
Cuarenta Grados es el sitio perfecto para quienes buscan una experiencia gastronómica única en Cangas de Onís. Este restaurante, ubicado en C. San Pelayo, 10, se especializa en comida de autor con un toque asiático que sorprende a cualquiera. Si te apetece probar algo diferente, no te puedes perder sus tapas, los generosos nachos y esos tacos que son una maravilla. Y si tienes antojo de algo dulce, sus brownies son un verdadero must.
El ambiente es muy agradable, con buena música y una cerveza bien tirada que siempre acompaña. Acudimos al lugar por casualidad y nos conquistó inmediatamente. Tanto si eres turista como si vives en la zona, en Cuarenta Grados seguro que encuentras algo que te encantará. Así que, si estás por Cangas de Onís, ¡date el capricho y pásate!
Horarios Cuarenta Grados
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–1:30 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 9:00–1:30 |
| viernes | 9:00–1:30 |
| sábado | 9:00–2:30 |
| domingo | 9:00–1:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Cuarenta Grados
Dónde se encuentra el restaurante Cuarenta Grados
¡Hola, amigos! Si alguna vez se encuentran por Cangas de Onís, tienen que hacer una parada en Cuarenta Grados, que está en la Calle San Pelayo, 10. Este lugar es perfecto para disfrutar de un buen vermut. La decoración y el ambiente son súper cool, así que prepárense para relajarse un rato en un sitio lleno de buen rollo. La atención es de 10 y, si disfrutan de un par de cervezas o una botella de vino blanco, pueden hacerlo en la terraza, que es ideal para apreciar el ajetreo de la calle comercial.
Hablando de la comida, aunque yo no probé ni un aperitivo, he escuchado maravillas sobre los tacos de ternera y queso, que son espectaculares. Y ni se diga de los puerros con anchoa y salsa holandesa; esos platillos han dejado a más de uno suspendido en su sabor. Además, hay opciones bastante creativas como baos con pitu calella y unos noodles con burrata que seguramente te harán la boca agua. Sin embargo, ojo con el ruido, que puede ser un poco fuerte si hay grupos grandes, aunque a mí eso me parece parte de la atmósfera vibrante del lugar.
En cuanto a precios, puedes ajustarte bastante bien, ya que puedes comer por unos 10-20 € por persona, y si realmente te derretiste por la comida, la experiencia puede llegar hasta 30 € en cena, ¡pero vaya que vale la pena! La mayoría sale muy contenta, y si no, bueno, siempre habrá algún otro sitio a la vuelta, aunque dudo que encuentren un lugar con tan buena onda y atención como este.
En resumen, si estás buscando dónde se encuentra Cuarenta Grados, ya sabes: Calle San Pelayo, 10, Cangas de Onís, Asturias. Perfecto para pasar un rato genial tomando algo y disfrutando de buena comida en un ambiente acogedor. ¡No se lo pierdan!
Qué tipo de comida ofrece Cuarenta Grados
Y hablando de experiencias, no puedo dejar de mencionar Cuarenta Grados en la calle San Pelayo. Uff, qué contraste de opiniones sobre este sitio. Algunos dicen que el trato puede ser un tanto hostil, especialmente si no eres de los alrededores. Te lo digo en serio, hay quien ha ido y ha sentido que solo quieren tu dinero y que te vayas rápido. ¡Eso es lo peor! Si te encuentras en esa situación, simplemente aléjate y busca otras opciones en Cangas, porque hay muchos lugares donde te tratarán mil veces mejor y con más cariño. Con una estrella en comida, servicio y ambiente, no vale la pena!
Sin embargo, no todo es negativo, porque justo unos pasos más allá, encontramos un sitio con un ambiente totalmente diferente. La última noche, nos dio por explorar y acabamos en Cuarenta Grados cenando unos tacos brutales. La atención del personal fue fenomenal, y aunque no está en la lista de los favoritos de algunos, la verdad es que nosotros lo disfrutamos. Cinco estrellas en comida y servicio, y nos dieron muchas ganas de quedarnos y repetir.
Tampoco te voy a mentir, la comida no siempre es la misma en todos los platos. Hay quien ha probado las sardinas caseras y las ha encontrado bastante buenas, aunque la comida en general oscila entre lo mediocre y lo excelente. Además, si llevas a tu perro, bienvenido sea; te dejan entrar con ellos si te sientas en la cocina de atrás, lo cual es un puntazo.
Y si buscas un lugar donde cenar ligero y relajarte, este sitio también ofrece opciones divertidas como mini-hamburguesas y guacamole con nachos. Aunque es verdad que a veces se hace un poco larga la espera, sí que el camarero fue súper atento y dispuesto a hacer que la experiencia fuese agradable.
Así que, ¿qué tipo de comida ofrece Cuarenta Grados? Tienen un poco de todo: desde tacos y pad Thai hasta opciones más ligeras para disfrutar de una cena en su terraza. Ideal para un plan casual, ya sea tomando un vermuth en primavera o cenando algo rico antes de seguir la noche. No está mal si lo que buscas es una comida desenfadada y un ambiente agradable, aunque eso sí, ¡asegúrate de estar en el lado 'bueno' de la atención!
Cuál es la especialidad de Cuarenta Grados
Y si estás buscando un buen lugar para empezar el día, Cuarenta Grados es una excelente opción. Estuvimos desayunando allí y, aunque el café no deslumbró (más bien normalito), la tosta me dejó super satisfecho. Además, el servicio fue muy bueno, y se nota que las personas que trabajan allí son amables y están al tanto de lo que haces falta. Eso sí, si decides ir en coche, prepárate para un escozor: aparcar es un reto, pero hay opciones, como el aparcamiento gratuito en la calle a cinco minutos caminando.
Una vez que llega la hora de comer, la carta se vuelve realmente interesante. Fuimos una noche y nos topamos con platos que se salían de la típica oferta asturiana, lo cual fue un auténtico hallazgo. Los tacos tribunal tenían carne de ternera guisada que se derretía en la boca, y el ceviche de zamburiñas estaba tan fresco que casi podía volar. No dejen de probar el brownie de nueces de postre, ¡es un sueño! Y si eres de los que disfrutan de los cócteles, su carta es brutal.
Si tienes un rato libre, también es buena idea pasar por el mercao y empaparte de la cultura local. Imagínate un vermú en la mano mientras paseas y luego disfrutar de un almuerzo en su terraza interior. Su taco de pitu y las kyozas son una maravilla, y claro, la piña colada de ahí está para morirse. Eso sí, el único 'pequeño' inconveniente que noté fue que el ruido puede volverse algo fuerte en las horas pico, así que tendrás que hablar un poco más alto que de costumbre.
Así que, ¿cuál es la especialidad de Cuarenta Grados? La respuesta está en la variedad y la calidad. Su foco útil en preparar platos únicos, pero con productos locales, hace que cada visita sea una experiencia deliciosa. Y por favor, no se pierdan su tarta de queso; es, sin duda, la mejor que he probado. ¡Definitivamente será un lugar al que querrás volver!
Qué platos son recomendados en Cuarenta Grados
Y después de haber estado en Cuarenta Grados, no puedo dejar de pensar en lo bien que se come allí. El ambiente es moderno, con esos toques fusión que le dan un aire fresco y distinto, ideal para disfrutar de una buena cena. Además, el personal es superatento; siempre con una sonrisa y listos para ayudar con cualquier duda. ¡Eso se agradece un montón! Si decides ir, no te puedes perder los tacos de carne con queso fundido; son una bomba de sabor. ¡Y los de gamba rebozada están riquísimos! De verdad que es una experiencia que vale la pena.
Sin embargo, no todo es perfecto. Recuerdo que en el desayuno, pedí un croissant que me costó 3'80€. ¿En serio? Me sentí como si estuviera en París en vez de Cangas. Me parece un poco exagerado que cobren lo mismo por una tostada básica que por una con mermelada 'premium', sobre todo cuando la diferencia es tan escasa y a veces, un poco injusta. Pero bueno, creo que hay que enfocarse en lo bueno: la comida suele ser de un nivel bastante alto.
Mis amigos y yo nos lo pasamos genial la última vez que estuvimos. Tenían dos actores que interactuaban con el público, hacían que la noche fuera superdivertida. Las bebidas estaban muy ricas, y la verdad es que el ambiente estaba cargado de buena vibra. Me quedé con ganas de más; estoy seguro de que repetiríamos. La terraza también tiene su encantito, ¡perfecta para relajarse un rato después de un día de exploración por Cangas!
Si te preguntas qué platos son recomendados en Cuarenta Grados, definitivamente apúntate los tacos (de carne y de gamba) y, aunque no es un plato principal, ¡no olvides probar el guacamole! Los nachos son otro acierto que te hará querer volver. Este sitio es perfecto para aquellos que busquen un algo más moderno que la típica oferta asturiana, así que la próxima vez que estés por allí, ya sabes, ¡a disfrutar sin restricciones!
Cuarenta Grados ofrece opciones para quienes buscan una experiencia gastronómica diferente
Hablando de Cuarenta Grados, no puedo dejar de mencionar lo que pasa cuando entras en ese local. La verdad, es sin duda uno de los mejores sitios para tapear o cenar en Cangas de Onís. Cuando te sientas ahí, el personal es súper atento y se nota que realmente disfrutan de lo que hacen. De vez en cuando, los camareros aparecen con una bandeja llena de tapas y, claro, no puedes resistirte a probar alguna. ¡Es un auténtico festín de sabor!
Recuerdo la primera vez que fui, la camarera de la mañana era increíble. Tenía esa personalidad encantadora que hace que el servicio se sienta aún más especial. Las tapas alucinantes, cada bocado era pura felicidad. Y si necesitan algo para acompañar la comida, no se olviden de pedir una estrella Galicia; aquí tienen de todas formas y tamaños. Como siempre, la calidad también se siente en el precio: por entre 10-20 €, comes de maravilla y sales con una sonrisa. ¡Prometido!
El ambiente es otro punto fuerte del lugar. La terraza trasera es genial para disfrutar de un buen vino o una caña mientras picoteas algo. Siempre hay buena música de fondo, simplemente invita a quedarse un buen rato. Y lo mejor es que los precios son bastante asequibles, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Si tienes alguna restricción, te alegrará saber que también tienen cerveza sin gluten, por si te hace falta.
Ahora, ojo con esto: aunque hay quien ha tenido experiencias decepcionantes, yo creo que se debe tener en cuenta que no todos los platos son iguales. Por ejemplo, los calamares son una delicia, pero no todos los tacos o platos de pasta son para tirar cohetes. Sin embargo, hay una buena variedad de opciones que puedes probar.
Y sí, Cuarenta Grados ofrece opciones para quienes buscan una experiencia gastronómica diferente. Desde sus platos bien elaborados hasta cocteles y vermuts que sí que sorprenden, es el sitio ideal para quienes buscan algo más que lo típico. Así que la próxima vez que estés por Cangas, ya sabes a dónde ir. ¡No te lo quieras perder!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Cuarenta Grados
Y ya que estamos hablando de Cuarenta Grados, no puedo dejar de mencionar lo maravilloso que es el ambiente. Imagínate entrar y encontrar un local súper agradable, lleno de energía. Las mesas están ocupadas y la música de fondo le da un toque especial, ¡pide alguna canción y la ponen sin problema! El sábado pasado, el bar estaba a tope y eso solo lo hacía más animado. La camarera fue un encanto, siempre atenta a que no me faltara nada. Y el café, ¡a solo 1,50€! ¡Ideal para quien busque un lugar donde no arruinarse a la hora del café!
Y hablando de lo que ofrecen, la experiencia de los cócteles es un 10. El barman está a otro nivel, y esos cócteles personalizados que preparan, ¡uf! Deliciosos cada vez que voy. Pero, por supuesto, no todo es perfecto. Recuerdo una vez que pedimos hamburguesas y la de buey fue una gran decepción. Venía con dos ingredientes, ¡y además estaba cruda! El servicio ese día también dejó mucho que desear, el mesero parecía no tener idea de lo que estaba sirviendo. Así que, sí, es cierto que hay que tener cuidado con lo que se pide a veces, pero la buena atención y el ambiente hacen que valga la pena.
Sobre el ambiente, puedes esperar un sitio muy apañado, con un servicio increíble y un menú que te sorprenderá. Es perfecto para una cena en grupo o simplemente para relajarte con amigos después de un día de exploración en Cangas de Onís. La música, la atención al cliente y los platos originales y exquisitos se combinan para crear una experiencia bastante única. Definitivamente, Cuarenta Grados tiene lo que se necesita para ser un lugar al que quieras volver, siempre y cuando evites esos platos problemáticos.








