La Parrilla de Hoznayo

La Parrilla de Hoznayo

La Parrilla de Hoznayo es ese lugar al que quieres ir si buscas un buen bocado en un ambiente acogedor de estilo rústico. Desde su apertura en 1976, este restaurante en Hoznayo ha sido un favorito local, y no es para menos. Su carta incluye 32 platos donde la carne y el pescado son los grandes protagonistas, además de unos deliciosos postres 100% caseros. La cocina va de la mano con un buen vino, y si eres amante del café, su cortado es para no perdérselo.

La experiencia es bastante variada, aunque hay que mencionar que la atención puede tardar un poco, como nos pasó un sábado cuando esperamos 20 minutos antes de ser atendidos. Probamos unos chopitos que, sinceramente, no estaban a la altura y algunas setas que estaban más salteadas que a la parrilla. Aun así, el menú del día ofrece opciones para todos, incluso para los más pequeños, así que si decides aventurarte, elige sabiamente y ¡a disfrutar!

La Parrilla de Hoznayo

Parrilla
3,9
1.463Reseñas
Fotos
Bo. La Pl., 5, 39716 Hoznayo, Cantabria
942 52 50 72

Horarios La Parrilla de Hoznayo

DíaHora
lunes12:00–16:30
martesCerrado
miércoles12:00–16:30
jueves12:00–16:30, 20:00–23:00
viernes12:00–16:30, 20:00–23:30
sábado12:00–16:30, 20:00–23:30
domingo12:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Parrilla de Hoznayo

Dónde se encuentra La Parrilla de Hoznayo

¡Hey, foodie amigos! Si alguna vez están por Hoznayo, no pueden perderse La Parrilla de Hoznayo. Este sitio es ideal para esos momentos en los que quieres disfrutar de buena carne y un ambiente acogedor. Aunque el local es pequeño, lo compensa con su encanto y su delicioso menú. Tienen un par de comedores, lo que lo hace perfecto para grupos de todos los tamaños, aunque si van en grupo grande, se recomienda hacer una reserva para evitar un poco de incomodidad, como nos pasó cuando fuimos más de diez. ¡No te quedes fuera de la experiencia!

Ahora, hablemos de la comida. Pedimos una parrillada de 100€, esperando que iba a ser algo enorme, y de repente llega y la cara de todos fue un poema. Estaba rica, sí, pero con ese precio era como “¿en serio?” Cada persona nos salió entre 50-60€. Pero no todo fue decepcionante; las mollejas encebolladas estaban para mojar pan y el solomillo que pedí ¡wow! Era tan tierno y sabroso que casi se me olvida la pequeña decepción. A unos amigos les encantó el bacalao con tomate; calentito y generoso, perfecto para compartir.

El ambiente también estuvo muy bien. 4 estrellas en comida, servicio y ambiente es un buen reflejo, aunque el servicio podría mejorar un poquito. Pero el trato de la camarera fue excelente, ¡una chica muy atenta y siempre sonriendo! Por otro lado, de postre fuimos con un cachopo para compartir que estaba brutal. La calidad de la comida se notaba y, de verdad, el revuelto de gambas que probamos es digno de mención. ¡Tienen que probarlo!

En resumen, si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida y un ambiente cordial, La Parrilla de Hoznayo es la opción perfecta. ¿Y te preguntas dónde se encuentra? Es fácil: está en Bo. La Pl., 5, 39716 Hoznayo, Cantabria. Así que ya saben, si están por la zona, ¡no duden en darse un capricho!

Cuándo se abrió La Parrilla de Hoznayo

Y después de un día ajetreado, La Parrilla de Hoznayo se ha convertido en nuestro refugio favorito. Lo que más me gusta es el trato familiar que te brindan. Tony y su equipo siempre están al tanto de todo, haciendo que te sientas como en casa. La verdad, les pondría 5 estrellas a la atención, porque no te dejan desatendido ni un segundo. ¡Eso es clave cuando andas con hambre! Y lo mejor de todo, no hay ni un solo plato que podamos criticar. Todo estaba exquisito y las cantidades eran generosas, ¡un win-win total!

Y ni hablar del precio, ¿eh? Con una calidad así, pensé que me iba a dejar un dineral, pero por el nivel de los platos, comimos la mar de bien por entre 20 y 30€ por persona. ¿Quién dijo que comer bien tenía que ser caro? Las raciones de los criollos y las croquetas son de otro mundo, y a ese precio, vamos a estar haciendo cola para entrar. De verdad, es un lugar que ahora tengo que poner en mi agenda de favoritos.

No todo fue perfecto, claro. Hubo un par de detalles en el menú de fin de semana que podrían mejorar. La oferta era un poco pobre y, aunque el cocido montañés estaba rico, los segundos no brillaron tanto en la misma medida. ¡Deberían sacar más variedad para que podamos disfrutar de más opciones! Pero bueno, todo esto no empaña lo que de verdad importa: la buena onda del lugar y que la experiencia en general ha sido bastante agradable. Así que a la próxima, apuntaremos al menú de la carta, porque sabemos que aquí la calidad nunca falla.

Por cierto, me olvidé decirte, La Parrilla de Hoznayo fue inaugurada en 2020, y desde entonces no ha dejado de mejorar. Así que, si no has ido aún, te estás perdiendo un lugar genial. ¡Ya estás tardando en hacer una visita!

Cuál es el estilo del ambiente de La Parrilla de Hoznayo

Y ya que estamos hablando de La Parrilla de Hoznayo, no puedo dejar de mencionar lo bien situado que está el lugar. La terraza es una maravilla, ideal para disfrutar de una comida con vistas agradables. Imagínate sentado al sol, con un plato de chuleta de vaca vieja en la mesa. Es que la carne está en su punto justo, jugosa y llena de sabor. Te aviso de que los platos son generosos, así que ve con hambre. Y un pequeño consejo: si no queréis que os incluyan el servicio de pan, dejadlo claro desde el principio. No es barato y muchas veces ni siquiera lo tocas.

El servicio es rápido, y aunque puede parecer que están desbordados cuando hay más gente, siempre reciben una atención muy cuidadosa. Eso sí, los cubatas te los van cobrando por partes, una cosita que siempre sorprende. He oído que las mollejas son uno de los platos estrella; si las probáis, no os decepcionarán. Y para el postre, no se pueden perder la tarta de queso. Es de esas que se deshacen en la boca.

Claro, hay algunos detalles a pulir. Por ejemplo, el cuidado de la limpieza podría ser mejor. Aunque el baño está limpio y tiene papel de manos, a veces las copas tienen marcas de un mal secado, lo que no hace mucha justicia a un lugar que parece tener tanto potencial. Lo bueno es que el personal, aunque puede que no sea el más sonriente del mundo, cumple con las expectativas en general.

¿Y el ambiente? Tiene ese estilo de asador acogedor, donde la comida abundante y la buena compañía son lo primordial. Es un lugar donde la gente se siente cómoda y relajada, ideal para una cena tranquila o una buena reunión con amigos. A pesar de los pequeños detalles que podrían mejorar, es un sitio en el que definitivamente vale la pena parar y disfrutar de una buena velada.

Cuántos platos ofrece el menú de La Parrilla de Hoznayo

La verdad es que La Parrilla de Hoznayo es un lugar que sorprende a cualquiera que pase por ahí. La comida es extremadamente buena y abundante, ideal si estás buscando un sitio para hacer una buena comilona. Y lo mejor de todo, ¡los precios son ajustados! Perfectos para quienes no quieren romper la hucha en cada salida. Además, la carta es bastante variada, con varios tipos de cocido que te dejan pensando en qué elegir. Pero seamos claros, si buscas pescado, tal vez no es el lugar más adecuado. La carne es la reina aquí, así que prepárate para impresionarte.

No puedo dejar de hablar de esos entrantes deliciosos que tienen. Los pimientos rellenos de carne y las croquetas de chipirones son un must. Y luego llega el momento estelar: la carne. Probamos el entrecot, el solomillo y esas chuletillas que son un espectáculo. Si quieres mi consejo, pide el entrecot, ¡no te vas a arrepentir! Además, lo ponen al peso, así que para dos personas recomendaría unos 600 gramos si no sois de comer demasiado. Aunque, si eres como yo, probablemente querrás más.

El trato en La Parrilla es de lo más amable, y no me sorprende que digan que tienen un personal cariñoso, especialmente con los peques. El ambiente es bastante agradable, ideal para una comida familiar. Eso sí, se recomienda hacer reserva porque puede llenarse, especialmente los fines de semana. Y si bien encontrar parking es un poco complicado, hay aparcamiento gratuito en las cercanías y el nivel de ruido es bajo, lo que permite mantener una buena conversación mientras disfrutas de tu comida.

Sobre el menú, hay que mencionar que tienen una variedad de platos, justamente para satisfacer a varios gustos. La verdad es que se nota que están comprometidos con la calidad, y aunque la carta es correcta, te aseguro que los platos son bastante generosos. Así que, si te preguntas cuántos platos ofrece el menú de La Parrilla de Hoznayo, la respuesta es que tienen unas cuantas opciones, pero siempre te dejarán con ganas de probar más. ¡Seguramente volverás!

Qué tipos de comida son los protagonistas en La Parrilla de Hoznayo

Y bueno, si decides visitar La Parrilla de Hoznayo, prepárate para vivir una experiencia un poco… peculiar. Mi pareja y yo, tras un viaje, decidimos entrar a picar algo y, aunque empezamos con buen pie, las cosas se torcieron un poco. Nos llevaron al comedor y, nada más recibir la carta, nos encontramos con la jefa, que llevaba una chaqueta amarilla de Primark bastante llamativa. Nos dijo, de una manera un poco seca, que no podíamos manchar los manteles de tela solo por dos raciones de chorizo a la parrilla. Puede que su intención no fuera mala, pero la forma en la que lo articuló dejó mucho que desear.

Decidimos sentarnos en la terraza, que no todo podía ser tan malo. La jefa, que parecía más preocupada por la imagen del local que por el bienestar de los clientes, nos ofreció una copa de Rioja que, según ella, tenía que comprar la botella. Total, que mientras esperábamos, la camarera se presentó para cobrarnos antes de comer. ¿En serio? Eso ya fue el colmo. Le solté que la jefa esperara un momento porque yo tenía un restaurante y no me parecía correcto ese trato tan descortés. La confianza se fue por la ventana en ese instante.

Ya en cuanto a la comida, la cosa no mejoró. Pedimos 1.5kg de vaca premium que llegó frío, lo que es un poco decepcionante para un sitio que presume de parrilla. Y encima, cobraron 1.30€ por unas piezas de pan congelado que no aportaban nada al festín. Volviendo a mirar los precios, no podía evitar pensar en Santoña, donde puedes encontrar un montón de delicias más frescas y a un mejor precio. Cada ración de anchoas a 20€, un cachopo a 53€... ¡vamos, que es un abuso! La experiencia se solventó con un pudding de cabracho y un entrecot a la parrilla que, aunque estaban buenos, no me compensaron por lo que pagué.

En resumen, los protagonistas en La Parrilla de Hoznayo son las carnes, como el chorizo a la parrilla y el entrecot, pero los precios y el servicio dejan mucho que desear. Tal vez, si te decides a ir, simplemente quédate en la terraza, pidan lo básico y no te dejes llevar por las grandes promesas. Alguna buena opción puede ser los típicos platos que encuentras en toda Cantabria, pero con un servicio no tan amistoso como te gustaría.

El restaurante ofrece opciones de postres

Y ya que estamos charlando sobre La Parrilla de Hoznayo, no puedo dejar de mencionar el chuletón de vaca. ¡Es realmente exquisito! A mí me pareció de calidad insuperable, y si eres un amante de la carne, este es el sitio para ti. Además, nos impresionó el trato: el personal es súper agradable, te hacen sentir casi como en casa. Y si te decides a ir, ten en cuenta que se puede salir con un precio por persona de 50-60 €, pero sinceramente, ¡vale totalmente la pena!

Y no solo los platos de carne son un éxito. Si te inclinas más hacia el pescado, el bacalao con tomate es otro imprescindible. ¡Doy fe de que es uno de los mejores bacalaos que he tenido el placer de probar últimamente! Perfectamente sazonado, ni muy salado ni muy soso, simplemente lo que debes esperar de un plato bien hecho. De verdad, la comida aquí es elaborada y casera, lo que siempre se aprecia.

Lo mejor de todo es que la atmósfera es increíble. La terraza es acogedora y perfecta para disfrutar de una comida al aire libre, ¡incluso puedes llevar a tus perretes! Aunque, ojo, porque si no tienes suerte y te sientas en el porche, a veces el servicio puede descuidarse un poco. Pero, vamos, en general, la calidad y el sabor de la comida compensan cualquier inconveniente. Y si no, se lo cuentas a Elvira, que siempre tiene un buen consejo para orientar tu elección.

Y respecto a los postres, sí, ¡los tienen! Aunque no tengo detalles específicos sobre cuáles son, sé que suelen ofrecer opciones para un buen cierre de comida. Vale total la pena quedarte un rato más y disfrutar de algo dulce después de un buen plato principal. Así que, ya sabes, ¡no dudes en darte un capricho!

La Parrilla de Hoznayo tiene una buena selección de vinos

La verdad es que La Parrilla de Hoznayo siempre se lleva mis 5 estrellas. ¿Sabías que es la parrilla de toda la vida? Sin duda, es una apuesta segura si estás por Hoznayo. La carta es extensa y está llena de productos de calidad. Te recomiendo que pidas la carne premium, es una auténtica delicia, y los cáricos de primero son una elección genial para abrir el apetito. Y el servicio… ¡madre mía! Todos son muy amables, pero destaca la jefa, que siempre sabe qué aconsejar. Y la camarera morena, siempre atenta y con una sonrisa. ¡No puedo esperar a que abran la terraza exterior para el verano! Con el buen rollo que se respira, Hoznayo se está poniendo de moda de nuevo.

Claro que no todo es perfecto, ¿verdad? Recuerdo un momento no tan bueno, cuando pedí el menú de fin de semana y, la verdad, fue un desastre. Mi marido cenó bien, pero yo no tuve tanta suerte. Pedí un pudin de cabracho, un filete empanado y una mousse de limón, y cada plato fue peor que el anterior. A la enana le pedí unas rabas y esas sí que estaban buenas, pero a una de las camareras le tuve que pedir tres veces vasos y cubiertos para ella. Un poco frustrante, pero, en general, el lugar tiene buen ambiente y es una opción familiar muy agradable, sobre todo con precios accesibles.

Y si estás buscando un buen menú, no te puedes perder el de 15€. Los garbanzos con callos son un must, y el cocido montañés es enorme. El escalope también fue un acierto, jugoso y delicioso, igual que la carne a la parrilla. ¡Totalmente recomendable! Me acuerdo de una vez que estábamos caminando y pensamos en ese lugar, y aunque no teníamos tantas ganas de un menú, descubrimos que allí sirven raciones, como el cocido montañés que pedimos. La cantidad me sorprendió, y estaba buenísimo. Además, las albóndigas que probamos nos hicieron salir con una sonrisa.

Ahora, para responder a esa pregunta que ronda en el aire: ¿La Parrilla de Hoznayo tiene una buena selección de vinos? Claro que sí. Aunque no he probado todos sus vinos, todos los que he visto parecen estar bien elegidos para acompañar su variedad de platos, así que seguro encuentras algo que te encante. ¡Ahí se lo dejo a tu elección!

Qué bebida recomendada destaca en La Parrilla de Hoznayo

¡Y aquí va la continuación! La verdad es que la experiencia en La Parrilla de Hoznayo fue bastante increíble. Desde la primera vez que cruzas la puerta, sientes que estás en un lugar donde la comida es más que solo un plato en la mesa. Si te va la buena carne, este es *el sitio*. Para empezar, pedimos una tabla de quesos y una ensalada mixta. Aunque suene sencillo, la ensalada fue un acierto total: tomate, lechuga y cebolla de la huerta, aliñada con un aceite de oliva virgen que simplemente te hace querer comer más. ¡El arte está en la simplicidad! Y para rematar, la tabla de quesos de la zona fue un auténtico festín, con un queso de cabra, un ahumado de oveja y un picón que deshace la boca. Te lo sirven con su membrillo y son tan abundantes que podrías compartirlo sin problemas.

Y luego, claro, llegamos a lo que vinimos: la carne. No puede haber parrilla sin un buen entrecot y, por supuesto, un chuleton en condiciones. Mi elección fue un entrecot de medio kilo, que estaba tan espectacular que no quería que se acabara nunca. Mi marido optó por el chuleton de vaca vieja, que, sinceramente, se deshacía en la boca. Todo espectacular. Y lo mejor es que, a diferencia de otros sitios que te cobran por el hueso, aquí todo es al peso. Eso sí, asegúrate de reservar con antelación, porque si vas en fin de semana o temporada alta, el lugar se llena a tope.

Por cierto, un saludo a todos los veraneantes y turistas: si pensáis comer aquí, os recomiendo hacer la reserva para las 14:00, porque a las 15:30 podríais quedarte de brazos cruzados esperando. Las quejas sobre el servicio son inevitables si llegas sin reservar y te das cuenta de que no hay sitio. En nuestro caso, el servicio fue excepcional. Siempre atentos y serviciales, lo que sumó aún más a la experiencia.

Y ya que hablamos de bebidas, la copa de vino recomendado que no te puedes perder es un buen tinto de la casa que combina de maravilla con todos los asados. Un toque perfecto para acompañar esos platos espectaculares. Así que, secad esas lágrimas de hambre, y ¡a disfrutar! ✨

Es posible que la atención sea un poco lenta en el restaurante

Y bueno, si tienes en mente visitar La Parrilla de Hoznayo, piénsalo dos veces. Mi experiencia reciente fue... digamos que decepcionante, por no decir otra cosa. Reservamos para las 9:30 de la noche y no salimos del lugar hasta las 12, así que, la verdad, no es un buen plan si tienes otros planes más adelante. La espera fue brutal; el personal tardó un montón en atendernos, y entre cada plato, bueno, no menos de 30 a 45 minutos. Ya sabes lo que dicen, la paciencia es una virtud, pero en este caso, la paciencia se nos terminó.

Y ni hablar de la carne. Pedimos que estuviese en su punto, y llegó cruda. Después de pedir que la cocinaran más, lo que nos trajeron fue solo un poco mejor, pero tampoco era lo que esperábamos. Una pena, porque la carne podía haber sido genial si se hubiera hecho correctamente. La verdad es que la calidad estaba muy por debajo de lo que uno esperaría de un sitio que promete tanto.

Lo que realmente nos dejó alucinados fue el momento de la cuenta. ¡1.5 euros por cada trozo de pan! Y no, no lo pedimos, simplemente lo dejaron ahí como si nada. En resumen, no puedo recomendar La Parrilla de Hoznayo ni en un millón de años.

Ahora, para responder a la pregunta que muchos se hacen, ¿es posible que la atención sea un poco lenta en el restaurante? Sí, definitivamente. Si están en modo tortuga cuando se trata de servir y sacar platos, prepárate para esperar… y esperar. Podría ser un buen lugar para una cena relax, pero en nuestro caso, se convirtió en una prueba de resistencia para ver quién podía aguantar más sin perder la paciencia. Así que, si decides ir, ¡lleva un libro o algo para entretenerte mientras esperas!

Fotografías La Parrilla de Hoznayo

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