Restaurante la Praillona

Restaurante la Praillona

En el corazón de Boñar, en Avenida de la Constitución, 41, se encuentra el legendario Restaurante La Praillona, un verdadero templo de la comida tradicional de la montaña leonesa. Desde 1991, este lugar ha mantenido viva la esencia de recetas ancestrales, trayendo a tu mesa platos como la fabada o el cocido argollano, elaborados con dedicación por toda la familia. Además, ofrecen una mezcla de platos modernos que demuestran su creatividad y cariño por la cocina de cuchara, lo que lo convierte en una opción ideal si buscas buen sabor y un ambiente acogedor.

La Praillona no solo brilla por su deliciosa comida, sino también por su excelente trato, lo que siempre da ganas de volver. La carta es amplia y variada—con opciones de caza durante la temporada y un menú que incluye tres primeros y tres segundos platos, más postre y café. Con una calificación de 4.1 sobre 5 y más de 1,180 reseñas positivas, la fama de este restaurante leonciano no es mera casualidad. Eso sí, si planeas visitarlo, ¡asegúrate de reservar con antelación!

Restaurante la Praillona

Restaurante
4,2
972Reseñas
Fotos
Av. de la Constitución, 41, 24850 Boñar, León
987 73 58 10

Horarios Restaurante la Praillona

DíaHora
lunes13:00–16:00, 21:00–24:00
miércoles13:00–16:00, 21:00–24:00
juevesCerrado
viernes13:00–16:00, 21:00–24:00
sábado13:00–16:00, 21:00–24:00
domingo13:00–16:00, 21:00–24:00
nan13:00–16:00, 21:00–24:00 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante la Praillona

Dónde se encuentra el Restaurante La Praillona

¡Hola, amigos! Si están buscando un lugar donde comer de forma deliciosa y pasar un buen rato, Restaurante La Praillona es el sitio ideal. Este pequeño tesoro se encuentra en Av. de la Constitución, 41, 24850 Boñar, León. Ya les digo que aquí la calidad de la comida es excepcional y la relación calidad-precio es difícil de superar. Hacer una reserva es súper recomendable, porque aunque el servicio al cliente es siempre excelente, a veces hay que esperar un poco, ¡pero vale totalmente la pena!

De verdad, el menú del día es una joya. Por solo 15 euros, puedes disfrutar de platos como el cocido de fréjoles - ¡es un plato único para tres que se te va a hacer la boca agua! Y si eres de buen comer, el arroz a la zamorana con codillo para dos es algo que no puedes dejar pasar. Lo mejor es que el menú incluye bebida, postre y café, así que saldrás más que satisfecho. De hecho, nosotros salimos a 15€ por persona más un par de euros del tupper porque no pudimos con todo lo que nos sirvieron. ¡Menuda comilona!

El ambiente en La Praillona es muy acogedor y perfecto para charlar sin problemas, a pesar de que a veces puede hacer un poco de frío. Pero nada que no se solucione con una buena conversación y un tinto de la carta de vinos, que ¡uf!, prometo que es excepcional. Además, la atención es siempre muy buena, lo que hace que la experiencia sea aún mejor.

Si están planeando una salida en grupo, es un sitio ideal para grupos de 5 a 8 personas. Les aseguro que tanto ustedes como sus amigos lo van a disfrutar. Y si alguna vez tienen la suerte de ir un sábado, no se olviden de probar la fabada argollana; solo se sirven esos días y no se pueden hacer reservas para ella, ¡así que apúrense si quieren probarla!

Así que, ya saben, si están por Boñar, no dejen de visitar el Restaurante La Praillona en Av. de la Constitución, 41. Prometo que no se arrepentirán. ¡Buen provecho!

Qué tipo de cocina ofrece La Praillona

Y ya que estamos hablando de La Praillona, no puedo dejar de mencionar lo mucho que me gusta el ambiente que tienen ahí. Es como si entras a un rincón especial en el corazón de Boñar, donde la calidez de la chimenea en invierno y la música suave hacen que te sientas como en casa. Cada vez que voy, me trato como un rey gracias al equipo, y sobre todo a Manolo, que siempre te atiende con una sonrisa. Ya sabéis, si estáis en la Av. de la Constitución, 41, no os lo podéis perder.

En cuanto a la comida, ¡madre mía! Si hay algo que hay que probar sí o sí son esos huevos rotos y el rabo de toro; son una delicia total. Aunque, he de decir que me hubiera encantado probar la fabada que solo tienen los sábados, pero bueno, eso será para la próxima. Y no os olvidéis de dejar un huequito para el helado de piñones de postre—es simplemente espectacular. Seguro que lo disfrutaréis tanto como yo.

Pero, claro, no todas las experiencias son perfectas, y a veces puede haber alguna que otra jugada que no os gustará tanto. He escuchado que hay algún que otro cliente que ha tenido un mal rato al esperar, incluso con problemas con el servicio. Pero, ¿quién no ha tenido uno de esos días? Personalmente, creo que vale la pena arriesgarse, porque la mayoría de las veces, la calidad y el cariño que ponen en sus platos lo compensan todo.

Así que, para responder a la pregunta que muchos se hacen: ¿qué tipo de cocina ofrece La Praillona? ¡Sencillamente grita autenticidad! Su carta es un homenaje a las recetas tradicionales de la cocina leonesa, con especialidades que evocan la historia y la riqueza de la montaña. Desde su famosa fabada argollana hasta su delicioso cocido argollano de los domingos, es todo un festín de sabores auténticos que no deja a nadie indiferente. ¡Ya estáis tardando en hacer una visita!

Desde cuándo está en funcionamiento el Restaurante La Praillona

Y bueno, si estás por la zona de Boñar, el Restaurante La Praillona es un rinconcito que no te puedes perder. Con 5 estrellas, su carta es amplia y está repleta de platos que hacen que se te haga la boca agua. Me encanta que el personal es super atento y el local es acogedor, perfecto para una buena charla con amigos o una cena romántica. Ah, y si eres amante del vino, tienen una buena carta que la acompaña. En fin, te puedes dejar llevar y gastar entre 60 y 70 euros por persona, pero vale cada céntimo por la calidad que ofrecen.

Ya te digo, si decides ir, no puedes dejar de probar el rabo de toro o una ensalada de perdiz que, según cuentan, son una delicia. Aunque, si estás con prisas, mejor relájate porque el servicio es un poco lento — ¡más de 45 minutos para ser atendidos! Pero la paciencia tiene su recompensa, como el bacalao que estaba en su punto y las croquetas que hasta yo, que no soy de croquetas, comí de lo buenas que estaban. Eso sí, cuidado con el agua "filtrada", que te cobran 2,50 euros, lo que me parece un poco exagerado. Por eso hay quien dice que le daría tres estrellas por algunos detalles, pero aún así, el lugar se mantiene completo y es mejor reservar.

Aun con las pegas, hay que reconocer que su oferta es bastante atractiva, especialmente si buscas opciones sin gluten. Hay milhojas de morcilla con manzana, ¡un plato que hay que probar! Y después de una comida deliciosa, no puedes dejar de pedir el arroz con leche, que es casero y ¡para chuparse los dedos! Con precios que rondan entre 10 y 20 euros por persona en el menú diario, es una opción muy recomendable.

Y para que sepas, el Restaurante La Praillona ha estado funcionando desde hace unos años, aunque no tengo la fecha exacta, lo que sí está claro es que se ha hecho un nombre en la zona. En fin, si te animas a probarlo, ¡cuéntame cómo te va!

Cuáles son algunos de los platos tradicionales que se pueden encontrar en La Praillona

Y así, después de haber probado varios platos en el Restaurante La Praillona, les puedo contar que, a pesar de las esperas que a veces pueden ser un poquito largas, la buena comida a buen precio hace que merezca la pena. El otro día estuve allí con unos amigos y, aunque el servicio fue un poco escaso, la amabilidad del personal compensó el tiempo de espera. Además, ¡imagínate que el lugar estaba super concurrido! Eso habla muy bien de cómo se ha ganado su fama en Boñar.

Hay que mencionar que no todo es perfecto; algunos pueden experimentar un par de contratiempos. Por ejemplo, una vez fui con mi pareja y tuvimos que esperar bastante para que nos tomaran la nota, casi 20 minutos. Luego, la comida tardó como una hora, y aunque la atención fue correcta, creo que el local no estaba del todo organizado ese día. ¿Y qué tal la comida? Sinceramente, aunque la espera fue frustrante, el sabor compensó el rato. Nos pedimos setas rebozadas con alioli y carne a la piedra. Estaba todo riquísimo, así que no puedo evitar volver, a pesar del pequeño tropiezo.

Ahora, hablemos de las delicias que hacen en La Praillona. ¡Es un fijo absoluto en la Montaña Oriental Leonesa! Desde su increíble cadera de vaca a la piedra hasta las irresistibles manitas de cerdo y el rabo de toro, tienen de todo. Personalmente, me eché unos buenos trozos de pulpo a la plancha que estaban para chuparse los dedos, y no se pueden perder la famosa tarta de queso de postre. Lo mejor es que el precio por persona se mueve entre los 10 y 20 euros, así que no se queda corto. Sin duda, una experiencia que aunque tenga sus altibajos, deja ganas de regresar por más. ¡Así que ya saben, si van a Boñar, La Praillona es parada obligatoria!

La Praillona ofrece opciones de platos modernos además de los tradicionales

Y bueno, ya que estamos hablando de la Praillona, no puedo dejar de mencionar lo bien que se la pasa allí. Este restaurante de Boñar tiene una calificación de 5 estrellas y lo merece, no solo por la calidad de la comida, sino también por el extraordinario servicio de Manolo y su equipo, que siempre están listos para ofrecerte lo mejor. Cada plato que he probado ha sido un auténtico festín. De hecho, si vas, no te puedes perder la Cadera a la Piedra de Boñar. ¡Es un plato que nunca defrauda!

A veces, uno busca algo más ligero y aquí también tienen un menú del día bastante apetitoso. Por solo 14 €, puedes disfrutar de unos espárragos blancos que son todo un lujo, un cachopo de ternera jugoso y unas natillas caseras que son para llorar de felicidad. Y no te preocupes por el servicio, porque también es rápido y la atención es de 10, como esa camarera tan maja que incluso me invitó a la cerveza que tomé en la barra mientras esperaba. ¡Un detallazo!

Si decides comer en la terraza, aunque esté todo reservado, el ambiente es igualmente acogedor. La última vez que estuve, pedimos carrilleras con manzana y esa fabada de la casa que estaba para hacerle la ola. Cada bocado fue un placer, y la camarera, siempre atenta y rápida. La comida y el ambiente te hacen sentir como en casa, perfecto para un fin de semana por Boñar.

Y si eres fan de los guisos, el cocido que preparan cada domingo es otro nivel. Las raciones son tan abundantes que es casi imposible terminarlo, y los postres caseros son la guinda del pastel. Todo esto por aproximadamente 20-30 €. Pero lo que me encanta de la Praillona es que, aunque tienen opciones tradicionales de 10, 20, y hasta 30 €, también ofrecen platos modernos como las setas remozadas y morcilla con manzana. Así que si tienes antojo de algo contemporáneo, ¡también tienes opciones! Sin duda, es un lugar al que hay que volver.

Por qué se considera a La Praillona un lugar acogedor

Y hablando de La Praillona, menuda joya hemos descubierto en Boñar. De verdad que no exagero cuando digo que este restaurante se lleva las 5 estrellas sin lugar a dudas. Desde el primer momento en que entras, sientes un trato inmejorable. Las camareras son un amor, siempre atentas, y te hacen sentir como en casa. La comida es de lo mejor que hemos probado en la zona, así que sí, ¡lo recomiendo 100%! Sin duda, estaremos repitiendo la visita.

Ya que mencionamos la comida, el pollo de corral con manzana es un must. Es un poquito caro, pero créeme, ¡vale cada céntimo! Y si te gusta experimentar, no te pierdas el mil hojas de manzana con morcilla de León. Te va a flipar. Solo un apunte: si decides comer en la terraza, ten en cuenta que hay gastos. Además, la tarta de chocolate, aunque recomendable, es un poco mini. Pero hey, a veces lo bueno viene en frascos pequeños, ¿no?

Hablando del ambiente, la verdad es que es muy agradable para una comida tranquila. Si estás por allí con amigos o en un día de descanso, el sitio se siente acogedor, ideal para charlar y disfrutar de una buena comida. Quiero mencionar que el menú del día es fantástico. Con un precio que ronda entre 10 y 30 euros, la calidad está más que asegurada. Se siente que hay un esfuerzo genuino en cada plato que sirve la cocina.

Ahora, ¿por qué se considera a La Praillona un lugar acogedor? Bueno, la combinación del ambiente tranquilo, junto con la atención amable del personal, hace que cada visita sea especial. Aunque hay algunas críticas sobre el servicio en ocasiones (siempre hay margen de mejora, claro), lo cierto es que, en general, la experiencia es bastante cálida. La buena comida, el trato cercano y ese aire de hogar son factores que hacen que quieras volver, y eso es lo que realmente cuenta al final del día.

Qué calificación tiene el Restaurante La Praillona y cuántas reseñas positivas tiene

Y ya que hablamos del Restaurante La Praillona, déjame contarte lo bien que se come allí. Una comida casera riquísima, típica de la zona, que no solo es deliciosa, sino también a un buen precio. Así que si planeas ir, prepárate para disfrutar de un festín por allí, porque la relación calidad-precio es simplemente insuperable. Imagina que puedes cenar por unos 30-40€ y salir con una sonrisa en la cara y el estómago lleno. Sin duda, estoy deseando repetir.

La última vez que fuimos, lo hicimos un lunes, aprovechando que era temporada baja, y la atención fue inmejorable desde el momento de la reserva. Comenzamos con una burrata con mejillones que estaba por las nubes, un revuelto de oricios bien cremoso y, cómo no, un filete de cadera de buey que se derretía en la boca. No puedo olvidar el postre de la casa, con un toque de tofe que te deja completamente satisfecho. Vamos, que somos de comer mucho fuera y no dudaríamos en volver con los ojos cerrados. ¡Un saludo y gracias a todo el equipo!

Eso sí, no todo ha sido perfecto; me he topado con alguna que otra experiencia menos satisfactoria, como un compañero que tuvo un malentendido con el menú del día. Pedir un primero y que te digan que te cobran todo el menú no es la mejor forma de empezar tu comida, ¿verdad? Y, para colmo, su cerveza no incluía tapa mientras que los del lado sí recibían. Sí, a veces parece que hay un trato preferencial. Afortunadamente, sus inconvenientes son minúsculos comparados con las cosas buenas que ofrece.

Ahora, hablando de lo espectacular que fue ese cocido argollano que probamos, superó nuestras expectativas por completo. Y es que, vayas cuando vayas, la calidad del servicio y la comida es algo en lo que destacan, siempre con productos de primera. Si vamos a ponerle una nota, el restaurante está, sin duda, en un sólido 5 estrellas. Y no es de extrañar que tengan una montaña de reseñas positivas. Desde que abrí el menú, solo puedo recordar las recomendaciones con cariño y el montón de buenas críticas que giran alrededor de su cocina. ¡Recomendable al 100%!

Fotografías Restaurante la Praillona

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