Son de Mar

Son de Mar

En pleno C. el Puerto, 4, 39770 Laredo, el restaurante Son de Mar te atrapa con su esencia marinera. Este lugar es la evolución del histórico asador «EL CURRO», así que ya puedes imaginar que la cocina gira en torno a pescados y mariscos frescos de la zona. Comienza tu experiencia con unas irresistibles rabas de jibión y déjate llevar por el aroma a brasa de carbón que envuelve cada plato.

Además de la deliciosa comida, el ambiente es inmejorable. Imagina degustar tus platos favoritos en una terraza con vistas al mar mientras disfrutas de la brisa marina. Con una calificación de 4.3 en Restaurant Guru y más de 840 reseñas, Son de Mar se ha ganado el corazón tanto de los locales como de los visitantes. ¡Así que ya sabes, no te pierdas la oportunidad de saborear lo mejor de Laredo!

Son de Mar

Restaurante
4,3
806Reseñas
Fotos
C. el Puerto, 4, 39770 Laredo, Cantabria
942 74 02 91

Horarios Son de Mar

DíaHora
lunes12:00–24:00
miércoles12:30–24:00
jueves12:30–24:00
viernes12:00–1:00
sábado12:00–1:00
domingo12:30–24:00
nan12:30–24:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Son de Mar

Dónde se ubica el restaurante Son de Mar

¡Hola, gente! Hoy quiero contarles sobre una experiencia que tuve en Son de Mar, un restaurante que está en C. el Puerto, 4, 39770 Laredo, Cantabria. Fui con mi pareja a comer y, sinceramente, todo estuvo deliciosísimo. Las croquetas eran un espectáculo, y la lubina que pedí venía con una salsa increíble que tenía un buen sabor a brasa. Y no podía irme sin mencionar la tarta de queso, que estaba para morirse. El único 'pero' que tengo que poner es que el pan no era de la mejor calidad; un poco reseco para mi gusto, pero eso no opacó lo bien que comimos. Además, los camareros fueron super simpáticos, así que sin duda volveremos.

No es la primera vez que vamos, de hecho, ya hemos estado un par de veces y, déjenme decirles, la experiencia ha sido ESPECTACULAR ambas veces. Hay que destacar el solomillo, que se corta como si fuera mantequilla, ¡una maravilla! También debo mencionar que la limpieza del local es un plus; todo está muy cuidando y limpiecito. Por cierto, es un local pet friendly, algo que siempre se agradece. Y la atención del personal es de 10, especialmente la paciencia que tuvo Sandra con nosotros, ¡mil gracias! Sin duda, Son de Mar se ha convertido en nuestro lugar de referencia para disfrutar de buena comida a la brasa en Laredo.

Hemos ido varias veces y la comida es siempre de alta calidad con una presentación que impresiona. Las raciones son generosas, así que lleguen con hambre. Una cosa que me pareció un poco extraña fue la actitud del personal al llegar sin reserva; la verdad es que el comedor estaba vacío y nos miraron un poco raro. Pero bueno, ¡así son las cosas! Aún así, no dudo que nos verán a menudo, porque siempre es un planazo. Con vistas al puerto deportivo y un buen precio-calidad, se lleva las cinco estrellas.

El ambiente de Son de Mar es genial, ¡y más si buscas un sitio para ir con niños! Tienen una pequeña explanada fuera donde pueden jugar y correr, lo que siempre es un alivio para los padres. Además, el acceso es perfecto para sillas de ruedas. Si buscas un buen lugar para comer en Laredo, no te olvides de Son de Mar en C. el Puerto, 4. ¡No te arrepentirás!

Cuál es la especialidad del restaurante Son de Mar

Y si hablamos de Son de Mar, la experiencia realmente no decepciona. El ambiente es excelente, y lo mejor es el personal, que te atiende sin perder la sonrisa. A pesar de llegar sin reserva, nos acomodaron muy rápido, lo cual siempre es un plus. Empezamos con unas anchoas que estaban para chuparse los dedos; un sabor intenso pero muy equilibrado, como si cada bocado nos transportara al mar. Perfecto para abrir el apetito.

Luego, nos lanzamos a por una lubina enorme y espectacular que, sinceramente, fue uno de los mejores platos que he probado. La cocción era perfecta, manteniendo toda la jugosidad, y venía ya limpia, acompañada de una guarnición que complementaba de maravilla todo el plato. Aquí es donde se nota el cuidado en los ingredientes y el cariño que le ponen al servicio. ¡Una pena que no hubiera más espacio en el estómago para el postre! Pero bueno, eso significa que tengo una buena excusa para regresar pronto.

Si buscas sabores auténticos, este lugar es muy recomendable. Y aunque probamos el pulpo a la brasa y lo dejamos en el tintero por la carne que no nos impresionó tanto, hay que reconocer que en lo que respecta a pescado y marisco, Son de Mar es un canto a la frescura y a la calidad. Ah, y por cierto, la lubina no solo es deliciosa, también es una excelente fuente de triptófano, un aminoácido que mejora el estado de ánimo. ¡No es de extrañar que comer pescado fresco nos haga sentir tan bien!

En cuanto a la especialidad del restaurante Son de Mar, definitivamente son los pescados y mariscos. Esa lubina es emblemática, ¡y se nota que saben cómo prepararla! Así que ya sabes, si estás en Laredo, no te puedes perder la oportunidad de disfrutar de una comida deliciosa en este acogedor rinconcito.

Qué tipo de cocina ofrece Son de Mar

Y, por si no lo sabías, el Son de Mar es el lugar perfecto para disfrutar de una buena comida en el puerto de Laredo. No hace mucho, estuvimos allí un grupo de 17 personas y lo pasamos genial. El menú que acordamos estaba todo excelente, desde los productos frescos hasta la atención de los camareros, que eran súper cariñosos y atentos. Además, después de la comida, nos pusieron música, ¡y eso le dio un toque especial a la velada! Sin duda, es un sitio para repetir, ¡le pongo un 5 estrellas a todo! Comida, servicio y ambiente, solo felicidad por aquí.

La verdad es que si solo quieres quedarte a picotear, puedes optar por probar lo que tienen y no te defraudará. Cuando fuimos, optamos por picoteo y todo lo que nos pusieron estaba delicioso. El arroz con bogavante fue el gran protagonista y nos dejamos caer por unos precios muy razonables, entre 20-30 € por persona. Y en cuanto a la atención, no podría quejarme, estuvo a la altura. Eso sí, aparcar puede ser un poco complicado, así que ya lo sabes, ¡llega con tiempo!

Si buscas algo más básico pero igual de rico, no te pierdas sus bonitos y sardinas a la brasa. Son, de verdad, los mejores que he probado en ages. Aunque tuvimos que esperar un poco, mereció la pena, especialmente porque el resto de los platos, como las zambullías y las rabas, estaban brutales. A veces puede que el servicio se sienta un poco desbordado, pero realmente, se esfuerzan mucho por atenderte bien.

Ahora, si te preguntas ¿qué tipo de cocina ofrece Son de Mar? Bueno, ofrecen cocina tradicional de la zona, con un enfoque en pescados y mariscos frescos. La comida está a muy buen nivel, aunque a veces los postres son lo que se queda un poco atrás, pero, en general, ¡la experiencia es muy positiva! Así que, si no lo has hecho ya, ¡dale una oportunidad a este lugar que definitivamente no tiene desperdicio!

Qué platos se recomiendan para comenzar la experiencia culinaria en Son de Mar

Así que ya te conté sobre nuestra última experiencia en Son de Mar, y la verdad, fue un poco decepcionante comparada con la vez anterior. La primera vez que fuimos en septiembre todo fue espectacular, pero esta vez, la terraza estaba a reventar. ¿Te imaginas? Tuvimos que preguntar a cuatro personas distintas antes de que alguien nos asignara una mesa en la parte reservada del restaurante. El personal, que entiendo que estaba sobrepasado, no daba abasto. ¡Una pena!

Y no hablemos del ambiente. No es que sea el sitio más glamuroso del mundo, pero me parece que no debería permitirse que la gente entre en bañador pasadas las 21:00 horas. ¡Vamos, un poco de decoro! Por otro lado, el vino blanco que pedimos llegó caliente. No sé tú, pero esperar a que un vino parezca "aceptable" no va conmigo, así que tuvimos que pedir un cubo de agua con hielo. Que, por cierto, es más útil para mantener la temperatura de un vino que para enfriarlo en el último minuto.

Ahora, en cuanto a la comida, cenamos pescado que nos sirvieron en bandeja de acero inoxidable. Pero lo curioso es que no había todos los que se ofrecían en el menú y, además, todo era "al peso" sin opción a un plato ya preparado. Para ser un lugar que se supone tiene un buen estatus, estos pequeños detalles hacen la diferencia. Para colmo, ¡la temperatura del pescado fue un desastre!

A pesar de todo esto, si decides arriesgarte, hay platos en Son de Mar que son una maravilla para empezar. Te recomiendo las nécoras a la brasa, que son un espectáculo, y si tienes suerte, no dudes en pedir los chipirones encebollados que, sinceramente, son quizás el mejor plato que hemos probado. Las almejas a la sartén y el rodaballo también son absolutamente recomendables. En fin, si te decides a ir, ¡ve con expectativas moderadas!

Qué ingredientes frescos se destacan en la cocina de Son de Mar

Y después de haber disfrutado de una buena comida en Son de Mar, la verdad es que te quedas con ganas de más. No sé si has probado su arroz con bogavante, pero si no lo has hecho, prepárate para una experiencia que te hará preguntarte cómo es posible que algo tan sabroso exista. Y tampoco puedo dejar de hablar de esos chipirones encebollados, que son un auténtico manjar, frescos y con un sabor que te hará querer repetir una y otra vez. Todo esto, acompañado de un vino cántabro delicioso, lo convierte en un festín para los sentidos.

El trato que recibimos fue más que exquisito. Sandra, con su profesionalidad y amabilidad, logró que nos sintiéramos como en casa, lo cual es un gran punto a favor. Esos detalles marcan la diferencia, ¿verdad? Un sitio donde no solo comes bien, sino que también te hacen sentir especial. Y si hablo de postres, el helado de pistacho italiano con brownie es la guinda del pastel, ¡simplemente riquísimo! Después, para cerrar la velada, no hay nada como un buen café excepcional y unas copas de cava para brindar.

Y una cosa que no olvides: si decides ir, te aconsejo que hagas una reserva, porque el lugar es muy popular y no siempre hay sitio. Ya sea que vayas en pareja o con un grupo grande, hay espacio tanto en el comedor interior como en la terraza exterior. Cada rincón tiene su encanto, pero la terraza es ideal para disfrutar de esas noches frescas de verano en la costa.

Ahora, si hablamos de ingredientes frescos que se destacan en la cocina de Son de Mar, debes saber que la calidad es su prioridad. Desde las anchoas hasta las zamburiñas y los frescos pescados y carnes, cada plato está lleno de sabor gracias a la selección cuidada de productos locales. De verdad, si eres un amante de la buena comida, no puedes dejar de visitar este lugar. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!

Cuál es la historia detrás del restaurante Son de Mar

¡Y si hablamos de Son de Mar, ya sabemos que la experiencia empieza bien desde que llegas! Nos dejaron entrar con nuestro perro y eso ya nos ganó, la verdad. Tienen la terraza perfecta frente al puerto deportivo, así que puedes disfrutar del ambiente con buena música de fondo y paseo marítimo. El servicio fue impecable, nos atendieron súper rápido y, encima, nos trajeron agua para el perro. ¿Qué más podemos pedir? Salimos con una sonrisa, aunque solo fuimos a tomar un par de copas. Sin duda, nos quedaremos a cenar la próxima vez, porque el lugar lo merece y tiene todo para disfrutarlo al máximo. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.

Y no puedo dejar de hablar de la comida, que es un verdadero espectáculo. Pedimos varios platos para compartir, y la ensalada de bonito del norte en escabeche nos dejó a todos con ganas de más. Las sardinas estaban del otro mundo, así como la ensalada de tomate de Cantabria, que tenía un sabor increíble. No pueden faltar las almejas a la marinera y las rabas, por supuesto. Además, las croquetas de bacalao, espinacas con piñones y jamón son de esas que se te quedan grabadas en la memoria. Y para rematar, la tarta de queso que nos trajeron fue un toque dulce perfecto para cerrar la velada. La verdad es que el precio fue razonable, unos 30-40 € por persona, ¡y valió cada céntimo! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, ¡un 10 redondo!

Sobre la historia detrás de Son de Mar, se nota que hay una pasión genuina por la buena comida y el ambiente acogedor. Este restaurante no es solo un lugar para comer, es un espacio que invita a compartir buenos momentos. Al estar tan bien ubicado frente al puerto, han sabido combinar el encanto del paisaje con una oferta culinaria centrada en la frescura del pescado a la brasa, algo que se ha convertido en su sello distintivo. Así que ya sabes, si estás en Laredo, no dudes en hacer una parada en este rincón especial, ¡te va a encantar!

Fotografías Son de Mar

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