
Mesón Jabugo es una parada obligatoria cada vez que pisamos León, y no es para menos. Situado en pleno barrio húmedo, en la Plaza de San Martín, este bar de tapas es conocido por sus exquisitas patatas y su increíble morcilla. Esta última, en particular, es una de las mejores de la zona y no hay visita sin una buena ración de ella. Como extra, el ambiente es tan acogedor que rápidamente te sientes como en casa, listo para disfrutar de todo lo que ofrecen.
La variedad de tapas que encuentras aquí es impresionante, pero lo mejor es que también puedes acompañarlas con cervezas locales y una buena selección de vinos. Y si te queda espacio, no te pierdas el café y los postres para cerrar la comida con broche de oro. Con una calificación de 4.4 en Restaurant Guru y 358 opiniones en Tripadvisor, está claro que Mesón Jabugo sabe cómo conquistar el paladar de sus visitantes. ¡No te lo puedes perder!
Horarios Mesón Jabugo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–15:30, 19:30–23:00 |
| miércoles | 12:30–15:30, 19:30–23:00 |
| jueves | 12:30–15:30, 19:30–23:00 |
| viernes | 12:30–16:00, 19:30–24:00 |
| sábado | 12:30–16:00, 19:30–24:00 |
| domingo | 12:30–16:00, 19:30–23:00 |
| nan | 12:30–15:30, 19:30–23:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Jabugo
Dónde se encuentra Mesón Jabugo
¡Amigos! Si andáis por León y queréis disfrutar de un buen tapeo en el corazón del Barrio Húmedo, no podéis dejar pasar la oportunidad de acudir al Mesón Jabugo. Este bar de tapas tiene todo lo que necesitas para pasar un buen rato: un ambiente acogedor, buena música y cervezas bien frías. Eso sí, advertidos estáis de que el local no es muy grande, así que si tenéis ganas de cenar sentados, lo mejor es que hagáis una reserva con antelación.
Las tapas aquí son una verdadera delicia, aunque la variedad no es muy amplia. Pero creedme, eso no importa: la croqueta de pollo y el pintxo de morcilla son una parada obligatoria. ¡Están buenísimos! El precio es bastante asequible, así que por 1-10 € por persona, vais a salir más que satisfechos. El servicio también es muy bueno, así que sin duda merece la pena.
Si estáis buscando un lugar para almorzar en serio, entonces os recomiendo pedir raciones. La empanadilla mexicana, los chipirones a la plancha o los huevos con morcilla son varios de los platos que tenéis que probar. Y no os olvidéis de dejar espacio para el postre; la tarta de la abuela y el brownie con helado de dulce de leche son todo un acierto. Por unos 20-30 € por persona, tendréis una comida que recordaréis.
Y si bien la fama del Mesón Jabugo podría verse opacada por otros bares del barrio, como la Bicha, os garantizo que no tiene nada que envidiar. Aquí, el trato es genial y el personal es muy agradable. El vermut de barril casero es otro de sus grandes atractivos, y, de verdad, no podéis dejar de probar las croquetas y el picadillo. Por lo que hace al ambiente, ¡es ideal para disfrutar después de un día de turismo!
Para quien se pregunte ¿Dónde se encuentra Mesón Jabugo? Está justo en Plaza San Martín, 6, 24003 León. Así que, si estáis cerca, no lo penséis más y haced una parada. ¡No os arrepentiréis!
Cuál es la especialidad de Mesón Jabugo
Y si hablamos del Mesón Jabugo, no puedo dejar de mencionarte lo bien ubicado que está, justo en Pl. San Martín, 6, en pleno corazón del Barrio Húmedo de León. Es un lugar pequeño pero muy acogedor, ideal para disfrutar de unas tapas después de un paseo por la zona. El ambiente es perfecto, con ese toque tradicional que te hace sentir como en casa. Algunos días puede estar a tope, pero la amabilidad del personal, como Charo, que es un amor, hace que la espera valga la pena.
Hablando de tapas, hay que probar su increíble tapa de morcilla, que ha recibido un montón de elogios. A muchos les ha maravillado esa combinación con un corto, aunque, si eres un poco exigente con la preparación de los cortos, puede que no te dejen tan satisfecho. Pero hey, si te gusta disfrutar de un buen rato, esto no debería ser un gran problema. Su relación calidad-precio es bastante buena, y con un presupuesto de entre 10 y 20 euros por persona, puedes salir bien comido y satisfecho.
No podemos olvidar las croquetas caseras de cecina, que también han dejado huella en los comensales. Si tienes suerte, puede que te toquen recién hechas, nada como ese crujiente exterior y cremoso interior. Muchos coinciden en que los platos suelen ser muy correctos y, aunque a veces puede haber una pequeña espera, el servicio sigue siendo bastante ágil y placentero. Por otro lado, debes tener en cuenta que aparcar por la zona puede ser un poco complicado, así que mejor ve a pata si tienes la oportunidad.
Entonces, ¿cuál es la especialidad de Mesón Jabugo? Sin duda, la tapa de morcilla se lleva la palma, pero no te olvides de la lengua curada y las croquetas de cecina, que son un must. Si te gusta disfrutar del ambiente local con comida rica y un trato cercano, este es el lugar ideal. ¡No lo dudes y lánzate a probarlo!
Qué tipo de ambiente se puede encontrar en el bar
Y bueno, ya que estamos hablando del Mesón Jabugo en León, no puedo dejar de mencionar lo increíblemente acogedor que es. Este lugar no es muy grande, pero tiene un encanto especial que te hace sentir como si estuvieras cenando en casa de un amigo. Te aseguro que, desde que llegas, la amabilidad del personal te hace sentir bienvenido. Andrea y Sergio, en particular, son un par de cracks; estuvieron siempre atentos y nos recomendaron platos y lugares para visitar en la ciudad. ¡Un servicio de 5 estrellas sin dudarlo!
Hablando de la comida, ¡madre mía! La morcilla de León es auténticamente indescriptible, y sin lugar a dudas, el mejor plato de la noche. Pero no solo eso, el pulpo a la gallega y la ensalada Jabugo estaban también espectaculares. Cada bocado era una locura de sabores. Y si además se suman los precios, que van de 10 a 30 euros por persona, no hay comparación, ¡vale cada céntimo! Con esos precios, puedes cenar y salir rodando, ¡y qué buena cena!
Lo divertido es que, justo cuando abrieron, ya había tres mesas ocupadas y nosotros no dudamos en ser la cuarta. Típico del barrio húmedo, donde la fama del Mesón Jabugo se ha corrido como la pólvora. Es un lugar digno de repetir, así que cuando vuelvas a León, ¡será de tus primeras paradas! Te lo aseguro. La calidad-precio es de 10, y con ese ambiente tan único, uno no se quiere ir.
Ahora, si hablamos de ambiente, tienes que saber que el Mesón Jabugo tiene un aire clásico muy agradable, donde las tapas son generosas y ricas. La gente suele ir a disfrutar de una buena cena entre risas y charlas. Los camareros son siempre simpáticos y atentos, lo que hace que te quedes más tiempo del planeado. Eso sí, ten en cuenta que el aparcamiento puede ser un poco complicado porque está en el corazón del centro histórico de León, pero ¡vaya que vale la pena la caminata!
Cuál es la popularidad de la morcilla en Mesón Jabugo
Y bueno, ya que estamos hablando de mis andanzas por León, no puedo dejar de mencionar a Mesón Jabugo, que se encuentra en la Pl. San Martín, 6. Para nosotros, siempre ha sido "las rubias", ese bar del Barrio Húmedo donde nos hemos dejado tentar por sus tapas durante años. Recuerdo lo bien que nos servían aquellas ricas tapas de morcilla y queso, siempre acompañadas de unas patatas fritas espectaculares. Sin embargo, tengo que admitir que en nuestra última visita, las patatas eran más bien una “broma” en comparación con lo que solían ser. ¡Vaya decepción! Pero, ya sabéis cómo somos, le daremos una segunda oportunidad la próxima vez que estemos por ahí.
Aún así, el ambiente del lugar sigue siendo muy agradable. La terraza es estupenda para disfrutar del buen tiempo mientras te atacan las tapas, especialmente la famosa morcilla leonesa que, la verdad, se merece el hype que tiene. Cada vez que voy, no puedo resistirme a pedirla. Por norma, entre 20-30 € por persona, sales de ahí bien comido y un poco más alegre. Perfecto para celebrar cualquier ocasión, aunque sea un simple sábado.
El servicio ha tenido sus altibajos, aunque, en general, son bastante amables y atentos. Hay veces que son un poco despistados con la cuenta, así que consejo: leed bien antes de pagar. Pero si lo que buscas es un buen rato y unas tapas de vicio, Mesón Jabugo no decepciona. Estamos hablando de raciones generosas, y esas tapas que te dejan con ganas de más.
Si hablamos de la popularidad de la morcilla en Mesón Jabugo, es todo un clásico. Cuando pides tu bebida, ya te avisan con una tapa de morcilla que suele venir con patatas. Desde que la probé por primera vez, es como un ritual. La morcilla se ha convertido en un referente en su menú, y los locales siempre la recomiendan. Así que, si te pasas por el barrio, ya sabes: no te puedes ir sin probarla. ¡Te va a encantar!
Qué platos son considerados imprescindibles en Mesón Jabugo
Y hablando de Mesón Jabugo, ¿quién no lo conoce? La primera vez que fuimos a este bar de tapas en Pl. San Martín, 6, nos quedó claro que es un imprescindible para tapear si visitas León. Desde entonces, ya hemos vuelto en par de ocasiones y hemos salido encantados cada vez. La morcilla que preparan allí es de 10, ¡no hay otra manera de decirlo! Y no olvides que las patatas caseras están buenísimas. Si tienes la oportunidad de probar las croquetas de cecina, tampoco te las puedes perder, porque son puro amor.
La última vez que decidimos cenar temprano, justo al abrir, y aunque empezaron un poco lentos, luego se pusieron las pilas. La cecina que pedimos estaba deliciosa, al igual que la tortilla. Solo las croquetas nos parecieron un poco flojas en sabor, pero nada que arruine la experiencia. Además, la atención fue bastante correcta y el precio, ajustado a las cantidades que sirven, que son generosas, por cierto. Así que, definitivamente, ¡es un sitio recomendable!
Además, esta vez fuimos recomendados por un guía turístico, ¡y vaya acierto! Pedimos varias rondas y cada una venía con su tapa. La morcilla de este bar es la típica, y es impresionante. Lo mejor es que con las tapas puedes llenar el estómago sin gastar demasiado. Así que si te encanta el vermú, acompáñalo con una tosta de morcilla y esas patatas fritas completamente caseras, finas y crujientes. Y todo esto por un precio que no supera los 2,5€ por persona. ¡Un chollo!
Ahora, si te preguntas qué platos son considerados imprescindibles en Mesón Jabugo, la respuesta es clara: la morcilla es esencial, así como las patatas caseras y, por supuesto, las croquetas de cecina. Cada vez que vayas, asegúrate de probar estos platos, y te prometo que saldrás con una sonrisa en la cara y el estómago lleno. ¡Te va a encantar!
Además de tapas, qué otras opciones de bebida ofrece Mesón Jabugo
Y hablando de Mesón Jabugo, no puedo evitar sonreír pensando en lo acogedor que es este lugar. Sin duda, uno de mis rincones favoritos de León. Lo recomiendo cada vez que alguien me pregunta dónde ir a tapeo. La relación calidad-precio es espectacular; por solo 3€ puedes disfrutar de un corto y un butano y, sinceramente, ¡no te vas a quedar con hambre! Las tapas son generosas, así que prepárate para dejar el plato vacío y pedir más.
Y si te decides a ir, no te puedes perder la morcilla y las patatas. ¡Están buenísimas! De verdad que cada bocado es un festival de sabores. El servicio es otra de las cosas que me encanta: rápido y cálido, como si estuvieras en casa. Eso sí, ten en cuenta que con el tema del covid, puede que tengas que esperar un poco para encontrar sitio en la terraza o en las poquitas mesas que hay dentro. Pero créeme, merece la pena esperar a que alguien se levante.
Tampoco te olvides de probar las croquetas de cecina, son espectaculares y perfectas para compartir. La primera vez que fuimos, pedimos medias raciones y acertamos de lleno. Además, el ambiente es muy acogedor, un lugar clásico en el barrio Húmedo. La atención al cliente es otro de esos puntos que marcan la diferencia: siempre tienen una sonrisa y están dispuestos a recomendarnos lo mejor del menú.
Y si estás pensando en algo refrescante para acompañar tus tapas, no dudes en probar el Tinto de Verano. La versión que sirven aquí lleva un toque de zumo de limón que le da un sabor único. Así que, ya sabes, además de las tapas, tienen una selección de vinos, que te aseguro que vale la pena explorar. ¡Así que no dudes en ir y disfrutar de todo lo que Mesón Jabugo tiene para ofrecer!
Se pueden encontrar vinos locales en la selección de bebidas
Y luego está el Mesón Jabugo, ese rinconcito en Pl. San Martín, 6, donde la comida se siente como un abrazo. Si eres de los que disfrutan de las tapas abundantes y con sabor, ¡este es tu sitio! La verdad, tomamos varias medias raciones y una entera de tomates de León con jamón, y déjame decirte que el tomate era de una calidad increíble, con un aliño que lo llevaba a otro nivel. Y, claro, el jamón que lo acompañaba lo hacía todo aún más especial. Y hablando de comida, ¡la cantidad es generosa! Salí de allí sintiéndome como si hubiera comido para tres.
Y no puedo dejar de mencionar la morcilla, que, sinceramente, me gustó más que la de Burgos en ese otro sitio del que no voy a hablar. Aquí llega servida con chips fritas caseras y un pan de calidad que marida perfecto. Si te gusta probar cosas distintas, ¡esto es un must! Ah, y el vino por copas... ¡vaya selección de calidades! Me encantó cómo lograron ofrecer un menú sin que te vaciara los bolsillos, con un precio por persona que ronda entre 10-20 €.
Ahora, si eres de los que disfruta de los embutidos, la cecina de León es otro de esos tópicos que no puedes dejar pasar. La calidad es pura locura. Aunque tengo que admitir que el chorizo al vino no me convenció tanto, pues tenía un toque un poco picante que no me ganaba. Pero, ¡vaya! Los postres también son un éxito; es casi imposible no querer probar de todo y acabar comiendo más de la cuenta solo por la curiosidad.
En resumen, ¡la experiencia es brutal! El ambiente es acogedor, y el trato que recibes es cálido y lleno de buen humor, como de familia. Y sí, definitivamente, se pueden encontrar vinos locales en la selección de bebidas. Así que si te decides a ir, no dudes en pedir uno; ¡te encantarán! Es uno de esos lugares donde todo fluye, y lavas una buena comida con un buen sorbo de vino. Volveré, ¡eso está más que claro!








