? Acabamos con el estómago vacío y sin poder cenar en ningún otro sitio. Pero, a veces, de lo negativo se aprende, y aquí seguimos, porque cuando te gusta un lugar, lo dejas atrás.
Y claro, para cerrar este capítulo, ¿se puede disfrutar de sidra en la Sidrería Antolín? ¡Por supuesto! Es parte de la experiencia. La sidra se escancia como se debe, y los camareros son unos cracks en ese arte, así que el ambiente se llena de buena vibra. Así que, si tienes el antojo de disfrutar de una buena sidra, junto con unos chips fritos y unas croquetas espectaculares, no dudes en hacer una parada. ¡No te arrepentirás!
Cuál es el ritual de escanciar la sidra en este lugar
Como te contaba, la Sidrería Antolín tiene su lado positivo y negativo. Por un lado, la atención fue, en general, bastante buena y rápida, especialmente considerando lo llenos que estaban. Y si hablamos de precios, quedé sorprendido; con unos amigos, pedimos una lubina salvaje y, con un par de copas de albariño y sidra, más algún que otro postre, todo por 86€. Ni tan mal, ¿verdad? La comida, para ser sincero, estuvo a la altura, pero el ambiente, a pesar de ser ameno, tenía sus momentos tensos.
Sin embargo, no todo fue perfecto. No sé si a veces tienen días complicados, pero el cierre de cocina a las 16h puede ser un poco drástico. Pasamos por allí y, claro, cuando llegamos después de esa hora no había nada frío ni pinchos listos, así que nos recomendaron un burger cercano. A veces, el lenguaje corporal de los camareros dijo más que sus palabras, y aunque entiendo que todos merecen un descanso, una sonrisa no cuesta nada. Me quedé un poco con la sensación de que no querían saber nada de nosotros con los niños en el grupo, pero bueno, eso ya es otra historia.
¡Ahora, si llegas a la Sidrería Antolín, no puedes perderte el ritual de escanciar la sidra! Es todo un espectáculo; el camarero levanta la botella por encima de la cabeza y deja caer la sidra en el vaso, asegurándose de que caiga desde buena altura. Te aseguro que no solo es divertido de ver, sino que también ayuda a que la sidra tenga ese toque espumoso y fresquito que la distingue. Así que, ya sabes, prepárate para disfrutar de ese momento. ¡No olvides brindar con el primer trago!








