
La Cantina de Villalegre es el lugar ideal para los amantes de la buena comida en Avilés, situada en Cam. la Fuente, 5, 33403 Avilés, Asturias. Con una gran cocinera asturiana al mando, Pilar Meana, aquí encontrarás auténticas joyas de la gastronomía local. Sus platos de cuchara como la fabada, el pote asturiano y el cocido maragato son simplemente increíbles, y no puedes dejar pasar las cebollas rellenas que son un auténtico espectáculo. Sin olvidar el helado de queso de afuega el pitu, que merece un aplauso.
Además, el ambiente del restaurante es acogedor y perfecto para disfrutar en grupo. La Cantina de Villalegre no solo es una excelente opción para tus comidas diarias, sino también para celebraciones como bodas, comuniones y cumpleaños. Con una valoración de 4.2 de 5 en Restaurant Guru, la experiencia aquí es siempre muy positiva. ¡Anímate a probar el secreto a la plancha junto a sus irresistibles patatas y pimientos asados!
Horarios La Cantina de Villalegre
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| miércoles | 9:00–17:00, 19:30–24:00 |
| jueves | 11:30–17:00, 19:30–24:00 |
| viernes | 11:30–24:00 |
| sábado | 11:30–24:00 |
| domingo | 11:30–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Cantina de Villalegre
Dónde se encuentra La Cantina de Villalegre
¡Hola, amigos! Hoy quiero hablarles de La Cantina de Villalegre, un restaurante que está en Cam. la Fuente, 5, 33403 Avilés, Asturias. Si están buscando un lugar para disfrutar de una buena comida, ¡este es el sitio! Nos hemos pasado por allí y, la verdad, fue nuestra primera vez, pero no será la última. La experiencia fue tan agradable que le doy 5 estrellas sin dudar.
De entrada, probamos el bogavante a la planta y déjenme decirles que estaba espectacular. No sé si han tenido el placer de probarlo, pero si les gusta el marisco, ¡se lo tienen que comer! Y los postres… ¡wow! Super bien presentados y riquísimos. Un toque muy bonito fue que Pilar se pasó a saludar y a ver cómo estaba todo. Esos pequeños detalles hacen la diferencia. El precio por persona ronda entre 50-60 euros, pero vale la pena por la calidad. Comida, servicio y ambiente, ¡todos un 5!
Pero, claro, no todo es perfecto. También escuché sobre la experiencia de algunos que fueron a probar la famosa olla ferroviaria. Al parecer, les pareció un poco “tongada” eso de pagar como si fuera una fabada y luego encontrarse con ¡verdina! Y eso no lo esperaban, la verdad. El servicio estuvo a la altura, aunque al final no se llevaban el mejor recuerdo de esa parte del menú. Por el contrario, disfrutaron del rebozado de merluza y la ensalada. Pero, si me preguntan, creo que deberían probar otras cosas antes de esa olla. Por unos 20-30 euros, la comida está bien, pero ni se compara con la experiencia que tuvimos nosotros.
Otros amigos estuvieron por allí y se dejaron llevar por la fama de la “mejor fabada del mundo 2024”. Estaban muy contentos con la presentación y aseguraron que el plato tenía un gran sabor a pote de la abuela. Además, les gustó que les sirviesen la pota ferroviaria para repetir sin perder el calor del plato. Aunque mencionaron que el cachopo no estuvo a la altura debido a un jamón extremadamente salado. Lo positivo es que la sidra estaba fría y rica, ideal para acompañar. El ambiente no fue tan genial, pues les tocó una mesa al lado de la barra, con mucho movimiento. Pero están dispuestos a volver para probar más cosas, ¡esperemos que tengan mejor suerte en su ubicación la próxima vez!
Entonces, ¿dónde se encuentra La Cantina de Villalegre? Se puede encontrar en Cam. la Fuente, 5, 33403 Avilés, Asturias. Si tienen la oportunidad, no duden en pasarse. ¡Ya me dirán qué tal les va!
Quién es la chef a cargo del restaurante
Y bueno, ¿qué te puedo contar de La Cantina de Villalegre? Para el Año Nuevo decidimos celebrarlo allí y no hubo mejor manera de empezar el año. Pedimos la fabada y fue simplemente espectacular. El servicio fue atento y rápido. La cocinera, con una actitud increíble, nos presentó sus platos de una manera muy cordial y amable. Sin duda, ¡vale la pena repetir la experiencia!
Sin embargo, hay que ser justos y contar también las cosas que nos parecieron un poco menos que perfectas. La recepción de la sidra fue un pequeño desastre, escanciando a unos y a otros no. Además, algunos de nosotros tuvimos que esperar un rato mientras los demás ya habían terminado sus platos. Las berzas estaban riquísimas, servidas en una olla ferroviaria que le daba un toque original, aunque no pusieron cuencos iguales para todos. Al final, los callos y las croquetas de jamón se salvaron, pero el bonito en rollo estaba algo seco. No sé si lo intentaríamos de nuevo, la verdad.
Pero hay que reconocer que algunas cosas son de 5 estrellas. Las fabes especiales son una locura, de verdad, y esas croquetas de jamón ibérico son buenísimas. Ah, y el cachopo, ¡qué delicia! Perfectamente frito y enorme, con carne sabrosa y un relleno de jamón y queso que no se olvidará. La torrija con helado fue el broche final que necesitábamos. La sala, una terraza cubierta, tiene buena luz y sonrisas, pero el servicio, aunque correcto, a veces resulta un poco brusco.
En cuanto al precio, es verdad que hay opiniones divididas. Algunos piensan que es excesivo por la cantidad que sirven, y tienen razón en que otros sitios ofrecen mejor calidad-precio. Pero si buscas algo espectacular, esta es una opción que no decepciona. En general, la experiencia nos dejó un sabor agridulce.
Sobre la chef a cargo de este lugar, se llama Xelau, y es quien ha ganado varios premios gracias a su increíble cocina. Si todavía no has tenido el placer de probar su famosa fabada o esas verdinas con jabalí, definitivamente te estás perdiendo de algo monumental. Así que ya sabes, si te animas a visitar Avilés, La Cantina de Villalegre debería estar en tu lista. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida se especializa en La Cantina de Villalegre
Y bueno, como te decía, después de lo que vivimos en La Cantina de Villalegre, no puedo más que ponerles un 1 estrella. Nos gastamos 140€ tirados a la basura y encima llegamos con todo reservado... ¡pero vamos, que todo se fue al caraj-! Nos pusieron en una mesa a un metro de la barra, donde la gente pasaba sin parar, y no podíamos ni tapar el ruido para hablar o disfrutar de la comida. La mesa era diminuta, no cabíamos y el camarero no sabía ni dónde poner los platos. El abrigo de mi pareja terminó en el suelo porque no había espacio. Una señora tuvo que avisarnos para que no lo pisaran. Ten claro que no pienso volver, ¡y ese es mi consejo de amigo!
Por otro lado, también he oído maravillas sobre el lugar. Gente que ha ido ha dejado comentarios de hasta 5 estrellas. Dicen que les dieron el premio a la mejor fabada del mundo este año y es que a la gente le encanta. Las verdinas con marisco son otro clásico que no puedes dejar de probar, aunque hay quien comenta que estaban un poco saladas. Lo que sí es cierto es que el trato que reciben con Jesús y Ana es excepcional, así que alguna vez me tendré que atrever a volver, pero solamente por la comida.
Aun así, no todo el mundo ha tenido una experiencia tan buena. Un grupo que fui a comer con los "famosos callos" salió todo defraudado. Los describieron como grasientos y muy grandes, y lo que más indignó fue que les cobraran 3 euros por una botella de agua del grifo. Eso aquí en Asturias es un poco inaceptable... Por otra parte, hay quien asegura que jamás ha probado una fabada tan buena, así que supongo que dependerá de lo que pidas.
En resumen, La Cantina de Villalegre es un lugar que se especializa en cocina asturiana, sobre todo en fabada, callos y mariscos. Tienen platos icónicos como la Fabada Estilo Ferroviario y las verdinas con marisco, por lo que si decides arriesgarte, asegúrate de pedir lo más recomendado... aunque te diría que mejor ve en un día tranquilo para disfrutarlo sin el estrés de un servicio saturado.
Cuáles son algunos de los platos destacados que ofrece el restaurante
Y ya que estamos hablando de La Cantina de Villalegre, déjame decirte que es un lugar verdaderamente sobresaliente. Si no has ido todavía, ¡no sé qué estás esperando! Tienen una fabada que, según muchos, es la mejor del mundo en 2024. Imagínate lo que es disfrutar de un plato de fabes de calidad, cocinadas a la perfección, acompañadas de un compango que es simplemente *delicioso*. Eso sí, algunas veces puede haber un par de fabes que se quedan un pelín duras, pero vamos, no es algo que te arruine el festín. Y si hay algo que no puedes dejar pasar es el helado de Afuega'l pitu; lo probarás y quedaras sorprendido, I promise!
Lo mejor de todo es el ambiente. Te sientes como en casa desde el primer momento. Los camareros son súper amables y están siempre dispuestos a ayudarte con recomendaciones deliciosas. Y no me atrevería a irme sin mencionar la entrega en el servicio; allí todo funciona como un reloj suizo, lo que te hace sentir muy bien atendido. Imagínate, un lugar donde el dueño te lleva a un recorrido por la cocina y el vivero. Eso no lo ves todos los días, ¿verdad?
Por supuesto, no todo es perfecto, y siempre hay lugar para mejorar. He oído opiniones mixtas sobre las croquetas, por ejemplo, y algunos han dicho que no eran la gran cosa, un poco aceitosas y sin sabor. Pero no te desanimes, hay tanto que probar que seguro encuentras algo que te encante. Originalmente, podrías pensar en llevarte un arroz con leche de postre, que es genial, o quizás una tarta de queso si te gustan las del estilo más tradicional.
Entonces, ¿cuáles son algunos de los platos destacados que ofrece el restaurante? ¡Aquí van algunos imperdibles! La fabada estilo ferroviario, el Xelau de Afuega'l Pitu, y, por supuesto, el helado de queso Afuega'l pitu, que se ha convertido en un clásico. Así que, si estás en Avilés y buscas un sitio donde comer bien, ¡La Cantina de Villalegre es tu nueva referencia!
Qué es la fabada y por qué es un plato recomendado
No sé si ya te lo había dicho, pero La Cantina de Villalegre es un auténtico descubrimiento. Venimos buscando la mejor fabada y, de verdad, ¡hemos encontrado mucho más! Desde que llegamos, nos recibieron con tanto cariño que sentimos que estábamos en casa. La fabada, impresionante. Tan buena que dejan a uno pensando si vale la pena probar algo diferente, aunque el pastel de bonito es espectacular y los postres, ¡uy! Son simplemente exquisitos. Si estás haciendo una ruta en autocaravana como nosotros, este lugar se convirtió en una parada obligatoria.
Lo mejor de todo es que la atención es de 10. Pilar, la dueña, se asegura de que cada detalle sea perfecto. La carta es una maravilla, ¡super variada! Te encontrarás con platos que no se olvidan fácilmente, como el famoso Arroz Negro con Calamares o las croquetas de jamón ibérico, que son como un abrazo en forma de comida. Créeme, si quieres disfrutar de buena comida de verdad, este sitio debe estar en tu lista.
Hasta llegamos un poco tarde y, ¡oh sorpresa!, nos dieron mesa al instante. Justo ese día, nos enteramos que tenían el premio a la mejor fabada del mundo 2024. Puede que lo que pagues entre 50-60 € por persona suene un poco alto, pero te aseguro que la experiencia completa vale cada céntimo. Hay que tener en cuenta que la ración de fabada normalmente da para dos, así que piénsatelo bien a la hora de pedir. A nosotros nos encantaría haber probado más, pero con el sabor de la fabada, era difícil resistirse.
Y bueno, para los que no han tenido el placer de probar la fabada, te cuento: es un guiso contundente y sabroso, tradicional de Asturias, que combina fabes (una variedad de frijoles) con diferentes embutidos como chorizo y morcilla. ¡Está claro por qué lo consideran un plato recomendado! Cuando lo pruebas, es como si cada bocado te transportara a la esencia de la cocina asturiana. No hay palabras, hay que probarla. Así que si te pasas por Avilés, ¡no olvides hacer un alto en La Cantina de Villalegre!
Se pueden encontrar platos típicos asturianos en el menú de La Cantina de Villalegre
Y bueno, la verdad es que La Cantina de Villalegre tiene sus altibajos, ¿no? Por un lado, he oído hablar maravillas sobre la fabada, que según algunos es la “mejor fabada del mundo 2024”. Aunque, claro, también hay quien no ha tenido la misma suerte y ha esperado casi dos horas para que les sirvan, solo para encontrarse con que la comida no estaba a la altura de lo que pagaron. Eso es bastante frustrante, sobre todo si el ambiente, que a veces se describe como ruidoso, no ayuda a disfrutar la experiencia. Esos 30-40 € por persona deberían venir con una atención más relajada y un servicio que no tenga que gritarse entre mesas, ¿no?
Sin embargo, hay quienes han tenido una experiencia más positiva, mencionando que los callos que preparan son un auténtico placer. Así que, si decides arriesgarte, podrías encontrar ese sabor auténtico de las recetas asturianas que tanto se dicen. Y si te gusta la idea de comer en un lugar acogedor y tranquilo, quizás lo mejor sea ir con la mente abierta y la esperanza de que el servicio esté a su mejor.
Sobre la pregunta que siempre surge: ¿Se pueden encontrar platos típicos asturianos en el menú de La Cantina de Villalegre? Sí, efectivamente. Tienen una buena selección que incluye esos platos emblemáticos como la fabada y los callos, elaborados con ingredientes de la tierra que parecen tener a más de uno diciendo que son un “plato de 10”. Así que, si te apetece saborear la tradición asturiana, merece la pena darle una oportunidad. ¡Quizás tengas mejor suerte que otros!
Es La Cantina de Villalegre un buen lugar para celebraciones especiales
Y, bueno, hablemos de La Cantina de Villalegre. Seguro que has oído hablar de su famosa fabada. A muchos les encanta, y otros piensan que la realidad es diferente. La verdad es que la faba está bien tierna y casi sin piel, lo cual siempre es un punto a favor. Pero, ¡ay! el compango… no es que destaque precisamente. El chorizo deja mucho que desear, está un poco deslavado y le falta ese sabor contundente que esperas. Te traen una ración que parece generosa, ya que te despliegan una mini olla ferroviaria, ¡como si eso hiciera todo mejor! Pero claro, si el compango no va a la par, al final te quedas con la sensación de que los 24 euros que pagas son excesivos. En Asturias puedes encontrar fabadas igual de ricas por la mitad de precio, y hechas con ingredientes de la tierra.
En la misma línea, cuando uno se sienta en la mesa de La Cantina, espera disfrutar de platos tradicionales de verdad, no de versiones infladas de precios. La cocina tradicional tiene su valor, claro, y entiendo que hay un esfuerzo detrás, pero pagar 20-30€ por cabeza puede parecer un poco absurdo si al final, el sabor no cumpla. Tampoco ayudó que en mi última visita, la espera entre platos se sintiera interminable. Hay quienes disfrutan del ambiente y del buen trato que ofrecen, que es cierto que es uno de sus puntos fuertes, pero la paciencia se pone a prueba cuando esperas tanto entre bocado y bocado.
Pero cambiando un poco de tema, quizás en La Cantina encuentres algo que valga la pena probar. Los verdinas con pulpo y el cocido maragato en olla ferroviaria sí que parecen ser el fuerte de la casa. Además, el servicio es excelente y el ambiente está muy bien cuidado. La última vez que fui, compartí un arroz negro con calamares y unas deliciosas croquetas de jamón, ¡todo de 10! Solo me quedó un pequeño sabor amargo porque no admitían pago con tarjeta, algo que hoy en día se siente un poco arcaico. Pero en general, con un precio que puede oscilar entre 60-70€ por persona, el sabor valió la pena.
Entonces, ¿es La Cantina de Villalegre un buen lugar para celebraciones especiales? Si buscas un ambiente acogedor y un trato excelente, puede ser buena opción, siempre y cuando el menú se ajuste a tu paladar y presupuesto. Si te animas a probar más allá de la fabada, las opciones que tienen son más que aceptables, sobre todo para un buen almuerzo en compañía. Así que, tal vez, si decides ir, mejor ve con un plan de no encasillarte en la fabada, ¡quién sabe, tal vez encuentres una sorpresa deliciosa!
Qué tipo de celebraciones se pueden efectuar en el restaurante
Ya te digo que La Cantina de Villalegre es un sitio que no te puedes perder si estás por Avilés. Llevo un mes yendo y, sinceramente, me he dejado llevar por su variedad de platos de cuchara. La fabada y el cocido son simplemente increíbles; jamás he encontrado una calidad así en toda España, y no es hablar por hablar. Me atrevería a decir que son básicos en su carta que cualquier foodie debería probar. La verdad, mis amigos y yo nos hemos puesto las botas con las lentejas y los verdines, y siempre salimos de allí con la sensación de haber comido como reyes.
Si quieres disfrutar de un trato familiar, este es el lugar. Te reciben con una sonrisa y, la comida, bueno... totalmente casera y deliciosa. La generosidad en las raciones te deja sin palabras. Nada de esos platitos escasos que a veces ofrecen en otros locales, aquí la abundancia es parte del servicio. Lo mejor es que el personal es súper atento y simpático, ya sabes, de esos que te hacen sentir como en casa. Recomiendo encarecidamente que lo incluyas en tu lista de lugares a visitar.
Pero no todo es perfecto, ¿verdad? He escuchado alguna que otra crítica negativa. Al parecer, algunos tuvieron una experiencia no tan buena con el servicio, que decían que gritaban entre ellos, y eso afecta la atmósfera. Y, lo que es más, algunos se quejaron de la fabada diciendo que no era lo que esperaban. Pero, sinceramente, yo solo he vivido buenas experiencias allí. Eso sí, yo te recomendaría ir con la mente abierta y no dejarte influir por alguna mala referencia.
Y si te estás preguntando sobre celebraciones, hay un par de cosas que puedes hacer allí. Para empezar, perfecto para cumpleaños, comidas familiares o incluso una reunión con amigos. El ambiente es acogedor y pueden preparar un menú especial si avisas con antelación. Además, al tratarse de un restaurante que realmente cuida sus platos y servicio, es un buen punto de encuentro para celebrar esos momentos especiales. ¿Qué tal una fiesta de sidra y fabada? ¡Sería un triunfo seguro!
Cómo es el ambiente del restaurante
Ya te conté sobre mi visita a La Cantina de Villalegre, y lo primero que debo decir es que, en general, la comida estaba muy buena. Pedimos los callos, que son famosos, y ¡miren! ganaron un premio en 2024. De hecho, esos callos estaban tan ricos que me olvidé de la decepción que me llevé cuando vi que el agua del grifo la cobraban a 3,00 € por botella. Claro, dicen que es agua filtrada, pero ¡venga ya! Y el pan, apenas una ración pequeña por 1,00 €. Si sumamos todo, el precio por persona se nos fue a 30-40 € en total, así que ya sabéis, cuidado con lo que elegís.
Sin embargo, tuvimos un par de detalles que no nos dejaron tan felices. Al llegar, no había nadie en la barra y estuvimos más de 20 minutos esperando a que alguien nos atendiera. Luego pedimos los chipis a la plancha con salsa de puerros, que a mi parecer estaban un poco salados y, por si fuera poco, la salsa prácticamente no tenía sabor. Y el cachopo... bueno, ese fue toda una experiencia. Es cierto que estaba bien elaborado, pero le faltó sal, y cuando se lo dijimos al camarero, su respuesta fue: "Bueno, el próximo estará mejor". Vamos, que no sé si me animo a probar más platos después de eso, porque aunque la comida tiene su toque, la sal se les fue de la mano.
En cuanto al ambiente, tengo que decir que es un restaurante tradicional y muy concurrido. Siempre hay gente y eso le da un aire animado. Tiene dos zonas de comedor y una terraza, así que si el tiempo acompaña, es un buen lugar para sentarse al fresco. El nivel de ruido puede ser un poco alto, a veces resulta difícil mantener una conversación, sobre todo cuando se llena. Pero, al menos, la atención fue buena y si necesitas aparcar, hay un montón de plazas libres en la zona, así que ese es un punto a favor. En general, aunque pasamos un par de contratiempos, salir de allí con esa comida rica y el rollo del lugar hace que no me arrepienta de haber ido.
Cuál es la valoración del restaurante en Restaurant Guru
Y ya hablando de La Cantina de Villalegre, lo primero que se te viene a la mente es que la comida es genial. Platos abundantes, calidad-precio que no tiene rival, todo en un ambiente muy acogedor, a excepción del excesivo ruido del ambiente. La mesa de al lado, como si estuvieran en un concurso de quién grita más, pero bueno, al menos la comida te hace olvidar eso. Por unos 20-30€ por persona, te vas con la barriguita llena y una sonrisa de oreja a oreja. Sin duda, la comida y el servicio tienen una puntuación de 5.
Por cierto, la última vez que fuimos, habíamos hecho reserva, pero al llegar nos tocó esperar un rato. No sé, quizás no estaba muy claro el flujo ese día. Pero mientras tanto, nos ofrecieron un vino en la barra, que luego, para nuestra sorpresa, nos lo cargaron en la cuenta. Pero bueno, no hay mala onda, porque la ensalada de bonito que nos trajeron estaba espectacular, ¡una auténtica locura! Además, las croquetas de jamón, con su crujiente externo y suave interior, son para morirse. La fabada, por otra parte, una historia aparte: el compango era digno de mención, pero las fabas, bueno, digamos que había de todo, algunas divinas y otras que no parecían muy bien avenidas. Así que, aunque no sea la mejor fabada del mundo, sí está bastante buena. Quizá el precio es algo que podría ajustarse, pero un día especial no está mal, ¿verdad? El trato de los dueños es de 10, siempre atentos a que todo esté bien.
Aunque no puedo darle la máxima puntuación porque uno de los camareros tuvo una actitud pésima al negarse a hacer algo sencillo para mi hija, que es ovo-lacto-vegetariana. Pero ¡gracias a Pili, la chef!, que tuvo un gesto muy bonito al regalarle un tupper de fabes con verduritas. Se nota que aquí se cuida al cliente. El pote asturiano que tomamos estaba impresionante, sin duda, un lugar que se ha ganado sus estrellas, y con razón. ¡Vamos a volver, sobre todo por la amabilidad de la chef y su marido!
Si te preguntas sobre la valoración del restaurante en Restaurant Guru, con todos estos detalles, podemos decir que tienen una valoración de 4 estrellas. No es para menos, con el buen trabajo que están haciendo. Así que si estás buscando un sitio donde comer bien en Avilés, La Cantina de Villalegre es una apuesta segura.








