
La Jaula de los Tres Grillos es ese tipo de lugar que no solo viene con una buena reputación en Gijón, sino que te hace sentir como en casa desde el momento en que cruzas la puerta. Situado en la C. Marqués de San Esteban, 7, cerquita del puerto, este restaurante tiene una puntuación de 4.5 sobre 5 en varias plataformas, y con razón. Su decoración auténtica y ambiente acogedor te transporta a otra época, mientras disfrutas de una oferta gastronómica que incluye 39 menús y bebidas para satisfacer todos los paladares, desde los más clásicos hasta los vegetarianos.
Aquí, los platos no son solo comida; son una experiencia. Puedes elegir entre unas deliciosas tapas y entrantes o un buen plato principal que hará que tu estómago cante de felicidad. Y no olvides dejar espacio para un postre que te deje sonriendo. Ideal para grupos y eventos, La Jaula de los Tres Grillos promete una noche memorable llena de buena comida y risas, ¿te animas a ir?
La Jaula de los Tres Grillos
Horarios La Jaula de los Tres Grillos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 14:00–15:30, 21:00–22:30 |
| viernes | 14:00–15:30, 21:00–22:30 |
| sábado | 14:00–15:30, 21:00–22:30 |
| domingo | 14:00–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Jaula de los Tres Grillos
Dónde se encuentra La Jaula de los Tres Grillos
Si alguna vez te encuentras en Gijón, La Jaula de los Tres Grillos es un lugar que no te puedes perder. Este restaurante, ubicado en C. Marqués de San Esteban, 7, es el típico sitio que pasas casi todos los días y piensas: "Esto seguro que es una cervecería". ¡Pero oh Dios mío! Cuando entras, te das cuenta de que es mucho más que eso, ¡es un auténtico descubrimiento! La atención que recibes es inmejorable, realmente se nota que les importa que disfrutes de la experiencia. Te explican la carta de cabo a rabo y sus recomendaciones son tan acertadas que te sentirás como un auténtico aventurero del sabor.
Y hablando de la comida, ¡qué maravilla! Las raciones son abundantes y todo lo que probamos estaba súper rico. Desde la tortilla de sardinas sin patata hasta los torreznos con huevos rotos y patatas, todo tenía un toque especial que te transporta a la cocina de antaño. Lo único que podría ser una pega es cierta carne que parece un filete empanado, pero sinceramente, no le prestaría mucha atención porque el resto de los platos, como las croquetas muy cremosas y la tarta Lucy, son simplemente irresistibles.
Y no puedo dejar de mencionar la decoración. Está llena de objetos originales que harán que tanto a los niños como a los adultos se les ilumine la cara. Te sientes como si estuvieras comiendo en medio de una historia llena de nostalgia, rodeado de transistores, ganchillos y hasta relojes. Es un lugar donde los recuerdos flotan en el aire, y sin duda, volverás a reponer esas memorias y disfrutar de la calidez del entorno.
Entonces, si te estás preguntando ¿dónde está La Jaula de los Tres Grillos? Pues la respuesta es muy fácil: en C. Marqués de San Esteban, 7, Centro, 33206 Gijón, Asturias. Y créeme, después de una visita, no solo querrás volver, ¡sino que estarás contando a tus amigos sobre este lugar especial!
Cuál es la puntuación del restaurante en las plataformas de reseñas
Te cuento que el otro día fui a La Jaula de los Tres Grillos y, sinceramente, ¡fue todo un descubrimiento! El lugar tiene una decoración muy pintoresca que te hace sentir como si estuvieras en un sitio lleno de historia y buen rollo. Desde el momento que llegamos, el personal nos atendió de una manera súper amable, explicándonos con detalle cada uno de los platos de la carta. Me encantó la atención, es de esos sitios donde te hacen sentir como en casa.
La carta no es muy extensa, pero lo que ofrecen es realmente espectacular. Te traigo un par de recomendaciones que no te puedes perder. Las albóndigas en salsa son como las que hacía tu abuela, ¡una verdadera delicia! Y no te olvides de probar la “marranada”, que es una especie de deconstrucción de lasagna que, honestamente, me dejó sin palabras. Además, los postres son también muy buenos, así que ahorra un poco de espacio para disfrutar de algo dulce al finalizar la cena.
Una de las cosas que más me sorprendió fue el detalle de que nos invitaran a un chupito de Sansón al terminar. Esos pequeños gestos son los que realmente marcan la diferencia en la experiencia, ¿verdad? Lo único que me puedo quejar es del aparcar, como suele suceder en el centro de Gijón, pero hay varias opciones de parking cerca, así que no es excusa para perderse esta joyita.
Ah, y para que te hagas una idea, si vas a revisarlo en alguna plataforma, el restaurante tiene una puntuación de 5 estrellas. Así que ya sabes, si buscas un lugar para cenar con buena comida y un ambiente entrañable, La Jaula de los Tres Grillos es sin duda el sitio al que deberías ir. ¡Seguro que volverás!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en La Jaula de los Tres Grillos
Ya te digo, La Jaula de los Tres Grillos ha sido un gran descubrimiento. Ayer fuimos un grupo a cenar y nos encantó todo, desde el trato recibido hasta la comida, que estaba estupenda. La verdad es que salimos con ganas de volver. ¡Tuvimos que contenernos de probar casi toda la carta! Y eso que nos quedamos con ganas de más, porque los platos son tan variados y apetitosos. El precio osciló entre 20-30 € por persona, que por la calidad que ofrecen, me parece más que razonable.
La decoración del lugar es un viaje en el tiempo. Hay muchos recuerdos de los años 60 y 70 que le dan un toque muy especial. Es un entorno pequeño y coqueto, perfecto para disfrutar de una cena diferente. El ambiente tiene un no sé qué que te hace sentir acogido y relajado, ideal para pasar un buen rato con amigos. Además, el dueño, Javier, fue super amable; nos explicó los diversos platos de la carta con mucha atención y cariño. De agradecer, sobre todo cuando no sabes qué escoger, porque ¡todo suena tan bien!
La comida... ¡uff! Pedimos para compartir una tortilla de sardinillas y unas albóndigas con una salsa espectacular, y esos calamares fritos al estilo tradicional, ¡ni te cuento! La combinación de sabores es simplemente deliciosa. Para rematar, el postre fue un verdadero lujo; la tarta de queso Lucy se lleva la fama, pero el flan de almendra y la tarta Miratisú también son una delicia, perfectos para cerrar la cena. Y no te olvides de los chupitos de Licor Sansón con galletas María, que siempre te llevan a momentos geniales de la infancia.
En cuanto al ambiente, puedes esperar un lugar pequeño pero luminoso y lleno de recuerdos que envuelven la experiencia en un halo de nostalgia. El trato amable del personal, junto con el aroma de la cocina casera, hacen que te sientas como en casa. Es un sitio donde da gusto relajarse y disfrutar de buena comida en una atmósfera cordial. ¡Seguro que repitiremos!
Cuántos menús y bebidas ofrece el restaurante
Y bueno, si hablamos de La Jaula de los Tres Grillos, no puedo dejar de recordar la primera vez que llegamos allí. Desde el momento en que abrimos la puerta, te envuelve un ambiente tan acogedor que ya sabemos que volveríamos. La decoración, ¡madre mía! Hay tanta historia en cada rincón que te sientes como en una galería de arte vintage. Todo tiene ese toque personal que solo el dueño, que es un auténtico artista (pintor y escultor), puede lograr. Y la atención, genial. Javier, el chico que nos atendió, tiene una manera de explicarte los platos que hace que cada elección sea más atractiva.
Hablando de la comida, ¡qué delicia! No puedo resistirme a mencionar esos calamares fritos Olympia que parecen estar hechos de lo mejor del mar, y no olvidemos los torreznos con huevos y patatas que sirven en raciones generosas. Oh, y la tarta de chocolate para terminar... ¡es simplemente imperdible! Todo por un precio muy ajustado que ronda entre los 20 y 30 euros por persona. La calidad es simplemente top, 5 estrellas en todo: comida, servicio y ambiente. ¡Una maravilla!
Recuerdo que mi comida favorita de esa noche fue la tortilla de sardinas, que, por cierto, no lleva patata. Los debates sobre cuál plato fue el mejor estuvieron a la orden del día, así que si vas, prepárate para discutirte un rato. La variedad en el menú, aunque es pequeña, es bastante única; no hay otro lugar en Gijón donde puedas probar la carne chucha o las pelotillas de satanás (aquí sí que hay que tener cuidado con el picante).
Y si te preguntas cuántos menús y bebidas ofrecen, créeme que no te vas a quedar con ganas. Ellos se encargan de mantener una carta que incluye opciones muy variadas, así que siempre hay algo nuevo, siempre con la misma promesa: calidad y sabor en cada plato. ¡Definitivamente tendrás que volver a probar más de esas delicias!
El restaurante tiene opciones para vegetarianos
Y ya que hablamos de La Jaula de los Tres Grillos, no puedo dejar de mencionar cómo me encantó el ambiente del lugar. La decoración retro es un viaje directo a los años 60 y 70, seguro que más de uno de nosotros se sentirá como en casa al ver esos detalles que nos traen recuerdos. En la planta baja, donde estuve, el ambiente es realmente acogedor. Me imagino que la planta de arriba también debe tener ese encanto especial, pero la verdad es que estaba tan a gusto en la de abajo que ni me atreví a subir.
El personal es otro de los puntos fuertes, ¡de verdad! El dueño se tomó su tiempo para explicarnos los platos más peculiares y se notaba que le apasiona lo que hace. Se siente como si estuvieras cenando en casa de un amigo, donde todos son súper amables. Aparte, esos detalles como el chupito al final de la cena, ¡son un plus que siempre se agradece!
Y respecto a la comida, no puedo dejar de hablar de la tortilla de sardinillas, que, aunque no lleva patata, se ve y sabe igualita a una clásica. Sí, puede parecer un poco cara para ser solo una “tortilla”, pero créeme, ¡vale la pena! También probamos unos calamares fritos que tenían ese sabor auténtico de antes y unos torreznos con huevos rotos que son todo un deleite, contundentes y en su punto. Definitivamente, este lugar me ha dejado con ganas de volver a probar más platos.
Ahora, sobre las opciones vegetarianas, la carta es bastante ajustada y se centra en una comida tradicional familiar, pero seguro que tienen algún plato que puede adaptarse. No estoy completamente seguro de las opciones vegetarianas específicas, pero como el servicio es tan amable, estoy seguro de que estarán encantados de ayudarte a encontrar algo que se ajuste a tus necesidades. Así que si eres vegetariano, no dudes en preguntar cuando estés allí, ¡te sorprenderá lo bien que te tratan!
Qué tipo de comidas se pueden degustar, además de los platos principales
Te juro que al entrar a La Jaula de los Tres Grillos te sientes como si hubieras descubierto un pequeño tesoro escondido en Gijón. La decoración es tan única y acogedora que te hace querer quedarte ahí, disfrutando de la atmósfera. Ya desde el principio, el dueño es de lo más amable: nos explicó la carta, que aunque es un poco pequeña, ¡vaya que no decepciona! Desde el primer bocado, sabes que aquí la comida se hace con cariño y dedicación. Me llevo un gran recuerdo de aquellos torreznos con huevos y patatas; es que, en serio, son de otro nivel. No me extraña que la gente hable maravillas de ellos, ¡es que te mueres!
Algo que me encanta de este sitio es que todo es muy fresco y natural. No es la típica comida de siempre, le dan un toque original que la hace destacar. Recuerdo que pedimos solamente dos platos y salimos más que satisfechos. Las raciones son generosas y se prestan para compartir en cuadrilla, ideal si vais en grupo. La próxima vez que vayáis, preguntar por las medias raciones, ¡es un gran consejo! Además, el ambiente es genial para pasar una buena tarde, te hace sentir como en casa.
Ah, y no puedo olvidar mencionarte la atención que tuvimos. Javier, el encargado, fue súper atento y nos hizo sentir muy cómodos. De esos lugares que cuando te vas, ya estás haciendo planes para volver. En cuanto a los precios, nada mal, entre 20 y 40 euros por persona, dependiendo de cuánto te animes a probar. Vale cada céntimo, la verdad.
Claro, que además de los platos fuertes, hay otras delicias que se pueden degustar. Algunos de los platos que tuvieron éxito en nuestra mesa fueron los callos, calamares, escalopines en salsa y esas croquetas de queso con jalapeño que me dejaron encantado. Y aunque no tienen tronas para los más pequeños, eso no fue un gran obstáculo. Definitivamente, si volvemos a Gijón, este lugar estará en nuestra lista de paradas obligatorias.
Es recomendable reservar para grupos o eventos especiales
Siguiendo con la conversación sobre La Jaula de los Tres Grillos, ¡de verdad que quedé sorprendido con la decoración! Es un sitio que te envuelve en un viaje al pasado. Cada rinconcito está lleno de recuerdos, y esas radios de los 60 y 70 son un verdadero hit. Además, la música de ambiente es una maravilla; esa mezcla de melodías nostálgicas que te hacen sentir como si estuvieses en un viaje en el tiempo. ¡Siento que deberíamos haber pasado más tiempo solo observando todo lo que hay en el lugar!
No puedo dejar pasar la comida. El menú no es muy extenso, pero eso no importa cuando los platos son como los que hacían nuestras abuelas. La tortilla de sardinas es algo que tenéis que probar; de verdad, es un clásico que no decepciona. Me he enterado de que, en el Gijón de la posguerra, este plato era muy común. ¡Y qué razón tienen! También disfrutamos de los huevos rotos con torreznos, que estaban simplemente espectaculares. Y si buscáis un dulce para terminar, el Sansón con galleta chilquilin es la guinda perfecta que te llevará de vuelta a tu infancia.
El servicio fue otro punto a favor. El personal fue super amable; parece que realmente aman lo que hacen. El dueño en particular es encantador y comparte las historias de los platos con un entusiasmo contagioso. Además, la variedad de vinos es increíble, y el ambiente tiene esa magia especial que hace que te sientas a gusto desde que entras. Por cierto, aunque el lugar es bastante acogedor y, a primera vista, parece ideal para grupos, puede que quieras reservar si planeas ir con un grupo grande o para alguna ocasión especial. Así te aseguras de que todo esté listo para disfrutar al máximo de esta experiencia única. En resumen, ¡no se lo pierdan!
Qué tipo de decoración tiene La Jaula de los Tres Grillos
Siguiendo con lo que te contaba sobre La Jaula de los Tres Grillos, este sitio es realmente un descubrimiento. Con cuatro estrellas a cuestas, no te decepcionará. No había mucha gente cuando fuimos un domingo, algo que me sorprendió porque, sinceramente, ¡se come genial y bastante! Imagínate, éramos solo dos y pedimos una tortilla de sardinas sin patata que estaba suuuper rica y unos torreznos con patatas y huevos que estaban brutales. Ya te digo que después de eso, no hubo manera de embarcarnos en un postre; ¡estábamos demasiado llenos!
La decoración del lugar es otro punto que realmente vale la pena mencionar. Es un sitio muy peculiar, lleno de detalles entrañables que te hacen sentir como en casa pero al mismo tiempo en un ambiente único. La combinación de su decoración con la comida casera buenísima que ofrecen te transporta a otros tiempos, pero sin perder el toque actual. Como si la abuela hubiera dejado su receta secreta en cada plato y la sirvieran con un cariño que se siente en cada bocado. Y si todavía no estás convencido, los calamares fritos son también altamente recomendables. Alucinarás.
Ayer estuvimos allí, y honestamente, el servicio es inmejorable. Javier, el chico que nos atendió, nos explicó todo con una buena onda que hizo todo más fácil. La originalidad y el buen gusto del menú son notables y, si tienes una oportunidad, no dejes de probar la tarta Lucy y el flan de almendra. La experiencia es como un viaje al pasado, pero con la vista firmemente en el presente. ¡Volveremos sin duda!
Y, para que te hagas una idea de la decoración, la Jaula de los Tres Grillos es un juego de colores y una combinación de esencia local que realmente te transporta. Está llena de detalles únicos, lo que la hace un lugar realmente especial. Imagínatelo como una mezcla de nostalgia y creatividad, con un ambiente que invita a disfrutar de cada momento. Es un sitio donde la decoración se siente diferente y fresca, ¡ya verás!
Se ofrecen postres en el menú del restaurante
Y ya te digo que empecé por el final de la comida, porque el postre me ha dejado profundamente emocionado, ¡sí, he llorado de felicidad! Si vas a La Jaula de los Tres Grillos, tienes que probar el Tiramisú de Frutas. Es una locura, un tiramisú que no lleva café, lo que le da un giro fresco y dulce. Me hizo sentir como si saliera de una película de esas en las que todo va bien. Y lo mejor de todo, el ambiente, con la música que suena suave de fondo. No sé si me entendéis, pero eso hace que todo sea aún más especial.
Para empezar con la comida, no te puedes perder los Calamares Olympia; están fritos a la perfección. También probamos la Tortilla de Sardinillas de Adelita, que viene acompañada de un tomate aliñado que estaba para chuparse los dedos. Realmente, la carta es corta pero muy original, así que no te preocupes por no saber qué elegir. Te aseguro que el personal, ¡Javier y Luis!, te guiará muy bien en tus elecciones.
El local tiene un estilo retro y encantador. Aunque, he de admitir que en algún momento estuvo un poco abarrotado y ruidoso, a mí me pareció parte del encanto del lugar. Puedes disfrutar de un comedor precioso donde sientes que cada rincón tiene una historia que contar. Eso sí, a veces se siente un pelín caluroso, pero eso no me impidió disfrutar de la experiencia.
Y para responder tu pregunta, sí, ¡se ofrecen postres en el menú del restaurante! No solo eso, son un verdadero espectáculo. La Tarta de Queso de Lucía y Eloísa es otra delicia que no te puedes perder. En definitiva, entre todo esto, el ambiente, el trato amable y la cocina rica, estoy segura de que querrás repetir. Así que ya sabes, ¡anímate y ve a disfrutar de una comida que te haga llorar de felicidad!
A qué tipo de clientela está dirigido La Jaula de los Tres Grillos
Ya te digo, al llegar a La Jaula de los Tres Grillos, la bienvenida del camarero fue como si entráramos en casa de un amigo que quiere contarte la historia de su familia a través de la comida. Esas cosas que te hacen sentir que estás en un lugar especial, ¿sabes? La decoración es una mezcla de lo peculiar y lo acogedor, ideal para un almuerzo que se ahueca en buenos recuerdos. Sin embargo, y aquí viene el drama, la famosa tortilla de sardinillas que tanto nos vendió resultó ser... bueno, solo una tortilla. No estaba mala, pero tampoco era nada del otro mundo. Había tanta expectativa que terminamos pensando: '¿Esto es todo?'.
Luego pasamos a los torreznos, y ahí sí que fue una decepción. El dueño nos había prometido algo increíble traído directamente de Soria, pero al final estaban excesivamente duros. Si alguien va pensando que así son los torreznos en Soria, que no se deje engañar. La verdad es que se nos quedaron en el plato, y eso que intentamos disfrutar del momento. Es frustrante cuando esperas algo espectacular y terminas con algo que no cumple con las expectativas. Aún así, el ambiente y la atención eran de 10; el camarero súper amable y atento, lo que ayuda a compensar un poco.
A pesar de lo mencionado, puede que le de otra oportunidad. La comida casera y el cariño que le ponen me dejaron con ganas de probar más. La tortilla de sardinas, en otra ocasión, sí me pareció que tenía su encanto. Así que, a lo mejor, la próxima vez caigo con mis amigos y pedimos más platos. Después de todo, el lugar tiene un ambiente chido que invita a quedarte un rato más.
Y de nuevo, volviendo a la pregunta: ¿a quién le recomendaría yo La Jaula de los Tres Grillos? Definitivamente a aquellos que buscan un lugar con buena vibra y que no les importa experimentar, incluso si algunas cosas no son tan espectaculares como se prometen. La gente que aprecia el buen servicio y un ambiente acogedor, aunque esté en búsqueda de una comida que, a veces, puede ser un poco decepcionante. ¡Así que ya sabes! Prepárate para una experiencia amena, pero sin grandes expectativas en cada bocado.








