Restaurante Casa Güela

Restaurante Casa Güela

El Restaurante Casa Güela es una joya escondida en La Venta, Cangas de Onís. Con un ambiente que podría parecer un poco elegante al principio, este lugar tiene una propuesta gastronómica muy atractiva para todos los gustos. Su menú variado incluye desde un desayuno perfecto para comenzar el día con energía, hasta platos pequeños ideales para compartir con amigos y conocer diferentes sabores. Además, si estás buscando opciones más saludables, también lo tienen cubierto.

Lo mejor es que Casa Güela está justo al lado del nuevo puente peatonal sobre el río Güeña, lo que lo hace super accesible. Abren seis días a la semana, así que no hay excusa para no visitarlos. Si te animas, puedes hacer una reserva al +34 643 13 20 71 para asegurarte un sitio. En definitiva, si estás en Cangas de Onís, este restaurante es una parada obligatoria para disfrutar de la buena comida casera y unos vinos a buen precio.

Restaurante Casa Güela

Restaurante
⭐4,7
236Reseñas
Fotos
La Venta, 33589 Cangas de Onís, Asturias
643 13 20 71

Horarios Restaurante Casa Güela

DíaHora
lunesCerrado
martes9:30–23:00
miércoles9:30–23:00
jueves9:30–23:00
viernes9:30–23:00
sábado9:30–23:00
domingo9:30–23:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Casa Güela

Dónde se encuentra el Restaurante Casa Güela

¡Hey, tíos! ¿Estáis buscando un buen sitio para comer en Cangas de Onís? Si es así, no podéis dejar de visitar el Restaurante Casa Güela. Este lugar tiene una calificación de 5 estrellas y, sinceramente, ¡no es para menos! La comida es de 100 y lo mejor es que los platos son bastante generosos. Así que si tenéis hambre, aquí saldréis bien saciados. Además, el servicio es inigualable, siempre atentos y con una sonrisa, lo que lo hace aún más agradable.

Os aseguro que mis papilas gustativas se fueron de fiesta con el queso ahumado, los huevos rotos y las croquetas de jamón. Y no me digáis nada del cachopo de ternera, ¡espectacular! Para rematar, no olvidéis probar la cheesecake de fresa de postre. Después de una comida así, salir felices y bien llenos es prácticamente un hecho. Además, el ambiente es excelente, tanto que no pude resistirme a volver por la noche a tomar algo. Repetiremos sin duda.

Si lleváis niños, no os preocupéis, el trato es muy amable con ellos. Hay un área de juegos para que se lo pasen bomba mientras vosotros disfrutáis de una buena comida. Pedimos callos y carrillada, y estaban para chuparse los dedos. No hay que olvidar que la calidad-precio es bastante buena, ya que nos costó entre 10-30 € por persona. Si aun así, alguno tiene dudas, podrían encontrar algo que no les guste, pero eso es raro en un sitio como este.

Y ya para finalizar, os preguntaréis: "¿Dónde se encuentra el Restaurante Casa Güela?" Pues es fácil, está en La Venta, 33589 Cangas de Onís, Asturias. Justo enfrente hay varias plazas para aparcar y, si no encontráis, cruzando la carretera hay una explanada donde podéis dejar el coche sin problema. ¡Así que ya sabéis, no os lo penséis más y haced una visita! ¡Os va a encantar!

Qué tipo de ambiente ofrece Casa Güela

Y bueno, si hablamos de Casa Güela, hay que ser sinceros. No todo fue un paseo por el gracias, ¿verdad? Lo primero que me llamo la atención fue que el pulpo que pedí resultó ser pota. Menuda confusión y deprime saberlo después, pero así son las cosas. Las raciones del menú del día se sentían más bien escasas, y el cachopo de mi compañero, ¡uff! Era como intentar masticar una bota, de verdad. No sé si tenían prisa o qué, pero desde que empezamos a comer los entrantes, ¡bam! Ya teníamos el primer plato en la mesa. Imagínate la montaña de platos acumulándose. Esa parte no me gustó nada.

A pesar de esos detalles, no todo fue tan mal, la verdad. Aunque las camareras parecían algo perdidas—tuve que abrir una sombrilla yo solo—, el ambiente era bastante tranquilo. Te dejaban disfrutar de tu comida y había un nivel de ruido bajo, perfecto para poder charlar a gusto. Y aunque tuvimos que hacer una excursión a la barra para pedir el postre, la tarta de queso realmente estaba de 10. Así que no todo fue un desastre, ¡menos mal!

Por otro lado, en otro momento que fui con amigos, la cosa cambió. El cachopo de jamón que pedimos estaba para chuparse los dedos, no era tan grasoso como otros. La fabada estaba de rechupete, y la ración llegó para tres, así que nos quedamos más que satisfechos. La ensalada LTC fue otra gran sorpresa, fresca y generosa. Tentadores platos, ¿no? El servicio, además, de 10. El chaval que nos atendió fue muy servicial y eso hizo que nuestra visita fuera mucho más agradable. ¡Un sitio para volver, sin duda!

Entonces, ¿qué ambiente ofrece Casa Güela? Bueno, aunque a veces puede fallar un poco en el servicio, es un lugar acogedor y perfecto para disfrutar de la comida típica asturiana. La terraza cubierta es amplia, así que puedes comer al aire libre, y lo mejor de todo, ¡te dejan llevar a tu perro! La música de fondo también ayuda a crear una atmósfera muy agradable. Es el tipo de sitio donde te puedes sentir cómodo y relajado, ya sea para una comida rápida o una larga sobremesa.

Qué tipo de menú se puede encontrar en Casa Güela

Ya te conté lo bien que nos lo pasamos en Casa Güela. La comida es de 5 estrellas, y ¡vaya que lo es! Decidimos ir allí porque las reseñas eran súper positivas y honestamente, no podríamos estar más satisfechos. Desde el primer plato, la carrillera con puré de patatas, simplemente se deshacía en la boca. Y la fabada… no hay mejor fabada en todo el planeta, te lo aseguro. Cada bocado te transporta a la esencia de Asturias.

Y no te olvides de los escalopines con salsa de cabrales. Esa salsa tenía un sabor tan intenso y delicioso que no podemos dejar de pensar en ello. Los platos son generosos, así que si tienes buen apetito, ¡aquí vas a salir más que satisfecho! De postre, nos pedimos la tarta de queso y el requesón con nueces y miel. ¡Momento éxtasis total! La tarta era un trozo gigantesco, perfecto para compartir, aunque después de probarla, querrás tu propio pedazo.

El ambiente en Casa Güela es súper acogedor, con terraza exterior y bajo hórreo, ideal para disfrutar del aire libre, sobre todo después de un día de excursiones. El servicio fue increíble; todos eran muy simpáticos y atentos, te hacen sentir como en casa. Y lo mejor, si alguna vez pides demasiado (que no sería raro con tanta delicia), son súper comprensivos y te ayudan a ajustarlo para que no malgastes comida. ¡Incluso nos invitaron a un postre espectacular por la espera! Solo por eso, ya vale la pena volver.

En cuanto al menú, puedes encontrar todo tipo de delicias asturianas. Desde la ya mencionada fabada hasta cachopo de pollo y tabla de quesos asturianos, que es ¡obligatoria! Tienen platos que van desde los 10 hasta los 30 euros por persona con una calidad que supera lo que pagarías. Todo está pensado para disfrutar de la comida casera y con mucho cariño. Así que, la próxima vez que estés por Cangas de Onís, no dudes en parar en Casa Güela; ¡te va a encantar!

Ofrecen desayunos en Casa Güela

Así que, después de nuestra visita a Covadonga, decidimos probar suerte en Restaurante Casa Güela, y de verdad que hicimos una excelente elección. Desde el momento en que llegamos, el trato fue super familiar, como si estuvieras comiendo en casa de tu abuela, ya sabes. La dueña, un encanto total, nos hizo sentir súper agusto, y lo mejor es que fueron muy rápidos sirviendo. Por solo 26 euros, probamos una cantidad impresionante de platos que, sinceramente, no creí que se pudiera encontrar por ese precio.

Hablemos de la comida, que fue una delicia. La fabada estaba súper buena, nada pesada, muy bien sazonada, lo cual es clave para mí. Las ensaladas, potentes y llenas de sabor, fueron un acierto absoluto. Y esas croquetas, ¡madre mía! Estaban de rechupete. Y no puedo olvidar el arroz con leche; ¡creo que es el mejor que he probado en mi vida! Simplemente, para besar los pies de la cocinera.

Ahora, a lo que no me convenció tanto: el cachopo. El rebozado no fue de mi agrado; se rompía y terminabas comiéndote la carne y el relleno por separado. Pero ojo, el sabor no estaba mal, creo que es una cuestión de no usar gluten, lo que le da ese toque diferente. Aún así, es un sitio que recomiendo y al que definitivamente volvería.

Y hablando de volver... ¡seguro que el desayuno no se queda atrás! Aunque no he probado específicamente los desayunos en Casa Güela, por lo que he oído y visto, todo parece que está muy bien. Así que, si decides ir, ¡pregunta a la dueña! Seguro que tiene algo delicioso que ofrecerte para empezar el día con buen pie.

Cuál es su especialidad

Te acuerdas de lo que te decía de Casa Güela en La Venta. ¡Menuda joya! Si decides ir, prepárate para una experiencia que merece esas 5 estrellas que le han dado. El cachopo que probamos, además de ser enorme, estaba delicioso. Mis amigos se lanzaron a por el menú, y la verdad, ¡no sé cómo pude resistirme a no pedirlo! Cada plato estaba exquisito, con una variedad que se adapta a todos los gustos. Eso sí, si llegas, no te vayas sin probar la tarta de la abuela. Es, con diferencia, lo mejor que comí allí; ¡una verdadera delicia que te deja pidiendo más!

Si bien la comida estuvo increíble, hay que ser sinceros. El único “pero” que le pondría fue la lentitud a la hora de servir, que a veces puede ser un poco frustrante, especialmente cuando tienes hambre. Pero con esos precios, que rondan entre 10 y 20 € por persona, y la calidad de la comida, puedes perdonarlo. Recuerda darle un vistazo al menú del día si tienes la oportunidad. Por 15 €, tienes un festín completo que incluye entrante, bebida, primero, segundo y un postre que te hará sonreír.

Ah, y si decides encaminarte a disfrutar de la comida en Casa Güela un viernes, como nosotros, te encontrarás que hay suficiente espacio, tanto dentro como fuera. Aunque aviso: puede ser complicado encontrar aparcamiento. Pero, con un poco de paciencia, seguro que encuentras un lugar gratuito por la zona. Y un detallito que me encantó: al pagar, nos sorprendieron con unas piruletas. Un gesto sencillo que hace que la visita se sienta cálida y acogedora.

Así que, ya sabes, si alguna vez te preguntas cuál es su especialidad, no hay dilema: su tarta de abuela es, sin duda, la estrella del lugar. Y si te gustan las lentejas o los escalopines con salsa cabrales, ahí también te van a dejar encantado. ¿Te animas a ir? ¡Yo volvería sin pensarlo dos veces!

Hay opciones de platos pequeños para compartir en el menú

No sé si ya te lo dije, pero el Restaurante Casa Güela es de lo mejorcito que puedes encontrar en La Venta. Desde que entras, te envuelve esa atmósfera de casa acogedora, como si estuvieras en casa de tu abuela, pero sin tener que hacer los platos después. La verdad que la comida es espectacular, como si cada plato estuviera hecho con mucho cariño y dedicación. La calidad es impresionante y las cantidades son generosas, así que no te quedas con hambre. Y vaya que ayudan a mantener el ánimo arriba, porque aquí se respira humildad y cariño en cada rincón del lugar, desde el trato hasta la propia comida. ¡De verdad, mil gracias por hacer la comida tan rica!

Ahora, si tienes niños, ¡esto es el paraíso! La camarera, que es un encanto total, se desvive por hacer que los peques se sientan atendidos y entretenidos. De hecho, nuestros hijos no querían ir a comer a ningún otro sitio. Es un lugar donde la atención es imbatible y donde puedes disfrutar de la variedad en los platos. Prueba el cachopo de pollo, que está de chuparse los dedos. Y ni hablar de la tarta de queso, que se deshace en la boca, ¡para morirse de deliciosa!

No te olvides de preguntar por los platos de la carta porque, a pesar de lo generosos que son, hay opciones ideales para compartir. Así que, si tienes ganas de probar varias cositas, puedes hacerlo. La comida está buenísima, siempre hay algo rico para todos los gustos, incluidos los que buscan opciones sin gluten. La atención es siempre cercana y muy familiar, lo que hace que el ambiente sea perfecto para un buen rato en compañía.

Ah, y no te preocupes por el aparcamiento, que hay muchas plazas libres y, además, ¡es gratuito! Así que viene genial si decides ir en grupo. No sé cómo lo hacen, pero la combinación de buena comida, un ambiente acogedor y un trato excepcional hace que quieras volver. ¡Sin duda, Casa Güela se ha ganado nuestro corazón!

Existen alternativas saludables en la propuesta gastronómica de Casa Güela

¡Y no me puedo olvidar de la atención del personal! De verdad, son unos cracks. Son atentos, amables y muy rápidos, lo que siempre se agradece, sobre todo cuando uno tiene mucha hambre después de un día explorando la belleza de Cangas de Onís. El ambiente es muy acogedor y familiar, el tipo de lugar donde te sientes como en casa y no quieres irte. ¡Me encanta! Sin duda, es un 100% recomendable. Yo ya estoy haciendo planes para volver en mi próximo viaje.

Ayer, por cierto, decidí caer en la tentación y pedí el famoso cachopo que tantas veces me habían recomendado. ¡Menuda delicia! ¡No tiene nada de grasa y es super jugoso! Además, la salsa cabrales que acompañaba era increíble. No sé si será la mejor comida casera que he probado, pero definitivamente se acerca mucho. No puedo dejar de pensar en la tarta de queso que también probé; es tan buena que la repetí al día siguiente. ¡Una delicia absoluta!

Por cierto, si vas con un grupito de amigos, no te preocupes por el precio, porque es muy razonable. El otro día, comimos cuatro personas por 85 euros, incluyendo bebida, y salimos súper satisfechos. Pedimos cachopos, croquetas y fabes para compartir, y todo estaba riquísimo. La relación calidad-precio es espectacular, y no hay que sacrificar la calidad por el precio, lo cual siempre es un plus.

En cuanto a opciones saludables, aunque es cierto que son famosos por los cachopos y las comidas elaboradas, también cuentan con alternativas que pueden satisfacer esa inclinación por lo saludable. Hay opciones de recetas típicas asturianas, y estoy segura de que podrías encontrar platos ligeros si le preguntas al personal. Así que no te preocupes si, además de disfrutar de la tradición asturiana, buscas un equilibrio, ahí también te atenderán con una sonrisa. ¡Ya muero por regresar y probar más!

Qué hace que Casa Güela sea un lugar accesible para los visitantes

Y después de mencionar el lugar donde fuimos a comer, no puedo dejar de hablar de Restaurante Casa Güela en La Venta. La verdad es que nos sorprendió, y no solo por su comida de calidad, sino también por la súper atención que recibimos. A pesar de no tener reserva, nos buscaron una mesa para dos y nos trataron como si fuéramos de la casa. Si eso no es genial, ¡no sé qué lo es! La chica que nos atendió era súper agradable y atenta, lo que hizo que todo fuera aún mejor.

El menú que probamos estaba lleno de delicias asturianas como el cocido que fue una maravilla y el cachopo que, en serio, ¡era enorme! Puedes quedarte bien satisfecho por unos 10-20€ por persona, que es un precio más que razonable por la calidad que ofrecen. Ah, y no me olvido de los postres: ¡esos eran espectaculares! La tarta de queso es una de las cosas que hay que pedir sin falta si vas. Todo estaba tan bueno que tuvimos que planear volver otra vez.

En verdad, si tú estás por los lagos y te da un hambre de mil demonios, este es el lugar al que tienes que ir. El menú del día es completo por solo 15€, y si te gusta la comida de cuchara, ¡prepárate! Te sirven la cazuela y, sí, puedes repetir. La calidad es evidente en cada bocado, y el servicio es rápido y agradable. La gente aquí está para hacerte sentir bien.

En resumen, lo que hace que Casa Güela sea un lugar accesible para los visitantes es la combinación de su ambiente tranquilo, la calidad de la comida, el atento servicio y, por supuesto, el aparco gratuito que hay en la zona. Así que no hay excusas: si te dejas caer por Cangas de Onís, ¡tienes que darte una vuelta por aquí! Estoy deseando que nos toque el décimo de lotería y regresar a disfrutar de esa maravillosa comida que tanto nos encantó.

Cuántos días a la semana está abierto el Restaurante Casa Güela

¡Vaya, qué experiencia más chida en el Restaurante Casa Güela! Te juro que la comida es de otro nivel. Pedimos un cachopo de ternera con jamón y queso que era enorme, ¡te dejo una foto para que veas el tamaño! También probamos la tapa de queso cabrales con membrillo a la sidra, que estaba perfecta. Y no puedo dejar de mencionar a Iker, nuestro camarero. Su amabilidad y simpatía fueron el toque perfecto para una noche deliciosa. Es de esos lugares donde realmente te hacen sentir como en casa, ¡100% recomendable!

La calidad de la comida es simplemente espectacular. Todo es casero y delicioso, y la relación calidad-precio es insuperable. Por unos 20-30 € por persona, salimos súper satisfechos. Y si te gusta el buen rollo, el ambiente del lugar es acogedor y bonito, ¡tienen un horreo que le da un toque súper especial! A veces ya quiero volver solo por esas tapas de huevos con langostinos que están de 10, ¡ni hablar del tiramisú de la casa!

Para colmo, la localización también es genial: hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas. Así que llegas sin estrés y puedes disfrutar de tu cena sin preocuparte por donde dejar el coche. Además, los días que está abierto son un lujo: están disponibles todos los días de la semana, así que no hay excusa para no visitarlos. En resumen, si estás cerca de Cangas de Onís, Casa Güela debe estar en tu lista sí o sí. ¡Ya estoy contando los días para regresar!

Fotografías Restaurante Casa Güela

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