
Casa Bacho es ese sitio que te va a encantar si andas por Lué, Asturias. La decoración es guapísima; una mezcla de lo tradicional y lo moderno, con una atmósfera súper acogedora que te hace sentir como en casa. Puedes disfrutar de una comida en su terraza, que está bajo un hórreo típico asturiano, ideal para tomar un vermú o relajarte mientras saboreas delicias locales. Además, tiene un parking propio, así que no te preocupes por dónde dejar el coche.
La comida es otro nivel, sobre todo el arroz con leche y el helado, que son imperdibles. La atención es impecable; el personal es realmente amable y se nota que les gusta lo que hacen. Si buscas un lugar con una buena vibra y comida rica, Casa Bacho es una excelente opción, ¡y si llevas a tu mascota, mejor aún, es pet friendly! No olvides hacer tu reserva al +34617997204 si quieres asegurarte un buen sitio para disfrutar de esta experiencia gastronómica en un entorno tan encantador.
Horarios Casa Bacho
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–20:00 |
| martes | 11:00–18:00 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:00–20:00 |
| viernes | 11:00–23:30 |
| sábado | 11:00–23:30 |
| domingo | 11:00–19:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Bacho
Dónde se encuentra Casa Bacho
¡Hola, foodie! Si estás buscando un lugar donde comer bien en Asturias, Casa Bacho en Lué nº 37, 33340 es un must que no puedes dejar pasar. Desde el momento en que llegas, sientes el ambiente acogedor y el cariño con el que se prepara cada plato. La primera vez que fuimos, llamamos para hacer una reserva, pero estaba todo completo. Afortunadamente, nos ofrecieron un hueco a última hora de la mañana y, sinceramente, mereció la pena la espera. Hacía mucho tiempo que no comíamos tan bien.
Los platos, ¡madre mía! Pedimos un pote asturiano que estaba de rechupete, el cabrito que literalmente se deshacía en la boca, y de postre, un soufflé que se preparaba al momento. Todo eso lo disfrutamos en el patio exterior, ¡debajo de un hórreo asturiano! Si eres amante de las vistas y la buena comida, este es tu sitio. La dueña es un encanto y te hace sentir tan a gusto que en vez de querer irte, querrías quedarte a vivir ahí. Además, ¡no te olvides de los arroz y las bravas que se quedaron en nuestra lista de deseos para la próxima vez!
Hablando de volver, es muy probable que lo hagamos. La atención al cliente es inmejorable. En nuestra visita, disfruté de un arroz con pulpo que me dejó sin palabras, y la cebolla rellena de bonito fue toda una sorpresa. Con precios entre 20-40 € por persona, ¡es una inversión que vale la pena! Y si tienes perro, no te preocupes, en Casa Bacho son pet-friendly, así que ¡puedes llevártelos sin problema!
Así que ya sabes, si te preguntas “¿dónde se encuentra Casa Bacho?”, sólo tienes que ir a Lué, nº 37, 33340, Asturias. ¡Prepara tu reserva y vive la experiencia de la buena mesa asturiana! ¡Nos vemos la próxima!
Qué tipo de decoración tiene Casa Bacho
Así que, después de todo lo que os conté, tengo que deciros que Casa Bacho es uno de esos lugares que no puedes dejar pasar si estás en Lué. La primera vez que fui, no podía creer la calidad de la comida. Las patatas bravas son un must, y ni se hable de la tarta de queso, está para rebañar el plato. Ah, y si tienes la oportunidad de reservar debajo del hórreo, ¡no lo dudes! Es una experiencia única que hace que la cena sea aún más especial. El ambiente te hace sentir como en casa, y la atención del personal es increíblemente cercana y amigable.
Recuerdo que fui con unos amigos y llevamos a nuestros perritos, y la verdad, no tuvimos ningún problema para entrar. ¡Eso siempre suma! También probamos las croquetas y el arroz negro, y wow, las croquetas eran súper cremosas y el arroz tenía un sabor que se te quedaba grabado en la memoria. Y el suflé de avellanas… ¡ni os cuento! No sabíamos si volver a pedirlo o ahorrarlo para otro día, pero al final nos rendimos. Simplemente, ¡tenéis que probarlo! Además, el trato de las camareras fue de lo más amable, te hacen sentir como si estuvieras en casa.
La decoración del restaurante juega muy a favor. El lugar es precioso, con una combinación de elementos modernos y tradicionales que lo hacen acogedor. La terraza está muy bien decorada, ideal para comer al aire libre. Y por dentro, el ambiente es igualmente cálido y acogedor, perfecto para una cena en grupo o una velada romántica. Así que si acabas en Casa Bacho, asegúrate de disfrutar no solo de la comida, sino también de cada rincón del lugar. ¡Volveré seguro!
Es el ambiente en Casa Bacho acogedor
Y ya que estamos, no puedo dejar de hablar de Casa Bacho, el restaurante que está en Lué, nº 37, 33340, Asturias. ¡Es como un tesoro escondido! La casona típica asturiana te da esa sensación de calidez y confort desde el momento en que entras. La sonrisa de la camarera te recibe y es todo un derroche de simpatía. Si estás buscando un lugar donde se sienta esa hospitalidad genuina, aquí lo tienes. Les aseguro que la comida está cuidada al detalle: la lengua asada y el estofado de jabalí son un auténtico manjar que querrás recordar.
Hablando de delicias, no puedo dejar de mencionar el pescado. En mi primera visita, disfruté de una lubina a la espalda que estaba muy bien, aunque a mi marido le hubiese gustado más con ese ajo cortadito que tanto le encanta. ¡Pero no todo es pescado! El pote asturiano fue todo un hit y mi nuera estaba encantada. Y para cerrar con broche de oro, ese arroz con leche y helado. Solo de pensarlo se me hace la boca agua. Esos postres son un must si te gusta endulzarte el día.
En cuanto a las reservas, les recomiendo hacerlo con antelación. Este lugar ha ganado su fama bien merecida con esos cinco estrellas en comida, servicio y ambiente. Además, es un restaurante dog friendly, así que Trufa y su hermanita pueden acompañarte. ¡No olvides llevar un buen amigo peludo para disfrutar juntos!
Y para acabar, ¿es el ambiente en Casa Bacho acogedor? Totalmente. Te sientes como en casa, pero con el añadido de una decoración guapísima y un comedor donde puedes relajarte. Tienen un hórreo acondicionado para comer al aire libre y hasta un pequeño porche para tomar algo antes de empezar la comida. La atención del personal, tanto de Carla en el comedor como de Carlos en la cocina, hace que todo sea aún más especial. Es una experiencia que quieres repetir, así que ¡anima a tus amigos para que vengan contigo!
Puedo disfrutar de la comida en una terraza
Ya sabes que a veces te encuentras joyas escondidas, ¿no? Pues Casa Bacho es una de esas. Ubicado en el corazón del encantador pueblo de Lúe, este maravilloso restaurante rural tiene una atmósfera que te hace sentir como en casa. Con madera por todas partes y techos altos, es el lugar perfecto para relajarte y disfrutar de una buena comida. Además, ¡tienen dos terrazas! La de la entrada es más pequeña y coqueta, pero la otra, justo debajo del horreo, es bastante más amplia y ideal para disfrutar de una comida al aire libre con vistas al pueblo.
Si hablamos de la comida, prepárate para una experiencia que no olvidarás. La propuesta gastronómica es sabrosa y muy atractiva. Las croquetas son todo un clásico y los calamares, exquisitos. Si tienes antojo de carne, el cabrito es simplemente espectacular. El paté podría mejorarse en la textura, pero te aseguro que el sabor es de 10. Y no te olvides de elegir entre el pan de trigo o maíz; ambos son un acompañamiento perfecto para cada plato. ¡Y para beber, puedes optar por sidra Fran o un buen vino!
Aunque tiene una nueva dirección desde hace unos meses, el lugar ha mantenido su esencia. El ambiente todavía recuerda a los antiguos chigres asturianos, y el trato del personal es super amable y profesional. La atención es de 5 estrellas, y ya que estamos, el servicio también se lleva un 5. En cuanto a los precios, puedes disfrutar de una comida deliciosa entre 20 y 40 euros, dependiendo de qué tan hambriento estés.
Y si te estás preguntando si podrás disfrutar de la comida en una terraza, la respuesta es un rotundo sí. Con esos dos espacios al aire libre, definitivamente tendrás donde elegir. El ambiente es más que agradable, y nada se compara con disfrutar de un buen plato mientras tomas un vermut o una cerveza bajo el cielo asturiano. Así que, la próxima vez que busques un lugar acogedor donde comer, ya sabes dónde encontrarlo. ¡No te lo pierdas!
Qué es un hórreo y cómo se relaciona con Casa Bacho
¡Qué maravilla de experiencia tuvimos en Casa Bacho! Cinco estrellas y no es para menos. Desde que entramos, nos sentimos como en casa. La mezcla de un ambiente acogedor y típico asturiano creó el escenario perfecto para disfrutar de una comida increíble. Para empezar, el guiso de setas fue una auténtica revelación. Si estás pensando en visitarlos, no puedes dejar de probarlo. Y ni qué decir de la lengua curada con chimichurri, el cabrito guisado y el arroz con carrilleras y setas. ¡Todo estaba brutal! Al final, para endulzar la tarde, el helado almendrado que hacen ellos y el arroz con leche fueron la guinda del pastel. Sin duda, volveremos a repetir, ¡hay que probar los pescados la próxima vez!
Además, el servicio es de 10. El equipo es súper amable y te hacen sentir bienvenido desde el primer momento. Nos sorprendió también que pudimos disfrutar de la comida con nuestro perrete dentro del local. Ya lo sabes, ¡en Casa Bacho son flexibles y están para hacerte sentir como en casa! Si te apetecen unos sabores asturianos, su menú no es extenso, pero cada plato es una joya. La calidad se nota, y el ambiente hace que todo sea aún mejor.
Y hablando de cosas asturianas, ¿te has preguntado alguna vez qué es un hórreo? Es una construcción típica de la región, utilizada para almacenar grano y protegerlo de la humedad y los animales. En Casa Bacho, se respira esa esencia rural asturiana, y aunque no tienen un hórreo en sí dentro del restaurante, su ambiente y decoración evocan ese encanto local. Es ese respeto por las tradiciones lo que hace que tu experiencia gastronómica allí sea aún más especial. ¡No dudes en visitarlos, seguro lo recomendarás a tus amigos!
Qué tipo de comidas se destacan en Casa Bacho
Y, mira, déjame decirte que Casa Bacho es realmente un lugar encantador. Desde que llegas, el ambiente te atrapa con su decoración rústica y las mesas acogedoras que están bajo el horreo. La terraza es simplemente perfecta para disfrutar de una comida al aire libre, ¡a mí me encantó! Cada rincón parece tener su propia historia, y la atención es de 5 estrellas. No solo eso, la carta, aunque pequeña, tiene lo justo y necesario para que elijas con acierto. Es de esos sitios donde agradecerás que no haya mil opciones, porque cada plato está cuidado al detalle.
Y hablemos de la comida, porque ¡vaya espectáculo! Comimos unos mejillones en escabeche que estaban para quitarse el sombrero, y el arroz con pulpo se deshacía en la boca; verdaderamente una delicia. Las croquetas de setas fueron, sin duda, las mejores que he probado. Cada bocado era pura felicidad… y hasta el pan que te sirven es excepcional, ¡no es broma! En Casa Bacho, no hay fallo en ningún plato. Yo salí convencido de que tenía que volver, solo para repetir esas croquetas crujientes por fuera y cremosas por dentro.
La atención es otro punto a destacar, porque no solo son amables, sino que también se preocupan por las opciones sin gluten y tienen todo el cuidado con los alérgenos. ¡Un lujo! Y el precio por persona ronda entre 30-70 € dependiendo de lo que pidas, y te aseguro que merece cada euro. Además, hay aparcamientos gratuitos, así que puedes disfrutar sin preocupaciones.
¿Y qué tipo de comidas se destacan en Casa Bacho? La tradición es la reina aquí. Desde guiso de cordero con patatas, hasta los clásicos callos y cabrito, todo sabe a casa, pero con ese toque moderno que lo hace especial. Hay tanto pescado como carne que vale la pena probar, pero definitivamente los mejillones, las croquetas y el arroz con pulpo son imperdibles. Te dejo este dato: creo que lo mejor que se puede decir de un sitio es que cuando te vas, ya estás pensando en cuándo volver. ¡Y en Casa Bacho, eso se cumple a la perfección!
Cuál es el postre más recomendado en Casa Bacho
Y no os olvidéis del entorno que rodea a Casa Bacho. El restaurante está situado en una zona rural tranquilísima, lo que lo hace perfecto para desconectar un rato. Además, el local es realmente bonito; ¡imagina comer en una terraza justo debajo de un horreo! La experiencia de almorzar ahí, con esa vista, no tiene precio. De verdad, es un lugar que enamora a simple vista.
Hoy, como os contaba, comimos un almuerzo típico que no podía fallar: picadillo y una ensalada completa que estaba de rechupete. La carta puede ser breve, pero todo lo que ofrecen está seleccionado con mucho cariño. Si te gusta el cordero, no dudes en probar el guiso; es una auténtica delicia. Y no solo eso, si tienes un buen apetito, el pote de toda la vida es otra opción imbatible. ¡La comida es de 5 estrellas, sin duda!
Y hablemos de postres… ¡madre mía! La selección es increíble. Entre todas las tartas, nos decantamos por la de turrón, que estaba para morirse de rica. Recomendada 100%. Sin embargo, he oído maravillas de la tarta de queso, así que no está de más preguntar por ella cuando vayáis, sobre todo si queréis hacer comparativa. El helado casero también tiene su magia, y combinado con las antiguas decoraciones del lugar, lo hace sentir aún más especial.
Si alguna vez estás cerca de Lué, te aseguro que Casa Bacho es una parada obligatoria. Da igual si vas de paso o si te quedas más tiempo por la zona, el ambiente, el servicio y la comida son dignos de recordar. La atención es de 10, con Carla desbordando energía y cariño. ¡Es un lugar que deja huella!
Casa Bacho ofrece opciones para personas con mascotas
Si te estás preguntando dónde comer algo rico y disfrutar de una buena conversación, Casa Bacho es el lugar ideal. La otra tarde, comimos allí un domingo con unos amigos y, por supuesto, ¡nuestros perros también nos acompañaron en la terraza! La experiencia fue de lo más maravillosa: nos pedimos ensalada, tortilla de patatas y croquetas, y de verdad que no sabría decirte con qué quedarme porque todo estaba espectacular. Y si te gustan los postres, el arroz con leche, la tarta de chocolate y la de mojito son un auténtico must. ¡Todo buenísimo! El trato que recibimos fue inmejorable, así que sin duda, volveremos 100% seguro, y lo recomiendo sin pensarlo.
Te cuento también que es un lugar muy acogedor. Si te preocupa el precio, no lo hagas; por 10-20€ por persona, comes de lujo. La gente que trabaja allí es increíble, especialmente Carla, que nos atendió genial y se notaba que le encanta su trabajo. Probamos varios arroces y estaban riquísimos. Y no te olvides de las croquetas de marisco, ¡una delicia! Como cierre, el suflé fue un colofón perfecto a nuestra comida.
Otro punto a destacar: las patatas bravas son de otro mundo. En lo que a ambiente se refiere, el sitio está cuidado y tiene ese encanto rural asturiano que te hace sentir como en casa. Es un lugar donde la atención es casi personal.
Y sobre si Casa Bacho ofrece opciones para aquellos que no se quieren separar de sus mascotas... ¡Sí, totalmente! La terraza es pet-friendly, así que puedes llevar a tus perritos sin problema. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida y además, llevar a tu mascota contigo, Casa Bacho es el lugar perfecto. ¡Ni lo dudes!
Necesito hacer una reserva para comer en Casa Bacho
Y hablando de lugares que merecen la pena, Casa Bacho en Lué, nº 37 es, sin duda, un descubrimiento que no querrás perderte. La verdad es que llegamos un poco a ciegas, sin saber exactamente qué esperar, pero vaya sorpresa nos llevamos. Desde el primer momento, el ambiente te envuelve con una vibra súper acogedora. Si buscas un sitio donde sientas que estás en casa, aquí lo encontrarás. El ambiente, la decoración, el trato de la gente... ¡todo es un 5 estrellas!
Ahora, la comida... ¡Ay, la comida! En cuanto probamos los primeros platos, supimos que íbamos a necesitar volver. La calidad y la presentación son top, de esas que te hacen sacar el móvil para compartirlo en redes. Y no es solo lo que se ve, ¡sino también lo que se siente! Cada bocado está lleno de sabor, y eso ridículamente importante cuando buscas una buena experiencia gastronómica. Sin duda, un 5 en comida también, que se lo merecen.
Y si hablamos del servicio, no hay mucho más que decir. Los camareros son super atentos y amables, como si fueran parte de tu grupo de amigos, asegurándose de que estés más que confortable y disfrutando cada momento. En general, basta decir que Casa Bacho no es solo un restaurante, es una experiencia que deberías vivir. Un 5 tanto en servicio como en ambiente, ni te lo pienses.
Ahora, en cuanto a si necesitas hacer una reserva para comer allí, te diría que, aunque no es estrictamente necesario, ¡mejor no arriesgarse! Si quieres asegurarte un buen sitio, sobre todo los fines de semana, lo más sensato es que les llames y hagas tu reserva. No querrás quedarte sin probar todo lo delicioso que tienen para ofrecer, ¿verdad? Así que ya sabes, ¡a disfrutar y a comer bien en Casa Bacho!








