Posada El Hoyal

Posada El Hoyal

Si buscas un lugar acogedor donde desconectar, la Posada El Hoyal en Pesaguero-La Parte es justo lo que necesitas. Este hotel de 1 estrella está situado en el encantador valle de Liébana, a solo 17 km del Monasterio de Santo Toribio de Liébana. Imagina disfrutar de unas vistas preciosas al jardín mientras te relajas en su piscina de temporada al aire libre. Además, el ambiente rústico con paredes de piedra y vigas de madera hará que te sientas como en casa.

La posada cuenta con 10 habitaciones dobles y dos mini suites, algunas con hidromasaje, perfectas para un capricho después de un día explorando los Picos de Europa. Con wifi gratis y parking privado, no te faltará de nada para disfrutar tu estancia. Y si buscas opiniones, no te preocupes, tiene una puntuación de 4 sobre 5 en Tripadvisor, ¡así que seguro que no te decepcionará!

Posada El Hoyal

·Hotel de 1 estrella
⭐4,7
557Reseñas
Fotos
Barrio La Gloria, s/n, 39572 Pesaguero-La Parte, Cantabria
626 50 42 23

Mapa Ubicación Posada El Hoyal

Dónde se encuentra la Posada El Hoyal

Si andas por la zona de Cantabria y buscas un lugar con encanto, la Posada El Hoyal es un sitio que tienes que tener en cuenta. La hemos visitado un par de veces y, sinceramente, la comida es un 10. El dueño, que es un gran tipo, nos ha tratado siempre con una sonrisa, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Si pasas por Pesaguero-La Parte, no dudes en hacer una parada para comer o incluso quedarte a dormir. La comida tradicional de la región es de calidad y se nota en cada plato. ¡No te lo puedes perder!

Durante nuestro último fin de semana, quedamos impresionados con el entorno idílico. Imagina estar en plena montaña, rodeado de árboles y vistas que te dejan sin aliento. La posada es tranquila y súper acogedora, perfecta para desconectar del bullicio. El desayuno es todo un lujo: esas tostadas de pan de pueblo, acompañadas de mermelada y miel caseras son una delicia. Y si hablamos de las cenas, ¡el cachopo y las empanadillas de carne son toda una experiencia que tienes que probar!

Además, la limpieza y el cuidado en la decoración hacen que te sientas como en casa, pero con la ventaja de estar rodeado de paisaje natural. El personal es increíblemente atento, siempre dispuesto a ayudarte y recomendarte los mejores lugares para explorar. Sin duda, la Posada El Hoyal es un sitio donde se respira buen ambiente y tranquilidad, ideal para una escapada en pareja o con amigos.

Ahora, ¿te preguntas dónde se encuentra la Posada El Hoyal? Está en Barrio La Gloria, s/n, 39572 Pesaguero-La Parte, Cantabria. Si quieres un lugar para descansar y disfrutar de la naturaleza, ¡este es el sitio perfecto!

Qué tipo de alojamiento ofrece la Posada El Hoyal

Y hablando de la Posada El Hoyal, no puedo dejar de mencionar lo increíble que fue nuestra experiencia ahí. Desde que llegamos, nos sentimos como en casa. Las habitaciones son amplias y súper cómodas, lo que es un plus cuando llevas un par de días explorando la zona. Y, claro, ni hablar de la comida, que fue un verdadero festín. El cocido Lebaniego que probamos, junto con esos torreznos crujientes, fueron sin duda lo mejor que hemos comido en tiempos.

Lo que más me sorprendió fue la hospitalidad del personal. Te hacen sentir que eres parte de la familia desde el primer momento. Además, el lugar tiene un entorno precioso, rodeado de naturaleza, árboles frutales, hasta gallinas y un perrete encantador que siempre está dispuesto a recibirte con una sonrisa (o más bien, con un ladrido amistoso). La tranquilidad de la posada es indescriptible; estás ahí en tu propia burbuja de paz, lejos del bullicio de la vida diaria.

Si alguna vez te decides a pasar un fin de semana en familia, este sitio es totalmente recomendable. La piscina es perfecta para los peques, y no te puedes perder el desayuno; ¡es abundante y delicioso! Honestamente, el trato cercano de los dueños y el equipo hace que te sientas especial, y la cocina casera de calidad te hace querer quedarte más tiempo.

Entonces, ¿qué tipo de alojamiento ofrece la Posada El Hoyal? Bueno, te lo digo: es un hotel de una estrella, pero lo que importa aquí es la calidad del servicio y la experiencia que te brinda. Las terrazas con buenas vistas, el ambiente tranquilo y la atención al detalle te harán sentir como en un verdadero rincón de paz. Ideal si buscas un lugar donde relajarte y disfrutar con tus seres queridos. ¡Vuelvo a decir, repetiremos seguro!

Cuántas habitaciones tiene la Posada El Hoyal

Ya te digo, la Posada El Hoyal es todo un descubrimiento. Desde que llegamos, el trato fue de 10. La gente es super amable y sociable, ¡te hacen sentir como en casa desde el primer momento! Nos llegó a pasar que llegamos tarde y no hubo problema alguno. Nos esperaron sin que tuviéramos que preocuparnos. Cosa que se agradece, especialmente después de un día largo de viaje. Y el desayuno... ¡buenísimo! A esos ricos platos les doy un 10.

Las vistas desde las habitaciones son otra cosa, de verdad. Es una maravillosa casona decorada con tanto gusto. En el interior todo es muy cómodo y acogedor. El baño tenía todo lujo de detalles, ¡hasta secador del pelo! Además, algunas habitaciones tienen terracita con vistas al jardín y dos butacas para relajarte. La cocina también es bastante buena y sana, así que si te apetece una buena comida después de un día explorando, aquí la encuentras. Y lo que más me sorprendió fue la forma en la que el dueño manejaba el comedor, ¡un crack! Estaba en todo y en ningún momento tuvimos que esperar.

La verdad es que si buscas un sitio tranquilo en un entorno precioso, este lugar es ideal. Está cerca de Potes, perfecto para visitarlo, pero lo suficientemente alejado para disfrutar de la paz y el silencio. Las habitaciones son limpias y acogedoras, y no te olvides de los desayunos, que son de lo mejor. Estoy deseando volver otra vez, ya que la experiencia fue increíble y me quedé con ganas de disfrutar más tiempo de todo lo que ofrece.

Ah, y para que lo sepas, la Posada El Hoyal cuenta con 4 habitaciones bastante cómodas. Así que, si quieres unas vacaciones en grupo o planeas una escapada romántica, ¡este lugar es totalmente recomendable!

Qué tipo de habitaciones están disponibles en el hotel

Y hablando del Posada El Hoyal, la verdad es que es un lugar que sorprende por su encanto. Situado a solo unos kilómetros de Potes, es perfecto si estás buscando un sitio tranquilo donde desconectar y disfrutar de bellas vistas. Cuando llegues, podrás disfrutar de su idílica piscina y descansar en las hamacas, sintiendo cómo te recargas de energía antes de una cena que seguro te encantará. La atención aquí es tan cálida que te sentirás como en casa, y con unos precios más que razonables, ¡es una opción de lujo para un viaje con amigos!

Hablando de cenas, ¡tienes que probar su restaurante! La cocina es espectacular, y te esperarán platos elaborados con tanto cuidado que sabrás que lo que comes habla del amor por la gastronomía. Desde los entrantes como los saquitos de queso y gambas o el fabuloso hojaldre de huevo, foie y jamón, hasta los postres que son simplemente para chorarse de gusto. No hay mejor forma de terminar el día después de haber explorado los alrededores que disfrutando de una cena aquí. De hecho, nosotros estuvimos tres días y cenamos los tres allí, ¡no podíamos resistirnos!

Y qué decir del servicio… El personal es súper amable, haciendo que cada visita se sienta especial. Recuerdo que cuando pedimos compartir varios platos, todo lo trajeron montado en platos separados, ¡toda una atención! Inclusivo, si decides probar ese mousse de limón que nos recomendaron, seguro que no te arrepentirás. En resumen, recomiendo al 100% ir a comer o cenar aquí. Vas a salir con el estómago feliz y con ganas de volver.

El entorno de la posada es realmente acogedor, lo que hace que la estancia sea aún más placentera. Óscar y su familia se encargan de que todo esté impecable; las habitaciones están súper limpias y bien cuidadas, además de estar en una ubicación ideal para explorar toda la zona de Liébana. Y sobre la pregunta que estás haciendo, las habitaciones son acogedoras y están diseñadas para brindarte un descanso reparador. Eso sí, en el Posada El Hoyal, ¡no solo encuentras un lugar donde dormir, sino un hogar lejos de casa!

Hay alguna habitación con hidromasaje en la Posada El Hoyal

Si queréis un lugar donde desconectar del rush cotidiano, la Posada El Hoyal es donde tenéis que hacer una parada. Yo estuve el fin de semana y, la verdad, ¡no podría haber elegido mejor! La habitación era muy coqueta y teníamos unas vistas al monte que te hacían olvidar cualquier preocupación. Además, la limpieza y el cuidado de los detalles se notan en cada rincón. Todo esto se complementa con un desayuno buenísimo, con un café que, la verdad, se nota que está hecho con cariño. ¡Un 10!

Aunque yo solo fui a comer y no pernocté, la comida por sí sola merece la pena. Tomé el cocido levaniego y, sinceramente, ¡estaba riquísimo! Y ni hablar de las torrijas, que eran espectaculares. Si pasáis por la zona del valle de Liébana, no dudéis en hacer una parada aquí, porque vale totalmente la pena. El lugar en sí es precioso y está algo apartado, lo que le da un aire bucólico perfecto para relajaros y disfrutar de la tranquilidad.

Además, los dueños del sitio son super amables y están siempre dispuestos a ayudar. El trato es fenomenal, y eso se suma a la experiencia. La piscina tiene un espacio tanto con sol como con sombra, perfecto para un chapuzón al atardecer después de un día de montaña. Y para terminar el día, el amplio recinto de aparcamiento es un extra que siempre se agradece.

En cuanto a la pregunta del millón, me temo que en la Posada El Hoyal no tienen habitaciones con hidromasaje. Pero, con todo lo demás que ofrece, no creo que os vaya a hacer falta. La experiencia en sí es tan agradable que el hidromasaje se queda en un segundo plano. Si queréis unos días de paz y buenas vistas, este sitio es super recomendable.

Qué actividades se pueden realizar cerca de la Posada El Hoyal

Y, bueno, ya que estamos hablando de la Posada El Hoyal, no puedo evitar mencionar que, aunque el exterior se ve bastante bonito, el interior deja mucho que desear. La verdad es que no hay detalles que te hagan sentir acogido. Es como si hubieran olvidado que los clientes también necesitan un poco de amor y cuidado. Hay que desplazarse varios kilómetros solo para encontrar un bar o un restaurante decente. Aquello puede ser un fastidio si quieres disfrutar de la gastronomía local sin tener que montarte en el coche cada vez.

Incluso la piscina, que podría haber sido un gran atractivo, tiene sus pegas. No hay espacio para tomar el sol y como el desayuno se sirve en un espacio oscuro y algo triste, pues eso tampoco ayuda a starters el día con buen pie. ¡Ah!, y no me hagas hablar del menú del desayuno, que se limita a bollería industrial y pan... ¿Dónde están los huevos y la fruta fresca? Es un lugar que podría aprovecharse mejor: en las fotos parece mucho más apetitoso de lo que es en realidad.

Ahora, no todo es negativo. Durante nuestra estancia, había algunas cosas que rescatamos. Las habitaciones son bastante sencillas, sí, pero al menos tienen buenas vistas. Eso sí, la bañera no estaba muy bien posicionada y puede ser algo incómoda de usar. Si te gusta el campo, puedes disfrutar de la tranquilidad de la zona, pero ten en cuenta que, por las noches, los animales de granja pueden hacer ruido. Así que, si buscas un sueño profundo, tal vez haya que prepararse para lo que viene.

Pero, bueno, volviendo a la pregunta de qué actividades hay cerca, la Posada está estratégicamente situada a 12 minutos de Potes, que es un bonito lugar para visitar. Puedes hacer excursiones por la naturaleza, disfrutar de paisajes espectaculares y hacer algunas rutas de senderismo. Ojo, que si estás en modo relax, lo mejor es simplemente dejarte llevar por el aire fresco y disfrutar de lo que te ofrece el entorno rural. Así que, si decidís ir, preparad bien las actividades, porque es mejor que esperéis un poco de viaje si queréis comer fuera o salir a explorar.

A qué distancia se encuentra el Monasterio de Santo Toribio de Liébana

Si andas buscando un lugar donde descansar mientras recorres el camino, la Posada El Hoyal es una opción interesante. Las habitaciones son sencillas, pero muy limpias, y eso siempre se agradece, ¿no? Y lo mejor de todo: ¡tienen una piscina rodeada de naturaleza! Imagina relajarte en una hamaca, disfrutando del sol. Aunque, ojo, que si te dejas llevar por el ambiente, es fácil perder la noción del tiempo. En cuanto al desayuno, es rico y variado, aunque para algunos puede parecer un poco excesivo. Así que prepárate para un festín con zumo de naranja natural, café recién hecho, pan tostado y esos frisuelos lebaniegos con miel y azúcar. ¡Una delicia total!

La cena también merece su mención. Me encanta que aunque llegas tarde, el camarero te atiende con una sonrisa. Así que si tienes hambre, no dudes en pedir las croquetas, porque son un must. Y no te olvides del helado de queso y la torrija de postre; son prácticamente obligatorios si pasas por aquí. Todo esto en un ambiente tranquilo, ideal para desconectar de la rutina y disfrutar de la compañía.

Mira, si vas en plan peregrino, quizás extrañes un toque más de atención a los viajeros, como un simple descafeinado con galletas para charlar un rato. Pero, en general, la experiencia no decepciona. La limpieza es impecable, lo cual siempre cuenta a favor, y el trato del personal es realmente cálido y cercano. Perfecto para cargar pilas después de un día de caminata.

Por cierto, si estás pensando en hacer una visita al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, te cuento que está a solo 10 kilómetros de la Posada. Así que es una excusa ideal para pasar un día explorando y luego volver a disfrutar de esas vistas y un buen descanso. Sin duda, ¡te lo pasarás genial!

La Posada El Hoyal cuenta con piscina

Y qué decir del fin de semana en la Posada El Hoyal... ¡Todo un acierto! El apartamento estaba en perfecto estado y super limpio, algo que siempre se agradece. La atención del personal fue fantástica, te hacen sentir como en casa. Además, el entorno es de lo más tranquilo, rodeado de animales que le dan un toque especial al lugar. Si buscas un sitio para desconectar y disfrutar de la naturaleza, este es el lugar perfecto.

Aunque solo estuvimos en el restaurante, la experiencia fue brutal. La comida es casera y exquisita, de esas que te reconfortan el alma. Probamos el cocido Lebaniego, el hojaldre, los espárragos, el cachopo y el solomillo relleno de queso... todo estaba espectacular. Y no me hagas hablar de los postres, ¡porque el flan de queso y la tarta tres chocolates me dejaron sin palabras! La atención fue de 10, con un trato muy personalizado que se agradece en estos tiempos tan ajetreados.

Y si te preguntas si la Posada El Hoyal cuenta con piscina, aquí tengo que desilusionarte un poco. No hay piscina, pero con toda la tranquilidad y buena comida que ofrece, te aseguro que ni falta hace. Es un lugar ideal para relajarte y disfrutar de lo que realmente importa: un buen descanso y una buena charla acompañado de la deliciosa comida local. Sin duda, ¡volveremos!

Fotografías Posada El Hoyal

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