Casa Montse

Casa Montse

Si estás buscando un lugar acogedor para comer en Lourenzá, no puedes dejar pasar Casa Montse. Ubicada en Rúa Calvo Sotelo, 1, este bar-restaurante se ha ganado una estupenda puntuación de 4.2 sobre 5 en TodoBares gracias a los comentarios de más de 131 comensales. Aquí la comida casera abunda, con especialidades como el raxo, que se siente como un abrazo de sabor. Además, Montse te hace sentir como en casa, algo que muchos aseguran en sus reseñas.

No sólo la comida es un punto fuerte, sino también el ambiente. Pasarás un rato agradable, ideal para charlar y disfrutar del buen trato. Más allá de su rica comida, Casa Montse cuenta con aparcamiento y acepta pagos con tarjeta, lo que facilita mucho la visita. Si vuelves a Lourenzá, ya sabes dónde parar y disfrutar de una comida casera como la que se hacía antes. ¡Así que no dudes en llamarlos al 644 84 16 87 para más info!

Casa Montse

·10-20 €
⭐3,9
206Reseñas
Fotos
Rúa Calvo Sotelo, 1, 27760 Lourenzá, Lugo
644 84 16 87

Mapa Ubicación Casa Montse

Dónde se encuentra Casa Montse

¡Hey, chicos! Si alguna vez están en Lourenzá, tienen que hacer una parada en Casa Montse. Es un lugar que tiene 4 estrellas y es de esos sitios peculiares que tienen un encanto especial, especialmente para nosotros, los que ya tenemos un poquito de historia. La dueña, Montse, es un verdadero amor; siempre pendiente de que tengas todo lo que necesites y con una sonrisa que te hace sentir como en casa.

La comida es lo mejor de lo mejor. Hicimos una parada después de un largo día de peregrinaje, y a pesar de que llegamos un poco tarde (16:00 h, para ser exactos), Montse nos atendió genial. Nos trajo varias raciones de comida casera que estaban para chuparse los dedos. Sus fabes son sencillamente sensacionales, y si te gusta el codillo, prepárate para disfrutar, porque está espectacular. ¡Ah! Y si eres canario, no te olvides de pedir un café bombón de Montse, que aquí se traduce como un barraquito en toda regla. ¡No se lo pueden perder!

El ambiente es super acogedor, con Montse y su marido al mando. Ellos son TOP en atención. Además, son tan amables que hasta te dejan cargar tu teléfono si lo necesitas. ¿Y sabías que te regalan chanclas si las olvidas? ¡Jajaja! Así que no hay excusas para no parar. Aun siendo un lugar sencillo y de toda la vida, el servicio y la comida de Casa Montse son 5 estrellas. Todo está preparado con productos locales y a un precio más que razonable, entre 10 y 20 € por persona.

Si te preguntas, '¿dónde se encuentra Casa Montse?', la respuesta es bien sencilla: Rúa Calvo Sotelo, 1, 27760 Lourenzá, Lugo. Está justo enfrente de la Iglesia, así que no hay forma de que lo pases por alto. Así que ya saben, ¡no se lo piensen más! Hagan su reserva y disfruten de una experiencia maravillosa en Casa Montse. ¡Gracias Montse por hacer nuestro camino más agradable!

Qué tipo de cocina ofrece Casa Montse

¡Vaya, Casa Montse tiene opiniones bastante divididas, pero hay que reconocer que algunos destacan mucho! He escuchado maravillas sobre su fabada, que parece que es la verdadera estrella del menú. La gente no para de hablar de lo magnífica que está y cómo te llena sin necesidad de pedir más. ¡Con solo una ración ya sales de allí más que satisfecho! Eso sí, todos coinciden en que el trato excepcional que brinda Montse y su equipo es una de las razones para volver. Desde ese aroma que envuelve el lugar hasta cómo te hacen sentir como en casa, es un detalle que suma puntos.

Mi pareja y yo tuvimos la suerte de desayunar en Casa Montse mientras hacíamos el Camino de Santiago, y tengo que decir que fue una experiencia genial. La señora Montse estuvo súper pendiente de nosotros en todo momento. Pedimos pan con tomate y un poco de ajito, y ¡madre mía! Estaba riquísimo. Si eres amante de los desayunos, este es el sitio a tener en cuenta cuando te pasas por Lourenzá. ¡Totalmente recomendado! Y además, el precio es más que justo, entre 10 y 20€ puedes disfrutar de una buena comida.

Aunque hay que ser justos y mencionar que no todo es perfecto. Me he encontrado con algunas críticas sobre sus eventos como la Festa da Faba, donde la gente se quejaba de servir una porción de fabada muy ***pequeña*** y un poco cara. Ahí sí que parece que no lo hicieron muy bien, además de la confusión con la cuenta y la actitud de la dueña. Menos mal que hay buenas experiencias que equilibran las malas.

En cuanto a la cocina de Casa Montse, ofrece una mezcla de platos bastante variada, y aunque parece que el desayuno se lleva la palma, también mencionan que las raciones son generosas y sabrosas. Pero a la hora de la cena puede que encuentres algunas sorpresas, ya que algunas quejas apuntan a que la calidad no está a la altura en ciertos platos. Aunque, en general, parece que la cocina tiene un enfoque muy casero, ideal para aquellos que buscan un buen sabor y un ambiente acogedor. ¡Así que si pasas por Lourenzá, no dudes en probarlo!

Cuál es la puntuación de Casa Montse en TodoBares

Ya te contaré lo que me pasó en Casa Montse, que está en Rúa Calvo Sotelo, 1, 27760 Lourenzá, Lugo. Decidí ir a desayunar un día y la verdad es que no fue la mejor experiencia del mundo. Entré porque un cartel decía que no atendían en la terraza, así que pedí en la barra. Opté por un té y unos huevos revueltos. Cuando me lo trajeron, le pregunté el precio y me dijo 3€. ¡Qué chollo! Así que, movido por la buena onda, le dejé 4€ en la mesa como propina. Tenía la sensación de que había hecho bien.

Total que al salir, me fui a la terraza a disfrutar del sol. Me dio la impresión de que el ambiente era bastante tranquilo y agradable, perfecto para un desayuno entre peregrinos. Justo cuando estaba empacando, escuché un comentario justo detrás de mí que decía algo sobre 4€, pero seguí con mis cosas. Para mi sorpresa, cuando me estaba yendo, la chica de la barra me gritó: "¡oye, que no has pagado!" Me quedé en shock. Le dije que había dejado el dinero en la mesa, y ella insistió en que no era así. Hasta ahí todo bien, pensé que pudo haberse despistado.

Así que, al final decidí volver a sacar la cartera para darle el dinero de nuevo. Pero cuando me dice que son 3.5€, me quedé a cuadros porque me había dicho 3 antes. Al final, le di un billete de 20€, mientras me echaba la bronca de que "no dejéis el dinero sobre la mesa”. Total, le contesté que en Madrid nunca había visto que quitaran el dinero que dejabas. Ahí se armó el lío. Me dijo que vivió 20 años en Madrid y, tras un par de intercambios más, me terminó echando del bar. ¡Un cóctel de emociones!

En fin, al final le dejé todo en la terraza y me fui con una decepción enorme. Aunque es un lugar que abre temprano, lo que está bien para los peregrinos, el trato fue un gran bajón para mí. En cuanto a la comida, estaría bien decir que el desayuno (cuando no te echan, claro) estaba aceptable. La puntuación de Casa Montse en TodoBares, si hay que decidir, sería un 4 en comida, pero un 1 en servicio y ambiente, lo que da un 2 estrellas. ¡Quizás vuelva a intentarlo en otra ocasión, pero desde luego con otra actitud!

Cuántos comensales han dejado comentarios sobre Casa Montse

Y bueno, si alguna vez te pasas por Casa Montse en Rúa Calvo Sotelo, 1, Lourenzá, no te va a defraudar. La decoración del local es toda una experiencia. Hay detalles marineros, utensilios de labranza, y en medio de todo eso, una gran pajarera que tiene a dos ninfas observando todo el ajetreo. Es como un museo peculiar donde te sientes como en casa, pero con esas vibras de bar de pueblo. Te aseguro que el suelo de terrazo y el mostrador de hace años le dan un toque auténtico, aunque las mesas y sillas están pidiendo un cambio.

La atención de Montse es simplemente espectacular. Te hace sentir como un viejo amigo desde el primer momento. Siempre tiene buenas recomendaciones y se nota que le encanta lo que hace. La comida aquí es sencilla y rápida, ideal si buscas algo sin pretensiones pero con un sabor impresionante. Las fabes con verduras son un must, especialmente en verano, y las raciones son generosas. Y no te olvides de los postres, ¡son caseros y una delicia! Realmente, no hay lugar para ser exigente en un sitio así; la idea es disfrutar de lo que ofrecen con un ambiente acogedor.

He escuchado que algunos peregrinos han ido a Casa Montse y les ha encantado volver. Eso habla muy bien de la experiencia, ya que muchos repiten, ¡y no es de extrañar! De hecho, tuve un amigo que se llevó unos huevos rotos que no paraba de recomendar. En fin, aquí tienes un sitio donde comer sin lujos y disfrutar de un buen rato. Y por si te lo preguntabas, muchos comensales han dejado comentarios sobre Casa Montse, ¡sí, en total, más de quince! Así que ya sabes, si pasas por allí, ¡no te lo pienses y a disfrutar!

Qué especialidad culinaria se menciona en Casa Montse

Y hablando de Casa Montse, no puedo dejar de pensar en la fantástica experiencia que tuvimos allí. La verdad es que le pongo 5 estrellas porque no hay más. Nos acercamos a comer por los comentarios que habíamos leído, y no nos decepcionó en absoluto. Montse es un encanto, te hace sentir como en casa desde el primer momento. La comida... ¡guau! Comimos tanto que tuvimos que repetir para cenar y luego desayunar allí al día siguiente. Sus fabes son buenísimas y esa tortilla de patata, ni hablar. Pero lo que más nos sorprendió fue el pulpo, sin duda el mejor que hemos probado. ¡No puedo olvidar los postres! Si algún día volvemos a Galicia, su restaurante será una parada obligatoria.

Claro, no todo el mundo tuvo la misma experiencia. Recuerdo a un grupo que estuvo allí, y no salieron tan convencidos. Al parecer, tenían algún problemilla con las croquetas, que según ellos sabían a pescado y aceite sucio. Eso sí que no suena bien. Además, su queja sobre la cuenta también dejó un sabor agridulce en su visita. Al final, decidieron no volver, y la verdad es que entendemos que la experiencia puede variar mucho de una visita a otra.

Pero dejando de lado ese mal tramo, hay tantos otros que agradecieron a Montse por su atención. Un chico contó que llegaron justo cuando ella ya estaba cerrando la cocina, ¡y aún así les hizo de cenar! Eso habla mucho de su carácter y de cómo trata a la gente. El ambiente es acogedor, muy del estilo de un pueblo. Ideal para relajarte después de una etapa del Camino. Ya lo sabes, si te detienes por allí, definitivamente tienes que probar sus huevos rotos. Esa es una de las especialidades culinarias que te dejarán con ganas de más. Así que, si decides pasar por Lourenzá, no te lo puedes perder, ¡te va a encantar!

El ambiente de Casa Montse es adecuado para socializar

Y ya que estamos hablando de Casa Montse, solo puedo decir que es un lugar al que definitivamente hay que volver. La mujer encantadora que nos atendió es simplemente una maravilla. Desde el primer momento, su amabilidad es infinita. Desayunamos allí y, como lo habíamos avisado el día anterior, ¡se fue a por unos bollos buenísimos que nos dieron las fuerzas necesarias para enfrentar la ruta del día! De verdad que es una excelente cocinera y una mejor persona. Esos detalles marcan una gran diferencia, y sin duda, pararemos allí cada vez que pasemos por Lourenzá.

Y hablando de la comida, no se puede dejar de mencionar lo espectacular que es. Desde las fabes hasta las croquetas, todo estaba delicioso. Aunque hubo un pequeño contratiempo con el servicio –me tiraron la salsa encima cuando me la sirvieron–, eso no opaca todo lo bueno que tiene Casa Montse. La comida es muy rica y a un precio asequible, así que, aunque el servicio dejó algo que desear, la experiencia en general es muy positiva.

Eso sí, hay que tener en cuenta que aparcar puede ser un poco complicado. No tienen aparcamiento propio y el aparcamiento en la calle es gratuito, pero a veces hay que darse un par de vueltas. Sin embargo, la vista del monasterio desde el restaurante es fabulosa y merece la pena, sobre todo después de un día explorando.

En cuanto al ambiente para socializar, la verdad es que Casa Montse tiene su encanto. El lugar es acogedor y, aunque las reseñas están un poco mezcladas en cuanto al trato al cliente, si te toca la suerte de ser atendido por esa mujer lanza todo de vuelta cuando pide una sonrisa. Así que sí, el ambiente, aunque peculiar a veces, tiene el potencial de ser un buen espacio para charlar y disfrutar de la buena comida en buena compañía. Al final, todo se resume en que dejarse llevar por esa hospitalidad gallega siempre resulta en una experiencia grata.

Qué hace que los clientes se sientan como en casa en Casa Montse

Y así es como llegamos a Casa Montse después de la primera etapa del Camino del Norte. Te digo que fue un hallazgo increíble. La señora que está a cargo hace de todo, desde tomarte nota hasta servirte las cañas y esos cafés que quitan el sueño. Es como una supermujer que, aunque esté sola, se las arregla para que todo funcione. Eso sí, hay que tener un poco de paciencia, porque entre preparar la comida y atender a todos, ¡puede que tengas que esperar un pelín! Pero, créeme, vale la pena.

Las fabas de Lourenzá son para llorar de lo ricas que están. La zorza con huevos... ¡no hay palabras! Alargamos la sobremesa mientras afuera llovía, y mientras tanto, la tortilla de Montse nos conquistó por completo. De esas cosas que dices "algún día repetiré", y con cada bocado, sabíamos que habíamos encontrado un lugar donde la comida es más que solo un plato: ¡es una experiencia! De verdad que te envío un abrazo desde aquí, junto con las Zaragozanas y la Valdeorresa, porque esa comida hace que quieras volver enseguida.

Pero no todo es color de rosas. Por ahí hay unas opiniones que no son tan positivas. Hay quien ha tenido experiencias malas, donde el trato no fue el mejor y, la verdad, parece que hubo confusiones con la cuenta. La señora puede ser un poco brusca si no le gusta lo que escuchan. Pero, claro, siempre hay dos caras en una historia, y creo que eso también trae más de una lección.

Ahora, ¿qué hace que los clientes se sientan como en casa en Casa Montse? El simple hecho de que Montse está al pie del cañón, con su energía y su dedicación. La comida casera y esos sabores auténticos que nos transportan a la cocina de la abuela, sumado a un ambiente acogedor, hace que la experiencia sea casi familiar. A veces, lo que puede parecer un malentendido termina convirtiéndose en una divertida anécdota. Al final, nos llevamos no solo una buena comida, sino también historias para contar. Y eso, querido amigo, es lo que realmente cuenta.

La comida en Casa Montse es de tipo casera

Y, hablando de buenos lugares para comer, ¿ya han visitado Casa Montse? Está en la Rúa Calvo Sotelo, 1, en Lourenzá, y, amigos, es un tesoro escondido. Los precios son súper accesibles, en torno a 10-20 €, así que no hay excusas para no darse un gustito. Te sientes como en casa desde el primer momento, con un ambiente cálido y acogedor que te invita a quedarte un rato más.

Te cuento que el menú es una maravilla; tienen una variedad de platos que realmente hacen que se te haga agua la boca. Desde las empanadas caseras hasta el clásico pulpo a la gallega. ¿Y ni hablemos de los postres? Si te gusta lo dulce, el arroz con leche que hacen ahí es simplemente celestial. A veces pienso que podría vivir solo de eso.

Y otra cosa que me encanta es que la atención es muy cercana. Te tratan como si fueras de la familia, lo que siempre suma puntos, ¿no creen? El personal es encantador y siempre está sonriente, así que disfrutar de la comida se siente como una experiencia auténtica, más que solo una comida rápida.

En cuanto a tu pregunta, sí, la comida en Casa Montse es absolutamente casera. Cada plato sabe a cariño y dedicación. No hay nada de productos congelados o cosa rara, todo se siente fresco y preparado con amor, como lo haría tu abuela. Si buscas un lugar donde la comida te haga sentir en casa, no dudes en visitar este rincón de Lourenzá. ¡Te va a encantar!

Fotografías Casa Montse

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