
Bule Bule es el lugar ideal para disfrutar de una experiencia gastronómica en Praza de Abaixo, 3, Allariz. Aquí, la idea de bar de tapas se lleva al siguiente nivel, con platos elaborados que sorprenden a cada bocado. Desde la ensalada de pollo hasta el atún rojo con verduritas y el increíble bocadillo de carne, en este sitio te aseguras de salir satisfecho. ¡Y no olvides el postre de chocolate! La atención es de 10 y el ambiente del local te invita a quedarte un ratito más.
Además, su variada carta te ofrece todo, desde patatas bravas y croquetas caseras hasta alternativas más creativas como los montaditos de pulpo y mini hamburguesas. Si te encanta el buen vino, no te decepcionará su selección, y tal vez quieras probar su famoso tataki de atún o un delicioso pulpo. La terraza es perfecta para disfrutar de lo que ofrece Bule Bule mientras observas la vida pasar en el encantador casco histórico de Allariz. ¡Una cita imperdible!
Horarios Bule Bule
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 12:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bule Bule
Dónde se encuentra Bule Bule
¡Hola, foodie! Si buscas un lugar espectacular para comer en Allariz, Bule Bule es el sitio que tienes que visitar. Este bar de tapas, situado en Praza de Abaixo, 3, te va a dejar con ganas de volver una y otra vez. Nos decidimos a hacer una reserva, ya que veníamos desde lejos y queríamos asegurarnos de no quedarnos sin mesa. ¡Y qué acierto! Todo superó nuestras expectativas. La ubicación es genial, justo en el corazón del pueblo, y con una terraza enorme donde disfrutar del sol (y de una buena tapa, claro).
Desde el momento en que llegamos, el camarero cubano que nos atendió fue un auténtico encanto. Un gran tipo que nos dio un montón de recomendaciones sobre qué pedir. Así que empezamos la fiesta gastronómica: pulpo a la plancha, carrillera de carne asada al Mencía, y esos chipirones que eran para morirse. ¡No te olvides de dejar espacio para el postre! La sopa de mango helado y la tarta de queso te van a hacer querer volver al vestidor para repetir. La calidad de la comida es de 10, y los precios, que rondaron entre 30 y 40 € por persona, me parecieron más que razonables por lo que nos ofrecieron.
El ambiente te atrapa desde el primer momento; es un local acogedor, con una mezcla de decoración rústica y ese toque moderno que tanto nos gusta. ¡Quieres quedarte a comer y disfrutar todo el día! Y si vas con un grupo, hay asientos para todos: zona de comedor interior, bar o, si el clima acompaña, ¡la terraza exterior es perfecta! Es cierto que encontrar aparcamiento puede ser un poco complicado, pero hay opción de aparcamiento gratuito en la calle, así que no te preocupes.
Para que no se te escape: Bule Bule se encuentra en Praza de Abaixo, 3, en Allariz. No olvides reservar, ¡te va a encantar! Sin duda, es un lugar al que volver sin pensarlo dos veces.
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece Bule Bule
Y hablando de Allariz, no puedo dejar de mencionar Bule Bule, mi sitio de referencia cada vez que tengo ganas de una buena comida. Este bar de tapas está en Praza de Abaixo, 3, y desde el momento en que entras, la atención es de cinco estrellas. La comida es simplemente espectacular; he probado casi toda la carta y cada plato tiene su encanto. Si no te decides, de verdad, déjate aconsejar por el personal, son super amables y saben perfectamente qué recomendarte.
No puedes irte sin probar la carrillera y el ravioli de buey y setas con crema de patatas. Aunque en algunas épocas del año creo que no están en la carta, ¡es un crimen ir y no pedirlos! Tampoco olvides el tataki de atún, es uno de esos platos que te deja queriendo más. Por supuesto, la sopa de mango con frutas y el sorbete de maracuyá son un must si te gusta experimentar con sabores frescos y tropicales. La verdad, hacer fotos de la comida es casi obligatorio aquí, porque cada plato es un festín tanto para los ojos como para el paladar.
Claro, como en todo lugar, hay sus pequeños peros. A veces la mesa es un poco pequeña, lo que puede resultar incómodo si vas con compañía. Pero la comida siempre compensa eso, y con un servicio enérgico, incluso en hora punta, eso es algo que no se puede pasar por alto. La atención que recibes, especialmente de algunos camareros como ese chico alto y con barba, hace que la experiencia sea aún más agradable. Vamos, que no me tiembla el pulso al decir que volvería a Bule Bule mil veces más.
En definitiva, Bule Bule ofrece una experiencia gastronómica que no solo se centra en los sabores, sino también en la atención al cliente excepcional y un ambiente acogedor. Aquí puedes disfrutar de tapas bien presentadas, ideales para compartir y descubrir nuevos sabores, todo en un bar que se siente como en casa, ya sea en su terraza crocante o dentro, rodeado de detalle y buen rollo. Si buscáis un plan en Allariz, este lugar es sin duda el número uno en mi lista. ¡Ya me contaréis cómo os va!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú de Bule Bule
Y, la verdad, ¡Bule Bule es uno de esos sitios que nunca decepciona! Siempre que estamos en Allariz, nos aseguramos de pasar por allí. Desde el momento en que te sientas, el ambiente es inconfundible; la terraza, justo enfrente de la iglesia romana, crea un escenario impresionante. El servicio es de primera, y hasta le traen agua a nuestro perro en un plis plas. ¿Te imaginas eso? Y ni hablar de la comida; los calamares crujientes con salsa de mostaza y miel son una maravilla. Realmente, deberías probarlos.
No te puedo olvidar contar de las croquetas y los huevos rotos. Es que cada vez que pedimos, es como si estuviéramos explorando un festín de sabores. Los chipirones son de otro nivel; he probado muchos, pero estos están entre los mejores que he comido. Y si te gusta el atún, ¡no te puedes ir sin probar el atún rojo! ¡Es simplemente sabroso! Te aseguro que no tendrás ganas de irte cuando empieces a disfrutar de todo.
Y, por supuesto, los vinos son obvios, ¿no? Hay una selección bastante decente para acompañar los platillos, lo que eleva aún más la experiencia. Salimos sintiéndonos que hemos comido un banquete, todo por un precio muy justo; entre 20 y 30 € por persona es totalmente razonable para la calidad que ofrecen. Aunque, si decides lanzarte a un festín más completo, los 60-70 € por persona se quedan cortos para la delicia de la variedad.
Para que no se te ocurra nada, te dejo varios platos destacados que no puedes perderte: los chipirones fritos con emulsión de vermut y lima, el pulpo a la plancha, la carrillera y, claro, la tarta de queso con frutos rojos. Y si eres amante de experimentar, definitivamente el tataki de atún te va a encantar. En fin, si estás pensando en un buen sitio para comer, Bule Bule te va a dejar con ganas de más, ¡te lo aseguro!
Hay opciones de postre en Bule Bule que recomendéis
¡Ya sabes lo que te digo! Si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida en un ambiente relajado, Bule Bule es la respuesta. La terraza en la que te vas a sentar es maravillosa, y está ubicada en una plaza tranquila, perfecta para disfrutar de unos vinillos y picar algo con los colegas. Eso sí, ten en cuenta que los camareros son súper amables, pero a veces tardan un pelín en atenderte, así que ve con calma y relájate. El precio por persona suele estar entre 10 y 20 €, un chollazo para lo que ofrecen.
Y si decides ir en un grupo un poco más grande o simplemente quieres disfrutar de un buen servicio, ¡reserva! La atención es un puntazo, y los camareros siempre están atentos a lo que necesites. Me acuerdo de una vez que nos atendió un chaval que nos recomendó de todo, desde los calamares hasta el postre; lo que pedimos estaba para chuparse los dedos. De hecho, he oído que el precio por persona puede variar entre 30 y 40 €, pero vale cada euro, y el ambiente es de aquellos que te hacen sentirte como en casa.
La comida es otro nivel. Ya te darás cuenta cuando pruebes los huevos rotos con jamón o el wok de verduras; ¡qué delicia! No olvides la hamburguesa ni el postre de mango y maracuyá que tienen; eso sí que es un final de fiesta. Platos originales a precios razonables, en un lugar que además tiene su historia, ya que en esa plaza se rodó 'La Lengua de las Mariposas'.
¿Y sobre el tema de los postres? Déjame decirte que tienen opciones increíbles. La tarta de queso con frutos rojos es un clásico que nunca falla, pero si te animas a probar el caramelo salado y chocolate, estás de viaje a otra galaxia. Así que ya sabes, anímate a ir a Bule Bule y disfruta de cada bocado. ¡Nos vemos allí! ️✨
Qué tipo de tapitas puedo encontrar en Bule Bule
No puedo dejar de recomendarte Bule Bule, un bar de tapas que realmente se lleva el trofeo a la mejor experiencia en Allariz. Desde el momento en que llegas y ves a la gente esperando en la plaza, ya sabes que estás en el lugar correcto. La comida está de 10 y el ambiente, aunque quizás algunas mesas estén un poco apretadas, tiene ese toque acogedor que te hace sentir como en casa. Y el servicio... ¡ni te cuento! La atención es un 10, siempre con una sonrisa y consejos que te hacen querer probarlo todo.
El atún rojo con verduritas es un must, y si pensabas que lo sabías todo sobre el atún, prepárate para sorprenderte. Pero es que esas "menudas verduritas" que lo acompañan son simplemente fabulosas. Y ni hablar del pincho de ravioli de carne—es la definición de un bocado que te deja queriendo más. Todo lo que pedimos realmente brilló en sabor y presentación, y lo mejor de todo es que hay platos que se adaptan a todos los gustos, ¡así que ir con amigos se convierte en una fiesta de sabores!
Y por si toda esa delicia no fuera suficiente, tuvimos la suerte de toparnos con un par de postres que son un verdadero regalo para el paladar: el caramelo salado y la sopa de mango son absolutamente impresionantes, como si fueran pura magia en un plato. Para que te hagas una idea, nos gastamos entre 10 y 30 € por persona, dependiendo de cuánto decidas probar, pero vaya que valió hasta el último céntimo.
Así que, ¿qué tipos de tapitas puedes encontrar en Bule Bule? La carta es cortita pero bien pensada. Desde un wok de verduras de temporada con pollo y fideos de arroz hasta una burrata con tomate, cada opción está hecha con cariño y buena presentación. Los postres también son parte del culto aquí, y la tarta de queso con frutos rojos hace que no quieras salir de allí. Sin duda, este lugar es un 10 de 10, y estoy seguro de que querrás regresar más de una vez. ¡Hazte un favor y ve!
Bule Bule ofrece opciones para vegetarianos o intolerantes
Así que, después de disfrutar de una buena cena en Bule Bule, te puedo contar que la calidad del servicio es de 5 estrellas. ¡En serio! El personal es súper amable y atento, haciendo que la experiencia sea aún más agradable. Cuando fui, recuerdo que pedí la hamburguesa y te aseguro que es una de las mejores opciones del menú. La carne estaba en su punto, ni cruda ni pasada, ¡y el pan de semillas le daba un toque increíble! Además, no se desmontó cuando le di el primer bocado, lo cual es todo un logro en una hamburguesa, ¿no crees?
Luego, para el postre, opté por el rollito de chocolate caliente con helado, que estaba para morirse. No es nada pesado, lo que siempre es un plus después de una cena. En cuanto a precios, oferta y calidad, definitivamente se lleva la palma. ¡Gracias por la cena, Bule Bule!
Y no puedo olvidar mencionar la ubicación. Está situado en pleno centro del casco histórico de Allariz, lo que lo hace aún más atractivo. La terraza es perfecta para disfrutar de un vermú en un día soleado, y aunque la carta no es interminable, está bien pensada y siempre tienen opciones fuera de carta que te sorprenderán. Cuando nosotros fuimos, nos aconsejaron probar unos tacos y fueron un éxito total. ¡Y no te pierdas el tataki de atún!
En cuanto a opciones para vegetarianos o intolerantes, Bule Bule se esfuerza por ofrecer una variedad que se adapte a todos. Aunque tienen una carta no excesivamente extensa, suelen añadir opciones fuera de carta que pueden sorprenderte. Así que, si vas en grupo, seguro que encontrarás algo que todos puedan disfrutar. Sin duda, ¡volveré a repetir esta experiencia!
Cuál es el ambiente del local en Bule Bule
Y bueno, si estás pensando en ir a Bule Bule, ¡hazlo ya! Conseguimos reservar para comer después de intentar la noche anterior sin suerte, así que ya te digo que no es un lugar que puedas improvisar. Al llegar, tuvimos que esperar un poco, pero en cuanto nos sentamos, todo cambió. El camarero que nos atendió fue un verdadero crack, muy cercano y siempre con una sonrisa.
Sobre la comida, ¿qué te voy a decir? Todo fue riquísimo. Las patatas bravas eran espectaculares y muy abundantes, perfectas para compartir. Y los langostinos crujientes con salsa de miel y mostaza... ¡madre mía! Tienen un rebozado de diez con panko que hace que quieras repetir sin parar. Uno de los platos que más disfrutamos fue el atún rojo con verduritas y mahonesa cítrica, buenísimo. Y no podía faltar un entrecot de vaca vieja que estaba de escándalo. El broche final, aunque no lo creas, fue la sopa de mango con toques cítricos y helado de maracuyá. ¡Una delicia!
Lo mejor de todo, si me preguntas, fue escuchar las recomendaciones del camarero cubano. La atención fue excepcional, y casi a ciegas seguimos lo que él nos sugirió. Así que si el jefe de Bule Bule se pasa por aquí, que le suba el sueldo, por favor. Por todo esto, el precio por persona ronda entre 20-30€ y vale cada céntimo.
Y en cuanto al ambiente, ¡te prometo que es la mar de agradable! Hay un punto de modernidad que se mezcla con un toque acogedor. La decoración es bonita y bien cuidada, creando un entorno muy chulo y relajado para disfrutar de la comida. Así que, si buscas un lugar con un ambiente amigable y una experiencia gastronómica de diez, no dudes en ir a Bule Bule. ¡No te vas a arrepentir!
Qué bebidas ofrecen en Bule Bule, especialmente en cuanto a vinos
Y ya que hablamos de la experiencia en el Bule Bule, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es el local. Imagina un ambiente tranquilo con una decoración cuidada que da ganas de quedarse horas picando y charlando. Ayer, por ejemplo, fuimos a comer en pareja y, aunque estaba a reventar, ¡nos hicieron un hueco! Así que ya sabéis, si estáis por Praza de Abaixo, 3, en Allariz, no dudéis en ir, que seguro tendrán un sitio para vosotros.
La comida fue una auténtica maravilla. Probar el pulpo con crema de patatas fue todo un descubrimiento y las croquetas estaban de otro planeta. Y ya ni hablemos del ravioli, que, además, tiene un premio por su calidad. Cada plato que nos sirvieron fue una sorpresa positiva, así que no os olvidéis de pedir la tarta de queso, ¡ahora entiendo por qué tiene tanta fama! En cuanto a postres, la milhojas de espuma de queso y membrillo con taquitos de naranja fue de lo mejor que hemos probado. De verdad, un juego de sabores que no olvidaremos.
Y hablando del servicio, no puedo dejar de mencionar a Ernesto, nuestro camarero. Amabilísimo, nos recomendó varios platos, aclaró todas nuestras dudas y nos hizo sentir como en casa. La atención que dan aquí es digna de 5 estrellas, y se nota que les apasiona lo que hacen. Salimos con una sonrisa y con ganas de repetir, ¡sin duda lo haré cuando vuelva a Allariz!
Por cierto, si os sigue interesando la bebida, en Bule Bule tienen una oferta bastante atractiva de vinos. Desde vinos locales hasta algunos más conocidos que combinan perfectamente con sus tapas. Si queréis una botella bien elegida, solo preguntad y el personal estará encantado de ayudaros a elegir la mejor opción para acompañar vuestra comida. ¡Salud y buen provecho, que os va a encantar!
Cuál es la especialidad de la casa que no debo perderme
Y hablando del Bule Bule, ¡qué gran descubrimiento! Este bar de tapas, en pleno casco histórico de Allariz, se lleva un merecido 5 estrellas en todo. La carta es de lo más original, nada que ver con el rollo típico del resto de restaurantes de la zona. Si lo que buscas es comida de calidad, aquí la vas a encontrar. Yo probé unas patatas bravas, calamares y un atún que, de verdad, ha sido de los mejores que he probado. También cayeron unas hamburguesas y verduras con huevo, todo riquísimo. El servicio es top y el ambiente, aunque un poco más bajito en ruido, hace que la experiencia sea muy agradable.
Lo mejor es que la terraza en verano es un planazo. Imagínate: cenar al aire libre mientras disfrutas de un buen vino y el ambiente de la plaza. Por unos 20-30 € por persona, te das un festín increíble. La verdad es que el servicio es impecable, siempre te hacen sentir que están ahí para ti. Además de las tapas, no te olvides de probar la tarta de queso con frutos rojos y los langostinos crujientes con salsa de mostaza y miel. Son realmente imperdibles.
Y si me preguntas cuál es la especialidad de la casa que no debes perderte, la respuesta es clara: ese atún. Dicen que está a la altura de los mejores de Zahara y Barbate, y después de probarlo, puedo confirmarlo sin duda. Así que ya sabes, ¡haz un plan y no te lo pierdas! Volverás a casa con ganas de repetir, eso es seguro.








