
Te invito a descubrir Tras do Convento, un albergue en Rúa do Salvador, 1, 27620 Samos, Lugo, perfecto para quienes apuestan por el Camino de Santiago. Desde su inauguración en 2019, este antiguo albergue Albaroque se ha reinventado con un toque fresco y un ambiente acogedor. Con 10 plazas repartidas en 2 habitaciones dobles y una habitación con literas, es el lugar ideal para descansar después de una larga jornada de peregrinación. Olvídate de buscar WiFi; aquí tienes conexión gratis, además de una terraza con vistas al río perfecta para relajarte.
Además, la experiencia se complementa con una buena dosis de comida brasileña en su restaurante, y tendrás el Monasterio de Samos a solo unos pasos. Si venís del aeropuerto de A Coruña, no está tan lejos, a unos 130 km. Aunque no tiene la mejor puntuación en Tripadvisor, su encanto y ubicación hacen que merezca la pena. ¡No lo dudes, Tras do Convento es tu parada perfecta en el Camino!
Mapa Ubicación Tras do Convento
Dónde se encuentra el albergue Tras do Convento
¡Hola, amigos! Si alguna vez estáis peregrinando por el Camino de Santiago y os encontráis por Samos, no puedo dejar de hablaros del albergue Tras do Convento. La verdad es que tiene su encanto, pero también hay que tener en cuenta algunos detalles. Por ejemplo, es el albergue más lejano al camino, lo que puede ser un poco rollo si lleváis prisa. Además, el servicio... bueno, podemos decir que hay áreas de mejora, porque cuando pedimos el menú, solo había un primero y un segundo. Y si queréis descansar, preparad el tapón para los oídos, porque la gente del bar y la camarera no dejaban de gritar hasta las 23:00. ¡Menuda experiencia!
Pero, ojo, no todo es negativo. Si buscáis un lugar para pasar la noche, este albergue es decente, situado justo al lado del convento. Las habitaciones están limpias y hay secadora y lavadora, lo cual es genial si tenéis la ropa un poco sudorosa. Eso sí, acordaos de que no hay ascensor y que el desayuno empieza a las nueve de la mañana, así que si os despertáis temprano, tenedlo en cuenta. Pero bueno, por el precio, se entiende, ¿no?
Ahora, lo mejor que me pasó allí fue conocer a Thay, ¡la camarera más increíble del mundo! Si pasáis por el Bar Samos, no podéis dejar de probar su café Americano, es de otro planeta. Nos hicieron sentir como en casa, y eso siempre es un plus en un viaje. La comida allí es riquísima, especialmente las lentejas que son realmente de muerte. Solo por la amabilidad de Thay y la buena onda del lugar, definitivamente le pongo un 10.
Así que, si os preguntáis ¿dónde se encuentra el albergue Tras do Convento?, está en Rúa do Salvador, 1, 27620 Samos, Lugo, justo tras el Monasterio. Es un lugar ideal para disfrutar del Camino, relajarse y disfrutar de las vistas. 【¡Animaos a visitarlo y formar parte de esta aventura!】
Desde cuándo está en funcionamiento Tras do Convento
No sé qué fue peor, si la lavadora que hacía lo que le daba la gana o la sorpresa pesadillesca que nos depararon esos chinches. En serio, ¿quién se imagina que un albergue en Rúa do Salvador, 1, 27620 Samos, Lugo, pueda ser así? La decepción comenzó cuando intentamos hacer la colada. Aparentemente, la lavadora y la secadora tienen precios engañosos que cambian a mitad del servicio sin que nadie te avise. Terminamos con la ropa mojada y maloliente, porque la secadora decidió que con tres horas de funcionamiento era suficiente, así que imagínate el panorama cuando nos tocaría seguir el camino con ropa húmeda.
Pero eso no fue nada comparado con lo que vino después. Justo cuando creíamos que estábamos listos para descansar, ¡pum! A la hora de dormir, nos despertamos con picaduras de chinches salpicadas por todo el cuerpo y las sabanas llenas de rastro de sangre después de aplastarlos. Era como una escena de una película de terror. Había chinches en las paredes, en las almohadas, y hasta en nuestras malditas pertenencias. Te lo juro, tuvimos que quedarnos despiertos toda la noche desinfectando y buscando cada insecto que se cruzara en nuestro camino. Total, no era realista pensar que íbamos a dormir con esta locura.
Lo peor de todo es que, al parecer, el personal solo aparece a ciertas horas y tuvimos que esperar hasta la mañana para hacer nuestro reclamo. Al final, llamamos al número de contacto y nos devolvieron el dinero. Genial, ¿no? Pero no tiene nada de “feliz”, porque tuvimos que afrontar la caminata más dura del viaje, Samos - Portomarin, 38.5 km, sin haber dormido nada, completamente agotados y sin un mínimo de energía. Así que, si alguna vez estás pensando en quedarte en Tras do Convento, simplemente evita ese lugar a toda costa. En resumen: CHINCHES POR TODOS LADOS.
Y, para rematar la historia, ¿sabías que este albergue ha estado en funcionamiento desde hace unos años? No tengo la fecha exacta, pero ¡es un misterio que bien podrían resolver con un buen mantenimiento! Definitivamente, deberían haber hecho más de lo que parece que hicieron, porque nadie debería pasar por algo así en un albergue en pleno Camino de Santiago.
Cuántas plazas de alojamiento ofrece el albergue
Pero bueno, hablemos de mi experiencia en Tras do Convento en Samos. Te juro que no hay muchas cosas más aterradoras que descubrir que estás durmiendo en un cuarto plagado de chinches. Sí, ¡chinches! No dormimos nada, y para colmo acabamos con picaduras en todo el cuerpo. Te imaginarás el desastre. Intentamos usar la lavadora, pero nos timaron con el precio y después la secadora no secó en 4 horas. Lo único limpio de la maleta terminó empapado de la sangre de las chinches. Así que, si tu plan es hacer el Camino de Santiago, ahórrate este lugar. Te lo digo por experiencia.
Y la zona externa tiene su encanto, pero olvídate de pedir comida allí. Íbamos con toda la intención de disfrutar de unas patatas bravas en la terraza y acabamos con patatas fritas congeladas de McDonald's y un tomate frito, ¡vamos, un chasco total! Y cuando intentamos preguntar sobre otras opciones, nos encontramos con una camarera que ni siquiera hablaba español. El trato se sentía despreocupado, pero eso sí, el ambiente en el exterior estaba bastante bien. Al menos podías respirar fuera de ese estrés que se sentía adentro.
Recuerdo que mi mujer y yo, deseando vivir esa experiencia de mochilero, creímos que íbamos a encontrar un lugar acogedor. ¡Qué error! Y debo decir que la atención fue muy deficiente. Imagínate, al final del día, ni siquiera una cerveza pudieron servirnos sin que tuviéramos que hacer su trabajo. Con una camarera más interesada en cantar reggaetón que en servir a los clientes, decidimos que era hora de marcharnos. En un lugar donde el 99% se preocupa por los peregrinos, este fue un completo fracaso.
Ah, y para que te hagas una idea, este albergue ofrece unas 12 plazas de alojamiento. Así que ya sabes, si buscas tranquilidad y un sueño reparador, te recomendaría que busques en otra parte del camino.
Qué tipo de habitaciones hay disponibles en Tras do Convento
Y ya que estamos hablando de Tras do Convento, no puedo dejar de mencionar lo del personal. En serio, parece que están en modo “hago esto por obligación” y no por servicio. Me refiero a que no usan mascarilla, lo que ya debería dar un poco de vergüenza en estos días. Además, el servicio es bastante lento e ineficaz. Yo estuve esperando un buen rato para ver si me ofrecían postre o café, y al final, ¡me levanté por pura desesperación! Y eso sí, no te preocupes porque el menú te lo van a cobrar completo, aunque solo pidas agua. Por cierto, si eres de los que no come mucho, no te preocupes, como yo, porque te dejan sin alternativas. Al final, me comí dos primeros, una ensalada y seis croquetas. Total, 12 pavos por eso.
Ahora, el albergue en sí… bueno, para ser sinceros, es un lugar sin más. A diferencia de otros albergues que he probado, este resulta bastante básico. Tienen solo tres habitaciones en la parte superior y un único baño que tiene que compartir diez peregrinos. ¡Imagina lo divertido que es eso a las 7 de la mañana! Y la verdad, no hay ni regletas ni mesitas de noche, así que tendrás que buscar dónde enchufar tu móvil. Y lo mejor de todo, una de las camas tenía las barras del somier rotas, lo que me obligó a improvisar y echar el colchón al suelo. No sé vosotros, pero eso me hace decir que no recomendaría este lugar.
Por otro lado, aunque devo admitir que el sitio en sí es bonito, la música del bar de abajo es una pesadilla desde las 7 de la mañana hasta la noche. Aunque el restaurante tiene opciones vegetarianas ricas, me di cuenta de que se olvidaron un par de cosas en el baño: no había jabón ni papel para secar las manos. Un pequeño detalle que podrían simplemente mejorar. Y hablando de limpieza, por favor, hay que limpiar esa máquina de lavar. La parte de goma estaba llena de hongo negro ¡Y da grima! Así que, mientras que el lugar tiene su encanto, hay que mirar con lo que se te viene.
En cuanto a las habitaciones disponibles, la verdad es que son bastante simples. Solo hay un par de ellas, y comparten un baño que puede ser un poco complicado cuando el albergue está lleno. Si estás buscando algo con más comodidades, mejor busca en otro lado. Aunque sí, las vistas o el vibe del lugar son buenos, los detalles de la habitación y el servicio dejan mucho que desear. ¡En fin, haz tus maletas y decide bien dónde quieres quedarte!
El albergue cuenta con conexión a Internet
Y si seguimos hablando de Tras do Convento, que se sitúa en la Rúa do Salvador, 1, 27620 Samos, Lugo, me parece que hay opiniones encontradas. Por un lado, el lugar tiene su encanto y está bastante bien equipado para los peregrinos. Las habitaciones, al parecer, son acogedoras y limpias, y la atención del personal le saca una sonrisa a cualquiera. Tiene un ambiente muy amigable y relajado, ideal para tomar un respiro si andas de camino.
Sin embargo, no todo es de color de rosa en lo que respecta a la comida. Parece que el menú deja bastante que desear. Muchos han comentado que han encontrado cosas como croquetas congeladas, y siendo Galicia, eso no se perdona. La ensalada estaba buena, aunque la inclusión de garbanzos quizás no es lo que uno esperaría en un plato fresco. Y el churrasco que tanto esperabas, eso sí, no daba la talla; lo único que se salva son esas patatas caseras que siempre están riquísimas, como es tradición en Galicia. Al final, la tarta de queso parecía hacer justicia, pero ojo, el café dejó mucho que desear.
Y ya no hablemos de la experiencia de algunos, que mencionaron que encontraron ¡chinches! Vamos, esto sí que fastidia un viaje entero. Imagínate levantarte a las 3 de la mañana lleno de picor, ¡pésimo! Sí, al menos les devolvieron lo que pagaron, pero de nada sirve si la experiencia fue horrible. A veces, la calidad del servicio de lavandería también puede dejar mucho que desear, así que hay que tenerlo en cuenta si planeas quedarte.
Pero bueno, no todo es malo. Muchos han alabado la amabilidad de las chicas que atienden, especialmente una camarera que se llama Shaweny, que parece que es una auténtica joya. Perfecto para esos momentos en que necesitas un buen servicio. Y si eres peregrino y necesitas un buen lugar para detenerte a desayunar, esos bocadillos que preparan dicen que están espectacularmente buenos. En cuanto a la conexión a Internet, el albergue sí cuenta con wi-fi. Así que, para compartir tu experiencia en tiempo real, tienes todo lo que necesitas.
Qué servicios adicionales ofrece Tras do Convento a los peregrinos
La verdad es que Tras do Convento en Rúa do Salvador es un lugar con mucho encanto. El espacio es amplio, especialmente las habitaciones, que tienen grandes baños; perfecto para refrescarte después de un largo día de peregrinación. Aunque, siendo sinceros, no todo fue perfecto. La comida, aunque buena, me pareció un poco escasa para el menú de 14 euros. Terminé con una pechuga y arroz congelado, que no es lo que uno espera después de caminar tanto. Pero el personal, ¡madre mía! Son un encanto, siempre dispuestos a ayudarte con una sonrisa.
Ahora, si hablamos de la experiencia de comer ahí, vayan preparándose para disfrutar. Shawney es una joya; la comida es espectacular, y si decides tomar algo, es casi seguro que terminarás picando de su menú. Lo bueno es que el servicio es de 10, y la ubicación no podría ser mejor. Imagina disfrutar de un buen rato en un sitio con buena onda. Es el tipo de lugar donde sientes que subes puntos en la experiencia del Camino sólo por el rollo que hay.
Sin embargo, no todo es color de rosa. El albergue está justo al lado de un bar que? puede ser un poco molesto, ya que la música está muy alta desde temprano hasta altas horas de la noche. Así que, si te vas a quedar aquí, prepárate para un poco de ruido. Además, hay comentarios sobre chinches, lo cual no suena muy atractivo. Pero, por otro lado, la limpieza y el confort de las habitaciones son bastante buenos.
En cuanto a los servicios adicionales que ofrece Tras do Convento a los peregrinos, es recomendable mencionar que, aunque la atención y servicios son buenos, no hay muchas zonas comunes y solo hay un único baño para varias habitaciones. Eso sí, las vistas son hermosas y es un lugar tranquilo, ideal para descansar antes de seguir con la aventura. En general, si conoces un poco lo que hay, la experiencia puede ser memorable.








