
En el corazón de Ruiloba, Cantabria, se encuentra El Remedio, un restaurante que es puro deleite. Imagina comer rodeado de un paisaje casi de postal, junto a una iglesia del siglo XIX y a pocos pasos del impresionante acantilado. La cocina aquí se basa en productos de temporada que el chef selecciona con cuidado, ofreciendo platos que son una auténtica oda al sabor local. Los sabores son intensos, llenos de matices, y la propuesta es siempre sorprendente y fresca, diseñada para llevarte a un viaje gastronómico.
Lo mejor de todo es que en El Remedio la comida es tan auténtica como su esencia. Se les anima a dejarse llevar y dejar que el chef les sorprenda con creaciones que cambian según el mercado diario. Aquí la calidad es clave, y los pescados del día brillan en una carta pensada para complacer los paladares más exigentes. ¡Es el lugar perfecto para disfrutar de una comida equilibrada, creativa y, por supuesto, deliciosa!
Horarios El Remedio
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
| jueves | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
| viernes | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
| sábado | 13:00–15:30, 20:00–22:30 |
| domingo | 13:00–15:30 |
| nan | 13:00–15:30, 20:00–22:30 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Remedio
Dónde se ubica El Remedio
¡Oye, amigos! Si estáis buscando un lugar espectacular para comer en Cantabria, tenéis que probar El Remedio. Este restaurante es realmente único, ¡5 estrellas y lo que se dice, no es para menos! Está ubicado en un enclave precioso, justo al lado de un santuario, y las vistas son de esas que te dejan sin aliento. Cuando estuve allí, probamos varios platos fuera de carta que nos recomendó el personal y todo estaba delicioso y súper fresco. El precio por persona ronda los 70-80 €, pero la experiencia lo vale.
Además, algo que me encantó fue que nos indicaron los precios de cada plato. Eso es algo que siempre se agradece, porque hay restaurantes que te sorprenden con la cuenta, ¿verdad? El ambiente es muy tranquilo, ideal para disfrutar de una buena charla mientras saboreas la comida. Y por cierto, contad con que el nivel de ruido es muy bajo, así que es perfecto para una comida relajada.
Si elegís ir, os recomiendo hacer una reserva, ¡no vaya a ser que os quedéis sin mesa! Aunque en una ocasión fuimos sin reservar y nos acomodaron en una mesa libre. La única cosa rara que observé fue que no tienen carta impresa, sino un menú electrónico, y a veces es un poco confuso, ya que los platos principales nos los explicaron de forma oral. Pero bueno, apuestan por la frescura de los ingredientes, así que se puede entender.
En cuanto a la ubicación, El Remedio se encuentra en Bo. Liandres, s/n, 39527, Cantabria. Así que si queréis disfrutar de una comida rica en un entorno bonito, sabed que este lugar no os decepcionará. ¡De verdad, merece la pena visitarlo!
Qué tipo de restaurante es El Remedio
¡Y si te decides a ir a El Remedio, no te vas a arrepentir! Este lugar es una joya escondida en medio de prados, con vistas espectaculares al mar que te dejarán sin palabras. La terraza es increíble en esos días soleados, ideal para disfrutar de una comida relajante. Y, si el clima no acompaña, el comedor interior también tiene unas vistas preciosas a los verdes prados que lo rodean. Después de comer, puedes darte una vuelta por el entorno y quemar un poco las calorías mientras admiras el paisaje.
En cuanto a la comida, todo lo que probé me dejó impresionado. Sorprendentemente, los fritos de rabo de toro son la bomba: sabrosos y ligeros, perfectos para abrir el apetito. Las rabas tienen una fritura que da gusto, y el rape, ¡ay, el rape!, se derrite en la boca. Si eres fan de las ensaladas, no puedes dejar pasar la de pimientos de piquillo con boquerones, está realmente increíble. Un pequeño consejo: el plato de atún con patata y huevo a baja temperatura no fue lo que esperábamos. La patata competía demasiado con el sabor del atún y acabamos dejándolo casi todo. Pero eso sí, los postres son un must: la tarta de queso es ligera y suave, y la tarta de chocolate... ¡brutal!
Por cierto, el servicio es fantástico. La atención es muy buena y te hacen sentir como en casa, y el ambiente es tranquilo, ideal para charlar con amigos o en pareja. En términos de precios, puedes esperar entre 50 y 100€ por persona, dependiendo de lo que pidas, y merece la pena cada euro. Eso sí, reserva antes porque este sitio se llena rápido. A veces puede ser un poco complicado aparcar, así que ten eso en cuenta.
Entonces, ¿qué tipo de restaurante es El Remedio? Es una mezcla perfecta de alta cocina con un toque casual, ideal para una ocasión especial o ese día que quieres simplemente disfrutar de buena comida y vistas. Con un servicio excepcional y una carta llena de platillos bien elaborados, se convierte en una experiencia que no puedes dejar pasar si estás en Cantabria. ¡No te arrepentirás!
Cuál es la especialidad culinaria del restaurante
Ya os conté sobre nuestra visita a El Remedio, y la verdad, no me canso de repetir lo mucho que disfrutamos. Este lugar es, sin duda, un 5 estrellas, y si estás en la zona, merece la pena acercarse. Las vistas son espectaculares; tienes la ermita justo al lado, lo que le da un toque especial a todo. La combinación de la comida rica y el paisaje es simplemente perfecta. Pero no solo se trata del entorno; la comida también fue un acierto total. La ensaladilla y la famosa tarta de queso me dejaron con ganas de más, ¡deliciosas!
El servicio, muy agradable, estuvo a la altura, aunque entre plato y plato se nos hizo un poquito larga la espera. En fin, nada que no se pueda solucionar con buena conversación y unas risas, y el ambiente era muy tranquilo, se podía hablar fácilmente sin necesidad de chillar. En cuanto al aparcamiento, hay un montón de plazas libres y bastante espacio para aparcar sin complicaciones, ¡un plus!
Lo que más me impresionó fue el comedor. No es muy grande, pero tienen una carpa exterior que está muy bien montada, con calefactores, y con mesas separadas, así que te sientes cómodo. Sus raciones son bien generosas, perfecto para compartir, y la carta tiene una buena variedad de platos de producto fresco y de temporada. Si os gusta compartir, no os olvidéis de probar las almejas a la marinera y la cebolla rellena de lechazo, son simplemente espectaculares.
En cuanto a la pregunta que todos se hacen, la especialidad culinaria del restaurante definitivamente parece ser su tarta de queso y, sin duda, los platos elaborados con cariño y frescura. La mezcla de sabores es realmente única, y estoy deseando volver para seguir explorando su menú. ¡Definitivamente una visita que vale la pena repetir!
Qué hace que la cocina de El Remedio sea única
Y hablando de El Remedio, ¡qué lugar más maravilloso! La comida es de diez y la atención es estupenda. Cuando estuve allí, me quedé impresionado por el escenario; está justo al lado de una antigua ermita y rodeado de praderas verdes que parecen sacadas de una postal. Y ni hablar de las vistas, ¡desde el acantilado se ve el mar en todo su esplendor! Además, el tiempo nos acompañó, así que todo fue perfecto.
De entre todos los platos que probamos, las anchoas, las vieiras y los mejillones estaban para morir de placer. Pero lo que realmente me voló la cabeza fue el flan de morcilla, ¡una pasada total! Ah, y los berberechos que pedimos fuera de carta, ¡vaya sabor! Puedo decir que fue una experiencia gastronómica brutal, todo acompañado por un buen Rioja que completó la velada. El servicio, por otro lado, fue espectacular, el personal muy atento y amable, te hacen sentir como en casa.
Siempre que paso por Comillas, no puedo evitar hacer una parada en El Remedio, porque la cocina de producto de calidad nunca me falla. Aunque, sí, han intentado meter más mesas y ha perdido un poco de ese aire íntimo, pero el encanto sigue ahí. ¿Sabías que tienen unos mejillones tigre que son un indispensable? En fin, el lugar sigue siendo un punto de referencia en la zona, y tengo que decir que los precios son justos para lo que se ofrece; salí de allí muy satisfecho sin arruinarme.
Y la pregunta del millón: ¿Qué hace que la cocina de El Remedio sea única? ¡Es fácil! La combinación de ingredientes locales elevados al cuadrado y un entorno de ensueño da como resultado una experiencia inigualable. La destreza y dedicación del personal, sumados a esos platos que no encontrarás en ningún lado, hacen que cada comida sea memorable. Así que ya sabes, si tienes la oportunidad de visitarlo, ¡no lo dudes!
Qué tipo de productos se utilizan en la elaboración de los platos
Y hablando de El Remedio, si alguien te dice que la ubicación es fabulosa, no están exagerando en absoluto. Es una joyita situada en lo alto de una colina, con vistas al mar que simplemente quitan el hipo. No es solo que la comida sea deliciosa; también te llevas consigo la magia del paisaje. Si puedes, asegúrate de reservar, especialmente si quieres disfrutar de esta experiencia en fin de semana. El aparcamiento puede ser un poco complicado, así que prepárate para dejar el coche un poco más lejos y dar un paseíto. ¡Pero te aseguro que vale la pena!
La atención que recibimos fue otro de los puntos fuertes de nuestro viaje. Desde el momento en que cruzamos la puerta, el personal nos hizo sentir como en casa. Eran amables y siempre estaban atentos, dispuestos a recomendar el mejor vino para acompañar unos platos que ya de por sí eran una maravilla. Hablando de la comida, si te gusta el pescado, asegúrate de pedirlo; es fresco y está cocinado de forma impecable. Lo que más me gustó fue el pan de pueblo, que te traen en trozos; ¡una delicia!
Los platos que probamos eran simplemente increíbles. Desde los fritos de rabo de toro hasta la tarta rota de chocolate con su helado de frambuesa. Todo estaba perfectamente presentado y, lo más importante, sabe a gloria. La cocina aquí es un reflejo de la tierra misma, utilizando productos de calidad y cercanía para crear sabores que se complementan de maneras que no esperabas. La mezcla de texturas hace que cada bocado sea una nueva pequeña sorpresa en el paladar. Así que, si no lo tenías claro, corre a hacer tu reserva. ¡No te arrepentirás!
Los platos cambian con frecuencia en El Remedio
Y, la verdad, El Remedio debería estar en la lista de 'imprescindibles' para cualquier viajero que pase por Cantabria. La ubicación es simplemente increíble. Si puedes, asegúrate de quedarte en la terraza; allí las vistas son únicas y, con la buena comida que sirven, se convierte en un plan perfecto. Cuando nosotros estuvimos, el ambiente era de esos que se disfrutan más con amigos, con risas y toast de copas al aire. La decoración también le da un toque especial al lugar.
La comida que ofrecen es para morirse; tienen platos que no puedes dejar de probar. Por ejemplo, esos fritos de rabo de toro son espectaculares; se deshacen en la boca. Y si tienes la suerte de que hay pescados fuera de carta, ¡asegúrate de pedirlos! A nosotros nos trajeron unos que venían con patatas revolconas, cocinados a la perfección y con un sabor que estaba para chuparse los dedos. Y no olvides dejar un espacio para un buen postre, la crème brûlée y la tarta de queso son un acierto seguro.
Sobre el servicio, te digo que es de 10. Nos cambiaron de mesa cuando hizo viento, ¡y se agradece que tengan ese nivel de atención al cliente! La amabilidad de los camareros siempre marca la diferencia. Te hacen sentir como en casa, pero en un ambiente que es un lujo total. Eso sí, los precios son un poco más elevados, pero créeme que merece la pena. Un almuerzo agradable puede estar entre 30 y 70 euros por persona, dependiendo de lo que pidas.
Y en cuanto a los platos, sí, cambian con frecuencia en El Remedio. Siempre están buscando ofrecer lo mejor de la temporada, así que eso significa que puedes encontrar sorpresas en la carta cada vez que vayas. Si te gustan las experiencias culinarias distintas, esto ¡es un aliciente más para volver! Sin duda, un lugar que querrás volver a visitar en tu próxima aventura en Cantabria. ✨
Qué tipo de experiencia gastronómica se puede esperar en El Remedio
Así que, después de que llegamos a El Remedio, no teníamos ni idea de que iban a tener un evento multitudinario por la tarde. Pero la verdad, la atención fue increíble. El metre nos hizo el favor de encontrarnos una mesa, lo que a veces es un milagro en restaurantes populares. Y la camarera, además de ser superpro, nos aconsejó unos platos que la verdad nos sorprendieron. Hasta tuve la oportunidad de charlar un rato con los cocineros, que también se portaron genial.
El ambiente era realmente interesante, sobre todo con un grupo de chicas de Madrid a nuestro lado, hablando sin parar. Me sentí como en una escena de Buñuel, ¡totalmente surrealista! Aunque, debo admitir que las hijas de los señoritos que estaban en la mesa de al lado tenían una actitud que dejaba bastante que desear… En fin, no todo puede ser perfecto. A pesar de eso, el servicio se llevó un 5, la verdad es que la atención fue de diez.
Sobre la comida, nos decidimos a picar un par de raciones y un postre por cabeza, y sí, nos quedamos bien, aunque las raciones no eran demasiado abundantes. Personalmente, la cecina con parmesano fue un gran acierto y realmente recomendable. Todo estaba rico, pero quizás iba con las expectativas demasiado altas, ya que había oído tantas maravillas. El restaurante es precioso y tiene buenas vistas, lo que siempre suma. Ah, y un detalle que nos encantó: nos invitaron a los cafés al final, lo que no sé si hacen con todos, pero fue un buen gesto.
En resumen, si quieres vivir una experiencia gastronómica en El Remedio, puedes esperar un servicio excelente y una comida bien elaborada, sin llegar a ser algo estratosférico. Aquí el precio puede oscilar entre 20-60 € por persona, pero merece la pena. La comida es buena, con platos bien presentados y, aunque el ambiente puede variar según el día, la relación calidad-precio es bastante buena. Así que, si te animas a probar, no dudes en dejarte aconsejar por el personal, ¡valdrá la pena!
Hay opciones para personas con paladares exigentes en El Remedio
Y si hablamos de la ubicación, ¡vaya maravilla! El Remedio es un sitio recóndito y muy bonito, rodeado de un entorno espectacular que le da un aire especial. Entras y te das cuenta de que la elegancia lo envuelve todo, desde la decoración hasta cómo te atienden. El servicio es realmente bueno, lo que siempre se agradece cuando estás disfrutando de una buena comida. Y hablando de la comida, te cuento que la merluza está espectacular, un plato que no te puedes perder. Aunque hay que mencionar que la salsa de frito de rabo de toro a veces puede ser un poco decepcionante, ya que le da un toque más a salsa BBQ que a lo que esperabas. Aún así, los mejillones tigre son un acierto total, deliciosos como entrante.
Si decides ir un sábado, asegurate de probar la ensalada de sepia, aunque puede salir un poco fría de inicio, después de atemperarse es una bomba de sabor. También el pulpo encebollado está para chuparse los dedos y, de segundos, el machote al horno es una buena elección, aunque el foie en los caricos podría tener un poco más de potencia en sabor. Eso sí, ¡los platos son abundantes! Y, por supuesto, no debes olvidarte del postre; la tarta de avellana cierra la velada de forma impresionante.
Desde luego, el lugar tiene su encanto, aunque hay que mencionar que la carpa exterior donde sirven puede no ser la opción más estética. La carta es variada y tiene platos que realmente destacan, pero ojo con los precios... que son un poquito elevados, sobre todo si te sientas en la carpa, donde, por ejemplo, te cobraran 3,20 € por una botella de agua. A pesar de esto, la calidad de la comida compensa, y destacan por su honestidad, ya que no cobran por servicio o cubierto.
¿Y las opciones para personas con paladares exigentes? Absolutamente, El Remedio ofrece una propuesta gastronómica que combina lo clásico con detalles únicos. Las rabas con compota de limón y jengibre son una muestra de ello, y los caricos que preparan con boletus y foie son muy recomendables. Así que sí, ¡definitivamente hay opciones para todos los gustos! Si valoras un buen servicio y un ambiente encantador, este lugar no te decepcionará. ¡Ve y disfruta!
Se ofrecen platos basados en los pescados del día
Ya sabes que cuando me hablan de El Remedio, no puedo evitar emocionarme. Si estás buscando un lugar con vistas al mar y un ambiente acogedor, este restaurante es simplemente perfecto. El lugar tiene un toque pintoresco que hace que cada visita sea especial. Te sientas y te sientes envuelto por la esencia de Cantabria, con una decoración que te invita a relajarte y disfrutar del momento.
La comida es otro tema aparte; es sabrosa y muy elaborada. Cada plato que hemos probado ha sido un festín para el paladar. Recuerdo la última vez que pedimos unos fritos de rabo de toro que estaban para chuparse los dedos; ¡y la cebolla rellena de lechazo ni te cuento! Es cierto que no es el restaurante más barato, porque si cuentas unos 50-60 euros por persona, pero cada bocado lo vale. La calidad de la comida realmente brilla, y el servicio es excepcional; el personal es amable y está siempre atento, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable.
No te preocupes demasiado por el aparcamiento, aunque puede ser un poco complicado encontrar una plaza, hay opciones de aparcamiento gratuito cercanas. ¡Siempre hay un sitio donde dejar el coche en esa zona tan bonita!
Y sí, definitivamente ofrecen platos basados en los pescados del día. Me encanta que su menú sea variado, y a menudo tienen pescados frescos fuera de carta que son una verdadera delicia. ¿Te imaginas un plato de pescado con una buena salsa casera? Se nota que se preocupan por la calidad y la frescura de lo que sirven. Vamos, que si decides ir, ¡prepárate para disfrutar de una cena espectacular!
Qué ambiente se puede disfrutar en El Remedio
Y qué te voy a decir de El Remedio… es que simplemente es un lugar que flipas. La ubicación es, sin duda, de ensueño. Estás al ladito de una pequeña iglesia y, si tienes suerte, ¡puedes disfrutar de esas vistas al mar mientras comes! Solo por eso ya vale la pena hacer una parada y dejarse llevar por lo que te ofrecen.
La comida, ¡madre mía! Es un festival de sabores. Desde el rabo de toro, que es un clásico que no puedes pasar por alto, hasta la cebolla rellena de lechazo. Cada plato tiene un respeto impresionante por los ingredientes, y lo nota hasta el más despistado. Y si prefieres picar, tienen unas raciones que son ideales para compartir entre amigos. Por unos 30-70 € por persona, puedes disfrutar de una cena que está a la altura de un gran evento.
El servicio es otro de esos puntos altos. La última vez que fui, noté que había un montón de gente joven súper preparada, y eso siempre da esa vibra de frescura que se agradece. Aunque hay que decir, alguna vez el servicio pudo estar un poco lento, pero, vamos, nada que arruine la experiencia. Eso sí, yo te aconsejo que hagas reserva, porque suele estar bastante concurrido, ¡y no querrás quedarte sin mesa!
Y el ambiente, ah, el ambiente es genial. Te sientes cómodo desde el momento en que entras, con una decoración cuidada y un ambiente acogedor que hace que quieras quedarte a disfrutar. La terraza es perfecta para esos días bonitos, y aunque en algunas ocasiones puede hacer un poco de calor, no hay nada como disfrutar de buena comida con buena compañía. Así que ya sabes, si buscas un lugar con encanto, buena comida y un servicio impecable, El Remedio es el sitio. ¡No te lo pierdas!








