
El Hotel y Cafetería El Ebro está en una ubicación privilegiada, justo en el centro de Reinosa, Cantabria, y ofrece unas vistas alucinantes. Este lugar combina un ambiente acogedor con opciones de alojamiento que se adaptan a todo tipo de viajeros: ya sea que viajes solo, en pareja o con la familia, aquí hay una habitación que te va a encantar. Además, el hotel cuenta con una terraza y un bar que te invitan a disfrutar de las impresionantes vistas mientras saboreas un buen café o una refrescante bebida.
Y no puedes dejar de probar el desayuno, que es muy completo y está incluido en el precio de la habitación. Ofrecen menús con varios platos que son sencillamente deliciosos y vienen con generosas raciones. Con una puntuación de 4 de 5 en Restaurant Guru y opiniones que destacan la calidad del servicio, no es de extrañar que El Ebro se haya convertido en un favorito entre locales y visitantes. Si estás buscando un lugar con estilo y comodidad, ya sabes adónde ir.
Hotel y Cafetería El Ebro
Mapa Ubicación Hotel y Cafetería El Ebro
Dónde se encuentra el Hotel y Cafetería El Ebro
Si estás pensando en escapar un fin de semana, Hotel y Cafetería El Ebro en Plaza Diez Vicario, 1, 39200 Reinosa, Cantabria es una opción que deberías considerar seriamente. Tenemos la suerte de habernos alojado ahí un par de veces, y la atención es simplemente excelente. Te hacen sentir como en casa desde el primer momento. Los apartamentos están tan bien equipados que parece que estás en tu propio hogar. No les falta ni un detalle. Y, si tienes la suerte de cruzarte con Chari, la persona que se ocupa de la limpieza, ¡te sentirás aún más afortunado! Siempre está atenta a todo, su trabajo es impresionante. Se llevan un 10 de nuestra parte, y te lo digo en serio, ¡volveremos sin dudarlo!
En la cafetería también se siente la buena vibra. El personal es muy majo, lo que hace que servir a un grupo grande de amigos sea pan comido. Ya sabes que a veces eso puede ser un caos, pero aquí se manejan genial. Y si eres de los que disfrutan de un buen postre, no puedes perderte sus tartas. Además, tienes el chocolate, que está riquísimo por solo 2€ la taza. No puedo comparar con otras cafeterías, ya que no soy muy de salir a tomar café, pero, en general, ¡el servicio rápido y amable marca la diferencia! Aunque eso sí, la Coca-Cola me pareció un poco cara a 2,2€.
Cuando fuimos a una comunión, la experiencia fue excepcional. ¡Estábamos al lado de la iglesia! Cogimos un apartamento grande para cuatro personas, y no solo era bonito, sino enorme y cómodo. La atención en la cafetería fue, de nuevo, un 10. Siempre amables y pendientes de todo. Si buscas un lugar tranquilo y adecuado para niños, este es el sitio perfecto.
Y si te preocupa el dinero, ¡descuida! Tienen un menú entre semana que es rico y económico, y los pinchos ¡ni te cuento! Aunque soy más de salado, los postres parecen estar a la altura. Las vistas son preciosas y el lugar es tranquilísimo.
Si aún te preguntas dónde se encuentra el Hotel y Cafetería El Ebro, solo necesitas dirigirte a Plaza Diez Vicario, 1 en Reinosa, Cantabria. ¡Atrévete a probarlo, no te arrepentirás!
Qué tipo de vistas ofrece el hotel
Y bueno, no todo ha sido tan negativo, ¿verdad? Aunque el servicio del restaurante dejó mucho que desear, al menos las camareras que se hicieron más amables, como esa que nos preparó el desayuno para llevar, se merecen un reconocimiento. Porque, seamos sinceros, ¿quién quiere empezar el día sin un buen café y una tostada? Pero de verdad, lo que nos pasó el otro día fue un chasco total; nos intentaron hacer cambiar de mesa cuando podíamos habernos sentado cómodamente en otra, y eso fue muy frustrante. Al final, terminamos en El Molino, y allí el trato fue de diez. Y mientras aquí se perdían clientes, nosotros disfrutábamos de una buena comida.
En cuanto al alojamiento, hubo sus más y sus menos. Las habitaciones en sí estaban bastante completas, y la ubicación es un punto fuerte. El aparcamientos gratis detrás fue una bendición, porque ya sabes cómo es eso, siempre es un lío encontrar dónde dejar el coche en vacaciones. Algunas habitaciones tenían sus detalles que dejaron que desear, como colchones gastados y ruidos por la noche, pero al menos los apartamentos son bonitos y tranquilos, perfectos para familias.
¿Y qué me dices de las vistas desde el hotel? La verdad es que no se puede pedir más; puedes disfrutar de unas panorámicas increíbles, sobre todo hacia el lado de la montaña. Eso sí, no esperes un gran espectáculo; pero para esos amaneceres tranquilos, sin duda es un lugar ideal. Así que, aunque hay cosas que mejorar, si vuelvo a la zona, no dudaría en repetir alojamiento. ¡Así que ya sabes, la próxima vez que planees un viaje por Cantabria, dale una oportunidad al Hotel El Ebro!
Qué tipos de alojamiento están disponibles en el Hotel El Ebro
Y hablando de nuestras experiencias allí, la comida en el Hotel y Cafetería El Ebro es bastante buena, aunque el trato no siempre ha sido el mejor. Una de las camareras morenas, honestamente, parecía poco dispuesta a atendernos desde el primer momento, como si nos estuviéramos metiendo donde no nos llamaban. Pero, por otro lado, la chica rubia fue todo un encanto. Ella sí que sabía cómo hacer que te sintieras bienvenido. Lamentablemente, esa primera impresión fue suficientemente negativa como para que, al final, decidamos no volver.
Pasando a otro tema, el desayuno que sirven es digno de mención. El croissant a la plancha es algo que no te puedes perder. En nuestra segunda mañana, tuvimos la suerte de que nos atendiera una camarera súper amable que, a diferencia de la otra, se preocupó por servirnos en la mesa, lo cual hizo la experiencia más agradable. Pero cuando los altibajos en el servicio son tan evidentes, termina siendo complicado querer repetir la visita.
Sobre las habitaciones, tengo que decir que la planta baja fue una agradable sorpresa. Era muy amplia, iluminada y con un sillón cómodo. Aunque daba al aparcamiento y a la calle principal, la luz natural que entraba por la cristalera hacía que la estancia fuera muy acogedora. El aire retro de la decoración le da un toque especial, todo mientras disfrutas de una buena relación calidad-precio, que viene de la mano con la comodidad, porque te aseguran la calefacción y hasta las vistas al río desde los balcones. ¡Un plus total!
En cuanto al menú del día, lo que nos ofrecían a un precio tan razonable es un auténtico tesoro. Con platos bien elaborados y presentados, es fácil olvidar cualquier contratiempo. Poder comer en pleno centro de Reinosa por 14 € es algo digno de apreciarse, además del ambiente que logran crear con un servicio al cliente que, cuando es excelente, hace que te sientas como en casa. Mientras Susana, la encargada, esté al mando, tendrás la garantía de que tu visita será placentera.
Ahora, para quienes se preguntan sobre los tipos de alojamiento disponibles en el Hotel El Ebro, hay varias opciones. Las habitaciones son diversas, desde las más clásicas en la planta de arriba hasta otras en la planta baja que son amplias y luminosas, lo que parece ser un gran acierto si buscas una experiencia confortable. Adicionalmente, aceptan mascotas, así que si llevas a tu peludo contigo, ¡no hay problema! Esto ha hecho que el lugar sea una elección muy popular entre viajeros que desean disfrutar del encanto de Reinosa sin separarse de sus mascotas. Sin duda, hay opciones para todos los gustos y necesidades.
El hotel es adecuado para viajeros individuales, parejas y familias
Y ya que hablamos de la Cafetería El Ebro, no puedo dejar de mencionar el menú del día que tienen entre semana. Por solo 14€, te puedes poner las botas, aunque ojo, que el café no está incluido. Lo bueno es que la comida es deliciosa y casera. La última vez que fui, pedí una crema de calabacín, una entraña que estaba de escándalo, y de postre, me dejé tentar por su famosa tarta de queso y un arroz con leche que me hizo sentir como en casa. Cada plato era mejor que el anterior, ¡brutal! Y, sí, perdón por las fotos borrosas, pero es que estaba tan pendiente de comer que no pensé en sacar el móvil. Ah, y no olvides echar un vistazo a su barra de dulces; las tartas caseras tienen una pinta que no se pueden dejar pasar.
Ahora, no todo es perfecto, y debo mencionar que la atención en la cafetería no siempre es la mejor. Experimenté un poco de caos y desorden entre los empleados, lo que puede hacer que la experiencia no sea tan buena. Pero, en general, la ubicación es fantástica y el lugar tiene su encanto. No es un buen punto de vista si buscas un servicio impecable, pero a veces, vale la pena el buen ambiente y la comida.
Hablando del hotel, ¡vaya experiencia! Lo recuerdo como si hubiese sido ayer. La habitación era una verdadera joya; limpia, preciosa, y esas vistas... no tienen precio. Tuvimos que llegar más tarde de lo planeado, pero la chica de la cafetería fue super amable. Y el desayuno, aunque bajamos un poco tarde, nos lo sirvieron encantados. La ubicación es ideal: no está en un pueblo turístico, así que hay sitio para aparcar en la misma calle, algo que siempre se agradece. Y un aplauso para Chari, la señora que se encarga de la limpieza; todo estaba impecable gracias a ella.
Así que, ¿es el hotel adecuado para viajeros individuales, parejas o familias? Sin duda, ¡es perfecto para todos! Ya sea que vayas en pareja a celebrar un aniversario (como yo), o si planeas un viaje familiar, aquí la comodidad y el buen trato están asegurados. Además, la opción de menú en la cafetería lo convierte en un sitio ideal para disfrutar de buena comida en un ambiente acogedor. ¡Así que ya sabes, si pasas por Reinosa, hazle un hueco a El Ebro en tu agenda!
Qué instalaciones tiene el hotel para los huéspedes
Ya te conté sobre la comida en el Hotel y Cafetería El Ebro, así que déjame seguir. La verdad es que el menú que probamos estaba increíble y el precio, ¡ni te cuento! Solo 12€ y podías elegir entre un montón de platos. Me hice con un risotto de langostinos que estaba de rechupete, y el bacalao en tempura con alioli estaba para absolverlo de cualquier pecado. La tarta de queso fue el broche de oro, aunque hubo una pequeña tardanza en que nos sirvieron, lo que me hizo restarle una estrella. Pero, al final, todo se arregló cuando lo mencionamos y, sinceramente, creo que fue un tema puntual.
Hablando del lugar en sí, hay que reconocer que los apartamentos son amplios, confortables y bien ubicados. No importa que haya habido un cambio de dirección; Mario sigue manteniendo el nivel que dejó Javier. Están justo en el centro de Reinosa, ¡y eso está genial! Además, el desayuno que incluían era bastante completo, lo que siempre se agradece después de una buena noche.
Ahora, no todo es color de rosa. Hubo comentarios sobre la atención al cliente, que dejaron mucho que desear en algunos casos. Como esa familia que se quejaba de que les prohibieron entrar con un perro y les trataron bastante mal al respecto. Además, otro comentario sobre la limpieza de las habitaciones era preocupante, ¡con pelos de animales por todos lados! Por lo que parece, el hotel tiene un par de cosas que mejorar en ese aspecto.
Para los huéspedes, el hotel ofrece instalaciones bastante decentes. Cuentan con apartamentos bien equipados, aunque parece que la parte de limpieza y desayuno necesita un poco de atención. Pero la ubicación es bastante buena y, al final, la comodidad del alojamiento es un factor importante. Así que, aunque hay cosas que podrían mejorar, sigue siendo un lugar recomendable, sobre todo si buscas algo bueno y barato.
Hay un bar en el Hotel y Cafetería El Ebro
Y, si hablamos de comer bien, definitivamente hay que resaltar el menú diario del bar. ¡Es que hay mil opciones! La última vez probé un risotto de langostinos, y para acompañar, una entraña argentina que estaba de 10. Y no te olvides de la tarta de queso casera que se deshacía en la boca. La atención de la camarera fue brutal, y te aseguro que todo estaba limpiecito. ¡Sin duda, le doy 5 estrellas merecidas!
Te cuento que estuve allí tres días y, la verdad, ¡me lo pasé genial! La habitación era bastante amplia y siempre estaba muy limpia. El baño, a lo mejor un poco pequeño, pero eso no importa cuando la habitación es tan cómoda. Y la cafetería del hotel… ¡vaya surtido que tienen! Desde dulces hasta salados, todo muy apetitoso. Sin duda, recomendable si buscas un lugar para unas vacaciones relajantes.
Ah, y si te gusta probar delicias locales, ¡tienes que probar las rabas! Son unos aros de calamar rebozados y fritos que están para chuparse los dedos. El dueño, Diego, siempre está pendiente para que todo esté perfecto. Oye, si puedes, échale un vistazo a las reseñas en Tripadvisor porque todos parecen estar igualmente encantados.
Hablando de encantados, las habitaciones son preciosas y el personal de limpieza hace un trabajo increíble. Los desayunos son para morirse, con un montón de opciones y todo casero. Es un lugar perfecto si vas con amigos o en pareja, ya que las vistas son de lujo y el ambiente es tranquilo. La ubicación es perfecta para explorar el centro, y te aseguro que al precio que tienen, ¡es una ganga!
Y para responder a tu pregunta, sí, hay un bar en el Hotel y Cafetería El Ebro. Así que si decides parar a comer o a disfrutar de unas tapas, ya sabes que son muy amables y tienen un montón de opciones. ¡No te lo pierdas en tu próxima visita!
Qué experiencias ofrece la terraza del hotel
Y ya que estamos hablando de El Ebro, no puedo dejar de mencionar ese encantador apartamento de 2 habitaciones donde nos quedamos. La verdad es que nos sorprendió gratamente. Era amplio, limpio y con una decoración muy bonita que le daba un toque acogedor. Lo mejor de todo fueron los desayunos en el bar. El personal era muy amable, siempre con una sonrisa y listos para empezar el día con buen pie. Eso sí, asegurate de que no se te vaya la mano en las cañas si decides detenerte en la terraza después, ¡que hay distintas reacciones!
Por cierto, he de confesar que vamos de vez en cuando a comer a la cafetería, y hay días en que todo está rico y fresco, incluso puede ser de los mejores lugares para un menú variado y casero. La relación calidad-precio es bastante buena. Pero, como en todas partes, hay experiencias mixtas. Un par de amigos tuvieron una mala experiencia con el servicio, que realmente es una pena, porque un buen trato puede hacer la diferencia total en cualquier sitio.
Hablando de la terraza del hotel, bueno, aquí es donde a veces todo se complica. La última vez, me encontré con una camarera que no estaba en su mejor día. La mesa que nos dieron estaba sucia y la limpieza no fue precisamente rápida ni efectiva. Después de pedirle, su respuesta fue un poco brusca, lo que es una lástima, porque un buen ambiente sería ideal para disfrutar de las vistas mientras tomas algo. Así que, aunque la intención de disfrutar en la terraza es buena, asegúrate de comprobar cómo está el ambiente antes de sentarte, porque puede que tengas una experiencia increíble o un pequeño tropiezo.
En fin, si decides darte una vuelta por El Ebro, ¡que no se te olvide probar a ver cómo va ese menú del día, y quizás te lleves una grata sorpresa en el trato! ¿Quién sabe? Cada visita puede ser distinta, y siempre hay una oportunidad de disfrutar de lo bueno.
Está incluido el desayuno en el precio de la habitación
Como te contaba, después de tomar algo y disfrutar de la buena conversación, me acerqué a la barra con la intención de pedir cambio para comprar tabaco en la máquina expendedora. La cosa es que las camareras estaban tan metidas en su charla que tuve que esperar un buen rato. Es un poco frustrante cuando el bar tiene potencial y el servicio no está a la altura, ¿verdad? Pero, bueno, volviendo al tema del café que tomé, estaba bastante rico y el ambiente es acogedor.
En cuanto al alojamiento, me quedé una noche en el hotel y la verdad es que el trato del personal fue muy amable, te lo tengo que contar. Nos dejaron la habitación lista rápidamente. Aunque, y aquí viene el pero, la habitación estaba un poco descuidada. Mucho polvo, almohadas con manchas y una limpieza que dejaba que desear. Definitivamente, no fue la mejor experiencia en cuanto a limpieza. Pero ahí está el bar, que salvó el día. El desayuno está incluido en el precio de la habitación, así que al menos eso fue un punto a favor, aunque un poco “justito” para mi gusto.
Ya que hablamos del bar, ¡tienes que probar su menú del día! Por solo 12€ tienes una buena variedad de platos, todos caseros, claro. Los garbanzos estofados que servían estaban para chuparse los dedos. Además, me sorprendieron con un chocolate caliente que estaba riquísimo. No es el típico café aburrido, ¡eso es seguro! El ambiente era relajante, aunque la música podía ser un poco... extraña en momentos. Pero bueno, con la atención rápida y amable, se compensa. Y sí, los precios son bastante razonables. Sin duda, valdrá la pena volver a darle otra oportunidad, a ver si el servicio en la habitación mejora un poco.
Cómo es el desayuno en El Ebro
Así que, después de hablar de todo lo que ofrece el Hotel y Cafetería El Ebro, no puedo dejar de mencionar el menú de fin de semana, que es totalmente recomendable. La decoración es realmente bonita, con un gusto que te hace sentir a gusto desde el primer instante. Y, ojo, las camareras son super amables, siempre dispuestas a ayudarte y a asegurarse de que tengas una experiencia agradable. Si quieres un lugar donde relajarte con buena comida, este es sin duda el sitio.
La experiencia de alojarse aquí es bastante buena también. Yo reservé un apartamento de dos habitaciones, y tengo que decir que estaba muy limpio y nuevo. La ubicación es un punto a favor, en Pl. Diez Vicario, 1, en un sitio que tiene todo cerca. Además, el trato del personal fue impecable. Hasta les pedimos las llaves para dar una rápida ducha antes de un compromiso y no hubo ningún tipo de problema. ¡Eso cuenta mucho! Estoy segura de que volveremos sin duda.
Por supuesto, siempre hay opiniones diversas. Hubo alguien que se quedó un mes entero y, aunque en general le gustó el apartamento, tuvo algunas quejas del menaje y la falta de un secador. Pero lo que realmente le molestó fue el trato recibido por parte del propietario, Javier. No quiero entrar en dramatismos, pero hay que reconocer que un buen servicio al cliente es clave en cualquier negocio.
Y ya que estamos en la charla, hablemos de los desayunos en El Ebro. Si te preguntas cómo son, puedo decirte que son bastante decentes. Aunque no tengo todos los detalles exactos, la verdad es que el desayuno es un buen comienzo para el día. Así que, si estás buscando un lugar agradable para empezar la jornada, no dudes en pasar por la cafetería.








