Restaurante Casa Miguel

Restaurante Casa Miguel

Casa Miguel es un clásico en Santander, ubicado en Av. Virgen del Mar, 4, que definitivamente merece tu visita. Su comedor rústico y cómodo, decorado con toques taurinos, te hará sentir como en casa mientras disfrutas de un homenaje a El Cid. No te dejes engañar por su aspecto sencillo; aquí la cocina es casera y tradicional, y aunque suena a cliché, ¡todo lo que pruebes es una delicia! Con una calificación de 4.3 sobre 5 en Restaurant Guru, no es de extrañar que este lugar sea tan querido por los locales.

Si te apasionan los mariscos, Casa Miguel es tu sitio ideal. Desde unas jugosas gambas y langostinos hasta bogavante y percebes, la oferta es variada y siempre fresca. Puedes elegir entre disfrutar del marisco a la plancha, a la brasa o en salsa, y lo mejor de todo, ¡su menú del día a tan solo 12,50! Así que si estás buscando una experiencia gastronómica auténtica y rica, este restaurante es una parada obligada en tu ruta por Santander.

Restaurante Casa Miguel

Marisquería
4,3
2.413Reseñas
Fotos
Av. Virgen del Mar, 4, 39012 Santander, Cantabria
942 32 17 73

Horarios Restaurante Casa Miguel

DíaHora
lunes10:00–23:30
miércolesCerrado
jueves10:00–23:30
viernes10:00–23:30
sábado10:00–23:30
domingo10:00–20:00
nan10:00–23:30 El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Casa Miguel

Dónde se encuentra Casa Miguel

¡Hey! Si buscas un lugar para disfrutar de un buen marisco en Santander, te recomiendo que le eches un vistazo a Restaurante Casa Miguel, que está en Av. Virgen del Mar, 4. Este sitio ha logrado hacerse un nombre con sus 4 estrellas en atención y calidad de comida, y la verdad es que no es para menos. La atmósfera es muy acogedora, con un salón amplio y bien decorado, ¡y no te preocupes por el ruido, que es moderado!

Cuando fui, sí que probamos un par de cosas increíbles. Nos pedimos la sopa de pescado y mariscos que estaba para chuparse los dedos, y esos calamares fritos (o rabas) son imprescindibles; están muy ricos. También compartimos una parrilla para dos, y ojo, ¡la porción es más que suficiente para tres personas! Además, tienen tronas para los más peques y eso siempre es un buen punto. El precio por persona ronda entre 10 y 20 €, lo que lo hace muy accesible.

La atención fue rápida y amable. Es genial que, además de disfrutar de la comida, te sientas bien atendido. Y no solo eso, el ambiente es muy agradable; incluso la decoración taurina del comedor le da un toque especial. Si vas entre semana, tienen un menú del día por solo 15 €, y cada plato estaba bien presentado y lleno de sabor, como el guiso de patatas con bonito – ¡perfecto para mojar pan!

Para los que se pregunten, Casa Miguel está ubicado en Av. Virgen del Mar, 4, en Santander, Cantabria. Así que ya sabes, si estás por la zona y te apetece disfrutar de buena comida de mar y un ambiente agradable, ¡no dudes en darte una vuelta por allí!

Cuál es la dirección exacta de Casa Miguel en Santander

Y por si fuera poco, el restaurante Casa Miguel se sitúa en una ubicación muy conveniente: Av. Virgen del Mar, 4, 39012 Santander, Cantabria. Así que si te pasas por allí, ¿por qué no te animas a probar? ¡Es todo un clásico en la ciudad!

Lo cierto es que he ido en varias ocasiones y las experiencias son bastante variadas. En una de las últimas visitas, fuimos un grupo de 20 personas. Pedimos raciones para compartir como rabas, croquetas, mollejas y ensalada, que estaban bien de sabor, pero, seamos honestos, un poco escasas. Ahora, hablemos de los principales: ahí sí que no escatimaron, las raciones eran generosas y bien elaboradas. Pero ahí viene lo 'pero'. El servicio fue un poco decepcionante; estuvo bastante lento y poco amable. Y con precios rondando los 53€/pax, no sé, me pareció un poco caro para lo que recibimos.

Por otro lado, he escuchado maravillas sobre el arroz con langosta y las croquetas que ofrecen, y por lo que dicen, no te puedes perder el arroz con leche. ¡Los que han ido lo recomiendan con un entusiasmo que no puedes ignorar! El ambiente es muy tranquilo, ideal para disfrutar de una buena cena. Y si te preocupa el tema de aparcamiento, ¡no hay lío! Tienen un parking gratuito que se accede fácilmente.

Sin embargo, no todas las visitas han sido perfectas. Recuerdo una vez que llegamos a las dos y media y casi no pudimos comer nada porque, al parecer, los platos ya no se estaban sirviendo porque el bar 'está muy lleno'. Nos quedamos con solo dos raciones, sin cubiertos ni platos, y eso fue un desastre total. Las camareras intentaron ayudarnos, pero el jefe fue un poco antipático y chulo. Así que, aunque el lugar tiene potencial, es una pena que las experiencias sean tan dispares.

Así que te dejo la decisión a ti. Si decides ir a Casa Miguel, ve preparado para lo que puede pasar y disfruta de lo que te ofrezcan. Y no te olvides, su dirección exacta es Av. Virgen del Mar, 4, 39012 Santander, Cantabria. ¡Suerte!

Qué tipo de ambiente tiene el comedor de Casa Miguel

Y bueno, sobre Casa Miguel, la cosa está bien dividida entre quienes lo adoran y quienes lo odian. Por un lado, hay quienes dicen que el lugar es de 5 estrellas en calidad de comida y servicio. Todo el mundo alaba los menús del día y esas raciones enormes que te dejan satisfecho sin romper tu bolsillo. Me han contado que los camareros son un ejemplo de profesionalidad y que el sitio, aunque puede parecer un poco tradicional, tiene su encanto. ¡Y eso siempre es un punto a favor!

Pero, por otro lado, parece que también hay quienes se han llevado una mala experiencia increíble. Imagínate llegar con tu reserva y que te digan que no hay mesa, ¡es un gran fastidio! Luego, lo del entrecot que viene crudo y que, cuando pides que lo cocinen más, ¡te lo traen sangrando de nuevo! Vamos, que esas son cosas que pueden arruinar la cena de cualquiera. Y ni hablemos de cómo les trató la camarera, ¡qué rabia! Entiendo lo frustrante que debe ser perder 22€ en un plato que terminó en la basura. ¡Eso es un robo!

Sobre el ambiente del comedor, parece que es un lugar con un aire antiquado y un poco ruidoso, pero aún así se puede mantener una conversación con tus amigos. La experiencia puede variar bastante entre ser un sitio familiar y acogedor hasta convertirse en una pesadilla. Así que, si decides ir, mejor ve preparado para lo que venga. A veces hay que arriesgarse para darse cuenta de que hay lugares que simplemente no valen la pena repetir. Por último, aunque las opiniones son diversas, lo que sí es cierto es que Casa Miguel genera conversación y eso, al final, es lo que busca la gente al salir a comer, ¿no?

Cuál es la calificación de Casa Miguel en Restaurant Guru

Y además, no puedo dejar de mencionar lo increíble que es el ambiente en Restaurante Casa Miguel. Con su amplio comedor y terraza, es el lugar perfecto para disfrutar de una comida con amigos o en familia. La atención del personal, que es un verdadero ejemplo de hostelería, te hace sentir como en casa. La verdad es que te cuidan en cada detalle: no tienes que levantarte para pedir más bebida, ¡ellos están atentos a cada necesidad! Me flipó ver que uno de los camareros se jubila pronto, con cuánta dedicación trabaja. Así da gusto salir a comer.

Ahora, hablemos de la comida. Si buscas marisco, tienes que probar las zamburiñas a la plancha, las rabas de calamar y, por supuesto, los mejillones en salsa. Cada plato es un festival de sabores, y lo mejor es que las raciones son adecuadas al precio, que ronda entre los 40 y 50 euros por persona. ¡Una gran relación calidad-precio! No sé tú, pero con esas cantidades y la calidad, ¡no dudaría en volver una y mil veces!

Aunque hay alguna queja sobre la inconsistencia en algunos platos, como el famoso rabo de toro, que en alguna ocasión ha llegado al plato en condiciones un poco desiguales, pero eso ya es cuestión de que tengas suerte. Al final, no podemos pasarlo por alto: hay días en que todo puede fallar, pero las reseñas en general son bastante positivas.

Por cierto, hablando de reseñas, Casa Miguel tiene una buena calificación en Restaurant Guru. Con todo lo que he escuchado y vivido allí, se podría decir que está bastante cerca de un 4.5 estrellas en general. Así que si todavía no has ido, ¡no esperes más!

Qué tipo de cocina ofrece Casa Miguel

Y después de un día entero disfrutando de Santander, no hay nada mejor que sentarse en Casa Miguel y dejarse llevar por su increíble oferta gastronómica. La verdad es que no hay palabras suficientes para describir lo rico que estaba todo. Desde los langostinos hasta las mollejas, pasando por las almejas y el rodaballo. Y si te gusta la carne, el chuletón y el solomillo que probamos no tienen comparación. Cinco estrellas en comida, sin lugar a dudas.

No solo es la comida lo que brilla en este lugar; el servicio fue de primera. El personal, a pesar de estar un poco saturado por la cantidad de gente, siempre se mostró amable y dispuesto a atendernos rápidamente. Hay que agradecerles ese trato cercano que hace que te sientas como en casa. Cinco estrellas en servicio, y no es para menos, ya que la dedicación se nota en cada rincón del local.

Hablemos un poco del ambiente: el restaurante es muy acogedor, perfecto para disfrutar de una buena mariscada o de sus carnes a la brasa. La terraza es maravillosa, ideal para disfrutar de una buena comida al aire libre, pero te aconsejo que reserves si planeas ir en fin de semana. Además, tienen una zona con extractor de humo, así que puedes disfrutar de la carne a la brasa sin preocuparte por salir oliendo a parrilla. Cinco estrellas en ambiente, porque realmente se siente un espacio diseñado para disfrutar.

Y respecto a la oferta culinaria de Casa Miguel, la verdad es que es bastante amplia: son especialistas en mariscadas y carnes a la brasa, además de ofrecer un excelente pescado salvaje para compartir. Su carta tiene opciones para todos los gustos, y cada platillo está preparado con un producto de alta calidad. Sin duda, es un lugar que no debes dejar escapar si estás buscando una experiencia gastronómica única en Santander. Así que ya sabes, ¡hay que repetir!

Qué especialidades de mariscos puedo encontrar en Casa Miguel

Lo bueno de Restaurante Casa Miguel es que siempre hay algo que celebrar. Aunque la experiencia puede ser un poco variable, la mayoría de la gente parece estar disfrutando de lo que ofrecen. Si te pasas por allí, no te olvides de probar las zamburiñas—están buenísimas. Además, si te apetece, las mollejas también son una delicia, y la ensalada de la casa es perfecta para refrescar el paladar. Te puedes sentar a disfrutar de su comedor amplio, que cumple con las medidas Covid, o si hace buen tiempo, seguro que te enamoras de su terraza, que es ideal para picar unas raciones al aire libre.

Por si aún no te he convencido, el dueño es todo un encanto. Me encanta que se pase por las mesas y se presente, eso hace que el ambiente se sienta más acogedor. A veces, te da la impresión de que no es solo un restaurante, sino un lugar donde realmente les importa la experiencia de sus clientes. Es un toque que se agradece, ¿verdad? Y ya que hablamos de atención, el personal es super activo y profesional, siempre ahí cuando los necesitas.

Ahora, si hablamos de las raciones, no dejes de probar su parrillada de carne completa y la chuleta con patatas. Son sencillamente espectaculares, jugosas y con sabor. La tarta de queso que ofrecen también es otro punto a favor; a mí me dejó con ganas de más. Por cierto, un plan ideal es comer en Casa Miguel y luego dar un paseo por la Virgen del Mar. Solo te llevará 20 minutos a pie y es una forma perfecta de hacer la digestión.

En cuanto a lo que puedes encontrar en Casa Miguel, no te preocupes porque la selección de mariscos es bastante amplia. Tienen desde las deliciosas zamburiñas a la plancha, hasta mariscadas que, aunque a veces pueden fallar un poco en la cocción, siguen siendo una opción contundente. Los mejillones y las almejas son otras de sus propuestas, pero asegúrate de preguntar qué tienen en el menú del día, porque puede variar. En definitiva, hay mariscos para todos los gustos y seguro que encuentras algo que te haga repetir.

Ofrecen mariscos a la plancha, a la brasa o en salsa

Y hablando de comida, ¡qué maravilla el restaurante Casa Miguel! Si estás buscando una cena de marisco con tu pareja, te lo juro, este sitio es un must. Ayer, mientras explorábamos Santander, nos topamos con este lugar en la Avenida Virgen del Mar, y fue un acierto total. Esas zamburiñas eran, sin exagerar, un espectáculo. Se deshacían en la boca. Y no puedo dejar de mencionar las rabas sin gluten, que por fin mi chica pudo disfrutar. ¡Llevábamos tiempo buscando un sitio donde las prepararan bien! También probamos las gambas a la plancha, y sinceramente, ¡mucho mejores que en otros sitios donde hemos estado!

El ambiente es bastante agradable, sin ser nada muy pretencioso, y lo mejor es que el servicio es top. El camarero que nos atendió, un crack, nos hizo reír y se notaba que disfrutaba de su trabajo. Por todo esto, no es de extrañar que le pongamos un 5 estrellas en comida y servicio. La relación calidad-precio está más que bien: aunque no es lo más barato que puedes encontrar, lo que comes vale cada euro.

Ahora, no quiero dedicarle toda la gloria solo a esos platos míticos. También es cierto que en nuestra última visita no tuvimos suerte con las rabas, que no estaban tan bien como en otras ocasiones. Pero, la verdad, eso no nos arruinó el día. Pasar la tarde en su terraza con un vermut lo compensó todo, el ambiente era genial y el lugar tiene ese encanto que te hace sentir como en casa. Que a veces, eso es lo que más cuenta.

Y por si te lo preguntas, sí, en Casa Miguel ofrecen mariscos a la plancha, además de a la salsa. Tienen un menú espectacular, así que si decides ir, ¡prepárate para disfrutar de una comida increíble! Sin duda, cuando volvamos a Santander, está claro que volveremos a este rincón delicioso.

Cuál es el precio del menú del día en Casa Miguel

Bueno, ya te conté un poco sobre mi experiencia en el Restaurante Casa Miguel, y la verdad es que tengo mucho más que decir. Le di 4 estrellas porque, aunque la comida estaba buenísima, creo que tienen un pequeño margen de mejora. Cuando pedimos para 5 personas, empezamos con unos huevos rotos y unas rabas para compartir, que estaban de lujo. La parrillada de carne para dos y los libritos o san Jacobo, estaban bien elaborados pero, ojo, los libritos estaban un pelín crudos, y eso no me terminó de convencer. ¡Son fritos, se suponen que deben estar doraditos!

La parrillada también estuvo bien, aunque las costillas tenían más grasa de la cuenta. Sé que esto es cuestión de gustos, pero a mí me gusta que vengan un poco más limpias, ya sabes. En serio, sobró comida para dar de comer a un ejército, ¡literalmente! Al final, nos llevamos la cena para el día siguiente porque, la verdad, con tanta cantidad, no hubo manera de acabar con lo que nos pusieron.

Lo que sí me gustó de Casa Miguel fue el personal, súper atento y amable, siempre con una sonrisa. Me parece bien que la cantidad de comida sea generosa, pero deberían tener un poco más de criterio a la hora de asesorarte sobre cuánto pedir… o al menos recomendarte que no pidas tanto. Así que, si decides ir, quizás te sirva mi experiencia y con la mitad de lo que pedimos, seguro que saldrás a reventar.

Y ya que hablo de la experiencia, por si te interesa saber, el precio del menú del día en Casa Miguel está entre 10 y 20 euros. Teniendo en cuenta la calidad y atención, realmente no está nada mal. Ya sea para un brunch o una comida más formal, ¡definitivamente un lugar para tener en cuenta y repetir!

Casa Miguel es un lugar adecuado para una cena informal

Así que, ya te he contado un poco sobre Restaurante Casa Miguel y cómo es el ambiente, pero espera a escuchar más sobre la comida. Cuando estuve allí, me decidí por el pulpo a la gallega y, ¡vaya platillo! Estaba en su punto, ¡de los mejores que he probado! Y no solo eso, las raciones son super generosas, así que si eres de los que come mucho, aquí no saldrás con hambre. Además, el precio está más que razonable, entre 20 y 30 euros por persona, y te aseguro que valen cada céntimo.

Por cierto, quiero resaltar lo atentos y amables que son los camareros. Tienen una forma de hacerte sentir como en casa que se agradece mucho, sobre todo cuando vas con un grupo grande. Recuerdo que el servicio fue un 10 y eso siempre hace que la experiencia sea mejor. Claro, hay que mencionar que las patatas bravas, aunque estaban ricas, podrían ser un poco más generosas en la cantidad, pero esas pequeñas cosas no empañan la experiencia.

Te diré que si van con la familia, Casa Miguel también tiene bastante espacio y un parking propio. Así que si te preocupa el tema del aparcamiento, puedes olvidarte de estrés, vas, aparcas y entras fácil. La otra vez, comí en el comedor delantero, que es muy espacioso y cómodo, perfecto para charlar con los peques sin estar apretados.

Ahora, para responderte a la pregunta del millón: ¿es Casa Miguel un lugar adecuado para una cena informal? Sin duda alguna, sí. El ambiente es relajado y la atención es excelente, así que no te sentirás presionado ni nada por el estilo. Si quieres salir en grupo o simplemente disfrutar de una buena comida ¿qué más se puede pedir? Repetir aquí es un acierto garantizado y ya estoy deseando volver.

Fotografías Restaurante Casa Miguel

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