
Si estás buscando un lugar para disfrutar de marisco fresco y deliciosa paella, El Cantábrico en Comillas es el sitio ideal. Ubicado en el Paseo el Muelle, 21, este bar-restaurante destaca por su ambiente acogedor, perfecto para un aperitivo o una cena con vistas panorámicas al mar. Con un menú que mezcla lo mejor de la cocina mediterránea, seguro que encuentras algo que te hará agua la boca.
A pesar de que tiene una puntuación de 3,5 en Restaurant Guru, lo cierto es que la experiencia puede variar, así que es buena idea ir con ganas de disfrutar. Con platos pequeños para compartir y opciones vegetarianas y sin gluten, hay algo para todos los gustos. Y si quieres asegurarte un buen lugar, no dudes en hacer una reserva online o llamarlos al 942 720 700. ¡No te pierdas la oportunidad de saborear lo mejor de la gastronomía local!
Restaurante El Cantábrico
Horarios Restaurante El Cantábrico
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–22:30 |
| martes | 11:00–23:00 |
| miércoles | 11:00–23:00 |
| jueves | 11:00–23:00 |
| viernes | 11:00–23:00 |
| sábado | 11:00–23:00 |
| domingo | 11:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Cantábrico
Dónde se encuentra el bar-restaurante El Cantábrico
Si buscas un lugar que te haga sentir como en casa mientras disfrutas de una maravillosa experiencia gastronómica, ¡tienes que visitar el Restaurante El Cantábrico! Está ubicado en P.º el Muelle, 21, 39520 Comillas, Cantabria, justo a orillas de la playa. Perfecto para disfrutar de la brisa marina mientras degustas algunas delicias. Aquí, la comida no se toma a la ligera y tengo que decir que se nota en cada plato.
La última vez que fui, pedimos unos mejillones al vapor gigantes y un arroz con almejas que me dejó sin palabras. Te juro que no quería que se terminara. Todo acompañado de un vino Verdejo Diez Siglos que maridó a la perfección. La atención fue inmejorable, gracias a la dulzura de la camarera dominicana que nos atendió. Totalmente recomendable, y el precio por persona ronda los 30-40 €. Con una comida, servicio y ambiente de 5 estrellas, ¡no puedo esperar a volver!
La primera vez que llegamos de casualidad, pensé que no podría haber acertado más en mi elección. Rabas, gambas al ajillo y un solomillo al Pedro Ximénez... todo estaba brutal. Además, la tarta de queso me hizo cerrar la comida con un broche de oro. Duna, la camarera, hizo que nuestra experiencia fuera aún mejor con su amabilidad y profesionalismo. Estaba claro que queríamos volver.
Claro, también hay quien ha tenido alguna mala experiencia. Escuché una historia de un cliente que tuvo un pequeño problema con un solomillo sin gluten que no fue tratado con suficiente cuidado. Pero, pese a eso, el pescado y marisco salieron sin quejas. Es un recordatorio de que siempre hay margen de mejora, aunque el resto del menú sigue siendo un festivala.
Si buscas un sitio donde disfrutar de pescado fresco y platos tradicionales que de verdad saben a mar, no olvides hacer una parada en El Cantábrico. Sin duda, es el tipo de lugar que te hace sentir que cada euro gasto ha valido la pena. Recuerda, su dirección es P.º el Muelle, 21, 39520 Comillas. ¡Te aseguro que cualquier visita será memorable!
Qué tipo de cocina se ofrece en El Cantábrico
Así que, ya te dije que el restaurante El Cantábrico es un lugar con mucho potencial, pero no todo lo que brilla es oro. Te cuento que tuvimos una experiencia que podría haber sido mejor. Los dos tintos de verano que pedimos salieron a 13 euros, lo que no está mal, pero el servicio fue un auténtico desastre. Esperamos un montón solo para que nos sentaran, y lo peor fue que cuando llegó la comida, estaba mal presentada y completamente insípida. Una decepción total, la verdad. Con ese tipo de atención, salimos con ganas de NO volver, y eso es una pena porque si hay algo que nos gusta es disfrutar de un buen rato alrededor de la mesa.
Sin embargo, no todo es negativo, ¿eh? Otros amigos que han ido han tenido una experiencia increíble. Ellos alaban las vistas espectaculares y el ambiente del lugar, además del trato amable del personal y el chef. Esas recomendaciones que hacen sobre el arroz con bogavante, ¡vaya que lo dicen con pasión! Para ellos, ese plato está calificado con un 12 y el pulpo a la parrilla es, según sus palabras, “sin palabras”. Yo sí te diría que si decides lanzarte a lo desconocido aquí, puede ser que lo tuyo sea una experiencia deliciosa.
No te olvides de probar el pescado. Uno de los platos más recomendados es el machote a la brasa que, según el famoso camarero machote, es la mejor opción. Con ese pescado, que viene acompañado de patatas panaderas y pimientos, la combinación parece ser un gran acierto. El sabor del plato está más allá de lo “rico”. No te sorprendas si te encuentras regresando una y otra vez solo por la comida que sale de su cocina.
Por el otro lado, tengo que admitir que su elección de tapas es igualmente tentadora. Puedes comenzar con unas croquetas de centollo que son legendarias, así como unas ricas rabas de calamar. Sin duda, sería una buena forma de empezar la comida antes de lanzarte a un plato principal.
Entonces, ¿qué tipo de cocina se ofrece en El Cantábrico? La respuesta es sencilla: aquí encontrarás un enfoque en productos frescos y bien cocinados, con un énfasis en mariscos y pescados que se preparan de manera sencilla pero acertada. Desde platos innovadores hasta clásicos que nunca decepcionan, el lugar tiene lo que necesitas para una buena experiencia gastronómica… siempre y cuando el servicio esté a la altura. Así que te digo, merece la pena arriesgarse una vez más. ¡Quién sabe! Puede que a ti te toque disfrutar de su lado más brillante.
Cuál es la especialidad del restaurante
Y hablando del Restaurante El Cantábrico, ¡vaya que hay opiniones encontradas! Hay gente que se va encantada y vuelve con ganas de repetir, como nosotros. El chico que nos atendió fue atentísimo y siempre con una sonrisa. La comida estaba muy rica, así que no dudamos en regresarnos después de la primera visita. Al final, nos gastamos entre 20 y 30 € por persona, lo que está bastante bien teniendo en cuenta lo que probamos. Sin duda, la calidad del servicio fue de 5 estrellas.
Pero no todo es color de rosa, ¿no? También escuché a algunas personas quedar un poco decepcionadas, especialmente por el tema de la espera en el servicio. Aparentemente, se notó que había poco personal en la cocina, y eso hizo que la comida llegara a destiempo, lo que es frustrante si estabas en modo “quiero disfrutar la cena”. Además, parece que algunos platos no cumplieron con las expectativas, afirman que la calidad de los ingredientes no estaba a la altura del precio, lo que está en el rango de 20 a 30 € por comensal. Pero, hey, a veces uno puede tener un mal día ¿verdad?
Sobre el ambiente, he escuchado que las vistas al mar son realmente maravillosas, aunque hay que tener suerte para conseguir una buena mesa. Imagínate cenando con esa brisa marina y después de un día tostándote al sol, pero a veces, parece que te toca la mesa más alejada y sin vistas. Pero lo peor que he oído fue de una experiencia que acabó en una auténtica decepción por lo que les ofrecieron. ¡No puedo creer que, por dos tintos de verano, les cobraran 13 €! Eso sí que es un atraco. La comida les pareció insípida y el servicio fue lamentable, dijeron que los camareros no se esforzaban ni en ayudar. Vamos, que no todos salieron con una sonrisa.
Y ya para finalizar, la especialidad del restaurante parece ser la comida a base de mariscos y platos típicos de la región, pero claro, con reseñas variadas, la calidad puede bailar entre lo sublime y lo mediocre. Si decides ir, quizás lo más seguro sea atreverse con algo diferente que no sea el arroz caldoso de bogavante, ya que a algunos les resultó un poco salado. Eso sí, ten la mente abierta y disfruta de las vistas si puedes. ¡Quién sabe, podrías llevarte una buena experiencia y un par de anécdotas para contar!
Es necesario hacer reserva para cenar en El Cantábrico
Y hablando de El Cantábrico, si alguna vez te encuentras en P.º el Muelle, 21 en Comillas, no puedes dejar de visitarlo. Es un restaurante con 5 estrellas que, además, está a un paso del puerto. Las vistas desde aquí son simplemente espectaculares, y la comida no se queda atrás. La otra noche fui sin reserva y, ¡sorpresa!, me atendieron rapidísimo. Fabián, el camarero, fue un auténtico crack, siempre sonriendo y dándonos recomendaciones que no defraudaron. La comida es estupenda y, la mejor parte, los precios son muy asequibles, entre 20 y 30 € por persona. Definitivamente, volveré, ¡no hay duda!
Si te animas a probar su terraza, puedes disfrutar de un agradable ambiente con vistas al mar que quitan el hipo. Te recomiendo sin dudarlo el arroz con marisco y el pudín de cabracho, que están para chuparse los dedos. Y que no se te olvide pedir las sardinas, ¡riquísimas! La atención es buena, y la relación calidad-precio es de lo mejorcito. Si estás por ahí, es un lugar que bien merece una parada.
La verdad es que en El Cantábrico te sorprenden, a veces uno va a un sitio sin expectativas, pero el plato de necoras a la plancha que pedimos fue de otro mundo. Se notó la calidad del producto, sobre todo en la necora. Además, el dueño salió a charlar con nosotros al final de la cena, lo que le da un toque personal al servicio. Eso sí, si te gusta cenar bien, es un poco más caro, entre 60 y 70 € por persona, pero la experiencia lo vale.
Por último, si te preguntas si es necesario hacer reserva para cenar, la verdad es que, aunque yo fui sin reserva y me atendieron rápido, sería recomendable hacer una, especialmente si vas en época de verano o fines de semana. Así te aseguras una mesa y disfrutas de esa comida espectacular sin ningún tipo de preocupaciones. ¡Anímate y disfruta de una velada en El Cantábrico!
Qué opciones de menú están disponibles en El Cantábrico
Así que, si estás pensando en visitar El Cantábrico, ¡tienes que preparar tu estómago para una experiencia deliciosa! Las zamburiñas al ajillo que sirven son simplemente espectaculares, y no me canso de recomendarlas. Ah, y hablando del servicio, no puedo dejar de hablar de Leo, la camarera morena que nos atendió. La chica es un encanto y su profesionalidad realmente destaca. No es fácil encontrar ese tipo de atención por ahí, así que si vas, asegúrate de pedirle alguna recomendación. ¡Vas a salir encantado!
En cuanto al ambiente, hay algo especial en estar en su terraza con vistas al puerto. Imagínate disfrutando de una buena lubina con esa brisa marina al lado, perfecto, ¿no? Y aunque el precio ronda los 40-50 € por persona, sinceramente, lo vale. La combinación de buena comida y un entorno tan agradable realmente justifica cada céntimo. La calidad de la comida es altísima, aunque hay que reconocer que, en ocasiones, el tiempo de espera puede ser un poco desesperante. A veces parece que se olvidan de ti, pero cuando finalmente llega la comida, es todo un festín.
Por otro lado, no faltan las críticas. Algunos se quejan de que el servicio puede ser flojo y que la espera es eterna. A veces, parece que los camareros no saben lo que va a la cocina, y eso, amigo mío, no es aceptable. Aún así, hay más cosas buenas que malas, y muchos repiten, como yo estoy seguro que haré. Aunque hay quien asegura que no regresaría. Pero, por favor, no dejes de probar el pulpo, las navajas y las anchoas, son un auténtico manjar.
Ahora, si quieres saber qué opciones de menú hay en El Cantábrico, puedes esperar encontrar de todo: desde croquetas y mejillones hasta platos más elaborados como el machote a la plancha. La tarta de queso casera también tiene su fama y, por supuesto, no te olvides de las paellas, que aunque en alguna ocasión tarden más de lo esperado, tienen muy buena pinta. Con un menú así, es imposible no querer volver. ¡Así que prepara tus ganas de comer y disfruta de una buena comida al lado del mar!
Se pueden encontrar platos vegetarianos en El Cantábrico
Así que, después de un rato de espera que se sintió eterno, especialmente con un niño pequeño en la mesa, logramos que nos trajeran nuestros entrantes. ¡Casi 50 minutos! Pero al final, la mariscada que pedimos valió la pena. Estaba impresionante, y el pulpo y los chipirones a la plancha realmente nos conquistaron. Ah, y no te olvides del solomillo, que también es muy recomendable. Definitivamente, aunque la espera fue un poco nefasta, la comida hace que se te olvide.
Los camareros son muy atentos, algo que siempre se agradece, sobre todo después de la experiencia inicial que tuvimos. El ambiente es bastante agradable, sobre todo si logras una mesa en la terraza con vistas al puerto y la playa. Sin embargo, ten en cuenta que encontrar un sitio para aparcar puede ser un desafío, así que si no quieres complicarte, mejor prepárate para pagar el aparcamiento. Aunque, de verdad, la comida lo compensa.
Por otro lado, hemos probado los postres, y están de miedo. Me acuerdo de la ensalada mixta, que fue un acierto, y aunque los calamares estaban un pelín salados, no se puede negar que los chipirones eran muy buenos. La calidad del producto es bastante alta, así que si te decides por los mejillones a la vinagreta o la lubina del día, no te vas a arrepentir. Por cierto, si tienes ganas de algo específico, es mejor reservar con anticipación, porque el lugar suele llenarse.
Y ya que estamos en el tema, si te preguntas si hay opciones para vegetarianos, la respuesta es que no hay una gran variedad. Asegúrate de preguntar, porque aunque el foco está en los platos de mariscos y pescados, pueden tener algunas ensaladas y opciones simples. Así que si decides ir, mejor ir con un plan o consultar primero. En resumen, El Cantábrico tiene su encanto, y aunque no salió todo perfecto, la buena atención y la calidad de la comida suelen brillar.
El restaurante ofrece opciones sin gluten
Claro, te cuento un poco más sobre El Cantábrico, que fue una experiencia, aunque tuvo sus altibajos. La comida es buenísima, ¿sabías que su marisco es de 10? En verdad, si te gusta el pescado, aquí estás en el lugar correcto. Me fliparon los platos que probamos y cada bocado fue una fiesta para el paladar.
Y ni hablar de las vistas… es difícil encontrar un sitio en Comillas que tenga unas mejores vistas del Mar Cantábrico. Imagínate comer esos manjares con el sonido de las olas de fondo y el sol acariciando tu cara. Es un auténtico espectáculo que hace que el momento sea especial. Es verdad que el servicio fue lo que más me descolocó. Los chicos iban como perdidos y algo lentos, no sé si estaban desbordados o qué, pero a veces nos quedamos esperando más de lo que hubiéramos querido.
Por otro lado, el precio está bastante acorde a la calidad del producto, lo cual es un alivio. Sabes que estás pagando por algo que realmente merece la pena. Aunque la tardanza en la atención sí que puede poner a prueba la paciencia de cualquiera. Y bueno, respecto a las opciones sin gluten... no tengo la respuesta exacta, pero siempre es buena idea preguntarles directamente, porque a veces ofrecen alternativas o pueden adaptar algunos platos. Así que si eso es algo que necesitas, ¡no dudes en consultarlo!








