
En el corazón de Oviedo, en la C. Carpio, 19, se encuentra el Restaurante El Fartuquin, que te ofrece una experiencia increíble con sabor asturiano. Este lugar combina la tradición con la modernidad y se ha ganado su puesto entre los mejores restaurantes de la ciudad, concretamente, el n.º 33 de 654, según Restaurant Guru. Con un menú que destaca por sus platos elaborados a partir de ingredientes de primera calidad, todos del corazón de Asturias y el mar Cantábrico, aquí la calidad nunca se sacrifica por el precio. ¡Y sí, se puede cenar bien sin arruinarse, con precios que oscilan entre 20 y 30 EUR por persona!
El Fartuquin no solo se destaca por sus deliciosos platos, sino también por ser un lugar aconsejado por todos los que lo han visitado. Su carta incluye una impresionante variedad de opciones vegetarianas y platos completamente sin gluten, perfectos para celiacos, garantizando tómese lo que tomes, no hay de qué preocuparse. Con una puntuación de 4.4 sobre 5 en su totalidad, este restaurante en Oviedo es un verdadero tesoro que mezcla lo mejor de la cocina española con esa hospitalidad genuina que solo se encuentra en Asturias. ¡No se lo pierdan!
Horarios Restaurante El Fartuquin
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–16:00, 19:30–23:30 |
| miércoles | 12:00–16:00, 19:30–23:30 |
| jueves | 12:00–16:00, 19:30–23:30 |
| viernes | 12:00–16:00, 19:30–23:30 |
| sábado | 13:00–15:45, 19:30–23:30 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Fartuquin
Dónde se encuentra el Restaurante El Fartuquin
¡Hey, gente! Si andáis buscando un lugar para disfrutar de la comida asturiana en Oviedo, no podéis dejar pasar el Restaurante El Fartuquin. Está en C. Carpio, 19, 33009 Oviedo, y la verdad es que promete mucho, especialmente porque su carta es 100% apta para celíacos. Sin embargo, hay opiniones variadas, y aunque yo tenía expectativas altísimas, mi experiencia fue algo decepcionante.
Así que, decidimos darle una oportunidad al menú especial que, por solo 24 €, incluía un primer plato, segundo, bebida, pan y postre. De primero, probé la ensalada de cogollos con bonito. Estaba bien, pero nada del otro mundo y, para mi sorpresa, ¡sin queso! Luego pedí el cachopo de merluza, y sinceramente, por el sabor y la textura, juraría que era bacalao. Pregunté al camarero y me dijo que era merluza, pero el relleno ni lo noté, además la ración era un poco escasa. Aun así, debo decir que la fabada que probé estaba rica, y la tarta de queso cumplió con su parte. Al final, la cuenta rondó entre 20-30 € por persona, lo cual no está mal, pero la experiencia global fue un 3/5.
Por otro lado, hay quienes lo han disfrutado a tope. En una visita, al parecer, se lo pasaron genial y comieron por unos 20 € cada uno, incluyendo unos platos recomendadísimos como las croquetas caseras de jamón sin gluten, zamburiñas y tortos. ¡Incluso se olvidaron de sacar fotos de lo buena que estaba la comida! Si tenéis oportunidad, ¡repetir seguro!
Pero no todo es perfecto. Hay críticas negativas también; un grupo se llevó una gran decepción cuando su cachopo llegó 'navegando en agua', y bueno, eso no suena nada bien. Que las patatas fritas tengan puntos negros es un poco preocupante, y vaya, creo que a nadie le gustaría una experiencia así.
En mi caso, aunque mi primera impresión no fue la mejor, estoy deseando volver para darles otra oportunidad. Lo genial es que hay opciones sin gluten y el personal es muy amable, siempre atento. Así que, ya sabéis, si queréis hacer una reserva, os lo recomiendo. El Fartuquin tiene un ambiente agradable, con un nivel de ruido bajo que permite conversar fácilmente, y por lo que he escuchado, no soléis esperar.
Así que, la próxima vez que estéis buscando dónde comer en Oviedo, no olvidéis pasar por C. Carpio, 19 y ver qué tal se les da ese día a los del Fartuquin. ¡Quizás la comida os sorprenda mucho más que a mí!
Cuál es la dirección exacta del Restaurante El Fartuquin en Oviedo
Y hablando de comida, no puedo dejar de mencionar el cachopo de merluza que tienen en El Fartuquin. ¡Espectacular! Si te gusta experimentar con sabores, este plato es un must. No sé cómo lo hacen, pero se deshace en la boca y combina a la perfección la frescura de la merluza con un rebozado crujiente. Y no te olvides de la fabada asturiana, ¡es una joya! Así que ya sabes, si ordenas estos dos, ¡te estás tratando a lo grande! Además, el precio es más que razonable, entre 30 y 40 euros por persona, sobre todo teniendo en cuenta la calidad de la comida.
Una cosa que noté al estar allí es que el lugar se pone bastante concurrido. El ambiente puede ser un poco ruidoso una vez que el local se llena, y es que realmente hay que aprovechar el espacio al máximo. Pero, honestamente, con la atención y el servicio que ofrecen, ¡eso no importa tanto! Los camareros son ***muy atentos y educados***, siempre pendientes de que no te falte nada. Aunque para ser claros, una reserva es obligatoria, porque si no, es probable que te quedes sin mesa.
Ah, y si prefieres algo diferente y muy sabroso, prueba los mejillones picantes que traen al principio. Te aseguro que pican de verdad, así que ten un bollo de pan a mano para mojar en la salsa, ¡te va a encantar! Y no te preocupes si eres celíaco o tienes alguna intolerancia, tienen una carta bien adaptada para todos, así que nadie se queda sin disfrutar.
Por cierto, si te animas a visitar este lugar, apunta bien: Restaurante El Fartuquin está en C. Carpio, 19, 33009 Oviedo, Asturias. ¡Que no se te olvide! Así que si estás en la zona, ya tienes una parada obligatoria. Te aseguro que, a pesar de algunos altibajos en los sabores de ciertos platos, la experiencia en general vale mucho la pena. ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante El Fartuquin
Y después de todo el palabrerío, si todavía tienes dudas sobre dónde ir a comer en Oviedo, permíteme recomendarte El Fartuquin. Este sitio es simplemente magnífico. La primera vez que fui, nos decidimos por la carta y te cuento que los platos son ideales para compartir. Vimos que tenían raciones abundantes y sabrosas, así que nos lanzamos a probar un poco de todo. El solomillo de ternera asturiana y las zamburiñas fueron un éxito protagonizado por la calidad de los ingredientes. Pero lo que realmente nos dejó sin palabras fue el pastel de cabracho y el cachopo – ¡qué delicia! Además, el pulpo a la brasa que ofrecen es todo un manjar. Y la joya de la corona fue la tabla de quesos asturianos… ¡una locura! Si eres de los que les gusta compartir y disfrutar, este lugar debería estar en tu lista.
El ambiente también acompaña. Es un restaurante muy acogedor, te hace sentir como si estuvieras en casa pero con el lujo de no tener que cocinar. Aunque estaba lleno hasta los topes, el servicio fue increíblemente rápido y amable. Entre plato y plato apenas tienes que esperar, lo cual se agradece. Los camareros son super atentos y te preguntan directamente sobre cualquier intolerancia que puedas tener, además de guiarte sobre los platos que van mejor con tus necesidades. Eso sí, ¡no olvides dejar un hueco para el postre! Te aseguro que el arroz con leche es muy cremoso y se lleva todos los aplausos.
Si buscas un lugar con una cocina asturiana tradicional y casera, este es tu sitio. Aquí encontrarás un poco de todo: desde sabrosas mollejas hasta diferentes tipos de cachopo, como el de cecina y el de merluza que, ¡vaya sorpresa!, fue una gran elección para nuestros padres. El Fartuquin ofrece una experiencia gastronómica en la que cada plato parece un homenaje a la rica tradición culinaria de Asturias. Lo mejor es que puedes disfrutar de una buena comida por un precio razonable, entre 20 y 30 € por persona. Sin duda, es un lugar más que recomendable. ¡Anímate a probarlo!
Cómo combina El Fartuquin la tradición con la modernidad
Y, bueno, ¿qué te puedo contar de El Fartuquin? Fui allí a celebrar el cumpleaños de una amiga celíaca y la verdad es que nos trataron de maravilla. ¡Cinco estrellas en todo! La atención fue espectacular, desde el momento en que entramos hasta que nos despedimos. Nos recomendaron raciones para compartir y, madre mía, ¡qué raciones! Eran abundantes y bien cocinadas, pero lo mejor fue la sorpresa que nos dieron: apagaron las luces del comedor justo cuando trajeron la tarta. Fue un momento muy bonito que le dio un toque especial a la celebración.
La comida es increíble, ¡todo estaba buenísimo! Probamos el cachopo de merluza, que estuvo exquisito, y el postre que elegimos, un arroz con leche con caramelo quemado, ¡uff! Un espectáculo de sabor. Aparte de la comida, el ambiente es acogedor y tradicional, perfecto para disfrutar de una buena cena entre amigos. El camarero fue un crack y nos asesoró con las cantidades; acertó de pleno al decirnos que con un entrante y un plato a compartir íbamos a quedar más que satisfechos. ¡Y vaya que sí!
Lo que más me impresionó fue cómo manejan todo el tema de las restricciones alimentarias. Es un bar muy recomendable para celíacos, así que si alguno de tu grupo tiene esa necesidad, aquí no tendrás problema. La comida es tan sabrosa y abundante que ni te vas a dar cuenta de que falta gluten. Su fabada asturiana es un clásico que no te puedes perder, y el cachopo tradicional es otro de esos platos que se hacen fácilmente inolvidables. Para rematar, una tarta de turrón que te dejará con ganas de más.
En cuanto a cómo combina El Fartuquin la tradición con la modernidad, creo que lo hacen a la perfección. Mantienen las recetas auténticas asturianas pero las presentan de forma contemporánea, y eso lo notas en la atención al detalle y en el propio ambiente del restaurante. Todo, desde el uso de ingredientes frescos en sus platos hasta la manera en que el personal te hace sentir como en casa, muestra esa mezcla única que te hace querer volver de nuevo. Sin duda, un lugar que merece la pena visitar. ¡Ah, y no olvides dejar espacio para el postre!
Cuál es la posición del Restaurante El Fartuquin en el ranking de Restaurant Guru
La verdad es que comer en El Fartuquin es una experiencia que de verdad vale la pena repetir. Desde que llegamos, la atención fue de 10; la camarera, súper amable, nos hizo sentir como en casa. Todo lo que probamos estaba de miedo, pero lo que más me sorprendió fue la fabada asturiana. ¡Espectacular! Y para los celíacos, no os preocupéis porque tienen un montón de opciones sin gluten que están igual de ricas. Es un alivio saber que puedes comer sin miedo a la contaminación cruzada.
Ya estoy pensando en volver, sobre todo porque el ambiente es muy acogedor. Las decoraciones con los premios que han ganado son un buen toque, te sientes rodeado de buena vibra. Además, el hecho de que todo el personal sea tan atento y servicial le añade un extra a la experiencia. Aún me acuerdo de cómo nos ayudaron con la sidra, cada vez que la necesitábamos, ¡una maravilla!
Lo que me flipó fue que no solo tienen la comida buena, sino que también se nota que se preocupan por todos los detalles. El pan sin gluten que pedimos está hecho al momento, y eso se nota. ¿Y probaste el arroz con leche? Es un must. Para los que no saben, es un postre típico, y aquí lo preparan de maravilla.
Y si quieres saber dónde está situado El Fartuquin en el ranking de Restaurant Guru, ¡spoiler alert! Se sitúa en una muy buena posición, así que no somos los únicos encantados. ¡Están en la cima con las 5 estrellas en comida, servicio y ambiente! Sin duda, un lugar para volver, ya que nos dejó a todos felices.
Qué tal es la calidad de los ingredientes utilizados en los platos del restaurante
La verdad es que, cuando entras en El Fartuquin, ya sientes que va a ser una experiencia diferente. ¡Tuve la suerte de probar esas famosas croquetas sin gluten y, de verdad, ¡estaban de 10! Nunca había imaginado que podría disfrutar de algo así fuera de casa, pero aquí lo logran. Y no hablemos del cachopo de cecina con queso cabrales; eso sí que es una locura. Ven preparado para comer a lo grande, porque las raciones son ENORMES. Nos sobró tanto que tuvimos que llevarnos el cachopo para comer al día siguiente. ¡Ese es otro punto a favor!
Lamentablemente, no todas las experiencias son perfectas; me contaron de una situación donde uno de los comensales no pudo comer por un malentendido. Es una verdadera pena que pasen cosas así, especialmente cuando no hay una señal clara y el personal no parece tener flexibilidad en su servicio. Aunque, en general, he escuchado que el ambiente es agradable. La próxima vez que vayamos, nos aseguraremos de tener una reserva para evitar líos.
Al menos a nosotros nos fue de maravilla en nuestra primera visita. Cuando llegamos sin reserva, pensábamos que nos dejarían a la puerta, pero por suerte, nos pusieron una mesa y probamos la fabada asturiana con almejas. ¡Nunca había probado algo tan rico! La sidra, por cierto, me encantó; nunca me había atrevido a probarla, pero aquí llenando el vaso desde lo alto se siente como todo un ritual.
Hablando de comida, tengo que mencionar la variedad sin gluten que ofrecen aquí. Ideal para quienes tienen problemas como el celíaco, ¡porque hay opciones para todos! A mi amigo celíaco le encantaron los escalopines al cabrales, y yo no me podía resistir a las zamburiñas y el pulpo a la gallega. ¡Todo un festín!
En cuanto a la calidad de los ingredientes, puedo decir que son excepcionales. La relación calidad-precio es maravillosa; estamos hablando de un precio medio de 20-30 € por persona por una comida deliciosa y abundante. La comida tiene ese toque casero y auténtico que te hace sentir como si estuvieras en la cocina de tu abuela, es decir, ¡todo lo que puedes pedir de un buen restaurante asturiano! Así que ya lo sabes, si vas a Oviedo, El Fartuquin es un lugar que no te puedes perder.
Cuánto cuesta cenar en El Fartuquin en promedio
Y después de todo lo que te conté, no puedo dejar de mencionar el Restaurante El Fartuquin. La primera vez que fui, probé su menú del día por solo 11 euros, ¡incluyendo bebida y postre! Te prometo que salimos muy contentos, especialmente porque la cantidad de comida es perfecta, ¡incluso para los que, como yo, tenemos un apetito más pequeño! Tienen tantas opciones, como 4 primeros y 3 segundos, además de un montón de postres que te harán dudar cuál elegir. Y de verdad, todo estaba delicioso.
El ambiente es acogedor, muy familiar, y el trato de los camareros fue excepcional: siempre pendientes y con una sonrisa, a pesar de lo ajetreado que estaba el lugar. Hicieron que nuestra experiencia fuera aún más agradable. Tengo que decir que después de esa comida, quedé con ganas de regresar en mi próxima visita a Oviedo.
Y no fue solo eso; también recomendé el cachopo que pedimos en otra visita, junto con una ración de croquetas (aunque debo confesar que tenían un sabor extraño, como a pescado). Por otra parte, la tabla de quesos era muy variada y sabrosa. Por todo esto y un par de copas de vino, ¡solo pagamos 70 euros!
Si quieres algo realmente sabroso, el menú especial es una apuesta segura. La fabada asturiana estaba en su punto, los escalopines al cabrales riquísimos y el arroz con leche para chuparse los dedos. Eso sí, recuerda que el café lo tomas en la barra, pero eso no quita que la experiencia sea genial. En promedio, comer en El Fartuquin puede costarte entre 10 y 30 euros, dependiendo de lo que pidas. ¡Así que ya sabes, es un sitio al que debes ir sí o sí!








