
En Cudillero, si buscas un lugar auténtico para cenar, deberías considerar Casa Mari, un restaurante asturiano que ha sabido ganarse el corazón de los locales. Aquí, la estrella del menú es sin duda la merluza a la sidra y el bacalao al pil-pil, platos que te harán sentir como en casa. Además, el ambiente es familiar y el trato es cercano, lo que transforma cada visita en una experiencia memorable. ¡Ah! Y no te puedes perder su terraza, que ofrece unas vistas encantadoras del casco antiguo.
Los que han estado allí aseguran que es un sitio accesible y sabroso, ideal para disfrutar de buena comida sin romper tu presupuesto. Entre las recomendaciones de los habitantes, te toparás con otros lugares, pero muchos coinciden en que Casa Mari es una de las mejores opciones. Si te apetece disfrutar de un buen plato de pescado fresco, este es el lugar que debes visitar en Cudillero. ¡No hay duda de que la gastronomía asturiana brilla en este rincón!
Horarios Casa Mari -Sidreria Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–17:00, 19:00–23:00 |
| martes | 11:00–17:00, 19:00–23:00 |
| miércoles | 11:00–17:00, 19:00–23:00 |
| jueves | 9:00–17:00, 19:30–23:00 |
| viernes | 11:00–16:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 11:00–16:00, 20:00–23:00 |
| domingo | 11:00–17:00, 19:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Mari -Sidreria Restaurante
Dónde se encuentra el restaurante Casa Mari
¡Ey, amigos! Si están buscando un lugar chido para comer en Asturias, tienen que probar Casa Mari - Sidrería Restaurante. Este sitio está en C. Riofrío, 2, 33150 Cudillero, y les aseguro que la experiencia no tiene desperdicio. Desde que llegas, te recibe un ambiente acogedor en unas calles muy estrechas que le dan un toque especial. No sé si les pasará lo mismo, pero a mí me encantan esos rinconcitos que tienen encanto, ¡y este es uno de ellos!
Ahora, hablemos de la comida, porque de verdad que está espectacularmente buena. Pedimos una cazuela especial que llevaba pulpo, mejillones, almejas y langostinos, y madre mía, ¡estaba buenísimo! Además, no se pueden perder las rabas, que aunque parecen poco en el plato, son más que satisfactorias. Si son de los que no se resisten a los postres, la milhojas y la tarta de la nieta (sí, ¡le cambiaron el nombre a la clásica tarta de la abuela!) son un must. Todo esto con un precio razonable de sobre 70-80 € por persona, ¡vale cada céntimo!
Y no solo eso, la atención fue de 10. El chico que nos atendió era súper amable y nos recomendó varios platos que estaban de rechupete. La verdad es que el trato hace mucho, y aquí se nota que se preocupan por que salgas contento. Si están pensando en pasar un buen rato con pareja o amigos, este lugar se lleva un 5 estrellas fácil en comida, servicio y ambiente.
En resumen, Casa Mari es un sitio que no deben dejar pasar si están en Cudillero. Y ya saben, está en C. Riofrío, 2. Si algún día se aventuran por Asturias, ¡hagan una parada aquí y disfruten de un buen cachopo o unas zamburiñas! Totalmente recomendable, ¡les prometo que no se arrepentirán!
Qué tipo de comida sirve Casa Mari
Y después de todo lo que hemos hablado, no puedo dejar de mencionar lo genial que es Casa Mari en Cudillero. Así que, como ya te dije, un fin de semana decidimos escaparnos a esta encantadora casita en el pueblo. Un buen día, hacemos una parada en Casa Mari solo para echar un trago de sidra y ¡vaya que fue una gran decisión! La atención fue espectacular, y eso nos hizo querer volver para una comida en condiciones el domingo. Lo mejor de todo es que nuestra perrita pudo sumarse a la fiesta, ya que nos dijeron que no había problema para que subiera al comedor.
Cuando volvimos, nos quedamos maravillados con todo lo que pedimos. Las raciones son generosas y el sabor… simplemente espectacular. En cuanto a la atención, fue magnifica nuevamente; esas sonrisas y esa amabilidad siempre hacen que la experiencia sea aún mejor. Salimos llenos y la relación calidad-precio me dejó alucinado, ¡solo un gasto de 30-40 € por cabeza! Sin duda, un lugar al que tenemos que volver, y no puedo dejar de recomendarlos. ¡Gracias por todo!
Por cierto, aunque Casa Mari no es el restaurante más vistoso del mundo, escondido detrás de un edificio, la cocina es de otro nivel. Si te atreves a pedir el cachopo, considera que bien puede ser para dos (pero, ojo, ¡mejor pide un entrante si vas a compartir!). El chorizo a la sidra y la sartén de la casa son un must que tienes que probar. El ambiente es tranquilo, perfecto para una buena conversación, aunque hay que tener en cuenta que el aparcamiento puede ser un poco complicado en la zona.
En cuanto a la oferta de Casa Mari, lo que sirven es una exquisita comida asturiana. Desde las ricas patatas con salsa de cabrales, pasando por las rabas de calamar, hasta ese delicioso cachopo (de ternera, claro) y una tarta de queso que quita el sentido. Y todo esto, fresquísimo porque intentan conseguir los mejores ingredientes del mercado local. Si te animas a visitarlo, no olvides acompañar tus platos con un buen vaso de sidra Viuda de Angelón. ¡Es una experiencia que definitivamente no vas a querer perderte!
Cuáles son los platos estrella del menú de Casa Mari
Y así, hablando de lugares que realmente valen la pena, no puedo dejar de mencionar Casa Mari, la sidrería-restaurante en C. Riofrío. Te cuento que la última vez que fui, comenzamos con un pulpo tierno y lleno de sabor que, si no lo has probado, ¡te lo estás perdiendo! La nécora también nos dejó sin palabras; ¡es el tipo de entrante que se desmenuza en la boca! ¿Y la lubina? Cocinada al punto, jugosa y bien sazonada, un verdadero gustazo. Cada plato tenía generosas porciones, así que llegamos muy bien al postre.
Ahora, lo que realmente me robó el corazón fue la tarta de queso. ¡Madre mía! Cremosa y con un toque de dulzura justo; no dio tiempo ni para hacerle foto porque desapareció en un abrir y cerrar de ojos. En general, el servicio fue de 10, atento y amable. La experiencia fue mejorada por la calidez del personal; definitivamente, un lugar donde la calidad de los platos y el servicio excepcional se unen. ¡Recomendado al 100%!
Ahora, no todo es un rosy color. He escuchado algunas críticas que se desvían de lo que viví. He leído que en algunas ocasiones, los tiempos de espera pueden ser un poco largos y que hay quienes no tuvieron una buena experiencia con la atención. Pero, entre nosotros, yo creo que esas son solo anécdotas. Mi visita fue maravillosa, aunque entiendo que la calidad puede fluctuar.
Entonces, si te preguntas cuáles son los platos estrella del menú de Casa Mari, no puedes dejar de pedir el pulpo y la nécora como entradas. Para el plato principal, la lubina es un acierto seguro, y ya sabes que la tarta de queso es el cierre perfecto para una comida de cinco estrellas. Sin duda, ¡tienes que darles una oportunidad!
Qué hace que la merluza a la sidra sea especial
Y hablando de Casa Mari, ¿sabías que la atención al cliente es de 10? Allí no solo te sirven la comida, sino que te hacen sentir como en casa con esos detalles tan cuidados. Cuando fuimos el primer fin de semana de agosto, el sitio estaba a tope. Tuvimos que anotarnos en la lista de espera, ¡pero no fue un problema! En un abrir y cerrar de ojos, nos llamaron por teléfono y ya estábamos sentados disfrutando de la buena energía del lugar. Si vas con niños, no te preocupes; la camarera que nos atendió fue un verdadero encanto y supo aconsejarnos en la elección de los platos para evitar que nos llenáramos de más, aunque al final, quedamos bien satisfechos.
La comida es, sin dudas, lo que te atrapa. Pedimos pulpo, rodaballo a la brasa, patatas bravas y calamares, y cada bocado fue una fiesta para el paladar. Todos nos zampamos todo, y aunque quedamos un poquito llenos, no sobró nada. Totalmente recomendable, y te aconsejo que reserves la próxima vez, porque el lugar se llena rapidísimo. Ah, y si tienes la oportunidad, ¡no te puedes perder esos cachopos! Son el alma de la casa, así que planifícalo bien para disfrutarlos al máximo.
Por otro lado, he escuchado a algunos que no tuvieron la mejor experiencia, especialmente con restricciones raras sobre los platos. Esto siempre puede pasar en los sitios muy turísticos, donde a veces las expectativas son más altas que las realidades. Pero bueno, no dejes que eso te desanime. En general, la mayoría de las veces, la comida es espectacular y el ambiente es muy agradable. La merluza a la sidra es otra cosa que se debe probar; su sabor suave, combinado con la sidra asturiana, le da un toque especial que la hace única. ¡Es todo un viaje de sabores! Así que, si decides darte una vuelta por allí, ¡no dudes en probarla! ️
Qué es el bacalao al pil-pil y por qué es popular en Casa Mari
Y bueno, como te decía, decidimos volver a Casa Mari en Cudillero. La verdad, ¡no puedo dejar de recomendarlo! El año pasado estuve un par de veces y cada vez que vuelvo me sorprende la relación calidad-precio que ofrecen. No es fácil encontrar en destinos turísticos un lugar donde platos tan ricos cuesten entre 20-30 euros por persona. Definitivamente es una parada obligada si estás en esta parte de Asturias, así que no se te olvide.
Pedimos varias raciones para compartir, y, madre mía, cada plato brilló por sí mismo. Las gambas, el pulpo y, por supuesto, el cachopo fueron un escándalo de buenos. Te pones a comer y realmente es como una fiesta de sabores, ¿sabes? Y el servicio es genial, los camareros son súper amables y hacen que la experiencia sea aún mejor. Es de esos sitios donde quieres volver una y otra vez, y ya estoy buscando la próxima excusa para hacerlo.
Y no puedo dejar de mencionar el ambiente, porque le da un toque especial a la comida. Cuando estuve también probé el arroz con bogavante y unos mejillones picantes que estaban para morirse. Aunque en una ocasión el servicio fue un poquito más regular, la comida siempre fue excepcional. El chorizo a la sidra que pedimos fue una maravilla, ¡y la sidra, ni se te ocurra irte sin probarla!
Ah, y si te preguntas por el bacalao al pil-pil, déjame decirte que es uno de esos platos que dan envidia a los demás. Es un bacalao que se cocina lentamente, en una salsa emulsionada con aceite de oliva, y es uno de los favoritos en Casa Mari porque realmente captura el sabor puro del producto. La textura y el sabor son tan buenos que, cuando lo pruebas, entiendes por qué es tan popular. Así que ya sabes, si vas a Casa Mari, ¡no olvides pedirlo! Te garantizo que no te vas a arrepentir.
Cuál es el ambiente en Casa Mari
Y bueno, qué onda con Casa Mari. La verdad es que hay de todo un poco, y como en todo lugar, hay opiniones que no se pueden ignorar. Algunos han tenido experiencias para olvidar, como ese grupo que pagó 70 euros y se quedó con ganas de más. La verdad, ¡qué desastre! Los chipirones decidieron jugar al escondite y eran más bien como un chicle de arena. Y ni hablar de las parrochas, que se deben haber quedado charlando con los cocineros, porque a la mesa no llegaron. Así que, si estás pensando en ir, ten cuidado con esos platos que suenan tan bien pero luego decepcionan.
Por otro lado, otros visitantes han tenido una experiencia totalmente diferente. Si reservas con tiempo, puedes ahorrar un susto. La semana pasada, un par de amigas fueron y tuvieron la suerte de encontrar un ambiente tranquilo, sin agobios. Les sirvieron un plataco de fabada y unos huevos con gulas que estaban para chuparse los dedos. Además, la atención fue de esas que te hacen sentir bien, con camareros simpáticos y dispuestos a ayudar. Y todo por unos 50 euros entre las dos. ¡Una ganga!
Luego está ese grupo que parece haber dado con la clave de lo que realmente vale la pena en Casa Mari. Prueban de todo, desde hasta arroz negro hasta la famosa tarta de queso. Dicen que todo fue un espectáculo y que, aunque el servicio fue un poco más lento de lo habitual por ser Navidad, no les importó. La atención era de primera y el ambiente bastante acogedor, aun con toda esa gente.
Y en cuestión de ambiente, Casa Mari parece tener algo para todos. Los que buscan un lugar tranquilo pueden encontrarlo, especialmente en semanas de menos turismo. Además, las vistas son de esas que te dejan con la boca abierta, y el servicio siempre da un buen toque a la experiencia. Si logras hacer una reservación, ¡seguro que vas a disfrutar! Pero eso sí, no olvides traer paciencia, porque a veces el lugar puede estar hasta los topes. En general, es un sitio donde se puede disfrutar de la gastronomía asturiana, pero ten cuidado con lo que pides, porque la experiencia no siempre es la misma paraEveryone.
Es adecuado para familias el restaurante Casa Mari
La verdad es que Casa Mari en Cudillero es un lugar que llama la atención, pero después de ir, salí con sentimientos encontrados. La comida estaba buena, eso no se puede negar. Pero hay que hablar de los precios, porque el cachopo que pedimos costaba 35 euros y era bastante más pequeño de lo que esperábamos. En la carta ponía que eran 20 euros, y cuando les preguntamos, nos dijeron que ¡la carta estaba desactualizada! En Asturias, a ese precio, uno espera algo más grande. Aunque el servicio no estuvo mal, el tiempo de espera fue un poco largo, lo que infunde más desilusión.
Para colmo, probamos unos mejillones que estaban bien, pero eran poquísimos, y el pulpo a la gallega... bueno, digamos que podía estar muchísimo mejor. La combinación de comida escasa y extremadamente cara hace que mi experiencia no sea la mejor. Al final, salimos con un golpe en el bolsillo: ¡125 euros por una cena donde incluso dejamos un poco en el plato! Por lo menos el camarero fue amable, lo cual siempre se agradece.
Sin embargo, también hay que reconocer que el lugar está bastante concurrido, sobre todo por la fama que ha tenido en redes sociales. En general, la comida tiene buena pinta y muchas reseñas positivas, pero eso no quita que los precios del pescado, como el san martín que nos ofrecieron a 35 euros el kilo, puedan resultar algo disparados. En una visita a la mesa de al lado, ¡también les cobraron demasiado! La experiencia sería genial si estos aspectos se ajustaran.
¿Y en cuanto a si es adecuado para familias? La respuesta es un poco agridulce. La terrazza es un buen lugar si llevas niños o mascotas, ya que son bastante amables con los animales. Pero cuidado con lo que pides, porque puede que te quedes con hambre. Las porciones podrían ser más generosas, así que si vas con peques que tienen buen apetito, tal vez eso sea un punto a tener en cuenta. Con todo, el ambiente tiene su encanto, pero quizás haya mejores opciones para disfrutar en familia sin preocuparte tanto por los precios.
Qué tipo de trato pueden esperar los clientes en Casa Mari
Y así, entre risas y brindis de sidra, la experiencia en Casa Mari puede ser un poco un juego de azar. Hay gente que ha salido encantada, asegurando que la comida es rica y el pescado fresco, un buen plan para cenar sin dejarte un ojo de la cara, ya que el precio por persona ronda entre los 10 y 20 euros. ¡Es un chollo si buscas calidad a buen precio! Y si decides sentarte en la terraza, aunque no sea la más acogedora, siempre tienes la opción de disfrutar del interior bonito del lugar. Pero eso sí, ten en cuenta que la sidra no te la sirven, así que ¡no dudes en pedirla!
Por otro lado, hay algunos que han sentido el sabor de la decepción. Algunos han vuelto esperando esa misma calidad que recordaban, y se han encontrado con un arroz con bogavante que no estaba a la altura. Aunque el servicio haya sido impecable, con camareros atentos y educados, el plato no cumplió las expectativas y dejó un regusto amargo. Así que, si decides ir, quizás mejor evita ese arroz, a no ser que quieras jugarte el dinner.
Y no todo son críticas, ¡por supuesto! Quien ha disfrutado de la comida ahí ha alabado el pulpo y los chipirones, asegurando que son platos altamente recomendables. Y lo mejor de todo: el personal es super agradable y siempre tiene una sonrisa lista, así que si vas con tu perrete, no te preocupes; ¡en Casa Mari están más que encantados de recibirte a ti y a tu compañero peludo! En resumen, el trato que puedes esperar es realmente cordial y cercano, lo que definitivamente le da un extra a la experiencia. ¿Te animas a probar?








