Posada Villa Rosa

Posada Villa Rosa

Si estás buscando un lugar con encanto para escaparte, Posada Villa Rosa en Reinosa, Cantabria, es el sitio ideal. Este hotel de 3 estrellas ofrece 12 habitaciones dobles acogedoras con baño privado y un pequeño apartamento para 2-4 personas. Te encantará la atención al detalle, desde las camas grandes hasta el desayuno incluido que te esperan cada mañana. Y si te gusta el aire libre, ¡estás a solo 15 minutos de la estación de esquí de Alto Campoo!

Además, Posada Villa Rosa no solo se trata de un buen lugar para descansar, sino que también cuenta con instalaciones de spa para relajar el cuerpo y la mente. Con una terraza, wifi gratis en todo el alojamiento, y un punto de venta de forfaits, es perfecto para disfrutar tanto del invierno como de un buen paseo. Y si tienes pensado explorar la zona, el Club de golf Nestares está a un pasito. No olvides mirar las ofertas que tienen, ¡puedes conseguir tarifas totalmente reembolsables!

Posada Villa Rosa

·Hotel de 3 estrellas
⭐4,1
242Reseñas
Fotos
C. Héroes de la Guardia Civil, 4, 39200 Reinosa, Cantabria
697 21 23 94

Mapa Ubicación Posada Villa Rosa

Dónde se ubica Posada Villa Rosa

¡Hola, amigos! Si alguna vez os plantáis en Reinosa, tenéis que echar un vistazo a la Posada Villa Rosa. Es un hotel de 3 estrellas que, a pesar de tener algunas cosas que pulir, tiene su encanto. Cuando llegamos, la primera sorpresa fue que no había nadie en la recepción. Eso sí, al menos nos dejaron una tarjeta con nuestro nombre para entrar a la habitación, lo que es un detalle bastante comodo, ¿no?

El desayuno, aunque fue un poco básico —tostadas, café o colacao—, estaba bien para empezar el día. Eso sí, la última vez se nos acabó el zumo, pero el café salvó la situación. La habitación estaba un poco fría porque era febrero, pero una vez que encendimos la calefacción, todo se solucionó rapidísimo. El edificio es bonito, con ese aire de posada reformada. Perfecto si buscáis un lugar tranquilo para desconectar.

Lo que realmente me sorprendió fue el trato del personal. En mis viajes de trabajo, nunca me habían tratado tan bien. El servicio fue muy personalizado y realmente amable. Si os preocupa la ubicación, está a poca distancia del casco antiguo, así que es ideal para pasear un poco una vez que llegas. A veces puede parecer un poco caro, pero al final, una buena atención vale su peso en oro, ¿no?

Ahora, para los que os preguntáis dónde se ubica Posada Villa Rosa, pues está en la Calle Héroes de la Guardia Civil, 4, 39200 Reinosa, Cantabria. Un lugar con mucho potencial, aunque sería genial que cerraran el spa que llevan años cerrando. Pero, oye, ¡cada viaje es una aventura!

Cuántas estrellas tiene Posada Villa Rosa

¡Vaya, vaya! La Posada Villa Rosa parece tener su propia personalidad, ¡y no precisamente la mejor! Estuvimos allí y, honestamente, no puedo dejar de pensar en lo que vivimos. Para empezar, nos tocó una habitación en el sótano, y hablando de un ambiente un poquito lúgubre… ¡poca luz, telarañas por todas partes! Y aunque prometieron limpiar, solo echaron insecticida, así que el polvo y las telarañas fueron nuestros compañeros de habitación. La cama… ¡puf! Un crujido cada vez que te movías. Si tienes el sueño ligero, ya sabes, mejor prepárate para pasar la noche en vela. Además, no sé si fue una casualidad, pero pasamos cuatro noches y no había gel en la ducha, y eso se siente. Y cuando te das una ducha y se sale la cisterna, ¡bueno, eso se suma a la experiencia!

Parece que lo del desayuno tampoco fue una maravilla. Te ofrecen 20 porciones de lo mismo, pero, sinceramente, con tan poco espacio en la mesa, acabamos poniendo toda la comida en el piano, como si estuviéramos en un recital. ¿Quién necesita eso? La verdad, esta posada no se lleva mi recomendación. En fin, que si estás pensando en pasar un buen rato, mejor mira hacia otro lado.

A pesar de esto, no todo fue negativo. En nuestra visita más reciente, el lugar tenía una buena ubicación en el centro de Reinosa y, como extra, no tuvimos problemas para aparcar, lo cual es un punto a favor. Y sí, el desayuno estuvo decente; si te quedas corto, podías pedir más. En las habitaciones, aunque el suelo crujía un poco por lo antiguo, se notaba que estaban bastante bien cuidada. Las camas eran un poco blandas, pero después de un día esquiando, ¿a quién le importa? La verdad es que el personal fue amable y estuvieron pendientes de nosotros, así que, al final, no estuvo tan mal.

Aunque cabe mencionar que el tema de la limpieza fue un tema recurrente. Me llevé la sorpresa de que me tocaron sábanas sucias dos veces durante la semana. Intenté reclamar y parecía que no les importaba mucho. Respecto a las duchas, también se vivieron momentos complicados. Así que, resumiendo, si buscas un hotel que cumpla con algo de lo que promete, quizás quieras pensarlo dos veces antes de elegir la Posada Villa Rosa, que no es más que un hotel de 3 estrellas.

Cuántas habitaciones tiene el hotel y qué tipo de habitaciones ofrece

La verdad es que hemos estado cinco días en la Posada Villa Rosa y, sinceramente, ha sido un desastre total. Empezamos fuerte con el baño, que fue lo peor. Desde el primer día, le dijimos a la recepcionista que el agua dela ducha salía ardiendo. Veníamos cansados y solo queríamos una buena ducha, pero para nuestra sorpresa, por la noche el problema seguía, y el inodoro estaba completamente embozado. Nos aconsejaron que usáramos el baño lo menos posible, ¡como si eso fuera una opción viable! Al final, no pudimos ni ducharnos ni hacer nuestras necesidades cómodamente en todo el tiempo que estuvimos allí.

Luego, para colmo, está la cama, que era más dura que una piedra. El colchón necesita un cambio urgente, porque estaba completamente deformado. Cada vez que nos movíamos, el somier hacía unos ruidos horrorosos que podrían haber despertado a un muerto. Y no hablemos de las almohadas: tan planas, que era como dormir en una tabla. No entiendo cómo se atreven a ofrecer habitaciones así, de verdad.

Y el colofón a la experiencia lo puso la recepcionista, Alicia. Cuando le comentamos que el agua seguía caliente, su respuesta fue “estaba durmiendo, mañana madrugo”. En serio, ¿qué le pasa? Y al día siguiente, durante el desayuno, nos soltó que la habíamos despertado otra vez. Es de locos, teniendo en cuenta que estábamos tratando de resolver un problema que afectaba gravemente nuestra estancia. Por lo menos, el propietario intentó arreglarlo personalmente, aunque sin éxito. Al final, le contamos que íbamos a presentar una hoja de reclamaciones y, después de un rato, nos dijo que nos devolvería 60 € como un reembolso simbólico. Bueno, gracias, pero esto no compensó de ninguna manera la experiencia que tuvimos.

Así que, al final, nos vamos con un recuerdo muy malo de nuestros días allí. En cuanto a las habitaciones, aunque no sé exactamente cuántas tiene el hotel, lo que sí es que ofrecen diferentes tipos. Pero, con lo que vivimos, es difícil pensar que cualquiera sea recomendable. En resumen, esta posada merece un cambio radical en su atención y mantenimiento, ¡porque la idea de disfrutar de una estancia relajante se fue de vacaciones sin nosotros!

Las habitaciones de Posada Villa Rosa cuentan con baño privado

Y hablando de la Posada Villa Rosa, no puedo dejar de mencionar el encanto del lugar. Desde el momento en que llegas, sientes que estás en un sitio especial. El trato del personal, especialmente de Alicia y sus compañeras, es tan cercano que te hacen sentir como en casa. Si eres de los que disfrutan de un buen desayuno, te alegrará saber que te invitan a degustar uno muy completo que te carga de energía para explorar la zona. ¡Ideal para empezar bien el día!

Además, si te gusta relajarte, no te puedes perder el spa que ofrecen. Tuvimos una hora allí y, sinceramente, fue una de las mejores partes de nuestra estancia. Y aunque la ubicación no sea de paso, está a un paso de la zona de restauración, justo al lado del parque de Cupido, lo que te permite disfrutar de una buena cena después de un día explorando Reinosa. Al final del día, sabes que tienes un hotel con habitaciones muy limpias y cómodas, perfecto para descansar después de tantas aventuras.

Por cierto, las habitaciones son amplias y cuentan con camas grandes y confortables. ¿Y mencioné que tienen baño privado? Así que sí, ¡al menos este detalle está cubierto! Perfecto si estás viajando en pareja o en grupo y necesitas un poco de privacidad. El hotel tiene un aparcar en la puerta, lo que es un gran plus si decides llevar coche. Sin duda, más de uno de ustedes quedará encantado y seguro que querrán repetir. ¡Te aseguro que es una experiencia que no vas a olvidar!

Se ofrece desayuno en Posada Villa Rosa

Y bueno, hablando de la Posada Villa Rosa, donde nos quedamos, la verdad es que la primera impresión fue bastante buena. El ambiente tenía un encanto especial y el personal, sobre todo el dueño, era super atento, siempre tratando de hacerte sentir como en casa. Pero, uy, la habitación que nos dieron al principio era una pesadilla. Olía a humedad increíble, y para mí, que soy asmático, eso fue un desastre. No había nada que hacer porque por la noche no hay atención, así que tuvimos que aguantar esa noche horrible. Al día siguiente, a regañadientes, nos cambiaron a otra habitación que, según ellos, era más cara, pero vaya decepción. ¡Las puertas no cerraban bien y había fallos en el baño! La ventilación brillaba por su ausencia y el aseo era compartido. En serio, parece que necesita una puesta a punto URGENTE, ¡que vaya un inspección de sanidad y lo cerra por varios fallos! Una situación muy lamentable...

Aunque en el momento nos llegó a gustar el ambiente, poco a poco fuimos notando que la calidad no era la esperada. La famosa habitación de cine era curiosa, eso no se puede negar, pero la ducha... ¡uf! Pasaba del agua caliente a fría sin previo aviso, y yo prácticamente no cabía. La limpieza dejaba un poco que desear, así que al final no estaba tan a gusto como al principio, pero el dueño seguía siendo la mejor parte, siempre pendiente de los detalles, especialmente durante el desayuno, que tengo que decir que estuvo bien.

Sin embargo, no quiero poner todo tan negativo, porque hay que reconocer que el lugar tiene su encanto, y para algunos parece haber funcionado increíblemente bien. Un grupo de amigos que conozco se quedó enamorado de la posada y su entorno. Las vistas, el trato tan familiar, y sobre todo el desayuno, que servían con productos típicos de la región, les encantó. La verdad que cuando se trata de fin de semana de relax, si el lugar es tranquilo y acogedor, es más fácil disfrutarlo, y parece que eso lo lograron en algunos momentos.

Así que, respondiendo a tu pregunta: Sí, en la Posada Villa Rosa se ofrece desayuno, y, de hecho, parece ser uno de los puntos fuertes del lugar, con varias opciones ricas y típicas de Cantabria. Hay quienes incluso comentaron que puedes comer lo que quieras, lo que siempre es un buen detalle para comenzar el día con energía. Aunque, bueno, cruzando los dedos para que pasen un buen rato sin problemas en las habitaciones.

Cuál es la capacidad del pequeño apartamento que se ofrece en el hotel

Y bueno, te cuento un poco sobre nuestra experiencia en Posada Villa Rosa. Llegamos emocionados, ya que teníamos todo reservado a través de hoteles.com. El encargado nos había enviado un mensaje con el número de nuestra habitación, la 114, pero cuando llegamos, ¡vaya sorpresa! No estaba en el primer piso como esperábamos, sino que se encontraba en el sótano. Sí, leíste bien. ¡Fue un verdadero quiebre de planes! La habitación era un poco claustrofóbica, sin ventana y sin un patio de luces. Aunque estaba limpia, había un olor a humedad que no se podía soportar y, con el calor que hacía en agosto, el ambiente frío y húmedo no ayudaba en absoluto. Así que tras un par de intentos de adaptarnos, llamamos, protestamos y optamos por largarnos, porque era imposible quedarnos allí. Por suerte, nos dijeron que no nos pasarían el pago, pero eso no quitó que nuestra primera noche de vacaciones se convirtiera en un desastre total. Acabamos durmiendo en Burgos porque no encontramos otro sitio disponible.

El personal no se merecía lo que nos pasó, porque de verdad son lo mejor del lugar. Ana, Alicia, Almudena y Maribel son un 10, ¡no, un 1000! Hacen lo que pueden en un lugar que necesitaría una reforma a fondo. Las instalaciones están en un estado ruinoso: dormí mal en una cama con la pata rota, y cuando me cambié de habitación, me encontré con que la puerta estaba rota. La tarjeta no funcionaba y, claro, me quedé sin seguridad. ¡Menudo lío! La verdad es que las instalaciones parecen más antiguas y descuidadas que las ruinas romanas de JulióBriga. Es una vergüenza total, tanto para los empleados como para los que se hospedan allí.

En cambio, también hay que reconocer que en ocasiones uno puede tener experiencias felices en este lugar, como en una habitación que encontramos posteriormente, que era muy acogedora y con una decoración bonita, haciéndonos sentir como en casa. La cama era comodísima, pero nuevamente el frío se hizo notar, a pesar de ser septiembre. Hasta el jacuzzi resultó ser un momento tranquilo para relajarnos. Sin embargo, hay que estar preparado, porque en este hotel las condiciones son algo variables. Y hablando de cosas interesantes, el pequeño apartamento que ofrecen en el hotel es perfecto para un grupo o pareja, con capacidad para cuatro personas. Así que, aunque no todo fue lo que esperábamos, siempre queda la esperanza de que mejoren las cosas y puedan ofrecer una experiencia más agradable.

A qué distancia se encuentra la estación de esquí de Alto Campoo de la posada

Y, bueno, lo que tengo que decir sobre la Posada Villa Rosa no es más que bueno. La posada es realmente preciosa y se nota que está cuidada con mucho cariño. Está en una ubicación impresionante, ¡a solo un paso del centro de Reinosa! Así que, después de un día entero de esquí, no hay nada mejor que llegar a un lugar así. Además, el hecho de que tengamos un SPA privado para relajarnos después de tanta actividad fue un plus increíble. En serio, esos momentos de relajación son impagables.

Lo que realmente hizo que nuestra estancia fuera espectacular fue la atención que recibimos. Agustín, el dueño, fue un verdadero encanto. Estuvo pendiente de nosotros en todo momento, asegurándose de que no faltara nada. La hospitalidad que ofrece es del estilo que no se encuentra en cualquier lugar. Y sí, definitivamente quiero volver, ¡100% recomendable!

Claro, no todo es color de rosa, ¿verdad? Hubo un par de cosas que podrían mejorar. Aunque el lugar tiene su encanto, la organización no siempre fue la mejor. El jacuzzi... bueno, digamos que funcionaba a medias. Nos dijeron que teníamos que reservar con antelación y, mientras disfrutábamos, Agustín se dio cuenta de que el tiempo se nos acababa. Eso puede resultar un poco frustrante, sobre todo si planeabas relajarte a gusto. Además, nos olvidaron ciertas cosas de la promoción y eso siempre deja un regusto amargo. Pero, ¿quién no ha tenido un desliz?

En cuanto a las habitaciones, la verdad es que son amplias y bien limpias. La habitación familiar donde nos quedamos tenía una televisión enorme en el techo (que es todo un detalle, si me preguntas). El baño era algo más justo, y sin muchas amenidades, solo un poco de jabón de manos y gel. Aunque el desayuno me pareció un pelín tarde, especialmente para los que madrugan. Pero bueno, ¡las tostadas y el café suficientes para empezar el día!

Para los que se animen a esquiar, les cuento que la estación de esquí de Alto Campoo está a tan solo 30 minutos de la posada. Así que es ideal si quieres disfrutar de la nieve y luego regresar a la calidez del lugar. Se puede disfrutar de unos días de esquí, buen ambiente y descanso. Sin duda, un lugar donde la experiencia varía desde lo espectacular a los pequeños tropiezos típicos de cualquier aventura.

Qué instalaciones de spa ofrece Posada Villa Rosa

Ya te digo que Posada Villa Rosa es una opción genial si buscas pasar un buen rato en Reinosa. La vez que estuvimos mi marido y yo fue de lo más agradable. La habitación era muy bonita y estaba impecablemente limpia, algo que siempre valoramos, ¿verdad? El trato del personal también fue muy bueno, lo que hace que todo se sienta como en casa. Y no hablemos del desayuno… ¡riquísimo! Nos pusieron un buffet sencillo pero sabroso que nos dejó listos para empezar el día explorando Cantabria. Ah, y tiene un spa que está de maravilla, te digo que una hora a solas en privado se siente como un verdadero lujo.

Por supuesto, no todo el mundo ha tenido la misma suerte que nosotros. He leído que hubo quien no tuvo una experiencia tan placentera, especialmente en lo que respecta a la limpieza y la ducha de hidromasaje que no funcionaba. Eso es super decepcionante, sobre todo cuando esperas ciertas cosas de un hotel. También parece que el tema del ascensor ha sido un problema para las familias, y si llevas carrito de bebé es un verdadero desafío con tantas escaleras. Totalmente comprensible que eso afecte la experiencia, y es una pena que no estuvieran a la altura en esos detalles.

Pero en nuestra visita, el ambiente fue acogedor y el amo del lugar, Agustín, fue un verdadero encanto. Siempre estaba pendiente de que no nos faltara nada. Además, la posada tiene un encanto especial con esa casona confortable y pintoresca, y está a un pasito del centro. La cama era enorme, y la habitación era perfecta para relajarse después de un día de turismo.

Y para lo que preguntas sobre el spa, te cuento que no te vas a quedar desilusionado. Tienen un jacuzzi grande, sauna y una ducha de chorros. Si te gusta la idea de un ratito de relax, está muy bien. La hora en privado fue suficiente para desconectar y disfrutar un rato. Sin duda, Posada Villa Rosa tiene un balance excelente de tranquilidad, buena atención y unas instalaciones que valen la pena disfrutar. Al final, creo que hay algo especial en lugares que tienen ese toque familiar y acogedor, sobre todo si piensas repetir la experiencia con los peques.

El hotel tiene wifi disponible para los huéspedes

Y hablando de la Posada Villa Rosa, qué decir, ¡tiene ese encanto casero que no se encuentra fácilmente! Si buscas un lugar tranquilo y acogedor, este chalet precioso con detalles de buen gusto te va a enamorar. Aquí el trato es super cercano y familiar, y Agustín, el encargado, es un verdadero crack. Siempre está dispuesto a ayudarte con una sonrisa y eso se valora un montón en un viaje.

El desayuno merece mención especial: las tostadas son una delicia y te puedes repetir todo lo que quieras. Además, a diferencia de otros sitios, aquí todo es casero y rico. Sin embargo, si eres un abuelete como yo, hay que decirlo, quizás la almohada te parezca un poco dura, pero nada que no se pueda superar con un buen descanso. En cuanto a la relación calidad-precio, creo que no hay queja, ya que por lo que pagas, realmente te llevas un buen servicio.

Aunque ya te digo, hay opiniones que van y vienen. Hay quien ha tenido experiencias más bien negativas con algunas habitaciones o problemas de limpieza. Pero personalmente, la amabilidad del personal y la comodidad general son lo que te hacen querer volver. Así que, si necesitas un lugar en Reinosa, definitivamente la Posada Villa Rosa está bien posicionada y, en términos de infraestructura, está bastante centrada.

Por cierto, respecto al wifi, sí, hay conexión disponible para los huéspedes, así que puedes estar conectado sin problemas si decides compartir tus fotos del desayuno con el mundo. ¡Eso siempre suma! Ya lo sabes, si el plan es relajarte y disfrutar de un ambiente familiar, ¡este es el sitio!

Se puede comprar forfaits de esquí en Posada Villa Rosa

Y bueno, para ser sinceros, la experiencia en Posada Villa Rosa ha dejado mucho que desear, ¿no? Después de un mes intentando utilizar nuestro bono para el spa, parece que la atención al cliente es más bien un mito. Primero, nos dicen que tengo que reservar el mismo día si no tengo habitación. Bueno, está bien, pensamos en hacerlo y reservamos una habitación hace 15 días junto con el spa. Pero, para variar, cuando llamamos para confirmar, nos sueltan que han echado cloro en la piscina y no podemos usarla. En serio, ¿qué clase de atención al cliente es esa?

Lo más sorprendente es que ya nos dijeron que, como no mencionamos la hora y ellos no usan la piscina los domingos, hicieron la limpieza justo antes de nuestra llegada, dejándonos sin el servicio que tanto esperábamos. Nos quedamos con la sensación de que ni les importa si somos sus clientes o no. La verdad, para un hotel de tres estrellas en C. Héroes de la Guardia Civil, 4, 39200 Reinosa, Cantabria, uno esperaría un poco más de atención y consideración. Definitivamente, no nos volveremos a arriesgar a reservar aquí.

Y hablando de servicios, para aquellos que se preguntan si se pueden comprar forfaits de esquí en Posada Villa Rosa, la realidad es que la atención al cliente no ha sido la mejor. Así que, aunque no tengo una respuesta directa sobre la venta de forfaits, no dudaría en buscar opciones más confiables en otro lugar. Una experiencia así puede arruinar cualquier plan de aventura en la nieve, ¿no crees?

Fotografías Posada Villa Rosa

Artículos relacionados