
La Posada del Mar es ese tipo de lugar que te hace sentir como en casa desde el momento en que pisas su puerta. Desde la atención cercana y agradable del dueño, que bromea contigo y te ofrece un aperitivo, hasta la deliciosa comida, te aseguro que no querrás irte sin probar su tierna merluza, los caseros calamares y ese generoso arroz con leche que es un verdadero capricho. Es como si fueras un viejo conocido, ¿quién no querría esa vibra tan familiar?
Ubicada en C. de la Riba, 15, 33440 Luanco, este restaurante es perfecto tras una visita a la Iglesia de Santa María de Luanco. Imagina disfrutar de una comida, rodeado de la belleza de este encantador pueblo costero y con el suave murmullo del mar de fondo. Si estás buscando un plan para un día con amigos o familia, definitivamente deberías pasar por aquí; la experiencia es más que solo buena comida, es un momento especial que recordarás.
Horarios La Posada del Mar
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 11:30–17:00 |
| jueves | 11:30–17:00 |
| viernes | 11:30–17:00 |
| sábado | 11:30–17:30, 20:30–0:30 |
| domingo | 11:30–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Posada del Mar
Qué hace que La Posada del Mar sea un lugar especial para los visitantes
¡Hola, amigos! Quiero contarles sobre un pequeño tesoro que descubrimos en Luanco, concretamente en C. de la Riba, 15. Hablamos de La Posada del Mar, un restaurante que no solo se lleva el 5 estrellas en rating, sino que también se merece un aplauso por el ambiente acogedor y el trato espectacular. Si estáis por la zona y no sabéis dónde ir a comer, ¡este lugar tiene que estar en vuestra lista!
Nosotros fuimos animados por las buenas reseñas, y no nos equivocamos ni un poquito. La primera vez que estuvimos, como el comedor de arriba estaba ocupado, decidimos comer en el bar, y fue como si nos invitaran a un evento privado. Toño, el anfitrión, es de esos tipos que hacen que te sientas como en casa, con una conversación que te atrapa. Y la comida... ¡ni se diga! Empezamos con zamburiñas y calamares frescos fritos que estaban de lujo. De segundo, un cachopo de merluza que te quita el sentido y unos calamares en tinta con patatas tiernas que estaban para llorar de gusto. Y ni hablar del postre, una tarta de avellana con helado que es una delicia.
La otra vez que regresamos, repetimos la buena experiencia. ¿Calamares fritos y escalopines al Cabrales? Sí, por favor. Todo se siente hecho con cariño, y el ambiente del lugar es tan bonito y acogedor que es imposible no disfrutarlo. Además, es de esos sitios en donde no solo comes bien, sino que te vas con la sensación de haber compartido buenos momentos. Por lo que nos costó, entre 20 y 40 euros por persona, ¡vaya negocio!
Lo que hace que La Posada del Mar sea tan especial es el trato familiar y cercano que ofrecen. Te reciben como si fueras parte de la familia, y eso hoy en día es un lujo. Literalmente, es un lugar donde sientes que la comida se sirve con amor. Si alguna vez os preguntáis dónde parar en Luanco, tened por seguro que, tras un par de visitas, querréis hacer de este restaurante una parada obligatoria en vuestros próximos viajes a Asturias. ¡No os lo penséis más y haced la reserva! ¡Ya me contaréis qué os parece!
Cómo es la atención del personal en La Posada del Mar
Y si hablamos de La Posada del Mar en Luanco, ¡prepárense para una experiencia de 5 estrellas! Desde el momento en que pisas el local, el trato es excepcional. Te hacen sentir como en casa, y eso es algo que se nota. La atención es tan cercana y familiar que te dan ganas de quedarte a charlar un rato con ellos, especialmente con Toño y sus hijas, que son un encanto. La verdad es que, si alguna vez han tenido un mal día, aquí lo olvidarán al instante.
Y no se puede dejar de mencionar la comida, que es simplemente brutal. No hay forma de equivocarse al elegir; todo lo que pruebes es riquísimo y preparado con ingredientes de primera. Las zamburiñas son un espectáculo y, si tienen la oportunidad, el cachopo tanto de ternera como el de merluza van a dejarles sin palabras. ¿Y el postre? Esa tarta de queso es de otro nivel, ¡no se la pueden perder! La comida está llena de cariño, lo que hace que cada bocado sea delicioso.
Además, el ambiente del lugar es súper acogedor. Ya sea en el balcón al sol o en una de sus mesas acogedoras, siempre hay un rincón perfecto para disfrutar. Y lo mejor es que, si vas con niños, verás que están encantados; los camareros son muy atentos con ellos, lo que lo hace ideal para pasar el rato en familia. Ah, y si pensaban que no había espacio, ¡no se preocupen! A veces tienen disponibilidad incluso sin reserva, aunque es mejor asegurarse llamando por si acaso.
En cuanto a la atención del personal, no tengo palabras suficientes para describirla. Son realmente excepcionales y hacen que todo el mundo se sienta especial; no hay nada que mejorar. Te cuidan en cada detalle y, sinceramente, te da la sensación de que estás visitando a unos amigos y no solo a un restaurante. Si visitan Luanco, ¡no hay excusa! Tienen que pasarse por La Posada del Mar y disfrutar de todo lo que ofrecen. ¡Gracias Toño y familia por hacer que cada visita sea aún más especial! Sin duda, volveremos. ️
Qué tipo de comida se puede encontrar en La Posada del Mar
Como te contaba, la otra noche fuimos a La Posada del Mar en Luanco y la verdad fue todo un hallazgo. Íbamos con la intención de probar otro restaurante, pero por casualidad estaba cerrado. Así que, ¡pum!, nos topamos con este lugar tan acogedor. Desde que entramos, nos dimos cuenta de que es un sitio familiar y eso se siente en el ambiente. La camarera, que parecía ser la hija del dueño, fue súper correcta y amable con nosotros. La comida estaba realmente buena y no nos salió demasiado caro, ¡solo entre 20 y 30 € por persona! Y si te gusta el pan, ¡te vas a volver loco! Estaba increíble. Hasta hice una foto al cuadro de la pared porque yo tengo uno de puzzle igualito y me trajo unos recuerdos muy chulos.
Subir a la primera planta del restaurante es como dar un paso hacia el paraíso de la comida. Hay unas escaleras de madera que te llevan al comedor donde el olor a buena comida es casi irresistible. La atención de los dueños hace que te sientas como si estuvieras en casa, y las raciones son generosas. Pedimos varias cosas, pero el cachopo de merluza y las ensaladas templadas de gulas y gambas fueron los que más nos impactaron. Todo parecía hecho con ingredientes frescos y buenos, así que no hay ninguna duda: ¡hay que volver a este sitio!
Hablando de platos, la variedad es impresionante. Puedes encontrar desde tapas clásicas como el paté de cabracho y las zamburiñas, hasta delicioso revuelto de oricios. Y no te olvides de dejar espacio para el postre casero, especialmente la tarta de queso; es una auténtica delicia. Nos costó 50€ la cena para dos personas, incluyendo el vino y el postre, y estábamos bien satisfechos con las porciones. En resumen, en La Posada del Mar te espera una cocina casera muy rica, con opciones variaditas y un servicio que te hace sentir como en casa. Si buscas un lugar para comer bien y a buen precio, ¡definitivamente es el lugar!
Cuáles son algunos de los platos destacados del menú
Y después de todo lo que hablamos, no puedo dejar de recomendarte La Posada del Mar en Luanco. Este sitio es muy majo y merecidamente se lleva sus 5 estrellas en todo. Te cuento que el ambiente es acogedor y están en plena armonía con el trato al cliente. Nos atendieron genial y el género que sirven es de primera calidad, con ese sabor casero que te hace sentir como en casa. ¡Todo un acierto!
Por otro lado, si decides ir con hambre, no te preocupes, porque aquí la cantidad no decepciona. La primera vez que fui, compartimos un par de platos y quedamos más que satisfechos. Los calamares fritos eran una maravilla y el paté de cabracho, ¡uff! Exquisito con su cesta de canapés. Además, ¡el cachopo estaba de rechupete! La experiencia, en términos de comida y servicio, se siente como si te dieran un abrazo con cada bocado. En total, por persona puedes gastar entre 20 y 30€. ¡Vaya chollo!
Y ni hablar del pixín (rape/sapito), que es simplemente 100% recomendable. ¡Buenísimo! Las croquetas y los mejillones también son un must en este lugar. Si decides subir al comedor en la parte de arriba, te aseguro que te sentirás como en un nido acogedor. La amabilidad del personal es otro plus; te hacen sentir como en casa. Detrás de todo esto, Toño, el dueño, es un tío genial y hasta maestro de mus. ¡No se puede pedir más!
Si decides que un sol radiante y aire fresco son el plan perfecto, llama para reservar una mesa en la terraza. Te cuento que después de disfrutar de unas zamburiñas deliciosas y una merluza a la cazuela que está para llorar de lo rica que es, no puedes irte sin probar el arroz con leche casero del postre. Y ni el café se queda atrás, ¡también estaba buenísimo! Este rinconcito encantador, con un buen trato y una excelente elección de platos, te promete llenar el estómago y el corazón.
Entonces, ¿cuáles son algunos de los platos destacados del menú? Te diré que tienes que probar las zamburiñas a la plancha, el revuelto de oricio y gambas, y claro, no olvides el pixín y las croquetas caseras. ¡Cada bocado es una fiesta! Sin duda, este sitio es todo un tesoro en Luanco, y no puedes perdértelo. ¡Repetirás seguro!
Dónde está ubicada La Posada del Mar
Y si hablamos de La Posada del Mar, uf, ¡es un lugar que tienes que visitar! Este restaurante, ubicado en C. de la Riba, 15, 33440 Luanco, Asturias, es como un buen abrazo después de un día de exploración. Aquí el ambiente es sencillo, fiel a lo que podrías esperar en un pueblo marinero asturiano, pero lo que realmente destaca es la calidez del trato. Los camareros son super simpáticos y hacen que te sientas como en casa desde el momento en que pones un pie en el local.
Permíteme hablarte del cachopo de merluza que pedí por curiosidad. No te voy a mentir, ¡fue la mejor elección que pude hacer! Te lo sirven con una presentación que ya te hace salivar, y cuando lo muerdes... es un auténtico festival de sabores en la boca. La carta no es desbordante, pero lo que tienen está todo bien elaborado y con cantidades generosas. Por unos 20 a 30 € por persona, vas a salir bien alimentado y con una sonrisa en el rostro.
La verdad es que si pasas un finde en Luanco, no deberías perderte este sitio. Comimos calamares fritos, raciones de pulpo y un revuelto de oricios y gambas que, vaya, ¡qué delicia! Hablando de precios, tranquilos, que no es una ruina. Merece la pena cada euro invertido, especialmente cuando cada bocado es como una pequeña celebración de la buena cocina asturiana.
Además, este lugar tiene un toque familiar que se agradece un montón. La experiencia, en general, es de 5 estrellas: buena comida, buen servicio y el ambiente tiene ese calorcito de hogar. Así que ya sabes, si estás buscando un buen lugar donde comer en Luanco, ¡La Posada del Mar es la opción! No esperes un sitio ultramoderno, pero sí un sitio acogedor, donde el trato es cercano y la comida, para chuparse los dedos.
Es recomendable visitar La Posada del Mar después de ver la Iglesia de Santa María de Luanco
Y hablando de comer, La Posada del Mar es un lugar que no puedes dejar de visitar en Luanco. Nos hicieron un hueco sin reserva, lo que ya es un punto a su favor, y comer en el balcón fue todo un lujo. Te aseguro que la comida estaba riquísima, y lo mejor de todo es que el trato fue de lo más cercano. Te costará entre 30 y 40 € por persona, pero la calidad justifica el precio.
El comedor en sí es acogedor y tiene un encanto especial, como si estuvieras en casa de alguien. Aunque las raciones son un poco más pequeñas de lo que se podría esperar (o al menos eso parece según otros comentarios), lo que probamos estaba lleno de sabor. Las croquetas y el pulpo se llevaron todos los aplausos. Por 34€, teníamos un plato de pulpo, croquetas, dos consumiciones y un par de cafés. No está nada mal, ¿verdad? Si buscas lujo en variedad, puede que aquí no lo encuentres, pero la calidad está garantizada.
Personalmente, para mí, es el mejor sitio para comer en Luanco. Un local antiguo sin pretensiones, con una comida que podría competir con la de los grandes restaurantes. El cachopo de merluza y el rollo de bonito son realmente de otro nivel. Y no te olvides de probar los calamares frescos; están para chuparse los dedos. Me encanta cómo este lugar mantiene la esencia de la comida casera, y el precio es bastante asequible, ¡entre 20 y 30 € es una ganga por lo que ofrecen!
Si decides pasar por La Posada del Mar, ten por seguro que te sentirás como en familia. El personal, incluyendo a Aída y Alba, son un amor y te hacen sentir súper a gusto desde el primer momento. Todo está fresquísimo, hasta la lechuga parece recién cortada. Sin exagerar, ¡los calamares son espectaculares! Así que, en respuesta a la pregunta, sí, es muy recomendable visitar La Posada del Mar después de ver la Iglesia de Santa María de Luanco. Harás de tu día una experiencia completa con buena comida y mejor trato.
Qué ambiente se puede esperar al visitar La Posada del Mar
¡No te puedo creer lo bien que comimos en La Posada del Mar! Desde que pusimos un pie en el local, ya sentía que iba a ser una buena experiencia. Nos atendió un camarero super majo que nos hizo sentir como en casa. Y la comida, ¡madre mía! Probamos las zamburiñas, que estaban espectaculares, frescas y llenas de sabor. Pero lo mejor vino con el cachopo, jugosísimo y enorme, perfecto para compartir o incluso desafiarte a ti mismo a que te lo comas entero. Sin duda, un 10 sobre 10 en comida. Y el servicio, ni se diga, rapidísimo.
También probamos un par de platos más, como el pulpo y el Pixin, que estaban muy ricos, así que si eres fan del marisco, ¡no te los puedes perder! Sin embargo, sería genial que incluyeran los precios del Pixin en la carta, porque eso siempre es útil. Aun así, la experiencia global fue tan buena que le daría un 4 estrellas solo por ese pequeño detalle.
Ahora, hablando del ambiente, La Posada del Mar tiene ese toque acogedor que te hace querer quedarte a charlar un rato. Las paredes están decoradas con un estilo marinero que realmente te transporta a la costa asturiana. El sonido del mar y la risa de la gente creando un ambiente cálido y relajado, perfecto para disfrutar de una buena comida con amigos o familia. Así que ya sabes, si buscas un sitio donde comer bien y sentirte a gusto, este es el lugar ideal. ¡Volveremos, seguro!








