
Si andas por Cangas de Onís, no puedes perderte la Sidrería La Caldera. Este lugar no solo está en una ubicación ideal, justo al lado de la Plaza del Mercado, sino que también ofrece una de las mejores tablas de quesos que he probado. Tienen una selección impresionante y la cantidad es generosa, ideal para compartir con amigos. Pero no te quedes solo con eso; el chorizo a la sidra y las cebollas rellenas son raciones que merecen un aplauso por sí solas. La cocina aquí no decepciona, y cada plato está lleno de sabor.
La Caldera ha conquistado a muchos, con una puntuación de 4.7 sobre 5 en varias reseñas, así que se nota que la gente se va satisfecha. Los precios son bastante justos para la calidad que ofrecen, y lo mejor es que solo abren por la noche, lo que le da un aire especial al ambiente. Si buscas una experiencia culinaria asturiana auténtica y acogedora, este es definitivamente el lugar al que tienes que ir. ¡Te esperamos!
Horarios Sidrería La Caldera
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 19:00–23:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 19:00–23:00 |
| jueves | 19:00–23:00 |
| viernes | 19:00–23:00 |
| sábado | 19:00–23:00 |
| domingo | 19:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sidrería La Caldera
Dónde se encuentra Sidrería La Caldera
¡Si estás buscando un buen lugar para disfrutar de la mejor comida asturiana, no busques más! La Sidrería La Caldera es una joyita en Cangas de Onís, justo en C. Roberto Frassinelli, 33550. Fuimos mi pareja y yo, y no pudimos estar más contentos. La calidad y cantidad de la comida son impresionantes. La atención del camarero, muy amable y gracioso, hace que te sientas como en casa. Y lo mejor de todo: los precios son una maravilla, perfectos para disfrutar sin romper el banco. ¡Definitivamente se merece esas 5 estrellas!
Uno de los platos que más nos encantó fue la tabla mixta de embutidos y quesos, ¡perfecta para compartir entre 3 o 4 personas! Las raciones son generosas, así que asegúrate de ir con buen hambre. También probamos los tortos de lacón y cabrales, acompañados de unas ricas patatas 3 salsas. Y no te puedes ir sin probar los postres caseros, hechos por la mujer del camarero. ¡Madre mía, estaban increíbles!
El ambiente es super acogedor, con unas diez mesas que hacen que el lugar no sea agobiante en absoluto. El sitio es pequeño pero ideal para disfrutar de una cena sin prisas. Puedes charlar tranquilamente mientras te deleitas con una sidra bien tirada. Nos aconsejaron sobre las cantidades de comida y nos aseguraron que no ordenaramos de más. ¡Todo un detallazo! Si vuelvo a Cangas, este será un lugar al que sin duda regresaré.
Entonces, para resumir, si te preguntas “¿Dónde se encuentra Sidrería La Caldera?”, solo necesitas dirigirte a C. Roberto Frassinelli, en Cangas de Onís, Asturias. ¡No te arrepentirás de pasar por allí!
Cuál es la puntuación promedio de Sidrería La Caldera en reseñas
Y hablando de Sidrería La Caldera, ¿qué puedo decir que no haya mencionado ya? La verdad es que es todo un hallazgo en Cangas de Onís. Desde que llegamos, nos enamoramos del ambiente, ya que es un lugar pequeño y acogedor donde rápidamente te sientes como en casa. El lugar lo llevan un matrimonio que son un auténtico amor; siempre están pendientes de ti para que no te falte nada y te aconsejan sobre las cantidades, algo que es de agradecer cuando el hambre aprieta.
Ahora, la comida… ¡ay, la comida! Si no pruebas los tortos de lacón con cabrales, estás haciéndolo mal. Son espectaculares y no es de extrañar que sean uno de los platos más recomendados. Y ni hablemos de las croquetas de Cabrales, es una visita obligada. Además, el precio es más que asequible, ya que puedes comer por 10-20 € por persona y salir de allí más que satisfecho. ¡Imagina lo que se puede hacer con ese budget!
Y lo mejor de todo es que es un lugar pet-friendly, así que si tienes un compañero peludo, no dudes en llevarlo. Te aseguro que el dueño te recibirá con los brazos abiertos. El local suele llenarse rápido, así que si quieres conseguir una mesa, te conviene llegar un poco antes, quizás alrededor de las 19h. Eso sí, asegúrate de no salir tarde porque puede que te quede sin cenar, como nos pasó a nosotros una noche.
En resumen, Sidrería La Caldera es un lugar que se siente auténtico y familiar. La puntuación promedio de las reseñas, basándome en lo que he leído, es de 5 estrellas en todas las categorías: comida, servicio y ambiente. Sin duda, un sitio de referencia donde cada visita es un deleite, y en cuanto puedas, ¡ve a probarlo!
Qué platos destacan en el menú de Sidrería La Caldera
Así que, ¿ya te conté sobre la Sidrería La Caldera? ¡Menuda joya en Cangas de Onís! Te juro que conseguir mesa allí es más complicado que charlar con el presidente de Estados Unidos. Tuvimos que peregrinar hasta el local cuatro veces antes de conseguir una mesa, pero, ¡vaya si mereció la pena! La única pega es esa falta de reservas y que, aunque el dueño es un encanto, el servicio puede ser un pelín lento, especialmente cuando solo él se encarga de todo. Pero bueno, eso le da un toque familiar al lugar.
En cuanto a la comida, ¡bueno, eso es lo que realmente importa, ¿verdad?! Todo lo que pedimos estaba delicioso, y lo mejor es que los precios son super asequibles, con un rango entre 10 y 20 € por persona. La calidad de los productos es impresionante, y se nota que el restaurante cuida mucho lo que sirve. No te olvides de probar la sidra de su grifo automático que tiene forma de manzana, ¡es un detalle curioso que nos encantó!
Y ya que estamos, vamos a hablar del ambiente. Tienen un nivel de ruido bajo, así que puedes charlar tranquilamente sin tener que gritarle a tu amigo de enfrente. El espacio es pequeño, así que lo mejor es que vayas con antelación para conseguir mesa. La última vez que fuimos, el camarero, que por cierto era muy simpático, nos recomendó las raciones justo y no pedimos más de lo que necesitábamos. Nos quedamos con ganas de probar más cosas, como el chorizo a la sidra. Sin duda, regresaremos.
Sobre los platos que destacan en el menú de Sidrería La Caldera, hay auténticas delicias como el Cachopin de Lacón, el Flan de Avellanas y los Tortos con Queso la Peral y Mermelada de Higos. No puedo dejar de mencionarte la Tabla Mixta de Embutidos y Quesos, que parece ser un éxito rotundo. En fin, si buscas buena comida, calidad y a un precio excelente, ¡este es el lugar! Totalmente recomendable.
La Sidrería La Caldera tiene una buena selección de quesos
Y ya que estamos hablando de Sidrería La Caldera, ¿cómo olvidar lo espectacular que es este lugar? Es el típico sitio que te sorprende desde la primera bocado. La ensalada de pollo y queso de cabra es simplemente brutal. La porción es tan generosa que podría perfectamente compartirla, con esos fingers de pollo recién hechos, frutos secos y un montón de dados de queso de cabra que te hacen sonreír con cada bocado. Además, las croquetas de cabrales son todo un clásico; el sabor del cabrales es suave, pero le da un toque increíble a la cena. Con tres cervezas, cenamos como reyes y por un precio que no llega a los 10 euros por persona. ¡Una ganga!
Y lo mejor de todo es el trato con el que te reciben. El camarero, que es el dueño, es super cercanito y siempre atento. Te hace sentir como si fueras parte de la familia, además de que tiene un ojo clínico para asesorarte en la mejor elección de platos. Yo diría que el truco para disfrutar de este rincón gastronómico, sobre todo en agosto cuando parece que todo el mundo quiere cenar allí, es ir un poco antes, alrededor de las 20:15 o 20:30, para que no te quedes sin mesa. ¡Te apuntan en lista de espera y listo!
Y si piensas en probar postres, ¡prepárate! Nos quedamos con las ganas de disfrutar de sus postres caseros porque se agotaron rápidamente. Pero para los que sí tuvieron la suerte y se dejaron tentar por la tarta de chocolate, ¡dicen que es una pura fantasía! Sin duda, un lugar que vale la pena visitar, no solo por la calidad de la comida, sino también por la alegría del ambiente, sin contar que los precios son muy asequibles. De hecho, ¡el mejor sitio en Cangas de Onís!
Y para responder a la pregunta sobre si Sidrería La Caldera tiene una buena selección de quesos... ¡absolutamente! Su tabla mixta de embutidos y quesos asturianos te va a dejar sin palabras. Desde el rulo de cabra hasta otros quesos regionales, tienes opciones para disfrutar como nunca. Así que, si eres amante del queso, este sitio es tu pequeño paraíso gastronómico en Asturias. ¡No lo dudes y dale una oportunidad en tu próxima visita!
Es recomendable compartir las tablas de quesos en Sidrería La Caldera
Y bueno, hablando de Sidrería La Caldera, ¿cuántas veces hemos buscado un lugar que tenga ese ambiente acogedor y que, aparte de todo, ¡te haga sentir como en casa de un amigo! Desde que pones un pie allí, te reciben con una sonrisa y un trato súper cercano que te hace olvidar que estás en un restaurante. Eso sí, ¡apunta la hora! Si quieres cenar, mejor ve sobre las ocho de la noche porque no hacen reservas y el lugar es pequeño. Entre nosotros, ¡es toda una aventura conseguir mesa, pero vale la pena!
La comida es, sin duda, uno de los grandes atractivos. Te van a encantar los cachopos y esos tortos de queso de cabra con mermelada de tomate que están para chuparse los dedos. Y no olvides dejar espacio para la tarta de queso. Es casera, ¡como la que hacían nuestras abuelas! Cada bocado te va a transportar a esa cocina familiar que todos echamos de menos. Y, claro, el dueño siempre está ahí para que la experiencia sea aún mejor; ¡qué majo es!
Y si alguna vez te sientes como para compartir, las tablas de quesos son una opción que sigue bien la línea de lo que hacen. Son ideales para compartir entre amigos, se sirven con clase y, sinceramente, te dejarán con ganas de más. Así que sí, ¡totalmente recomendable!
Así que cuando estés por Cangas de Onís, no te olvides de pasar por La Caldera. La relación calidad-precio es increíble; con unos 10-20 € por persona, sales más que satisfecho. ¿Comida? 5 estrellas. ¿Servicio? 5 estrellas también. Sin duda una visita obligada!
Sidrería La Caldera solo abre por la noche
Y hablando de la Sidrería La Caldera, ¡menuda joya encontramos en Cangas! No sé si os lo he contado ya, pero está justo en C. Roberto Frassinelli, 33550, y de verdad que se lleva un 10 en todo. La primera vez que fuimos, llegamos temprano porque sabíamos que no se puede reservar. Así que hicimos bien en ir pronto, ¡ya que es un lugar muy popular! Pedimos la ensalada de la casa que lleva bonito y pimientos, unos deliciosos tortos con adobu de jabalí y, mi favorito, el flan de nueces. De verdad, os lo recomiendo 100%, todo estaba para chuparse los dedos. El camarero fue super amable, incluso nos aconsejó con las cantidades, porque pensábamos pedir de más y acabamos llenos hasta arriba.
El ambiente es pequeño y tranquilo, perfecto para relajarse un rato antes de volver a casa. Nos pedimos unas tablas de quesos y embutidos de la zona acompañadas de sidra, que, por cierto, estaba ¡de muerte! Un detalle a tener en cuenta es que, al ser pocas mesas, no permiten juntarlas. Así que si vais en grupo, música, ¡tendréis que organizaros bien! Aunque tampoco es un gran problema, porque hay opciones de aparcar en la calle, aunque un poco complicado a veces. Para los que tienen niños, no os preocupéis porque son muy bienvenidos.
Una de las mejores decisiones fue volver el sábado y domingo. El sábado lo pasamos bomba probando nuevos platos como los pimientos de padrón, las croquetas de cabrales y unos tortos con mermelada de higos que estaban buenísimos. Acabamos llenos y felices, y el ambiente, siempre buen rollo. Y por si teníais la duda, la Sidrería La Caldera no solo abre por la noche, así que estar atentos porque también tienen horarios durante el día. En resumen, ¡la comida y el ambiente son tan buenos que seguro que queréis repetir!
Qué tipo de comida se puede esperar en Sidrería La Caldera
Y si hablamos de Sidrería La Caldera, no puedo dejar de contar lo genial que fue. 5 estrellas en todo lo que se puede imaginar. Desde que llegas, el ambiente es super acogedor. Las mesas no son muchas, así que es mejor ir pronto, porque por lo que se ve, ¡todos quieren disfrutar de la comida aquí! Cuando fuimos a cenar, pedimos varias raciones y todo estuvo delicioso. La calidad-precio es correcta, entre 10 y 20 € por persona, y puedes dejar el restaurante con una sonrisa de oreja a oreja.
El camarero también fue un punto a favor. Súper amable y dispuesto a explicarnos todo lo que había en el menú. Nos dejó probar el famoso “cachopín” que era enorme y de verdad, ¡una maravilla! Y ni hablar de las croquetas de cabrales, que estaban de otro mundo. La comida es casera y todo está hecho con cariño. Salimos encantados y con ganas de repetir.
Y, mira que he visitado Cangas varias veces, pero ¡no dar con este lugar antes me parece un pecado! Es un sitio tranquilo, calentito y con un trato excepcional. Ellos entienden lo que es la sidra, incluso tienen una conserva en frío que le da un toque único. Las tablas de quesos te miran y casi te dicen "¡pídeme!". Ah, y un detalle que me encanta es que no te ponen una ración de pan sin que lo pidas, como en otros sitios. Aquí cada gesto cuenta y se nota el cariño en cada plato.
Así que, ¿qué tipo de comida se puede esperar en Sidrería La Caldera? Pues preparate para disfrutar de delicias como el chorizo a la sidra, tortos con lacón, y el famoso cachopín. Todo, en un ambiente familiar y amigable, donde te hacen sentir como en casa. ¡No hay duda de que si vuelves a Cangas, este sitio debería estar en tu lista!
Los precios en Sidrería La Caldera son accesibles
Y hablando de experiencias chulas, no puedo dejar de mencionar la Sidrería La Caldera. Este lugar se encuentra en C. Roberto Frassinelli, 33550 Cangas de Onís, Asturias, y, sinceramente, si estás por la zona, no te lo puedes perder. Es un sitio pequeño y acogedor, perfecto para pasar un buen rato con amigos. Desde que llegamos, el dueño nos hizo sentir como si estuvieras en casa, siempre pendiente de que no nos faltara de nada. La atención fue simplemente de 5 estrellas.
Y la comida, ¡ay madre! Las raciones son abundantes y sabrosas. Me encanta ese rollo de la comida casera; aquí realmente han dado en el clavo. Cada plato que probamos estaba cargado de sabor, y se notaba que todo estaba preparado con cariño y buenos ingredientes. Si te gusta disfrutar de una buena comida a un precio más que razonable, este sitio es para ti.
Hablando de precios, la verdad es que aquí no hay queja. Puedes disfrutar de una experiencia completa por apenas 10-20 € por persona. No está nada mal, considerando la calidad del servicio y la comida. Así que, sí, los precios en Sidrería La Caldera son accesibles y definitivamente valen la pena. Sin duda, un sitio a tener en cuenta para tu próxima visita a Cangas de Onís. ¡Lo repetiría sin pensarlo!








