
Casa Aída es el lugar ideal si vas a Póo de Cabrales y quieres disfrutar de comida casera y productos típicos de la región. Aquí puedes probar delicias como quesos, huevos y embutidos, todo en un ambiente amigable y acogedor. Las tapas son sencillas pero buenísimas, y no te puedes perder la sartén asturiana con panceta, o la famosa tarta de queso que te dejará con ganas de más. Además, los dueños, Aida y su marido, son de esas personas que hacen que te sientas como en casa desde el primer momento.
El menú es contundente y variado, con platos combinados, tapas y bocadillos a precios muy razonables. Las porciones son generosas, y el servicio es rápido y esmerado. Si te alojas en el área, Casa Aída no solo es una parada obligada para comer, sino que también cuenta con una pequeña tienda donde puedes llevarte un buen quejigo o chorizo a la sidra a casa. En resumen, un sitio que combina la tradición asturiana con hospitalidad y buen ambiente.
Horarios Casa Aída
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–24:00 |
| miércoles | 9:00–24:00 |
| jueves | 9:00–24:00 |
| viernes | 9:00–24:00 |
| sábado | 9:00–24:00 |
| domingo | 9:00–24:00 |
| nan | 9:00–24:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Aída
Qué tipo de comida se sirve en Casa Aída
¡Hola, amigos! Si estáis de paseo por Póo de Cabrales y os apetece un picoteo, tenéis que echar un vistazo a Casa Aída, Bar de tapas. Este lugar tiene su encanto, aunque con opiniones mixtas, así que os contaré un poco de todo. Primero, lo bueno: muchos dicen que la comida es de lo mejorcito por la zona. La última vez que fui con mi pareja, pedimos un plato de cecina con queso y cebolla que estaba para chuparse los dedos, y un codillo que se deshacía de tierno. ¡Eso sí que es un plato que se disfruta!
Pero claro, no todo es perfecto. Algunos comensales han tenido experiencias bastante decepcionantes. He leído reseñas donde dicen que las croquetas no son caseras y que la tarta de queso en realidad es un flan. O sea, ¡un chasco total! Y qué decir de la torrija, que parece que llega recalentada y congelada. Además, el servicio en ocasiones no ha sido el mejor, con detalles como el baño de hombres que ni siquiera tenía seguro. Pero, bueno, ¿quién no ha tenido un mal día, verdad?
Otra cosa que merece la pena mencionar es el ambiente. Este bar es un punto de encuentro para los vecinos, lo que le da un aire muy auténtico. Es más que un bar, ya que también es una tienda donde puedes encontrar un poco de todo: productos locales, lácteos, e incluso un chorizo de jabalí que dicen que es extraordinario. El servicio suele ser rápido y la dueña, Aida, se asegura de que todos estén atendidos de la mejor manera.
Entonces, ¿qué tipo de comida se sirve en Casa Aída? Encontraréis una mezcla de tapas, platos combinados y bocadillos a precios muy razonables. Con opciones como el picadillo con patatas y tablas de embutidos que son generosas en cantidad, seguro que no os quedaréis con hambre. Además, no olvidéis haceros con un par de cervezas porque van genial con cualquier plato. ¡Así que ya sabéis, si estáis en la zona, Casa Aída puede valer la pena!
Cuáles son algunos de los productos típicos que se pueden probar en Casa Aída
Te cuento que si vuelves a Póo de Cabrales, Casa Aída es un sitio que no te puedes perder. No solo porque están siempre con buenas recomendaciones, sino porque el ambiente es súper acogedor. La última vez que fui, fuimos un grupo de 16 amigos canarios y de verdad, fue como estar en casa. Gustavo, el propietario, es un crack. Siempre te atiende con una sonrisa, y se nota que le encanta lo que hace. ¡Ya son cuatro o cinco veces las que hemos repetido! Cada vez que vamos, la comida, el servicio y el ambiente merecen esas 5 estrellas que le ponen en las reseñas. Es que estar allí es un placer.
Algunos comentarios sobre la calidad del servicio han sido un poco variados, pero en nuestra experiencia, todo fue simplemente perfecto. Nadie se quejó de nada, la tabla de quesos que compartimos estaba deliciosa, aunque en otra ocasión había comentarios de que una versión más pequeña no fue lo que esperaban. Siempre fichad a su salsa de Cabrales, te la cuento ya, porque es un manjar que no puedes dejar de probar. Ya te digo, nada de esas salsas industrializadas que se ven por ahí, aquí lo que hay es puro queso fundido. Y hablando de las raciones, son generosas a más no poder y a un precio muy accesible: entre 10 y 20 € por persona.
Si te apetece algo más contundente después de una ruta por el río Casaño, pídete chorizo a la sidra y, de postre, deja sitio para sus dulces. Cada bocado te deja con ganas de más. Eso sí, si el servicio se hace un poco lento, es porque suele ser un solo camarero para todo, pero te aseguro que la espera vale la pena. Te quedas a gusto y el buen rollo es contagioso.
Así que ya sabes, si te pasas por Casa Aída, tienes que probar la cecina con queso y, por supuesto, no se te olvide la patatas al Cabrales. Es un sitio donde cada bocado es una delicia y donde la amabilidad de Gustavo y su equipo hace que quieras regresar una y otra vez. ¡Disfrútalo!
Qué platos recomendados no me puedo perder al visitar Casa Aída
¡Ya te dije que Casa Aída es un lugar que no te puedes perder! Como bar y pequeña tienda en el pueblo de Póo de Cabrales, este sitio tiene un ambiente perfecto para disfrutar de buenas tapas y una atención excepcional. La verdad es que el trato que recibes allí es inmejorable, con un personal siempre amable y dispuesto a hacerte sentir como en casa. Y, si tienes un antojo en plena aventura, sus precios son bastante razonables, rondando entre 10 y 20 euros por persona. Un pequeño capricho que vale la pena.
Pero hablemos de la comida, porque aquí es donde Casa Aída realmente brilla. Las Patatas Al Cabrales son una delicia que no puedes dejar pasar; además, el arroz con leche es de otro mundo, ¡te prometo que es el mejor que he probado jamás! La cazuelita de patatas fritas con huevo frito, bacon y chorizo es otra maravilla que hará que tus papilas gustativas se deslicen en una experiencia total. Y, si tienes más hambre, la sarten asturiana también es una opción espectacular que se merece su espacio en tu mesa.
Mi recomendación es que, si te asomas a Casa Aída, no dejes de probar la tabla mixta, ese queso de cabrales tan famoso y, sin duda, el tarta de queso que hará que tu visita se sella en tu memoria (¡y en tu paladar!). El dueño siempre está por ahí, haciendo magia en la cocina, y el ambiente del lugar te envuelve con un toque acogedor que es perfecto para relajarte después de un día explorando el entorno. ¿Qué más se puede pedir? ¡Así que no lo dudes y planifica tu visita!
Cómo es el ambiente de Casa Aída
Ya, hablando de Casa Aída, no hay forma de evitarlo, ¡es un sitio que vale la pena mencionar! Te cuento que es un bar de tapas super acogedor en Póo de Cabrales, donde el ambiente es todo lo que necesitas después de un día de excursión. La decoración sencilla y cálida hace que te sientas como en casa, y eso es lo que a mí más me gusta. La atención de Gustavo es sencillamente espectacular; ese tipo podría ser un ser de luz —si existe, ¡casi se lo podría creer! A pesar de que el local se llena, él siempre tiene una sonrisa y un trato amable. Si estás por la zona, sus cazuelitas de patatas fritas con huevo frito, bacon y chorizo son obligatorias.
La cena en Casa Aída fue una sorpresa muy agradable; realmente no esperábamos ese nivel de cocina. Las tapas son perfectas para compartir, ¿sabes? No son raciones enormes, pero son deliciosas y el tamaño es justo para el tapeo. Yo probé el picadillo con Cabrales y patatas, y, ¡madre mía!, estaba increíble. El trato es de 10, a pesar de que en algún momento se notó que había más mesas de las que podían atender. Pero la chica que salió de la nada resolvió todo en un momentito, así que no te preocupes si esto pasa.
Por si no lo sabías, el precio promedio por persona en Casa Aída está entre 10 y 20 euros. Eso está genial, sobre todo porque la calidad de la comida y el servicio son realmente buenos. Además, el ambiente es tranquilo, lo que lo convierte en un lugar ideal si quieres relajarte con una buena copa después de explorar la belleza de Asturias. Así que ya lo sabes, si buscas un bar en Póo, Casa Aída es sin duda el sitio donde debes parar. ¡No te arrepentirás!
En cuanto al ambiente de Casa Aída, te diré que es un espacio pequeño pero muy acogedor, con un servicio amable y un toque rural que te hace sentir parte del pueblo. La decoración es sencilla, pero eso solo suma a su encanto. En resumen, es un sitio pintoresco donde, sin importar si estás en una mesa o en la terraza, siempre te sientes atendido y bienvenido. Perfecto para disfrutar de una buena cena en un espacio donde la calma y la buena onda son la norma. ¿Qué más se puede pedir?
Quiénes son los propietarios de Casa Aída
Y después de un día explorando los Picos de Europa, no hay nada mejor que sentarse en Casa Aída, ese bar de tapas que se ha convertido en nuestro rincón favorito en Póo de Cabrales. La verdad es que es un sitio tranquilo y familiar, perfecto para relajarse. La comida casera que preparan es simplemente buenísima, de verdad. La última vez nos pusimos hasta arriba con ensalada de ventresca, huevos, chorizos, patatas y panceta, y no nos olvidemos de la tarta de queso que estaba de vicio. Con un precio por persona que ronda entre 20 y 30 euros, ¡merece la pena cada euro!
Y si buscas tapas, aquí las cosas se ponen serias. Si vas a cenar por la noche, tienes que probar las tapas de quesos y embutidos, las sartenes asturianas y no puedes dejar pasar las croquetas. Pero un consejo, ¡aléjate del pastel de cabracho! Eso sí, el servicio es rapidísimo y tiene a un camarero que se llama Gustavo que es una maravilla; siempre sonriente y dispuesto a ayudarte. Aunque hay una chica que a veces parece que no tiene muchas ganas... En fin, ¡no dejéis que eso os desanime, porque el lugar lo vale! Por unos 10 a 20 euros, puedes disfrutar de una cena de tapas increíble.
Y qué decir de las recomendaciones, ¡hay tantas! Las patatas al Cabrales y el chorizo a la sidra son imprescindibles, y para los peques, tienen helados y un espacio donde pueden jugar cerca de las mesas de la terraza. A veces se siente como un pequeño paraíso familiar; puedes comer, charlar y dejar que los niños se diviertan. La atención es realmente buena, y las raciones son generosas, así que es fácil quedarse aquí un buen rato. Si planeas lo que vas a pedir, ¡te aseguro que repetirás sin pensarlo!
En cuanto a quiénes son los propietarios de Casa Aída, no tengo mucha información, pero la calidez y amabilidad del servicio te hacen sentir como en casa. Es evidente que hay un gran esfuerzo por hacer que todos se sientan bienvenidos. Acá, el ambiente lo dice todo, así que mientras estás disfrutando de tu comida, hazte a la idea de que están siempre trabajando para mantener ese espíritu acogedor que tanto nos encanta. ¡Así que no lo dudes, Casa Aída es el lugar perfecto para tu próxima visita!
Cuál es la especialidad de la casa
Siguiendo con nuestro descubrimiento en Póo de Cabrales, la Casa Aída se ha convertido en uno de nuestros lugares favoritos tras la ruta del Cares. Buscábamos un sitio tranquilo y acogedor, y lo encontramos. Desde que entramos, las vistas espectaculares de las montañas nos atraparon. Y, ni hablemos de la sidra estupenda que nos sirvieron, acompañada del queso Cabrales 5 estrellas. La verdad, quedamos con ganas de probar más de la carta, pero la delicia del Cabrales era tan buena que era complicado resistirse a pedir más. Totalmente recomendable, ¡mejor no os lo perdáis!
El ambiente es de lo más agradable. Recuerdo que había un camarero, que, aunque estaba solamente él atendiendo a todos, siempre se mostraba muy servicial y amigable. A pesar de la carga de trabajo, el tiempo de espera para que llegara la comida fue más que aceptable. Las tapas eran abundantes y estaban ricas. Además, si te animas a probar las Patatas Al Cabrales, ¡te aseguro que no te arrepentirás!
Si prefieres un plan tranquilo, sin duda este es el sitio ideal para picar algo en la terraza. El trato del personal es un 10, siempre con una sonrisa y dispuestos a hacerte sentir como en casa. Nos encantó la sensación de estar en un pueblo de encanto especial, disfrutando de esos ratos en buena compañía. La relación calidad-precio también es una maravilla, porque puedes disfrutar de todo esto por unos 10-20 € por persona.
Y, hablando de especialidades, no puedes irte sin probar la cazuelita de patatas fritas con huevo frito, bacon y chorizo, o el picadillo con patatas y Cabrales. ¡Ah! Y no olvides dejar espacio para la tarta de queso que hace Noemí; es una auténtica delicia. Si estás en Póo de Cabrales, Casa Aída es un must absoluto en tu itinerario. Te prometo que no te decepcionará.
Casa Aída ofrece opciones para llevar
Y hablando de Casa Aída, la cosa es un poco loca, ¿no? Por un lado, tienes a los que lo disfrutan bastante y hablan de comida riquísima a buenos precios, mientras que otros se han llevado una experiencia no tan agradable. Es curioso cómo puede cambiar la percepción de un lugar de un día para otro. Algunas personas han tenido que lidiar con mal servicio, incluso con discutillas entre camareros. Vamos, que no es lo que esperas cuando quieres disfrutar de un rato en un bar de tapas, ¿cierto?
Pero si te da curiosidad probarlo, hay platos que merecen la pena. La cazuelita de patatas fritas con huevo frito, bacon y chorizo es algo que no deberías dejar escapar. Y si no has probado los lameques o el picadillo con patatas y Cabrales, ¡estás tardando! Aunque el lugar puede parecer pequeño y algunos dicen que las raciones son más bien ***pequeñas***, hay quienes encuentran que el ambiente es acogedor y la gente, de lo más simpática. Así que, si vas con ganas de picotear, podría ser un buen sitio.
Claro, no todo es perfecto. Algunos turistas han tenido una experiencia realmente mala, como la vez que una camarera contestó de forma bastante grosera cuando le pidieron un mojito. Imagínate, con todo el encanto del pueblo alrededor, toparse con eso puede ser un bajón. Sin embargo, otros destacan que la atención puede ser increíble y que a veces sientes que eres parte de la familia en Póo.
En cuanto a la duda de si Casa Aída ofrece opciones para llevar, parece que la cosa está un poco complicada. Aunque la mayoría de las críticas no mencionan eso, muchos consideran que su menú es más para picar que para una comida formal. Así que, si estás buscando llevar algo para comer, es posible que no encuentres lo que esperas. Pero eso no quita que mejor vayas y pruebes alguna de esas tapas, ¡quién sabe! Puede ser la experiencia que te haga querer repetir.
Qué tipos de menú tienen en Casa Aída
La verdad es que Casa Aída se ha convertido en uno de esos lugares donde te sientes como en casa. El ambiente es tranquilo y familiar, perfecto para ir a pasar una buena tarde con amigos o en familia. La atención es bastante buena, aunque alguna vez te puedes topar con una camarera que no está en modo "amigable", lo que puede hacer que la experiencia no sea tan agradable. Pero en general, es un lugar que merece su 5 estrellas por su ambiente relajado y un servicio que suele ser bastante atento.
Claro, siempre hay excepciones. Escuché que unos amigos fueron y, ¡uf!, no les fue tan bien. Con un grupo de 10 personas, el servicio se volvió un desastre con una camarera que no daba pie con bola. ¡Imagínate que en lugar de aceptar un pedido, se descolgó con una broma sobre ir a La Habana a por mojitos! Es como si se olvidara de lo que es estar en la industria de la hospitalidad. Debería haber mejorado su actitud, porque con un ambiente y comida como el de Casa Aída, ¡el servicio no debería arruinar el plan!
En cuanto a lo que ofrecen, la carta puede que no sea la más extensa del mundo, pero lo que tienen es de buena calidad. Eso sí, echo en falta un poco más de variedad, especialmente en una tierra como Asturias. ¡Que no tengan sidra es un auténtico pecado mortal! Pero bueno, parte de su encanto es que, aunque están en un pueblo, te hacen sentir que estás en un bar acogedor. Te da esa sensación de estar en casa, en zapatillas disfrutando de buenos precios.
Si estás pensando en qué tipo de menú tienen en Casa Aída, puedes esperar una selección de tapas clásicas, ideales para picar mientras disfrutas de un par de cervezas o de esa buena compañía que siempre hay. Aunque no siempre hay sidra (¡una pena!), sí que puedes encontrar otros platos que valen la pena probar. Así que, si decides pasar por allí, seguro encontrarás algo que te guste, solo asegúrate de que la camarera esté de buen humor. ¡Nunca se sabe!








