
Casa Mariuca es ese lugar pequeño pero con encanto que estás buscando en Bo. Carrejo. Desde el primer momento, el trato del personal es extraordinario; te hacen sentir como en casa. La carta, aunque sencilla, es variada y a buen precio. No te puedes perder las croquetas ricas y cremosas, ni el chorizo con patatas, que está para chuparse los dedos. Y si te apetece un picoteo, las rabas son de 10.
Además, cuenta con una zona de terraza perfecta para disfrutar en días soleados. Aunque el servicio puede ser un poco lento, ¿quién tiene prisa cuando se trata de comer bien? En Casa Mariuca encontrarás desde deliciosos guisos de mariscos hasta exquisitas carnes, así que hay opciones para todos. Si estás por Cantabria, vale la pena detenerse y probarlo. ¡No olvides reservar tu mesa!
Horarios Casa Mariuca
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:30 |
| miércoles | 12:00–17:30 |
| jueves | 12:00–17:30, 20:00–24:00 |
| viernes | 12:00–17:30, 20:00–24:00 |
| sábado | 11:00–17:30, 20:00–24:00 |
| domingo | 11:00–17:30 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Mariuca
Dónde se encuentra Casa Mariuca
¡Hey, gente! ¿Han oído hablar de Casa Mariuca? Si están buscando un sitio chulo para comer en Bo. Carrejo, 11, 39592 Carrejo, Cantabria, este es el lugar. Fuimos un grupo de amigos siguiendo las recomendaciones y, sinceramente, ¡no nos equivocamos! Es un sitio pequeño pero con muchísimo encanto. Desde el minuto uno, los camareros nos trataron de manera extraordinaria, lo que siempre se agradece.
Ahora, sobre la comida... ¡vaya que sí! Pedimos croquetas que estaban super ricas y cremosas, chorizo con patatas que estaba ¡delicioso!, y unas rabas que, honestamente, podrían ganar un premio de sabor (¡de 10!). También probamos el lomo con patatas y pimientos, que estaba normal, y un escalope que, aunque no fue la estrella, ¡la verdad que estaba muy bueno! De postre, elegimos una tarta de queso (aunque, entre nosotros, no sabía tanto a queso, tal vez porque estaba un poco fría), un helado perfecto para el calor y un café que remató la comida. Y ojo, que una cosa que nos sorprendió fue que nos pusieron pan sin pedirlo, y luego lo vimos en la cuenta. Pensamos que era un gesto de cortesía, ¡pero también tenía su precio!
El ambiente en Casa Mariuca es súper acogedor, ideal para disfrutar de una comida tradicional en buena compañía. Tienen una terraza genial para comer al aire libre, así que si van con familia o amigos, será un plan perfecto. Cuentan con platos típicos cántabros como el cocido montañés y unos postres caseros para chuparse los dedos. Sin embargo, si van, cuidado con el parqueo, hay que buscar un poco porque no es muy fácil encontrar plaza.
Así que ya saben, si están en busca de una experiencia gastronómica en Cantabria, Casa Mariuca es definitivamente un lugar que deben visitar. Y para que no se les olvide: se encuentra en Bo. Carrejo, 11, 39592 Carrejo, Cantabria. ¡Espero que lo disfruten tanto como lo hicimos nosotros!
Cuáles son las características que hacen a Casa Mariuca un lugar con encanto
Y hablando de Casa Mariuca, ¡qué descubrimiento tan genial! Si estás buscando un lugar donde comer en Carrejo, este sitio es súper recomendable. La otra vez, nos sentamos en la terraza de la calle y disfrutamos del menú del día, que estaba simplemente delicioso. Por unos 10-20 € por persona, nos sirvieron comida casera que nos hizo sentir como en casa. Una de esas comidas que te hace pensar: ¿por qué no vengo aquí más a menudo? Además, el tiempo de espera fue de menos de 10 minutos, ¡vaya lujo!
Lo que más me gusta de Casa Mariuca es el ambiente amigable y el equipo, que siempre te atiende con una sonrisa. Aunque el lugar estaba bastante lleno, nunca nos sentimos ignorados. El servicio fue rápido y muy amable, lo que le suma mucho al encanto del sitio. Los precios son razonables, y por unos 30-40 €, tienes la garantía de una comida estupenda. ¡Ah, y no olvides pedir las tapas! Las albóndigas son imperdibles, ¡están para chuparse los dedos!
Además, si te preocupa dónde dejar el coche, Casa Mariuca tiene muchas plazas libres de aparcamiento, así que no tienes que preocuparte. El local tiene ese aire acogedor y antiguo bien acondicionado que lo hace único. Por cierto, los platos típicos están muy bien preparados; el tomate de las ensaladas tiene un sabor auténtico que ya no encuentras fácilmente. Y el vermú de barrica... ¡delicioso!
En resumen, lo que hace a Casa Mariuca un lugar con encanto es esa combinación de comida casera deliciosa, servicio excepcional y un ambiente cálido. Si a eso le sumas el trato personalizado de su personal, como David, que siempre te recomienda lo mejor del menú, ¡no puede fallar! Sin duda, es un sitio al que vas a querer volver una y otra vez.
Cómo es el trato del personal en Casa Mariuca
La verdad es que Casa Mariuca se ha convertido en una especie de joyita escondida en Carrejo. No es un lugar al que vayas por un ambiente espectacular, pero si lo que buscas es un buen servicio y comida rica para picar, este es tu sitio. Las croquetas son un must, tienen un buen sabor y son perfectas para compartir. Y lo de las lágrimas de pollo, ¡ni te cuento! Esa salsa barbacoa un poco picante le da un toque que encanta. Eso sí, ten en cuenta que los calamares pueden estar un poco duros, pero a fin de cuentas, no se puede tener todo. Y si te gustan los sabores más clásicos, los boquerones y las gambas al ajillo están bien, aunque no son nada del otro mundo. Las raciones son algo justas para el hambre que puedas traer, pero lo mejor es que no se te va de las manos, ¡los precios son bastante razonables!
Hemos vuelto un par de veces y, honestamente, parece que le han pillado el truquito a la cocina. Viniendo desde Canarias, el cocido montañés se ha convertido en nuestra debilidad. Te lo sirven en cantidades enormes y está repleto de sabor, ¡una delicia total! Además, hemos tenido experiencias excelentes con el servicio, que siempre han sido muy atentos y amables. Con un precio que ronda entre 10 a 20 € por persona, vale cada euro que gastas en esa comida tan rica.
Y si eres de los que disfrutan de ir con sus mascotas, ¡buenas noticias! El comedor exterior es amplio y perfecto para que tu perro te haga compañía mientras disfrutas de un buen plato. Una vez probamos los boquerones en vinagre y, wow, estaban fresquísimos y sabrosos, no se pueden dejar pasar. La ensalada de tomate de Cantabria también fue un acierto, ¡el tomate es jugoso y delicioso! Si vas, no te olvides del cachopo, que es uno de esos platos que roban el corazón: carne jugosa, relleno delicioso y un rebozado crujiente que hace que querrás repetir.
Y para responder a la pregunta sobre el trato del personal en Casa Mariuca: es excepcional. La atención es siempre efectiva, y nos hemos sentido muy bien tratados cada vez que hemos ido. Hubo un pequeño malentendido una vez, pero lo solucionaron en un abrir y cerrar de ojos. Las camareras son súper amables y no dudarían en hacerte sentir como en casa. Así que si andas por la zona, no dudes en pasar. ¡Seguro que saldrás con una sonrisa y volverás por más!
Qué tipo de comida se ofrece en Casa Mariuca
Y hablando de Casa Mariuca, déjame contarte que es un lugar pequeñito pero acogedor. Tienen una terracita que mola un montón cuando el tiempo lo permite, y un comedor que, aunque es un poco más ruidoso porque abre a la barra, tiene su encanto. De hecho, normalmente le daría las 5 estrellas por todo lo demás, pero esa puerta abierta le restó un pelín de tranquilidad a nuestra comida.
El trato del personal es siempre super agradable, te hacen sentir como en casa, y la comida... ¡madre mía! No puedes irte sin probar el cocido montañés, que es un clásico aquí, o las albóndigas de vaca tudanca. También nos lanzamos a la asadurilla y, sin duda, todo estaba riquísimo. Y por si eso no fuera suficiente, los postres son una verdadera locura; la mousse de limón y la tarta de queso son de otro nivel. Para el precio que pagamos, alrededor de 10-20€ por persona, ¡fue un festín!
Sin embargo, hay que mencionar que no todo el mundo ha tenido la misma experiencia. Alguien comentaba que, aunque el cocido montañés estaba bueno, el servicio dejó mucho que desear porque se hicieron de rogar con los platos, especialmente para los peques. Una espera de más de una hora no se justifica, especialmente si pides algo que ya debería estar listo. Es importante que mantengan un flujo correcto cuando tienen reservas, sobre todo si es festivo.
En cuanto a las porciones, algunas opiniones dicen que eran un poco pequeñas. Al menos, el cocido montañés y la crema de limón están bien valorados, así que no se juega con eso. Pero, al final, si buscas una experiencia gastronómica sencilla y sabrosa en un ambiente familiar, Casa Mariuca es definitivamente una opción recomendada. Así que ya sabes, si te preguntas qué tipo de comida ofrecen allí, ¡es un reflejo del sabor casero de la región! Desde el cocido montañés hasta esos postres irresistibles, tienes que probarlo. ¡No te arrepentirás!
Cuáles son los platos recomendados en la carta de Casa Mariuca
Y hablando de Casa Mariuca, ¡vaya que pasamos un momento muy agradable allí! Desde el momento en que entramos, el personal fue sumamente educado y atento. Esos pequeños detalles marcan la diferencia, ¿verdad? La comida, ¡ni te cuento! Pedimos varias raciones y todo estaba delicioso. Las croquetas de jamón, ¡ricas de verdad! Y no puedo olvidarme de las rabas y la ventresca; en serio, estaban para chuparse los dedos. Las albóndigas, por cierto, eran excelentes. ¿Te imaginas disfrutar de todo eso con un ambiente tranquilo? Perfecto para relajarse después de un día ajetreado. Ah, y si decides ir, ten en cuenta que puede ser difícil aparcar, así que mejor organiza bien tu visita.
Por otro lado, me parece que Casa Mariuca tiene algo que resaltar: la terraza. Es un bar pequeño, pero cuenta con muchas mesas al aire libre que son ideales para disfrutar del sol mientras comes. Y la comida, ¡madre mía! Tienen lo típico de la zona, pero su cocido montañés merece una mención especial. ¡Es de esos platos que hacen que te puedas morir de lo bueno que está! Además, los precios están bastante bien, así que tu bolsillo no sufrirá tanto como en otros sitios.
Cambiando de tema, hay opiniones mixtas sobre el menú del día. Algunos dicen que bien, pero estándar; otros, que el sabor era un poco fuerte. Por unos 15,50€, lo incluye todo, menos las bebidas. Quizás un pelín caro para ser un pueblo, pero bueno, hay que probar para opinar. Sin embargo, no todo fue perfecto; hay quienes se quejaron de una larga espera por un servicio que no fue el mejor en esos casos, lo que dejó un sabor amargo a algunos. Pero claro, lo que cuenta es tener la experiencia propia.
Ahora, si te estás preguntando cuáles son los platos recomendados en la carta de Casa Mariuca, aquí te van. No te puedes ir sin probar la tarta de la abuela o el cachopo; definitivamente son un must. Ah, y la tarta de zanahoria y la tarta de queso también son opciones que te harán repetir. ¡Así que ya sabes, si decides ir, asegura tu mesa y ¡prepárate para comer bien!
Por qué son famosas las croquetas de Casa Mariuca
Y bueno, hablando de Casa Mariuca, ¡no puedo dejar de mencionar lo bien que se come allí! La cocina es un verdadero espectáculo. La última vez que fui, probé las albóndigas y sinceramente, la salsa estaba de rechupete. Ya estoy pensando en mi próxima visita porque hay mucho más que quiero experimentar, aunque tengo que reconocer que, en ocasiones, las camareras parecían un poco desbordadas. La tardanza en la llegada de la comida fue un pequeño inconveniente, pero la espera valió totalmente la pena. ¿Y lo mejor? Vas a salir de allí habiendo pagado entre 10 y 20 €, ¡un chollo!
Pero, ¡oh, las croquetas de jamón y queso azul! Esas son un must. Las probé por primera vez y estoy convencido de que son unas de las más cremosas y llenas de sabor que he encontrado. La masa es suave, ligera, ¡un placer para el paladar! Y ni hablar de la sartén marinera, que viene generosamente cargada de gulas, langostinos y patatas. Si eres amante del buen comer, este plato no puede faltar en tu visita. Y después de un festín así, el mousse de limón fue el toque perfecto; la textura cremosa y el equilibrio entre dulzura y acidez lo hacen irresistible. Imagínate, todo esto en un ambiente tranquilo y acogedor, con un personal afable y profesional.
Casa Mariuca está a un paso de Carrejo, y si decides aprovechar el buen tiempo, su amplia terraza es ideal para disfrutar de la comida al aire libre. La carta es bien variada y, lo mejor de todo, a precios bastante razonables. Para aparcar no tienes de qué preocuparte, hay zona gratuita en la calle, así que no hay excusas para no pasarte por allí.
Ahora, si te preguntas por qué las croquetas de Casa Mariuca son famosas, es simple: están hechas con tanto mimo y esmero que se nota en cada bocado. Además, la combinación de ingredientes y la técnica en su preparación las convierte en una experiencia culinaria memorable. ¡No dejes de probarlas!
Qué otras opciones de picoteo se destacan en el menú
Si aún no has podido visitar Casa Mariuca en Carrejo, ¡tienes que hacerlo! Este bar restaurante se merece las 5 estrellas que le dan todos los visitantes. Desde que entras, se siente ese ambiente acogedor que te hace querer quedarte a charlar y disfrutar. El servicio es increíble, realmente se nota que el personal cuida cada detalle, y la comida... ¡vaya comida! Pedimos el menú del día por 15.50, y honestamente, no podía creer lo que teníamos en la mesa.
El cocido montañés fue algo brutal; nunca lo habíamos probado y fue una auténtica delicia. No me atrevería a decir que las albóndigas de Tudanca son más ricas, ¡pero casi! La ternera tenía un sabor tan intenso que solo puede ser resultado de una cocción a fuego lento y con mucho cariño. Y después, para terminar la comida, nos lanzamos a los postres: la leche frita y un mousse de limón que estaban, literalmente, para morirse. Todo estaba super bueno y ya estamos pensando en volver a repetir.
Y si hablamos de tapas, aquí también hay sorpresas. He probado varias y cada una está más rica que la anterior. No te puedes perder la tarta de la abuela, que realmente es un regalo para el paladar. La combinación de lo que ofrecen en picoteo es perfecta para acompañar una buena charla con amigos o simplemente relajarte un rato. De verdad, si estás en Carrejo, Casa Mariuca es una parada obligatoria. ¿A qué esperas?
Hay una zona al aire libre en Casa Mariuca
Y hablando de Casa Mariuca, tengo que contarles que la experiencia fue realmente top. Empezamos con unas croquetas de jamón ibérico que, según mis amigos, fueron las mejores que han probado en su vida. Además, el chico que nos atendió en la terraza fue súper amable, nos recomendó platos y nos hizo sentir como en casa. Cada bocado fue un gustazo, especialmente las gambas al ajillo, que estaban espectaculares. Y no se olviden del postre: esa tarta de la abuela... ¡por favor! La mezcla de sabores es de otro mundo.
No sé si les he mencionado lo bien que está la terraza. Es amplia y acogedora, un lugar perfecto para disfrutar de la comida al aire libre. Sorprendentemente, hasta con la lluvia nos sentimos cómodos. Así que no hay excusas para no ir, ¡se puede disfrutar de buena comida sin importar el clima! Y aunque fuimos en un grupo grande de siete personas, el servicio fue ágil y nos atendieron de lujo. Todo estaba meticulosamente limpio, lo que siempre se agradece.
Por cierto, el ambiente es súper tranquilo y con un encanto que te hace querer quedarte un buen rato. Es el tipo de lugar donde puedes relajarte y charlar sin prisa. Aunque el menú es sencillo y casero, cada plato que probamos, desde las albóndigas hasta la morcilla típica cántabra, estuvo más que a la altura. El precio nos sorprendió para bien: solo pagamos alrededor de 37 euros con bebidas incluidas. ¡Totalmente recomendable!
Y sí, ¡hay una zona al aire libre en Casa Mariuca! La terraza es un gran plus para quienes prefieren comer al aire libre. No solo es amplia, sino que también está bien cuidada, así que no duden en hacer una reserva y disfrutar de la buena comida en un entorno tan agradable. Sin duda, ¡volvemos pronto!
Es recomendable visitar Casa Mariuca en días soleados
Y después de lo que te he contado sobre Casa Mariuca, no puedo evitar decir que es uno de esos lugares donde la experiencia es simplemente fantástica. Imagínate llegar y ser recibido por el personal, que no solo es súper amable, sino que también te hace sentir como en casa. Este sitio es un verdadero tesoro en Bo. Carrejo y la atención es impecable. A veces llegas con un grupo grande, y aunque siempre hay un poco de caos, aquí te aseguro que no hay problema. Marian y sus compañeras hacen magia, siempre dispuestas a ayudar sin perder la sonrisa. De verdad, no se puede pedir más.
En cuanto a la comida... ¡vaya maravilla! No puedes dejar de probar las croquetas de cabrales, que son de otro mundo. Esos sabores caseros que te hacen sentir como si estuvieses en la cocina de tu abuela. Además, los platos se ven tan bien presentados que incluso te dan ganas de sacar fotos para Instagram. Te recomiendo las Albóndigas de Tudanca y el cachopo, que es enorme y deliciosa. Si eres más de marisco, la sartén marinera y las anchoas de Santoña te van a encantar. ¡Oh y cuidado con el vino de las frascas! No vaya a ser que te sorprenda con un dulce de postre como nos pasó a nosotros.
Y claro, no puedes irte sin probar la tarta de la abuela, que es simplemente espectacular. Yo estuve tentado de dejar un poco de lado la comida salada, pero esa tarta llama a gritos. ¡Es lo que dicen, hay que hacer hueco para lo dulce! Lo mejor de todo es que su precio por persona oscila entre 10 y 20 euros, más que razonable por la calidad que ofrecen.
Ahora, pensando en si es recomendable visitar Casa Mariuca en días soleados, ¡la respuesta es un rotundo sí! Imagina disfrutar de una buena comida al aire libre, con el sol brillando y el ambiente tan acogedor. Como dicen algunos, la sensación de comer en un lugar así, rodeado de naturaleza, hace que la experiencia sea aún mejor. Así que ya sabes, si tienes la oportunidad, no dudes en hacer una parada en este bar-restaurante que se lleva todas las estrellas. ¡Te va a encantar! ️
El servicio en Casa Mariuca es rápido
Y hablando de Casa Mariuca, ¡ya te lo dije! Es un restaurante pequeñito por dentro, pero lo compensa con su gran terraza techada. Perfecto para esos días soleados cuando quieres comer al aire libre. La verdad es que tiene un ambiente muy acogedor y familiar, así que no te sorprendas si ves a varias familias disfrutando de sus comidas. ¡Las mesas son grandes, ideales para reunirnos todos y no dejar a nadie fuera! Y si tienes peques, no te preocupes, aquí son bienvenidos.
Lo que realmente destaca de Casa Mariuca es la amabilidad del servicio. Te hacen sentir como en casa, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte en lo que necesites. Y la comida, ¡ahhh, la comida! Desde anchoas y boquerones que te hacen querer pedir más, hasta esas choripapas que son pura delicia. Si eres fan de los mariscos, las gambas al ajillo son un must. Y no me olvidaré del cachopo, que está excelente. De postre, no puedes perderte la leche frita, que está para chuparse los dedos. Aunque, bueno, debo ser honesto sobre las patatas fritas, que a veces pueden no estar en su mejor punto, especialmente cuando el lugar está concurrido, como suele pasar en estas fechas.
Ahora, si te estás preguntando si el servicio en Casa Mariuca es rápido, la respuesta es que, aunque se esfuerzan por ser diligentes, la verdad es que dependerá de lo lleno que esté el lugar. Cuando está a tope, es posible que tengas que esperar un poco más, pero te aseguro que el buen trato y la calidad de la comida valen la pena. Además, como tienen acceso para sillas de ruedas y mesas a pie de calle, la experiencia es cómoda y accesible para todos. Así que, al final, ¡la espera se hace mucho más corta cuando estás en un lugar tan agradable!








