
El Hotel Casona del Nansa, de 3 estrellas, es el refugio ideal si buscas una escapada en un entorno natural privilegiado. Ubicado en Herrerías, un encantador municipio enfrente del río Nansa, este acogedor hotel combina la arquitectura tradicional de piedra y madera con un ambiente cálido y servicios modernos. Con 19 habitaciones diferentes, todas equipadas con comodidades como TV LCD y calefacción, aquí vas a sentirte como en casa. Además, la amabilidad del personal hace que tu estadía sea aún más especial.
Imagínate disfrutando de la cocina casera con un toque de autor en un entorno rural, justo a 10 minutos en coche de la famosa cueva de El Soplao y cerca de las playas y los Picos de Europa. Además, cuenta con un hermoso jardín y una terraza perfecta para relajarte. Con precios que van desde 99 € a 150 €, Casona del Nansa es un lugar donde la tradición cántabra se une a la modernidad para ofrecerte una experiencia memorable en la naturaleza.
Hotel Casona del Nansa
Mapa Ubicación Hotel Casona del Nansa
Dónde se ubica el Hotel Casona del Nansa
¡Hey, amigos! Si estáis pensando en hacer el Camino Lebaniego, tenéis que echadle un vistazo al Hotel Casona del Nansa en Bielva, Cantabria. Nos alojamos allí el 17 de junio y la experiencia fue de cinco estrellas. Mariela y Ana, las dos chicas que nos atendieron, son un encanto; sobre todo Mariela, que se portó genial con nosotros, los cuatro peregrinos.
Las habitaciones están muy cuidadas y limpias, lo cual es un gran plus cuando estás gastando energía en el camino. Por cierto, el acceso al hotel es un poco diferente porque no hay recepcionista; te dan una clave para entrar. Cosa que, si te soy sincero, le da un toque de seguridad bastante cómodo.
Además, disfrutamos de unas vistas que son una maravilla y es un lugar increíblemente tranquilo para descansar después de un día de caminata. Eso sí, no todo es perfecto. Aunque la comida que nos preparó Mariela fue un 10, el menú del peregrino tenía un precio un tanto elevado y la opción de cena podía ser un poco más variada.
Pero, ¡vaya! No puedo dejar de mencionar el jardín precioso que tiene el hotel. La buena onda de Mariela no solo nos hizo sentir como en casa, sino que también nos preparó un desayuno fabuloso y un picnic bien abundante para el día siguiente. De verdad, un servicio de 10. Con esas atenciones, la estancia se vuelve muy agradable y hasta querrás volver.
Y si os estáis preguntando, ¿dónde se ubica todo esto? El Hotel Casona del Nansa se encuentra en el código postal 39550 de Bielva, en Cantabria. Así que ya sabéis, si buscáis un lugar cómodo, con buena comida y atención de calidad mientras hacéis el Camino, este es el sitio al que debéis ir. ¡Nosotros sin duda repetiremos!
Cuántas estrellas tiene el Hotel Casona del Nansa
Ya te digo que el Hotel Casona del Nansa es una opción bastante buena si buscas un lugar cómodo donde alojarte mientras disfrutas del Camino Lebaniego. Las habitaciones son realmente bonitas y cómodas, pero, si puedes, hazte un favor y pide una en la segunda planta que dé al jardín. Así puedes despertarte con esas vistas preciosas del entorno natural, que son simplemente exquisitas. Y, por cierto, no te olvides de hablar con Patricia; siempre está dispuesta a ayudar y hace que te sientas como en casa. Su atención al detalle es un verdadero puntazo en la experiencia.
Hablando de relajarse, el jardín es un lugar muy tranquilo donde puedes desconectar un rato. Si te mola el aire libre, este es sin duda un lugar ideal para dejarte llevar por el sonido del río Nansa y disfrutar de esos paisajes rurales que tanto nos gustan. Eso sí, hay quienes opinan que el servicio podría mejorar, ya que a veces puede parecer que hay poco personal. Con solo dos personas atendiendo, en ocasiones puede que te sientas un poco desatendido, pero en general, la calidez de la atención compensa bastante.
Sin embargo, no todo son flores. Recuerda que las habitaciones pueden tener sus cosillas; hay quienes han mencionado que la distribución no es la mejor y que a veces puede ser un poco incómodo. El tema de la llegada también puede ser un drama si no estás listo, ya que no siempre hay recepcionista y es un poco lío hacerte con la clave de entrada. Así que, ve preparado y contacta con ellos antes si estás un poco perdido.
En resumen, el Hotel Casona del Nansa es un buen plan para desconectar y explorar. Con su 3 estrellas, no es mal sitio si lo que buscas es un lugar apacible en medio de la naturaleza. Recuerda que lo más importante es disfrutar del ambiente y la compañía, ¡así que ve con buena vibra y a disfrutar!
Qué tipo de arquitectura caracteriza al hotel
Y claro, pasemos al Hotel Casona del Nansa. La verdad es que, después de leer algunas opiniones, se me hace difícil recomendarlo sin reservas. Muchos lo describen como un lugar con una mala relación calidad-precio. Imagínate: pagas 114€ por una noche con desayuno, y la experiencia que te llevas no es precisamente lo que uno esperaría. Las habitaciones son frías y pequeñas, el baño más pequeño de lo que uno podría imaginar, y si vas en octubre, ¡puede ser un desastre total sin calefacción! Tienes que llamar para que la pongan, y eso es un poco frustrante, ¿no crees?
Ahora, hablemos de la llegada. No hay recepción como tal, entras con un código que, déjame decirte, puede llegar tarde. Ya sabes, llegas a las 15:00 y ¡sorpresa! Te envían el código una hora tarde y la habitación ni siquiera está lista. ¡Vaya faena! Y, por si fuera poco, la cama matrimonial que habías reservado no está. La sensación de desorganización se siente en el aire, como si estuvieras participando en un juego de escape en lugar de estar relajándote en un hotel.
Sobre el desayuno, la aventura continúa. Es algo realmente pobre. Te traen un café que no sabes si es café o agua con colorante, un zumito, y dos opciones de tostadas. Sería genial si pudieras disfrutar de un buen desayuno para comenzar el día, pero esta no es la experiencia que parece. Y para colmo, si baja más de una habitación a desayunar al mismo tiempo, no puedo imaginar cómo será para la única persona que está a cargo de todo. Es todo un laberinto de problemas.
En cuanto a la arquitectura del hotel, parece que no sigue un estilo que lo haga destacar. La estructura parece típica de una casa de campo, con ese toque rústico que tiene su encanto, pero todo se ve empañado por los problemas de servicio y confort. La falta de personal se siente y eso no ayuda en absoluto a la experiencia general. A veces, lo que importa son los pequeños detalles, y en este caso, parecen haberse olvidado de ellos.
En resumen, si alguna vez piensas en acercarte al Casona del Nansa, puede que sea mejor mirar hacia otro lado. ¡Hay tantas otras opciones en Cantabria que podrían ofrecerte una mejor experiencia!
Cuántas habitaciones tiene el Hotel Casona del Nansa
Así que, después de todo lo que pasé en el Hotel Casona del Nansa, te digo que no es la mejor opción para una escapada. Cuidado si decides ir: llegué allí después de hacer casi 500 kilómetros y, ¡boom!, puerta cerrada con un candado. Sin un alma a la vista y un cartel que ni te imaginas. La decepción fue real. Imagina que haces un viaje con ganas de desconectar en la naturaleza, y lo que te encuentras es un lugar completamente desierto. ¿¡Sin acceso a nada!? No hay ni terapia de compras ni un sitio cercano para conseguir unas cervezas o algo de comer. ¡Una locura!
Después de estar al borde de la desesperación, logré contactar a alguien a través de la web. Pero, sorpresa, me contaron que no había personal de recepción y que tenía que acceder con un código. ¿Dónde está la atención al cliente en todo esto? Que ni siquiera te avisen que no hay servicio de comidas o cenas y que solo hay desayuno, se me hace un poco estafador, ¿no crees? Fui a dar una vuelta antes de darme cuenta de que estábamos otros viajeros en la misma situación, con problemas de alimentación y sin la posibilidad de salir a comprar algo. Volví a Madrid el mismo día, ¡imagínate!
Lo que leí en algunas reseñas contrasta bastante con mi experiencia. Algunas personas mencionan la amabilidad de la dueña y dicen que el desayuno está de muerte, pero, la verdad, nunca llegué a probarlo. Solo escuché de alguien que lo disfrutó. Aunque apoyen el ambiente de tranquilidad que hay, si el precio que cobran no está a la altura del servicio, sigue siendo un problema. Al final, imagínate, si solo interactúas con un camarero y no ves a nadie más, ¿qué sentido tiene?
Ahora, si preguntas cuántas habitaciones tiene el Hotel Casona del Nansa, en realidad son siete. Pero la calidad y el servicio son lo más importante y, en este caso, varios se quejaron de que no valen la pena. Así que ya sabes, ¡toma tus precauciones y busca opciones antes de reservar!
Qué comodidades ofrecen las habitaciones del hotel
Siguiendo con lo que te contaba, tengo que decirte que la Casona del Nansa es una maravilla arquitectónica. Te pones a mirar la casa y te quedas embobado, con esos detalles rústicos y un entorno que parece sacado de un cuento. Sin embargo, hay que ser realista: el check-in online puede resultar un poco incómodo. No hay recepción física y eso le quita un poco de calidez al recibimiento. A veces, un saludo en persona y una pequeña charla hace que todo se sienta más acogedor. Al menos el personal del bar está dispuesto a ayudar en lo que puede, ¡aunque uno siempre espera un poco más de cercanía!
Y ya que hablamos del bar, déjame honestamente decirte que el menú es bastante limitado. Solo ofrecen tostas y bocadillos, por lo que si esperabas algo más elaborado, mejor lo tendrás que planear tú. Para hacerte una idea, el desayuno no es muy fuerte, así que no te hagas muchas ilusiones: solo un par de tostadas, café y un zumo, que por cierto, ¡fue muy básico! A veces, tener un par de opciones de acompañamiento sería genial, especialmente porque no hay mucho cerca para salir a buscar algo diferente.
En cuanto a la ubicación del lugar, eso sí que es un punto a favor. ¡Es perfecta! Si buscas una escapada romántica y tranquila, este sitio cumple con la misión al 100%. Imagínate esos paseos por el campo, disfrutando del aire fresco y la naturaleza. La ubicación varía del bullicio de la ciudad, así que perfecto para relajarse con tu pareja o hacer un viaje en grupo sin preocupaciones.
Ahora, sobre las habitaciones, puedo decirte que son bastante cómodas aunque hay que bajar las expectativas en algunos aspectos. Así que no esperes lujos exorbitantes, pero sí suficientes amenities para una buena estancia. Lo básico está cubierto: camas cómodas, baño privado, y unas vistas que quitan el aliento. Así que si buscas un lugar donde descansar después de un día explorando Cantabria, esto podría ser lo que necesitas. Recuerda que lo importante es la experiencia, y en la Casona del Nansa, cada rincón tiene su propio encanto.








