Peña Candil

Peña Candil

Si andas por Santander y tienes hambre, Peña Candil es una parada obligada. Este restaurante de inspiración marinera se encuentra en la Plaza Progreso, a escasos metros de la calle Castilla y muy cerca de las estaciones de tren y autobús. Con una puntuación impresionante de 4.6 en Restaurant Guru, este local ofrece un ambiente acogedor y una cocina tradicional que destaca por su honestidad y sabor. Desde la merluza a la barquereña hasta un arroz de bogavante que quita el hipo, aquí los platos cuentan historias del mar que no te querrás perder.

Lo mejor de todo es lo razonable de los precios y la atención al cliente, lo que convierte a Peña Candil en un clásico santanderino desde 1983. Ya sea que elijas pasar por su menú del día o disfrutar de una cena más elaborada, las raciones son generosas y la calidad de los productos es top. Así que si estás buscando un lugar donde comer rico y sentirte como en casa, este es el sitio. Además, su horario hasta la medianoche hace que sea perfecto para esos días de exploración en la ciudad. ️✨

Peña Candil

Restaurante
4,6
1.971Reseñas
Fotos
Pl. Progreso, s/n, 39009 Santander, Cantabria
942 31 30 25

Horarios Peña Candil

DíaHora
lunesCerrado
miércoles13:00–15:30, 20:30–22:30
jueves13:00–15:30, 20:30–22:30
viernes13:00–15:30, 20:30–22:30
sábado13:00–15:30, 20:30–22:30
domingo13:00–16:00
nan13:00–15:30, 20:30–22:30 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Peña Candil

Dónde se encuentra el restaurante Peña Candil

¡Hola, foodie! Si andas por Santander y no conoces Peña Candil, ¡te estás perdiendo una joyita! Este restaurante, que lleva deleitando a los santanderinos desde 1983, es el lugar ideal si te apasiona el pescado y el marisco. Yo, la verdad, lo desconocía hasta hace poco y me ha impresionado lo bien que lo hacen.

La relación calidad-precio es más que buena. Puedes disfrutar de una comida deliciosa por entre 30 y 50 € por persona, lo cual es bastante razonable teniendo en cuenta la calidad. Y aunque el famoso arroz con bogavante es un auténtico clásico, en mi última visita opté por otras delicias del mar que no me decepcionaron. ¡Las albóndigas de pescado son todo un descubrimiento!

Además, el ambiente es genial. Pensarás que estás en un auténtico restaurante de mar, con un trato al cliente que se siente cercano y amable. El servicio es muy correcto, y el lugar tiene un nivel de ruido moderado, perfecto para disfrutar de una buena conversación con tus acompañantes. Por cierto, aunque está muy cerca de las estaciones de tren y autobuses, aparcar puede ser un poco complicado, así que tenlo en cuenta.

Si te preguntas ¿dónde está Peña Candil?, ¡es fácil! Se encuentra en la Plaza Progreso, s/n, 39009 Santander, Cantabria. Justo a espaldas de la famosa calle Castilla, así que ya sabes, ¡no hay excusas para no probarlo! ¡Anímate y repite, porque definitivamente yo lo haré! ️

Qué tipo de cocina ofrece Peña Candil

Y así fue como nos topamos con Peña Candil, un restaurante que, seamos sinceros, no sabíamos que existía hasta que nos lo recomendaron. La decoración marinera hace que te sientas como en casa, pero con ese toque costero que solo un lugar en Santander puede ofrecer. Nos acomodamos en la planta de arriba y la verdad, nos sentimos súper cómodas. El ambiente era relajado y acogedor, perfecto para charlar y disfrutar de la comida sin prisa. ¿Y qué decir de la comida? Pedimos un pulpo a la gallega que estaba para chuparse los dedos, aunque habría estado aún mejor si la ración fuera un pelín más grande. Pero bueno, siempre hay espacio para el segundo plato.

Hablando del segundo, optamos por un arroz con bogavante para compartir. ¡Qué delicia! Había tanto que, no solo nos llenamos, sino que nos sobró para llevar a casa. Para que te hagas una idea, la calidad de la comida es de 5 estrellas, y lo mismo podemos decir del servicio. Nos atendieron rápidamente y con una sonrisa, lo que siempre se agradece. La próxima vez, no dudes en probar otros arroces, tienen un montón de opciones para elegir.

En nuestra visita, tuvimos un pequeño susto al principio porque no había sitio, pero siempre es buena idea esperar un momento si el lugar tiene buena fama. Al final, nos decidimos a quedarnos en la terraza y no nos arrepentimos. Danny, nuestro camarero, fue un crack, hizo unas recomendaciones que no se pueden dejar escapar. Comenzamos con unas rabas, que estaban de muerte, y luego un delicioso pescado San Martín. Y no olvidemos el pastel de hojaldre de postre y un par de cañas para redondear la experiencia. Sin duda, volveremos en nuestra siguiente visita a Santander.

La otra vez, fuimos toda la familia y, sinceramente, este lugar se adaptó genial a los peques. Pedimos un combinado de rejos y rabas, ¡y las zamburiñas a la plancha eran puro sabor! Los niños se decantaron por escalopines de entrecot y incluso la carne les salió tierna y jugosa. Por todo lo que probamos, la relación calidad-precio fue excelente y la atención de los camareros, ¡impecable! Si estamos por la zona, la decisión de repetir es obvia.

Así que, ¿qué tipo de cocina ofrece Peña Candil? Pues mira, aquí lo que encontrarás es una mezcla deliciosa de comida marinera y platos típicos de la región, con algunas sorpresas en el menú que seguro harán las delicias de cualquier paladar. ¡Perfecto para disfrutar con amigos, en familia o en una cita!

Cuál es la puntuación de Peña Candil en Restaurant Guru

Y, ¡vaya joyita que hemos encontrado en Santander! Peña Candil es un lugar que te atrapa desde el primer momento. Empezando por la atención, que es exquisita. Los camareros son super amables y siempre están pendientes de ti, lo que hace que te sientas realmente bienvenido. Ya sabes cómo es ese sentimiento de estar en casa, ¡pero en un restaurante! La comida es otro nivel; probé las gambas al ajillo y no sé si alguna vez había probado algo tan sabroso. Si hay algo que hay que dejar claro es que no puedes marcharte sin probar la tarta de queso: ¡es simplemente espectacular! Te prometo que estará en tu top de tartas.

Si buscas un sitio para un buen arroz con pescado, olvídate de buscar más. Este sitio tiene un ambiente tradicional muy pesquero que te hace sentir en plena zona costera. Además, las cantidades son perfectas, te quedas saciado pero sin salir rodando. Su arroz con bogavante es un must, y si eres amante de los mariscos, las rabas y las navajas son imperdibles. ¡Lo que tengo claro es que tengo que volver a repetir para probar un pescado para compartir!

La verdad es que nuestra llegada a Peña Candil fue pura casualidad, pero ese tipo de casualidades que son pura suerte. El lugar tiene un ambiente tan acogedor, y la calidad de la comida es simplemente fantástica. Pedimos varios entrantes y casi que nos sobran las palabras para describirlos. La merluza con salsa barquereña y las carnes que probamos fueron de otro mundo. De hecho, estoy pensando que en nuestra próxima visita a Santander, sin duda habrá que volver para disfrutar de esos sabores nuevamente.

Y hablando de puntuaciones, en Restaurant Guru, Peña Candil se lleva una gran puntuación de 4.7, lo que es todo un logro. Así que no hay dudas: si te encuentras en Santander, ¡este lugar debe ser parte de tu itinerario gastronómico!

Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú de Peña Candil

Y hablando de Peña Candil, no puedo dejar de mencionar lo bien que lo pasamos con el grupo de amigos. Como siempre, el servicio fue atento y rápido, lo que se agradece muchísimo, sobre todo un viernes cuando el local estaba hasta arriba. Se notaba el movimiento con los arroces y pescados, ¡súper animado! Aciertazo total al pedir una dorada para 6 aunque éramos 8, porque realmente estaba deliciosa. Y esos rejos y zamburiñas... no he probado mejores, ¡se llevan un 10 sin duda!

Es un sitio de parada obligatoria. Lo mejor es que está ambientado al estilo del barrio, lo que le da un toque especial. Tienen una carta muy variada con un montón de opciones que te dejarán con la boca abierta. Si decides acercarte, ¡recomendable hacer una reserva por si acaso! Los arroces variados los preparan al momento y, la verdad, las raciones son contundentes. Me encantó ver que el servicio fue tan profesional, y vaya, para los que tienen un goloso en el grupo, no se pueden perder los postres caseros, espectaculares de verdad.

La comida es espectacular, y cuando fuimos, nos dejamos llevar a probar un poco de todo: unos rejos de pulpo frito, un salpicón y unas croquetas de bacalao que estaban riquísimas. Y de postre, ¡no puedo dejar de recomendar la tarta de queso, cremosa a más no poder! Es un lugar donde te atienden como mereces, así que volvimos encantados y con ganas de seguir explorando su menú.

Si te preguntas qué platos destacados se pueden encontrar en el menú de Peña Candil, definitivamente no debes perderte el surtido de rabas, las croquetas de bogavante, las cocochas de merluza y, por supuesto, la tarta de la abuela. Sin duda, cada uno de estos platos es una joya que hace que la experiencia ahí sea de 5 estrellas. Y ya sabes, si decides ir, el único consejo es tener un poco de paciencia para aparcar, porque puede ser un poco complicado, pero todo vale la pena. ¡Volveremos!

Desde cuándo está en funcionamiento Peña Candil

Y así, hablando de Peña Candil, ¡no puedo dejar de contaros lo que probamos la última vez que fuimos! Aquella tarde pedimos una ración de mejillones a la barquereña que estaba para chuparse los dedos, junto con unas zamburiñas que casi no llegan a la mesa, porque ya habíamos devorado la mitad en un parpadeo. La lubina a la espalda y el bonito encebollado también fueron un espectáculo. Cada plato era mejor que el anterior, todo estaba buenísimo. Además, el trato fue impecable, como siempre. Si estáis pensando en un sitio para comer en Santander, ¡este es uno de los mejores! Muy recomendable para todos los amantes del buen comer.

Recuerda que el servicio también es una de sus grandes ventajas, como cuando llegamos sin reserva y, a pesar de la hora (éramos unos impacientes a eso de las 12:45), nos dieron una mesa sin problema. Teníamos un bus a las 14:15 y nos preocuparnos menos: ¡se hicieron el tiempo corto! El arroz de carrillera que pedimos estaba espectacular y, en solo 20 minutos, ya lo teníamos en la mesa. Las raciones eran super abundantes, así que no os preocupéis si sois de buen comer. Y para los que vienen o salen en autobús o tren, ya sabéis que este sitio es más que recomendable.

En cuanto a la comida, ¡es de otro nivel! La última visita, nos deleitamos con unas navajas, almejas, zamburiñas y croquetas de bogavante que simplemente no tienen comparación. Luego, probamos un rodaballo y un lenguado, y terminamos con una tarta de queso que estaba para morirse. El camarero, un encanto, tuvo una atención de 10. De verdad, si estáis en Santander, ¡no dudéis en venir aquí! Eso sí: mejor reservar, porque el bar suele estar a rebosar. ¡Nosotros volveremos sin duda!

Y ya para finalizar, resulta que esta pequeña joya de Peña Candil ha estado en funcionamiento desde hace ya un buen tiempo, aunque no tengo la fecha exacta, lo que sí sé es que cada visita se siente como llegar a casa. Con un ambiente increíble, platos frescos y a un precio que a veces parece un regalo, este restaurante se siente como un tesoro escondido que deberíais explorar. ¡No os lo perdáis!

Es necesario hacer una reserva para comer en Peña Candil

Y te cuento, porque Peña Candil es uno de esos lugares que parece esconder un secreto: cuando la calidad del producto se une a la destreza en la cocina, el resultado es comida espectacular. La primera vez que fui, no podía creer lo que estaba probando. Mis amigos y yo nos lanzamos a compartir un montón de platos, desde percebes hasta zamburiñas. Las zamburinas estaban sublimes. Y, para colmo, el servicio fue de cinco estrellas. Los camareros son súper amables y atentos. ¡No puedo ponerles una pega!

El ambiente también se siente acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida en buena compañía. Te cuento que llegamos a las 15h un día y, a pesar de que el lugar estaba lleno, la espera fue casi inexistente. Pedimos arroz con bogavante para dos, que en realidad traía más cantidad de lo que pensábamos. Eso sí, dejé espacio para la tarta de queso que tenían, y déjame decirte, ¡fue la mejor que he probado! Por todo lo que comimos, el precio por persona no pasó de los 20-30 €, todo un 10/10.

En otra visita, probé la paella de marisco y no se queda atrás. ¿Y qué me dices de las almejas marinera y los chipirones en salsa? Todo estaba increíble, y los precios son súper razonables. Una comida para cinco por 160 € sin postre me pareció más que justo. Aparte de todo eso, las albóndigas de bonito son una opción original que definitivamente tienes que probar.

Ahora, te preguntaras si es necesario hacer una reserva para comer en Peña Candil. Personalmente, yo recomendaría hacerlo, especialmente si tienes pensado ir en horario punta, porque el lugar suele estar bastante concurrido. Aunque la atención siempre es rápida y eficiente, no hay que arriesgarse a quedarte sin mesa. ¡Así que a disfrutar de la comida, que aquí sí saben lo que hacen!

Peña Candil ofrece opciones de menú del día

Ya te digo que Peña Candil es un lugar que no te puedes perder si estás en Santander. Desde que entras, te sientes en un ambiente acogedor y bonito, perfecto para disfrutar de una buena comida. Los camareros son súper majos y serviciales; de verdad, te hacen sentir como en casa. Y la comida... ¡madre mía! No escatiman en cantidad y cada plato está para chuparse los dedos. Con un precio de unos 30-40 € por persona, la relación calidad-precio es increíble. Las estrellas que les doy no son casualidad: ¡5 en comida, servicio y ambiente!

La otra vez que fui, llamé para reservar y la chica que me atendió fue súper amable al indicarme donde aparcar cerca. Ya eso me ganó. Al llegar, también nos recibió una chica que es un verdadero encanto, muy eficiente y con una atención que se nota que quiere que disfrutes de la experiencia. Los mejillones estaban buenos, pero el rodaballo fue de otro nivel; ¡qué rico! De postre, no puedes perderte la tarta de queso al horno, que es una delicia.

He oído que su pulpo y la paella de marisco son imperdibles. La última vez que fui, me tiré por la tarta de la abuela y gambas al ajillo; de verdad, el sabor me transportó. Con precios alrededor de 20-30 € por persona, también está muy bien si quieres una buena comida sin que te cueste una fortuna.

Y si te preguntas si tienen opciones de menú del día, déjame decirte que sí, ¡también ofrecen eso! Perfecto si buscas algo más ligero o solo quieres un plato del día bien preparado. En resumen, Peña Candil es un lugar donde el buen comer y el buen atender van de la mano, y ya estoy pensando en mi próxima visita.

Fotografías Peña Candil

Artículos relacionados