
El Hostal Mónica es un pequeño refugio en Cilleruelo de Bezana, Burgos, perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza. Con 13 habitaciones y capacidad para 35 personas, este hotel de 1 estrella te ofrece un ambiente acogedor en un entorno tranquilo, rodeado de amplias zonas verdes ideales para practicar senderismo. ¡Y no te preocupes, aquí el wifi es gratis en todo el alojamiento!
Además de su ambiente relajado, el hostal cuenta con un salón de uso común, terraza, restaurante y bar donde puedes deleitarte con su especialidad en carne de potro y otros platos elaborados que te harán la boca agua. Si viajas desde lejos, el Aeropuerto de Santander está a solo 65 km, lo que hace que llegar no sea un problema. Con una puntuación de 2 sobre 5 en Tripadvisor, vale la pena acercarse a conocerlo y disfrutar de las grandes ofertas que tienen disponibles.
HOSTAL MÓNICA
Mapa Ubicación HOSTAL MÓNICA
Dónde se encuentra el Hostal Mónica
¡Hola, amigos! Si alguna vez están de paso por Burgos, tienen que hacer una parada en el Hostal Mónica. Este lugar está en la Carretera Nacional 623, y es justo lo que necesitas si buscas algo sencillo y acogedor. Lo que más me gusta es su comedor familiar, donde la comida casera es la verdadera estrella del show. Imagínense disfrutando de platos bien cocinados, con el personal más simpático que puedas encontrar. Es un sitio que realmente tiene ese ambiente hogareño que todos buscamos cuando vamos de viaje, y estoy seguro de que lo van a disfrutar tanto como yo.
Hablemos de la comida. Si hay algo que no te puedes perder son las tapas y la tortilla. Y si tienes antojo de algo más contundente, ¡la morcilla es un must! La terraza es perfecta para disfrutar del sol mientras degustas uno de sus riquísimos bocadillos o productos típicos de Cantabria. La verdad es que me encanta comer aquí; es un lugar tranquilo donde puedes relajarte después de un largo día explorando. ¡Recomendadísimo para cualquier grupo de amigos o moteros en ruta!
Claro, hay opiniones para todos los gustos. Algunas personas han mencionado que la comida no siempre está a la altura y que a veces se puede sentir un poco “regular”. Pero, sinceramente, si te gusta la bollería fresca por la mañana, ¡el desayuno aquí es de otro nivel! Aunque haya críticas mixtas, el trato que recibí siempre fue de 5 estrellas. Muy amigable y atento, así que no me puedo quejar.
Para quienes preguntan, el Hostal Mónica está ubicado en la Carretera Nacional 623, S/N, en Cilleruelo de Bezana, Burgos. Así que ya saben, si están buscando un lugar tranquilo y con buen precio para parar, ¡no duden en darle una oportunidad! ¡Nos vemos por allí!
Cuántas habitaciones tiene el Hostal Mónica
Y bueno, si te estás preguntando sobre el Hostal Mónica, tengo que decirte que es un lugar peculiar, pero con encanto. La sobrina de Mónica fue la que nos atendió y, la verdad, lo hizo con mucho esmero. Ella definitivamente le pone un toque familiar que se siente desde que llegas. Y mira que eso se agradece cuando llegas de un largo viaje. La cena fue muy original, con unas alubias con cerdo y chorizo de primero que estaban de muerte. Te juro que ni sentí que estaba en un sitio rural. De segundo, un plato de hígados y otras menudencias de cordero cuya nombre ya no recuerdo, pero, ¡vaya! Qué vino blanco tan rico nos sirvieron para acompañar.
En cuanto a las habitaciones, debo decir que son bastante acogedoras. Después de cenar, una ducha reconfortante fue justo lo que necesitábamos antes de caer rendidos en la cama. Y sí, aunque es un hostal de una estrella, nos sorprendió que hubiera TV. Así que después de cenar, nos echamos un vistazo a la tele antes de dormir. Ah, pero no podemos olvidarnos de lo importante: mañana hay que levantarse tempranito para aprovechar el día, que hay mucha tranquilidad por descubrir en este pueblito.
El ambiente es realmente familiar y tranquilo; mientras que el resto del mundo parece que no existe. Si estás buscando un pueblo tranquilo para escapar del bullicio de la ciudad, te recomiendo que le eches un vistazo al Hostal Mónica. Está enclavado en un entorno idílico, perfecto para hacer rutas y conocer pueblos cercanos con encanto.
Por cierto, en cuanto a las habitaciones, ¡tienen 4 habitaciones! Así que si tienes un grupo reducido de amigos o estás con tu pareja buscando un lugar romántico, aquí te solucionan la papeleta. Sin duda, es un sitio que tiene su encanto rural a pesar de las críticas divididas que también he escuchado. No todo es perfecto, pero la experiencia en conjunto fue muy agradable. Así que, ¿por qué no te animas y descubres por ti mismo este rincón de Burgos?
Cuál es la capacidad máxima del hostal en términos de alojamiento
Ya te cuento, el Hostal Mónica es un lugar que, aunque es un hotel de 1 estrella, tiene su encanto y el trato es muy familiar. La dueña se ha ganado el corazón de muchos, siempre atenta y amable, haciendo que te sientas como en casa. Además, si decides parar una noche, deberías aprovechar para explorar la zona, que es realmente bonita. ¡Las habitaciones pueden ser pequeñas y algo anticuadas, pero eso le da su toque especial! La ubicación es 5/5, perfecto para quien busca tranquilidad.
Ahora, si te decides a parar ahí, ¡no te puedes perder el restaurante! Tienen un menú del día que está muy bien por solo 14 euros, ¡café incluido! Me sorprendió ver que, incluso cuando llegué casi a la hora de cerrar, las camareras nos atendieron con una sonrisa. La atención es excelente y, si eres como yo y tienes que recargar energía en un viaje, este es un buen lugar para hacerlo.
Sin embargo, hay que tener cuidado. Hay opiniones variadas. Escuché de algunos que el café estaba a 3,30 euros y que eso les pareció carísimo. La verdad, entiendo la frustración, porque pedías un par de sándwiches y salían a 7,50 euros cada uno. O sea, ¡más que en París! Así que, si decides comer allí, mejor estar atento a los precios.
Y sobre la capacidad del hostal, según lo que he leído, parece que pueden acomodar hasta 16 personas en total. Así que, si planeas ir en grupo, asegúrate de hacer reserva. Al final, puede que el Hostal Mónica no sea perfecto, pero estoy seguro de que si te lo tomas con buen humor y a la expectativa de disfrutar del ambiente, la experiencia puede salir mejor de lo que crees.
Qué tipo de estrella tiene el Hostal Mónica
Así que, ¿estás pensando en pasar por el Hostal Mónica? Bueno, antes de que decidas, te cuento un poco cómo fue mi experiencia. La verdad, es un sitio un tanto curioso. A primera vista, parece que necesita una renovación, sobre todo en las habitaciones. ¡Menuda sorpresa me llevé con el polvo y las pelusas! Además, había algunos desperfectos como la luz del baño que estaba fundida, y una lámpara que parecía lista para cortocircuitarse, ¡vaya lío! Pero, en fin, hay que admitir que el personal es muy amable y eso siempre suma puntos.
La comida es otro tema. Si estás pensando en echarte un buen bocado, no te pierdas las croquetas, son muy recomendables. Me decidí por un menú que incluía un churrasco que estaba bien sabroso. Eso sí, no todo fue tan perfecto; un día pedí un arroz negro que, aunque era negro, estaba más pasado que una película de los ochenta. ¡Una pena! Pero lo más indignante fue lo que ocurrió cuando pedimos unos cafés, y, claro, ¡los precios parecen variar según si eres del pueblo o no! Un café y un chupito por 7.40€ para mí y el del pueblo pagó solo 1.30€. No sé si es emocionante o indignante… ¿qué opinas tú?
A pesar de esos altibajos, hay que darle algo de crédito. La ubicación del hostal es espectacular, y resulta ser un buen punto de parada si estás de camino a Orbaneja. El menú de 14€ que incluía entrante, plato principal, bebida, café y postre está de lujo considerando la relación calidad-precio. No me extrañaría que más de uno decida parar solo por el tamaño de las raciones, que son generosas.
Y para responder a la pregunta del millón, el Hostal Mónica es un hotel de 1 estrella. Eso sí, a pesar de sus defectos, tiene su encanto, y la experiencia no fue del todo mala. Si buscas algo sencillo y que cumpla con lo básico, es un lugar que vale la pena considerar.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Hostal Mónica
Y bueno, al grano, el Hostal Mónica es uno de esos lugares que, aunque tiene un par de cosas que mejorar, tiene su encanto. Primero, hablemos del restaurante. Ahí es donde se pone la cosa curiosa. Como podrás imaginar, es un típico lugar lleno de moscas que, a pesar de la situación, las camareras suelen tener una alegría contagiosa. Aunque no puedo evitar reírme cuando las escucho quejarse de la gente que quiere pedir en la terraza. Es como... ¿¡hola!? ¿No se trata de atender al cliente? Además, la falta de personal y profesionalidad se nota, y los precios son un poco más altos de lo que uno podría esperar. Y si miras las reseñas, la forma en que responden algunas críticas es para darles un aplauso, pero no del tipo bonito.
Por otro lado, algunos visitantes tienen cosas buenas que decir. Hay quienes han estado viniendo desde hace años y siempre encuentran que todo está super limpio y el trato es familiar. Cuesta creer que en medio de un par de quejas haya gente que aún se rinde ante sus encantos. La comida, aunque algunos dicen que es "sin más", para otros tiene su punto. Se puede esperar un buen bocata si te da pereza esperar o si la terraza no está lista. Pero debes ser rápido porque la camarera puede que no se tome muy bien que preguntes por más pimientos en el bocata. ¡Mejor no arriesgarse!
El ambiente en el Hostal Mónica es un poco así, de contrastes. Si buscas un lugar tranquilo, pero no te importa una risa con un toque de desastre, aquí te sentirás como en casa. Hay un aire de pequeño pueblo, con gente encantadora que siempre está dispuesta a ayudar. Aquí puedes esperar un ambiente familiar, donde los precios son muy razonables y, aunque no sea un lugar de lujo, hay un nivel de comodidad y limpieza que sorprende. Así que si vienes en grupo o en pareja y buscas algo sin pretensiones, este lugar puede ser justo lo que necesitas... siempre y cuando no te molesten las moscas. ¿Te atreves a probar?
Es el Hostal Mónica apto para actividades al aire libre
¿Te acuerdas de esa vez que decidiste parar en el Hostal Mónica en Cilleruelo de Bezana? No sé qué tal te fue, pero mi experiencia fue para olvidar. La atención de la dueña en la barra fue, sin duda, de las más desagradables que he encontrado. Y eso que conozco la zona, pero te prometo que esta fue la última vez que piso ese lugar. ¿En serio tiene que ser tan grosera al servirte? No entiendo cómo puede haber gente tan poco amable en un sitio que debería ser acogedor.
Y hablemos de la comida, porque la verdad es que no creo que merezca muchos elogios. Pedí el menú del día y, para ser sincero, estaba más seco que un desierto. Además, el hecho de que te cobren un suplemento por comer con tu hija es un poco absurdo, ¿no? Y eso no aparece en ningún sitio. Entre el abuso de salsa y el olor a ambientador barato que invadía el comedor, ni siquiera me atreví a pedir un postre. No hay forma de que vuelva a pisar ese lugar para alimentarme.
Recuerdas esa vez que entramos a cenar algo y la camarera nos dijo que no podía darnos nada porque se había quedado sin pan, justo cuando teníamos una panadería abierta enfrente. La verdad es que te deja con una sensación extraña, como que el servicio no está en su mejor momento. A pesar de que por fuera puede parecer acogedor, los detalles cuentan y aquí fallan por todos lados.
En términos de actividades al aire libre, el Hostal Mónica no parece ser la mejor opción. Aunque el pueblo está cuidado y es un lugar tranquilo para relajarse, la falta de atención y la comida mediocre no lo hacen muy atractivo para una escapada de aventura. Una cosa es tener acceso a un entorno bonito, pero con un servicio así, no sé yo si vale la pena. Así que mejor buscad otra opción si lo que buscáis es un lugar amigable donde alojaros después de un día de actividades en la naturaleza.
Hay conexión wifi disponible en el hostal
Y bueno, hablemos de Hostal Mónica. La verdad es que no se puede decir que sea un hotel de lujo. Mi habitación, por ejemplo, está bien, aunque un poco sobrecargada de decoración. Es como si alguien hubiera decidido que una sola flor en la pared no era suficiente y ¡pam! acabas con un campo de flores en tu pared, ¿sabes? Pero, hey, lo típico de un hostal de una estrella. Lo que me dejó un poco chocada fue encontrar ceniza en el baño de otro cliente. Como para que me entraran ganas de ducharme, ¿no? El baño está bastante descuidado, con detalles mal rematados que deberían haber arreglado hace tiempo.
En cuanto a la ducha, aquí es donde empieza la verdadera aventura. El agua caliente solo dura dos minutos, y luego es como si alguien decidiera que en Burgos, el frío es mejor que la calidez del agua. Imagínate, después de un largo día, ansías esa ducha caliente y ¡puf! Frío repentino. Por cierto, la habitación de mi amiga también tiene su propia historia con desconchones en la pared y un baño que no se queda atrás en descuidos. Podría ser un lugar bastante acogedor si se preocuparan un poco más por estos pequeños detalles.
Y hablando de comida, ¡vaya experiencia! El restaurante es, bueno, un poco penoso. La comida sabe a recalentada y la carne guisada está tan seca que parece un desierto. La atención en el comedor deja mucho que desear; son rápidos, claro, pero a veces parece que están más enfocados en terminar su comida que en servir a los clientes. Una vez, casi me traen el segundo plato justo cuando aún tenía el primero. Eso sí que es multitasking.
Pero, en un lado positivo, el lugar tiene una ubicación estratégica. Perfecto para hacer un alto en el camino, descansar o coger fuerzas antes de seguir explorando por los pueblos cercanos. Y aunque el servicio no es perfecto, hay que darle mérito a la amabilidad del personal, especialmente cuando nos dejaron guardar las motos en su garaje. Fue un gran detallazo y se agradece mucho. Y ahora, para aquellos que se preguntan, sí, hay conexión wifi disponible en el hostal. Así que, si necesitas estar conectado, al menos puedes hacerlo desde aquí aunque el resto sea un poco irregular. ¡No todo puede ser perfecto!








