
Si eres un amante de la buena comida y buscas un lugar acogedor, La Hérmida en Herrera de Ibio es una parada obligatoria. Este restaurante tiene un ambiente informal y encantador, ideal para disfrutar con amigos o familia. Su decoración rústica, acompañada de un toque moderno y una chimenea que brinda calidez, te hará sentir como en casa. Con un menú sencillo pero espectacular, el chef Fernando Vega te ofrece siempre 6 o 7 platos principales a elegir, como el cocido montañés o el risotto con coque, pero eso no es todo: antes del plato principal, ¡te sorprenden con 4 entrantes del día!
La atención en La Hérmida es de primera, gracias a Nando y María, que siempre se esfuerzan por hacer que tu experiencia sea perfecta. Por un precio muy razonable, de unos 20 euros por persona, disfrutarás de unas comidas deliciosas y un ambiente inigualable. Y no olvides dejar espacio para el postre; la tarta de plátano con toffe casero es simplemente adictiva. Si planeas visitarlos, asegúrate de reservar, ¡porque este lugar siempre está en tendencia!
La Hérmida
Horarios La Hérmida
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 9:00–18:00 |
| viernes | 9:00–18:00 |
| sábado | 9:00–18:00 |
| domingo | 9:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Hérmida
Dónde se encuentra el restaurante La Hérmida
Si estás buscando un lugar diferente y lleno de encanto, La Hérmida es el sitio ideal para ti. Situado en La Hérmida, 139, 39509 Herrera de Ibio, Cantabria, este restaurante es un verdadero hallazgo. Los primeros momentos te dejarán un poco sorprendido: mientras conduces hacia allí, parece que te has perdido en el campo, rodeado de vacas y caballos. Pero en cuanto llegas, esa sensación de estar en medio de la nada se convierte en pura paz. ✨
Te prometo que la experiencia comienza desde el primer momento. La amabilidad del personal es digna de mención, ¡un 10 en profesionalidad! Y si hablamos de comida, prepárate para volar. La cocina se centra en una deliciosa comida casera con un toque modernista que se te deshace en la boca. El menú cuenta con un equilibrio perfecto entre tradición y creatividad, así que no dudes en probar el risotto con foie y las carrilleras. ¡Ambos son imperdibles! ️
Y no nos olvidemos de los postres. Si te gusta lo casero y con un sabor que te recuerda a la abuela, la leche frita es un must. Todo lo que nos sirvieron estaba bien presentado y sabroso — una experiencia gastronómica que realmente vale la pena. El precio medio se sitúa entre 40-50 € por persona, y te aseguro que cada euro está bien invertido. Con 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, no te quiero dar más envidia, ¡pero es un lugar incluso para repetir!
Así que ya sabes, si te animas a desconectar y disfrutar de la naturaleza, este restaurante es un verdadero tesoro escondido. Y en caso de que te lo preguntes: La Hérmida está en La Hérmida, 139, 39509 Herrera de Ibio, Cantabria. Así que ¡no te lo pienses más y planifica tu visita!
Cuál es el tipo de ambiente que ofrece La Hérmida
La verdad es que La Hérmida es un sitio que te sorprende desde el momento en que llegas. Situado en plena naturaleza, el lugar tiene ese toque acogedor que te hace sentir como en casa desde el primer instante. A nosotros nos llevaron unos amigos que conocen la zona, y honestamente, ¡es un descubrimiento que no esperábamos! Llegar es un paseo tranquilo en un turismo, y no te preocupes por la falta de espacio, hay muchas plazas libres para aparcar.
Al entrar, te reciben con una propuesta gastronómica un tanto distinta, ya que los entrantes no los eliges tú, sino que el cocinero decide por ti. La verdad es que eso nos encantó, fue una sorpresa tras otra con cada plato que nos traían. Hablando del chef, qué gran atención nos brindó, se nota el amor por lo que hace. ¡No puedo dejar de mencionar esos entrantes! Desde los boquerones hasta las croquetas de carne, fueron un verdadero espectáculo, y si no fui capaz de sacarles una foto, es porque desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos. ¡Demasiado buenos!
La carta del restaurante es corta, pero eso es totalmente un plus, ya que significa que van cambiando según los ingredientes de temporada. Es un lugar ideal para ir con peques, ya que nos trajeron sus platos antes que los nuestros. ¡Una jugada maestra para mantener el buen rollo en la mesa! En mi opinión, si alguien planea regresar a la zona, este sitio debería ser una parada obligatoria. El precio es bastante razonable, entre 30 y 40 € por persona, considerando la calidad de la comida y el servicio.
En cuanto al ambiente, La Hérmida tiene algo especial. Se siente como un refugio de paz, ideal para desconectar del bullicio diario. La decoración es sencilla pero acogedora, y si te sientas en uno de sus pequeños comedores, puedes disfrutar del sonido de la naturaleza que lo rodea. En resumen, es un espacio donde la comida y la atención son de 5 estrellas, y realmente se siente que has hecho algo diferente. Si buscas un lugar donde relajarte y disfrutar de una buena comida, este es el sitio perfecto. ¿Vas a dejar pasar la oportunidad de probarlo? ¡Yo no!
Quién es el chef de La Hérmida
Y hablando de La Hérmida, ¿has oído lo que se dice sobre este lugar? En serio, es ex-pectacular. Cuando fui con varios amigos, cada uno de los platos fue un acierto total. Desde el salmorejo y las croquetas de tudanca, hasta esa tosta de cebolla caramelizada con queso de cabra y jamón que es una locura. Y los boquerones ni se diga, un verdadero festín para el paladar. El plato principal, unas carrilleras que estaban de otro mundo, y el remate perfecto con la leche frita. Todo esto por unos 20-30 € por persona. ¡La atención fue de diez! Súmale a esto un ambiente increíble, y este sitio se convierte en un 5 estrellas sin esfuerzo.
Lo que más me encanta de La Hérmida es su ubicación, en un sitio tranquilo y rodeado de montañas. Te olvidas del estrés de la ciudad al instante. Aquí, no manejan una carta habitual, sino que el chef sorprende cada día con un pica-pica del día que puede incluir todo tipo de delicias, como tomate de la huerta con trozos de queso de cabra o esos montaditos de morcilla que se deshacen en la boca. No puedo dejar de mencionar el arroz con langostinos, que se ha convertido en un clásico en cada visita, además de unos postres caseros que son simplemente fantásticos. La atención es tan cercana y familiar que te sentirás como en casa, asegurándote de que siempre quieras volver.
Sin duda, todo es de calidad; la comida, el servicio, y el ambiente están diseñados para que te relajes y disfrutes. Ah, y no te preocupes por el aparcamiento, porque tienen espacio de sobra, y da gusto pasar tiempo ahí, ya sea con tu pareja o un buen grupo de amigos. Marcando este lugar en la agenda para repetir siempre que podamos, ¿verdad?
Y ya que estamos, te cuento un poquito sobre el genio que hay detrás de todo esto. El chef de La Hérmida es Fernando, un tipo con una gran pasión que se nota en cada plato que saca de la cocina. Se esfuerza por ofrecer una experiencia única, usando productos de temporada y cocinando a la vista de todos, lo que le da un toque personal a cada comida. Es realmente una parada obligatoria para cualquiera que ame la buena comida. ¡No te lo pierdas!
Cuántos platos principales se pueden elegir en La Hérmida
Como te decía, la experiencia en La Hérmida fue de 10. Fuimos un grupo de cinco y nos encantó todo lo que comimos. Los entrantes que nos puso el dueño fueron una auténtica pasada: puero con frutos secos, croquetas de solomillo, que estaban para repetir, y una sopa castellana que te abrazaba el corazón. También probamos unas tostas de pera caramelizada, queso de cabra y beicon que estaban de vicio. La verdad, no sé si podríamos haber empezado mejor la comida.
Ya luego, pasamos a los platos principales y, madre mía, ¡qué festín! No podíamos dejar pasar el famoso cocido montañés con su compango, estaba riquísimo y además, ¡una ración generosa! También pedimos unas carrilleras de cerdo ibérico que se deshacían en la boca y una moussaka que gustó mucho al grupo. Y no olvidemos los postres, que también fueron un éxito total. Con todo esto, el precio medio por persona nos salió entre 20 y 30€, muy buena relación calidad-precio.
Lo que más nos sorprendió fue la calidad de la comida casera y de temporada, sin duda. Ya lo habíamos oído antes, pero vivirlo es otra cosa. La atención fue de 10 y el ambiente, genial. Es un lugar un poco apartado, con un acceso que puede dar un poco de miedo si no estás acostumbrado a caminos de montaña, pero una vez que llegas, el entorno es puro idilio, rodeado de naturaleza. Y sí, tienen un menú con entrantes cerrados y luego puedes elegir entre varios platos principales: entre ellos hay alternativas como los guisos, chuletas y platos de cuchara. Si estás por la zona, este restaurante es una visita obligada. ¡Sin duda volveremos!
Cuáles son algunos de los platos principales destacados en el menú
Así que, ya te conté un poco sobre La Hérmida, pero creo que vale la pena profundizar un poco más en lo que realmente hace de este lugar un gran descubrimiento. Primero, hay que hablar del camino de acceso, que es un poco como un "camino de cabras", pero créeme, la experiencia vale la pena. Imagina llegar a un lugar enclavado en un paraje natural rodeado de verdes montañas y aire fresco. Ese ambiente idílico hace que la comida sepa aún mejor. ¡Es como un pequeño oasis escondido en la naturaleza!
La comida… ¡wow! La calidad es realmente tremenda. El menú es cerrado y cambia cada día, lo que lo hace aún más emocionante, y siempre está lleno de productos de temporada. Ellos te sirven un set de entrantes de picoteo que son fijos, lo que te da la oportunidad de compartir un montón de sabores con tus amigos. Y lo mejor es que, aunque las porciones son generosas, no te quedas con sensación de tener un ladrillo en el estómago, ¡perfecto para degustar los platos que vienen después!
Hablando de platos, permíteme hacer un poco de énfasis en algunas delicias de su menú. En nuestra visita, el arroz con langostinos y los pimientos rellenos de bacalao fueron un verdadero golpe de sabor. Y, por supuesto, no puedes olvidar los entrantes, que son un festín en sí mismos. La selección está diseñada para hacer que todos disfruten, ¡hasta los más pequeños! Así que si estás buscando un lugar para ir con los niños, aquí tienen una experiencia gourmet que seguro les va a encantar.
Lo que más me gusta es la relación calidad-precio insuperable. Por unos 20-30 € por persona, terminas satisfecho y con ganas de volver. La atención también es espectacular. La chica que nos atendió fue muy amable, lo que añade un toque familiar al lugar. Aunque tuvimos un pequeño inconveniente con el ruido debido a una celebración, estoy seguro de que no es lo habitual. Así que anímate y planea tu visita, porque cuando estés cerca de Herrera de Ibio, La Hérmida sin duda debe estar en tu lista. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de entrantes se ofrecen antes del plato principal
¡No puedo dejar de hablar de La Hérmida! Si buscas un lugar extraordinario para disfrutar de una buena comida, este restaurante es mi favorito. El local tiene un ambiente rural que te hace sentir en casa, y el servicio es de 5 estrellas. La comida es simplemente estupenda, aunque si te soy sincero, me gustaría que hubiera un poco de música de fondo para darle un toque más acogedor. De todas formas, es fácil conversar aquí por lo que el nivel de ruido es bajo y puedes disfrutar de tu charla sin problemas. Además, si decides ir con más gente, tienen espacio para grupos de hasta 9 o más personas.
Te sorprenderá saber que el precio promedio por persona ronda entre 30 y 40€, lo cual me parece razonable, ¡sobre todo por la calidad de lo que sirven! Hablando de la comida, un punto destacado son las carrilleras, que están de muerte, y ni hablar de los boquerones y el flan con nueces que son un verdadero festín. Si decides ir, no te olvides de probar el arroz con langostinos, ¡es su plato estrella! Todo esto lo puedes disfrutar con una buena cerveza o vino incluidos en el precio, así que asegúrate de ir con el estómago listo.
El emplazamiento es otro punto fuerte. Solo el paseo de 2 km para llegar ya te plantea un buen ambiente de montaña. Es un lugar ideal para desconectar y está protegido por dos mastines guapísimos, lo que le da un toque único. Y no te preocupes por el aparcamiento, porque hay muchas plazas libres y, lo mejor de todo, ¡es gratuito! De verdad que no hay excusas para no visitarlo.
Antes de llegar al plato principal, te encontrarás con entrantes caseros que varían, pero entre los que suelen ofrecer hay cosas riquísimas como un salmorejo fresco, perfectos para abrir el apetito. Así que, si estás buscando un buen lugar con buena comida y un trato excelente, La Hérmida es sin duda una parada obligatoria. ¡No te arrepentirás y seguro que querrás volver!
Cuánto cuesta aproximadamente una comida en La Hérmida por persona
Y hablando de La Hérmida, ¡vaya descubrimiento! Desde que entramos, nos dimos cuenta de que el lugar tiene un encanto especial, con un ambiente acogedor y una decoración que invita a relajarse. Las vistas a la naturaleza son impresionantes, creando un marco perfecto para disfrutar de una buena comida. Y déjame decirte, el servicio es impecable; Nando y María realmente se esmeran en que todo sea perfecto. Te hacen sentir como en casa, pero con un toque de sofisticación.
Al empezar, nos sorprendieron con un pica-pica especial que resultó ser una excelente manera de abrir el apetito. Luego, tienes la libertad de elegir entre varios platos principales que son simplemente espectaculares. Ya sea que optes por una carne jugosa o un delicioso arroz, la calidad de los productos frescos de temporada se nota en cada bocado. Todo estaba tan rico que, honestamente, me podría haber quedado allí para siempre.
Y no hablemos de los postres… La tarta de plátano con toffe casero es, sin duda, una de esas cosas que se quedan grabadas en la memoria. Es tan adictiva que si te descuidas, la quieres pedir con café de puchero ¡para terminar la experiencia en la cima!
Si están pensando en ir, recuerden reservar porque no abre por las noches y a veces se llena rápido. En cuanto al precio, para una comida completa, incluyendo entrantes y postre, está en el rango de 20 a 40 € por persona, dependiendo de lo que elijas. Así que, prepárense para disfrutar de un buen manjar sin arruinarse. ¡Qué más se puede pedir!








