
Si alguna vez te encuentras en Rúa do Peregrino, 27, bajo, en Portomarín, no puedes perderte O Mirador. Este restaurante, como su nombre indica, te ofrece vistas espectaculares del río Miño mientras te deleitas con lo mejor de la gastronomía gallega. Desde anguilas fritas hasta jugosas carnes a la brasa, aquí hay de todo para los amantes de la buena comida. Con más de 20 años de experiencia, han logrado convertirse en uno de los mejores locales de la zona. No me lo vas a creer, pero tienen un menú con 44 platos diferentes, así que seguro encuentras algo que te enamore.
Además, si buscas un ambiente más relajado, la terraza chill out es el lugar ideal para disfrutar de buenos momentos con amigos y unas copas de esas bebidas premium que siempre levantan el ánimo. La atención es excelente y, a pesar de que a veces pueden estar a tope, el personal nunca pierde la amabilidad. Para colmo, con una puntuación de 86 en reseñas y una calificación de 4.3 en Restaurant Guru, O Mirador realmente vale la pena la visita. ¡Anímate y dale una oportunidad!
O Mirador
Horarios O Mirador
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–16:30, 19:00–22:00 |
| miércoles | 13:30–16:30, 19:00–22:00 |
| jueves | 13:30–16:30, 19:00–22:00 |
| viernes | Cerrado |
| sábado | 13:30–16:30, 19:00–22:00 |
| domingo | 13:30–16:30, 19:00–22:00 |
| nan | 13:30–16:30, 19:00–22:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación O Mirador
Dónde se encuentra O Mirador
¡Hola a todos! Si alguna vez te encuentras de paso por Portomarín durante el Camino de Santiago, de verdad, no puedes dejar de hacer una parada en O Mirador. El sitio tiene una ubicación privilegiada en Rúa do Peregrino, 27, bajo y la experiencia que ofrecen es, sin exagerar, de 5 estrellas. Desde el momento en que entras, te reciben con un ambiente que es moderno, cómodo y muy acogedor. ¡Perfecto para relajarte después de un día de caminata!
La atención es otro punto a destacar. Quiero mencionar a Olaya, quien fue súper atenta, cuidando todos los detalles sin ser invasiva. Eso siempre se agradece. El servicio tiene un ritmo perfecto, y eso se traduce en disfrutar de la comida a su tiempo. Ayer estuve allí y pedimos un pulpo a la plancha con emulsión de patata que estaba increíble, además de una parrilla de tres tipos de carne que fue un verdadero festín para el paladar. Y ni hablemos de los postres, ¡los cuales fueron la guinda del pastel!
Por si fuera poco, las vistas del río Miño desde el restaurante son espectaculares, especialmente al atardecer. Imagínate disfrutando de una cena deliciosa rodeado de un paisaje de ensueño. Las vieiras estaban cocinadas a la perfección, y el entrecot que compartimos estaba tierno y sabroso. Cerramos con unas rocas de chocolate y una torrija que nos dejó con ganas de más.
Así que, si buscas un lugar donde comer bien, con un servicio excelente y un ambiente que te haga sentir en casa, O Mirador es sin duda tu lugar. La relación calidad-precio es inmejorable, y ya te digo que será una experiencia para recordar. Así que ya sabes, si estás en Portomarín, dirígete a la Rúa do Peregrino, 27, bajo y ¡déjate sorprender!
Qué tipo de vistas ofrece el restaurante
Y ya que estamos hablando de lugares chulos en Portomarín, no puedo dejar de mencionar O Mirador, que está en Rúa do Peregrino, 27, bajo. Es un sitio que ha conseguido consolidarse bastante bien, sobre todo por sus preciadas vistas al embalse. Imagínate ahí, disfrutando de una buena comida mientras contemplas el paisaje. Esto le da un ambiente muy especial, perfecto para una cita o una comida en grupo. A veces se llena, así que te recomiendo que hagas reserva para no quedarte sin mesa.
La música de fondo es otra de esas cosas que hacen que la experiencia sea genial; no es la típica música chirriante, más bien algo que acompaña sin ser invasiva. Hablando de la comida, ¡menuda delicia! Las croquetas y el pulpo son de obligada prueba. Claro, el precio puede parecer un poco más alto que en otros sitios, aunque créeme, lo vale. Una comida bien sabrosa con un coste que ronda entre 20-30 € por persona y una atención al cliente que es de 10/10. La calidad se nota en cada bocado.
Si eres amante de la carne, aquí hay que probar el chuletón de vaca, que no se queda atrás en delicia. Sin embargo, ten en cuenta que a veces la parrilla puede dejar un olor un pelín molesto, así que yo optaría por cenar en otro momento si eres sensible a eso. Aunque el tiempo de espera es mínimo, menos de 10 minutos en algunos casos, y no tendrás problemas para aparcar porque hay muchas plazas libres y es gratuito, ¡un plus!
Y para acabar, si te preguntas qué tipo de vistas ofrece el restaurante, déjame decirte que son imponentes. Desde la terraza, tendrás el embalse como telón de fondo, lo que hace que comer aquí sea no solo un festín para el paladar, sino también un deleite para la vista. Así que ya sabes, si pasas por Portomarín, ¡no te lo puedes perder!
Cuál es la especialidad gastronómica de O Mirador
Y, bueno, si estás buscando un sitio donde disfrutar de una buena cena, O Mirador en Rúa do Peregrino, 27 es una parada obligatoria. La verdad es que, después de hacer la etapa Sarria - Portomarín, encontrar este lugar fue la recompensa perfecta. Imagínate cruzar el río y ser recibido por vistas impresionantes. Es un sitio que, sin duda, se merece las 5 estrellas que le han dado. ¡Todo estaba rico, rico!
No puedes perderte los pulpos a la gallega, que estaban en su punto justo de cocción, como si estuvieran esperando a que tú los probaras. Y si eres fan de las croquetas, aquí las hacen cremosas y bien fritas, ¡un verdadero manjar! La parrillada de verduras también es digna de mención: perfectamente hechas y con un sabor que te hará querer repetir. Y ya hablando de postres, tienes que dejar espacio para la tarta de queso, es una delicia que se deshace en la boca. De esas cosas que no se olvidan fácilmente.
El ambiente es igual de impresionante. Todo está en perfecto estado, súper limpio, y la atención del staff es simplemente de 10. Les encanta hacerte sentir cómodo y bien atendido. Y ni hablar del tiempo de espera, ¡no lo hay! Te sientas y en un santiamén ya tienes la comida en la mesa. La zona de comedor interior es acogedora, ideal para disfrutar de una buena cena después de un día de caminata.
Por si fuera poco, los precios son bastante razonables para la calidad que ofrecen, con un rango entre 30 y 60 euros por persona dependiendo de lo que elijas. Además, el aparcamiento es gratuito, lo que siempre suma en un sitio tan concurrido. Así que, si estás por Portomarín, ¡no dudes en visitarlo!
¿Y cuál es su especialidad gastronómica, te preguntarás? Pues definitivamente la combinación de mariscos frescos como las zamburiñas y las gambas a la plancha, junto con su famosa tarta de queso. Pero al final, lo que hace que O Mirador brille es su enfoque en ingredientes frescos y su atención al detalle en cada plato. ¡Te aseguro que no te decepcionará!
Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú
Entonces, después de un día de caminar y disfrutar de las vistas en Portomarín, lo que realmente se necesita es un buen lugar donde recuperar energías. Y aquí es donde O Mirador brilla con luz propia. Imagínate, un grupo de nueve amigos, sentados en su terraza, disfrutando de ese ambiente perfecto, con las mejores vistas al río Miño. Esos momentos son los que recordamos, ¿verdad? La comida fue pura delicia; pedimos de todo, desde zamburiñas y pulpo hasta una selección de quesos y, cómo no, esas croquetas que desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos.
Si te soy sincero, el servicio fue bastante correcto, aunque quizás un poco demasiado serio para lo que esperábamos después de una etapa de senderismo. Pero bueno, al final, no se puede tener todo, ¿cierto? Lo cierto es que el tiempo de espera fue cero, lo cual siempre es un plus cuando tienes un estómago rugiendo. Y si decides comer aquí, prepárate para disfrutar de una buena presentación, porque los platos son un deleite visual además de sabor.
¿Y de precios? Bueno, lo que pedimos se movía en un rango de 20 a 30 euros por persona, especialmente considerando la calidad de la comida y las vistas. Para un grupo grande, se siente incluso más asequible. Basta decir que empecé con una ensalada templada y seguí con un entrecot de vaca gallega que, wow, fue de esos platos que realmente te conmueven.
Y ya que hablamos de destacar, no olvides probar sus anchoas, la tabla de quesos, y esas zamburiñas que te harán cuestionar si has probado algo mejor en tu vida. Ah, y no te vayas sin pedir uno de los postres caseros; aunque la tarta de queso no era para lanzar cohetes, los demás dulces merecen otra visita. Así que, si estás de paso por Portomarín, O Mirador es una parada que definitivamente no querrás perderte.
Cuánto tiempo lleva O Mirador en funcionamiento
Y ya que estamos hablando de O Mirador, no puedo dejar de mencionar cómo, a pesar de la cantidad de Elvis Presley en las paredes, el sitio tiene su encanto. A veces parece que estás comiendo en una especie de museo musical pero, honestamente, eso no le quita nada a la calidad de la comida. Acabamos de recorrer nuestros primeros 20 km del Camino de Santiago, así que quizás el cansancio ayudó a que todo nos supiera aún mejor, pero en serio, comimos bastante bien. El precio por persona oscila entre 30 y 40 €, lo que está más que bien considerando lo que ofrecen.
El ambiente, aunque no es el más espectacular, tiene su propia vibra tranquila. De hecho, las vistas del Río Miño son para quedarte un buen rato disfrutándolas. No dudes en pedir el pulpo a la gallega, que fue uno de los grandes aciertos de la noche; le pongo un 8/10. Y claro, la ensalada López también fue un acierto con un 8,5/10, ¡quién lo diría, eh? Hasta las croquetas se llevaban un sólido 8/10. En cuanto al servicio, aunque el personal es amable, la atención podría ser un poco más cercana para dejarte sentir como en casa.
Si te animas a cenar allí, te recomiendo que pruebes el chuletón que nos recomendó un camarero, un chico super agradable que sabía lo que necesitábamos antes de que lo pidiéramos. Además, una de nuestras amigas celiacas pudo cenar sin problema, así que para quienes tengan restricciones alimentarias, ¡no hay de qué preocuparse! Hasta le ofrecieron tarta de Santiago de postre, muy por encima de nuestras expectativas.
Para cerrar, ¿cuánto tiempo lleva O Mirador abierto? No tengo los datos exactos, pero si todas estas recomendaciones y la buena atención no han cambiado, seguro lleva ya un buen tiempo dándole sabor a Portomarín. Así que si te pasas, ¡ya me contarás qué tal!
Cuántos platos diferentes ofrece el menú de O Mirador
Y ya que hablamos de O Mirador en Rúa do Peregrino, la verdad es que este sitio merece ser destacado. Si buscas un lugar con vistas increíbles y un ambiente reparador, tienes que hacer una parada aquí. Además, es un lugar que vale cada uno de los 20-30 € por persona que inviertas. En mi última visita, éramos cuatro y pedimos un montón de entrantes: las gambas al ajillo, las croquetas, una tabla de quesos y unos deliciosos chipirones. No tengo palabras para describir lo buenísimo que estaba todo. El servicio fue atento y rápido, lo que siempre se agradece cuando tienes hambre.
Ah, y no se me puede olvidar la parte dulce de la experiencia. Después de un buen festín, dejamos espacio para los postres y un café. Aquí, uno de mis favoritos es la tarta de la abuela, que viene en formato vasito y es simplemente deliciosa. Por cierto, si tienes la suerte de que te atienda Elvis, ya sabes que estás en buenas manos. Nos ayudó a elegir un vino, un Míster Godello, que sorprendió a todos. Lástima que no se puede pagar separado porque, si vas con varios peregrinos –como en nuestro caso, que era la primera etapa del camino–, es un poco rollo estar haciendo Bizum entre todos.
Ten en cuenta que este restaurante también puede llenarse rápido, así que es mejor reservar por teléfono. La cocina cierra a las 10, así que, si estás pensando en cenar, ¡no te retrases! En cuanto a platos, el menú de O Mirador tiene una variedad impresionante, aunque con tantos entrantes y opciones, contar exactamente cuántos hay me resulta un poco complicado, pero lo importante es que cada elección que hicimos fue un acierto total. Definitivamente, este lugar se queda en la lista de "imprescindibles".
Hay opciones para los amantes de la comida a la brasa
No sé si ya te conté, pero el otro día estuvimos en O Mirador, en Rúa do Peregrino, 27, bajo, en Portomarín, y ni te imaginas lo que fue esa cena. De verdad, la atención que recibimos fue de 10! Y eso es un eufemismo si tenemos en cuenta lo bien que nos atendió Borja, un chico que parece que cuenta con una magia especial para que todo salga a pedir de boca.
Hicimos una elección fantástica con los platos, y la ensalada de aguacate fue una de las mejores decisiones que hemos tomado—estaba simplemente deliciosa. También nos aventuramos con un chuletón de vaca que, si lo ves en la carta, no dudes en pedirlo. Es el tipo de comida que te hace querer hacer una pausa en la vida y dedicársela por completo. Todo, desde el vino hasta la tarta de Santiago que compartimos al final, fue un sueño. La combinación de ambiente y vistas de ensueño solo logró que la experiencia fuera aún más especial.
Después de la cena, salimos con las pilas cargadas para seguir nuestro camino. También, si te preocupa un poco el presupuesto, no te asustes: por unos 50-60 € por persona, te aseguras una velada completamente memorable. Pero aquí viene lo realmente interesante: para los que son amantes de la comida a la brasa, ¡no se preocupen! Este lugar tiene opciones que van a satisfacer esas ganas de un buen asado. Así que ya sabes, si quieres un lugar donde disfrutar de buena comida y un trato excepcional, O Mirador es el sitio perfecto. ¡No te lo pierdas!








