
Hotel Restaurante Casa Celesto es ese lugar que aún brilla en Grado, Asturias, especialmente para quienes buscan disfrutar de la comida tradicional asturiana. Antes de la pandemia, era la referencia para quienes querían comer bien en la zona, ¡y la buena noticia es que sigue en pie! Arribamos a eso de las 13:30, y lo primero que nos sorprendió fue la cantidad de aparcamientos disponibles. A pesar de no tener reserva, nos recibieron con una sonrisa y nos acomodaron sin problemas.
El ambiente es ideal para relajarse, ya que este hotel rural está a orillas del río Nalón y cuenta con salones perfectos para eventos. La carta es bastante amplia y lo que no puedes dejar de probar es el famoso cachopo, del cual todos hablan maravillas. Con una calificación de 3.4 en Restaurant Guru y más de 600 reseñas, es fácil darse cuenta de que Casa Celesto se ha mantenido como un favorito entre los lugareños. Si buscas un lugar cómodo para descansar y disfrutar de buena comida, no te lo puedes perder.
Hotel Restaurante Casa Celesto
Mapa Ubicación Hotel Restaurante Casa Celesto
Cuál es el nombre del hotel y restaurante mencionado en la introducción
¡Hola, grupo! Hoy quiero charlaros sobre un lugar que visité recientemente: Hotel Restaurante Casa Celesto en Grado, Asturias. No voy a mentir, es un sitio un poco raro. Parece que tuvo sus días de gloria, pero ahora se siente un poco perdido en el tiempo. Tiene 3 estrellas, así que pensábamos que podría estar decente, pero la experiencia fue un mix de cosas.
La comida era un tanto variada. Por ejemplo, el arroz que pidieron algunos estaba bastante bueno, pero el famoso salpicón de marisco dejó mucho que desear... ¡no tenía marisco! Solo una marea de mejillones y unas gambas que, sinceramente, no aportaban nada al plato. Y el cachopo de ternera, bueno, aceptable, pero le faltaban patatas. Claro, no se puede esperar mucho de un lugar que parece más una sombra de lo que fue, ¿verdad?
Luego, pedimos unos frisuelos rellenos de marisco y, en lugar de un buen toque a la modena, nos encontramos con algo que se parecía más al ketchup. El lenguado relleno era un salvavidas, eso sí. Pero el resto de los platos... ya fueron otra historia. Teníamos el arroz con zamburiñas y, para nuestra sorpresa, solo había uno de cada. ¡Menuda decepción! Y no hablemos de la paella de langostinos con bogavante que, en vez de bogavante, sólo tenía una gamba y la cola.
Para ponerle la guinda a este pastel lúgubre, los postres eran un verdadero enigma. Honestamente, nadie sabía que el *arroz con leche* llegaría requemado y la famosa *tarta de la abuela* parecía más una mezcla rara de anís y chocolate. Vamos, que la experiencia final no fue precisamente un festival de sabores.
Así que, en resumen, la esta visita a Hotel Restaurante Casa Celesto fue un recordatorio de que a veces es mejor quedarse con los buenos recuerdos. Si piensas en visitar, quizás deberías tener en cuenta que hay mucho que mejorar. ¡Espero que mi experiencia te ayude a decidir si arriesgarte o no!
Dónde se encuentra ubicado el Hotel Restaurante Casa Celesto
Y hablando del Hotel Restaurante Casa Celesto, ¡tienes que tener en cuenta que hay opiniones de todo tipo! Mientras algunos lo encuentran espectacular, resaltando su trato exquisito y comida casera, hay otros que han tenido experiencia no tan positiva. Por ejemplo, un grupo de amigos que se sentó ahí para disfrutar de un menú especial salió bastante decepcionado. Imagínate que esperaron un montón entre plato y plato y, al final, se encontraron con una tarta de queso ¡con hormigas! Pobres, eso sí que arruina cualquier comida.
Sin embargo, no todo son malas críticas. Hay quienes han disfrutado de sus delicias asturianas como el arroz con leche, la tarta de frixuelos y el lenguado relleno de marisco. Y lo mejor de todo, lo cuentan con tanta pasión que te dan ganas de correr a probarlo todo. La verdad es que, a 20-30 € por persona, te sientes bien atendido en un ambiente que, aunque algunos dicen que se ha quedado un poco atrás en el tiempo, tiene su encanto particular. A veces la comida casera tiene ese “no sé qué” que te hace sentir como en casa.
Es curioso ver cómo hay gente que ha ido muchas veces y se siente totalmente a gusto. Como esa familia que fue un Día de la Madre y se fue maravillada con todo lo que probaron, desde fabas y sopa de pescado hasta cabrito y repollo relleno. Así que si piensas en dejarte caer por allí, no dudes en probar esos platos que tan bien recomiendan.
Por cierto, para que no te pierdas, el Hotel Restaurante Casa Celesto está ubicado en la N-634, s/n, 33829 Grado, Asturias. Si alguna vez decides aventurarte por esas tierras, ya sabes dónde encontrar un lugar que, aunque con sus altibajos, tiene sabor asturiano y un ambiente que puede ser muy acogedor. ¡Ojalá tengas una experiencia de 5 estrellas!
Qué tipo de comida ofrece Casa Celesto
Así que, siguiendo con lo que estaba contando, la verdad es que mi experiencia en el Hotel Restaurante Casa Celesto no fue precisamente para recordar. La calidad de la comida se ha desmoronado, y las raciones son más pequeñas que una broma. Me acuerdo de esos cachopos que, antes, eran una delicia; ahora parecen más bien un plato de risas que de comida. Y lo del arroz… ya no es una ración digna de un grupo, ahora hay que compartirlo entre dos. En cuanto a los postres, ni hablar: daban pena, como si fueran un extra que ni siquiera se esforzaron en presentar bien. Y ni mencionar los cafés, que había que hacer fila para conseguir uno porque solo había para unas pocas mesas. La verdad, este último fin de semana fue de pena.
Por otro lado, parece que no soy la única que piensa así. Fui con amigos y, aunque algunos se decantaron por el menú de domingo, los que probaron platos diferentes dijeron que estaban pasables. Yo, en cambio, opté por una sopa de marisco que estaba aceptable, pero el cachopo que elegí... ¡vaya desastre! Si decidís ir, os recomiendo evitar el plato que pedí, y por favor, no os dejéis seducir por la tarta de queso que tampoco destacaba. El local tenía ese aire de ser retro, como si hubieran sacado los muebles de un bar de los años 70, y el intento de venderte cosas del carrusel al final cansa un poco. En general, la comida no es mala, pero no esperes momentos gastronómicos memorables.
Además, al entrar y sentarte, es evidente que Casa Celesto tuvo sus días de gloria, pero ahora parece estar pidiendo a gritos un lavado de cara para poder seguir vigente otros 50 años más. El ambiente, la verdad, no ayuda; hay un desorden que a veces puede resultar un poco caótico. Sobre la comida, hay platos tradicionales como el repollo relleno de mariscos o el cabrito guisado con patatas que podrían ser lo mejor de la carta, pero casualmente, no todo el mundo quedó satisfecho.
Finalmente, para responder a la pregunta que seguro os ronda por la cabeza, ¿qué tipo de comida ofrece Casa Celesto? Pues, está claro que se enfocan en la cocina asturiana, pero con una crítica que la verdad está a la orden del día. Desde el cachopo asturiano —si lo encontráis, claro— hasta platos como el arroz con bogavante, pero ya os advierto que el bogavante puede hacerse el difícil. Así que, antes de decidiros a ir, ¡informaros bien! Ah, y si vais, llevad paciencia con el servicio y haced un repaso de lo que habéis visto aquí. ¡Suerte!
Era Casa Celesto un lugar popular antes de la pandemia
Así que, después de nuestra primera experiencia en Casa Celesto, la verdad es que había mucha expectativa. En nuestra última visita, decidimos celebrar el día de los enamorados con una cenita. La cena fue lo que se podía esperar: una noche de baile y buena compañía. Eso sí, terminamos seis personas en una mesa para cuatro, así que imagínate lo apretados que estábamos. Pero, a pesar del poco espacio, el ambiente estaba animado y eso siempre suma.
Otra vez en modo grupo, teníamos reservado un menú con un par de opciones de primeros y segundos. Al llegar, ¡sorpresa! ¡Casi se habían acabado todos los primeros platos! No sé tú, pero pagar 25 euros por un menú y que te traigan lo que les queda no es exactamente lo que imaginábamos. Además, el servicio dejó mucho que desear. Y para colmo, nos levantaron de la mesa sin ni siquiera terminar el café porque, parece ser, había que hacer espacio para el baile. Y no me digas que mientras comes te venden rascas y rifas, ¡es increíble! Definitivamente, no creo que volvamos.
De los platos que probamos, había cosas buenas como el pastel de centollo (que te recomiendo), y el lenguado que estaba muy rico. Pero el pote estaba muy salado y los garbanzos eran un poco duros. Eso sí, cuando llegó el momento del postre, ¡nos recompusimos! La tarta de queso y el arroz con leche estaban brutales. Sin embargo, la atención no fue del todo agradable y el suelo estaba un poco sucio, lo que no ayudó a la experiencia.
El ambientillo es lo que tiene su atractivo, ya que te entretiene con música en directo, pero a veces eso no es suficiente. En general, parece que el lugar está un poco estancado en los años 80, y eso hace que no quieras volver con muchas ganas.
En cuanto a si Casa Celesto era un lugar popular antes de la pandemia, sabiendo que aún tienen todo ese rollo de baile y rifas al mismo tiempo que comes, es probable que sí. Pero con los comentarios sobre el servicio y la limpieza, no sé hasta qué punto esa popularidad se mantenía sana. La verdad, ahora parece que ha perdido un poco la chispa que lo hacía destacar.
A qué hora llegamos al restaurante según la introducción
Y bueno, como te decía, el Hotel Restaurante Casa Celesto tiene su propio encanto, un poquito vintage que a mí personalmente me gusta. Es curioso cómo en otros tiempos era casi una norma que un menú viniera con vino y casera. De hecho, si te decides a probar la fabada, te aseguro que te va a sorprender; es de las que te calientan el alma. Yo, por ejemplo, me decanté por el cabrito, que estaba de muerte. Si comparas precios, es una maravilla: hay sitios que te clavan el doble por platos similares. Aquí, no te sorprende ver que un postre te lo cobran a 6.5 euros en otros lugares, así que el menú es más que razonable. Claro, siempre hay margen de mejora, pero hay que reconocer que llevar tantos años abiertos, y más con la autopista desviando el tráfico, es una señal de que lo hacen bien.
El servicio es otro punto fuerte. Nos atendieron con una rapidez que a veces es difícil de conseguir. Y aunque el ambiente podría ser mejor (hay que admitir que de decoración no es el último grito en tendencias), lo compensa la calidad de la comida. Algunos se quejan de que faltan platos a media tarde y que el ruido puede ser bastante, pero cuando sientes que comes bien y a un buen precio, se te perdona un poco, ¿no? Si se te antoja un cordero a la estaca o unas fabes con jabalí, no dudes en pedirlo, porque son platos que te dejan satisfied.
Aunque, por otro lado, hay opiniones que no les dan un buen puntaje. Recuerdo a uno que no quedó satisfecho en su visita hace unos años, mencionando un pescado horrible y un servicio poco profesional. Eso sí, la manipulación de alimentos es un tema serio, y si la comida no está a la altura, es comprensible que se moleste uno. El café puede estar bien regular, y si te encuentras con un servicio insistente para vender cosas, es para dejar una impresión amarga, sin duda. Para mí, la comida casera y bien hecha es lo que realmente cuenta.
Y en cuanto a la pregunta, ¿a qué hora llegamos al restaurante? Según la información que tengo, tal vez podrías considerar un desayuno cerca de las diez, y disfrutar de la experiencia con algo más que un café mediático. La clave aquí es tomarse el tiempo y disfrutar de lo que ofrecen sin prisas. ¡Así que ya sabes, la próxima vez que pasemos por Grado, ¡tendremos que hacer una parada en Casa Celesto!
Cómo fue nuestra experiencia al llegar sin reserva al restaurante
Así que, después de lo que he leído sobre el Hotel Restaurante Casa Celesto, suena como un auténtico festival de opiniones encontradas. Por un lado, hay quienes no tienen más que maravillas que contar: dicen que la comida estaba exquisita y que todo tenía una calidad-precio increíble. El cachopo y la tarta de frixuelos son los que recibieron más aplausos, y el servicio, de lo más amable. Ya sabes, esos camareros que te hacen sentir como en casa. Pero, por otro lado, hay quienes han tenido experiencias tan malas que parece que estaban en otro lugar. Acabo de leer lo de las ensaladas de gambas y el salpicón sin refrigerar... ♂️ ¿En serio? Eso suena a una jugada de alto riesgo para la salud.
Lo que parece claro es que, si decides darte una vuelta, hay que ir con reserva. He visto testimonios de gente que llegó y se quedó sin opción, con platos agotados a la hora del café. Ibas con toda la ilusión de probar un lenguado relleno de marisco o un arroz con bogavante, y te encuentras con un menú más limitado que un día de lluvia en Asturias. Al final, lo único que le salvó la cara al servicio fue ese camarero que trataba de mantener la calma mientras anunciaba que no había nada de lo que pedías. ¡Pobre hombre!
Y respecto a nuestra experiencia al llegar sin reserva... buffff. No pintaba bien. Había tanta gente esperando que, aunque nos dieron una mesa, fue un poco como jugar a la ruleta rusa con las expectativas. Mientras esperábamos, comenzó a sonar el "mercadillo" con ofertas de cuchillos y paraguas. Me estuve preguntando si había venido a comer o a hacer compras, de verdad. La comida no llegó con la frescura que esperábamos y eso nos dejó un sabor a decepción que no se olvida fácil.
Así que ya sabes, si por casualidad te animas a ir, quizás sea mejor marcarlo en tu agenda y llamar antes. ¡A ver si hay suerte!
Qué características del ambiente se mencionan en relación al hotel rural
¿Te acordás de cuando habíamos hablado de Casa Celesto? El domingo decidí darme una vuelta por allí después de años sin pisarla. Sorpresa total, la comida me pareció bastante flojilla y la limpieza de las vajillas dejaba mucho que desear. Se nota que han pasado tiempos mejores, porque la decadencia se siente en el aire. Pero lo que realmente me dejó con la boca abierta fue el espectáculo de un camarero que, vamos a llamarle "el patán". Este tipo amargó la tarde a una familia en la mesa de al lado, metiéndose en sus conversaciones y con comentarios que rayaban lo grosero. No sé si le importaba que hubiera una niña presente, pero insinuarse con la hija de esa familia fue simplemente inaceptable. Absolutamente vergonzoso. Dudo que vuelvan, y te digo que yo tampoco tengo planes de regresar.
En otra visita, estuve con un grupo enorme de 58 personas, y te diré que esa vez fue otra historia completamente diferente. El desayuno estuvo fenomenal, y todos nos quedamos encantados con la calidad y el servicio. O sea, un 10 absoluto en comida, servicio y ambiente. Increíble cómo pueden variar las experiencias en el mismo lugar, ¿no? ¡Por eso siempre hay que tener cuidado de a dónde decides ir!
Antes del COVID, Casa Celesto era la referencia del buen comer en Grao. Entonces, el otro día decidimos hacer una pausa después del mercado y entramos sin reserva. Para mi sorpresa, había mucho aparcamiento, y el personal fue realmente amable al recibirnos. Pedimos ambos tipos de arroz, el de bogavante y la paella, y aunque los segundos, como el cachopo, eran un poco básicos, la parte de los postres nos dejó un poco fríos. Simplemente no estaba a la altura que recordábamos. El precio, un menú de 20 euros, estaba dentro de lo normal, pero sinceramente, ni en la calidad ni en el servicio se comparaba a lo que era antes. Todo ha cambiado.
Hablando del ambiente, me parece que antes había una calidez que ahora se ha perdido. La decoración y la atención solían ser acogedoras, propicias para disfrutar de buena comida en buena compañía. Ahora, en cambio, te entran las dudas apenas ves los platos de arcopal y los copas de propaganda. La verdad, ¡qué lamentable! Hay un encanto especial en el ambiente de un hotel rural, pero en este caso, parece que se ha desvanecido bastante. Espero que, si algún día deciden darle una vuelta, vuelvan a recuperar ese toque que los hacía únicos.
Qué río se encuentra cerca del Hotel Restaurante Casa Celesto
Y luego, cambiando de tema, tengo que contarte sobre nuestra experiencia en el Hotel Restaurante Casa Celesto, que ha sido un verdadero desastre. El día de Asturias decidimos probar su menú de 20€ por persona, y la verdad es que me quedé con ganas de nada. La sopa de marisco tenía un sabor raro, y el pâté de cabracho parecía que llevaba tiempo ahí, con una mahonesa que estaba casi vacía y con marcas de otros comensales. ¡Imagínate! Eso sin contar que la fabada llegó con restos de verduras de servirla con los mismos cubiertos. Un auténtico espectáculo.
Ahora, si hablamos de presentar los platos, ¡uff! Eso era un desastre total. El cordero y las patatas fritas parecían más bien una mezcla de sobras que un plato digno de un restaurante. Todo desparramado y sin sabor. Ni hablar de los postres, tenían un aroma a "nevera" que no te dejaba disfrutar. Además, a las 14:30 ya no les quedaba la mitad de las opciones del menú, y aunque había mucha gente, la atención fue de pena. A veces parecían desbordados, haciendo preguntas dos veces sobre lo que habíamos pedido.
Y lo peor de todo fue que cuando llamamos a la camarera porque había moscas en el arroz caldoso, casi ni se molestó en disculparse. Te cuento que la experiencia en ese restaurante fue para olvidar. Ah, y por cierto, después de todo lo que pasamos, te digo que el lugar tiene que mejorar en tema de limpieza y atención, que fue un desastre.
Por cierto, para los que se lo pregunten, el río cercano al Hotel Restaurante Casa Celesto es el río Narcea. Pero con todo lo que vivimos al día, creo que lo que más nos quedó grabado fue el mal sabor de boca. ¡No creo que volvamos ni de coña!
Qué tipo de eventos se pueden llevar a cabo en los salones de Casa Celesto
Y bueno, la verdad es que Hotel Restaurante Casa Celesto no deja a nadie indiferente, ¿eh? A muchos les encanta, y no es para menos, porque el menú es bueno, con precios que van acorde a la calidad. Las dos chicas que atienden son un encanto, atentas y siempre con una sonrisa. Se nota que el ambiente es agradable, y se llevan una nota de 5 en todo: comida, servicio, y esa sensación de estar a gusto mientras disfrutas de un buen plato. Pero, como en todo, hay quien no opina lo mismo.
No te voy a mentir, he escuchado también algunas quejas duras. Hay quienes han tenido experiencias bastante negativas, como un arroz que olía a quemado o un cabrito que parecía recalentado de hace días. ¡Menudas decepciones! Y no hablemos del menú de fin de semana a 18 eurazos, que muchos consideran un robo si solo quieres comer un plato. Además, que te digan que no tienen tuppers para llevarte lo que sobra... ¡Es una locura! Al final, si el menú del domingo no convence y los detalles son tan descuidados, entiendo por qué hay gente que dice que no volverán.
Por otro lado, el sitio tiene potencial para eventos. Los salones de Casa Celesto son una opción para celebraciones familiares o reuniones de amigos. Sin embargo, parece que el servicio no siempre se adapta bien a las necesidades de los grupos, así que tal vez sea buena idea plantear las dudas antes de reservar. Al final, si buscas un lugar para celebrar, asegúrate de que tengan el personal suficiente para atenderte. ¡Que no te pase como a otros!
Cuál es el plato recomendado que no se debe dejar de probar en Casa Celesto
Luego de leer lo que nos pasó en Hotel Restaurante Casa Celesto, no puedo evitar sentirme un poco decepcionado. Fuimos recomendados, eso sí, pero la realidad fue un chasco. Sabemos de comida asturiana, y la cantidad que sirven aquí es muy muy justa. El arroz caldoso... madre mía, si eso estaba más pasado que el noviazgo de mi abuela. La ensaladilla era un montoncito mínimo; parecía más un adorno que un plato para compartir. Y ni hablemos del cachopo; lo que nos pusieron eran cachopinos, ¡tan pequeños que ni encontrabas el filete de lo fino que era! La verdad, solo se salvaron el codillo y el cabrito por su sabor, pero la cantidad seguía siendo muy justa. En general, el lugar no lo recomendaría.
Aparte de la comida, el ambiente también dejaba mucho que desear. Cuando entras, sientes que el local está un poco descuidado; hay telarañas y las mesas tienen su propia “solera”. Hacía falta un buen lavado de cara. Sin mencionar que el sitio estaba lleno, lo que hacía que la distancia de seguridad brillara por su ausencia, y vi al jefe del local moverse sin mascarilla mientras servía platos. ¿Es necesario eso? La espera fue larga, más de 30 minutos para que nos tomaran nota, y cuando llamamos a un camarero, nos contestó de mala manera, como si la cantidad de gente fuera culpa nuestra. Menos mal que el camarero que luego nos atendió tuvo la amabilidad de pedir disculpas y hasta nos invitó a los cafés. Se agradece el gesto, pero la relación calidad-precio y servicio fue muy mala.
Y ya que estamos, si te preguntas cuál es el plato que no puedes dejar de probar en Casa Celesto, la verdad, podría decirte que el cordero a la estaca y las costillas son bastante buenos, aunque quizás un poco pasados. El arroz negro también estaba bien, así que si decides ir, quizás esos sean los que te den una pequeña satisfacción en medio de la experiencia. Pero, en general, yo te recomendaría pensar dos veces antes de visitarlo. En persona, no creo que regrese; solo tengo que mirar la foto de la compañía que tuvimos en la mesa, con los arácnidos haciéndonos compañía, para recordarlo.
Qué calificación tiene Casa Celesto en Restaurant Guru
Vaya, parece que el Hotel Restaurante Casa Celesto no es precisamente la mejor opción si buscas una buena experiencia. Fuimos hoy domingo y la comida, la verdad, fue de batalla pura y dura. No sé si el día estaba raro o qué, pero el trato no ayudó para nada. ¿Un 2 para un menú diario de obrero? Pues ni siquiera sé si llegaría a eso. El supuesto cordero al horno estaba bien salado y, sinceramente, ni fu ni fa. Los postres, ni te cuento, dejan mucho que desear. Y la camarera de la barra… oye, aquí la cosa se pone un poco ‘pintoresca’, porque estaba sirviendo cafés con un Niki todo sucio y roto. En fin, un lugar poco recomendable.
Además, ya que estás considerando ir, ten cuidado con el menú de fin de semana, porque te clavan 18 eurazos solo por sentarte. ¡Eso no es todo! No puedes elegir medio menú ni hay opción de carta. Es un poco locura, especialmente pensando en los niños. ¡Como si un niño de 6 años se fuera a comer un pote asturiano de primero y un cachopo de segundo! Y, claro, ni se te ocurra llevarte lo que sobra. Me parece increíble que, viniendo a Asturias toda la vida, este sea el primer sitio que no recomiendo.
De hecho, aunque al menos la comida era rica y abundante, se llevan solo tres estrellas por eso. Las otras dos se las pierden por el trato al cliente, que fue nefasto en nuestra visita. Se notaba que tenían un camarero menos, pero vamos, eso no explica por qué tardaron 1h30 en tomarnos la comanda y traernos las bebidas. Además, los camareros parecían jugar al escondite, porque se peleaban por no atender nuestra mesa. Una verdadera vergüenza, la verdad.
Por si te interesa, según Restaurant Guru, Casa Celesto tiene una calificación que deja bastante que desear. Así que, si tienes otras opciones, te diría que las consideres antes de decidirte por este lugar. ¡Hay mucho más por descubrir en Asturias!








