
En el Gastrobar Limbo, ubicado en C. Astura, 6, 24200 Valencia de Don Juan, León, encontrarás un lugar perfecto para disfrutar de buenos momentos. Con una oferta gastronómica que incluye vermutería, gintonería y coctelería, es ideal para probar el aperitivo del día o un cóctel bien elaborado. La gente lo valora bastante, y tiene una puntuación de 3.8 sobre 424 votos en TodoBares.com, lo que refleja su popularidad.
Si buscas una experiencia más relajada, Limbo es tu sitio. La atención es cordial y profesional, y la ambientación acogedora te hará sentir como en casa. Además, siempre tienes una tapa de cortesía que acompaña tu bebida. Así que si andas por el centro de Valencia de Don Juan, no dudes en pasar, porque aquí los #limbomomentos están garantizados.
Horarios Limbo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:30–24:00 |
| miércoles | 9:30–24:00 |
| jueves | 9:30–24:00 |
| viernes | 9:30–24:00 |
| sábado | 9:30–24:00 |
| domingo | 9:30–24:00 |
| nan | 9:30–24:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Limbo
Dónde se encuentra el Gastrobar Limbo
¡Hey, amigos! ¿Conocen el Gastrobar Limbo en C. Astura, 6, 24200 Valencia de Don Juan, León? Si no lo han probado, están perdiendo una joyita. Fui el otro día en un día de perros, con un mal clima que hacía dudar de salir, pero aquí, aunque estaba todo lleno, nos dieron de comer en la terraza. De verdad, ¡menuda suerte! Y tengo que decir, sus patatas picantes son una maravilla. Pensé que eran de bolsa, pero no, ¡estaban recién fritas con un toque picante que te deja queriendo más!
Las croquetas de jamón tienen formas geométricas bien locas y aunque son un poco heterogéneas, ¡están deliciosas! Y no puedo olvidar los calamares fritos, que eran más que suficientes y estaban fritos a la perfección. ¿Y el pollo kentoki? ¡Fenomenal! Todo esto por un precio razonable, entre 20-30 € por persona. Así que, si están buscando un lugar para comer bien y sin arruinarse, este es el sitio. ¡El ambiente es chido, por lo que le doy un 4 en ese tema!
Ahora, cambiando de tema, me encontré con una experiencia no tan grata. Fui con mi esposa y nuestro bebé a desayunar y, aunque al principio todo parecía genial, la cosa se torció al momento de pagar. La atención fue rápida, pero cuando pedí pagar con tarjeta porque no llevaba efectivo, la reacción de una de las encargadas fue de locos. Para que se hagan una idea, ¡me trató de una manera muy grosera mientras todos los clientes miraban! A pesar de que resolví el asunto, no puedo dejar de pensar que si un lugar tan conocido no tiene un simple datáfono, ¡mejor no volver!
Así que, si se preguntan, “¿Dónde se encuentra el Gastrobar Limbo?”, ahí tienen la dirección: C. Astura, 6, 24200 Valencia de Don Juan, León. ¿Será que lo visitan? Les recomiendo que vayan, pero tal vez lleven algo de efectivo, ¡por si acaso!
Qué tipo de oferta gastronómica tiene el Gastrobar Limbo
Y así seguimos, hablando del Limbo, un bar que se encuentra en C. Astura, 6, 24200 Valencia de Don Juan, León. La verdad es que he oído de todo sobre este sitio. Por un lado, algunos dicen que es el lugar ideal para tomarse un vino o una caña fresquita, y hasta ahorrarse unos euros si te organizes bien. Pero, ojo, que no todo es perfecto. No sé si a ti te ha pasado, pero a mí me decepcionaron las patatas que sirven de tapa. Quieren que sean picantes, pero a veces son más grasientas que otra cosa. Y con los precios por encima de la media de la zona, creo que podrías encontrar opciones más apetitosas en los alrededores.
Ahora, si te cruzas con un buen camarero, tu experiencia puede cambiar bastante. He leído que en ocasiones te atienden de maravilla y te ponen unas aceitunas y unas patatas que sí están ricas, pero no todos los días son buenos. A veces, me preguntó si el trato a los clientes tampoco está acorde con la fama que se hacen tú y yo, ya que el servicio puede ser un poco flojo. Al final, si decides ir, tu bolsillo puede verse afectado, ya que el precio por persona oscila entre 10-20 €, según la variedad que pidas. Y lo de aparcar… no tiene mucho sentido ir si luego te encuentras dando vueltas sin encontrar plaza, porque hay que tener en cuenta que el aparcamiento es algo complicado en la zona.
Por otro lado, hay quienes han disfrutado de la experiencia. La realidad es que te puedes encontrar en un lugar peatonal donde el ambiente es más tranquilo y se siente un poco más acogedor. Las cañas son fresquitas y, por lo general, suelen acompañarlas con alguna tapa. Aunque otros no comparten la misma opinión y ya sabes cómo somos cuando algo no nos convence. Pero, bueno, es cuestión de suerte y de día. ¿Y qué tiene de especial su oferta gastronómica? Bien, el Gastrobar Limbo se pinta como un lugar con una oferta variada que va desde cafés hasta pizzas para llevar, además de esas famosas patatas fritas que son su sello. Así que, si decides darle una oportunidad, ya sabes a lo que arriesgas. ¡Buena suerte!
Qué es un "vermutería", "gintonería" y "coctelería"
Entonces, pasemos a hablar de Limbo, ese bar que se ha hecho un hueco en C. Astura, 6, 24200 Valencia de Don Juan, León. La terraza es bastante amplia, lo que siempre se agradece para aquellos que disfrutan del aire libre. Sin embargo, no todo es perfecto, porque entre los camareros hay algunos que parecen estar un poco desentrenados. A veces te hace perder un poco la paciencia, sobre todo cuando el servicio está a la altura de 2 estrellas. Ayer estuve ahí y me moló la vibra, pero cuando te cobran diferente por rondas iguales, la confusión se convierte en un pequeño misterio.
Y hablemos de las patatas picantes. ¡Vaya número! Son cortadas en rodajas y tienen esa guindilla picante que parece tener su propia fuerza incontrolable. Ver crecer las caras de los críos al probarlas fue un espectáculo. Es un poco raro que solo ofrezcan este aperitivo tan picante, sobre todo cuando tienen otras raciones, pero si pides las patatas, ahí siguen con su picante feroz. Total, he visto restaurantes hacer locuras, pero esto es algo inexplicable.
Por otro lado, he escuchado opiniones muy variadas. Hay quien dice que el ambiente y la gente son bastante buenos y que, si te animas, sus tostás son para quitarse el sombrero. A mí, después de un par de cervezas, me atreví a probar el rabo de toro, y déjame decirte, ¡una delicia! Estaba súper bien elaborado y en su punto. ¿Quien diría que un bar con3 estrellas podría sorprenderte así? Todo esto por un precio entre 1-10 € por persona.
Pero, no todo ha sido color de rosa. Hay quien ha tenido experiencias realmente lamentables. Alguien mencionó estar a punto de salir corriendo por lo que les cobró el dueño y cómo no parecía querer dar una respuesta clara sobre el ticket. Sí, ya te enteras que hay temas que no revisan del todo bien, y si consigues ir, ojo con los precios, porque la cosa tiende a cambiar.
Ahora, ya que estamos en tema de bares, una pequeña explicación acerca de qué son realmente "vermuterías", "gintonerías" y "coctelerías". Las vermuterías son esos lugares que se especializan en servir vermut, una bebida a base de vino que combina especias y hierbas. En cuanto a las gintonerías, como su nombre indica, ahí es donde el gin es el protagonista, ofreciendo una variedad inmensa de combinados y gin tonics. Y por último, las coctelerías son el paraíso de los amantes de los cócteles, donde te mezclan de todo, desde clásicos hasta creaciones innovadoras. Así que ya sabes, si buscas alguna de estas experiencias, quizás Limbo, con sus particularidades, sea una opción a explorar.
Cuál es la puntuación del Gastrobar Limbo en TodoBares.com
Y, hablando de Limbo, ¡vaya experiencia la que vivimos allí! En serio, el servicio fue pésimo. Tienes a cuatro camareros dando vueltas con bandejas vacías, y cuando pides ayuda, te dicen que va el compañero... ¡y 40 minutos después sigue sin aparecer! La comida la sacaron rápido, eso sí, pero las raciones eran más bien básicas y pequeñas, y a precios que no tienen sentido. Tuvimos que pagar 70 pavazos por cuatro raciones y unos tintos de verano. La parte buena fue que los baños estaban limpios, el local tiene un aire curioso, pero para lo que pagamos, quedamos un poco decepcionados. La puntuación al final se queda en Comida: 3, Servicio: 1 y Ambiente: 1. Para no volver.
Sin embargo, no todo fue tan malo en nuestras escapadas. Había un lugar donde el trato fue mucho más cordial. La tortilla estaba un pelín seca, pero ese día, un café con leche la arregló todo. Además, el precio por persona no se iba de las manos, unos 10 €, y la puntuación era bastante mejor: Comida: 4, Servicio: 5 y Ambiente: 4. ¡Definitivamente un buen sitio para relajarte tomando algo sin que el bolsillo te grite de dolor!
Siguiendo con las aventuras de nuestro viaje, pasamos por otro bar que parecía tener sus cosas claras, aunque lo de los precios era otra historia. Cada vez que pedías el ticket, te lo escamoteaban. Arrancamos pagando 8,50 €, pero rápidamente esa cifra subió a 11 €. ¿Y la comida? Solo unas patatas picantes estaban realmente frescas, aunque el servicio en terraza dejaba mucho que desear. Con una puntuación de Comida: 3, Servicio: 3 y Ambiente: 4, y después de tantas sorpresas en la cuenta, decidimos no repetir.
Así que, ¿cuál es la puntuación del Gastrobar Limbo en TodoBares.com? La verdad es que con tantas experiencias dispares, no deja de ser confuso. Pero viendo lo vivido, el espanto del servicio y los precios descontrolados parecen haber dejado huella. En resumen, es una estrella para Limbo, sin discusión. ¡Mejor ir a otro sitio donde te sientas valorado como cliente!
Cuántas valoraciones tiene el Gastrobar Limbo en la plataforma mencionada
Y hablando del Gastrobar Limbo, ¡menuda montaña rusa de reseñas tiene este lugar! Por un lado, tienes a los que le dan 5 estrellas y no pueden dejar de alabar el ambiente modeno y confortable. La verdad es que es un sitio muy chulo para pasar el rato. Los camareros, en especial el chico nuevo, parecen tener un talento especial para que todo fluya de maravilla. Y si tienes la suerte de estar allí mientras "las tahúres" juegan a las cartas, prepárate para una experiencia única entre risas y gritos. Eso sí, asegúrate de pedirte unas patatas picantes o unos calamares fritos que son de rechupete. A la gente del barrio le encanta, y por un precio de 10-20 € por persona, es para sentirte feliz de haber caído ahí.
Pero no todo es oro lo que reluce, ¿verdad? A los que les ha tocado vivir la otra cara de Limbo, les está girando la cabeza solo de pensar en ello. Cenar ahí de casualidad y encontrarse con un dueño que ni siquiera sabe manejar una crítica, es para salir corriendo. Después de una experiencia así, es difícil volver a pisar el lugar. Las experiencias de 1 estrella no son nada agradables, sobre todo cuando te insultan y además el servicio te hace cuarto en el total de la cuenta. ¿Verdad que es una locura lo que algunos consideran un servicio excepcional? Las historias de "pesadilla en la cocina" en este bar están a la orden del día, y lo más triste es que parece que hay una falta de coherencia en los precios y los productos.
Y ya si nos metemos en lo de los precios, es un auténtico escándalo. Un botellín de cerveza que te puede costar 2.50 € en un día y 3.50 € en otro, ya te deja un poco perplejo. Hay incluso a quienes les han cobrado 4 € por un tercio. En fin, ¿quién entiende eso? Si te gusta tener claro lo que pagas, mejor huye de aquí. En resumen, el Gastrobar Limbo es un bar que genera opiniones muy diversas, y la verdad es que parece ser que es una mezcla de buen servicio por parte de los camareros y un trato al cliente que deja bastante que desear. En la plataforma mencionada, Limbo tiene muchas valoraciones que reflejan esta disparidad. Pero si te preguntas cuántas exactamente, se quedan en un puñado de reseñas que son casi como un espectáculo en sí mismo. ¡Es lo que hay!
Qué opinan los clientes sobre el servicio en el Gastrobar Limbo
Siguiendo con lo que te dije sobre el Gastrobar Limbo, la experiencia que puedes vivir allí es, como dirían algunos, un verdadero *pco* de jaleo. Te prometen un ratito agradable y terminan siendo una calamidad. De hecho, hay quienes han dejado claro que la atención es pésima. Imagínate ir a disfrutar de unas cañas y que, mientras a las mesas de al lado les sirvan pinchos y tapas, a ti te dejen en la más absoluta desidia. A mí me daría un coraje increíble. Para qué vamos a andar con rodeos, si muchos han salido desilusionados. La calidad del servicio es un auténtico 1, y ni hablar de los platos recomendados.
Y si hablamos del café, uno sale de allí preguntándose si le han cobrado el oro de Moscú. 1,70 € por un café es como para pensárselo dos veces antes de pedir otra ronda. Habiendo vivido esas experiencias, ya no queda mucho por añadir. La comida también deja que desear: pimientos de bote y ventresca de baja calidad. Me parece increíble que en un lugar se pueda caer tan bajo, pero aquí parece que lo han conseguido.
En cuanto a la pregunta de qué opinan los clientes sobre el servicio en el Gastrobar Limbo, creo que hay un consenso bastante unánime: se sienten decepcionados. La atención no solo es lenta, sino que a veces es hasta deshonesta. Tienes que estar al loro con la cuenta porque te la pueden inflar y además, te dan problemas con el pago. Mucha gente ya ha dicho que no volverán y viendo lo que se comenta… ¡no los culpo! Si quieres una recomendación personal, mejor busca otro bar, porque en Limbo el único que parece disfrutar es el caos que tienen montado ahí.
Qué tipo de ambiente se puede esperar en el Gastrobar Limbo
Y hablando del Gastrobar Limbo, ya te cuento que la experiencia puede ser una verdadera montaña rusa. Hay quien lo ama, como esos que se lanzan a la aventura de probar sus fantásticas tapas de patatas picantes, que son todo un hit en Valencia de Don Juan. Pero, por otro lado, hay quienes se sienten un poco estafados, especialmente cuando les pasan la cuenta y se dan cuenta de que les han cobrado por unas cervezas de 25 cl más de lo que esperarían pagar en cualquier bar decente. Sin ni siquiera un ticket a la vista, la cosa se torna un poco turbia, ¿no crees?
Y no hablemos del servicio; he oído historias de camareros que retiran tus tazas antes de que termines el café o incluso que no te avisan de que tendrás que esperar más de una hora para cenar. ¡Menuda manera de tratar a los clientes! Es bastante frustrante ver que te sientes ignorado en un lugar donde la idea es disfrutar de una buena comida y compañía. Con una espera interminable y precios elevados, algunos han terminado con un chasco que ni en sus peores pesadillas se imaginarían.
Ahora, si decides dar el salto y probar Limbo, te cuento que el ambiente tiene su encanto. Imagina una cafetería con un toque moderno, donde puedes relajarte con tu café acompañado de un bizcocho o donut. La música y el ambiente son bastante agradables, y te ofrecen un espacio donde puedes disfrutar sin el ruido molesto de las teles. Claro, eso no asegura que no te lleves sorpresas con la cuenta, pero la idea de un rincón acogedor para empezar el día siempre es un punto a favor. Así que, si decides pasar por allí, ve con mente abierta, ¡y que la suerte esté de tu lado!
Se ofrecen tapas en el Gastrobar Limbo
Y ya te digo, si alguna vez piensas en pasar por el Gastrobar Limbo en C. Astura, 6, en Valencia de Don Juan, piénsatelo dos veces. La última vez que fui, aluciné con el precio de un tercio de Mahou; ¡3,50! A este precio, deberías estar brindando en una terraza del centro de Madrid, y no en un bar que se podría considerar... bueno, más bien un bar sin mucho encanto. La recogida de las mesas es otro tema: están en una especie de carrera por limpiar antes de que termines, como si te invitaran a salir. Un trato así lo único que me dice es 'no vuelvas'. La verdad, no lo recomiendo en absoluto.
Por si eso fuera poco, el servicio es un verdadero desastre. Quiero decir, ¿qué te parece esperar dos horas para cenar y terminar saliendo con hambre? Eso me pasó una vez, y la comida era escasa y cara. ¡Imagina! ¡Te pasas la noche mirando la colección de bolsas de mi estómago! Cuando pagué, ni siquiera los camareros se disculparon por la espera. Comida, servicio y ambiente: un uno, como el més que estamos.
Y ya que estamos, no puedo dejar de mencionar lo que pasa con los precios. Un día sale a 7 euros la caña y al siguiente te sorprenden con 5. Es un juego de azar, en serio. Además, me di cuenta de que estaban dando a todos patatas y tortilla, mientras que a nosotros nos brindaron unos tristes frutos secos. ¡Menudo evento sería! Así que no, la sorpresa no es parte de la diversión en un bar, y definitivamente hay otros sitios en la zona donde se puede tomar una buena cerveza sin que te saquen el riñón en el intento.
Y ya, hablando de tapas... ¿se ofrecen en el Gastrobar Limbo? Según lo que he vivido, las tapas no son su fuerte. Lo que te encuentras aquí son más bien raciones escasas que no cumplen con las expectativas. Si quieres algo rico para acompañar la caña, seguro que hay bares mejor equipados en Valencia de Don Juan. Al final, mejor buscar algo con un toque más auténtico, ¿no?
Cómo se describen los momentos vividos en el Gastrobar Limbo
Y mira, no puedo dejar de hablar del Gastrobar Limbo. La verdad es que ¡vaya decepción! Cuando llegas, lo primero que esperas es al menos una atención decente, pero aquí eso no sucedió. Quería preguntar si podíamos pedir dentro o fuera en la terraza, y el camarero, que parecía tener un máster en ser un prepotente, me dijo que me apartara del medio como si fuera un estorbo. ¡Imagínate! Después de eso, no quise quedarme más. Con ese tipo de trato, cualquiera se siente bienvenido, o sea, ¡qué mal rollo!
Y no soy de las que tiran piedras por tirarlas, pero es que con ese servicio, es difícil tengo decir que no vayáis. Realmente había escuchado cosas buenas, pero esta experiencia fue un chasco total. La gente espera disfrutar de un buen rato y no ser maltratada por alguien que parece que no tiene ganas de trabajar. Tal cual. Entiendo que todos podemos tener días malos, pero por favor, la actitud es clave, ¿no?
Así que, si te están planteando ir a comer o tomar algo en el Limbo, ya sabes, tómalo en cuenta. A veces, un lugar puede tener un ambiente guay o un menú atractivo, pero si la atención es mala, todo eso se va al traste. En resumen, los momentos vividos allí no son precisamente los que esperas de una buena salida con amigos. Al final, salí con una sensación de desilusión en lugar de esas memorias chulas que uno busca al salir. Así que, ¿cómo se describen los momentos vividos en el Gastrobar Limbo? Frustrantes y decepcionantes, más que memorables.








