
El Molino de Vejorís es un restaurante encantador en Bo. Vejorís, 82, Santiurde de Toranzo, Cantabria. Lo mejor de todo es su ubicación junto al Parque de Alceda, perfecto para disfrutar al aire libre. Tienen una bonita terraza donde puedes relajarte con una copa mientras los peques se divierten en la zona infantil con tobogán y columpios. Con capacidad para hasta 50 personas en sus dos comedores, es ideal para cualquier ocasión, ya sea una cena tranquila o una celebración con amigos.
La carta de El Molino no decepciona, ofreciendo un menú variado con más de 50 platos que combinan lo mejor de la cocina tradicional y casera con toques vanguardistas. Si vas en grupo, no dudes en pedir menús personalizados para tus eventos. Con una puntuación de 4.4 sobre 5 en Restaurant Guru y una experiencia gastronómica que seguramente te dejará satisfecho, este lugar es definitivamente una joya en la zona. ¡No te lo pierdas!
El Molino de Vejorís
Horarios El Molino de Vejorís
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–17:00 |
| martes | 13:00–17:00 |
| miércoles | 13:00–17:00 |
| jueves | 13:00–17:00 |
| viernes | 13:00–17:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 1:00–23:30 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Molino de Vejorís
Dónde se ubica El Molino de Vejorís
¡Hey, amigos! Si aún no habéis oído hablar del Molino de Vejorís, tenéis que ponerlo en vuestra lista de restaurantes imprescindibles. Se encuentra en Bo. Vejorís, 82, 39689 Santiurde de Toranzo, Cantabria y déjame decirte que es un verdadero descubrimiento. Este lugar tiene ese encanto rústico pero bien cuidado, que te hace sentir como en casa. La comida es sencillamente buena, de esas que te llenan el estómago y el corazón, y todo a un precio muy razonable, como entre 20 y 50 euros por persona.
La atención es otro de los puntos fuertes, y quiero darle una mención especial a Elisa, que nos atendió de maravilla; super amable y atenta. Y no se puede olvidar a Pedro, el propietario, que es un auténtico anfitrión. Se nota que cuida cada detalle de su restaurante. Además, la antigua bodega es una joya que tenéis que visitar si pasáis por allí. ¡Perfecto para hacer una pequeña parada y disfrutar del ambiente!
Si sois amantes de la buena comida, no podéis iros sin probar el cocido montañés, el cocido lebaniego y, por favor, no os olvidéis del pudin y de las costillas, ¡son legendarias! La carta es bastante variada, aunque no es el mejor sitio para vegetarianos, pero seguro que pueden preparar algo rico para vosotros también. Y para aquellos que se preocupan por el tema de los niños, ¡están más que bienvenidos! Tienen una facilidad de acceso, así que no hay problema si lleváis sillas de ruedas, ya que todo está en planta baja.
Y, ¿os estáis preguntando dónde se ubica exactamente El Molino de Vejorís? Pues como dije antes, está en Bo. Vejorís, 82, 39689 Santiurde de Toranzo, Cantabria. Así que ya sabéis, si queréis pasar un buen rato comiendo increíble, no dudéis en hacerles una visita. ¡Nos vemos allí!
Qué tipo de cocina ofrece El Molino de Vejorís
Y después de esta escapada, tengo que decirte que El Molino de Vejorís en Santiurde de Toranzo es un verdadero hallazgo. El lugar es acogedor y se siente todo muy limpio, lo cual siempre es un plus. Cuando llegas, el personal es super amable y eso te hace sentir como en casa desde el primer momento. Las raciones son generosas, así que prepárate para salir más que satisfecho. Y ni hablar del entorno, que es estupendo; rodeado de naturaleza, es perfecto para desconectar un poco.
Además, la calidad de la comida es impresionante. Todo lo que probamos estaba muy bien elaborado y, lo mejor de todo, es que es comida casera con ingredientes de la zona. El camarero, un chico joven, es un encanto; siempre pendiente de nosotros y con una sonrisa que te deja un buen sabor de boca. El propietario también se pasa asegurándose de que todo esté en orden, ¡incluso nos enseñó su bodega! Y al final, nos invitaron a un chupito de licor dulce que estaba, simplemente, delicioso. Te prometo que fuimos dos días seguidos porque no podíamos resistirnos.
Si estás pensando en qué pedir, el menú del día es de lo más recomendable; por unos 23 € obtienes una buena variedad de platos que te dejarán más que contento. Pero si prefieres la carta, también ofrecen opciones para todos los gustos, incluidas ensaladas y otros platos vegetarianos. Y, por si te lo preguntas, no hay problema para aparcar; hay muchas plazas libres y el aparcamiento es gratuito. Así que, si vas con niños o necesitas acceso para sillas de ruedas, puedes ir tranquilo.
En cuanto a la cocina que ofrece El Molino de Vejorís, podrías describirla como un festín de sabores locales. Se especializan en comida casera, principalmente carnes de la zona, y todo lo que sirven es de una calidad insuperable. Así que, si pasas por ahí, ¡no dudes en hacer una parada!
Cuántos platos hay en el menú de El Molino de Vejorís
Ya te digo que El Molino de Vejorís tiene un encanto especial, aunque también hay que contar un par de cositas que nos pasaron. Sabes que estuvimos allí y pedimos el típico cocido montañés, que, la verdad, estaba de 10. Pero, en cuanto empezamos a explorar un poco más el menú, la experiencia se volvió un tanto… irregular. Primero, pedimos una ensalada de pimientos y ventresca, y no sé tú, pero encontrar pimientos de bote en un restaurante me parece un pecado del tamaño de una catedral.
Y luego, el filete de ternera que me trajeron, ¡puf! Pedí que lo hicieran al punto menos, y me lo trajeron super hecho. Eso no era un chuletón de vaca, eso era un zapato. Luego lo devolvieron a la cocina y me trajeron un entrecot que estaba tan frío que parecía que lo acababan de sacar de la nevera. A la tercera va la vencida, conseguir una chuleta de vaca decente, pero, sinceramente, no me hizo justicia al plato. Eso sí, tengo que reconocer que el servicio fue muy educado y atento en todo momento. Se llevaron un 5 en servicio.
Por otro lado, me contaron que hay otros que han tenido experiencias muy distintas. Hubo quien se fue encantado después de pedir un escalope con patatas que, por lo visto, estaba brutal. Para colmo, el dueño hizo el gesto de invitarlos a probar unos vinos de su bodega, que también tenía buena fama. ¡Qué envidia! Ellos, en cambio, daban una sensación de que volverían sin dudarlo. Al final, creo que la experiencia se puede dividir entre esas 3 estrellas de algunos y las 5 estrellas que otros le habrán puesto.
Ahora, en cuanto al menú, no tengo claro cuántos platos exactos hay, pero con tantas variaciones de experiencias, te diría que hay una buena cantidad de opciones para probar, aunque hay que tener cuidado con algunas elecciones. Se habla de menús de fin de semana que no cumplen las expectativas y precios que rondan entre los 20 y 30 € por persona. Pero, vamos, que si decides darle otra oportunidad, ¡espero que corre más fortuna que nosotros en la elección de los platos!
Hay opciones para eventos y grupos en el restaurante
Les cuento que si están buscando un sitio de cinco estrellas, El Molino de Vejorís es una maravilla de lugar en Bo. Tienen un cocido montañés que es simplemente increíble, y lo mejor es que el trato es súper acogedor. Este lugar tiene un ambiente de esos que te hacen sentir como en casa, ideal para disfrutar de una comida tranquila. Y ojo, el precio es de solo 10 a 20 € por persona, así que ya no hay excusas para no ir. ¡Una opción perfecta para una comida en grupo!
La última vez que fui, el propietario fue un encanto; nos enseñó la bodega y nos contó la historia del restaurante. Y esa pequeña bodega tiene un licor de pasas que hacen ellos mismos, que está de 10, solo por 8 € la botella. Además, el menú diario por 15 € es una opción fabulosa, sobre todo los fines de semana por 18 €. ¿Y mencioné las rabas y el pisto ecológico? ¡Tienes que probarlos! La cena fue aún más especial porque había piano electrónico de fondo gracias a Vladimir, el marido de la cocinera. Es como comer en casa, pero con una atmósfera que te atrapa.
No se preocupen por aparcar, que el restaurante tiene muchas plazas libres y es gratis dentro del recinto, así que pueden ir en grupo sin complicaciones. La decoración es muy acogedora y, si se quedan con ganas de más, tienen una terraza exterior donde hacen parrilladas. ¿Se imaginan disfrutar de un buen entrecot o una chuleta de vaca vieja al aire libre? Todo con una relación calidad-precio extraordinaria, si me preguntan.
Y si se están preguntando si hay opciones para eventos y grupos en el restaurante, la respuesta es que sí. Puedes reservar para disfrutar de su comida casera y su precioso entorno, ideal para cualquier ocasión. Se nota que les encanta atender a sus clientes y hacer que se sientan bienvenidos, así que no duden en preguntar por sus ofertas especiales para grupos. ¡Espero verlos pronto por ahí!
Cuál es la capacidad máxima de El Molino de Vejorís
No puedo dejar de pensar en El Molino de Vejorís. Desde que llegamos, la experiencia fue una auténtica maravilla. Imagínate, un antiguo molino con esa arquitectura tan preciosa que combina piedra y madera. El entorno tiene un aire mágico, con el sonido del agua de fondo y, para colmo, disfrutamos de música en directo de jazz. Te sientes como en un oasis, donde el tiempo se detiene. Y el servicio, ¡ufff! Espectacular. Pedro y su equipo están siempre atentos, asegurándose de que estés más que a gusto. Cada detalle cuenta y se nota que les importa.
La comida es un verdadero festín de sabores caseros; la carne en particular es espectacular. Si te gusta comer bien, tienes que probar su parrilla; todo está cocinado a la perfección. Te aseguro que es uno de esos lugares donde terminas repitiendo platos, y no porque tengas hambre, sino porque todo está tan bueno que simplemente no puedes resistir. Lo mejor de todo es que, incluso cuando ya estás lleno, Pedro y su equipo tienen la amabilidad de ofrecerte cortesía de la casa. Esa es la verdadera hospitalidad, y es algo que seguramente no olvidarás.
No puedo dejar de mencionar su bodega. Vaya joya. Me encantó probar unos chupitos y licores tras la comida. Es un lugar perfecto para relajarte un poco después de disfrutar de tanta delicia. Además, si no conoces el sitio, te sorprenderá gratamente; estoy convencido de que volverás como nosotros. ¡Nosotros ya hemos ido varias veces y cada vez es mejor! Hasta perdí un pendiente allí, y aunque tenían bastante trabajo, se esforzaron en ayudarme a encontrarlo, algo que no se ve en todos lados.
Y ya para rematar, el ambiente es increíble, con un comedor muy acogedor... ¡hasta hay chimenea! Se da el lujo de ser un lugar excelente para familias y grupos grandes. Hablando de eso, se puede sentir el espíritu comunitario en este lugar mágico; pueden atender aproximadamente a 60 personas a la vez, así que si tienes pensado ir con amigos o familia, ¡reserva con tiempo! No querrás perderte esta experiencia, te lo aseguro.
El restaurante tiene áreas al aire libre
Y ya que hablamos de El Molino de Vejorís, no puedo dejar de mencionar lo bien que nos atendieron. Fuimos una noche de viernes y, sinceramente, la ambientación era justo lo que buscábamos: un lugar acogedor pero con un toque especial. El servicio fue de 10, nada que ver con esos sitios donde te hacen sentir invisible. Y la comida... ¡Menuda experiencia! Las rabas y las anchoas estaban más que ricas, pero ese chuletón de 1,6 kg a la brasa fue ya el clímax de la noche. De verdad que fue un placer cenar ahí, y como broche, nos invitaron a una pequeña cata de licores dulces que no nos esperábamos. ¡Agradecidos de corazón!
La vez que fui con mi pareja también quedamos encantados. La comida era muy buena y abundante, así que salimos de allí más que satisfechos. El precio nos pareció bastante razonable; por unos 50-60 € por persona te organizas una buena cena y el trato del personal fue excelente. Siempre súper amables y atentos. Sin duda, ¡un sitio de 10! Hay que hacerle una visita, más aún si quieres disfrutar de una buena cena en un entorno tan chulo.
Para quienes tienen hijos, me parece genial que justo frente al restaurante haya un parque y un río donde los peques pueden divertirse. Ideal para pasar el día y luego hacer una parada para comer. La dueña también se mostró muy atenta y eso siempre suma. Los platos que probamos, como el Cocido Montañés y las Albóndigas Rellenas de Queso Picón, estaban de no creer. Y lo mejor de todo, ¡hay un montón de plazas de aparcamiento gratuito justo al lado! Aunque a veces se complica un poco, no es un gran lío.
Ah, y sobre si hay áreas al aire libre, ¡claro que sí! Es un lugar que te invita a quedarte un rato en su terraza y disfrutar del aire fresco. Así que ya sabes, si decides ir, ¡asegúrate de pasar un rato en el exterior! Te va a encantar la vibra y, además, le da un toque especial a la experiencia. ¡No te lo puedes perder!
Qué tipo de instalaciones para niños ofrece El Molino de Vejorís
Y volviendo a hablar de El Molino de Vejorís, no sé si te he contado lo bien que se come allí. La verdad, los platos que probamos estaban deliciosos, especialmente el chuleton que era una cosa de locos. El cocinero se merece un aplauso de pie. La terraza es perfecta para disfrutar las comidas, con esa música en vivo de fondo que hace todo más mágico. Si tienes un momento, no olvides pedir un chupito de su bodega; es un detalle que te hará sonreír y recordar la experiencia.
Claro, no todo es perfecto, y me acuerdo de esa crítica que decía que la comida era cara en comparación a lo que ofrecían. Pero sinceramente, si encuentras un menú del día a 27€, es cierto que esperas más de lo que te sirven. La comida grasienta y el olor a fritanga pueden hacer menos agradable la experiencia. Pero en mi caso, el buen trato de las camareras realmente hizo que se sintiera como en casa.
Por otro lado, algo que flipé fue el ambiente. El lugar es amplio y con mucho encanto. Ideal para cenar en verano, ¿no crees? La amplitud hace que te sientas cómodo y relajado. El propietario, además, es un tipo genial, siempre tan cercano y amable. Se nota que se preocupa por sus clientes, y eso definitivamente cuenta. Sinceramente, no me extraña que la gente se muestre tan entusiasta sobre volver.
Y sobre las instalaciones para niños, te diré que El Molino de Vejorís también se preocupa por los más pequeños. Tienen un espacio adecuado donde pueden jugar y corretear un poco mientras los mayores disfrutamos de buena comida y buenas charlas. Así que no dudes en llevar a los peques; ¡es un plan familiar perfecto! Lo mismo si buscas desconectar, te aseguro que esta es una parada obligatoria.
Cuáles son las puntuaciones que ha recibido El Molino de Vejorís
Y hablando de El Molino de Vejorís, ¡qué experiencia tan agradable! Nos decidimos por el menú del día, que por solo 15€ es una bomba de sabor y cantidad. Engullimos un cocido montañés que estaba para quitarse el sombrero, y la merluza en salsa nos dejó a todos con ganas de más. Los postres, ni hablar, el arroz con leche y la tarta de la abuela son sencillamente imprescindibles. La comida es abundante y todo lo que buscábamos en un lugar de este estilo.
Lo que realmente destaca del sitio, además de la comida, es el ambiente. Nos sentamos junto a la chimenea del comedor, que en invierno crea una atmósfera súper acogedora, o si prefieres disfrutar del buen tiempo, hay mesas en el jardín donde se puede respirar aire fresco. ¡El cenador que tienen es genial! Especialmente cuando la parrilla está en pleno funcionamiento y se puede disfrutar de una parrillada de carne exquisita.
Además, el personal fue increíble, agradecimos mucho la atención tan amable de la camarera y de los dueños. Son de esas personas que hacen que te sientas como en casa. ¡Nos dejaron incluso degustar algunos vinos dulces de manera gratuita! Sin dudas, repetiremos en cuanto tengamos la oportunidad y no podemos dejar de recomendarlo a nuestros amigos.
Para ponerlo en perspectiva, El Molino de Vejorís ha cosechado unas fantásticas 5 estrellas en comida, servicio y ambiente, con una puntuación media entre 20 y 30€ por persona. Así que sí, si te preguntas cuál es el mejor sitio para comer en el Valle, ¡ya lo tienes claro!
Se pueden hacer reservas en El Molino de Vejorís
Así que después de charlar un rato sobre el Molino de Vejorís, ¡hay que hablar de la experiencia en sí! La atención que recibí fue sencillamente excelente. El personal te hace sentir como en casa, casi como si estuvieras comiendo en la casa de un amigo. Hay un ambiente familiar que realmente se siente, lo cual es genial porque, seamos sinceros, no hay nada mejor que disfrutar de una buena comida en un lugar donde te sientes bienvenido. Sin embargo, un pequeño toque de crítica: aunque la comida es totalmente casera y sabrosa, he notado que lo frito tiende a estar un poco aceitoso.
Ahora, hablemos del menú. Fui un miércoles y, la verdad, me sorprendió que 23 euros fuera el precio del menú entre semana. Me pareció un poco elevado para lo que ofrecían. Macarrones, ensalada y pollo empanado... No es que no sea rico, pero con ese precio, esperaba que los platos fueran un poco más interesantes. Además, ¡vaya sorpresa me llevé cuando quise pedir cocido montañés y me dijeron que no lo tenían! Al final, opté por unas alubias rojas con chorizo y huevos. Y sí, pensaba que pagar 23 euros por eso también era un poco excesivo.
Por otro lado, no podemos ignorar lo buenas que son las reseñas en general. Hay quienes dicen que la comida es abundante y rica, y lo confirman con su visita. Yo también pensé que el trato del dueño y la camarera fue insuperable, siempre atentos y amables. Hasta tienen una buena terraza para disfrutar del entorno, que es relajante y muy agradable. Todo el mundo parece salir contento, lo que hace que te entren ganas de volver.
Y para aquellos que se preguntan si se pueden hacer reservas en El Molino de Vejorís, las reseñas sugieren que sí, porque hay quienes mencionan que hicieron reservaciones sin problemas. Así que si estás pensando en ir, ¡no dudes en asegurarte un lugar para disfrutar de esa experiencia agradable!
Qué tipo de eventos son adecuados para celebrarse en El Molino de Vejorís
Y hablando de comida, no puedes perderte la experiencia en El Molino de Vejorís. Este restaurante es una joyita escondida en Bo. Vejorís, y verdaderamente tiene un encanto que te atrapa desde que cruzas la puerta. La decoración es muy acogedora y rústica, con detalles que te hacen sentir como en casa, ¡ideal para una cena tranquila con amigos o una comida familiar! Aparte, el personal es super amable y siempre está dispuesto a recomendarte un plato que te enamorará.
Y ya que estamos en ello, hablemos de la comida. Su pasta casera es legendaria, y realmente se nota que la preparan con cariño. Pero no te quedes solo ahí, porque los platos de carne también son dignos de mención, jugosos y llenos de sabor. Si eres de los que disfrutan de mariscos, tienes que probar su arroz con bogavante; ¡te va a dejar con ganas de más! Y, para el postre, una tarta de queso que es simplemente divina. No hay manera de que te vayas sin darle un bocado.
Ahora, si estás pensando en celebrar algo especial, este lugar es perfecto. El Molino de Vejorís es muy adaptativo y se presta para una variedad de eventos. Desde cumpleaños íntimos hasta comuniones o incluso una boda pequeña, el ambiente le da un toque especial a cualquier celebración. La atención al detalle y el buen servicio son lo que lo vuelven un sitio listo para hacer que tu evento sea memorable. Así que, si tienes algo en mente, no dudes en preguntarles, ¡seguro que te ayudan a hacer de tu día algo inolvidable!








