
Si estás en Oviedo y tienes antojo de carne, Asador de Aranda es el lugar que no te puedes perder. Situado en C. Jovellanos, 19, este restaurante ocupa una encantadora casona en pleno centro de la ciudad, ofreciendo un ambiente acogedor y lleno de detalles. Aquí, la estrella es el lechazo castellano, asado a la perfección con una receta tradicional que hará que tu paladar se excite. Además, la carta es amplia y variada, así que nunca te quedarás sin opciones para probar.
Cuando llegues, tendrás la oportunidad de disfrutar de entrañables platillos como los torreznos con naranja y miel, aunque puede que busques más esa miel que la naranjita en el plato. También vale la pena dejarte seducir por sus sabrosas morcillas y el famoso milhojas que desearás repetir. Con una puntuación de 4.3 sobre 5 en 930 opiniones, es claro que la experiencia vale la pena. Ya sea que vayas a comer en su terraza o pidas para llevar, seguro que cada bocado te hará querer regresar por más.
Horarios Restaurante Asador de Aranda Asador de carne en Oviedo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| martes | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:30–23:00 |
| domingo | 13:00–16:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Asador de Aranda Asador de carne en Oviedo
Dónde se encuentra el Asador de Aranda en Oviedo
¡Hola, amantes de la buena comida! Si aún no conocéis el Asador de Aranda en Oviedo, os estáis perdiendo un lugar que, además de tener 4 estrellas, merece una visita. Está ubicado en C. Jovellanos, 19, y aunque el ambiente es bastante acogedor y el servicio es bastante correcto, tengo que ser honesto y decir que la comida me dejó un poco decepcionado en mi última visita.
La verdad, iba con muchas ganas de comer unas famosas chucletillas de lechazo, pero al llegar me dijeron que no les quedaban. Ay, qué rabia, ¿verdad? Así que optamos por algunos torreznos con miel a la naranja, que estaban buenos, y unas mollejas a la brasa que estaban bien, sin más. Sin embargo, el entrecot que pedí fue un fallo total, ya que no tenía el sabor que esperaba. Un detalle chulo es que al final te dan unas rosquillas de anís y mistela de la casa, ¡eso sí que me hizo sonreír!
Pero, ¡espera! Si te decides por el lechazo, la cosa cambia. He oído auténticas maravillas de otras visitas donde han probado un lechazo asado para dos con patatas fritas caseras. Y parece que también están de lujo las ¨croquetas y la morcilla de Burgos”. De hecho, un amigo que fue me dijo que era un festín y que pensaba repetir sin dudarlo. Así que, si tienes la oportunidad de ir, ¡no dudes en reservar!
En cuanto a precios, es una experiencia que ronda entre los 30 y 50 € por persona, dependiendo de lo que pidas. La atención es genial, el local está limpísimo y la mayoría de la gente coincide en que la comida es de 5 estrellas. Por lo que si estás buscando un lugar para disfrutar de buena carne en Oviedo, ¡el Asador de Aranda es una opción a considerar! Así que recuerda, lo encontráis en C. Jovellanos, 19, ¡y no olvides hacer tu reserva!
Cuál es la especialidad del Asador de Aranda
Y mira, te cuento, la última vez que estuve en el Asador de Aranda fue para celebrar un cumpleaños. Pedimos dos raciones de croquetas y unas chuletas. Y al final, ¡madre mía! La cuenta subió a 336€. Es decir, que casi me cobran 37€ por una croqueta, dos chuletas y cinco patatas fritas. Adjunto foto para que lo veáis. Si quieres evitar que te claven, mi consejo es que busques otro sitio. La comida estaba bien, pero el servicio fue lento y el ruido era insoportable. Así que no me extraña que la valoración para la comida fuera un punto bajo.
Por otro lado, no todo fue tan negativo. Recuerdo otra visita en la que pedí un chuletón, y aunque la terraza estaba de muerte y el interior es impresionante, la carne no estuvo a la altura. Ah, pero los entrantes, como los dados de queso en escabeche y el queso de oveja, estaban espectaculares. Y no me hagas hablar de los postres, la tarta de queso y el arroz con leche eran de lo mejor que he probado. Además, cuando te trajeron las rosquillas de anís con los chupitos de mistela, eso fue el toque final. Pero, ¡vaya chasco con el chuletón de 82€! Te prometo que no había forma de cortarlo. Esta vez la carne no llegó ni de lejos a lo que esperábamos, aunque la maduración de la que nos hablaron no me pareció niveles extremos. En fin, si bien el servicio fue excelente y todo lo demás estaba muy bueno, no sé si repetiría, al menos cuando se trate de carne.
¿Y cuál es la especialidad del Asador de Aranda? Bueno, la verdad es que se suponen que son las chuletas y el chuletón, pero por lo que he visto en mis experiencias, es mejor que os quedéis con los entrantes y los postres si lo que buscáis es salir satisfechos. ¡Las croquetas y la tarta de queso son un must! Pero a la hora de la carne, tal vez haya otras opciones que darían mejor resultado en tu búsqueda de un buen asador.
Qué tipo de ambiente ofrece el restaurante
Así que, volviendo al tema del Asador de Aranda, ¡qué lugar tan increíble! La experiencia en este restaurante es de 5 estrellas en todos los aspectos. La comida es de altísima calidad y, aunque la carta no es súper extensa, cada plato está bien pensado y perfectamente elaborado. Si te gustan las carnes, estás en el paraíso. Te recomiendo el cochinillo asado y las chuletas de lechazo. De hecho, no puedes irte sin probar la tarta de hojaldre con crema; ¡es un pecado si lo haces!
La atención también es algo que he de destacar. El personal es súper amable y atento, cumpliendo con cada pequeño detalle que puede hacer que tu comida sea todavía más especial. Me encanta que, a pesar de que los precios puedan parecer un poco elevados, entre 50 y 60 € por persona, la relación calidad-precio es excelente. Yo no me quejaría ni un poco de lo que ofrecen.
Ah, y no olvides disfrutar de su terraza. Es un sitio muy acogedor y con un ambiente genial, ideal para picar algo y relajarte. Si decides comer allí, aquí hace falta que reserves, ya que puede llenarse rápido. Hay calefactores que hacen que la experiencia sea aún más cómoda. Lo mejor es que los precios no son desorbitados, considerando todo lo que te ofrecen y la ubicación que tienen, ¡que es bastante centrada!
En cuanto al ambiente del restaurante, es claramente atractivo, con una decoración cuidada y un aire acogedor. Este es un lugar donde se puede disfrutar de una comida familiar o una cena romántica, siempre rodeado de buena vibra. La atmósfera es tranquila, pero a la vez vibrante, perfecta para disfrutar de una buena cena después de un día en la ciudad. Si quieres pasar un buen rato y disfrutar de buena comida, no dudes en visitar el Asador de Aranda. ¡Seguro que quieres volver!
El Asador de Aranda tiene una variedad de platos en su menú
Bueno, después de mi última experiencia en el Asador de Aranda, tengo que decir que tenía esperanzas de que algo hubiera cambiado desde la última vez que fui. La verdad, el sitio no ha cambiado desde hace años, y no sé si eso es bueno o malo, porque lo que realmente necesita un repaso es la cocina. Imagínate, llegamos un domingo y estaba completo, lo que siempre trae un barullo terrible y el servicio de comida se resiente. Las croquetas que nos sirvieron estaban frías por dentro, ¡así que las tuvimos que devolver! Y ni hablar de los puerros, que eran ricos, pero ¡tan escasos! En serio, son puerros, podrían poner un par más, ¿no?
Y el lechazo, que debería ser la estrella de la casa, llegó correoso y seco, un desastre. Vi trozos buenos y otros que no tenía ni idea de cómo estaban en la misma pieza. El cochinillo también dejó mucho que desear, la corteza estaba más dura que un zapato y, claro, tampoco era crujiente. A este paso, en Burgos lo devolverían y nosotros hicimos lo mismo con el cochinillo, que llegó frío. ¡Frío! La única salvación de la cena fue el vino que, aunque estuvo bien, no justifica lo que pagamos. Al final, creo que no volveré, muy a mi pesar, porque el lugar tiene su encanto y el personal era, por lo menos, muy amable.
La última vez que regresé, esperaba que todo hubiera mejorado, pero me encontré con la misma decepción. Te cuento: entramos y, mira que es difícil confiar en un asador que no tiene jamón en la carta. Además, los riñones que una vez fueron un must, esta vez no daban la talla. Pedimos un lechazo y nos sirvieron dos partes diferentes, cuando solo queríamos el delantero. Y si sientes que 98 € por un trozo de carne tendría que ser un banquete, aquí no lo fue. Pedí la carne poco hecha y llegaba más hecha que el centro de una hamburguesa… ¡ni qué decir de la segunda pieza que llegó fría y con medio hueso! Hay días que es mejor quedarse con un buen entrecot y no arriesgarse.
En cuanto a si el Asador de Aranda tiene variedad de platos en su menú, voy a ser sincero: no tanto como uno esperaría de un lugar de este tipo. Podéis encontrar carne y algún que otro clásico, pero las opciones no son muy amplias y, al final, el resultado puede ser muy variable. Así que, aunque el ambiente es agradable y el servicio es profesional, parece que lo que realmente se necesita es un buen lavado de cara a la cocina.
Qué es el lechazo castellano y por qué es famoso en este restaurante
Y si te gusta la carne, tienes que probar la chuleta que sirve el Asador de Aranda. Es verdaderamente sabrosa y te aseguro que está hecha al punto justo, lo que la convierte en un platillo ideal para compartir entre amigos. Y hablando de compartir, no te olvides de empezar con ese tomate de la zona y un poco de jamón ibérico. La combinación es increíble y hace que la experiencia sea aún más auténtica. Además, si te quedas con ganas de algo dulce, la tarta de queso es una gloria. Vamos, un final perfecto.
El ambiente del lugar también tiene su encanto; no hay nada como disfrutar de una cena bajo las estrellas en su terraza exterior. Es un espacio muy agradable, y si prefieres estar adentro, el interior tiene ese toque tradicional que respira Asturias por todas partes. Y no hablemos del servicio, que realmente se lleva un 10. Desde que llegas, el personal te trata de maravilla, y si tienes suerte, hasta puedes conocer al chef, que siempre está pendiente de que todo salga bien.
La verdad es que este sitio se lleva una máxima calificación en todo: comida, servicio y ambiente. Es perfecto para una reunión familiar o una noche con amigos donde la risa y la buena comida son protagonistas. Te puedo decir que, por el precio que se ofrece, entre 30 y 40 € por persona, no hay mejor elección. Cada vez que voy, me quedo con ganas de repetir; de hecho, ¡ya estoy planeando mi próxima visita!
Y ya que mencionamos el lechazo, déjame contarte. El lechazo castellano es un cordero lechal cuyo sabor y ternura han hecho que este restaurante se gane una reputación sólida en Asturias. Este plato es tan famoso aquí porque se cocina en hornos de leña, lo que le brinda ese sabor ahumado y profundo que a todos nos encanta. Se sirve en su punto, jugoso y lleno de sabor. Así que si eres amante de la carne, no puedes irte sin probarlo; te prometo que es una experiencia que no olvidarás.








