
Si buscas un lugar donde comer bien en Avilés, Casa Alvarín es tu parada obligada. Este restaurante centenario, en C. Alas, 2, ha estado deleitando a los comensales desde hace más de un siglo, así que imagina la experiencia que tienen para ofrecerte. Situado en una de las auténticas calles peatonales empedradas, justo al lado de la plaza del ayuntamiento, el ambiente rústico y acogedor te hará sentir como en casa.
Aquí no solo encontrarás cocina asturiana tradicional, sino que también te ofrecerán un menú del día lleno de buenos guisos que no decepcionan. Además, han ampliado su oferta para incluir opciones vegetarianas y menús de agricultura ecológica, caterando a todos los gustos. Con un servicio accesible y una bodega selecta, es fácil ver por qué Casa Alvarín es uno de los restaurantes mejor clasificados en Tripadvisor. ¡No te pierdas la oportunidad de probarlo!
Restaurante Casa Alvarín
Horarios Restaurante Casa Alvarín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 13:30–16:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 13:30–16:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 13:30–16:00, 20:00–24:00 |
| viernes | 13:30–16:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 13:30–16:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 11:00–17:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Casa Alvarín
Dónde se ubica Casa Alvarín en Avilés
¡Hola a todos! Si estáis buscando un buen lugar para comer en Avilés, tenéis que echar un vistazo a Restaurante Casa Alvarín. Está en C. Alas, 2, 33400 Avilés, Asturias, y la verdad es que tiene de todo un poco. La comida tiene sus altibajos, pero hay que admitir que algunos platos dejan una buena impresión. Por ejemplo, la carne roja es realmente de calidad, pero hay quienes se han llevado una desilusión con ciertos rellenos. ¡No hay nada más frustrante que eso!
Si os gusta el pescado, tened cuidado con el pastel de "cabracho" porque, para algunos, no tenía sabor a nada. Las zambuiñas, tampoco si brillan por su sabor. Pero bueno, al menos el precio de esos platos no era un robo. Ah, y aunque el helado con mermelada de postre no era artesanal, hay que decir que por 7,50€ parece un poco excesivo. ¡Pero, al menos el vino estaba bien!
En cuanto al ambiente, hay un par de cosas que podrían mejorar. Algunos clientes mencionaron que hacía frío en la mesa y que había mesas que se movían un poco, lo cual puede ser molesto. Además, el servicio a veces parece escaso. Pedimos otra copa y, bueno, se quedó en el limbo. Así que aunque la presentación de los platos es muy buena, hay que ajustar esos pequeños detalles.
Por otro lado, si queréis apuestas seguras, hay quienes han tenido experiencias increíbles con la fabada, mientras que otros han probado platos como el jamón ibérico de bellota y el pote asturiano. Sin duda, hay platos por los que vale la pena volver. Y para los que se preocupan por la comida con buen servicio, no olvidéis que la atención de la encargada de sala ha sido muy elogiada. Así que, si regresáis a Avilés, Casa Alvarín debería estar en la lista de opciones, aunque no está demás ir con lo que esperáis.
En resumen: Casa Alvarín se encuentra en C. Alas, 2, 33400 Avilés, Asturias. Un lugar con encanto, platos a descubrir y un ambiente que, con un poco más de cuidado, puede ser genial. ¡A disfrutar!
Cuánto tiempo ha estado en operación el restaurante Casa Alvarín
Y ahora, si hablamos de Casa Alvarín, ¡madre mía! La última vez que estuvimos, fue como volver a casa. El sitio tiene ese encanto tradicional que te hace sentir a gusto desde el primer momento. Comimos súper agusto y el camarero, que era un verdadero crack, no paraba de hacernos reír. Los platos que probamos, desde las verduras a la parrilla hasta el pulpo bien rico y en su punto con cachelos, eran un festival de sabor. Y no me hagas empezar con el cachopo, que eso estaba a otro nivel. Todo acompañado de ricas botellas de sidra, ¡un auténtico lujo!
Además, la parte de los postres fue un cierre de oro. ¿Te imaginas? Comimos "poquita cosa", pero su carta amplia de postres caseros es para volverse loco. Nos decidimos por la muerte por frutos rojos, que venía con yogur y helado, y las torrijas que, ay, cómo estaban. Cada bocado era un pedacito de felicidad. Sin duda, tengo que decir que repetiremos seguro. Este lugar fue un gran descubrimiento en el centro de Avilés, ¡tenía que compartirlo con vosotros!
Y si estamos hablando de uno de los grandes de Avilés, no hay visita que pase sin parar a disfrutar de aquí. Un sábado no muy lejano, disfrutamos de unas tapas del campeonato de Avilés y el ambiente era impresionante. Siempre un lugar de estilo tradicional, y lo mejor es que el producto que ofrecen es de primera. Las tapas nos gustaron tanto que no sabemos cómo nos hemos aguantado para no pedir más. La verdad es que, si quieres una buena experiencia, Casa Alvarín es siempre un acierto.
Por cierto, si tras esto te estás preguntando cuánto tiempo lleva en operación, ¡tampoco tengo la certeza exacta! Pero, por lo que sé, es una sidrería de toda la vida en Avilés, así que seguro lleva ya unos cuantos años disfrutando de su fama. Desde luego, no hay duda de que su atención y calidad siguen siendo excelentes con el paso del tiempo. Siempre es un gusto volver y saber que mantendrán ese nivel altísimo.
Cuál es el tipo de cocina que se ofrece en Casa Alvarín
La experiencia en el Restaurante Casa Alvarín es algo que definitivamente merece la pena compartir. Si estás buscando un lugar donde disfrutar de una fabada asturiana espectacular o un delicioso arroz con marisco, este es el sitio. La última vez que fui, probé su menú de fin de semana que, por 33€, ofrece raciones muy abundantes y todo está bien cocinado. Te sentirás como en casa, sobre todo cuando te sirvan ese Rioja crianza 2021 que acompaña a la perfección los platos. Es raro encontrar menús de esta calidad a tan buen precio, ¡una verdadera joya!
El ambiente es súper acogedor, y el servicio es para aplaudir. En mi última visita, pedí zamburiñas y un entrecot de ternera que, honestamente, estaba espectacular. Volvimos al día siguiente porque nos quedamos tan enganchados que no pudimos resistirnos. Y si te llevas a alguien, ten en cuenta que un cachopo monumental puede acabar siendo suficiente para compartir... spoiler: ¡no lo podrás comer todo!
Aunque tienen algunos fallos, sobre todo en los postres, que son un poco escasos en variedad y tamaño, eso no quita que el restaurante se lleve mis cinco estrellas. Y no soy la única que piensa así; otras personas también han disfrutado de un menú del día donde el arroz blanco con calamares en su tinta estaba muy rico y el rollo de bonito, ¡espectacular! Es uno de esos sitios a los que regresaría sin dudarlo.
En cuanto a la oferta culinaria de Casa Alvarín, podemos decir que se especializa en cocina asturiana tradicional, brindando platos emblemáticos como la fabada asturiana, el arroz con bogavante, y también carnes bien preparadas como el entrecot y el cachopo. Así que, si buscas una buena experiencia gastronómica con un toque local, ya sabes que aquí tienes una opción que merece la pena explorar.
Hay opciones vegetarianas disponibles en el menú de Casa Alvarín
Y hablando de Casa Alvarín, tengo que decirte que allí la comida es una pasada, de verdad. Cuando fui, probamos los pimientos rellenos y el cachopo, y ambas cosas estaban deliciosas. La carne del cachopo estaba tan tierna que se deshacía en la boca, y además no estaba excesivamente aceitoso. ¡Es perfecto para compartir! Eso sí, si comes como una persona normal, ¡ya sabes que te va a sobrar un buen trozo! Y ni hablar del servicio; Isaías, nuestro camarero, fue super atento y agradable. Se notaba que le gusta lo que hace, lo que sumó un extra al buen rollo que se respiraba en el restaurante.
Sin embargo, no todo ha sido oro en Casa Alvarín. Algunos de mis compañeros decidieron probar el menú especial y la experiencia no fue tan buena. La paletilla de lechazo estaba salada y el entrecot era súper seco. Es una pena porque, con el precio que se maneja (60-70 € por persona), esperábamos algo mejor. A veces puede haber altibajos, pero a veces la calidad le puede fallar a uno, ¿no? Al menos el ambiente era agradable, con una decoración que invita a relajarse.
Pero volviendo a lo bueno, la próxima vez quiero probar la fabada asturiana y las zamburiñas. Creo que tienen ganadores en su menú, y aunque el cachopo es muy contundente, siempre hay espacio para un buen postre, como el arroz con leche caramelizado que me comentaron que estaba de rechupete. Es un lugar que claramente cuida todos los detalles para asegurar que salgas con una sonrisa y ganas de volver.
Y hablando de opciones, sí, hay algunas ofertas vegetarianas en el menú de Casa Alvarín. No tienen una cantidad masiva, pero hacen un esfuerzo por incluir algo para todos los gustos. Así que, si estás buscando un buen sitio que también cuide a los vegetarianos, no dudes en preguntar por opciones en su carta. ¡Definitivamente vale la pena la visita!
Se ofrecen menús de agricultura ecológica en Casa Alvarín
Y, hablando de Casa Alvarín, la verdad es que es un lugar que nunca decepciona. La última vez que estuve, me decidí por el menú del día del fin de semana, que cuesta 30 euros. ¡Vaya espectáculo! Teníamos cinco primeros y cinco segundos para elegir, todos de una calidad impresionante. La comida, que es fundamentalmente casera, estaba super rica. Si te gusta disfrutar de un buen menú variado, este sitio es una apuesta segura. Aunque lo único que podría mejorar un poco sería el postre, que si bien no estuvo mal, no tenía nada que ver con el nivel de los platos principales.
La atención es otro punto fuerte, sin duda. El personal es súper amable y siempre está dispuesto a ayudar. El camarero que nos atendió parecía conocer bien la carta y nos recomendó unos platos para compartir que eran generosos en raciones. Los embutidos y quesos fueron un hit, si te gusta el tapeo, ¡te lo recomiendo totalmente! Aunque, ojo con los precios de algunas cosas, especialmente la tabla de quesos, que me pareció un pelín cara. Pero bueno, así es la vida, a veces hay que pagar un poco más por la calidad.
Sin embargo, no todo fue perfecto. Recuerdo que un amigo me contó que el sábado pasado llegó a las 15:15 y el sitio estaba casi vacío, pero le dijeron que ya no había servicio de cocina. ¡Una locura! Es un poco raro que en un sitio con tanta historia no tengan horarios más flexibles, sobre todo en esas horas. Pero saben manejar bien el ambiente; el lugar es acogedor e ideal para una cena tranquila en el casco antiguo de Avilés.
Sobre los menús de agricultura ecológica en Casa Alvarín, la verdad es que no hay mención específica de que ofrezcan este tipo de opciones, así que no puedo confirmártelo. Pero con todo lo que cuentan de la calidad de los ingredientes, es muy probable que busquen lo mejor en su cocina. Si realmente te interesa, quizás lo mejor sea preguntarles directamente cuando vayas, nunca se sabe.
Dónde se encuentra Casa Alvarín en relación con la plaza del ayuntamiento
Y volviendo al Restaurante Casa Alvarín, no puedo evitar recordar esa caldereta de marisco que pedí. No es que no fuera deliciosa, pero me decepcionó un poco porque no tenía ese sabor profundo que uno espera de un plato tradicional. Eran solo unas piezas de marisco hervido sobre una salsa sencilla de ajo y perejil. Aun así, hay que reconocer que las setas estaban riquísimas, aunque encontré un par de ellas con algo de arena… un pequeño detalle a mejorar, ¿no creen? En general, el embutido de la tabla era aceptable, pero no me voló la cabeza. Así que, si hablamos de relación calidad-precio, francamente, se me hizo un poco desfavorable.
Sin embargo, mi experiencia no fue del todo mala. El servicio fue bastante bueno, lo que siempre suma puntos. El ambiente del lugar es muy acogedor, perfecto para una cena tranquila con amigos. Si consideras que te vas a gastar entre 60 y 70 € por persona, quizás quieras pensarlo dos veces. Ahora, si se animan a ir, no olviden probar las alcachofas rellenas; cuando las pedí, estoy seguro de que se van a llevar una agradable sorpresa.
Lo curioso es que, aunque el lugar no engaña con la primera impresión, al pasar al comedor te recibe una atmósfera totalmente diferente. Aunque a veces la atención al cliente no sea la mejor, la comida generalmente es rica. Si tienes antojo de un buen solomillo o unas patatas bien hechas, aquí son bastante reseñables. Pero claro, siempre hay algún crítico que no queda conforme; recuerda que cada paladar es un mundo.
Ah, y para los que se preguntan, Casa Alvarín se encuentra a un paseíto de la plaza del ayuntamiento. Es fácil de localizar, tan solo hay que caminar un poquito y listo. Así que si estás por la zona, dale una oportunidad. ¡Te va a encantar!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Casa Alvarín
Así que, después de dar un paseo por Avilés, decidimos hacer una parada en Casa Alvarín para probar algo de comer. La verdad es que las expectativas estaban por las nubes, pero, para nuestra sorpresa, el domingo no fue la mejor elección. Las raciones eran escasas y, no sé si a ti te ha pasado, pero los calamares que nos trajeron olían a amoniaco… ¡vaya fiasco! Se lo comentamos al camarero, porque, claro, probar algo así no es precisamente agradable. Aunque se mostraron comprensivos y retiraron el plato, no me puedo quitar la sensación de que ya sabían que no estaban bien. Para colmo, el pan que nos sirvieron lo cobran a precio de oro; 1,50 por comensal por un pan bastante pequeño y seco. De verdad, no creo que volvamos.
Aún así, no todo ha sido tan negativo. En otra ocasión, cuando fuimos por recomendación de un local, nos llevamos una grata sorpresa. La comida estaba bien condimentada y la relación calidad-precio era bastante buena. Incluso tienen un menú del día que está muy bien, así que si decides ir, te recomiendo que le eches un vistazo. ¡El cachopo es un must! Eso sí, entre platos deliciosos, una pequeña decepción fue la ensalada de marisco que solo contenía gambas cocidas y palitos de cangrejo. El resto, un mar de lechuga y cebolla. ¡Menuda mezcla!
En términos de ambiente, Casa Alvarín ofrece un toque muy local y acogedor, aunque a veces con un servicio que podría mejorar. La actitud de algunos camareros, como el de ojos claros que mencioné, podría arruinar un poco la experiencia, pero el dueño tuvo la amabilidad de pasarse y agradecer nuestra visita, lo cual fue un gesto que se valora mucho. En general, el lugar tiene un aire familiar, adecuado para disfrutar de una buena comida, aunque un poco de energía extra por parte del personal no vendría mal. Así que, si te pasas por Avilés, anota este sitio en tu lista, ¡quizás tú tengas una experiencia mejor que la nuestra!
Casa Alvarín ofrece un menú del día
Y bueno, si estás buscando un lugar donde disfrutar de una buena comida en Avilés, no te puedes perder el Restaurante Casa Alvarín en C. Alas, 2. La atmósfera del lugar es super acogedora, con un estilo que mezcla lo tradicional y lo moderno. Lo primero que te atrapa es la decoración, que tiene ese toque asturiano que te hace sentir como en casa. ¡Es ideal para ir con amigos o incluso para una cita!
Una de las cosas que más me gusta de Casa Alvarín es su menú variado. Puedes encontrar desde platos típicos asturianos, como la fabada, hasta opciones más innovadoras que sorprenden a todos. Y no hablemos de los postres, que son una auténtica delicia. La tarta de queso se lleva la palma, y si te gusta un toque de dulce, ¡tienes que probarla sí o sí! El personal es súper amable y siempre está dispuesto a recomendarte algo que se ajuste a tus gustos.
Si eres de los que les encanta disfrutar de una comida completa sin arruinarte, el menú del día de Casa Alvarín es una maravilla. Lo ofrecen de lunes a viernes y, sinceramente, es una opción que no puedes dejar pasar. Incluye un primero, un segundo y postre, todo por un precio más que razonable. Así que, sí, Casa Alvarín sí ofrece un menú del día que vale la pena probar, ¡perfecto para esos días en los que no sabes dónde comer! Así que ya sabes, la próxima vez que estés por ahí, no dudes en hacer una parada.








