Restaurante Benjamín Casa Clemente

Restaurante Benjamín Casa Clemente

Si te encuentras en Proaza y buscas un lugar donde disfrutar de una comida típica asturiana, Restaurante Benjamín Casa Clemente es un claro candidato. Ofrecen un menú de domingo por solo 25€, lleno de opciones variadas y generosas. Aunque las fabas de la fabada podían estar un poco duras, su sabor realmente destacaba. Además, no te vayas sin probar sus postres caseros, sobre todo la tarta de queso ahumado, que es simplemente increíble.

El ambiente en este lugar es muy acogedor, ideal para relajarte con amigos o familia. La atención de los camareros es otro punto a favor; son siempre muy atentos y amables. Con 41 platos en su menú y la posibilidad de disfrutar de ingredientes frescos y de calidad, seguro que aquí encuentras algo que te hará volverte a pasar. Si te apetece una experiencia auténtica en un bar de pueblo, ¡no busques más!

Restaurante Benjamín Casa Clemente

Restaurante
⭐4,6
1.817Reseñas
Fotos
Ctra. General, 37, 33114 Proaza, Asturias
985 76 10 06

Mapa Ubicación Restaurante Benjamín Casa Clemente

Dónde se encuentra el Restaurante Benjamín Casa Clemente

Si estás buscando un lugar donde disfrutar de la mejor gastronomía asturiana, ¡no busques más! El Restaurante Benjamín Casa Clemente es un verdadero hallazgo en el corazón de Proaza, Asturias. Este sitio tiene un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa, gracias a su chimenea cálida y los acogedores salones, ideales para compartir con amigos o familia. Y te advierto, ¡no te comas todo en un solo plato! La comida es abundante y deliciosa, y el precio se mueve entre los 20-30€ por persona, que está más que bien por lo que ofrecen.

Recientemente estuve allí con unos amigos y nos decidimos por el menú de fin de semana por 25€. ¡Menuda pasada! Había un montón de platos para elegir. La fabada asturiana que pedimos fue simplemente increíble, y los segundos como el pitu guisao y las carrilleras estuvieron de lujo. Además, postres caseros que son una delicia, especialmente las torrijas que se deshacen en la boca. Y lo mejor de todo: la atención fue excepcional, ¡los chicos son súper agradables!

Si estás con un grupo, asegúrate de reservar, es recomendable, especialmente los fines de semana ya que se llena rápido. El local es muy bonito, con toques que te transportan a otra época, ¡me encanta! No puedo olvidar mencionar que la senda del oso está a un paso, lo que hace que sea un sitio perfecto para reponer fuerzas después de una caminata. Y aunque el aparcamiento puede ser un poquito complicado, hay opciones de aparcar gratis cerca.

Así que, ya sabes, si te preguntas ¿Dónde se encuentra el Restaurante Benjamín Casa Clemente?, solo tienes que dirigirte a la Ctra. General, 37, 33114 Proaza, Asturias. Te aseguro que será un planazo y seguro que querrás volver. ¡No te lo pierdas!

Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Benjamín Casa Clemente

La verdad es que el Restaurante Benjamín Casa Clemente es un descubrimiento increíble. Hace solo dos semanas que lo conocí y, para qué mentir, ya he vuelto por la segunda vez. La comida es casera y deliciosa, de esas que te hacen sentir como en casa. El lugar es precioso, con ese encanto rural que invita a quedarse más tiempo. Y la camarera, ¡madre mía! Es una auténtica maravilla, siempre amable y rápida, todo lo que te puedas imaginar de una atención al cliente excelente. No tengo nada malo que añadir, en mi opinión, todo es perfecto: la comida, el trato, el ambiente.

Si después de comer te apetece un poco de movimiento, te recomiendo que des un paseo hacia Sabadía, que es un pueblo superbonito. Perfecto para bajar la comida y disfrutar de la naturaleza. Defitivamente, es un día perfecto. La próxima vez que vayas, asegúrate de reservar, ya que el lugar suele llenarse rápido. Y recuerda, no abren los miércoles.

Hablando de lo que comí, la fabada asturiana es un must, para chuparse los dedos, y sus tartas de queso son simplemente espectaculares. La verdad es que es el mejor restaurante en la región en todos los aspectos: la comida, el servicio, las porciones, ¡todo! Después de recorrer la Senda del Oso en bicicleta, aquí es donde querrás sentarte a disfrutar el mejor almuerzo.

La experiencia que ofrecen es tan buena que repetimos dos días seguidos. Los platos son siempre contundentes, con una cantidad más que suficiente. Y estar en el porche mientras comes es casi un sueño. Si tienes la suerte de hacerlo, sentirás que has tocado el cielo. Aunque si llueve, no hay problema, dentro también es acogedor, a excepción de esa sala con la televisión que puede ser un poco distraída.

Así que, ¿qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Benjamín Casa Clemente? Pues, principalmente, comida tradicional asturiana hecha con mucho cariño. Tanto si te decantas por la fabada como por esos deliciosos postres caseros, seguro que saldrás encantado. ¡Te lo digo yo! ¡No te lo puedes perder!

Cuál es el precio del menú de domingo en este restaurante

Y mira, te cuento, el Restaurante Benjamín Casa Clemente es una de esas joyas ocultas que hay que visitar, especialmente después de una buena ruta del oso. Ahí es donde te puedes relajar y disfrutar de una fabada asturiana que está para chuparse los dedos. El precio por persona ronda entre 20 y 30 euros, lo cual está genial sobre todo teniendo en cuenta la calidad de la comida y el servicio. La verdad es que cuando fui, las estrellas se alinearon: comida 4, servicio 5 y ambiente 4. Y ni siquiera hay que esperar, lo que es un plus para esos días en los que andas hambriento.

El último domingo que estuve allí, probé el menú que costaba 22 euros. ¡Menuda experiencia! Podías elegir entre cuatro primeros y cuatro segundos, así que no hay forma de no encontrar algo que te guste. La comida fue simplemente deliciosa; honestamente, si vas, no puedes dejar de probar la Tarta de la Abuela o las Carrilleras de Ternera Al Vino Tinto. Además, el ambiente era muy agradable, y el servicio estuvo a la altura: amable y rápido. Algo clave cuando te mueres de hambre después de un buen paseo.

La vez que fui con amigos, también disfrutamos de un Pote de Castañas, que era parte del menú especial que ofrecían para la Seronda de Proaza a 25 euros por persona. La comida era un verdadero festín, desde el potente jabali con patatines hasta el cremoso arroz con leche. Y vale, tal vez había un poco de espera entre platos, pero eso pasa cuando todo el mundo quiere disfrutar de estos manjares. La chica que nos atendía hizo lo mejor que pudo, así que no tengo quejas en ese sentido.

Entonces, si estás pensando en qué tal si te pasas un domingo por allí, el menú tiene un precio de 22 euros, y realmente vale la pena por lo que ofrecen. Además, con las recomendaciones que tienes en mente, seguro que salirás más que satisfecho. ¡Anímate y prueba la fabada! ¡No te arrepentirás!

Qué incluye el menú de domingo por 25€

La verdad es que después de recorrer la Senda del Oso, hacía falta una buena parada para cargar energías. Así que, sin pensar demasiado, decidimos entrar a Benjamín Casa Clemente en Proaza. ¡Menos mal que tuvimos suerte y conseguimos mesa sin reservar! La comida nos dejó muy bien impresionados, especialmente el pote asturiano, que estaba realmente delicioso. El camarero, que fue un encanto, nos explicó que es un plato preparado con berzas, una hierba típica de la región, y ¡también nos hizo reír un montón!

Además, no puedes dejar de probar los escalopines al Cabrales. Estaban tan jugosos que no quedamos otra opción que compartir el plato, porque fue un placer para el paladar. También tengo que mencionarte la terraza, que se convierte en el lugar perfecto si viajas con peluditos, ya que ellos también son parte de la experiencia. El servicio fue impecable y, honestamente, la relación calidad-precio es de las mejores que hemos encontrado. Con un costo de 20-30€ por persona, vale totalmente la pena volver.

Y si, por si fuera poco, se dice que la fabada asturiana de aquí es “la mejor del mundo”. De hecho, varios de mis amigos ya han ido y todos llegan a la misma conclusión: ¡no hay comparación! Si decides probarla, acompáñala con postre; la tarta de queso es habitual en las menciones, y la atención, en realidad, es de 10. Te prometo que no te decepcionará.

Ah, y si te interesa saber qué incluye su menú de domingo por 25€, aquí va: ¡platos abundantes y riquísimos! Hay una selección que incluye carrilleras de ternera al vino tinto y la famosa tarta de la abuela. No está nada mal para disfrutar un domingo. Así que ya sabes, si regresamos a Asturias, ¡esta es una parada obligatoria!

Cómo es el sabor de las fabas en la fabada del restaurante

Ya te imaginas la primera vez que llegamos a Benjamín Casa Clemente. Sin reserva, pero tienen un dúo de mesas en la terraza delantera bajo un toldo, ¡y qué bien nos vinieron! La camarera Lucía nos recibió con una sonrisa que hacía que te sintieras en casa. Y si tienes hijos, te diré que el trato que les dio a nuestros tres pequeños fue algo de 10; entre recomendaciones y charlas, hasta se olvidaron un poco del móvil. Un 10 como camarera que se convierte en un increíble ser humano. ¡Gracias, Lucía, por toda tu dedicación!

Y la comida… ¡vaya festín! La fabada era simplemente increíble. Un leve toque picante que le daba un giro brillante, y la cantidad era perfecta para dos. La tosta de quesos fue una locura; cada bocado era un homenaje al queso, con montones de variedad para los que somos unos auténticos fans. Y el cachopo, uff, si pensé que era para una persona, la verdad es que podía haberse compartido entre dos sin problemas. El tamaño y el relleno estaban bastante bien; solo el rebozado podría mejorar un poco, pero no le quita el encanto a lo total del plato. La gente aquí sabe lo que hace.

Pero espera, hay más. Tuve la oportunidad de probar el menú del día un viernes, y, francamente, ¡qué maravilla! La comida asturiana se nota que la hacen con cariño. Comenzamos con un pote asturiano como primer plato; abundante y con un compango de sabor altamente recomendable. Luego, unas cebollas rellenas que eran todo lo que uno necesita en la vida, acompañadas de unas patatas crujientes que estaban de muerte. Y claro, si no pruebas el arroz con leche con ese toque requemado de azúcar, bueno, te arriesgas a perderte de lo mejor del sitio. ¡Dulzura justa sin caer en lo empalagoso! De verdad, es un sitio que hay que repetir, además, después de comer, hay rutas alrededor que te invitan a caminar y bajar un poco la comida.

Ahora, si te preguntas cómo son las fabas en la fabada del restaurante, te lo confirmo: son suaves al paladar, con un sabor que se absorbe de los ingredientes bien cocidos. Se nota que han tenido su tiempo de cocción; son absolutamente increíble y el equilibrio de sabores te hace soñar con volver. ¿A quién no le gustaría disfrutar de esto mientras se deleita con el ambiente y unas vistas de otro mundo?

Qué postres recomendados se pueden encontrar en el restaurante

Y si ya estás pensando en dónde ir a comer en Proaza, Casa Benjamín es el lugar ideal. A orillas de la Senda del Oso, este restaurante tiene un ambiente súper acogedor que te hace sentir como en casa. La atención es de 10; el personal es tan amable que en un abrir y cerrar de ojos ya te estás sintiendo como parte de la familia. Además, la comida es para quitarse el sombrero, con unos platos que no solo son sabrosos, sino también generosos. No te preocupes, los precios son bastante razonables, así que ¡no hay excusa para no ir!

Yo tuve la suerte de probar las carrilleras ibéricas al vino tinto y, wow, ¡qué delicia! La cebolla rellena de pitu caleya es una experiencia que no te puedes perder, y si eres fan del bacalao, el que preparan aquí con pisto casero es simplemente espectacular. ¡Es todo un festín para los sentidos! Por si fuera poco, el menú del día es súper accesible, así que puedes disfrutar de una comida de calidad por solo 20€ entre semana. Es perfecto para aquellos que quieren relajarse después de una caminata por la senda.

Y si te preocupa el tiempo, no te preocupes, aquí el servicio es rápido y eficiente. La verdad es que te sientes bien atendido desde que entras y eso siempre se agradece. También hay una terraza amplísima, ideal para disfrutar de la vista mientras te relajas. Recuerdo que cuando fui, había bastante gente, pero a pesar de eso, el ambiente se mantuvo acogedor y agradable.

Hablando de la comida, ¡no puedo dejar de mencionar los postres! Entre ellos, los frisuelos de arroz son una delicia que debes probar. También tienen torrijas que son para morirse de ricas. Si te queda espacio, el arroz con leche es igual de impresionante, y la tarta de manzana es la guinda del pastel, ¡literalmente! Así que, ya lo sabes, si visitas Casa Benjamín, aguanta un poco de hambre para disfrutar de un final dulce que no vas a olvidar. Sin duda, este lugar te va a dejar con ganas de volver una y otra vez. ¡Repetir es un must!

Cuál es la especialidad del postre que se menciona en el artículo

Y bueno, ya que hablamos de nuestra experiencia allí, no puedo dejar de mencionar el ambiente tan chido que tienen en Benjamín Casa Clemente. La terraza es ideal, especialmente si llevas perros, como fue nuestro caso. Reservamos una mesa amplia en una esquina y la verdad, nos dieron mucha comodidad. Así, los perros estaban tranquilos y nosotros disfrutamos de una buena comida sin preocupaciones. Además, lo de pedir unas croquetas de jamón como entrada fue un acierto total, ¡estaban para chuparse los dedos!

El menú del día es otra de las cosas que merece la pena. Por 25€, te ponen un festín que te deja más que satisfecho. En nuestra visita, probamos una fabada estupenda y unas patatas rellenas de picadillo que estaban de lujo. Y ni hablar de los segundos: los escalopines con salsa de cabrales y las carrilleras fueron un hit. Eso sí, ya para el postre, el arroz con leche fue la guinda del pastel, y es que no solo está bueno, sino que te sobra para llevar a casa en un táper, lo cual es un win-win.

Y no puedo olvidarme del servicio. Nos atendieron súper rápido a pesar de que el lugar estaba lleno, lo cual siempre se agradece. Roberto y María, los dueños, le ponen un montón de cariño a lo que hacen, y eso se siente en cada plato. El ambiente es muy acogedor, sobre todo con esa chimenea que tienen, ¡ideal para calentarse un poco en invierno!

Ahora, sobre la pregunta sobre el postre, la estrella en Benjamín Casa Clemente es sin duda su arroz con leche requemado. Si decides pasarte, no te lo puedes perder, ¡es un final perfecto para una comida deliciosa!

Qué ambiente se puede esperar en el Restaurante Benjamín Casa Clemente

La verdad es que el Restaurante Benjamín Casa Clemente es uno de esos lugares a los que te plantas por casualidad y terminas haciendo planes para volver. Si estabas recorriendo la Senda del Oso en bici, ¡bien hecho! Tu elección de parar aquí fue, sin duda, un acierto. La primera delicia que probamos fueron unas croquetas de jamón que estaban para chuparse los dedos. Eran cremosas, crujientes y con un sabor que, sinceramente, no esperaba encontrar en un sitio así. Luego, pedimos un cachopo “individual”, que resultó ser una porción más que generosa. Menos mal que decidimos compartirlo, porque era màs que suficiente para dos personas.

Y vamos a hablar de los postres, que fue la guinda del pastel. El arroz con leche que probamos es, sin exagerar, el mejor que he comido en mi vida. No olvidemos mencionar la famosa tarta de la abuela, que no estaba en la carta, así que asegúrate de preguntar por ella. ¡Una auténtica maravilla! La cantidad de azucar y sabor en ese postre podría ser perfectamente para compartir, aunque estoy seguro de que querrás devorarte una entera tú solo. Después de esas exquisiteces, honestamente quedé con ganas de probar todo el resto de la carta. Definitivamente, planeo regresar.

Por cierto, la calidad del servicio es otro punto a favor: los chicos y chicas que trabajan ahí son súper amables y atentos. Tuvimos que esperar un ratito por una mesa, pero sólo un poco, porque rápido nos arreglaron todo en una bonita terraza. Te vas a sentir como en casa. Y en cuanto a ambiente, piensa en un lugar acogedor, donde la decoración es simple, pero con ese encanto rural asturiano que lo hace especial. ¡En resumen, es un lugar que te recibe con los brazos abiertos y donde los sabores son un abrazo al alma! Sin duda, si andas por Proaza, no te lo puedes perder.

Cómo es la atención al cliente en el restaurante

Ya te digo que la experiencia en Benjamín Casa Clemente tuvo sus altibajos. Por un lado, está claro que la atención del camarero fue buena; el tipo fue amable y se esforzó en que estuviéramos cómodos, aunque a veces parece que le faltaba un poco de sinceridad al hablar de los platos. Como en el caso de la ensalada de queso, que no sé a ti, pero a mí me pareció que era más un montón de lechuga, vegetales y semillas que otra cosa. Y no hablemos del torto de picadillo de jabalí, que dejó bastante que desear. El torto en sí estaba mal hecho y los huevos llegaron algo crudos, aunque después los rectificaron, pero terminaron un poco secos. Sensación de que, en general, había un poco esmero en la cocina, que por supuesto le resta puntos a la experiencia.

Pero no todo fue mala suerte, ¿eh? Por ejemplo, las croquetas estaban bastante bien y de verdad que me alegraron el día. El local, como siempre, es muy bonito, con ese ambiente rústico que te hace sentir en casa. Así que, aunque la comida no fue un bombazo, el espacio y la atención te hacen querer volver al menos a disfrutar de una buena charla en la terraza.

En mi opinión, a pesar de los contratiempos en la cocina, hay opciones donde brilla la calidad, como el menú de entre semana por 18€. Un poco elevado, sí, pero cuando pruebas la comida, merecen la pena. La variedad es atractiva y la gastronomía de la zona, como el cachopo o la fabada, hace que valga la pena repetir. Recuerda, si te decides a ir, reserva o ve temprano, porque a veces se llena.

Así que, en resumen, la atención al cliente en Benjamín Casa Clemente es buena, con un personal que se esfuerza por agradar, aunque quizás podrían ser un poco más honestos sobre lo que sirven. ¡Pero no te preocupes! La experiencia general es positiva; el lugar es acogedor y siempre hay algo que disfrutar, ya sea el ambiente o, con suerte, la comida. ¡Hay que volver y probar esas delicias!

Cuántos platos ofrece el menú del Restaurante Benjamín Casa Clemente

¡Y hablando de proeza gastronómica en Proaza, no puedo dejar de recomendar el Restaurante Benjamín Casa Clemente! Es un auténtico alucine lo bien que se come, y ni hablemos del trato tan bueno que recibimos. Si te acercas por allí, no dudes en parar, porque la relación precio-calidad es simplemente espectacular. Nosotros estuvimos un par de días y, tras la primera cena, no tardamos en volver al día siguiente. ¡No te la juegues si ya quedaste encantado, hazlo!

Cenamos un cachopo tradicional que casi se desmayó del sabor, y esas ***cebollas rellenas de Pitu Caleya***... ¡madre mía! Todo acompañado de sidras y cervezas fresquitas, que eso siempre ayuda. Y después, terminamos con las famosas taras de la abuela y una tarta de queso que eran, como decirlo, el doble de lo normal. Si algo está claro es que aquí no escatiman en porciones. ¡Perfectas para compartir!

Al día siguiente, nos lanzamos al menú del día. Y te cuento, por solo 18 € no solo había cantidad, sino también calidad, ¡y eso en un domingo! Nos dimos el lujo de probar el pote, que estaba de escándalo, el pastel de cabracho, y de segundo, nos tiramos a por venado, carrilladas al vino y bacalao. Si vas con varios, ¡es mejor compartir! Las raciones generosas te permitirán probar un poco de todo. Te lo digo, con el pote ya me hubiera dado por satisfecho, pero, claro, era imposible resistirse a todo lo demás.

En fin, este lugar es un acierto total. Y qué suerte que nos llevamos gran parte de lo que sobró para seguir disfrutando el lunes. La atención, el ambiente, esa terraza donde te sientes como en casa, la limpieza... Todo era una gozada. La pregunta es, ¿cuántos platos ofrece el menú? ¡Sin duda, hay un montón para elegir! Así que ya sabes, si te pasas por allí, ven con ganas de probar lo mejor de la comida casera asturiana. ¡Volvería sin pensarlo! Gracias por todo, Benjamín y equipo.

Los ingredientes del menú son frescos y de calidad

Y bueno, hablando de lugares para comer, no puedo dejar de mencionar el Restaurante Benjamín Casa Clemente. Está en la Ctra. General, 37, 33114 Proaza, Asturias, y es el tipo de sitio que te hace sentir como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. La atmósfera es super acogedora, decorada con un estilo rústico que te invita a relajarte y disfrutar. Es el lugar perfecto para salir a comer después de un día de exploración por la montaña.

Cuando se trata de la comida, este restaurante tiene un menú que te va a sorprender. Vas a encontrar desde típicas recetas asturianas hasta algunas especialidades que te harán la boca agua. Si eres fan de la famosa fabada, este es el sitio. Te prometo que es como un abrazo en forma de plato. Y si prefieres algo más ligero, las ensaladas que preparan están llenas de ingredientes frescos y sabor, siempre son una buena opción.

Y no hablemos de los postres... ¡Madre mía! El tarta de queso es simplemente espectacular, una de esas que no puedes dejar de repetir. Te aseguro que si tienes espacio para el postre, no te arrepentirás de pedirlo. Además, el servicio es super amable, te hacen sentir como un viejo amigo, y eso siempre es un plus cuando sales a comer.

Ahora, sé que siempre te preguntas si los ingredientes del menú son frescos y de calidad. Pues mira, en Benjamín Casa Clemente se lo toman muy en serio. Usan productos de la tierras asturianas siempre que pueden, así que puedes estar tranquilo en ese sentido. Locos por la calidad, es más que un lema; es su manera de hacer las cosas. Así que, cuando vayas, recuerda disfrutar cada bocado y saborear lo fresco que tienen para ofrecerte. ¡No te lo puedes perder!

Fotografías Restaurante Benjamín Casa Clemente

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