
Si estás buscando un lugar acogedor para escapar de la rutina, La Posada de Viñón – Casa Reda es el sitio ideal. Este hotel de 3 estrellas, ubicado en Calle San Martín, 2, 39584 Viñón - Cillorigo de Liébana, Cantabria, tiene todo lo que necesitas para disfrutar de tu estancia. Imagina despertarte con vistas a las montañas, pasar el día explorando el Parque Nacional de los Picos de Europa y luego relajarte en su jardín o en el salón de uso común. Además, el wifi y parking privado son gratis, lo cual siempre es un plus.
La Posada cuenta con 11 habitaciones luminosa y amplias, todas equipadas con baño propio, calefacción y televisión. Algunas tienen hasta la opción de añadir camas supletorias si viajas con más gente. Tras un día de aventuras, puedes disfrutar de una cena en su restaurante tradicional o simplemente tomar algo en el bar. ¿Y mencionamos que tienes unas vistas preciosas a Peña Labra y Peña Sagra? Aquí puedes desconectar realmente y sentirte como en casa, ¡asegúrate de reservar pronto!
La Posada de Viñon Casa Reda
Mapa Ubicación La Posada de Viñon Casa Reda
Dónde se encuentra La Posada de Viñón – Casa Reda
¡Hola a todos! Si estáis pensando en un plan de escapada para desconectar, dejadme contaros sobre La Posada de Viñón Casa Reda. Este pequeño rincón en Calle San Martín, 2, 39584 Viñon - Cillorigo de Liébana, Cantabria es simplemente espectacular. Ya desde que llegas, te envuelve un ambiente de tranquilidad y naturaleza que te hace sentir en casa. ¡La posada es tan bonita y acogedora que no querrás irte!
Lo mejor sin duda son los dueños; son gente súper amable y atenta. Desde que llegas, sientes esa calidez que hace la diferencia. Y la comida… ¡ni hablar! Todo es casero y delicioso. Tienen unas torrijas que son simplemente imperdibles. Y el desayuno que está incluido en el alojamiento es, sin exagerar, el mejor desayuno que he probado en un hotel. ¡Esos huevos revueltos y el pan tostado no tienen precio!
Si buscas un momento para relajarte, la terraza con vistas a la montaña es el lugar perfecto. Puedes disfrutar de un buen café o una copa de vino mientras te dejas envolver por los paisajes. La atención que brinda esta familia se nota en cada rincón; todo está limpio y bien cuidado. Mi pareja y yo disfrutamos cada minuto de nuestra estancia, y sinceramente, ¡ya estamos deseando repetir!
Por si tenéis dudas, La Posada de Viñón – Casa Reda se encuentra en Calle San Martín, 2, 39584 Viñon - Cillorigo de Liébana, enclavada en un paraje natural que invita a la desconexión. Así que, si buscáis un lugar romántico, tranquilo y con buena relación calidad-precio, ¡este es el sitio! Estoy seguro de que no os arrepentiréis.
Cuántas estrellas tiene La Posada de Viñón
La verdad es que no puedo dejar de pensar en lo bien que la pasamos en La Posada de Viñón. Es un lugar ideal si buscas desconectar y descansar, con unas vistas que son simplemente espectaculares. La casa está perfectamente equipada y decorada, lo que te hace sentir en casa desde el primer momento. Y ni hablar del servicio; Miguel Ángel y su familia están siempre ahí, con ese esmero y dedicación que hacen que te sientas como parte de la familia. Definitivamente, esa atención personalizada es otro nivel.
Y hablando de comer, el desayuno no es una simple tostada y café, ¡para nada! El desayuno es completo, y las cenas tienen una carta sencilla pero más que suficiente para disfrutar de lo mejor del producto local. Todo es comida casera, y te aseguro que cada bocado es digno de repetir. Tras pasar un par de días allí, no me sorprendería que hicieras una lista mental de platos que volverías a pedir en tu próxima visita. Esto ha sido realmente un descubrimiento inmensamente grato, ¡hasta la próxima!
Claro, siempre hay algo que mejorar, y en este caso, la calefacción fue un pequeño inconveniente. Hasta mayo, por las noches hacía un poco de frío, y aunque había radiadores, no se encendían. Eso sí que puede ser incómodo, especialmente después de una ducha. Pero a pesar de eso, el lugar tiene un encanto que lo compensa todo, y con un poco de ajustes en la calefacción, sería un lugar de 10. Por otro lado, ¿cuántas estrellas tiene La Posada de Viñón? Pues, para que lo sepas, ¡tiene 3 estrellas y lo vale con creces!
Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde las habitaciones
¿Ya te imaginas lo que es desconectar de la rutina en La Posada de Viñon Casa Reda? Este hotel de 3 estrellas, ubicado en Calle San Martín, 2, 39584 Viñon - Cillorigo de Liébana, Cantabria, es una auténtica joya. La atención que recibimos de Miguel Ángel y su familia fue increíble, siempre pendientes y súper cercanos, lo que lo hace sentir como un hogar lejos de casa. Y ni hablar de la comida, ¡todo lo que probamos estaba delicioso! Desde el desayuno hasta la cena, cada plato era un acierto. De verdad, te vas a chupar los dedos.
La ubicación también es genial, créeme. Estar rodeado de naturaleza es un lujo. Si buscas un lugar donde la paz y la tranquilidad sean la norma, este es el sitio ideal. Puedes hacer un sinfín de actividades cercanas, como senderismo en los Picos de Europa. La viabilidad peatonal es buena, aunque yo recomendaría llegar en coche y después desplazarte a pie por los diferentes senderos. Ah, y si eres de los que necesita estar siempre conectado, mejor que lo lleves claro: dentro de la casa de piedra la cobertura es escasa, así que ¡prepárate para desconectar de verdad!
Nuestras habitaciones estaban limpísimas y muy cómodas, es más, a nosotros nos tocó una con camas gemelas. No hay ninguna queja, sólo buenos recuerdos. La tranquilidad del lugar hace que cualquier estrés del día a día se esfume. Para los que busquen un ambiente romántico o simplemente un rincón acogedor, este es el sitio.
Y, en cuanto a las vistas, ¡uff! Desde las habitaciones se pueden disfrutar de panorámicas increíbles del entorno montañoso que rodea el hotel. Imagínate despertando y viendo las majestuosas montañas de los Picos de Europa. Es un espectáculo que nunca te cansarás de admirar. En definitiva, si estás pensando en una escapada, no dudes en darle una oportunidad a La Posada de Viñon, seguro que repetirás. ¡Ojalá podamos volver pronto!
Qué actividades se pueden realizar cerca del hotel
Y ya te digo que la Posada de Viñon Casa Reda es un lugar que realmente te provoca sonrisas. Si buscas un sitio con encanto, ¡este es el lugar! Los dueños son super agradables y te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Las habitaciones son preciosas, con camas grandes y todo extremadamente limpio. Te levantas, abres la ventana y te topas con unas vistas increíbles de los valles. Hablar de su ambiente es casi obligatorio, porque es el tipo de lugar donde puedes escuchar el suave sonido de las ovejas y disfrutar del silencio de la naturaleza. Una verdadera paz.
El desayuno es otro punto a favor, ya que es casero y delicioso. No hay nada como comenzar el día con un buen café, sándwich, tostadas con mermelada y tal vez unas tortitas. Si el tiempo acompaña y puedes desayunar en la terraza, es como un bonus extra que te regala la vida. Y ojo, si decides cenar aquí, asegúrate de avisarles con antelación. La comida que preparan es sencilla pero riquísima. Todo lo que probé, desde el revuelto hasta la tabla de quesos, fue un verdadero placer. ¡Y a un precio insuperable!
Además, si vas en pareja o con amigos, este sitio lo tiene todo para que la experiencia sea única. Hablando de eso, si te alojas aquí en agosto, puedes conseguir la noche por 70€, que no está nada mal, ¿verdad? La ubicación es perfecta para quienes quieren desconectar y disfrutar de la naturaleza sin perder de vista la comodidad.
Y si te estás preguntando qué actividades puedes hacer cerca del hotel, te cuento que las opciones son muy variadas. Desde paseos por senderos de montaña hasta disfrutar de la tranquilidad del entorno; hay muchas oportunidades para hacer algo activo si te apetece. También puedes explorar los alrededores y descubrir pequeños pueblos con su encanto local. En fin, hay un mundo de posibilidades para disfrutar justo a las puertas de la Posada. Así que, ¡prepárate para vivir una experiencia inolvidable!
El hotel ofrece conexión wifi gratuita
Es un lugar que realmente te abraza con la serenidad de los Picos de Europa al fondo. Nada como despertarte en Viñon, rodeado de un silencio absoluto, perfecto para los urbanitas que buscan desconectar del ruido y el bochorno del verano. Puedes hacer un paréntesis en tu vida ajetreada, disfrutar de esa calma y darte un paseo por el pueblo, que te dejará con una sonrisa de oreja a oreja. Eso sí, si eres un amante del desayuno, te diría que lo mejor sería que los sándwiches los sirvan un poco más calientes para empezar el día con energía.
Una cosa que me encantó fue el trato personal. Los dueños, Isabel, Rubén y Miguel Ángel, son de esas personas que se esfuerzan en hacerte sentir como en casa. Nos hicieron la cama sin problemas y aunque las toallas no las cambiaron, su actitud siempre fue amable. Aunque no comimos en el establecimiento, los precios de las comidas se veían geniales y con muy buena pinta. Además, hay un salón con chimenea que parece sacado de un cuento, aunque siempre está cerrado; sería genial que abrieran ese espacio para jugar juegos de mesa, ¿no crees?
Y no olvidemos la ubicación. Tienes la suerte de estar cerca de tres puntos turísticos increíbles, como Potes, el Monasterio de Liébana y el teleférico de Fuente De. Ideal para los que aman salir a explorar, ¡hay senderos por todas partes para caminar sin miedo a los coches! Además, el ambiente tranquilo del pueblo contrasta maravillosamente con la vida más bulliciosa de Potes.
En cuanto a esa pregunta sobre si hay conexión wifi gratuita, parece que no es un punto fuerte de la posada. Así que si buscas estar eternamente conectado a internet, es posible que tengas que olvidarlo un poco y disfrutar del aquí y el ahora. ¡Eso de desconectar a veces es lo mejor que podemos hacer! En resumen, es un sitio cómodo y acogedor, que seguramente te dejará con ganas de volver.
Hay opción de parking en La Posada de Viñón
Continuando por donde lo dejamos, La Posada de Viñón es realmente un lugar con mucho encanto. La casa en sí es bonita y agradable, con esa estética pintoresca que te hace sentir como si estuvieras en un cuento. Las habitaciones son cómodas y acogedoras, aunque debo decirte que el baño no tiene secador de pelo y la tele solo sintoniza tres canales. Pero, si te soy sincero, la mayoría del tiempo estarás disfrutando del entorno y la paz que te rodea, así que ni te darás cuenta de esos pequeños detalles.
Lo que realmente destaca aquí es el ambiente familiar y acogedor que crean los dueños. El padre y sus hijos son super amables y siempre tienen una sonrisa. Es como si estuvieras de visita en casa de unos amigos. Y ni hablar de la comida; los desayunos y las cenas son caseros y riquísimos. Te recomiendo encarecidamente probar las ensaladas y el cordero, que es criado allí mismo. Despertar y disfrutar de un desayuno en la terraza, rodeado de esas vistas espectaculares, es una experiencia que no querrás perderte. ¡Es un verdadero lujo!
Si buscas desconectar en un sitio con buenas vistas y completa tranquilidad, este es el lugar perfecto. A veces, con el suelo crujiente y el silencio que hay, parece que el tiempo se detiene. Algunos han mencionado que lo mejor es simplemente dejarte llevar y disfrutar de esa paz que encuentras aquí, como si estuvieras en otro mundo. ¡Definitivamente una gran opción para un weekend de relax!
Y sobre el tema del parking, te cuento que sí, hay opción de aparcamiento en La Posada. Así que no te preocupes por dónde dejar el coche. Es un alivio saber que puedes llegar con tu vehículo y tener un sitio seguro para dejarlo mientras te sumerges en la belleza de la naturaleza y el encanto del lugar. ¡Así que ya sabes! Si decides ir, asegúrate de disfrutar de cada rincón y de la hospitalidad de esta entrañable casa.
Cuántas habitaciones tiene La Posada de Viñón
Y la verdad es que si estás buscando un lugar donde desconectar, La Posada de Viñón es ideal. Estuvimos allí hace unos días y, sinceramente, nos encantó. Las vistas son preciosas y es un sitio supertranquilo. Te sientes como si estuvieras en otro mundo. El personal es increíble, muy amable y atento, especialmente Miguel y Rubén, quienes se aseguran de que todo vaya sobre ruedas. ¡Definitivamente repetiremos!
El ambiente es superacogedor. Pasamos desde el martes hasta el viernes y la experiencia fue “increíble”, como dirían nuestros amigos. La casa está muy bien cuidada y limpia, y se respira aire puro por todas partes. Además, si viajas con niños, es perfecto. Nuestra nena de 2 años fue tratada como una realeza. Y mientras nosotros disfrutábamos, ¡ya tenía un amigo en Milú, el perro de la casa! La comida casera es una delicia y aunque los desayunos podrían mejorar un poco, las cenas son espectaculares. Realmente se nota el cariño que ponen los dueños en todo.
El pueblo de Viñón donde se encuentra la posada es un encanto. Desde allí puedes disfrutar de un sinfín de rutas de montaña, como la que conduce al Collado San Carlos. Además, el entorno es simplemente espectacular, rodeado de prados verdes y montañas increíbles. Y si tienes suerte, te darán una habitación muy soleada con vistas al sur, que hace que cada despertar sea especial. La estancia en la posada ha sido perfecta, y no tuvimos ningún inconveniente, incluso con una Smartbox que utilizamos para la reserva.
En total, La Posada de Viñón cuenta con cinco habitaciones, y cada una de ellas está cuidada al detalle para que te sientas como en casa. Así que, ¿qué estás esperando? ¡Tienes que ir y disfrutar de este pequeño paraíso en Cantabria!
Las habitaciones tienen baño propio
La verdad es que Casa Reda fue el alojamiento perfecto para nuestra escapada a los Picos de Europa. En abril, cuando nos alojamos allí, necesitábamos un sitio tranquilo y bien ubicado, y este hotel de 3 estrellas, en Calle San Martín, 2, 39584 Viñon, cumplió todas nuestras expectativas. A solo 10 minutos en coche de Potes, teníamos fácil acceso a todo lo que queríamos explorar, y al mismo tiempo, la paz del entorno era un lujo. La habitación que nos dieron era espaciosa y tenía vistas preciosas a las montañas, lo que hizo que cada desayuno fuera un momento especial.
Hablando del desayuno, ¡vaya delicia! Todo casero y con productos del huerto, se nota que aquí se cuida cada detalle. Además, cenamos un par de noches en el restaurante y la comida estaba riquísima y variada. A veces es complicado encontrar sitios donde la cena sea tan buena como el desayuno, pero aquí nos sorprendieron gratamente. Eso sí, un consejo: si quieres cenar en el hotel, asegúrate de confirmarlo antes de las 18h, ya que tienen sus propios líos logísticos. Es algo que podría mejorar, aunque entiendo por qué lo hacen.
La amabilidad del personal hizo que nuestra estancia fuera aún más agradable. Cuando llegamos, nos explicaron con mucho detalle las rutas por los Picos, lo que fue súper útil. Se notó que saben de lo que hablan, y eso siempre es un plus. Aunque solo pasamos una noche, nos sentimos tan cómodos que nos hubiera encantado quedarnos más. Eso sí, una pequeña queja, la cama era un poco dura y algo ruidosa, pero nada que arruine la experiencia en general.
Ah, y si te lo preguntas, las habitaciones cuentan con baño propio. Así que no te preocupes por eso, tendrás tu privacidad. En general, es un lugar encantador que definitivamente consideraría para futuras escapadas con amigos o en pareja. Si buscas un sitio tranquilo y con buen trato, ¡este es tu sitio!
Es posible añadir camas supletorias en las habitaciones
Y mira, cuando llegamos a la Posada de Viñon Casa Reda, fue como entrar en un abrazo cálido. A finales de marzo, todavía nos recibió esa nevada juguetona en los Picos de Europa, y la temperatura estaba en unos frescos 6 grados. Al llegar a las cinco de la tarde, nos dimos cuenta de que los radiadores estaban ya templados, lo que fue un alivio. Había algo acogedor en ese ambiente, aunque nos apagaron los radiadores a las once, pero no te preocupes, ¡nos dejaron una manta extra! Eso sí, si eres de los que les gusta el calorcito como a mí, quizás deberías llevarte un par de calcetines gorditos.
En cuanto a la localización, es genial. La Calle San Martín, 2 es perfecta para pasear y descubrir el encanto del lugar. Te puedes perder en las calles y, entre charla y charla con los locales, te darás cuenta de lo mágico que es este rincón de Cillorigo de Liébana. Además, hay varias rutas de senderismo cerca que te piden a gritos que las recorras, así que si te gusta el aire libre, tendrás tu dosis asegurada.
Ah, y si estás organizando un viaje en grupo, puede que te estés preguntando si se pueden añadir camas supletorias en las habitaciones. Pues, por lo que sabemos, es posible añadir camas supletorias, así que no dudes en consultarles; seguro que te echan una mano para que todos puedan dormir cómodos. La idea es que tú y tus amigos os sintáis a gusto y disfrutéis al máximo de la experiencia. ¡Sin duda, una elección perfecta para una escapada!








