
Si te encuentras en Gijón y tienes ganas de disfrutar de la auténtica cocina asturiana, no puedes dejar de lado el Restaurante Asturiano La Galana, ubicado en la Plaza Mayor, 10. Este bar de tapas es un verdadero paraíso para los amantes de la buena comida, donde puedes degustar desde una deliciosa fabada hasta un jugoso chuletón de lomo alto de buey. Además, su ambiente acogedor y la amabilidad del personal joven hacen que la experiencia sea aún más agradable. ¡Siempre hay algo nuevo que probar!
Y si lo tuyo son los postres, La Galana no se queda atrás. Sus famosos helados y la tarta de queso con arándanos son el broche perfecto para cualquier comida. Con una puntuación media de 4.3 en más de ***3,800 opiniones***, se convierte en un lugar de referencia en la ciudad. No solo disfrutarás de una comida espectacular, sino que la variedad de sidras y el ambiente animado te harán sentir como en casa. ¡Una parada obligada si estás por aquí!
Horarios Restaurante Asturiano La Galana
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:00, 19:00–24:00 |
| martes | 12:00–16:00, 19:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–16:00, 19:00–24:00 |
| jueves | 12:00–16:00, 19:00–24:00 |
| viernes | 12:00–16:00, 19:00–24:00 |
| sábado | 12:00–16:00, 19:00–1:00 |
| domingo | 12:00–16:00, 19:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Asturiano La Galana
Dónde se encuentra el Restaurante Asturiano La Galana
¡Tienes que conocer el Restaurante Asturiano La Galana! Si estás paseando por Plaza Mayor, 10, Centro, 33201 Gijón, es un lugar que no te puedes perder. Nos encontramos allí buscando un buen sitio para tomar algo y de paso salir a comer por Gijón. Decidimos probar unos minis, que bueno, de minis no tienen nada. ¡Las raciones son generosas! Destacar el secreto ibérico, que estaba tan jugoso que nunca había probado nada igual. ¡Un aplauso para los cocineros! Además, el servicio de sala es de primera. Sin duda, volveremos.
Si estás pensando en un plan con amigos, este lugar es ideal. Una de mis amigas y yo fuimos a cenar y pedimos una variedad de platos para compartir, y todo estaba de rechupete. Las croquetas (tanto las de jamón como las de calamares en tinta) son súper recomendadas, y ni hablar de la ensaladilla y los ricos tostos variados. El chorizo a la sidra no me conquistó tanto, pero no todo puede ser perfecto, ¿verdad? El ambiente es bastante amplio y la terraza tiene calefactores, lo cual es perfecto para esas cenas al aire libre. Los camareros son muy atentos y te hacen sentir como en casa.
Para ser honestos, este es probablemente el MEJOR BAR DE GIJÓN. Estuvimos varias veces en una semana y siempre nos encantó. La taberna tiene ese toque clásico asturiano que hace que cada visita sea especial. Además, si tomas algo, ¡te sacan varias cositas para picar! Las piruletas de secreto ibérico con salsa de miel y mostaza son una locura, al igual que el brioche de carne desmechada. Y un saludo especial a Iván, el camarero que nos atendió en varias ocasiones y siempre con una sonrisa. La comida es top, el servicio es excelente y el ambiente es perfecto.
¿Dónde se encuentra el Restaurante Asturiano La Galana? Pues está en la famosa Plaza Mayor, 10, Centro, 33201 Gijón. Así que cuando estés en la ciudad, no dudes en acercarte. ¡Te aseguro que te encantará!
Qué tipo de cocina ofrece La Galana
No sé por dónde empezar, ¡así que lo haré por el bar! En cuanto entras al Restaurante Asturiano La Galana, el ambiente te atrapa al instante. Es ese tipo de lugar que te invita a quedarte, y para ser honestos, esto no es casualidad: el servicio es inmejorable. Cuando llegamos, el sitio estaba a tope, así que tuvimos que esperar un poco, pero no nos importó porque estábamos disfrutando de unas sidras en la barra. El chico que nos atendió allí era todo un experto, super amable y dispuesto. De verdad, se notaba que sabía lo que hacía y eso siempre suma. ¡Ah! Y el mesero que nos tocó, José, también jugó un papel clave en hacer nuestra experiencia memorable, con su humor y su buena atención.
Ya que hablamos de la comida, ¡qué delicia! No hubo un solo plato que no nos encantara. Desde unos calamares fritos que estaban crujientes hasta un arroz de berberechos que, honestamente, te deja sin palabras. Y si quieres probar algo diferente, las fabes con almejas son un verdadero must. Por si fuera poco, los precios son súper justos para la calidad que ofrecen, realmente vale la pena cada euro. Puedes esperarte a pagar alrededor de 30-40 € por persona, lo cual es un chollo no solo por la comida, sino también por el servicio.
Si sois más de picoteo, la tabla de embutidos no tiene comparación, es la mejor que he probado. Los tortos, aunque un pelín aceitosos, estaban deliciosos. Y no te olvides del postre: la torrija con helado de leche merengada se deshace en la boca, ¡es como comer una nube! Encima, la mermelada no es nada empalagosa, sino que realmente sabe a fruta, cosa que se agradece.
Ahora, para esos que se preguntan, '¿qué tipo de cocina ofrece La Galana?', la respuesta es clara: una mezcla de cocina asturiana, con platos típicos llenos de sabor y calidad, perfectos para disfrutar solo o en buena compañía. Si estás en Gijón, este lugar es una parada obligatoria. ¡Estamos seguros de que volverás!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Y, hablando de La Galana, tengo que decirte que es uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria. La ubicación en plena plaza del Ayuntamiento de Gijón le da un aire muy auténtico, y te aseguro que el ambiente es simplemente inmejorable. La primera vez que fuimos, no teníamos ni idea de lo que nos esperaba. La sidra es un must, escanciada por camareros con un arte impresionante. De verdad, ese espectáculo simplemente hace que la experiencia sea aún más especial. Y, claro, la comida no se queda atrás. ¡Todo lo que pedimos estaba buenísimo!
Recuerdo que probamos unas patatas con huevo y foie que estaban brutales, y la carta es tan variada que es imposible no encontrar algo que te guste. Todo era abundante, y por un precio de entre 30 y 40€ por persona, valía cada bocado. Aparte, el personal es tan amable que te hace sentir como en casa. Pero si te soy sincero, también me encantó la manera en que nos trataron en la barra. Aunque teníamos un poco de suerte, había una señora que era más selectiva a la hora de servir tapas, lo que hacía la experiencia un poco impredecible, pero nada que te desanime.
Y si estás pensando en qué probar, hay que mencionar las albóndigas de merluza y esos calditos de pitu que son de otro mundo. La ensaladilla rusa también hace un papelón, realmente una de las mejores que he comido. Y si te gustan los cachopos, definitivamente no puedes irte sin probar uno de ahí. En general, ¡todo tenía un toque original que nos dejó más que satisfechos!
Sin duda, La Galana es un lugar que no puedes dejar pasar. Cada visita promete ser una nueva aventura gastronómica. Con un ambiente animado, una comida deliciosa y un servicio que te hace sentir como en familia, siempre quedas con ganas de volver por más.
Qué es la fabada y por qué es popular en la cocina asturiana
Así que ya te dije que hay que visitar La Galana, ¿verdad? Si decides ir, recuerda que es una sidrería muy recomendable y que, aunque puede haber algo de espera, ¡no te preocupes! Nosotros nos apuntamos en la lista y, sorprendentemente, solo tuvimos que esperar 15 minutos. Nos sentamos en la terraza, y con esos días soleados de Gijón, es una experiencia genial. El personal, además de ser super amable, parece que saben perfectamente lo que ofrecen, así que no tengas miedo de preguntar cualquier cosa.
La cena fue todo un acierto. Pedimos varias tapas y raciones. Los platos estaban cuidados en calidad y estética, y aunque no eran porciones gigantes, la cantidad estaba más que correcta. Eso sí, si quieres ir en plan informal, ¡asegúrate de ir pronto! El sitio siempre está lleno. Y si prefieres sentarte en la zona del restaurante, mejor que reserves con antelación. Por lo que vi, el precio por persona ronda entre 10 a 20 euros. Sin duda, un lugar al que volvería, 100% recomendable.
Hay que tener en cuenta que no todas las experiencias son perfectas. Escuché de una mala vivencia en La Galana que dejó algo que desear. Un grupo que había ido a comer un lunes tuvo que esperar 20 minutos solo para que les tomaran la orden. Y luego, se encontraron con croquetas congeladas y platos que no cumplían con las expectativas de un restaurante de su nivel. Lo del arroz con leche en lugar del postre del menú fue todo un desliz, y eso que se suponía que era un plato estándar. La fabada que les sirvieron, que debería ser un plato estrella de la gastronomía asturiana, no cumplió con lo que se espera de ella.
Hablando de la fabada, es un guiso tradicional asturiano que se hace con frijoles (fabes), chorizo, morcilla y panceta. Es popular porque refleja la esencia de la cocina asturiana: platos sustanciosos, sabrosos y reconfortantes, ideales para los días fríos. La fabada es un símbolo de la hospitalidad asturiana, y, aunque se supone que deberías disfrutar de una cazuelita bien presentada, parece que lo que les sirvieron no hizo justicia a la fama del plato. ¡Ojalá tengan más suerte en su próxima visita!
Qué tipo de carne se sirve en el chuletón de lomo alto de buey
Y ya te digo que el Restaurante Asturiano La Galana es un auténtico hallazgo en el centro de Gijón. Nada más entrar, te envuelve un ambientazo que invita a disfrutar de la buena comida y la compañía. La otra noche, nos lanzamos a probar varias tapas y, la verdad, no podría estar más contento. El pulpo braseado estaba excelente, como un abrazo en forma de plato, mientras que los calamares de potera eran sabrosos, aunque un pelín más duros de lo que me habría gustado. La ensaladilla fue la sorpresa del día: suave, equilibrada y perfecta para acompañar. Por 65,90 euros entre los tres, quedamos más que satisfechos, ¡lo vale sin duda! Aunque no sea el más económico, la calidad se nota.
Cuando fuimos un día de semana por la noche, entramos sin reserva y tuvimos suerte, porque no tuvimos que esperar. Nos atendieron de maravilla desde el principio. Pedimos una tabla de quesos asturianos de prime y, claro, no podíamos irnos sin probar su pasta. Todo superbueno y, además, no tuvimos que esperar mucho. Ellos te incluyen pan y olivas en la cuenta, pero no se te olvide que te los cobran. El trato del personal es tal que, a cada rato, te hacen sentir como en casa. Por apenas 20-30 euros por persona, comimos como reyes.
Y aunque en nuestra experiencia el ambiente fue bastante tranquilo, la próxima vez que sepas que hay que ir con tiempo, ya que suele estar muy concurrido. La sidra que ofrecen es de lo mejorcito de la zona, y el personal siempre resulta muy atento. Si quieres algo más contundente, prueba el chorizo a la sidra o el arroz con leche. ¡No te arrepentirás!
Y hablando de platos contundentes, si mencionamos el chuletón de lomo alto de buey, pues estás en buenas manos. Este corte proviene de una carne de buey de gran calidad, ideal para disfrutar de la jugosidad y el sabor que solo una buena carne puede ofrecer. Así que, la próxima vez que te animes a cenar allí, ya sabes qué te espera.
Cómo es el ambiente del restaurante
La verdad es que la experiencia en La Galana es siempre muy buena. Si decides pasar un rato por ahí, te aseguro que no te vas a arrepentir. La comida es exquisita y, aunque los precios rondan entre 50 y 60€ por persona, la calidad y cantidad valen cada céntimo. Te topas con unos camareros que son un encanto; hay uno joven que es un poco despistado, pero eso lo hace aún más auténtico. ¡Totalmente recomendable al 100%! Además, no es obligatorio hacer reservas, lo que siempre es un plus para esos días en los que el plan surge de repente.
Si vas un domingo, es otra buena opción. He escuchado que el menú del día está muy rico y a buen precio, así que si te apetece probar algo diferente, no dudes en hacerlo. La atención también es adecuada, y el ambiente tranquilo te permitirá disfrutar de la comida y charlar sin problemas. Algunos comentan que la calidad de los productos es notable, ¡una razón más para volver! En este caso, el precio oscila entre 30 y 40€ por persona, ¡un chollo para el sabor que ofrecen!
El ambiente del restaurante es especial; es un lugar que respira un aire reco y vetusto. Los camareros son sumamente serviciales y siempre están pendientes de tus necesidades. La comida viene en raciones generosas, y si tenías dudas sobre la sidra, ¡la escancian al modo tradicional! Te sientes como en una auténtica bodega, con ese característico olor a sidra impregnando el lugar. Y aunque esté lleno de gente, el nivel de ruido es bajo, lo que hace que sea fácil conversar. En resumen, si visitas Gijón, La Galana es una parada casi obligada. ¡Y no olvides pedir la fabada asturiana, es todo un clásico!
Qué opinan los clientes sobre la amabilidad del personal
La verdad, me lo habían vendido tan bien que llegué a La Galana con las expectativas por las nubes. Sin embargo, la experiencia no fue la que esperaba. El menú del día costaba 18€ y, si bien era abundante, tanto la carne como el pescado estaban demasiado salados. Y aquí viene la parte realmente decepcionante: el servicio. Eran camareros desganados y bordes, lo cual no ayuda en absoluto a disfrutar de la comida. Para colmo, no puedes reservar si no quieres comer a las 13:30h, así que eso ya fue un aviso. Llegamos a las 14:30h y nos mandaron a esperar fuera. La única opción disponible era la terraza, donde además te cobran un suplemento del 10%. Una jugada bien fea.
A medida que avanzaba la comida, la situación no mejoraba. Te daban prisa para todo y los comentarios, en lugar de ser amables, eran bastante secos. Entiendo que un día ajetreado puede ser estresante, pero eso no debería repercutir en la experiencia del cliente. En cuanto al postre, ni siquiera nos dieron opciones; solo un brownie y ni siquiera un café más para rematar. ¡Un desastre! Para pagar, no se (o no querían) aceptar el efectivo porque, según ellos, la caja estaba estropeada. Y sumando costos, el total se fue a 20-30€ por persona. Honestamente, no volveré.
Y luego hay esos comentarios en el extremo opuesto, donde la gente habla maravillas de La Galana. Muchos destacan que han disfrutado de un servicio amable y agradable, lo que se siente distante de mi propia experiencia. El ambiente parece ser realmente acogedor, con ese toque antiguo que tanto encanta a los visitantes. La gente comenta que cada plato que han probado ha sido delicioso, y los escanciadores de sidra son un punto a favor que realza la experiencia. Al final, parece que la amabilidad del personal es un tema dividido; algunos la disfrutan, mientras que otros, como yo, no podemos decir lo mismo. ¿Será una cuestión de suerte? En fin, cada quien tendrá su historia, pero a mí, definitivamente, me quedó mal sabor de boca.








