El Lagar de Isilla

El Lagar de Isilla

En pleno corazón de Aranda de Duero, en la C. Isilla, 18, se encuentra El Lagar de Isilla, un asador que te hará sentir como en casa con su auténtica gastronomía española. Aquí puedes disfrutar de un lechazo asado en horno de leña, un auténtico manjar que te hará la boca agua. Perfecto para esos grupos grandes, ya que todos se van a ir satisfechos sin tener que dejarte un ojo de la cara. ¡Y eso es un plus!

Este lugar es más que un simple restaurante; es un rincón donde la tradición castellana se encuentra con la calidad. Con más de 450 referencias de vinos, en su mayoría de la Ribera del Duero, tendrás opciones para maridar cada bocado. Con un rating de 4.5 sobre 5 en Restaurant Guru y un montón de fotos y reseñas, no hay duda de que El Lagar de Isilla es una parada obligatoria cuando andes por Aranda. ¡No te lo pierdas!

El Lagar de Isilla

Restaurante de cocina española
⭐4,5
8.770Reseñas
Fotos
C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos
947 51 06 83

Horarios El Lagar de Isilla

DíaHora
lunes10:30–17:30, 19:30–23:15
martes10:30–17:30, 19:30–23:15
miércoles10:30–17:30, 19:30–23:15
jueves10:30–17:30, 19:30–23:30
viernes10:30–23:15
sábado10:30–23:15
domingo11:30–17:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Lagar de Isilla

Dónde se encuentra El Lagar de Isilla

¡Hola, amigos! Si alguna vez estáis por Aranda de Duero y te apetece disfrutar de una buena comida, tenéis que hacer una parada en El Lagar de Isilla. Este asador se ha ganado 4 estrellas a pulso, y la verdad es que tienen un producto de calidad que no te puedes perder. ¿A quién no le apetece probar un poco de cecina, morcilla o un delicioso lechazo? Aunque, ojo, el comedor puede ser un poco ruidoso, y nosotros tuvimos la mala suerte de que había una gotera cerca de nuestra mesa. Pero una vez que pruebas la comida, se te olvida todo lo demás. Sin duda, volvería sin dudarlo. ¡Prepárate a gastar entre 40 y 50 € por persona!

Si buscas un sitio perfecto para una comida familiar, ¡esta es la opción ideal! Pedimos el menú de 51 €, que resulta más que suficiente para una persona. Y el lechazo, que es la marca de la casa, es simplemente espectacular. Te lo sirven acompañado de una sopa castellana, chorizo y, por supuesto, esa morcilla que tanto nos gusta. El servicio es rápido y muy atento, y el local tiene un ambiente acogedor. Recuerda, la calidad de la comida vale lo que vale, y aquí la experiencia merece la pena. Pero sí, ten en cuenta que puede ser complicado encontrar aparque en esa zona, ya que es peatonal.

Y para los que se decantan por una comida más íntima, fui con mi pareja un día y salimos encantados. Probar unos calamares fritos de primer plato estuvo bien, aunque podrías encontrar un lugar que los haga un poco más crujientes. Pero el bacalao con pisto estaba exquisito, y el solomillo era de buena calidad. Terminamos con una sorpresita: una tarta de hojaldre y una copa de helado que lo dejaron todo redondo. Además, tienen una carta de vinos que es un tesoro, ¡así que afila tu paladar!

En resumen, si te preguntas ¿dónde se encuentra El Lagar de Isilla?, solo tienes que dirigirte a C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos. ¡No dudes en visitarlo cuando puedas! Te prometo que será una experiencia gastronómica que recordarás.

Cuál es la dirección exacta de El Lagar de Isilla

Y ya que hablamos de El Lagar de Isilla, ¡qué descubrimiento! Cuando decidimos probarlo, nos dejamos llevar por la recomendación de un amigo que tenía prisa, y no puedo creer lo bien que hicimos. Este restaurante es una gozada que hay que disfrutar sin falta. La calidad de sus platos es de 5 estrellas, y no exagero en absoluto. Desde la primera cucharada, sabías que estabas experimentando algo especial. La comida, el servicio y el ambiente, todo tiene un 5/5. Si algún día tienes la suerte de pasarte, no te olvides de probar su famoso chuletón y los torreznos de Soria. ¡Son una delicia!

A nosotras nos recomendaron ir a picotear algo, y, sinceramente, no defraudó. Este lugar es ideal para eso, con tapas riquísimas y un servicio súper atento. Da igual a qué hora vayas, siempre hay movimiento, pero con un poco de paciencia, puedes disfrutar de la mejor comida y buen vino. ¡Y la bodega! Es un sitio muy bien conservado, perfecto para los amantes del vino. Los precios son muy razonables, así que no hay excusa para no visitarlo.

Y ya que estamos, no puedo dejar de mencionar la decoración del lugar. Es esa mezcla perfecta de acogedor y elegante, con detalles que rinden homenaje a la enología: barricas, vidrios y un ambiente que te invita a relajarte y disfrutar. Nos enamoramos de cada rincón, como si estuviéramos en el corazón de una bodega histórica. Además, tienen un camarero gallego que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Todo suma a una experiencia única que definitivamente se queda contigo.

Así que, si aún no has estado, te recomiendo encarecidamente que lo pongas en tu lista. El Lagar de Isilla te espera en C. Isilla, 18, 09400 Aranda de Duero, Burgos. No te arrepentirás de hacer esta visita; de verdad, ¡te lo garantizo!

Qué tipo de gastronomía ofrece El Lagar de Isilla

La primera vez que visité El Lagar de Isilla me dejó con ganas de más, así que esta fue mi segunda oportunidad de probar su cocina, y aunque el lechazo fue espectacular de nuevo, hay que decir que el precio un poco elevado me sorprendió. La fama que han ganado está empezando a hacer mella en ellos, y creo que uno puede encontrar calidad similar en otros sitios cercanos sin tener que rascarse tanto el bolsillo. Hablando de decepciones, ¡no puedo dejar de mencionar las patatas que parecían sacadas directamente de un Burguer King! Por favor, eso hay que cambiarlo, ya que le quita un poco de brillo a la experiencia.

En nuestra última visita, unos amigos nos recomendaron ir y sin duda, acertaron. Aunque ya habíamos desayunado bien, nos quedamos con ganas de probar el menú de 52 euros, que incluye todo un festín, desde la sopa hasta el lechazo y el postre. Pero tampoco nos quejamos, porque la mitad de la ensalada de pimientos que pedimos y el lechazo estaban riquísimos. Eso sí, la tabla de cecina que vi pasar a otras mesas se veía de escándalo; definitivamente, tengo que probarla la próxima vez. La camarera fue una maravilla con sus recomendaciones de entrantes y vinos. El lechazo, al cortarlo, parecía mantequilla, simplemente increíble. Eso sí, el precio final por persona se nos fue un poco a 50-60€, que no es moco de pavo.

Ahora, no todo fue perfecto, porque en otra ocasión, aunque el personal fue muy atento, la comida no cumplió las expectativas. Recuerdo esos boletus con foie y huevo que estaban buenos, pero el resto… ¡menuda decepción! Pedimos una pluma que estaban buscando para darle un toque especial, y lo único “especial” que resultó fue que las patatas panaderas llegaron frías y dulces. El entrecot con un sabor y textura que dejaba mucho que desear, como para llorar. El postre también fue un desastre; esperaba algo coherente y sólo encontré unas nueces rancias. Sabía que El Lagar de Isilla tenía mucho cache, pero esa experiencia fue totalmente para olvidar, y sí, carísimo.

Entonces, ¿qué tipo de gastronomía ofrece El Lagar de Isilla? Bueno, su fuerte es sin duda el lechazo, pero también pelean por otros platos de la tradición española, como la ensalada de pimientos y la tabla de cecina. Sin embargo, he escuchado que su calidad puede ser un poco variable, así que mejor ir preparado para lo bueno… y lo no tan bueno. En resumen, puede valer la pena, pero hay que ir con expectativas ajustadas. ¡Hablando se entiende la gente, y la buena comida siempre merece una segunda oportunidad!

Qué plato destacado se menciona en el artículo

Y bueno, ¿qué puedo decir de El Lagar de Isilla? Hemos estado allí varias veces, y aunque tiene un nombre bastante bien ganado en Aranda, hay cosas que podrían mejorar. La comida está rica, pero si te soy sincero, el cordero no es precisamente lo que más nos ha impresionado. A pesar de eso, la ubicación es perfecta para nosotros, así que no es raro que volvamos. Eso sí, en nuestra última visita, nos sentimos un poco apresurados. Es un poco incómodo que te empiecen a recoger los platos mientras todavía estás disfrutando. Entiendo que el lugar se llena y que tienen reservas, pero es un poco desagradable que te metan prisa cuando aún tienes comida en el plato, ¿no crees?

Ahora, para ser justos, el ambiente del local tiene su encanto. Es un establecimiento con un toque rústico que le da un aire acogedor, y la atención del personal, aunque variable, suele ser bastante amable. En general, me parece un buen sitio para disfrutar de un lechazo en Aranda, aunque la experiencia del servicio podría ser mucho mejor. Cuando vas buscando un buen rato en un restaurante, esas prisas pueden arruinar la visita y hasta quitarte las ganas de pedir un postre.

Hablando de la comida, hay inconsistencia en los platillos. Aunque el cordero puede dejar algo que desear, hay otras opciones que sí son recomendables. Por ejemplo, los torreznos que sirven como entrante son pura delicia, bien fritos y llenos de sabor. Y no me puedo olvidar de la cecina con foie, que realmente es uno de los highlights de su menú. Pero si me preguntas qué plato destacar, definitivamente te diría que el cuarto de lechazo asado es lo que deberías probar. Si lo preparan bien, puede ser una experiencia maravillosa, aunque las chuletillas nos dejaron un poco fríos. En fin, hay cosas buenas y cosas que mejorar, ¡pero seguro que volveremos!

Cómo se prepara el lechazo en El Lagar de Isilla

No sé si te he contado alguna vez lo que es parar en Aranda de Duero y lanzarte directo a El Lagar de Isilla. Siempre que estamos por la zona, no podemos resistirlo, es un must. Desde que probamos su famoso pincho de bacalao gratinado, nos quedó claro que aquí la comida es un espectáculo. ¡Es que está de muerte! Aunque el local siempre suele estar concurrido, la espera compensa con creces, especialmente si pides uno de sus menús con lechazo. Ya sabes que la calidad aquí es top y por un precio entre 10-20€ por persona, no hay motivo para no disfrutar.

Y hablando de platos recomendados, el lechazo asado es un clásico que no puedes dejar de lado. Para dos personas es una ración generosa, y si te pasas de hambre, en la carta puedes encontrar otras delicias como el pulpo a la brasa o las croquetas que deshacen en la boca. Cada vez que le echo un vistazo a los menús, me sorprenden esos sabores tan bien logrados. Un día vine y me quedé encantado con la carrillera y el rabo de toro, de verdad que estos platos lo dicen todo por sí mismos. Además, la bodega es impresionante, con una historia sobre la viticultura que se siente en cada rincón. Tienen una selección de vinos que te dejará boquiabierto.

El servicio es otro punto a favor; siempre nos tratan con mucha amabilidad, y aunque a veces el local esté un poco lleno, eso no afecta la atención. Hablando sinceramente, todo lo que he probado allí ha sido de 5 estrellas en calidad y el ambiente también tiene su encanto, a pesar de que a veces es un poco bullicioso. Pero vamos, lo mejor es que después de tanta comedera, puedes darte un paseíto tras dejar el coche, que puede costar un poco encontrar aparcamiento, pero nada que un par de minutos de caminata no solucione.

Y para responder a esa pregunta sobre el lechazo en El Lagar de Isilla: lo preparan de manera tradicional, cocinándolo a fuego lento en un horno de leña. Eso le da ese sabor tan suave y tierno que se deshace en la boca; ¡una maravilla! Si te animas a visitarlo (que deberías), seguro que no te arrepientes. ¡Ah! Y no olvides dejar espacio para los postres caseros, porque esos son un final espectacular para la comida.

Es El Lagar de Isilla adecuado para grupos grandes

Y bueno, no puedo dejar de hablarte de El Lagar de Isilla. Si estás por Aranda de Duero, este lugar se convierte en una parada obligada. La comida está muy bien hecha y la calidad es espectacular. Te aseguro que, aunque a veces puede hacer calor (y vaya que eso se siente en un fin de semana de altas temperaturas), la experiencia vale totalmente la pena. Imagínate disfrutar de un buen entrecot o unos torreznos, y si decides pedir una tapa de cordero, prepárate para repetir. En cuanto al precio, ronda entre 40-50 euros por persona, así que tampoco es un derroche.

La atención que recibes ahí es simplemente excelente. Aunque en ocasiones pueden andar un poco apresurados, no te preocupes, porque siempre tienen unas sugerencias adecuadas que te van a dejar con ganas de más. Si alguna vez vas en grupo, ten en cuenta que lo mejor es hacer una reserva, así evitas cualquier lío, especialmente si son muchos. He escuchado que, en ocasiones, la experiencia puede ser un poco más complicada si no se organiza bien, así que ya sabes, mejor precavido.

Y sí, lo más atractivo de todo es que tienen una bodega subterránea justo debajo del restaurante. Puedes hacer una visita después de comer y disfrutar de unos vinitos con unos pinchos, que la verdad, son espectaculares. Si el grupo es de unos 3 a 4 personas, es ideal para un tapeo agradable, y se siente un ambiente muy chulo. Pero, como consejo: si planeas ir con un grupo grande, quizás lo mejor sea dividirse en varias mesas. Así te aseguras de que el servicio sea al ritmo que quieres y evita esos contratiempos que a veces surgen. ¡Definitivamente, este lugar puede ser un acierto!

Así que, en respuesta a la pregunta... ¿es El Lagar de Isilla adecuado para grupos grandes? La respuesta es que sí y no. Para grupos grandes, asegúrate de organizarte bien y reservar con anterioridad. Pero si puedes dividirte, te aseguras de que todos disfruten de una experiencia estupenda sin problemas. ¡No te lo pierdas!

Cuál es el rango de precios en El Lagar de Isilla

Ah, El Lagar de Isilla, ¡qué lugar más chulo! Desde que entras, te das cuenta de que es un sitio que se siente como en casa. Tienen esa vibra de *lunch tradicional* donde puedes disfrutar de una buena charla con amigos mientras degustas una variedad de pinchos. Y no olvides pedir esos huevos felices que son el auténtico hit del lugar. La música española da un toque especial al ambiente que te hace sentir en plena fiesta, ¡me encanta! Y para rematar, la galletita del té de anís es como un pequeño abrazo para el paladar.

En cuanto a la comida, la carta es un verdadero homenaje a la tradición española. Si decides ir, no puedes perderte el lechazo asado. He escuchado a más de uno decir que es sensacional y la verdad, ¡eso se refleja en las valoraciones! Por no hablar de la tarta de hojaldre con crema y nata, que es un dulce que simplemente no puedes dejar pasar. Con una ensalada y un buen vino tinto, tienes una experiencia completa por la que vale la pena hacer el viaje a Aranda de Duero.

Lo que se destaca de El Lagar de Isilla es que, a pesar de ser uno de los asadores más antiguos de la zona, han sabido innovar sin perder su esencia. Kike, el dueño, siempre está al pie del cañón y eso se nota en cómo te tratan. El servicio es de 10, y la *barra de tapeo* es increíble. Aunque algunos comentan que los entrantes pueden ser un poco normales, el ambiente siempre compensa. Pero sí, es verdad que si no pruebas el lechazo, quizás te estés perdiendo lo mejor del menú.

Sobre el presupuesto, he oído que el rango de precios en El Lagar de Isilla oscila entre 30-50 € por persona, dependiendo de lo que pidas. Así que, si decides ir, ya sabes que vas a disfrutar de una buena comida y un ambiente acogedor sin que se te vayan las manos de precio. ¡Provecho!

Fotografías El Lagar de Isilla

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